Disclaimer: Harry Potter no me pertenece.
Este fic participa en el Reto #55: "No hay dos dsin tres" del Foro "Hogwarts a través de los años".
I. Las manzanas eternas de Avalón
Un pájaro vuela sobre Avalón. Observa a los habitantes, olfatea la fruta podrida, grazna sobre los espantapájaros de los campos de cultivo más pobres y picotea las semillas de la mano de su hermano.
—Morgana, —pregunta este con voz llena de sospecha. —¿Qué pretendes?
El pájaro se convierte en mujer, plumas alargándose en ropajes hechos de pieles y patas en piernas largas y esbeltas. Una nariz respingona aparece en el medio de una cara pálida. De entre las pieles, salen dedos huesudos, aguantando una pequeña vasija.
—¿En una isla gris y triste como esta, tan lejos y diferente de casa? Más extraño es que te encuentres tú aquí que yo, ¿qué haces aquí solo, rey de Camelot?
Iguales en su desconfianza, ninguno explica sus intenciones. Morgana ríe, da tres pasos pequeños hacia atrás, y con un gesto rápido y seguro, tira el contenido de la vasija a los pies de su hermano.
Primero sale humo, y Arturo aprieta sus labios con fuerza. Después, el humo desaparece y Arturo, espalda recta y mirada fija en su hermana, deja escapar el aire atrapado en sus pulmones con cuidado. Morgana le sonríe, con más burla que dulzura a pesar de las apariencias, siguiendo la costumbre de negarse a explicarle los misterios de la magia que le rodea y no entiende.
Arturo asiente, como siempre hace, y no pregunta, como hace años aprendió a hacer. En su mano, las semillas se aplastan entre sus callos y Arturo se las guarda en un bolsillo, conservándolas para la próxima vez que las necesite, mientras Morgana le agarra un brazo y le guía por los árboles como si estuvieran en los pasillos de un castillo.
En silencio, Morgana calcula que se empezará a notar el efecto de la poción en tres meses, cuando los árboles se vuelvan verdes y las manzanas rojas. Entonces, ella habrá cumplido con la promesa a la princesa de Avalón y y el gobernante de la isla ya no será un vasallo del rey Arturo, será ella. Esto, por supuesto, no piensa de decírselo a su hermano.
