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Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

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¿POR QUÉ DUELE TANTO?


/Bodegas del Gimnasio/Segundo periodo/

— ¿Cómo te fue en el hospital? —preguntó indiferente después de varios minutos.

— Eh... bien. —respondió abriendo sus ojos— No tengo lesiones serias y sólo debo tomar unas pastillas.

Por ello Sakura fue fácilmente arrastrada a la parte trasera del colegio; Hiro había ido al hospital. Cuando llegó al salón y vio los tres puestos vacíos no tardó en averiguar su paradero. Si hubiera llegado unos minutos tarde al lugar... Quizá Sakura no habría tenido que pasar ese mal rato. Se lo reprocharía todo el día.

— ¿Por qué siempre la defiendes? —expresó de manera fría. Ambas manos detrás de la cabeza, una rodilla elevada y sus ojos fijos en las bigas del tejado. Hiro aún estaba boca a bajo contemplando el perfil de Sasuke.

— Sakura-san —sin voltear por completo dirigió sus ojos a Hiro— es importante para mí.

¡Je!

— ¿Qué hay de gracioso en...?

— No me pareció gracioso. —Arrugó la frente por la respuesta confusa— Sólo, me gustaría que alguien me defendiera así. —sus perlas pupilas se dibujaban por completo en los ojos. Sasuke volteó por completo y al toparse con esa penetrante mirada su corazón comenzó a acelerar hasta dar fuertes golpes en su pecho. Esa sensación causó alarma en su interior, pero su exterior seguía imperturbable. — ¿Qué debo hacer para que me defiendas de esa manera?

¿Qué? —ese monosílabo emergió como un soplo— No digas cosas como esa. —giró la cabeza y permaneció en silencio. A pesar del sobresalto causado por su corazón impertinente, estar a solas en un lugar vacío le daba una tranquilidad infinita. La temperatura templada y la fatiga acumulada poco a poco cerró sus ojos.

Él regresó la mirada a las bigas.

Atrapado en la misma extraña y apacible sensación... Hace tanto que no sentía eso. ¿Desde cuando? No quería regresar a clases mientras Hiro estaba descansando, así que cerró los ojos por un momento, pero fue atraído por el mundo de los sueño sin notarlo.


/Bodegas del gimnasio/Periodo libre/

El calor lo invadía con ternura. Se sentía tan cómodo que por un instante creyó estar en cama, pero la alarma que anunciaba la hora de clase libre lo obligó a abrir los ojos. Llevó sus marcados ónix hacia abajo con pesadez. Halló unos brazos delgados rodeándolo con suavidad a la altura del pecho, cabellera negra con tonos azules y piel blanca.

Hiro lo tenía abrazado manera sutil con el rostro apoyado en su pecho.

Primero lo miró con simplicidad, luego detenimiento, hasta que su corazón dio unos fuertes golpes en el interior; poco más y saldría como una bala de cañón. Sus latidos retumbaban con más y más fuerza, y le asustaba.

Era como antes... Como cuando Ino sonreía, o tocaba su mano, o rodeaba su cuello por la espalda para saludar.

Sus párpados, poco a poco, se abrían al retroceder hacia el pasado; recuerdos de su primer amor apareciendo como relámpagos en una tormenta.

Y, a pesar de todo, a pesar de la conmoción y el sobresalto, no lo apartaba. No quería despertarlo y que se alejara. Él deseaba sentir aquello que el accidente le arrebató hace ya tanto... Cada segundo junto a Hiro lo hacía sentir cálido y muy confundido. — (Acaso yo...)

No. Pensar semejante ridiculez provocó que su brazo se moviera levemente, pero fue suficiente para que Hiro abriera sus párpados con lentitud.

Lo primero que distinguió fue el uniforme de alguien a su lado, justo delante de su rostro. Luego apareció una suave calidez, seguido de la respiración sobre su cabeza que movía su flequillo de forma grácil. Su respiración se detuvo por un momento. Levantó la mirada con temor de que lo pensado se volviera realidad. — ¡Sa-Sasuke-kun! —Cerró los ojos, sus mejillas comenzaron a arder y lo apartó con rapidez sin darle importancia al dolor presente de la golpiza. Tomó asiento al borde de las colchonetas y mantuvo la cabeza agachada con sus ojos tan abiertos como sus párpados le permitían. — (Yo... ¡M-me habrá descubierto!)

Llevó sus manos por un segundo al pecho. Analizándolo con cuidado, sólo sus brazos lo estaban tocando, al igual que su cabeza, pero lo demás tenía una distancia prudente. Aún así, razonando con cuidado, su corazón imprudente no dejaba de latir con fuerza.

El sonido de una tos fingida lo sacó de sus cavilaciones. — ¿Por qué sonrojas? —Su voz... Tenía un tono calmado y apático; como de costumbre. ¡Debía voltear! Si lo hacía quizá no... Tal vez él no lo notó. Tardó casi un minuto el poder girar la cabeza en dirección a Sasuke. Respiró aliviado al notar que su mirada fría y simple respondía su más aterradora duda. — Me cuesta verte como alguien fuerte si te portas de esa forma.

— No... No acostumbro a dormir acompañado. —su corazón recobró su ritmo normal, pero todavía sentía un poco de ardor en su rostro— Especialmente si es un chico.

— Yo no tengo problema en eso. —una mirada rápida obligó a Sasuke acotar: "De pequeño dormía con mi hermano."

— Así serás tú, pero yo no. —Se puso de pie y acomodó su uniforme. — Será mejor regresar a clases. —encaminó los pasos hacia la puerta.

Ambos llegaron al tercer piso y tomaron rumbos opuestos; todo el camino en silencio.

Sasuke vio lo avergonzado que se puso por la situación, pero él no pudo notar que Sasuke se encontraba tan o más inquieto por despertar a su lado de esa manera; su corazón no dejó de latir descontrolado hasta que se separaron.

Ese momento a solas, incómodos sin que el otro supiera exactamente por qué, quedaría en el olvido y jamás se lo contarían a nadie. Incluso ambos juraron, antes de ingresar a su respectivo salón, que ese lapso de tiempo jamás existió.


/Salón de clases/Periodo libre/

Sakura se encontraba con un grupo del salón, platicando sobre una tarea.

— ¡Maldición!

Empujó un par de pupitres para abrirse paso al puesto de Naruto. En ese momento, Sakura era completamente invisible para ella. Su rabia estaba enfocada en alguien más.

— Cálmate. —suspiró hastiado al ver a Ine en ese estado.

— ¡No te importa el trato especial que Sasuke-san le da a ese enano! —golpeó la mesa de Naruto con el puño cerrado.

— No. —respondió inocente. — ¿A ti te molesta? —La mira con los ojos casi cerrados de manera aburrida— Sabes que Sasuke trata a todos los chicos con más libertad que a las mujeres por lo que pasó, ¿ya no te a...? ¡OUCH!

Lo golpeó en la cabeza y dejó el salón de clases molesta. Minutos después llegó Hiro.


/Ciudad/Edificio departamental/Noche/

— Kakashi-san —tomó asiento en el sofá— ¿Me mandó a llamar?

— Sí. —Su maestro lo observó con esa característica forma sobria y aburrida; como si todo lo que tuviera que hacer fuera para nada. — Ya que estas dentro... Tienes que unir a Sakura con Sasuke, ¿entendido? Es una orden directa de Iruka. Debes hacerlo lo más pronto que puedas.

Hiro no movió un solo músculo facial, pero dentro de su pecho apareció una punzada. Estaba situada únicamente en la parte superior de su torax, pero dolía peor que todas las palizas recibidas esa semana. Las palabras de Kakashi lo hicieron sufrir aún más que aquellas que alejaron a Neji de su lado.

— Mañana me iré para atender un asunto; serán algunos días. Mantén la rutina en el dojo y, estaría muy complacido de ver completada la tarea para cuando regrese (... y espero verte completo).

Hiro afirmó en silencio; no podía expresar que esa orden podría ser perjudicial para Sakura. Él no entendía las tácticas que Iruka o Kakashi estaban utilizando y no tenía permitido cuestionarlas o dar su opinión.

Sin embargo... Por alguna razón... Ese dolor que inundaba su pecho con rapidez no era preocupación por Sakura —alguien que ocupaba un lugar importante en su interior—, a que fuera lastimada al unirse a un líder de pandilla. No comprendía por qué esa tortura angustiosa dentro de sí, era al pensar que Sasuke tendría una vida junto a ella...

Ya en cama, bajo las cobijas, lo pensó detenidamente. Cerró los ojos esperando a los dioses del sueño se lo llevaran.

No obstante, la punzada crecía con el pensamiento de que Sasuke le sonriera a Sakura... o a cualquier otra chica.

¿Cómo podía saber sobre el amor, si nunca lo ha sentido antes? ¿Cómo preguntar si es amor, cuando no tiene permitido demostrar ni el dolor? ¿Por qué un par de lágrimas recorrían sus mejillas al pensar en la orden de unión entre Sasuke y Sakura, si ambos eran especiales para ella?

— ¿Por... por qué me duele el pecho? —Para dormir desataba las vendas alrededor de su busto y cerraba la puerta con seguro para evitar cualquier inconveniente, aunque se sentía seguridad cuando dormía en el departamento de Kakashi.— ¿Por... por qué duele tanto?

Apretó la camisa de algodón a la altura del pecho con fuerza Gotas cristalinas emergieron de sus ojos y humedecieron la almohada antes de poder quedar profundamente dormido.


Besos y abrazos en papel... :3
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