.

Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

.


EN COMBATE SE GANA... O SE PIERDE


/Distrito Koshi/Construcciones abandonadas/Media tarde/

Luego de analizar que Sasuke buscaba recibir el primer golpe, Hiro permaneció con una pose serena de ataque-defensa. Un combate no se gana con rapidez, sino con sagacidad; observar a tu adversario dará la ventaja para vencerlo con el mínimo de fuerza. Así que esperar el estilo o reacción de Sasuke era lo que había aprendido en todos esos años de entrenamiento junto a su maestro.

El Uchiha sonrió de perfil, supo que Hiro había pensado lo mismo, ese rostro pasivo no indicaba prisa. No permanecerían el resto del día a espera de quien atacara primero, así que sus pies se movieron rápido en dirección a Hiro, quien no tardó en demostrar asombro. Bloqueó la patada con ambos brazos del lado derecho y una sutil mueca de dolor emergió. No había sido lastimado de gravedad, pero el impacto fue lo suficientemente fuerte para demostrarlo en su rostro y eso sólo sucedía cuando entrenaba con Kakashi; su maestro.

Sin tiempo a que Sasuke notara el dolor, Hiro actuó con la misma velocidad, sujetó su pierna y la tiró al suelo para aprisionarla bajo su propio pie. Con la pérdida de balance, un golpe directo en el costado descubierto del líder causó un daño similar al de la patada en sus brazos. Sasuke endureció el rostro, agarró a Hiro y tiró de él para un golpe con la rodilla en el estómago, pero el muchacho arrugó levemente su frente, usó de impulso el agarre y con una vuelta hacia atrás logró zafarse y cayó con gracia en el suelo donde atacó con una patada de barrido dirigida a sus piernas. Sasuke saltó y Hiro usó el momento para incorporarse del suelo.

No supo cómo, no lo vio venir y eso le costaría caro.

Una vez de pie, lo último en ver fue el puño de Sasuke, luego el dolor agudo en su nariz. Quedó desorientado por unas milésimas; menos de un segundo era decisivo en una batalla. En ese estado desorbitado otro golpe, con la misma fuerza del inicial, llegó directo a tu estómago. Trató con todas sus fuerzas de mantenerse firme, pero el golpe lo levantó del piso y su espalda impactó en uno de los muros. La boca se abrió en su totalidad liberando todo el oxígeno de sus pulmones. Terminó con sus palmas y rodillas apoyadas en el suelo.

Sasuke se acercó con una mirada fría. — ¿Cansado? — Expresó con soberbia y leve tono de burla, pero ver a Hiro ponerse de pie para continuar le causó una punzada en su ego. Quería seguir luchando después de haber sido apaleado de esa manera y eso sólo le irritaba en lo más profundo de su ego como líder, y más fuerte, de la pandilla. — Si así lo prefieres...

Hiro se levantó con ligera dificultad. Sus respiraciones eran algo forzadas. Contempló la pared detrás del Uchiha. Tomó impulso, corrió hacia ella para usarla de impulso, levantó la pierna para golpear su lado izquierdo, Sasuke entrecerró los ojos levemente y llevó sus brazos para cubrir su lado libre pero, poco a poco, sus ojos se abrieron al notar que había sido un anzuelo; el verdadero golpe era un puño en su mejilla. Llevó una pierna hacia atrás para no caer, pero con ese movimiento su pecho quedó descubierto y allí asestó la patada señuelo de Hiro.

El dolor fue impresionante. Nunca antes había recibido un golpe en el pecho, menos con esa fuerza.

Nunca creyó que ese contrincante fuera capaz de tanto y que el mero juego ahora arruinaba su posición como líder. Molesto por ese instante de debilidad, se levantó con toda intención de vengarse. Ine y Naruto no podían creer que alguien, con esa estatura y complexión, había sido capaz de hacer que su jefe tocara el suelo durante batalla.

Sasuke lanzó una patada lateral con el rostro enardecido. Ine abrió los ojos y Naruto se quedó sin aire al predecir que ese golpe no podría ser bloqueado porque las secuelas de los golpes anteriores había inmovilizado a Hiro por uno momento. Sus párpados se cerraron con fuerza y apretó la mandíbula por la colisión pero no permitió que la patada lo derrumbara. Se incorporó con mucho dolor y adoptó una pose defensiva, ¡no sirvió! Su cuerpo no reaccionó a tiempo para esquivar la patada frontal que golpeó en el centro de su pecho

El sonido seco de la espalda de Hiro en el muro resonó en toda la construcción. Ine y Naruto se veían levemente alarmados por la paliza que recibió. Su cuerpo sintió una electrizante sensación punzante recorrer cada rincón en el momento justo del choque con la pared.

Cayó al suelo de estómago. Le costaba tanto respirar que mantenía la boca abierta en su totalidad. No podía mover su brazo derecho. El dolor más fuerte acaecía en su pecho y espalda. — (Es más fue... fuerte de lo que... creí...)

— ¡Qué demonios haces! —vociferó Naruto al ver que Hiro intentaba ponerse de pie. Sentía lástima, preocupación y admiración a su determinación; así como temor.

Logró levantarse sobre sus manos y piernas, pero el agudo dolor lo inmovilizó de nuevo y llevó su mano al torso. Sasuke se encontraba a un par de pasos, observándolo fijamente. El sonido suave de su voz emergió con dificultad.— Mi... Mientras respire yo... no me... no me rendiré... —El chico levantó la cabeza por completo y esos ojos perla se clavaron en los del Uchiha con firmeza y valor.

Sasuke sonrió de una forma nunca antes vista por sus subordinados.

— Admito mi derrota cuando el contrincante es digno de ello. —Limitó a decir en voz alta y se acuclilló a su lado.

— ¡Qué rayos estás sucediendo, idiota! —los gritos de disgusto aparecieron una vez más mientras se acercaba a su jefe. Sasuke suspiró. — ¿Admites una derrota?

— No se puede ganar una pelea donde tu adversario está dispuesto a dar su vida. —masculló en su dirección.

La visión de Hiro se tornó oscura, el dolor había llegado a todo su sistema nervioso. El cuerpo no dio más y su mente desvaneció por completo.

Será mejor llevarlos al hospital. —susurró Ine.

— No. —respondió con frialdad— Váyanse. —quisieron replicar la orden, mas la mirada severa los detuvo— Me encargaré de todo.

Nada contentos en dejar a su líder, habiendo presenciado la salvaje lucha, obedecieron sin demora. La única persona que podía hacer frente a su habilidad era el cuerpo marchito del tal Hiro Hatake.


/Distrito Koshi/Construcciones abandonadas/Noche/

La luz tenue de un foco barato colgando del techo fue lo primero en enfocar. Su cuerpo entero palpitaba. Sentía la sangre fluir por su venas con velocidad; hacía algo de frío. La presión en su cabeza era tremenda. Parpadeó un par de veces antes de distinguir la habitación por completo.

— Ya era hora.

La voz grave y desganada se escuchó cerca. Abrió su parpados rápidamente cuando recordó cómo había terminado en ese lugar, haciendo que su cuerpo reaccionara de golpe; tomó asiento con una pequeña expresión de dolor. Sasuke lo notó.

— Tranquilo, no te haré nada.

Hiro llevó sus ojos a Sasuke, recostado junto al muro. Tenía un par de curitas en la cara y una de sus manos estaba vendada. Echó un vistazo rápido a todo su cuerpo con preocupación, sólo para darse cuenta que seguía igual; uniforme sucio, cortadas leves, moretones y el maldito dolor en cada nervio. Regresó la mirada al Uchiha con calma y este desprendía humo de su boca; un cigarrillo.

Arrastrándose con dificultad, llegó al lado del muchacho. Sujetó el cigarrillo —ese momento en la boca de Sasuke— y lo lanzó a una parte con tierra dentro de la edificación.

— ¡Qué mierda! ¿Por qué tiraste mi cigarro?

— Por salud. —dijo sereno mientras se recostaba a unos centímetros de él por el cansancio.

— ¿Me cuidas? —sonrió sarcástico— ¿No crees que es estúpido? Puedo cui...

— No lo hago por ti —interrumpió—, es por mí. —la respuesta dejó sorprendido a Sasuke.

Yo estaba fumando.

— Pero el humo que expulsas afecta mis pulmones. —respondió en el mismo tono de él. Sasuke lo ignoró, tomó otro cigarro de su chaqueta y lo encendió; terminó junto al anterior.

— ¡Maldita sea!

— Ya te dije que eso me afecta más a mí que a ti. —Sasuke lo miraba molesto— Si vas a fumar hazlo afuera. —no sabía si golpearlo por desperdiciar cigarrillos caros o reírse por su pensar. Cerró los ojos, sacó otro cigarro, pero ese ni siquiera logró encenderlo. Estaba atónito en dirección a Hiro— Eres un completo inmaduro. —Esa gota derramó el vaso.

Comenzó a reír, fuerte y con naturalidad. Para ser totalmente sincero consigo mismo, nunca había reído así en toda su vida.

— ¿A... acaso dije algo gracioso? —Hiro estaba confundido. Sasuke, paró de reír poco a poco, limpiando el borde de sus ojos por las gotas de agua.

— No me cabe en la cabeza que seas tan ingenuo y luches de esa forma. —contestó como si la oración ocultara una pregunta— Hasta pareces chica. —miró a Hiro de forma amable. Él giró su cabeza. Un pequeño ardor sintió en sus mejillas y quiso ocultarlo poniéndose de pie para alejarse, trastabilló, en el trayecto a la puerta.

— Llévame a casa. —ordenó, pero su tono se asemejaba a una petición.

— ¿Por qué debería? —protestó.

— Es culpa tuya que esté así. —recriminó un poco enojado— (¿Por... por qué estoy molesto?)

— Si hubieses aceptado entrar no estarías así. —recalcó poniéndose de pie. Él salió seguido de Hiro que caminaba lento y algo cojo, pero lo hacía sin ayuda. Llegaron a la moto y Sasuke le pasó un casco. Hiro permaneció quieto. — Vamos, no tengo toda la noche. —Sasuke ya estaba subido.

Dubitativo de si era, o no, una buena idea, tomó asiento detrás de él. — Sujétate. —imprecó cuando vio a Hiro con el casco puesto. — Apura, o te dejo

Acercarse era peor que estar sentado con él en la moto, pero su voz sonaba decidida y sin la mochila —donde había dejado el celular— no tenía quién fuera por él, y el trayecto a la Residencia era demasiado para recorrerlo en ese estado. Posó sus manos con algo de torpeza a cada lado de la cintura de Sasuke y mantuvo la distancia. — (Incluso sus manos paren de mujer.) —pensó.

Sin tanto en mente, por los dolores de la lucha, arrancó de un vuelco y el cuerpo de Hiro reaccionó involuntariamente, rodeando la cintura de Sasuke por completo para no caer; manteniendo, eso sí, la distancia de su pecho contra la espalda de joven.


/Distrito Tamana/Avenida principal/Noche/

Durante del trayecto, Hiro observó cómo el cabello lacio de muchacho se ondeaba por el viento. Su rostro pegado a su espalda le permitía sentir el calor que desprendía. ¿Desde hace cuánto no sentía ese calor? ¿Tenía permitido abrazarlo de esa forma? ¿Ese calor... era el mismo que sentía cuando Neji la llevaba en su espalda?

Nii-san... —murmuró sin que Sasuke pueda oírlo.

Hinata tenía prohibido recordar su pasado. Esa vida no era la que debía llevar ahora. Desde el ataque en los callejones hace varios años tomó otra identidad. Ahora debía ser Hiro Hatake, el guardaespaldas de la heredera del Conglomerado Haruno.

Sin duda, pensar en su primo estaba vetado de su ser y sin embargo... Recordaba la seguridad que producía su espalda cuando la llevaba de regreso al orfanato. Esa sensación... Si bien no era Neji, igual provenía de un chico, pero no era comparación al extraño y reconfortante calor que producía Sasuke.

— ¡Ahora debes decirme nii-san! —su voz la sacó del mar de recuerdos— ¡Vamos! —gritaba por el sonido del viento chocando en sus oídos por la velocidad— ¡Debes decir: "Nii-san, llévame a casa"! —Hiro permaneció en silencio.

Sólo una persona tenía ese título: "nii-san", exclusivo para Neji y nadie le haría cambiar de opinión.

— ¡Mi paciencia tiene un límite! —vociferó después de unos minutos.

— ¡No lo haré! —agregó y la moto paró de golpe.

— Si no lo haces, bájate. —acotó frío. Sin tener que repetirlo descendió de la moto y le pasó el casco. Empezó a caminar, cojo, por la calle desolada sin mirar atrás. El Uchiha chasqueó la lengua irritado. — ¿Tanto detestas decirme así? —murmuró con el ceño fruncido.

No sabía por qué ser ignorado por ese chico lo enervó. Su flequillo ocultó sus ojos por unos minutos. Encendió la moto sólo para avanzar hasta donde estaba Hiro; llevaba un buen tramo recorrido. Frenó a raya. Ese chirrido en el pavimento no atrajo su atención; sus pasos seguían el mismo ritmo. — ¡Tss!

Un brazo lo rodeó por el cuello; el cansancio y dolor habían disminuido su guardia. — Dime nii-san y te suelto. —resonó la voz grave en su oído izquierdo, pero fue en vano, pues Hiro estaba alarmado por la posición de Sasuke; si intentaba liberarse este podría colocar su mano en el pecho y...

— No. —manifestó sin generar esfuerzo.

— Podría dejarte medio muerto, ¿sabías?

— No... no puedo. —expresó con cansancio; su cuerpo exigía dormir.

— ¿Por qué?

Apretó sus labios resecos; quizá podía contarle sólo una parte. Lo meditó antes de responder. — Eso... —comenzó con voz suave y baja— Eso sólo se lo decía a una persona muy importante para mí. —lo soltó y se paró delante para mirar su rostro. Hiro tenía unos ojos perlados que brillaban con la luz de los postes de alumbrado— Pero él ya no está a mi lado. —finalizó con una mirada distante y melancólica.

Esas palabras, esa expresión... Sasuke recordó a su hermano y pensó que ambos compartían el mismo dolor.

— En tal caso... —agregó luego de unos segundos— sólo Sasuke.

— ¿Tan importante es? —preguntó confundido, somnoliento; Sasuke no rebatió. Después de todo, ni siquiera él sabía por qué era imperioso que ese chiquillo lo llamara de esa manera.

— Desde que nos vimos, no has pronunciado mi nombre.

Su cuerpo manifestaba a gritos descanso. Si permanecía de pie en ese sitio, seguro caería dormido en media calle y que el único allí fuera Sasuke no daba buena señal. Así que vio la incómoda situación de aceptar su petición para que lo dejara ir a casa de una vez por todas.

— Llévame a casa, Sa... Sasuke-kun.

¿-kun?* —sonrió ofuscado. Era obvio que él era mayor y dibujó una sonrisa de ironía. Un chico nunca lo había llamado de esa manera, así sólo de decía... Ino... Además de la escandalosa chica de cabello rosa.

Hiro sonrojó y bajó la cabeza cuando una mirada cariñosa apareció en el muchacho.

Regresaron a la moto, se puso el casco, encendió el motor y se agarró a él como en un comienzo. Esa sensación regresó. Esa seguridad y añoranza que parecía animarla a vivir de una forma diferente. No debía pensar en eso. No podía; estaba prohibido para Hiro Hatake.

Así que limitó a contemplar las brillantes estrellas el resto del viaje.


*-kun: Tiene varios usos (o los que he encontrado al menos):

1)Si eres chico lo utilizas en varones de edad menor a la tuya. Es decir, Sasuke debía utilizarlo con Hiro; no al revés.

2)Si eres chicas lo utilizas con los varones (mayores o menores) a quienes tienes aprecio. Ejemplo: nuestra Hinata del manga/anime. Ella dice "Naruto-kun" (por ser mayor) así como también "Konohamaru-kun" ( él es menor) O sea, como en su mente igual es chica, vio en la necesidad de ser respetuosa y cariñosa con él. Pero claro, Sasuke no lo sabe.

3)Seas chica o chico lo utilizas con tus compañeros de otro paralelo dentro de un club. Ejemplo: si yo soy de quinto curso y estoy en el club de basquet, puedo utilizar este honorífico con los miembros del club, siempre que ellos sean de quinto; pues si son mayores debo usar "-senpai" y si son menores debo usar "kouhai".


Besos y abrazos en papel... :3
¿Reviews?