POR FIN UN POQUITO DE CALMA EN ESTA CASA, YA HE TERMINADO EL DICHOSO CAPITULO, Y LUEGO DE GUARDARLO PARA NO PERDERLO, CIERRO LOS OJOS PARA UN MERECIDO DESCANSO.
NO SE DE DONDE APARECIÓ NI CUANDO, PERO APENAS UNOS MINUTOS DESPUES, ME CAIGO DE MI SILLA SOBRESALTADA POR UNAS PALMAS BATIENDOSE JUSTO EN MI OIDO.
PARADA SOBRE SUS TACONES KILOMETRICOS, CON SU TRAJES DE SASTRE A MEDIDA Y SU PORTE DE REALEZA.
-SABE MAJESTAD, LA PRÓXIMA VEZ ESTARÍA BIEN QUE SE ANUNCIARA-LE DIJO LUEGO DEL SUSTO, VOLVIÉNDOME A SENTAR.
-NO HUBIERA TENIDO QUE VENIR SI PUBLICARAS AHORA EL CAPITULO QUE ESTÁN ESPERANDO-ME DICE CON ALTANERÍA.
-DIJE QUE LO IBA A PUBLICAR EN LA MADRUGADA DE MI HORARIO-LE DIGO...GRAVE ERROR YA QUE ME GANO UNA TIRADA DE OREJA DE SU PARTE.
-SEÑORITA EVIL, SI YO FUERA USTED, NO LOS HARÍA ESPERAR MAS TIEMPO SI YA TIENE TODO ESCRITO-ME DICE RETORCIÉNDOME EL PABELLÓN YA MAGULLADO. A VECES ME OLVIDO QUE DESPUÉS DE REINA FUE MADRE.
SIN SOLTARME ABRE EL PORTAL Y NOS ENVÍA A AMBAS A LA MANSIÓN, PARA LUEGO SIN DISCULPARSE NI NADA, AGARRAR MI MOCHILA Y SACAR LAS HOJAS ESCRITAS.
-MUY BIEN, ESO SERIA TODO, MUCHAS GRACIAS SEÑORITA ANJELICKE-ME DICE DÁNDOSE LA VUELTA Y ALEJÁNDOSE, CON ESE CONTONEO DE CADERAS QUE A CUALQUIERA VUELVEN LOCOS, Y LAMENTABLEMENTE YO NO SOY LA EXCEPCIÓN.
VUELVO A MI CASA SIN NADA ENGANCHADO O NINGUNA AMENAZA, SINTIÉNDOME VICTORIOSA...CUANDO DE REPENTE ME TENGO QUE AGACHAR YA QUE UNA FLECHA VIENE A MI DIRECCIÓN, SE CLAVA EN LA PARED Y SUELTA UN MENSAJE ESCRITO A MANO: "SI LE VUELVES A VER EL TRASERO A MI MUJER, TE DECAPITO, ATTE: EMMA SWAN" OK...ENTENDIDO Y ANOTADO.
¿que pasó fictioneros? como sabrán me adelanté en la publicación, no los quería hacer esperar y ademas estuve muy inspirada escribiendo para el disfrute de ustedes.
espero que lo disfruten tanto como yo lo hice escribiéndolo para ustedes. También les quería agradecer de mil amires a todo los que siguen mis historias, comentan y ponen en favoritos, no saben lo feliz que me hacen.
farrel: siempre fiel seguidor a esta historia, me alegra saber de ti, espero que puedas comentarme que te pareció este capitulo y si quieres dejarme un consejo, siempre lo tomo para seguir mejorando.
CAPITULO 12:
POV EMMA:
Estaba frenética, no, histérica, no, peor aún, no sabía como estaba, solo me sentía como una bestia enjaulada, otra vez, otra vez me la estaban arrebatando, y todo por culpa de no vigilarla.
David había llamado a la comisaría, y para mal de males, tuve que ser yo quien atendiera esa llamada, mi mundo se derrumbó, había encontrado a Cora inconsciente en la acera cerca de nuestra casa, rodeada de las compras que Regina les había mandado a conseguir…pero no había ni rastros de Arabela.
Me temblaba todo el cuerpo, las lágrimas todavía no habían salido, pero me picaban los ojos, no sabía si Regina ya había recibido la noticia de parte de mi compañero, o tendría que hacerlo yo, pero lo primero era ir al hospital y tomarle declaraciones a mi suegra…aunque mi lado oscuro intuía que ella tenía algo que ver en todo esto, solo esperaba que no fuese cierto, porque sino cometería un crimen y tendría que ir a prisión por homicidio.
Para mi mala suerte, o tal vez buena fortuna, cuando llegué Regina ya estaba al tanto, dando órdenes a diestra y siniestra y pidiendo explicaciones, a un lado de su madre, quien tenía un corte en la frente y una bosa de hielo instalada detrás de su cabeza.
-Regina-La llamé en un intento de no ser partidaria de su furia o recibir un golpe de su parte.
Ella se acercó a mí con ese aire de alcaldesa indestructible, solo una fachada, podía ver sus ojos rojos y su labio inferior temblar. Sin mediar palabra, la sostuve en mis brazos y dejé que se derrumbara, sus hombros temblando y los sollozos escondidos en mi cuello me confirmaban que estaba esperándome para poder soltar el llanto sin sentirse avergonzada en frente de su madre.
-Lo lamento, Emma-Dijo Cora sin mirarme-Fue todo muy rápido, no pude hacer nada-Mi rabia volvió a brotar en mi ser, ahí estaba ella, ilesa, solo con heridas leves, sin dignarse a mirarme a la cara, cuando mi pequeña podría estar quien sabe dónde o quien sabe cómo.
-Ya arreglaré cuentas contigo-Le dije fríamente. Primero tenía una tarea más importante, consolar a mi esposa y clamar a mis otros hijos cuando supieran que su hermana no estaba.
Le ordené a David que llevara a Cora a la estación (era una de las sospechosas) y que no la dejara ir hasta que pudiese interrogarla, le pedí a Graham que buscara pistas, cualquier cosa que nos llevara a algún lugar y saber donde se podrían haber llevado a Arabela.
La casa se convirtió en un hervidero para el caos cuando tuvimos que hablar con los niños, Neal se puso histérico, gritando que no servía para nada, ni siquiera para proteger a su hermana, Ruby comenzó a llorar y no permitió que me acercara. El estado de Regina tampoco ayudaba mucho, solo había dejado de llorar y se quedó sentada en el sofá, estática, como una estatua.
POV ARABELA:
Estaba aterrada, sinceramente, ya estaba acostumbrándome a estar tranquila con mi familia, cuando de pronto volvía a subirme a una montaña rusa de mala suerte ¿Es que acaso el destino me quería ver siempre mal? Me habían vendado los ojos, atado las manos y cubierto la boca apenas me tuvieron dentro del vehículo.
Solo me limitaba a sollozar y escuchar a mí alrededor, mis nervios habían hecho que mis sentidos que no estaban bloqueados estuvieran alertas al cien por ciento. Solo podía sentir el traqueteo del movimiento, el característico zumbido de un motor en marcha y sonidos que parecían susurros, pero con el miedo que tenía en incrustado en el pecho no estaba del todo segura si era realmente eso lo que escuchaba o eran destellos de mi imaginación.
Estaba algo mareada, la oscuridad y el movimiento no estaban ayudando, solo sentía miedo, nauseas, incertidumbre.
Solo podía preocuparme por la abuela Cora, la habían dejado tirada ahí sin más, no pude hacer nada para ayudarla, eso me llenaba de rabia, era la hija de la sheriff y la alcaldesa, y ni aun asi podía servir de algo de utilidad.
En algún momento del trayecto nos detuvimos, no podía saber si habían pasado minutos u horas, solo que habíamos viajado por un tiempo.
Me bajaron a los tirones, podía sentir como la cuerda mordía la piel de mis muñecas y el piso debajo de mis pies se movía, o tal vez era yo por la falta de mi vista y el mareo de no tener orientación. Cuando el acre olor me golpeó de lleno en el rostro. Marea baja, y el trinar agudo de algún pájaro ¡el muelle! Estaba cerca de casa todavía…pero no podía confiarme, sabía que si hacia un movimiento en falso podría matarme fácilmente.
Me obligaban a caminar tirando de la cuerda de mis manos y sin esperar que les pudiera seguir el paso, aun desorientada y asustada de lo que podría pasarme en un futuro cercano.
-Bien ¿Qué tenemos aquí?-Era una voz de mujer, sarcástica, parecida a la de madre cuando quería decir algo hiriente pero con gracia. La venda de mis ojos fue bruscamente quitada, encandilándome por el fuerte estallido de luz artificial.
Parecía que habíamos llegado a un hangar o cobertizo, no sabía muy bien que era, solo que estábamos en un lugar de techo bastante alto y paredes gigantes de metal frio y oxidado. La mujer que estaba en frente de mí, era de piel morena, rasgos algo diferentes a los míos, ojos alargados y boca carnosa y gruesa-Vaya, que bonita-Me dijo acariciando mi mejilla, pero ese acto solo me generaba rechazo y un sentimiento de enojo, que mezclados con el miedo no hacían nada bien.
-¿Dónde estoy?-Había dos hombre flanqueando mis costados, riéndose de mi pregunta, mientras la mujer solo negaba con disgusto.
-Lamento decirte que no puedo darte esa respuesta, querida-Me dijo con esa voz melosa que ya me estaba generando un molesto zumbido en la cabeza-Pero puedo darte un consejo-Sin verlo venir me tomó de las muñecas atadas, las levantó y me asestó un duro golpe en el estomago a puño cerrado, todo el aire de mis pulmones se fue, mientras tocia, intentando no ahogarme con ese sorpresivo ataque. Caí de rodillas al piso de cemento, pero eso no le importó, ya que sin dejarme recuperarme, me tomó del cabello haciendo que la mirara-Procura no hacerme enojar si no quieres morir-Su aliento me chocaba en la frente, solo temblaba, de rabia, de miedo, de no saber qué hacer en esa situación, había pasado por tanto que realmente creía que todo mi sufrimiento había terminado, pero no, hay estaba de nuevo, la ironía riéndose de mí en mi propia cara.
Fui vendada de ojos y lanzada sin compasión a una habitación decrepita, de paredes desnudas y mohosas, solo una puerta que se cerró bruscamente una vez yo adentro, y una pequeña abertura que hacía de ventana sobre mi cabeza, pero eso lo descubriría tiempo después cuando pudiera ver otra vez.
Solo me quedé ahí en el duro suelo, llorando de impotencia y miedo, rogando a cualquier deidad que me estuviere escuchando, que por favor me ayudara a volver con mi familia, con el travieso de Neal, escuchar la risita de Ruby, Volver a tener a Henry en mis brazos mientras el balbuceaba conmigo, pero sobre todo…quería saber si mi abuela estaba bien…deseaba estar en los brazos de mamá y sentir los besos en la cabeza de madre…lloré hasta que me quedé dormida en posición fetal, temblando, rezando a algo que tenía dudas que existiera, pero que en mi desesperación quería creer que estaba ahí para mí.
POV EMMA:
Cora no dejaba de contar una y otra vez la misma historia en la sala de interrogatorios, que ella no había tenido nada que ver,, que alguien desconocido las había detenido para tenderles una trampa, que ella era una víctima de ese ataque, que la habían golpeado y ella quedaba inconsciente mientras se llevaban a mi hija. Mi habilidad me decía que no estaba mintiendo y viendo que estaba cambiando por Regina y los niños no tuve otra opción que creerle y dejarla ir sin pruebas en su contra.
Esa noche llegué a casa, todo estaba en silencio, ni siquiera se oía la radio que a veces ponía Rumpel cuando pasaban su audio novela. Regina no había llegado a recibirle, los niños tampoco se veían por ningún lado. Revise en la cocina, solo estaba Granni cortando algo nerviosamente, pero conociendo la situación mejor ni me acercaba, no quería terminar con un cuchillo clavado en la garganta, la sala estaba completamente vacía, el comedor igual, solo me quedaba ver el piso de arriba, la primera era la habitación de Neal, pero estaba con las luces apagadas y la cama hecha, el cuarto de Ruby, era el siguiente, pero estaba igual, la pieza de Henry tampoco estaba ocupada, pero cuando pase por la de Arabela, solo cerré la puerta con enojo, sabía que esa también estaba vacía. La sorpresa me llegó al entrar a nuestro cuarto: la mecedora de Henry estaba junto a la ventana y en ella estaban Regina, con los tres niños en su falda, los cuatro dormidos, los pequeños con sus cabecitas pegadas al pecho de su madre, mientras esta los rodeaba con sus brazos, seguramente en un intento de que no desaparecieran como lo hizo Arabela.
Regina tenía los ojos cerrados, pero estaban hinchados y con los parpados sonrosados, sus mejillas aun tenían rastros de lágrimas secas, al igual que los niños, quienes temblaban inconscientemente en un sueño algo intranquilo por lo que podía ver.
Intenté levantar a Ruby, cuando Regina se despertó sobresaltada, haciendo que Neal casi se callera y Henry saltara y empezara a llorar.
-Solo soy yo-Dije desesperada por no comenzar un alboroto-Regina solo abrazo a los pequeños más cerca de su pecho y no se movió de ahí. Ruby se abrazó a mí y escondió su carita en mi cuello-Creo que esta estos diablillos dormirán con nosotros ¿no Gina?-Mi mujer solo asintió pero sin decir nada. Era más que evidente que hasta que no encontráramos a nuestra hija, íbamos a estar en el mismísimo infierno, aunque yo ya lo estaba experimentando desde la tarde con esa maldita llamada.
POV ARABELA:
Las horas pasaban pesadamente, yo me había quitado la venda y estaba otra vez intentando contar algo de forma numérica para no caer en un estado de ansiedad y locura.
Desde afuera se comenzaron a escuchar voces, dos femeninas y una masculina, tal vez la mujer que me había golpeado, junto a uno de los secuestradores, conforme se acercaban podía oírlos más claramente, para poder escuchar mejor me acerqué en silencio a la puerta cerrada y pegué mi oreja contra el metal frio.
-No se ha movido de ahí desde que la encerramos, jefe-Decía el hombre.
-Además que le di un pequeño consejo de cómo comportarse aquí-Continuó la mujer con una sardónica risita.
-Creo que te excediste un poquito, la niña apenas si había movido un dedo-Le recriminó su compañero-No era necesario ser tan agresiva.
-Ho vamos Greg, tu menos que nadie puede decirme como actuar con esa chiquilla-Dijo en respuesta-Cuando todo vimos como te relamías al verla de rodillas, ¿Qué fantaseabas? ¿Qué tal vez podías divertirte con ella?-Un escalofrío me recorrió la espalda al pensar que pudiera tener a alguien tan repulsivo cerca de mí, y rogaba al cielo que por nada del mundo permitiera que ese infeliz me tocara.
-Bueno, el plan dio resultado-Dijo otra voz, que no pude reconocer, ya que hablaba más bajo pero nítido-supongo que ya le dieron de comer.
-No jefe, dijiste que no hiciéramos nada hasta que llegaras-respondió la mujer.
-Bien, no importa-Dijo la voz desconocida-Puede que no le guste estar ahí sola, tal vez le haga un poquito de compañía-Esto era malo, no quería que ningún desconocido mas se me acercara. Para no levantar sospechas volví a la pared más lejana, pero cuando me estaba por poner la venda, la puerta se abrió…mi mundo se derrumbó…no, por favor…no podía ser, tenía que estar en una pesadilla. Mis ojos se llenaron de lágrimas y lo único que pude decir fue una pregunta.
-¿Por qué tú?
espero que les haya gustado, si no es mucha molestia, comenten que les pareció y si quieren dejarme una sugerencia o critica constructiva, ya saben que yo la tomo para mejorar la expectativas para el disfrute de ustedes.
Sin nada mas que añadir, se despide de ustedes su amiga Evil Anjelicke. Nos leemos en otro capitulos.
