Portada del capítulo en: twitter "." com /SadistcShy/status/1424941361103507456
El día había pasado factura y la noche estaba pagando su entrada con los Loud que quedaron en casa. Lincoln, mareado y contento, olvidando cada tanto la jaqueca que se manifestaba en su cabeza solo para que la misma reapareciera con una leve punzada; y Lisa, quien ya no podía alejarse de él ahora que ninguna de sus otras hermanas, sobrinas y sobrinos estaba cerca para poder detenerla.
—Hehe, ¿Cómo llegué aquí? —Lincoln se preguntó después de lograr entender que se encontraba en su sala, acostado en su sillón, con su hermana recostada de lado y la cabeza de esta sobre su pecho. En el borde superior del mueble reposaba una nota amarilla; Lincoln extendió su mano hasta la nota y la acercó, decía: "Me llevé a Bobby para que pasara la noche con Loan, nos vemos mañana hermanito. Lori."
—Nuestras hermanas nos ayudaron a mover de vuelta todo,— respondió Lisa antes de acercar su nariz al pecho de su hermano y respirar profundamente su aroma, una sonrisa demarcando su rostro en una expresión de placer insano por unos breves segundos.
—Oh… que bueno, — dijo este a lo que se levantaba, cargando consigo a su hermana a una posición en la que ambos estuvieran sentados, — creo que dormiré aquí. Tú también deberías ir a tu cuarto a dormir, Lisa.
Lisa, sintiendo que el frio de la noche no demoraba en acercarse, no dudo un solo segundo en hacer presión hacia adelante con su cuerpo. Lincoln cayó con facilidad y Lisa volvió a estar sobre su pecho; rodeó su cadera con una de sus piernas, apretando con cuidado para apreciar el calor que desprendía de él. —Eso tenía planeado… pero quería intercambiar unas palabras contigo primero.
Lincoln, quien estaba lo suficientemente inhibido como para no prestarle la debida atención a la mano de su hermana bailando en círculos sobre su pecho, aceptó la charla.
—El experimento de hoy trajo resultados inesperados, tenía previsto la pérdida de calidad en las imágenes que mi cerebro puede procesar, o los limitantes en mi raciocinio, pero no me esperaba este… ardor… era algo que había perdido con los años y que se me hacía tan fácil ignorar que había supuesto su posible desaparición por completo.
—Sí, el licor suele ocasionar eso,— Lincoln añadió un hipo al final.
Lisa chasqueó su lengua y se acomodó encima de él, —no creo que me estas entendiendo, no es un tema de temperatura Lincoln, es un tema sexual.
Los parpados del albino se alzaron, —¿Eh?
—No, incluso mayor a eso, de ser solo mi apetito sexual no habría sentido esa necesidad por contacto y apego hacia ti solamente. Podría haber mostrado síntomas con cualquier otra persona hoy, pero solo lo hice contigo, — Lisa entonces se sentó encima de él, apuntando aposta su trasero en la pelvis de su hermano, y suspirando por un breve momento ante el tacto, — es como en las anteriores iteraciones, pero ahora se me hace mucho más fácil plantear una teoría de lo que sucede.
Lisa deslizó sus manos lentamente por el cuerpo de su hermano, consiguiendo sacar un tenue suspiro de este antes de atrapar su rostro entre sus palmas.
—Siempre daba por hecho que necesitaba más pruebas, aun cuando ya sabía que la respuesta obtenida era la correcta. Me incomodaba por motivos ajenos a mi razón. Pero ahora lo entiendo, era mi parte humana; mi necesidad irracional de quedarme contigo tiene una justificación…— Lisa entonces se acercó a la mesita que tenían a su lado y encendió la lámpara. —Lincoln, estoy atraída hacia ti, y no en el sentido fraternal. La sociología define lo que quiero como el acto de buscar una pareja. Mientras que La biología me dictamina qué, como mamífero bípedo… necesito copular contigo.
—Lisa, yo…— Lincoln tragó saliva, los inhibidores en su sistema no podían contra tanto, y se podía ver que su mente empezaba a procesar lo que pasaba, aun cuando la terminología usada por su hermana no le ayudaba; debido a esto, el primer sentimiento que logró expresar fue el más simple para los humanos: Miedo. Y por eso, el primer comando que su mente fue capaz de regurgitar fue el escapar de esa situación.
Lisa levantó su pecho, sus manos sosteniéndola por encima de Lincoln, —Estás…— los ojos de Lisa se expandieron con gravedad, —estás asustado…— inhaló profundamente, su expresión tornándose tétrica. La reacción de Lincoln era obvia, no era normal esa clase de sentimientos.
La bebida, la cual le había despejado sus dudas, fue la misma que la despojó de la oportunidad de ocultar esa verdad.
—Debí prever que mi habilidad para expresarme no sería la correcta en este estado. O que una revelación así de grande no debería de habértela dado de golpe… Lo siento.
Ella sabía que lo mejor era dejar las cosas en ese estado antes de que empeoraran. Lisa elevó su pierna izquierda, lista para irse a su habitación y esperar a que, con suerte, el licor hiciera a Lincoln olvidar.
Pero una mano la detuvo cuando esta estuvo por tomar del borde superior del sofá para sostenerse. Lincoln volvió a tragar saliva, —espera, ¿Estás segura de lo que dices?
¿Cuál era el significado detrás de esa pregunta? Pensó Lisa mientras comprobaba el temblor en el pulso de su hermano. Lincoln seguía asustado y aun así lanzó ese tipo de pregunta. Él la detuvo cuando ésta iba a devolverle su espacio personal… algo no estaba bien.
Por el momento, solo se limitaría a responder la pregunta.
—Todas las variables me llevan a la misma conclusión. No estoy contigo porque se me facilite mi trabajo o hobbies, estoy en esta casa porque me agrada estar contigo. Cuando Bobby preguntó en forma de broma si podía llamarme su madre, lo primero que se me vino a la cabeza fue la imagen de nosotros dos, no como unidades parentales, sino como pareja, luego de eso mis sentimientos tomaron posesión momentánea de mi raciocinio.
—y… agh, normalmente te entiendo pero… — Lincoln respiró, haciendo parecer que se le había olvidado hacerlo hace un momento, —ahm, ¿Dices que también sientes, deseos?
—Disculpa, en la mayoría de ocasiones limito mi vocabulario, pero mi estado de ebriedad me dificulta realizar esa tarea. Y ahora, respondiendo a tu pregunta: Si. La única razón por la cual no estoy frotándome en contra de tu pelvis es por puro respeto a tu persona y a lo que significas para mí…— Lisa evadió su mirada temporalmente, —y porque necesitaría de dos o tres copas más de vino dentro de mi sistema para poder llegar a esos extremos.
Lincoln rascó su cabeza por un momento, todavía consternado.
Algo no estaba bien, ¿Por qué no la había apartado?
—Lincoln, explícame que te sucede, ya es bastante complicado intentar entender mis propios sentimientos, o contener el flujo de pensamientos circulando mi cerebro cada segundo.
—No, Lisa, es solo que… esto es tan raro… no quiero hacer que te sientas mal por lo que sientes por mí, así que no sé qué hacer.
Lisa se quitó sus lentes y los puso sobre la mesa. Respiró profundo y empezó a quitarse el sostén debajo de su sweater, —¿Está bien si solo duermo contigo por esta noche? — Lincoln lo pensó por un momento antes de dar su aprobación. —Te lo agradezco, Linc.
Sin los lentes para ayudarla, Lisa no logró notar la expresión de su hermano mientras se acostaba sobre su pecho, ahora sin un sostén que interfiriera con el contacto entre ambos. De cualquier forma, Lisa tampoco esperaba alguna expresión, la anterior reacción de su hermano le hizo concluir que éste no compartía los mismos sentimientos que ella.
Claro que, esto cambió al pasar menos de un minuto recostada sobre él… algo había interrumpido su espera por el tren de Morfeo.
—Ahm… Lincoln.
—Lo siento… es algo natural.
—Lincoln, no estoy ejerciendo estimulo sobre esa área. Y tú además de no ser virgen no tienes prepucio, uniendo eso a tu ya demostrado reducido deseo sexual… no deberías de conseguir estimularte hasta el punto de una erección tan fácilmente.
—Tengo una chica directamente sobre… pues, eso, por supuesto que se me va… Espera, ¿Cómo es que sabes todo eso?
¿Una chica?
—Tomaba muestras de tus excreciones de pequeña, ¿lo olvidaste? Saber detalles de tu cuerpo es algo natural para mí, — Lisa añadió antes de volver a levantarse, asegurándose de no presionar su cuerpo sobre la erección de su hermano, —¿Y a que te refieres con una chica?
—Pues eso, eres una mujer, ¿no?
—Soy tu hermana.
—Eso no quita que…
Los ojos de Lisa brillaron ante la realización, —espera, tú, ¿En verdad me ves como una mujer?
—Pues claro, es lo no…— Lincoln fue interrumpido cuando su mano fue tomada por su hermana, —¡Oye!
—Lincoln, — Lisa puso la mano de su hermano sobre su pecho, —¿Sientes asco?
—¿Q-que haces?
La mirada y sonrisa de Lisa desprendían un aura brillante, tanto como para hacerla el foco de atención de Lincoln; estaba decidida en hacerle ver a su hermano el problema en el que estaba. Ganándole en fuerza gracias al efecto sorpresa, Lisa llevó la mano de Lincoln hacia debajo de su sweater.
—Volveré a preguntar, ¿Sientes asco al tocarme?
La suavidad que su mano agraciaba había dejado Lincoln atónito.
—Tus instintos deberían hacerte ver asqueado, no asombrado.
Y para añadirle más agua al vaso de Lisa que estaba por desbordarse, la mano de Lincoln le había traicionado y estaba acariciando el seno de ésta.
—Tu razón y la cultura en la que crecimos te ha acondicionado a sentir repulsión por sentirme de esta forma. Y aun así… lo estas disfrutando.
Era claro para Lisa, quien ahora veía con una sonrisa corrompida la expresión ahogada de su hermano. —Haha, hahaha, ¡Tu también te sientes atraído!— Lisa exclamó, —¡Eureka! te gusta mi cuerpo, ¡Te gusto! ¡Por eso no huiste de inmediato!
Lincoln en un arrebato de adrenalina y confusión se levantó del sillón, su mano libre sosteniendo a su hermana para no lastimarla.
—¿Eh?
—Lisa, dame un momento por favor.
Pero Lisa no atendió a la súplica, en vez de eso procedió a frotar sus mejillas con el cuello y la suave barba del albino.
—Sí, entiendo que no debería reaccionar así... — Lisa le detuvo a mitad de sentencia al presionar su pelvis en contra de la de él, y aun cuando la tela de sus jean lo protegían, Lincoln requirió de contener la respiración para resistir por completo el estímulo. —Hmm, Lisa por favor no lo hagas más difícil.
—Lincoln, deja de luchar.
—No quiero lastima… no quiero lastimar lo nuestro.
Lisa detuvo sus avances y se inclinó para ver mejor a su hermano, pero este no podía devolverle la mirada. —¿Lastimar lo nuestro?
—Si llego a ceder ahora, puede que sea solo por una noche pero… ¿Cómo vamos a vivir después de cruzar esa línea? Dios ni siquiera sé que será de nosotros luego de esto.
Por un breve momento hubo silencio entre ambos. Y mientras los ojos de Lisa se perdían en la expresión de desesperanza en su hermano, su mente se hundía en un mar de dudas, posibilidades, y acciones, tantas que pronto la fatiga tomaría control sobre ella y la forzaría a dormir si no hallaba una salida.
Para su suerte, siempre que estaba en esa clase de situación había un lugar para ella al que acudir.
—¿Sabes? Ya yo era bastante feliz con nuestra situación actual, — Lisa sonrió, —Tu, yo, nuestro pequeño Bobby… ¿puedo referirme a él así?
Lincoln aún no estaba preparado para ver a su hermana, pero podía permitirse sonreírle al menos, —Sí. Si a él no le molesta, claro. Puedes llamarle hijo incluso.
Lisa rodeó a Lincoln con sus brazos en un suave abrazó, —Tú, yo, y nuestro hijo. Juntos, — Lisa apretó levemente, —puedo volver a que seamos solo eso. Suprimir sentimientos es fácil para mí.
—Si… pero para mí no.
Las cejas de Lisa se alzaron ante la revelación. —Lincoln…
Lincoln soltó otro leve suspiro, y esta vez sí fue capaz de verla de vuelta. — No creo ser capaz de contenerme, puedo llegar a ser muy meloso. Podría arruinarlo y hacer que nos descubran. Podría hacer que nos separaran, arruinar toda tu carrera, tus logros, todo por lo que has trabajado. Yo soy un don nadie que puede vender su arte de forma anónima, ¿pero tú? Lisa la que puede crear una máquina del tiempo, clonar órganos, terminar con el calentamiento global.
—Eso último no lo he hecho... aún.
—Pero si me entiendes, ¿No? — Lisa asintió; sorpresivamente, con una sonrisa que Lincoln no esperaba, —¿y por qué estás tan feliz?
Lisa recostó la cara sobre el pecho de éste, —Me alegra saber que te preocupas tan excesivamente por mí.
—Pues es lo que un hermano hace…
—¿Y un hermano también debería de amar de esa forma a su hermana?
—Hehe, no, eso solo lo hago yo…
La conversación tomó otro breve respiró, interrumpido solo por el deseo que literalmente palpó debajo de ambos.
—Deberíamos de separarnos e intentar dormir…
Mas Lisa no se apartó.
—Lisa… por favor.
—Solo dame un momento, Linc, — Lisa dijo antes de tomar un respiro, —y si... Si estuvieras seguro de que no vas a recordar nada acerca de esta noche. ¿Qué harías?
Lincoln inhaló con fuerza, un fuerte sentimiento resonando dentro de él al presentarse esa oportunidad, y junto a ello, Lisa pudo notar ese deseo tocar a sus puertas.
—Oh… ya veo, — Lisa entonces giró hacia la mesa de la sala y recogió una de las botellas de vino que habían regadas. —Entonces bebe.
—¿Eh?
—El alcohol inhibe tu memoria, ¿no es verdad? — Lincoln asintió, y Lisa le entregó la botella, —entonces bebe
Fue en ese momento que la cabeza de Lincoln hizo click. El albino abrió la botella, pero solo quedaba un par de dedos dentro, igual ingirió el contenido.
Lisa le pasó otra botella, unos tres dedos. Luego otra, dos dedos más. La última, unos cuatro dedos.
Lincoln tomó del brebaje y dejó que la última botella se deslizara y cayera al suelo. Entonces, con una mirada meditativa, se enfocó en Lisa.
—¿Y bien? ¿Funciono? ¿Dime que…?
Lincoln atrapó a Lisa de los hombros y la tomó en un fuerte beso. La felicidad de la joven genio apenas le dejaba mantener sus labios tranquilos pero aún tenía la fuerza de voluntad suficiente para abrazar a Lincoln con fuerza. Este reciprocó el abrazo al tomarla de la espalda y acercarla más a él.
—¿Lincoln?
Su hermano la besó nuevamente, asegurándose de pellizcar sus labios al final.
—¿Si?
—Sé que no tiene caso… — Lincoln apenas la dejaba hablar, —Preguntar. Que ya es obvio. Pero…— Otro beso, esta vez de ella, igual de fugaz y desesperado como los de él, — ¿Tú me quieres, verdad?
Lincoln pausó el trote por un momento para enfocar toda su atención en su hermanita mientras la recostaba con cuidado en el sofá. Ahora estando el encima de ella, se tomó su tiempo en adorar todas las facultades de la joven mujer.
Y así, Lisa degustó del roce de las suaves manos de su hermano. Su calidez le dificulto a ella el usar sus pulmones cuando éste camino lentamente por su cintura, cuando acarició su vientre, y cuando masajeo delicadamente sus costillas.
—Hmm. Lincoln…
Ahora estaba en su pecho, sin embargo el camino por el que Lincoln había pasado aun hormigueaba. Cuando palpó por primera vez la suave carne del pecho de Lisa el hormigueo se transformó en una tenue descarga.
—Ah… Los libros son buenos describiendo, y los juguetes son buenos para simular… pero esta experiencia corporal. Yo…
—Lisa, — Lincoln dejó la mejilla de su hermana descansar sobre su palma mientras que la otra mano se encargaba de volver sobre sus anteriores pasos. Era una sola mano la que estaba ahora evocando ese hormigueo dentro y fuera de ella.
¿Pero porque se sentían como si fueran tantas a la vez?
—Este, es mi cuerpo respondiendo a esa pregunta. En otro momento yo te daré una respuesta más completa. Mientras…
La mano turista de Lincoln comenzó su viaje a la zona más cálida que Lisa resguardaba, y la antelación era tanta que la joven no podía evitar el instinto que la impulsaba a mover sus caderas hacia adelante, invitando a Lincoln para que pasara.
—¿Aceptas, un te amo, como respuesta?
Los brazos de Lisa se movieron por instinto hacia su cara, para intentar apaciguar los sentimientos que querían salir así como muchas otras veces lo había hecho. Pero esta vez era distinto.
Esta vez, ella quería mostrar estos sentimientos sin ninguna restricción. No le importaban las lágrimas, o el moqueo que sentía que se formaba en su nariz, o la niebla que estaba apaciguando sus ya alterados pensamientos.
—Si... — exclamó en un aullido ahogado — ¡Si, Linc, eso me basta por ahora!
Lincoln le dio un suave beso en la boca, seguido de otro en sus labios, luego en la punta de los mismos, en la mejilla, en la barbilla, y finalmente en el cuello. Besuqueó y acarició la sensible piel de su hermana mientras su mano iba a por el evento principal.
Lisa, mientras lloraba de felicidad y temblaba por la estimulación, abrió levemente sus piernas, desabrocho su falda, bajó el cierre, y con el dedo pulgar jalo de sus bragas para abrirle paso a Lincoln.
Y, lastimosamente para su necesitado ser, la entrada de Lincoln no fue directa. Sus dedos rozaron primero por encima, jugueteando con el corto cabello que quedaba allí. Cada movimiento estropeaba una terminal nerviosa distinta de los dedos de sus pies, forzando a esta a retorcerse y apretar de las sabanas en un intento de contener el sentimiento.
Era demasiada antelación, Lisa necesitaba desahogarse. — Lincoln, ah~ agradezco la iniciativa. Pero mi cuerpo ya está acostumbrado a e~esto. No necesitas ir tan lento.
Lincoln aceptó con gusto el aviso y procedió a bajar con cuidado hasta encontrarse con un pequeño bulto,
—¡Hmm~!
El tocarlo le proporcionó un espasmo a Lisa, más un desenlace de la antelación previa que producto del roce nada más.
Lincoln empezó a rozar la zona, presionando en círculos cada tanto, siempre dejándole un espacio a su hermana para respirar.
Lisa, con baba saliendo de su sonrisa lujuriosa, estaba tan pérdida en el calor del momento y en los mini espasmos ocurriendo dentro de sí que le costaba mantener la conciencia.
¿Sería un sueño acaso lo que estaba viviendo?
En el lapso de dos minutos ese mismo pensamiento apareció al menos una decena de veces. Hasta que finalmente otro pensamiento le siguió.
¿Podía en verdad ella estar tan feliz?
Las lágrimas que siguieron le brindaron una calma instantánea, una que le hizo suspirar de alivio.
—Lincoln…
—¿Sí…?— Lincoln sonrió, —¿Querida?
—hehe, — Ese pequeño detalle se ganó otra lágrima de la genio. — ¿Sabes que~e me haría muy feli~z?
Lincoln detuvo sus caricias por el momento, — Soy todo oídos.
— Tener un hijo, o hija. Contigo… incluso ya tengo una lista de posibles nombres preparada…
— Pero, Lisa, tú no puedes quedar embarazada. O al menos eso fue lo que me dijiste hace unos años.
En vez de estar alterado por aquel deseo puro, Lincoln se veía tranquilo. La única confusión reflejada en su rostro era la posible imposibilidad del deseo mismo.
— Encontrare una forma, preferiblemente una en la que nadie pueda saber que eres el padre. Si Light es capaz de ocultar quien es su padre de forma natural. Entonces yo podré hacerlo incluso mejor.
La primera fue una prueba pequeña, pero ya esta era una declaración real. ¿Cómo la tomará Lincoln?
—Me parece bien. Pero quiero que se llame Lulú.
—¿Eh?
¿Así de fácil fue?
— Ha, ahaha, — Lisa recordó entonces, Lincoln estaba borracho después de todo; aunque saber si esas fueron sus palabras honestas e inhibidas, o simplemente su cerebro escapando de la realidad, sería una tarea para otro día, —ah Lincoln, te amo.
Lisa le plantó un besó en la frente y decidió que era momento del evento principal. Con un pequeño gesto y algo de ayuda consiguió sacarse su ropa interior de encima, quedando así nada más con su suéter verde puesto. A Lincoln le costó aún menos quitarse los pantalones y liberar al tronco de las ataduras que lo restringían.
—Oh… neutrinos…— Lisa tembló ante el suave sentimiento del líquido escurriéndose fuera de su vagina, —Lincoln, hay una última petición que quiero hacerte esta noche.
—Dime, Lis, — aceptó éste mientras se posesionaba encima de ella.
—Quiero que me insemines, tantas veces como quieras, — Lisa entonces extendió las manos y los dejo reposar sobre la espalda de Lincoln, —no importa lo que pase, no extraigas tu miembro hasta que ambos estemos satisfechos. Si no puedo embarazarme, al menos quiero aprovechar al máximo la experiencia.
—Con gusto, hermanita, — Lincoln selló el trato con un pequeño beso y se impulsó hacia adelante.
El primer suspiro producto de la unión fue uno longevo y sereno. El interior de Lisa estaba igual de dispuesto que su dueña, lo que hizo que Lincoln entrara sin problemas dentro del abrazo de su hermana hasta llegar al extremo de ambos. El último tramo de ese viaje evocó en ellos un alivio que pronto se transformó en un gemido, y luego dos, tres, cuatro; expresando cada vez menos el sentido de triunfo y más el de placer.
El tempo lento de Lincoln apenas hacía sonar la madera del mueble, era un hábito que había aprendido de su primera vez hace años y que incluso inconsciente no sería capaz de olvidar.
Pronto podría darse el gusto, pero mientras, tenía que dejar que Lisa se acostumbrara primero. Lo único que tenía que hacer era seguir adelante, presionar cada vez un poco más, dejar que la fuerza en el abrazo de su hermana le dijera que tanto ella necesitaba de él, dejar que su mente se perdiera en los gemidos de ella, susurrarle con gruñidos de deseo en el cuello y oídos hasta que…
—Hermano… más rápido.
La señal había llegado.
Lincoln levantó a Lisa desde la cintura unos pocos centímetros, suficientes para que sus embestidas llegaran un poco más profundo dentro de ella, suficiente para cubrir su interior en un arco.
Al sentir el roble dentro de ella reorganizando sus terminales nerviosas Lisa descubrió lo que Lincoln intentaba, y estaba cerca, tan cerca, de conseguir.
—Lin… dej-a que me mueva un poco…
Lincoln tomó un gran respiro, el gutural sonido que soltaba al respirar resonando dentro de su hermanita conforme esta se acomodaba de lado en el mueble. Ahora con la nueva posición y con una de sus piernas descansando sobre el hombro de Lincoln, estaban listos para continuar.
—Bien, aquí vo-
—¡AaAaAaAA!, — El efecto fue inmediato, —¡Allí! — y en respuesta la voz de Lisa se tornó igual a la forma de su sonrisa, un reflejo de la corriente de placer cursando por su cuerpo.
Lincoln entendió la señal de inmediato y empezó a concentrarse en ese punto, des provisionando a su hermanita de oxigeno con cada arremetida. Su mano masajeaba sus cálidos pezones y se aseguraba de acariciar su cuerpo con el mismo nivel de dedicación, lo que dejaba a la pobre Lisa vibrando de pies a cabeza, mordiendo de la almohada del mueble y arañando las sabanas.
Pero todo ese goce seguía teniendo una matriz, una que estaba hirviendo y succionando del pene de Lincoln tan fuerte que le dificultaba moverse. La posición en la que estaba era perfecta para Lisa, pero Lincoln no podría durar mucho mas así.
—Lisa… no se cuanto pueda aguantar…
—Noooo te precupee-ees aaaah. Solo acaaa~ba adentro…
—he, he, no me ayudas mucho dici… hmmm, diciendo… eso. Ah~
—Entonces lo diré más fuerte. Préñame, insemíname, quiero todo tu material genético esparcido dentro de mí. Quiero tu- tu ah~ah~ ¡Maldición, Linco-o-oln!
El miembro viril de su hermano pulsaba con fuerza dentro de Lisa, y en respuesta las paredes de esta lo aprisionaban para no soltarlo. Ante el poco espacio que Lisa ofrecía para maniobrar, Lincoln solo pudo vibrar de un lado a otro; sacudiendo, empujando y retorciendo su carne dentro de ella.
Finalmente, Lincoln recitó entre dientes gruñidos la música de su clímax. Cada grueso gemido acompañado del líquido que Lisa tanto anhelaba, y para la fortuna de ella, Lincoln no se detuvo allí.
Los espasmos que Lincoln sufría y la hinchazón del miembro durante el rodeo final, junto con la semilla que recorría su horno y alimentaba su gusto culposo, habían puesto en sobrecarga los engranajes dentro de la joven Lisa, hasta el punto que se vio en la necesidad de colocar la almohada cerca de su boca como contra medida, permitiéndose así expulsar con entusiasmo sus gemidos de placer cada vez experimentaba más de ese calor…
—Oooooh~
De ese hormigueo en su cérvix, pelvis en sus costillas, piernas… en su todo…
—¡Jodeeeeer~ maaaaAAaaa~!
Y de esos repentinos latigazos dentro su cuerpo que la forzaban a apretar sus piernas y exprimir la polla de su hermano.
—ah~ yo… ya…
La pierna de Lisa cayó, mas esta no se había dado cuenta de eso. Su mente había quedado en blanco; y por un breve momento logró saborear la paz, ver la hermosura de una noche serena, apreciar ese silencio y sentir que estaba allí, sin un universo en constante expansión, sin un cosmos de dudas que resolver, sin nada que necesitar o que repudiar.
Solo estaba ella, feliz.
Y Lincoln, su Lincoln, estaba allí, ambos ocupando un espacio tan pequeño que ahora la distancia corta entre ellos cobraba una mayor importancia. Solo eran unos centímetros, pero parecía una eternidad no tenerlo ahora a su lado para que compartieran la felicidad que ella sentía.
Lisa entonces, con la poca fuerza que su cuerpo y mente podían ofrecer, hizo un ademan para que Lincoln se recostara junto a ella, y para su grata sorpresa su hermano si fue capaz de moverse; mejor aún, Lincoln se tomó la libertad de alzar a Lisa por un breve momento mientras se recostaba de espaldas sobre el mueble, para así dejar a Lisa nuevamente reposar sobre el pecho de él.
—Lisa…
Lisa tomó un lento respiro, y sonrió.
—Sí, ¿Lincoln?
Lincoln colocó su brazo sobre ella y apretó levemente.
—Si no llego a olvidar lo que paso… solo quiero que sepas que no me arrepiento, de nada lo que hice o dije.
Lisa acarició el pecho de Lincoln con su cara.
—¿Ni siquiera, lo de querer un bebe? — preguntó está a lo que alzó la mirada.
—De eso solo puedo sentirme orgulloso.
Lisa suspiró con alivio.
—Sabes, hehe, me está comenzando a gustar el nombre.
Ambos tenían reservado su puesto al reino de los sueños, y Lisa fue la primera en cerrar los ojos para entrar.
—Nuestra querida Lulú.
Lincoln le siguió poco después, no sin antes exhalar con alegría sus últimas palabras de la noche.
—Y nuestro querido Bobby.
Nota del autor: Debo de agradecer al artista Marcustine, por darme la oportunidad de darle valor a mi visión de esta pareja, y a mis seguidores, que me recordaron seguir con esta historia. De no ser por ellos esta historia solo habría sido una idea que se me ocurrió durante un viaje de... 8 horas.
Espero que les haya gustado este fic y mi toma de esta pareja, especialmente como mostré a Lisa en su adultez. Y espero poder ofrecerles más historias pronto uwu
