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Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

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PRUEBAS DE INGRESO PARA LOS NUEVOS


/Academia Konoha/Segundo "A"/Descanso entre clases/

— ¡Sasuke, alguien te busca! —salió del salón y se topó con un rostro familiar y desagradable en la soledad de los pasillos.

Tú. —manifestó desganado— ¿Qué qui...?

¡PLAF!

— Apenas nos conocemos. —continuó la chica— El instante en que te vi, supe que eras una buena persona. —Sakura llevó sus manos frente a su pecho, sin apartar la mirada reprobatoria y molesta de él— ¡Pero jamás se cruzó por mi mente que hicieras tal cosa a Hiro!

Su pecho palpitaba con fuerza, descontrolado. Sus mejillas hacían juego con su cabello, haciendo que sus jades resaltaran como un reflector. — Fuiste muy... muy... —Le costaba demasiado terminar la oración, pensar lo despreciable que actuó, pero en su mente pasaba una y otra vez la imagen de Hiro golpeado... con dificultad para moverse. — Fuiste un canalla con Hiro, Sasuke-kun.

Una y mil imágenes golpeándola cruzaron su cabeza por la cachetada, pero las palabras y su actitud estúpida le causó gracia y sonrió con ironía, pues la chica delante suyo no se parecía en lo más mínimo a su primer amor, Ino, pero su personalidad era similar. Volteó rumbo a los baños sin darle más importancia a su actitud rebelde.

Sakura permaneció en el pasillo hasta que Sasuke desapareció en las escaleras, dispuesta a regresar a su salón la sujetan del hombro con fuerza y voltea para recibir una dosis de karma. Sus ojos se cubrieron de rabia mientras llevaba su mano la mejilla.

— ¡Cómo te atreves a golpear a Sasuke-san! —manifestó una enfurecida Ine.

Antes de un segundo golpe en la otra mejilla, Hiro se coloca delante de Sakura y sotiene el brazo de Ine; la empuja y esta cae sobre su trasero.

— Si vuelves a tratar a Sakura-san de esa manera, me veré forzado a usar otras medidas. —su mirada inexpresiva trajo el recuerdo de la lucha del día anterior. Sus huesos se congelaron y el temor la invadió. Terminó herido, pero Sasuke también recibió mucho daño y pensar que tenía un nivel similar era algo que no quería comprobar. Ine se marchó al curso sin hacer nada.

— ¡Hiro!

Al escuchar su nombre giró, pero un suave golpe en su cabeza lo tomó por sorpresa— ¡Qué haces aquí! —reprendió Sakura con los brazos a cada lado de su cadera.

— Sakura-san. Vine para que no...

— No-lo-digas. —masculló sin alzar la voz. Unos segundos después suspiró con pesar. — Debes guardar reposo, Hiro. Ahora estaré preocupada por temor a que desmayes por cansancio.

La campana sonó. Sakura tomó la mano de Hiro para que ambos regresaran al salón. Estaba inquieta porque no había descansado lo suficiente, pero también se sentía feliz de que los golpes no lo hayan tumbado todo el día.


/Academia Konoha/Segundo "C"/Clase libre/

Hiro estaba sentado en su puesto, leyendo y adelantado tarea. El pago de su colegiatura no era gratuito y no quería ser desconsiderado con la familia Haruno. No recibir la totalidad de su salario como custodio de Sakura, pero sí tenía cada mes un pequeño porcentaje para costes personales; Kakashi se encargaba de enviar el resto a su primo. Con el paso del tiempo, Hiro acostumbró a no pensar en Neji cuando recibía su mesada.

Sakura terminaba una tarea grupal con unas chicas a unos puestos de distancia.

Naruto ingresó al salón sin escándalo, con sus manos en los bolsillos. Su mirada vagó por cada uno de los estudiantes en el salón, hasta que sus azules ojos se detuvieron en alguien al final del salón; fue a su puesto.

— ¿Qué haces? —preguntó con tono inocente y curioso señalando el libro. No parecía emanar esa aura de combate.

— Leo. —respondió confundido con su voz suave sin dejar de leer.

— ¡No me refería a eso, demonios! —miró incómodo hacia un costado al darse cuenta de lo estúpido que sonó, pero Hiro no le respondió con sarcasmo; como hubiera hecho el idiota de Sasuke. — Lo que quería decir es, de qué trata. —Naruto actuaba amigable y torpe. Dejó de leer para fijar sus ojos en la portada donde unas letras doradas sobre fondo oscuro indicaban "Romeo y Julieta" con una fuente grande. Levantó la mirada más confundido que antes creyendo que era una broma pesada y decidió ignorarlo.

¡De nuevo otra pregunta estúpida! Pero esa vez no se avergonzó. Ser ignorado era lo que más detestaba en el mundo y él se lo ganó por decir cosas tontas. Colocó la mano con fuerza sobre su pupitre. — ¡No me iré hasta que respondas, de veras! —refunfuñó. Echó un vistazo al puesto de junto donde tomó asiento lleno de confianza, como si fuera de él, pero el verdadero dueño de ese lugar era una chica que desapareció cuando vio a Naruto acercarse a Hiro con una sonrisa amistosa.

Hiro continuó tranquilo en su lectura.

— Así que derrotaste al idiota de Sasuke, ¿eh? —usaba la silla como mecedora con las manos en la nuca— ¡Oe! —Hiro continuó concentrado en el libro— ¡Maldición! —su actitud de compañerismo estaba llegando a su límite— ¡Te crees superior ahora, ¿verdad?!

Harto de no recibir atención se levantó de la silla y acercó peligrosamente su mano al libro de Hiro. Esa voz suave lo detuvo a raya.

— No me creo superior. —argumentó sin apartar los ojos de la tarea de literatura.

— ¡Entonces, por qué no respondes! —arguyó tenso, mas no enfadado.

— Si alguien te hace preguntas obvias creerías que está molestando, ¿no es así?

Quedó en blanco. ¡Tenía toda la razón! Pero no lo estaba fastidiando... Aunque debía admitir que las preguntas que hizo para entablar una conversación amistosa habían sido muy tontas. Respiró profundo y su enfado desapareció de golpe, reemplazado por una gran energía de amistad. A decir verdad, estaba hastiado de platicar sólo con los subordinados; quienes le prestaban atención sólo para pedir ascensos dentro de la pandilla.

Naruto recordaba con cierta frecuencia esas pláticas con Sasuke donde hablaban de chicas, su carrera universitaria, a qué universidad ir o lo aburrido que era ir a las reuniones que Mikoto-san pedía su asistencia. Todo eso cambió después del accidente. Sasuke y él seguían conservando esa camaradería, pero charlaban muy poco; se habían distanciado ligeramente y él no podía quejarse. Además, la reputación marcada que habían adquirido en los distritos le impedía mantener una charla accesible con una persona del exterior; temerosas a terminar involucradas con esos delincuentes.

De un año a otro apareció Hiro.

Un chico de estatura baja y extraordinaria fuerza que no temía decir que "¡no!" a la banda con mayor crecimiento en el sur de Japón; donde los miembros más fuertes eran los más aterradores. ¡Vio como nunca se dio por vencido frente al idiota de Sasuke! Hiro era un muchacho fuerte, simple y valiente con quien podría retomar esas conversaciones masculinas que tanto echaba de menos. Incluso pensó por un instante que él y Hiro podrían volverse muy buenos amigos.

Con eso en la cabeza sonrió ampliamente.

— Hiro-chan, qué tal si tú y yo nos... ¿eh? —Llevó su cabeza de un lado al otro varias veces al notar que su nuevo amigo no estaba en su puesto; estaba charlando con Sakura. — ¡Hiro-chan! —exclamó con una sonrisa más grande que la anterior, todos voltearon, menos Hiro. De nuevo estaba irritado. — ¡Maldita sea! Me trata como Sasuke. —murmuró.

Amodorrado en la silla con los brazos cruzados comenzó a mecerse. Miraba a Hiro con el ceño fruncido.

— (¡Es muy bajo para se un chico!) —pensaba mientras chirriaba los dientes— (¿Cómo se les dice a los de su tipo? ¿Bishonen*?) —la molestia hacia el muchacho desapareció una vez más— (Sus facciones son finas y las pestañas largas, además le falta músculo... Si tuviera el cabello largo... sí, y un vestido... eh... ¿eh? ¡agh!)

Casi termina en el suelo al imaginarse a Hiro como una chica, pero no una chica común, sino una chica muy bella de grandes ojos compasivos y cabellera azulada...

Fue al baño para refrescar su rostro... y sus inusuales pensamientos.


/Residencia Haruno/Estudio/Media tarde/

— Cierra la puerta, por favor. —Hiro ingresó en silencio y tomó asiento.

— Kakashi me contó lo que sucedió. —señaló a su maestro de pie junto al escritorio.

Esa noche llegó a la Residencia sólo para que Sakura no permaneciera preocupada por él toda la noche, pero su aspecto el lugar de calmarla, sólo la preocupó más. Sakura le pidió que fuera al hospital, pero Hiro le dijo que no era para tanto, descansando estaría mucho mejor. Así fue que el chofer lo llevó al departamento de Kakashi para contarle con detalle lo sucedido.

— Quiero que entre mi sobrina y Sasuke Uchiha, emerja un sentimiento de amor.

Esas orden lo dejó totalmente confundido; obviamente no lo demostró con una expresión marcada. Pero lo más extraño no eran las palabras de Iruka-san y la unión de la señorita a una pandilla, sino, dentro de su pecho apareció una punzada suave en la parte superior izquierda de su pecho; alguna secuela del enfrentamiento con ese muchacho, creyó.

Pensó refutar esa petición, pero no tenía permitido cuestionar las órdenes dadas y, a pesar de que era peligroso para Sakura, si él estaba a su lado no pasaría nada.

Kakashi percibió esa duda en los ojos. Había sido una expresión muy sutil, pero lo había notado.

— Sí, es peligroso para la señorita Sakura. —acotó a su duda sin que Iruka le molestara, después de todo Kakashi conocía mejor a los subalternos— Pero para ello estás tú. Sólo busca que pasen el mayor tiempo posible juntos para que se enamoren. Sin que sea tan obvio, ¿entendido?

— Como ordene, Iruka-san. Kakashi-san. —con eso la reunión culminó y Hiro se retiró con una reverencia corta.

Kakashi no estaba muy seguro de la decisión de Iruka. Expresó los beneficios y desventajas del plan, donde los perjuicios eran mayores, pero Iruka dio su brazo a torcer y a Kakashi no le quedó más que resignarse y velar por el bienestar de Iruka. Confiaba en él.


/Academia Konoha/Segundo "A"/Receso/

Antes de que el estudiante parado en la puerta pudiera informar quién estaba parado fuera, el muchacho entró con prepotencia y se situó justo delante de Sasuke. — ¿Qué haces aquí? —preguntó con frialdad.

— Quiero unirme. —respondió sin dudarlo. Sasuke no sabía si reír o votarlo de una patada.

— La oferta expiró. Lárgate.

— Quiero entrar. —replicó con seriedad. No podía irse de allí sin una respuesta afirmativa; no había mejor manera de unir a Sakura con él de forma sutil. Permaneció de pie frente a Sasuke sin demostrar duda o temor en sus ojos.

— ¿Por qué cambiaste de parecer? —preguntó luego de varios tensos minutos para los presentes.

— Todos tienen derecho a tomar sus propias decisiones. —Sasuke sonrió perfilado. — Pido también cupo para Sakura-san.

Una chispa apareció en su cabeza. Ocultó esa emoción del muchacho conociendo lo astuto que era.

— Bien. Ambos. —manifestó con tono audible para todo el curso— Siempre que pasen las pruebas de ingreso.

El tono simple de su voz le daba a Hiro un mal presentimiento, pero era normal. Después de todo, ingresar a una pandilla no sería fácil... pero no sabía qué tanto le costarían esas palabras.


*Bishonen: Para quienes no sepan, así se les dice (en mangas y animes) a los chicos con características femeninas. Algo así como un chico andrógino: actúa como muchacho y viste como tal, pero tiene ojos grandes, labios brillantes sin labial, contextura delgada... Osea, aspecto más femenino que masculino (sin dejar de ser, o creer ser, un hombre).

No es un término que usen en Japón para referirse a los chicos, sólo lo usan los otakus cuando leen manga o ven anime.

El origen de la palabra nació en el teatro Kabuki (teatro japones antiguo) donde se les llamaba así a los hombres que debían hacer un papel femenino (porque a las mujeres no tenían permitido trabajar en obras teatrales).


Besos y abrazos en papel... :3
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