Descargo de responsabilidad: Los personajes pertenecen a DC cómics. No tengo ánimo de lucro.
El Escuadrón Suicida, o lo que quedaba de él, estaba reunido, frente a la tumba del Coronel Rick Flag, mostrando sus respetos y despidiéndose de él. Tras derrotar a Starro, habían recuperado el cuerpo de sus camaradas caídos y los habían enterrado cerca de la playa de Corto Maltese, en una fosa común, porque eran miembros del mismo equipo y era un orgullo para ellos ser enterrados con su coronel. Para el entierro, se habían presentado miembros del antiguo escuadrón como Deadshot y Killer Croc, también amigos de los miembros del escuadrón fallecidos, como Los Pícaros de Central City, a los que Boomerang les habían hablado maravillas del coronel. Los Pícaros eran familia y ese hombre había arriesgado la vida por uno de ellos en repetidas ocasiones, simplemente porque era miembro de su escuadrón. Los Pícaros le consideraban uno de ellos aun sin conocerle. Boomerang, Savant, Mongal, Polka Dot, todos habían caído y habían sido enterrados allí, junto con su coronel. No quisieron enterrar a Blackguard ni a Peacemarker con ellos, porque eran la razón de que estuviesen muertos. Habían acordado hacer un funeral diario, para compartir recuerdos que se tuvieran de sus compañeros.
Hoy era el funeral de Flag.
Harley dijo unas palabras en su honor.
- Flag era mi amigo.-dijo completamente conmocionada.-Fue el primer hombre que intentó rescatarme. No me dejó tirada cuando más lo necesité. Era un buen hombre. Tenía conciencia. Nunca sabré por qué no nos abandonaba a nuestra suerte ni porqué insistía en estar con nosotros en las misiones. Le echaré de menos.
Robert Dubois no le estaba escuchando. Estaba sumido en sus pensamientos, recordando al coronel en las pocas misiones que habían coincidido. Flag siempre había tenido esa inocencia innata que le obligaba a salvar a todos sus compañeros y no dejar a nadie atrás, esa moralidad obsoleta que más de una vez le había salvado la vida a Bloodsport, esa candidez que te obligaba a escucharle a pesar de no querer hacerlo. Nada más conocer a Flag sabías que estabas a salvo, que ese hombre se sacrificaría por ti en un segundo sin dudar, si la situación lo requería. El Escuadrón quería a su coronel tanto como él los había querido a todos.
Miró a Ra's al Ghul, a Bane, a Basard y a Slade Wilson. Robert sabía que estaban recordando cómo conocieron al Coronel. Bloodsport y Deathstroke habían sido enviados a China por Lex Luthor para recopilar información sobre la Liga de las Sombras. Flag estaba allí en una misión de reconocimiento. Había confundido a Ra's al Ghul con un anciano desvalido y le había ofrecido su ayuda. No se imaginaba que Ra's estaba actuando así porque sus enemigos iban a matarle en una vía pública y quería engañarles y atraerles a una trampa. Pero Flag se interpuso y él mismo se encargó de protegerle. La Liga aún recordaba su amabilidad todos estos años después. Flag no lo sabía, pero había sido calificado como intocable para la Liga. No se le podía matar o habría consecuencias. Ahora que Peacemarker le había matado, la Liga lo buscaría y se haría cargo de él. Bloodsport les ayudaría aunque no hubiera contrato de por medio, como un último regalo a su Coronel.
Robert nunca había sido un hombre cariñoso. Puede que ya sea demasiado tarde para reconciliarse con su hija, pero una de las cosas que más valoraba era la lealtad y la madre de la chica le había tendido una trampa para que él pagase la pensión. La ira y el rencor que tenía hacia ella, tardarían mucho tiempo en olvidarse. Pero el coronel siempre había estado ahí para él, cuando Bloodsport más lo necesitaba, a pesar de todos estos años, a pesar de que había olvidado al Coronel y su amistad. Una amistad que Flag había dado por sentado todos estos años.
No, puede que en realidad eso fuera una mentira y ahora estuviese siendo deshonesto consigo mismo. Él jamás había podido olvidar a Flag. Había algo en ese hombre que hacía su recuerdo imborrable a pesar de todo este tiempo.
- Flag vio algo en todos nosotros.-dijo Robert cuando llegó su turno de hablar. Tenía nuestra vida en sus manos y ni una sola vez se aprovechó de ello. Nos trató como a seres humanos, concediéndonos privilegios. Media hora más en las visitas familiares.-dijo mirando a Lawton.-Cuidándonos en las calles de Gotham, sin importar la clase de problemas que tengamos.-dijo mirando a Harley.-Waller nos formó como equipo, pero Flag nos transformó en familia.-dijo mirando a Cleo, a Killer Croc, a Nanaue.
El Flautista se limpiaba las lágrimas con un pañuelo, mientras Axel lloraba abiertamente y sin vergüenza. Robert se tocó la cara. Estaba húmeda. No sabía que había empezado a llorar, pero podía escuchar las emociones en su voz. ¡Maldita sea, Flag! Siempre que habían estado juntos, el Coronel conseguía que Bloodsport sintiese emociones que hace mucho tiempo creyó olvidadas.
- No creo que el Coronel, haya sabido cuánto cambió nuestras vidas ni lo que realmente significaba para nosotros saber que él estaba ahí en una misión.-continuó Robert.-Flag significaba seguridad. Certeza de que Waller cumplirá sus privilegios. Un hermano en el campo que te cubre las espaldas. La posibilidad de regresar. Ese era Flag. Un alma caritativa a su manera. Él vio compañeros cuando otros sólo vieron seres desechables. Éramos su escuadrón. Sus hermanos. Unidos por las experiencias.
Harley estaba desecha. Lloraba en los brazos de Lawton. De todos, esos dos eran los más afectados. Miembros del Escuadrón original, habían pasado más tiempo con Flag, pero Robert lo conocía desde hace más años. Robert tendría que hablar por todos ellos, pero era difícil transmitir con palabras todo lo que quería decir.
- El Coronel siempre deseó ser enterrado con los miembros caídos de su equipo.-dijo Robert.-Sé que ahora estará orgulloso de nosotros por haber vencido a Starro. Lo hicimos en su honor y en el de los miembros caídos de nuestro equipo. Allá donde estén ahora, espero que estén todos juntos, celebrando nuestra victoria. Algún día nos volveremos a ver, Coronel. Vaya con Dios, nosotros le llevaremos en nuestros pensamientos y corazón hasta el día de nuestra muerte.
Hubo un minuto de silencio, en el que Dubois recordó momentos hace tantos años del Coronel y él juntos, charlando, tomándose unas cervezas bajo la luz de las estrellas, en un campo lleno de kryptonita que El Gobierno estadounidense necesitaba por si alguna vez Superman se descontrolaba. Habían enviado a Flag para supervisar la misión. Lex Luthor se había enterado de alguna manera y había contratado a Bloodsport por la misma razón. Eso fue antes de que Bloodsport fuera contratado por Luthor para disparar a Superman con una bala de esa misma Kryptonita. Tantos años perdidos, en los que Bloodsport pudo haber contactado más veces con él, verificar si estaba bien, pasar el rato juntos.
Enterró una bala de Kryptonita junto a Flag para despedirse. Ninguno de los villanos se dio cuenta de que la Liga de la Justicia estaba observándoles, pero dándoles la debida distancia. Flash quería estar allí y despedirse de Boomerang, pero ahora no era el momento. La Liga sabía que si se acercaban ahora habría una batalla. Nunca pensaron que esto sucedería. Sabían que los villanos podrían morir, pero ninguno creyó que fueran capaces de tanta lealtad. Habían venido en cuanto habían visto a Starro en las noticias, pero cuando llegaron, la situación ya estaba controlada. Creyeron que los villanos huirían, obedecerían las órdenes y les dejarían a ellos tratar con Starro. Ahora se sentían culpables por la muerte del Coronel, no lo conocían, pero nadie había conseguido nunca ganarse la lealtad de tantos villanos. Nunca habían visto una reunión tan amplia de villanos y tan pacífica.
Uno a uno, los criminales se marcharon, pero la Liga se quedó y cuando lo consideró seguro, fue a la tumba de Flag. Allí vieron todos los obsequios que le habían dejado. Batman cogió la baraja de cartas de Harley Quinn. "Para que juegues en el otro lado". Decía la inscripción de la carcasa. Lawton había dejado un visor nocturno, Polka Dot un jersey con lunares, Nanaue un pescado.
Flash se juró que no iba a permitir que ninguno de sus villanos acabase en el Escuadrón Suicida, jamás debió permitir que Boomerang fuera llevado a Belle Reve. Su muerte estará siempre en su conciencia, quizás tendría que dejar de ser Flash por un tiempo.
