¿QUE PASÓ FICTIONEROS? AQUÍ LES TRAIGO OTRO CAPITULO DE ESTA HISTORIA, ESPERO QUE LES GUSTE TANTO COMO ME HA GUSTADO ESCRIBIRLO PARA USTEDES.

TAMBIÉN QUIERO AGRADECERLES DE MIL AMORES A TODOS AQUELLOS QUE LEEN, DEJAN SUS REVIEWS, PONEN EN FAVORITOS Y SIGUEN MIS FICS, NO SABEN LO FELIZ QUE ME HACEN Y ME DAN MAS ANIMOS PARA SEGUIR ESCRIBIENDO.

ESTA VEZ ME QUIERO DISCULPAR CON TODOS AQUELLOS QUE SE HAN COMIDO LAS UÑAS POR SEGUIR LEYENDO Y SABER QUE PASARÁ CON ARABELA, RUBY, NEAL Y SUS DEMAS PROTAGONISTAS.

TAMBIÉN QUIERO DISCULPARME DE ANTEMANO POR LOS POSIBLES ERRORES QUE ENCUENTREN, Y AVISARLES QUE POR ESTAR ACTUALIZANDO OTROS FICS, CREO QUE ME DEMORARÉ UN POQUITO MAS DE LO ESPERADO EN PUBLICAR EL SIGUIENTE CAPI. ASI QUE POR FAVOR TENGANME UN TOQUECITO DE PACIENCIA.

POR ULTIMO LES RESPONDERÉ A LOS QUE ME COMENTARON EN EL CAP. ANTERIOR.

Catwomen1974: espero que el resultado con Cruella De Vil te parezca satisfactorio.

Quest: tus dudas se irán aclarando a medida que avance la historia.

Vainilla47: espero que este cap. te guste y que no se vayan tus ganas de segur leyendo.

Kykyo-chan: gracias por estar en cada cap. y espero que lo disfrutes y quieras seguir leyendo.

POV EMMA:

En el cuarto de interrogatorios se hallaba esa mujer que habíamos encontrado en la cabaña abandonada, se veía mortificada, sus manos, esposadas y apoyadas sobre la mesa estaban crispadas y temblando, algo no me cuadraba en esto, pude ver en sus ojos que no había hecho nada malo o criminal, pero…si era inocente, incluso había estado en nuestra casa muchas veces para visitar al pequeño Henry y acompañarnos en nuestras cenas de los sábados… ¿por qué estaba en tal estado de alerta?

-Emma, averigüé la información que me pediste-Mi compañero Graham había buscado en los archivos de la ciudad y había investigado la vida de nuestra sospechosa: Maléfica Page. Madre soltera con una hija de la misma edad que Arabela, pediatra desde hacía ocho años, se había mudado a Storybrooke cuando su pequeña apenas tenía tres años de edad, no tenía antecedentes criminales y jamás se había metido en problemas con nadie, ni siquiera era necesario buscar ese archivo, todo el pueblo la conocía, pero nunca estaba de más sacarse las dudas-¿Quieres que la interrogue?

-No, déjamelo, se cómo sacarle las palabras de la garganta-En todos mis años de experiencia trabajando en la división policial, sabía muy bien cuáles eran los puntos débiles de los que habían pasado por mis manos, y en este caso, su talón de Aquiles, era una niña de cabellera negra y ojos castaños.

Entré en silencio, ella se levantó de su silla, estaba alterada, tratando de explicarme, sabía por sus lágrimas y respiración, que me estaba diciendo la verdad, ella no tenía nada que ver con el secuestro. No tenía ningún sentido mentirme, no cuando tenía la custodia de su hija en su contra.

La volví a sentar, y esperé a que se tranquilizara, ella sabía que conmigo no tenía nada que temer.

-Mal, necesito que con tus palabras, me digas todo lo que sabes-Como amiga, sabía que no tenía por qué verla como una sospechosa, sino…como una víctima de las circunstancias, ya que la habíamos encontrado en un cuartucho cerrado bajo llave por fuera, y con un maletín de suplementos médicos a su lado-¿Qué ocurrió allá? ¿Qué hacías en ese lugar? ¿Fuiste llevada a la fuerza o por tu propia voluntad? Y por último ¿sabes quién secuestró a esos niños?-Maléfica se mantenía con la cabeza gacha y las manos crispadas y juntas.

-Si te doy esa información… ¿puedes prometerme que mi hija estará a salvo?-Solo asentí esperando que me pudiera brindar un poco de luz en esa bruma de dudas y preguntas-Cruella De Vil, alias Eloísa Montgomery, fue quien me secuestró en mi tiempo de descanso, pero también había otra persona…Isaac Heller-Solo con esa pequeña frase, supe lo que debía de hacer.

Sabía que esa mujer me sonaba de algo, Montgomery, sospechosa de triple infanticidio, de niños a su cargo, (Ava y Nicholas Zimmer, dos pequeños mellizos de once años desaparecidos, y Dorothy Gale, una jovencita de quince años, corría el rumor de que se había escapado, pero jamás la habíamos encontrado, según sabia, los patrones eran los mismo con Arabela y los mellizos que habíamos encontrado) y ex novia de mi esposa, había desaparecido antes de que se comprobara su culpabilidad, la última vez que se la había visto por la ciudad, tenía el cabello rubio, casi platinado y le llegaba hasta la cintura, y sus ojos eran de color celeste.

Por otro lado, Isaac Heller, también conocido por su apodo "el autor", un presunto secuestrador infantil, tenía la manía de secuestrar niños y enviarles a sus padre, pequeñas esquelas en forma de cuentos de hadas (algo oscuros) de lo que les podría pasar a sus hijos si no los encontraban a tiempo. Claro, nunca tuvo cargos de homicidio porque no mataba a los niños, solo los escondía para llamar la atención de la prensa.

-¿Qué parentesco tienes con esa mujer?-Quería saberlo todo, no podía dejar cabos sueltos.

-Éramos amigas…desde la primaria…hasta que Regina cortó con ella-Ahora todo encajaba…la similitud de Arabela conmigo y Gina, el cabello castaño de los niños, los ojos del mismo color, no importaba si se parecía a mí o a Regina, eran patrones de reconocimiento…no eran simples secuestros…eran sustitutos de quienes odiaba, con quien se desquitaba de la manera más cruel.

-Gracias Mal, ya te puedes ir, y no te preocupes, tú y Lily estarán protegidas-Ella asintió agradecida y se marchó, mis compañeros no entendían que había sucedido para que dejara ir a una "sospechosa", pero no tenía mucho tiempo para dar explicaciones.

Tuve que llamar a Regina para informarle lo sucedido, conociéndola, nunca me hubiese perdonado si la dejaba fuera de algo que tuviera que ver con una de sus amistades. Como era de esperar se sobresaltó cuando le mencioné a Eloísa, y que les digo de su forma de conducir hacia el hospital, por primera vez en la vida la vi gritando y maldiciendo a los conductores que se le pasaban por el camino, y no querrán saber las palabrotas que soltó cuando una ambulancia, que se estaba estacionando, en la entrada, "casi la atropella".

-Recuérdame multarte cuando salgamos-Ese viaje me había dado unas nauseas del demonio, era la primera vez que mi mujer conducía como cafre profesional.

La recepcionista sabiendo cómo era mi mujer de impaciente, comenzó a temblar apenas la vio entrar a mi lado, ya la había visto acompañar a la niña de la que todo el pueblo estaba hablando, y se había ido cuando le dijeron que la niña estaba en buenas manos con su "madre".

Gracias a dios llegamos antes de que ocurriera una tragedia en el hospital (justo, como si fuera una jugarreta de Víctor While, el médico de guardia ese día, los niños estaban en la habitación 108 del piso 3). Arabela estaba siendo asfixiada por Cruella y una almohada firmemente sujeta contra su cabeza.

-¡Alto ahí!-La mujer, al verse descubierta soltó el objeto incriminatorio, dejando respirar pesadamente a su víctima, que estaba roja por la falta casi mortal de aire. Sabiéndose acorralada por la alcaldesa y la sheriff, apuntando su cabeza. Lo que no esperábamos era que sacara un arma de su bolsillo y me apuntara…todo fue demasiado rápido, solo en un parpadeo, escuché el disparo, de un instrumento que no era el mío, y vi como Cruella De Vil alias Eloísa Montgomery se desplomaba en el suelo como un saco de patatas.

Arabela estaba paralizada con una pequeña carabina entre sus manitos crispadas, sus ojitos acaramelados estaban anegados en lágrimas y temblaba como una hoja de papel. Los pequeños mellizos se habían quedado petrificados viéndola horrorizados.

Debí haberlo sabido de antemano, la cartuchera que mi mujer siempre cargaba con ella por si las dudas, estaba vacía y sin su arma.

Regina, se fue acercando a ella lentamente, con las manos abiertas y extendidas hacia la niña.

-Arabela-La joven la apuntó con el arma, creo que más por mecanismo que por conciencia-Tranquila, mi niña…no pasa nada…fue autodefensa-Pareciera que la voz de mi mujer la calmaba a tal punto de volver al estado de realidad consiente-Dame eso, te vas a lastimar-Regina logró quitarle la carabina, mientras la chiquilla se aferraba a ella llorando a lagrima suelta-Shhhh shhhh, ya-Los enfermeros que habían escuchado el ajetreo intentaron sedar a los tres niños, pero no fue necesario, los dos pequeños no estaban causando problemas, y Arabela no estaba inestable emocionalmente, solo con los nervios disparados.

-Tendremos que llamar a servicios sociales e iniciar una investigación-Dijo While luego de que ordenara una camilla para que llevaran el cuerpo sin vida de quien tanto mal había causado en tan poco tiempo.

La guardia cambió y Maléfica se hizo cargo del caso de los tres pequeños, Arabela apenas verla entrar en la habitación, se escondió debajo de las sabanas, como si con esa infantil acción, desapareciera de la vista de quien la había tratado anteriormente.

-¿Qué le habrás hecho a la pobre?-Maléfica me clavó a mirada, como si tuviera esperanzas de que muriera fulminada.

Se acercó a la cama de la joven escondida, e intentó quitar la manta en un intento fallido, al parecer la chica era bastante astuta como para saber cómo enganchar bien esa tela para que no la desprendieran.

-¿Vas a estar ahí abajo todo el tiempo?-El bulto que hacia su cabeza asintió rápidamente-¿Y si hacemos un trato?-La manta descendió dejando ver solo ver sus brillantes e inocentes ojitos.

-¿Qué trato?-Mi mujer y yo estábamos reuniendo todas nuestras fuerzas para no echarnos a reír a carcajadas, esa voz era realmente tierna y dulce.

-No puedo llegar a un acuerdo si no puedo ver tu rostro por completo-Parecía que Maléfica tenía un toque mágico, no importaba que niño fuera, todos y cada uno caían ante el encanto de esta mujer.

-Sí, ¿Qué clase de trato?-Preguntaron al unísono los pequeños mellizos.

-Solo una revisión de rutina…y luego, cuando termine, podrás ver a Henry-Regina casi se desencaja la mandíbula al escucharlo, y yo me destornillaba de la risa, era obvio que el acuerdo se cerraría si mencionaban a ese diablillo que la tenía tan hipnotizada.

-¿Podremos conocer a Henry, Ari?-Antes de que pudiera responder, una mujer entró de improvisto en el cuarto. No parecía pasar de los veinticinco años de edad tenía el cabello caoba y recogido en un moño algo suelto, sus ojos de color celeste eran algo opacos, y estaban cubiertos por un par de anteojos de marco grueso y negro. Era de perfil griego, de nariz fina y respingada y labios rosados, finos y brillantes.

Traía puestos una camisa de mangas cortas en color naranja pastel, una falda lápiz ajustada en negro que le llegaba a las rodillas y un par de zapatos de tacón negros.

-¡Belle!-Por la expresión de los tres niños, la conocían, y era muy querida por ellos.

-Me alegra de verlos de nuevo, niños-A simple vista no se veía muy contenta de ver el estado en que se encontraban aquellos tres diablillos.

-¿Dónde está Úrsula?

-Fue despedida por negligencia infantil-Ellos se alegraron de escuchar esas palabras, pero nosotros no entendíamos nada de esa conversación, hasta que se nos presentó-Mucho gusto, Belle French, asistente social y encargada actual de los casos de ellos-Dijo señalando a los tres que la veían con la boca abierta-¿Podrían decirme que les ocurrió esta vez?-¿Quería decir que no era la primera vez que los encontraba hospitalizados?

-Estaba a punto de revisarlos y hacer un informe para asistencia social, pero ahora que usted está aquí, veo que no será necesario-Maléfica se acomodó los guantes de látex y comenzó a revisar al pequeño hombrecito-si mal no recuerdo, Arabela, tenemos un trato que cerrar.

-En el cual está implicado MI hijo-Regina, aun no estaba muy de acuerdo, pero, tres ojitos de cachorritos se nos clavaron de golpe, y sabiendo cómo iba a terminar esto…sería mejor sacar la bandera de tregua antes de que se desatara la guerra.

-Está bien, está bien, de acuerdo, traeremos a Henry mañana a primera hora-los tres ya estaban cantando victoria-…si, siguen todas las reglas y se comportan como deben-Ruby y Neal lanzaron una mirada inquisitiva a la mayor que silbaba inocentemente.

-Arabela-una mirada de ceja levantada de mi mujer hizo que quedara callada.

-sí, lo prometo, seré buena-Comentó para luego poner una sonrisa de angelito celestial. Regina solo asintió y dejó que nuestra amiga hiciera su trabajo.

Todo parecía ir bien, los pequeños se dejaban hacer, no sin solar un pequeño gruñido de desacuerdo o un gemido casi inaudible cuando se les tocaba una parte golpeada o lastimada. Cada herida, rasguño, marca y cicatriz, que se encontraba en los pequeños cuerpos, era anotado en una planilla diferente para cada uno. Una vez terminado el chequeo, fueron recompensados con un caramelo, un abrazo mío y un beso en la frente de parte de Regina.

-Muy bien, aquí está todo los exámenes que les he hecho en este corto tiempo, parece que casi todo está en orden-Belle escuchaba a la médica, mientras revisaba todo lo que se había escrito en las diferentes hojas-Lo que me preocupa es ver que no les han aplicado ninguna vacuna esencial para reforzar los glóbulos blancos, sin contar con que Arabela tiene un alto grado de desnutrición-Belle solo suspiró, tal vez sabia por lo que había pasado esa niña antes de que la conociéramos.

-Disculpa, que las interrumpa-mi mujer levantó la mano en espera que la recién llegada se la estrechara, cosa que ocurrió mecánicamente-Regina Mills, alcaldesa de Storybrooke. Si no es mucha molestia, ¿me podría mostrar los reportes anteriores a Cruella de Vil?-Cuando mi esposa se proponía algo, no había nada ni nadie que la hiciera cambiar de parecer-Como habrá sabido por las habladurías del pueblo, estos niños han pasado por más de un infierno en menos de setenta y dos horas-La asistente solo asintió, sin comprender a donde quería llegar-Tenemos a un criminal suelto, sospechoso de secuestro, tortura psicológica y casi cómplice de infanticidio, por parte de Cruella De Vil, presunta tutora de acogida de Arabela Smith, Ruby y Neal Cassidy. Por lo tanto tenemos que hacer un fichaje de búsqueda y captura. Y también necesitamos saber las historias de los anteriormente nombrados, para evitar que más crímenes como estos se cometan con criaturas inocentes.

-Bien, si pueden esperar hasta mañana, les traeré los expedientes y podrán ver detalladamente cada caso que han transcurrido desde que entraron en el sistema-sin decir más, se despidió de los niños y se marchó, dejando tras de sí, a una alcaldesa satisfecha, una doctora confundida por la actitud de su amiga…y a mí, con la boca abierta y los ojos desorbitados por la postura de mi esposa. Aun no sabía que era lo que quería lograr con la solicitud de los expedientes, pero, gracias a ello, nos llevaríamos una agridulce sorpresa que nos caería como un bloque de cemento sólido.

POV TERCERA PERSONA:

La noche no pasó tan rápido como las tres adultas quisieron, Maléfica se la pasó en la habitación de su niña, pensando en lo cerca que había estado de perderla, acariciando su cabello mientras esta dormía plácidamente, protegida por los brazos de su madre.

Emma y Regina se la pasaron conversando y discutiendo sobre esa niña que tantos misterios ocultaba y de los mellizos que les habían robado el aliento con tan solo una mirada.

La mañana las descubrió con grandes ojeras, pero también las sorprendió casi muriendo de un susto, la asistente social, que el día anterior se había mostrado tan cálida y sonriente, iba a paso veloz y con una cara de pocos amigos, traía entre sus manos, a simple vista, una hoja de papel, casi amarillenta y un poquito arrugada por la fuerza que la mujer imprimía en ella.

Las tres estaban en la habitación de los niños junto con Henry que ya quería que su nana se despertara y jugara con él. Hacía mucho que no la veía y la extrañaba.

Los chiquillos ya algo despiertos, y felices de ver al pequeño extendiendo sus bracitos, se pusieron a jugar, sin percatarse de que estaba por desatarse un tornado en forma de Belle French.

-¡Regina Mills!-La alcaldesa casi saltó a los brazos de su mujer, gracias al cielo que traía al pequeño Henry en camino de ser transportado a los brazos de su niñera, que también se espantó por el grito-Sabía que te conocía de algún lado-Le espetó, estampándole la hoja en el pecho a la pobre morena, que no entendía lo que estaba pasando.

-Déjame ver eso-Emma y Maléfica se acercaron a Regina para ver mejor que estaba escrito en ese papel, pero al llegar al final, las tres perdieron el color de su rostro.

Se escuchó un grito triple de desconcierto y un ruido sordo, de algo cayendo al piso con peso muerto.

-¡¿QUEEEEEE?!-las tres mujeres no podían comprender, hasta que Regina y Mal, sintieron que algo, a su lado, impactaba contra el suelo, al ver que era, la pobre sheriff se hallaba en el piso, inconsciente. El documento le había causado el desmayo. Mientras que los tres chicos y el bebé observaban todo sin saber, que sus vidas cambiarían en un giro de 360°.

¿CUAL CREEN QUE SERÁ ESE DESCUBRIMIENTO? POR FAVOR, DEJENME SUS COMENTARIOS CON SUS TEORÍAS Y QUE LES PARECIÓ ESTE CAPITULO.

COMO DIGO SIEMPRE, NOS LEEMOS EN OTRO MOMENTO. Y SE DESPIDE DE USTEDES ESPERANDO ENCONTRARNOS PRONTO. SU AMIGA: EVIL ANJELICKE.