POV EMMA:
Era una mañana soleada de viernes, los niños estaban en la escuela, Henry haciendo sus dibujos de garabatos en el despacho de Regina, supervisado por su madre, y yo había ido a buscar el correo que posiblemente Arabela se había olvidado de recoger en su prisa porque su madre no la regañara esa mañana por no haberse levantado a tiempo y estar a las corridas de toros.
Lo mismo de siempre, la factura de la luz, el gas, el agua, aún no entendía como nos llegaban estás cuentas si mi esposa era la alcaldesa, prácticamente estábamos pagando impuestos a nosotros mismos…pero ESE sobre, lo cambió todo, de color amarillo con el título "solicitud de adopción de los mellizos Ruby y Neal Cassdy". Mi corazón se saltó dos latidos, recuerdo que solté las inútiles boletas y corrí tan rápido que quizás hubiese dejado en vergüenza al Correcaminos.
-¡Regina!-La llamé dando un portazo luego de entrar como una desquiciada-¡Regina!
-Emma ¿Podrías golpear la puerta más fuerte la próxima vez?-Me preguntó mi mujer sarcásticamente, saliendo de su despacho con Henry encajado en su cadera-Tal vez puedas tirar los adornos de la chimenea.
-No es tiempo de tus bromas, mujer-Le dije tratando de calmarme-Mira-Le entregué el sobre apresuradamente. Pude ver como las rodillas de Regina se aflojaban peligrosamente, casi haciendo que nuestro bebé se caiga de sus brazos, pero gracias al cielo pudo componerse y evitar un viaje al área de pediatría o generalista del hospital.
-Ábrelo tú-Me dijo con la voz temblorosa-Yo...no puedo.
Entendía perfectamente cómo se debía estar sintiendo Regina, era un choque realmente fuerte, en tan sólo medio año nuestra vida había dado un vertiginoso giro de 360, yo había descubierto que había embarazado a mi novia a los dieciséis años de edad, trece años después nuestra hija aparecía frente a nuestros ojos, casi rota, resquebrajada, con el espíritu tan herido que era difícil acercarse sin que saltara asustada, sin fe ni esperanzas, acompañada de dos pequeños demonios a quienes protegía como una mamá leona. Nuestra familia había crecido abruptamente, y ese sobre podría ser ambiguo, tan esperanzador como desgarrador.
Con manos temblorosas rompí el sello que lo mantenía cerrado y abrí el papel que contenía, doblado en tres partes. Mis ojos se saltaron las partes aburridas donde anotaban las solicitud, el motivo de la misma, nuestros nombres, la dirección de nuestra casa, para leer las líneas finales...ahí estaba la palabra...la llave de la puerta que abriría o cerraría este ciclo por el cual habíamos luchado tanto: APROBADO.
-Lo hicimos-Dije con lágrimas en los ojos-Regina...son nuestros-Mi mujer me quitó el papel de las manos como si le estuviese mintiendo.
-No...no lo puedo creer-En ese momento no recuerdo quién lloraba más, si yo o Mi esposa, y nuestro pequeño que parecía no entender nada.
POV REGINA:
-¿Se puede saber que son todos esos ruidos?-Casi nos asustó nuestro mayordomo-¿Alguien está herido o hay una emergencia?-El pobre había escuchado la algarabía de los gritos de Emma y su azote de puerta, pensando que algo grave había sucedido.
-No Rumple-Dijo Emma con aún lágrimas en los ojos-Nada de eso-Aun emocionada le pasé el papel que nos había cambiado el día, su reacción fue digna de un melodrama. Con la mano en el pecho y una mueca de resignación nos dijo
-Esto es genial...ahora no solo tendré que correr detrás de una criatura y una adolescente...sino que tengo que estar al pendiente de dos torbellinos-Dobló el papel en tres y me lo devolvió, con una sonrisa-Ya era hora, felicitaciones señoras, tienen mellizos-Terminó.
Emma no se contuvo, soltó una fuerte carcajada y lo abrazó con camaradería.
-Imagino que querrán darles la noticia a Eos diablillos con algo grande.
-Dile a Granni que prepare la comida favorita de los niños y una tarta de chocolate-Le pedí. Ruby se había vuelto adicta a mi receta de lasaña, Neal era el predilecto devorador de cualquier cosa que tuviese atún, pero nada de eso competía con la tarta de chocolate de Granni, la cual no importaba cuanto le hubiese pedido a los largo de los años, jamás me pasaba la receta.
La mañana y media tarde fue un auténtico calvario para nosotras, las horas parecía no querer pasar, el reloj se burlaba de nosotras con su molesto tik tak, Emma no paraba de verificar la hora y la puerta de entrada, como si esperáramos al mismísimo presidente de los Estados Unidos.
Finalmente, Llegaron las dos de la tarde, hora en que los niños volvían a casa para un pequeño descanso antes de que Arabela se marchase al instituto de artes.
Tres voces entremescladas se hicieron oir luego del caracteristico ruido de las llaves girando en la cerradura y sus pasos apresurados entrando.
-No les voy a decir esto otra vez, tienen que preguntarles ustedes, no yo-Arabela parecía algo molesta mientras entraban juntos a la cocina. Sus rostro llenos de sorpresa no se hicieron esperar cuando vieron que en la mesa había lo que Emma llamaría un "festín digno de un rey". Granni se había esmerado con su tarta de chocolate, una jarra de chocolate caliente, una de zumo de naranja, otra de jugo de manzana, muffins de arándanos y no podía faltar mi toque con la tarta de manzana que había hecho para esa ocasión especial.
-¿Que está pasando?-Preguntó Ruby dejando su mochila en el respaldo de una silla para luego sentarse.
-Niños, tenemos algo importante que decirles-Rumple, Granni, Marco y Milla estaban espectantes, junto a la puerta.
Los tres niños, Arabela con Henry en brazos, quién había pedido que lo carguen, Ruby a su izquierda y Neal a su derecha se sentaron con la espalda recta y atentos a lo que tuviéramos que decirles.
-Saben que en ningún momento los esperabamos-Comenzó Emma, nerviosa-Y mucho menos en las circunstancias en las que ocurrieron su encuentro, apenas si sabíamos que éramos madres, y no creíamos estar preparadas para tanta responsabilidad de golpe-Los mellizos estaban poniéndose tensos y Arabela parecía lista para saltar sobre nosotras.
-Pero no los cambiaríamos por nada del mundo-Continue, intentando evitar un desastre-No importa como ni cuándo, para nosotros, son nuestros, y no podríamos estar más felices y orgullosas de ustedes, cuanto pasaron y como se han convertido en nuestra familia.
-Pero ahora, hay una importante decisión que tomar, y no nos concierne a nosotras-Me siguió Emma-Sino ustedes-Les estregué el documento y esperamos a ver su reacción-Niños ¿Que pensarían si les dijeramos que queremos que estén aquí? para siempre-Lo que siguió a esa pregunto nos dejó completamente estupefactas.
Neal, se levantó de un salto y arrugó el papel en sus manos.
-¿Cual es el truco?-Nos preguntó enojado.
-Neal-Lo reprendió Arabela.
-Siempre hay una trampa-Su voz comenzaba a elevarse-Primero nuestros papás, dijeron que iban a volver, luego esa bruja De Vil...¡Y Ahora ustedes!-Estábamos mas que sorprendidas, no contabamos con que nuestro chico actuara de esa manera.
Sin dejarnos responder, salió huyendo, oimos como subia presuroso las escaleras y azotaba una puerta, seguramente la de su habitacion. Ruby habia comenzado a llorar y temblar, Emma de imnediato fue a consolarla mientras Arabela calmaba al inquieto Henry que se habia puesto nervioso luego de ese sorpresivo arrebato.
-Yo lo resuelvo-Nos dijo nuestra hija mayor, le entregó a Henry a los brazos de Milla y se fue.
POV ARABELA:
No me esperaba para nada esa actitud de Neal, lo conocía desde que era un pequeño escuálido y tímido de tres años y medio, y jamás lo había visto estallar de esa manera.
Sabiendo que dejaba a mi hermanita siendo consolada por mamá y ma, fui a averiguar que era lo que le había pasado por la mente a Neal.
Subí las escaleras y llegué a su cuarto, la puerta estaba caprichosamente cerrada y por respeto a su privacidad toqué tres veces.
-Larguense-Escuché su vocecita desde dentro.
-Neal, soy yo...¿puedo pasar?-No recibí respuesta, así que imaginé que eso era un "no"-Neal, no me voy a ir hasta que me abras.
-¡Largate!-Me gritó aun sin abrir-¡Tampoco quiero verte a ti!-¿Y to que le habia hecho? Recordando lo que hacía mamá cuando estaba enojada y no queria que lo notaramos, y la imité, respiré hondo por la nariz y solté por boca, varias veces hasta que me sentí lista para volver a hablar-Por favor, Torbellino, solo quiero ayudarte-Le dije intentando que me escuchara-Solo quiero entender por qué actuaste asi-De repente la puerta se me abrió de golpe, dejandome ver algo que me rompería el corazón, frente a mi habia un niño, asustado, temblando, con los ojos anegados en lagrimas y las megillas mojadas, los dientes apretados y una postura defensiva que muy pocas veces habia visto en él.
-¡Te dije que te fueras!-Me gritó, pero no era tonta, sabia perfectamente que no queria que me fuera, tenia miedo, estaba enojado, confundido, y comenzaba a comprender el por qué.
Sin su permiso entré en la habitación, lo tomé en brazos como cuando era más pequeño y dejé que se aferrara a mí con sus bracitos en mi cuello y sus piernas enredadas en la cadera mientras nos dirigia a su cama.
Me senté en el colchón con el todavía pegado a mí como un oso perezoso, con movimientos lentos lo fui separando de mi cuerpo despacio y lo coloqué mejor sentado en mi falda, le limpié las lágrimas que aún por sus mejillas y esperé a que se tranquilizara.
pasaron varios minutos hasta que su llanto se convirtió en un resoplido apagado y bajo.
-¿Ahora me puedes decir que te sucedió?-Le pregunté acariciando su cabello.
-No lo entenderias-Dijo sin mirarme a la cara.
-Por eso estoy aquí, Torbellino, para comprender.
-¿Que sabrías tu de comprender?-Siguió enojado-Tu ya tienes todo lo que querías, tu familia completa, dos mamás, un hermano, amigos, todo.
-Ahi te equivocas, Neal, Ruby y tú también son mis hermanos-Puse el dedo índice como mamá cuando quería que no desviaramos la mirada de sus ojos y lo besé en la frente-¿Sabes? No lo recordarás, pero yo sí. El día que fuimos puestos en la casa de De Vil, ustedes eran muy pequeños, asustadizos, dos chiquillos con ropa demasiado grande para sus cuerpos ¿Sabes lo que pensé?-Él negó en silencio-Creí que ustedes serían los favoritos y me robarían la atención de esa mujer...pero...Luego de unos días, ustedes lloraban de hambre, y esa arpia no paraba de gritarles-Lo tenía muy fresco en la memoria, los mellizos temblando de miedo arrinconados en la cocina con esa bruja y su cinturón de cuero en mano, listo para asestar el primer golpe, su percepción de esos niños había cambiado, en cierto modo veía algo de su pasado en ellos y un instinto primitivo emergía de su ser, llamándola a saltar en su defensa-Vi el terror que le tenían, y de un momento a otro...los tenía detrás de mí, escondiéndose entre mis piernas. Ustedes buscaron protección en alguien que los odiaba.
-¿Nos odiabas?-Me preguntó sorprendido, algo que me hirió, y me avergonzó de mí misma.
-Así es, no me agradaban para nada, Neal, pero eso cambió. Deseaba con todas mis fuerzas sacarlos de ese infierno, sin importar si me quedaban atrapada con esa bruja. Pero ahora Neal, tenemos la oportunidad de tener la familia que merecemos, de estar juntos, que no nos separen, y tú reaccionas de esa manera...no lo entiendo.
-¿Y si es un truco?-Volvió a preguntar-¿Y si un dia de mañana se cansan de nosotros y nos botan? Ya tienen a dos hijos de su sangre...¿Que podemos darles nosotros?
-Neal, eres un niño inteligente, has las cuentas-Intenté que reflexionara-Henry es el adorado bebé de la casa, yo fui un herror que tuvieron de jóvenes, ustedes tienen la elección de poder aceptar o no ser sus hijos-El silencio se instaló entre los dos, si me consentraba, podía escuchar perfectamente una aguja caer y golpear contra el piso.
-Prometeme que no nos podrán separar o cambiar-Me dijo con una mirada suplicante, le ofrecí mi dedo meñique y el entrelazó con el suyo-Promesa hecha
-Jamas deshecha-El se abrazó otra vez a mí y dejó su oreja en mi pecho como un bebé buscando consuelo en el latir de mi corazón.
-¿Tengo que disculparme con ellas?-Me preguntó preocupado.
-Yo creería que si, Torbellino, mamá y ma solo querían darles una buena noticia-Neal era el mas reticente a llamarlas por esos nombres, aún se dirigía a ellas como "señora" y tenía miedo de que se enoja tan si me copiaba el hábito-Escucha, Neal, no se enfureceran ni nada por el estilo si comienzas a abrirte a ellas dos, después de todo...piensa en todo lo que han hecho por nosotros-Habian cambiado por completo su propia rutina y hogar nada más para incluirnos en sus vidas, una habitación para cada uno, bocadillos en las alacenas para cuando tuviésemos hambre, no teníamos que pedir permiso para ver un programa de televisión o abrir la nevera, nos dejaban salir al patio cada vez que quisiéramos, no teníamos que ganarnos el sustento ni hacer los quehaceres domésticos ni mucho menos encerrarnos por miedo a un castigo.
-¿Me acompañas?-Me preguntó levantandose de mis piernas, las cuales comenzaban a entumecerse por su peso.
Lo tomé de la mano, lo llevé al baño y esperé a afuera a que se refrescara la cara. una vez hecho, bajamos ha la cocina, donde aun estaban todos, Henry estaba dormido en los brazos de mamá mientras ella se balanceaba lentamente y tarareaba la cancion que le cantaba para su hora de baño. Ruby estaba mas tranquila y se encontraba comiendo una rebanada del pie de manzana de mamá.
-Mamá, ma, Neal quiere decirles algo-Anuncié, mientras lo sacaba de su escondite detras de mí
Ambas preocupadas se acercaron a nosotros, y se agacharon hasta estar a la altura que el no tuviese que levantar la cabeza.
-Hey chico ¿Estas bien?-Preguntó ma frotando su mano en su cabello-Nos asustaste con esa huida.
-Yo...yo...Lo siento-Otra vez se asomaban lagrimas en los ojos del pobre-En serio...lo siento-Ruby pensando algo malo, saltó de su asiento y se puso delante de su hermano.
-Niños-Ma los atrajó a un abrazo-Nadie les quiere hacer daño aqui. Comprendemos que es un cambio enorme para ustedes, pero solo queremos lo mejor, darles lo que antes no tuvieron-Neal se aferró ese abrazo desesperado, parecia que era un dia estresante para él.
-¿Entonces...podemos llamarlas mamá?-Preguntó Ruby, escondiendo su cara avergonzada.
Me contuve de golpear mi mano contra mi frente, todo el dia me habian atosigado con esa duda, y cansada les habia dicho que se lo tendrian que preguntar ellos mismos.
La carcajada de ma y la sonrisa de mamá respondieron todas sus dudas. Por fin se respiraba un poco de paz. Hasta que ma tuvo que salir con usa de sus ocurrencias
-Tengo cuatro hijos, dos estan en mis brazos y uno con mi mujer ¿Se me perdió una o que?-Sin preguntarme me halaron a ese apretujado grupo de cariño, del cual me estaba avergonzando y agradecia que mis amigos no me vieran.
GENTE!!! MIS QUERIDOS FICTIONEROS, DESPUES DE MUCHO TIEMPO, POR FIN TENGO INTERNET Y TIEMPO SUFICIENTE PARA ESCRIBIR.
COMENTEN QUE LES PARECIO ESTE NUEVO CAPITULO DE ESA LINDA HISTORIA.Y SI QUIEREN REIRSE UN POCO Y DE PASO PARTICIPAR, EN UNA AVETURA DE ROL, LES INVITO QUE PASEN A LA HISTORIA "CUANDO LA DEMORA SE CONVIERTE EN CONDENA" Y ME DIGAN QUE CONTEXCO Y PERSONAJE LES GUSTARIA PARA SU PARTICIPACIÓN.
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO TANTO COMO ME GUSTÓ ESCRIBIR PARA USTEDES.COMO DIGO SIEMPRE. NOS LEEMOS LUEGO.
SE DESPIDE DE USTEDES, SU AMIGA EVIL ANJELICKE.
