¿COMO FUE QUE LLEGUÉ A ESTA SITUACIÓN? SIENDO EMBOSCADA POR RUMPELSTILTSKIN Y LA REINA MALVADA, SIENDO AMORDAZADA Y ATADA DE MANOS A LA ESPALDA.
LA TABERNA DONDE ME LLEVAN ESTÁ CERRADA O ESO CREO. EL OSCURO GOLPEA TRES VECES LA PUERTA, DE UNA PEQUEÑA COMPUERTA QUE SOLO DEJA VER LOS OJOS, SE NOTA LA MIRADA DE UN HOMBRE.
-¿LA TRAJERON?-ME MUESTRAN COMO SI FUESE UN BOTÍN DE ROBO, Y LA PUERTA SE ABRE.
EL LUGAR ESTÁ REPLETO DE FICTIONEROS ARMADOS, EN PRIMERA FILA LAS LIDERES, DCROMEROR (QUIEN TIENE UN ARCO Y VARIAS FLECHAS BAÑADAS EN ALCOHOL, Y POR LO QUE VEO UNA ESPADA EN SU ESPALDA) Y KYKYO-CHAN (QUIEN JUEGA CON VARIOS CUCHILLOS LARGOS), JUNTO A UNA SECUAS, VAINILLA47(QUE TIENE UNA DAGA ENTRE LAS MANOS Y LA VALANCEA DE MANO A MANO)...!VOY A MORIR ANTES DE LLEGAR A LOS 25!
ME SIENTAN A LA FUERZA EN EL CENTRO DE ESA MASA ENOJADA Y ME QUITAN LA MORDAZA PERO NO LAS CUERDAS.
-¿SI SABEN QUE PODÍA HABER VENIDO VOLUNTARIAMENTE, VERDAD?...Y EN SERIO DCROMEROR ¿RUMPELSTILTSKIN? ¿LA REINA MALVADA? TE DIJE QUE NO HICIERAS TRATOS CON ELLOS.
-¿Y DONDE ESTARÍA LA DIVERSIÓN SIN UN BUEN TRATO, QUERIDA?-ME PREGUNTA LA REINA MALVADA HACIENDO UNA BOLA DE FUEGO EN SU MANO, ACERCÁNDOMELA A LA CADA.
-BASTA DE CHARLA, ¿TIENES EL CAPITULO?
-Y SI NO LO TENGO ¿QUE?-DE REPENTE ME VEO RODEADA CON VARIOS OBJETOS AFILADOS, QUE PODRÍAN OCASIONARME LA MUERTE-OK...OK...ENTENDÍ EL MENSAJE...LO TENGO...AQUÍ ESTÁ-KYKYO-CHAN EXTIENDE SU MANO HACIA MÍ Y MUEVE LOS DEDOS IMPACIENTE-NO TE LO PUEDO DAR SI NO ME DESATAN-AL FIN TENGO LAS MANOS LIBRES Y LES ENTREGO LOS PAPELES-¿ME PUEDEN LLEVAR A CASA? ES QUE NO SE COMO REGRESAR DEL BOSQUE ENCANTADO?
UNA NUBE MORADA ME TRANSPORTA A MI CUARTO, DEJÁNDOME MAREADA.
-MI MAMÁ JAMAS ME VA A CREER.
CAPITULO 7:
POV REGINA:
La veía dormir en mis piernas, al parecer el ataque de estrés la había dejado débil, combinando el efecto de las píldoras que había ingerido, la habían dejado fuera de combate. Era idéntica a Emma, tenía la misma manía de esconder su cara, donde sea que estuviese durmiendo, en este caso, en mi cuello, y también se le entreabría la boca.
-No puedo creer que me mordiera-Mi mujer seguía quejándose detrás de mí, mientras Marco se ocupaba de la herida que le había causado la misma niña que dormía en mis piernas.
-Y yo no puedo creer que hayas intentado darle algo a la fuerza-Emma me lanzó una mirada de soslayo algo culpable, y en cierto modo, lo era.
Con algo de dificultad por la inestabilidad de mi posición anterior, la levanté en brazos, sentía que estaba mucho más delgada y liviana de lo que esperaba, y eso me preocupaba, tendríamos que darle el doble, o quizás el triple del promedio de cantidad en alimentación que alguien de su edad requería.
Apenas si notó el movimiento a su alrededor, estaba tan agotada, tanto física como emocionalmente, que parecía que dormiría durante dos días seguidos.
Subir las espaleras con ella en brazos no fue gran problema, era un gatito acurrucado en mi pecho, lo complicado fue querer abrir la puerta de la habitación, pero una vez logrado el cometido de meterla en la cama, vi que los niños estaban profundamente dormidos, uno pegado al otro, como si ambos se cuidaran de las pesadillas mutuamente, ¿Cuánto habían pasado esos pequeños a tan corta edad? ¿Cuánto habría aguantado mi pequeña por ellos?
Se movía en sueños y murmuraba palabras inentendibles para cualquier oído humano, su frente se estaba perlando de sudor, mientras sus ojos se sellaban fuertemente, seguramente estaba teniendo una pesadilla.
-Duerme, mi pequeño cisne-Le susurré al oído mientras acariciaba su mejilla con mis dedos-Mamá está aquí para cuidarte-Sentía tanta tristeza al verla en ese estado, mi madre nos había robado la oportunidad, había condenado a una criatura inocente de todo pecado, al sufrimiento del rechazo, la había alejado de quienes debieron criarla, cuidarla y amarla, y eso jamás se lo iba a perdonar, destruiría todo lazo que aún me quedaba con ella, así fuera lo último que hiciera.
Habría tantas cosas por hacer, viendo a los pequeños dormir, pensaba en el futuro que nos esperaba, tres integrantes nuevos a la familia, significaba más cansancio y estrés, pero, tal vez, la casa se llenaría de risas y juegos, habíamos pensado en darle un hermanito a Henry, y ahora irónicamente le llegaban tres de sopetón.
Sin querer llenarme la cabeza de planes y más preocupaciones, me fui a la habitación que compartía con mi esposa, no sin antes comprobar que todo estuviera en orden, las puertas y ventanas cerradas, la alarma activada y lista para dispararse si ocurría una intromisión no deseada, Henry ya en su cuna y dormidito, como todo un angelito, la servidumbre ya en sus recamaras y por ultimo las luces apagadas.
Emma me esperaba ya acostada en nuestra cama, en ropa interior, leyendo uno de esos libros de bolsillos que tanto le gustaban, de crímenes y misterios, a veces me reía de la redundancia de la situación, una sheriff leyendo novelas policiacas. Era mucho más cómico por su cara, todavía estaba enfurecida por la mordedura que había recibido, aunque debo decir que el vendaje que le cubría la mano, le rodeaba los cinco dedos, le quedaba como un guante…y sonará pervertido, pero siempre me han calentado las "heridas de combate" de Mi sheriff.
-¿Ya están dormidos?-Preguntó sin siquiera mirarme.
-Sí, ya están todos dormidos-Me quité los zapatos y la falda que traía puestos, quedándome solo con las medias, el liguero que las sostenía en su lugar, la camisa, y el juego de ropa interior negro que me había puesto ese día. Sin esperarlo, Emma me tomó de la cintura y me sentó a horcajadas en sus piernas, una pequeña tienda de campaña se veía entre sus piernas-Alguien está excitada ¿o es idea mía?-Me senté por encima de su miembro y fui frotándolo con mi entrepierna, haciendo que soltara un gemido desesperado-Mmmmmmm…Emma-Podía sentir mis bragas mojadas y pegajosas, casi empapadas en mis propios jugos, mientras me balanceaba de atrás hacia adelante, cada vez más rápido, más y más cerca, casi podía sentir el contorno pene de mi esposa, rosando con mi coño.
-Dios, mujer, ¿quieres matarme?-De forma lenta y tortuosa le fui desprendiendo botón a botón de su camisa, para luego quitársela, para luego seguir con su sostén blanco deportivo, entre besos cortos y desesperados, baje mis manos y le bajé la bragueta de sus ajustados pantalones. Con algo de dificultad, la ayudé a quitárselos y los boxers negros que tanto me gustaban.
Sin pensárselo mucho hizo lo misma que yo le hice a ella, pero de una manera más brusca, haciendo saltar todos los botones de mi camisa y quitándome el brasier a una velocidad que solo conseguía cuando estaba desesperada y ansiosa.
Emma me tomó de la cintura y me puso en cuatro, de espaldas a ella.
POV TERCERA PERSONA:
Emma tomó el lubricante de la gaveta con aroma a manzanas, de la mesa de luz a su lado, vertió un poco en su pene, y comenzó a acariciarlo lentamente, en ese momento debía medir, por lo menos cerca de ocho pulgadas. Se posicionó detrás de su esposa y vertió una gota de lubricante sobre su apretado orificio y otra en su dedo índice. Poco a poco este fue entrando en su entrada trasera.
-Aaaaaaah siiii-Regina gimió ante el contacto-Masssss.
-Oh bebé, vas a tener que rogar mejor que eso.
-Por favor Emma, dame más, cógeme-Se quejó Regina.
-Esa es mi chica-La rubia agregó otro dedo.
A Emma siempre el había gustado cuando su esposa rogaba.
Su mujer casi siempre estaba intentando tener el control de todo, sobre todo en el sexo. Pero también le gustaba cuando Emma mandaba.
Sus dedos comenzaron a empujar más duro dentro del apretado agujero de su esposa. Para calentar más el ambiente, Emma lamia y mordía su espalda.
Emma retiró lentamente los dedos del culo de Regina y presionó su pene en reemplazo, sus manos vagaron por las redondas carnes de su mujer y comenzó a empujar de forma brusca y algo rápida, alentada por la excitación que estaba sufriendo por culpa de su esposa.
-OOOOH bebé, siiii, ¡mierda! ¡Fuerte mi amor! ¡Fóllame fuerte!-Regina gemía y respiraba ruidosamente después de cada golpe.
-Mi mujer es una chica mala. Diciendo todas esas malas palabras, mientras es cogida por atrás…sii, una chica muy, muy sucia-Emma comenzó a jugar con el clítoris de Regina, para posteriormente empujar un dedo dentro del coño empapado.
-Estás tan mojada, mi reina, dime cuanto amas que te llene.
-Me encanta como me llenas…cuando me coges con tu enorme polla…cuando jodes mi coño con tus dedos-Cada embestida lograba humedecer más a ambas mujeres, que se acercaban más y más al clímax.
-Bebé…estoy casi llegando-La rubia se quejó en voz alta, mientras embestía con más fuerza. De golpe empujó tres dedos en el sexo de su esposa.
-SIII, yo también cielo-La mano derecha de Regina fue a uno de sus pechos y comenzó a jugar con él.
Después de unos cuantos empujones más, tanto Emma como Regina, estaban a punto de explotar. Se movían más rápido, al mismo tiempo.
-¡Dios! ¡Regina! ¡Estás tan apretada y húmeda!-Emma gimió mientras el líquido blancuzco y caliente comenzó a extenderse por el culo de su esposa.
-¡Sí! ¡Sí! ¡Emma! ¡Tan grande!-Regina se pellizcó el pezón por última vez y colapsó.
Desde hacía tiempo que Emma no se corría de forma tan brutal dentro de las nalgas de su mujer. Luego de un par de segundos se retiró del trasero de Regina y quitó los dedos de su coño.
Moviéndose lentamente una al lado de la otra, se abrazaron apasionadamente, llevándose mutuamente a un mundo de sueño tranquilo…sin saber, que en la habitación a su lado, había una jovencita que había oído todo el escándalo, preguntándose "¿Qué eran todos esos ruidos raros y gemidos?", sin darle mucha importancia, se volvió a dormir, pensando en que les depararía el destino a sus hermanos y a ella, cuando saliera el sol.
POV EMMA:
Luego de esa apasionada noche de sexo, desperté sintiendo el inexplicable vacío a mi lado, sabiendo que mi mujer se levantaba siempre después de mí.
-¡Emma! ¡Levántate!-Me sobresalté al escuchar la voz desesperada de Regina, y más aún porque apenas estaba despertándome.
-¿Qué sucede?-Pregunté mientras me frotaba los ojos con una mano y me quitaba el cabello de la cara con la otra.
-¡No los encuentro!-No sabía de qué me estaba hablando, ¿Qué no encontraba?-Fui a despertarlos, ¡No están en la habitación! ¡Tampoco encontré a Henry en su cuna!-Cualquier atisbo de sueño que había en mí desapareció para dar paso al pánico y al estado de alerta.
Regina estaba en lo cierto, sus camas estaban hechas y ordenadas, la cuna de Henry estaba vacía, y no se oía ni una señal de ellos por la casa, con solo una bata de baño bajamos corriendo las escaleras, estaba a punto de entrar en un ataque de ansiedad, cuando escuchamos un estridente grito, un llanto y olimos que algo se estaba quemando.
-¡Apágalo rápido!-Se distinguía que el alboroto provenía de la cocina. Y por el apestoso hedor acre, parecía masa o pan quemado.
Granni no se veía por ningún lado, y es era algo realmente preocupante, sabiendo que nunca se podía entrar en la cocina antes del desayuno sin su autorización, Rumpel y Mila parecían no estar tampoco, y de Marco no había ni huellas.
-¡No sé cómo!-Al entrar en habitación de donde salía un denso humo negro, vimos que los tres niños se enfrentaban a una sartén que se estaba incendiando, su contenido parecía masa para tortitas o algo así.
Regina, sin perder el tiempo, tomó el extintor que se hallaba al lado de la puerta y lo utilizó contra las llamas que casi estaban llegando al techo. Para luego clavarles la mirada de manera maternalmente acusatoria a dos mellizos, una preadolescente y un bebé que sonreía descaradamente en los brazos de la anteriormente nombrada.
Los tres pequeños, vieron que mi mujer no estaba nada feliz, aunque Henry seguía mostrando esa sonrisa rosada con los poquitos dientes que le habían salido.
-¿Alguien me puede explicar que acaba de ocurrir aquí?-Como era de esperarse, Arabela colocó a sus hermanos detrás de ella y dio un paso atrás.
-Arabela-La chiquilla se encogió de hombros-Ven aquí-Regina con el dedo índice señaló delante de sus pies. Solo atinó a negar con la cabeza, mientras ponía los conocidos "ojitos de cachorrito"-Te dije que vengas-Pasó a Henry a los brazos de du pequeña hermana, quien lo tomó con algo de dificultad, pero firmeza. Con pasos indecisos y cortos se acercó a nosotros.
-¿Está…está molesta?-Regina tomó un paño de la isla, tomó la barbilla de Arabela y comenzó a limpiarle la cara que estaba semi cubierta de harina.
-¿En que estaban pensando niños? ¿Venir a la cocina solos? ¿Querer cocinar sin un adulto cerca?-No se oía molesta pero conforme iba quitando los restos de los rostros de los pequeños, más se veía que le costaba ocultar su enfado, no sabía si era por el accidental incendio, por el desorden de su antes inmaculada cocina o por el aspecto de pequeños fantasmas que tenían los cuatro alborotadores que teníamos delante nuestro.
-Será mejor que suban a arreglarse, Belle vendrá pronto y estoy segura de que lo que les tiene que decir es sumamente importante.
Luego de que Granni se levantara y viera como había quedado su área de trabajo, había impuesto la regla "ningún miembro de la casa debe acercarse a la cocina solo, si no tiene por lo menos quince años de edad" lo cual dejaba a los chiquillos fuera de límites.
El desayuno pasó sin contratiempos, claro, si le restamos importancia al asunto del poco comer de nuestro pequeño cisne de ojos almendrados. Lo cual pude ver que Regina tenía la vena de su frente y su cuello a puntos de saltar.
Pero lo peor, vino cuando llegó mí "querida suegra", al tener llave propia, no era necesario que tocara el timbre, pero ese día seria el último que le permitiría poner un pie en nuestra casa.
-Señora, llegó su madre-Regina se veía más tensa que cuando tenía que hacer una junta de concejales de la ciudad-¿Le digo que no está disponible hoy en día?
-No Mila, dile que me espere en mi oficina-Los chicos ya habían terminado de desayunar, Regina ayudó a Arabela, preocupándose que no se lastimara erróneamente su herida con el borde de la mesa, la tomó de la mano y juntas de dirigieron al encuentro de Cora.
-Mila, cuida de los niños, por favor, ya volvemos-Arabela se aferraba al brazo de mi esposa, y escondía la cara detrás de él-No tengas miedo…todo va a estar bien-le dije acariciando su cabello.
-Regina, hija ¿Qué sucede?-el semblante de mi mujer era de completo desprecio, como si en frente suyo solo hubiera un insecto tan insignificante, que no valía la pena aplastarlo.
-Emma-solo con pronunciar mi nombre supe lo que me estaba pidiendo, rodeé a mi hija con mis brazos y la atraje hacia mí, protegiéndola de los posibles ataques que le pudiera lanzar esa mujer, a lo cual la niña respondió de la misma manera, rodeándome la cintura y apoyando la cabeza en mi pecho.
-¿Quieres decirme que sucede aquí?
-"Madre" ¿recuerdas la noche que di a luz?
-Sí, cuando el pequeño Henry nació…
-No, la noche, antes de que cumpliera dieciséis años-las lágrimas comenzaron a reunirse en sus ojos castaños oscuros-cuando luego de ver mi vientre vacío, dijiste que el bebé había nacido muerto-Cora ya intuía por donde iba a cosa, sus manos se frotaban una contra la otra nerviosamente. Y sin previo aviso, Regina le lanzó la hoja de papel de Belle había roto, pegada con cinta adhesiva.
Cora estaba lívida, solo atinaba a cambiar el punto de vista, de Regina a mí, y de mí a nuestra hija.
-¿Tienes algo de decir al respecto?
-Regina…yo…eras solo una niña…un hijo a esa edad…habría arruinado tu futuro…yo…
-¡No arruinaste mi futuro, destruiste la vida de un bebé! ¡Mi bebé!-comenzó a gritar mientras nos señalaba, Arabela escondía mas su rostro en mi pecho y yo le cubría los la cabeza, por si Cora intentaba írsele encima.
-¡Te embarazaste de una huérfana! ¡Una rata callejera! ¿Qué podía ofrecerte?-eso me dolió en lo más profundo de mi ser, siempre había tenido gran admiración por la madre de mi mujer, y ahora, mis ideales hacia ella estaban destruidos.
-¡No lo sé! ¡Pero hubiese sido mil veces mejor vivir mi felicidad, con Arabela y Emma! ¡En lugar de siempre hacer lo que me ordenabas! ¡Haber podido criar a nuestra hija juntas! ¡Pero gracias a ti jamás lo sabré!
-Esa chiquilla no es tu hija, ¡Te lo prohíbo! ¿Me escuchas? Me rehúso a ser vista como la abuela de una bastarda.
-Ya no tienes poder de prohibirme nada, Cora-Era la primera vez que escuchaba a mi mujer llamar a su madre por su nombre de pila-y a diferencia de lo que quieras o no, ya es parte de la familia.
POV TERCERA PERSONA:
Arabela se escabullida de los brazos de su madre, queriendo escapar de esa situación que le estaba produciendo ansiedad ¿había oído bien? ¿Era hija de la señora Regina? ¿También de la señora Emma? No entendía nada, solo quería escapar, salir de ese lugar, esconderse, que nadie la pudiera encontrar, pero los brazos de la sheriff eran realmente fuertes, hasta que sintió que alguien le tiraba de la parte trasera de su camisa.
-Escoge Regina, ¿En serio vas a sobreponer a una chiquilla que ni siquiera te ve como su madre, por sobre tu propia madre?-Arabela solo veía a la alcaldesa, implorando un poco de ayuda. Cuando sintió un chasquido muy familiar cerca suyo, (lo reconocía porque varias veces, había sido participe de sentir en carne propia ese horrendo ardor en su rostro) y ser rodeada por unos cálidos brazos de nuevo, vió a quien la había tomado, y vislumbro el rostro surcado por amargas lágrimas de la alcaldesa.
-¡Lárgate de mi casa! ¡Ahora!-Antes de que esa mujer se fuera, escuchó lo último que tenía que decir.
-No sabes lo que haces, te arrepentirás de esto, Regina.
-Lárgate Cora, u olvidaré por completo mi juramento y te juro por dios que soy capaz de meterte plomo en todo ese globo hueco que tienes por cabeza-Dos fuertes portazos sonaron en toda la mansión, uno el de la puerta de la oficina, y el otro, de la puerta principal.
-¿Qué…que quiso decir con…vivir su felicidad…conmigo…? Yo…no entiendo-Regina y Emma se sentaron en el sillón de tres cuerpos, con su pequeña en las piernas de la sheriff. Era el momento de poner las cartas sobre la mesa, sin comodines ni apuestas, era el todo o nada.
-cuando éramos un poquito mayores que tú…me enteré que estaba embarazada-La chica escuchaba en silencio, esperando encontrarle el sentido a esa historia-fue el momento más feliz de mi vida…pero había un problema.
-¿Cuál era?-Emma decidió tomar el relevo de su esposa.
-No se lo podía decir a nadie…en ese entonces, tener un bebé siendo una adolescente, no era nada bueno.
-¿Por qué? ¿Era un pecado o un crimen?-Regina sonreía de forma nostálgica, su pequeña tenía la misma sed de aprendizaje que había tenido ella a su misma edad.
-Algo así, cariño-La chica sentía realmente extraño que la trataran con tanto afecto, sentía, esa especie de calor abrazador en su pecho que le decía que todo en el mundo no era tan malo como ella lo había vivido-La sociedad y los mayores nos creían muy irresponsables como para ser padres…en fin...cuando supe que sería madre…tuve que esconderme…evitar esa vergüenza a mi madre.
-No es justo-Su gesto de indignación era adorable, tenía sus mejillas llenas de aire y los brazos cruzados y el ceño fruncido.
-No, claro que no…cuando naciste…ni siquiera pude ponerte nombre…me hicieron creer que mi bebé no había nacido vivo-Las lágrimas en los ojos de Regina seguían cayendo, hasta que sintió una pequeña y larga mano limpiar.
-¿Qué pasará ahora?
-Por el momento, iremos un paso a la vez-Dijo Emma besando su cabeza rubia, mientras que Regina la abrazaba.
-¿Tengo que llamarlas "mamá"?-Ambas mujeres se miraron, sabían que ese sería el camino más difícil para su hija, pero también tenían la certeza de que lo lograrían.
-No ahora, cariño, puedes tomarte todo el tiempo que quieras-Arabela asintió indecisa-Ten en cuenta algo muy importante, mi bebé, nadie, ni Emma, ni yo, puede obligarte a hacer o decir algo que tú no quieras-La pequeña rubia sintió de nuevo ese raro calor en el pecho, al oír que la llamaban "mi bebé". En toda su vida, solo la trataban con apodos despectivos, o "niña" "inútil" "estorbo" "bastarda", pero…jamás la habían tratado como una más de la familia, y había estado en muchas.
OK FICTIONEROS, AQUÍ LES DEJO EL CAPITULO TAN ANSIADO, SE VIENE LA ATERRADORA AVENTURA DE SER UNA FAMILIA.
NO SE OLVIDEN DE VOTAR POR QUE HISTORIA QUIEREN QUE PUBLIQUE, SI LA 1)BABY CAT AND YOUR MOMMY, LA 2)EL JOKER Y LA REINA, O LA 3) LA BEBITA DE MAMI, Y RECUERDEN QUE LA VOTACIÓN SE CIERRA EL MIERCOLES.
NOS VEMOS HASTA LA PRÓXIMA, SE DESPIDE DE USTEDES...VOLVIENDOSE A PONER LA OLLA DE CASCO, SU AMIGA: EVIL ANJELICKE.
