HEEEEY ¿QUE PASÓ FICCIONEROS? AQUÍ SU AMIGA Y ALGO DESCHAVETADA ESCRITORA LES TRAE UN NUEVO CAPITULO DE ESTA HISTORIA.

DENTRO DE POCO SE SABRÁ SOBRE LA VENGANZA DE CORA...PERO ¿LE SALDRÁ BIEN?

DENTRO DE TODO QUIERO AVISARLES QUE SE ARREGLÓ EL PROBLEMITA DE LOS RVIEWS ASÍ QUE PUEDEN COMENTAR TRANQUILAMENTE LO QUE SE LES OCURRA (QUE NO SEAN COMENTARIOS NEGATIVOS)

TAMBIEN LES QUIERO AGRADECER A TODOS LOS QUE LEEN, SIGUEN, PONEN EN FAVORITOS Y COMENTAN MIS HISTORIAS, NO SABEN LO FELIZ QUE ME HACEN Y ME DAN GANAS DE SEGUIR ESCRIBIENDO DÍA A DÍA.

Y AQUI VIENEN LAS RESPUESTAS DE QUIENES COMENTARON EL CAPITULO ANTERIOR:

Ghest: por supuesto que habrá mas escenas de Emma y Regina a lo caliente. y gracias por el cumplido

Kykyo-chan: como verás publiqué la historia mas votada, y espero saber de ti pronto.

Dcromeror: casi le das a mi mamá con esa flecha cuando nos mudábamos. y si quieres algo con la Evil Queen, yo no me opongo.

Vainilla47: por eso me sentía observada todo el tiempo. y tal vez me tardé un poquito con el cap.

POV ARABELA:

Los días iban transcurriendo con tranquilidad, bueno…casi con tranquilidad, aun me costaba digerir la noticia de saber que tenía familia, y que eran las personas para las que trabajaba cuidando de su hijo, que ahora era mi hermano.

Belle nos había dicho que mis hermanos serian adoptados por la señora Regina y la su esposa, cosa que me afectó un poco, hasta que me dijeron que legalmente ya era su hija y que no tendría que entrar en el proceso de adopción.

No tengo mucho de que quejarme, la suerte está tirando a nuestro favor y nuestra fortuna cambió para mejor, o al menos así lo veo yo…salvo porque ahora tengo seis halcones sobre mi cabeza, y que tengo un médico que me dijo que tengo el interior de mi cuerpo al revés, y que "tengo que tener cuidado con mi salud", la estoy pasando bien.

Ahora, hay otro problema, a las jefas de la casa, se les ocurrió arreglar todas las habitaciones de invitados, eso quiere decir que las cuatro habitaciones que antes estaban libres, ahora están cerradas, como ya dije, no me quejo, he dormido en peores lugares pero… ¡dormir en la recamara de un bebé ya es el colmo!

-Ari, quita tu pie, me estorba-Los mellizos y yo hemos estado durmiendo en un colchón de dos plazas en el suelo del cuarto de Henry.

El pequeño diablillo se la pasa de maravilla, para él es una fiesta de pijamas constante.

-Si Neal no ocupara medio espacio, podríamos acomodarnos bien-Le digo en reproche.

-No es mi culpa que tú seas más alta y no quepas-Esto podría sonar cómico para muchos, pero he llevado tres años durmiendo con estos dos, y créanme que no es nada placentero compartir la misma superficie en la que nos acostamos.

-¡Niños, ya es hora de que se duerman!-La voz de la sheriff suena a través del radio para bebés.

A nuestro lado se escucha un trueno y un pequeño grito, se está acercando una tormenta y Henry está más inquieto de lo normal.

Apago el radio para que no nos escuchen y me acerco a la cuna, donde él me espera con los brazos levantados y los ojitos brillosos.

-Hey diablillo-Apenas está en mis brazos, esconde su carita en mi cuello, cuando escuchamos otro trueno y se larga a llover-No tengas miedo, Henry.

-¿No medo?

-No Henry, mira-Me acerco a la ventana que da al jardín delantero, por la oscuridad casi no se ve nada, solo las luces de la calle que iluminan algunos sectores de la cuadra-¿Ves cómo llueve? Es porque la casa de Dios está rota-Era una vieja historia que una de las pocas y buenas familias de acogida que tuve me enseñó cuando tenía miedo a las tormentas-Se le cae el agua porque dejó los grifos abiertos.

-Toto

-Si Henry, es un poquito tonto.

-¿Cómo lo puedes entender?-Me pregunta Ruby.

-Es cuestión de práctica, una vez que te acostumbras a su lenguaje, es fácil.

Los mellizos se nos unen a ver cómo sigue lloviendo, cuando vemos que cae un rayo y causa un tremendo estruendo, nos hace gritar a los cuatro juntos, para que luego los mellizos se rían divertidos.

-Deberías ver tu cara Ari-Contagiada me rio con ellos para luego ver que Henry se nos une en nuestro ataque de risa.

Un poquito más calmado y nosotros tres algo cansados, nos acostamos en el colchón, listos para caer en sueño, pero hay un problema, el pequeño príncipe de la casa no quiere dormir en su cuna, así que lo acuesto con nosotros, pegado a mi pecho. Durmiéndonos afirmados los unos a los otros.

POV REGINA:

Está lloviendo con fuerza, pero no escucho nada, ni el llanto de Henry ni las voces de los niños, o eso pienso hasta que escucho un grito y una risa conjunta. ¿Cómo puede Emma dormir tan profundamente? A veces viéndola roncar de esa manera, pienso que me casé con la misma adolescente infantil que iba a mi clase, y que no creció más después de esos años.

Preocupada, me levanto, Emma ni se percata del movimiento de la cama, me pongo encima de mi pijama, la bata que siempre está en el perchero de nuestro cuarto, me ato el lazo a la cintura y me voy al cuarto de Henry, donde están los cuatro, al menos hasta que terminen la sorpresa que les tenemos a los niños.

Abro la puerta de la habitación despacio, y me llevo la más tierna sorpresa que he visto en mi vida, Arabela está profundamente dormida, los pequeños mellizos están uno a cada lado de ella y Henry encima de ella, todos tan dormidos que ni siquiera escuchan el clic de mi teléfono sacando una fotografías de ese bello momento.

Sin más preocupaciones me voy a dormir, esperando que esta lluvia pare y que el sol salga para el gran día de mañana, solo espero que estemos tomando las decisiones correctas con respecto a nuestros niños.

La noche pasa volando para mí, a las siete ya estoy despierta y a punto de ducharme, cuando veo que Emma se me adelantó, también debe estar nerviosa, es el primer día de clases de nuestra hija mayor, queremos que todo sea perfecto, que no haya ningún problema, incluso le compramos un inhalador(recomendación de Mal) por si tiene uno de sus ataques de ansiedad en clases, su mochila está preparada con una carpeta de hojas rayadas, un estuche con lapiceras, lápices y corrector, y los libros (nuevos) reglamentarios de la escuela pública a la que la enviamos, no quiso ir al instituto privado para señoritas y caballeros que acaba de abrir hace un año, aunque solo moviendo unos pequeños hilos, ya hubiese entrado, no importa si es en casi la mitad del año escolar.

Cuando Emma termina de ducharse, entro yo y me doy un remojón rápido, no quiero que se nos haga tarde. Una vez lista, me visto con rapidez, uno de mis mejores trajes de sastre para acompañar a Arabela a la escuela. Bajo a la cocina y los veo a los mellizos discutiendo en un idioma que al parecer solo ellos entienden, a Henry siendo alimentado por Emma, pero…¿Y dónde está Arabela?.

-Necesito ayuda-Escucho una vocecita detrás de mí. Me llevo una sorpresa al verla. Mi princesa tiene el aspecto más adorable que he visto, su cabello rubio cae en una cortina de bucles bien formados, y recogidos por un pequeño lazo a modo de diadema, está vestida con una camisa de mangas cortas, blanca, abotonada hasta el cuello, perfectamente doblado, con un chaleco negro abierto, unas calzas de lycra que le llegan a los tobillos negras, una pequeña falda encima de estas, y unos tenis blancos-No sé cómo hacer el nudo-Me dice mostrándome una corbata entre sus manos. En pocos segundos se la anudo al cuello de la camisa y le explico cada paso del nudo, para terminar con un perfecto lazado inglés.

-Buenos días, mírate, pareces toda una señorita-Granni le sirve un plato de tortitas y una taza de chocolate caliente. Aunque todos en la habitación sabemos que no se lo va a terminar.

Arabela, entre bocado y bocado, empieza a hablar con los mellizos en ese extraño idioma, al parecer ella también lo hace, se pone tensa y discute en susurros con ellos, a lo cual ellos le responden con exasperación, algo le está preocupando, no hay que ser un genio en ese lenguaje inventado, para ver el ceño fruncido de los tres, clavándose mutuamente la mirada.

-Niños, hablar en secreto en la mesa es de mala educación-Emma como siempre los regaña como si fuese un padre.

-Lo siento-Arabela deja el plato a medio terminar y lo hace a un lado junto con la taza vacía, está a punto de irse cuando noto que dejó algo importante.

Me aclaro la garganta, llamando su atención, la miro fijamente para luego señalar sus vitaminas, sé que las dejó sin tocar en la mesa a propósito. Desde que Mal se las prescribió es una batalla constante.

-¿Puedo dejar de tomarlas hoy? Me siento bien, en serio.

-No es cuestión de que te sientas bien o no, compañerita, Maléfica dijo que debías tomarlas con cada comida, y eso harás-Emma le acerca un vaso de agua que ella no agarra-Arabela, no me hagas forzarte de nuevo.

-Puedo morderte la mano otra vez si lo intentas-Mis ojos se abren sorprendida, ¿está haciendo una rabieta o es idea mía?

La mirada de Emma se clava en la de Arabela en una batalla de poderes, esto es ridículo, mi mujer discutiendo con una niña ¿Dónde quedaros sus pantalones de autoridad? Sin esperarlo, Granni se me adelanta y las toma por la oreja a ambas, haciendo que comiencen a quejarse por el tirón.

-Ninguna de ustedes tiene cinco años, así que dejen esta ridícula disputa-una vez libre su oreja, Arabela, avergonzada toma las dos píldoras que le dejé en la mesa-No era tan difícil, ¿o si señorita?-La niña no le responde, solo toma su mochila y se larga, sin siquiera haber saludado a Henry.

-Alguien se levantó con el pie izquierdo.

POV ARABELA:

No puedo creer que me traten como una figurita de cristal, me puedo cuidar muy bien yo sola sin necesidad de esas porquerías médicas. Pero no, ahí están siempre los halcones vigilando cada paso que hago. Tal vez era mejor cuando no sabían que era su hija…aunque de cierto modo…me siento bien, en familia, como si hubiese encontrado mi hogar.

El camino a la escuela es corto pero la señora Regina insiste en llevarnos en su auto. Dice que el autobús siempre va muy lleno y es peligroso.

No sé qué voy a hacer, mis hermanos y yo discutimos en el desayuno, no quiero decirles a ellas que no sé leer ni escribir ¿Cómo demonios voy a saber las asignaturas? ¿O de lo que me hablan los profesores? ¿Y si me hacen pasar al frente o no sé de qué cornos están hablando? ¿Qué excusas puedo dar? Neal me dijo que tenía que confesarles la verdad, antes de que me metiera en problemas, pero si se los digo…tal vez se decepcionen de mí.

POV REGINA:

Se ve algo asustada, es comprensible, nueva familia, nueva escuela, nuevo entorno, solo espero que no la molesten o le hagan daño, tengo que hablar con el director, hacerle saber que Arabela tiene problemas de salud y no le exija más de lo que puede hacer, no es bueno si le da un ataque de ansiedad.

Los mellizos bajan del auto corriendo para reunirse con sus amiguitos que los saludan con risas y abrazos, bromeando con ellos por el motivo de que no los encontraron en el bus escolar, ni muerta dejo que vuelvan a subir a ese transporte, es muy peligroso e inestable.

-Arabela ¿no vas a bajar?-ella solo niega con la cabeza y se rodea las piernas con los brazos. Hemos discutido con Emma sobre esta posible situación, no es bueno presionarla en casos como estos, además, puede tomar clases en casa, no es necesario que asista a la escuela, aunque nuestro psicólogo nos dijo que es importante que ella socialice con jóvenes de su edad.

-Hey compañerita, ¿acaso tienes miedo?-Asiente y comienza a temblar-Vamos, baja, te acompañamos adentro, ¿De acuerdo?-Aún seguía sin querer bajar del auto, así que Emma la tomó en brazos y la puso sobre sus propios pies-Dime, ¿Cuál es tu nombre?

-Arabela…-No entendía a donde quería llegar Emma.

-No, tu nombre completo-La mirada de mi esposa estaba causando bastante temor a nuestra hija.

-Arabela…s…Swan Mills-Sabía que estaba a punto de decir "Smith", pero lo cambió a tiempo.

-Esa es quien eres, no tienes por qué tener miedo, si alguien te molesta, solo diles tu nombre completo y te ganarás respeto…y un poquito de miedo-Le dijo frotando su cabello, que disgustó bastante a la niña, quien se había esforzado en verse bien y su madre rubia le estropeaba su peinado.

Nos dirigimos a la oficina del director, donde ya nos están esperando.

-Bienvenidas, buenos días señora alcaldesa-El hombre me estrecha la mano con nerviosismo-Sheriff, me sorprendió mucho escuchar de su hija.

Él se sienta detrás de su escritorio y comienza a llenar un formulario con los datos de Arabela. Mientras intenta conversar con ella, intento fallido, está demasiado nerviosa y se esconde detrás de mí.

-Dígame señorita ¿tiene alguna alergia, enfermedad o algún problema que debamos saber?

-Arabela tiene síndrome de Kartagener, y es propensa a los ataques de ansiedad-Le digo mostrando la planilla medica que Mal rellenó en el hospital luego de hacerle la revisión.

-Muy bien, se le informará a la enfermera, en caso de tener un problema ¿podrían brindarme un teléfono para contacto de emergencia?

Luego de pasar todo el trámite, se nos informó que en la semana, Arabela solo iría de observadora, para poder adaptarse bien y familiarizarse con las clases.

POV EMMA:

Regina se veía un poco angustiada cuando dejamos el colegio, se mordía la uña del dedo meñique y respiraba con fuerza.

-¿Crees que le irá bien?

-Regina, prácticamente le has dado hasta los números de Mila, Granni, Marco y Rumpel…sin contar que amenazaste al pobre hombre de dejarlo sin trabajo si algo malo le sucedía a nuestros pequeños-Le dije riéndome un poco, mientras me dejaba en la comisaría de camino a la alcaldía.

-Bueno, podría haber una emergencia y nosotras no estemos, y ¿si los mellizos tienen un accidente y no podemos ir? Por lo menos tendrán el respaldo de quienes los conocen…además, tú tampoco te quedaste callada, solo le mostraste tu arma reglamentaria y se quedó pálido del miedo-Cuando llegamos a la estación me despedí de ella con un beso y deseándole que pasara un buen día.

No pasó ni siquiera una hora, cuando recibí una llamada de Regina, debíamos ir a hablar con el director de la escuela por causa de Arabela.

ESPERO QUE LES GUSTE Y QUE COMENTEN QUE ME SUGERIRÍAN PARA EL PRÓXIMO CAP.

SIN NADA MAS QUE AÑADIR, SE DESPIDE DE USTEDES HASTA LA PRÓXIMA, SU AMIGA: EVIL ANJELIKE.