Devil: Muy buenas a todos, mi querido público. Aquí su amigo Devil trayéndoles un nuevo capítulo de este fic.
No tengo mucho que decir por lo que este es un cap que recuerda ligeramente al primer cap de la historia, un poco más comedia que otra cosa.
El próximo no será así.
Disfruten el capítulo.
-30... 31... 32... 33...
El día comienza de la manera más habitual posible, con Asta entrenando sus músculos como cada mañana desde que podía recordar, esta vez luego de su trote se encontraba haciendo lagartijas.
-Hey, ¿De que hablaron con el Rey Mago?- Preguntó Noelle.
La diferencia era que esta vez en el entrenamiento tenía compañía, la cual era la Princesa de la familia Silva que estaba sentada sobre su espalda actuando como peso muerto, pese a que el nombre de su uso era malo, la ayuda era innegable.
-37... 38... De cosas... 39... Una Misión... 40...- Comentó el joven acostumbrado a hacer ejercicio, pero la variante de la chica en su espalda añadía un grado de dificultad en este.
Resultaba refrescante para sus músculos este nuevo desafío.
-¿Puedes ser más específico, Bakasta?- Preguntó algo molesta por su falta de respuesta, sin tomar en cuenta el hecho de que hablar mientras haces ejercicio le resta mucha concentración a este.
-43... 44... déjame terminar esta serie...
Con eso ella esperó pacientemente para que su compañero terminase los ejercicios.
Una vez completado el joven se desplomó en el suelo, la princesa se levantó y se cruzó de brazos esperando la respuesta del joven a su pregunta inicial.
Asta, cuando recuperó el aliento se levantó y habló.
-Hablamos de muchas cosas en realidad...- Dijo rascándose la cabeza no muy seguro de por dónde comenzar a contar, decidió que lo mejor sería por grado de importancia.- ¿Recuerdas a ese sujeto que no le le gustó que fuera elegido?
Noelle se permitió llevar su mano al mentón por unos segundos recordando el dia de las pruebas de caballería, entre sus pensamientos llegó la imagen del noble que manejaba el cristal.
-Lo recuerdo.
-Resulta ser que su familia es dueña de unas minas donde extraen piedras preciosas o algo asi.- Asta se encogió de hombros ya que no recordaba exactamente esos detalles.- Su padre hizo un alboroto y quería que me echen.
-¡No te creo!- Dijo la joven poniendo atención.
Como noble ella sabía que no debía escuchar rumores y ese tipo de cosas, eso debía dejarselas a los plebeyos. Pero también sabía que el chisme era algo que los nobles disfrutaban por diversos motivos.
Algunos lo hacían para obtener ventaja sobre sus oponentes, otros lo hacían para poder burlarse de aquellos quienes hablaban.
El ser humano es curioso por naturaleza, y ella era una adolescente interesada en el chisme por tener la primicia.
-La familia es una de las más contribuyentes, por lo que el Rey Mago me iba a "castigar" por así decirlo.- Dijo usando sus dedos para enfatizar esa palabra.
-¿Qué quiere decir eso?
-El Rey Mago dijo que me iba a dar una misión como Castigo, pero me la hubiera encomendado de todos modos.- El joven se encogió de hombros nuevamente.- Dijo que todo era conveniente.
-Esa familia, creo que se llama Stonsons... o algo así.- Comentó Noelle.
Ella luego procedió a explicarle a Asta que no eran una familia muy poderosa antes, encontraron y explotaron algunas minas llenas de minerales, ganando poder y riquezas.
-Es comprensible, cuando venciste a su hijo lo humillaste no solo a él, sino también a su familia.- La chica puso una mano en su frente en clara molestia.- Pensar que todo pudo evitarse si mantenía la compostura.
Asta simplemente escuchó lo que la joven dijo, a propósito había dejado de lado una parte del reporte que le dio el Rey Mago ya que no estaba seguro como podría tomárselo ella o el resto de sus compañeros.
Resulta ser que luego del enfrentamiento, el joven que lo atacó fue incapaz de usar magia.
Ya sea por el trauma que le causó ese hecho o bien por alguna acción de sus poderes, no pudieron saberlo con exactitud si fue su culpa intencionalmente hablando.
El hecho de que una persona sea capaz de negar los hechizos era inquietante, pero que pueda ser capaz de quitarles su magia era simplemente terrorífico.
Julius había sido muy claro en el hecho de que si era una habilidad real del joven, no tardaría mucho en que pidan su cabeza.
-(Penta tenía razón...)- Pensó Asta llevándose una mano al cuello.- (No creo que les caiga bien)
"-Tu eres alguien que no tiene nada de especial, pero eso es lo que te hace a ti más especial... y una aberración."
Un escalofrío llegó cuando recordó las palabras que le dijo su Grimorio.
-¿Bakasta?- Preguntó Noelle.- ¿Me estas escuchando?
-¿Ah?.. si.- Dijo dejando de lado esos pensamientos negativos.
-¿Puedes contarme sobre la misión que te encomendaron?
-El capitán Yami iba a explicarlo durante el almuerzo.- Respondió negando la petición.- No puedo decir nada.
Noelle entendió y desvió la mirada pareciendo muy indecisa sobre preguntar lo que quería decir, ella miró a los lados en busca de ayuda.
Pero solo se encontró con Penta y su madre ocultos entre los arbustos, la estaban alentando a que lo haga.
-Oye... Asta.
El joven reaccionó de la manera esperada ya que cuando ella lo llamaba por su nombre real indicaba que era algo serio o por lo menos era algo que tenía su nivel de importancia.
-¿Si?- Preguntó el joven.
La doncella sostenía fuertemente su varita con su mano derecha, mientras desviaba un poco la mirada. Sus mejillas se tiñeron de un leve carmín que denotaban cuán difícil era esto para ella, no le gustaba estar avergonzada.
-¿Puedes...- Lo siguiente que dijo fue un susurro inentendible.
-¿Que dijiste?- Preguntó ya que genuinamente no escuchó.
Noelle cerró los ojos y pregunto de una vez.
-¿Puedes ayudarme con mi magia?- Preguntó con algo más de fuerza en su voz de la que pretendía, cuando lo hizo ella misma se avergonzó por esto.
Miró hacia el frente esperando alguna reacción de parte de Asta, pero solo se encontró con el sonriendo antes de extenderle la mano.
-Por supuesto.
Noelle abrió levemente los ojos sorprendida por esta muestra de amabilidad, si hubiera hecho esta pregunta a cualquiera de sus hermanos, la reacción hubiera sido muy distinta.
Ella extendió su mano hasta que se posó sobre la del joven, aún estaba caliente por el intenso ejercicio que realizó. Pero además de esto era la primera vez que podía sentir verdaderamente cuan diferentes eran incluso en algo tan pequeño como la piel de sus palmas.
Estaban callosas por el arduo y continuo trabajo al balancear su arma característica.
Su mirada se posó por un instante cuando fue cubierta por las sombras demostrando que el entrenamiento debía continuar.
Ella suspiró un segundo concentrándose, ya tendría otra oportunidad para sostener su mano, pero ahora debía espabilar.
Levantó su varita y apuntó a un árbol a unos 15 metros de distancia, una bola de agua se formó en la punta del instrumento.
Asta apretó suavemente la mano de la chica para que su poder haga un poco más de efecto haciendo que la esfera de agua reduzca su tamaño a la mitad del original.
-Ah!
Noelle se sorprendió por la repentina presión en su palma, pero este sentimiento pasó a segundo plano cuando sintió de primera manera el actuar del poder de Asta.
Si tuviera que describirlo, sería como una regadera con un agujero por el cual sale una gran cantidad del contenido, apenas el necesario para regar una planta.
Esto era justamente lo que necesitaba.
-Hazlo.- Dijo Asta.
Ella afilo la mirada antes de lanzar su hechizo hacia el frente, la esfera se impulsó hacia el frente siguiendo en línea recta perfecta hasta que impactó contra algo.
La esfera impactó contra el árbol, de haber una diana de arquería ella habría acertado en el segundo círculo de la misma. Pero aun así ella había estado mucho más cerca de lo que jamás lo hizo hasta ahora.
Una radiante sonrisa se formó en su rostro cuando vio el agua empapar el roble, fue tan grande su euforia que incluso unas leves lágrimas se formaron en la comisura de sus ojos.
-Lo hice...- Dijo ella sin poder creerlo.
Asta le sonrió en respuesta.
-Lo hiciste.
Pero el joven no esperó a que la chica de pronto lo acercara a un fuerte abrazo.
-¡Lo hice, lo hice, lo hice!
Mientras esto pasaba, ambos Grimorios estaban viendo a los jóvenes.
-Se ven lindo juntos.- Comentó Asier.
-Tan lindos que quisiera comerlos con un una salsa picante... cocinado a fuego lento para que la carne se desprenda del hueso, con algo de comino... y unas papitas.- Luego de decir eso una cinta acarició todo el borde del Grimorio como si se estuviera lamiendo los "labios" mientras que unas gotas de saliva/tinta escurrían.
En ese momento, la dama recordó algo.
-Oh, cierto. Había algo que quería preguntarte.
-¿Huh?- Preguntó Penta volviendo en sí.
-¿Quieres hacerlo de nuevo?
BUAAAAAAJ
Penta escupió una gran cantidad de tinta por la sorpresa.
-¡¿Señora que le pasa?!
Asier sacó una cinta y la agitó a modo de restarle importancia mientras que con otra de estas la usaba para cubrirse la "boca" para reírse con gracia.
-Es broma, es broma.- Dijo sinceramente.- Pero aun así, me sorprende que nunca lo haces 2 veces con el mismo Libro.
Penta se recuperó del susto y respondió.
-No soy alguien que lo hace 2 veces con la misma persona... libro, por lo cual haz de cuenta que todo fue un sueño y olvídate de mi- Comentó en un tono dramático.
-Claroooo.- Dijo ella sin creerle.
El Grimorio suspiró.
-Bueno, eso y hay otra razón.
-Te escucho.- Comentó interesada.
-La verdad es que si tengo una relación contigo... eso traería un cambio en la dinámica en el equipo.- Respondió.- No quiero que la chica tenga que llamarme Papá y que luego Asta también... Nuestra relación ya es bastante única de por sí.
Asier se sorprendió por su respuesta.
-Vaya, eso es sorprendentemente desinteresado.- Dijo de alguna forma para darle un nombre al hecho de que solamente no debía Cogerse a alguien.
-Además del hecho de que si lo hago también los otros hermanos de Noelle serían mis hijastros, no gracias.
-Oye, son mis hijos.
-Déjame ser el primero en decírtelo, necesitan un escarmiento del bueno.- Comentó el Grimorio antes de notar que faltaba algo.- Y hablando de escarmiento...
-Ahhhhhh!
Asta salió volando cuando Noelle notó lo cerca que habían estado.
Penta usó su cinta y la colocó sobre sus labios como besando al ver esta escena.
-Mira como vuela ese majestuoso, musculoso, venudo, vigoroso, gordo y peludo hijo de puta.
Asier lo miro extrañada.
-¿Seguimos hablando de Asta?
Poco tiempo después, todos los Toros Negros estaban reunidos en el salón principal haciendo lo que hacen habitualmente.
Con excepción del capitán Yami el cual estaba recibiendo su tratamiento de barbería con una toalla caliente sobre su rostro en una silla reclinable.
-¿Interrumpimos algo?- Preguntó Noelle viendo al capitán recibiendo un tratamiento para abrir sus poros.
-Para nada, señorita.- Comentó el Grimorio del Capitán jalando una palanca para sentar a su dueño y retirarle la toalla.
-Cómo iba a decir.- Comentó Yami.- Asta como parte del castigo por herir a un niño noble mimado con pañales tendrás que ir a investigar una mazmorra.
Esto llamó la atención de Magna.
-¿Eh?- Pregunto acercándose.- ¿Apareció una nueva?
El delincuente sonrió ante esto, pero luego al ver al nuevo recluta vio como Asta estaba temblando en su lugar.
-¿Qué te pasa?
-Penta me dijo lo que era una mazmorra, un lugar lleno de cuero, cadenas y orificos.- Dijo el joven temblando.
-Jiji.- Rio Penta antes de que le metieran un golpe en el lomo.- AHHG
-DEJA DE CORROMPER AL NIÑO!- Comentó el Grimorio de Magna.
-PERO SI ES MI TRABAJO.- Respondió este.- ESE ES EL TEMA CENTRAL DEL FANFIC.
Por su parte el Grimorio de Yami procedió a llenar la cara de su dueño con espuma para afeitar antes de sacar una cuchilla, y procedió a hacer su trabajo con una maestría impresionante.
Mientras cada uno hacía sus cosas, Magna procedió a explicarle a los novatos lo que era una mazmorra, básicamente una tumba con muchos secretos.
Por su parte el capitán ahora miraba su nueva afeitada al ras, tenía que decir que su Grimorio era excelente en esto, podría acostumbrarse, incluso llegó a retirarle la unión de su pelo.
-Asta, tú iras a explorar la nueva mazmorra junto con Luck.
-¿Yo también puedo ir?- Preguntó Noelle.
Yami la miró por un segundo notando que quizás estaba más emocionada de lo usual.
-Te hubiera enviado aún si no lo hubieras pedido.- Comentó este antes de tomar un cigarrillo de su bolsillo.
Cigarrillo que fue tomado por su Grimorio y lanzado lejos.
Antes de que una vena de ira fuese visible en el rostro del capitán fue reemplazada por una leve sorpresa cuando su libro le pasó un puro con la punta cortada.
Estos eran algunos de los buenos, no los mejores pero definitivamente uno que disfrutaba.
El capitán sonrió, su humor mejoró notablemente.
-Je.- Dijo feliz.- Bien, mocosos, vayan allá y superen sus límites!
-Sí, capitán!
Final abrió el portal y mandó al equipo designado al lugar más cercano que pudo con su magia.
-Les deseo mucha suerte.- Comentó el mago espacial.- Pero hoy tengo una reunión para un tutor para mi hermanito.
Con eso levantó a su Grimorio desde su cangurera, dicho eso volvió al portal antes de que se cerrara.
El equipo comenzó a caminar siguiendo a Luck, el cual fue informado con algunos detalles extras ya que, pese a que la misión era de Asta, él fue designado como el líder debido a su mayor experiencia.
-¿Los Grimorios pueden tener citas de juegos?- Preguntó Asta al recordar a Finral irse.
Penta fue el primero en responder.
-Como un seguidor de la religión de la Adonitologia, te digo que todo es posible si crees en ello.- Comentó este llenando su pecho de orgullo.- Tengo fe.
-Lo que dices no tiene sentido.- Comentó Noelle con los ojos en blanco.- Además ¿Que es esa religión inventada?
-No es inventada.- Defendió el libro.- Además, estoy seguro de que Asta formara parte una vez que sea consciente de sus deseos.
Este rápidamente contestó.
-Por favor, no me metas en tus asuntos ilegales.- Comentó este alejándose rápidamente.- Oficial, no lo conozco. Yo soy su rehén, por favor ayúdenme.
Penta se sorprendió.
-OI, ESO ES SOLO SI ME ATRAPAN, NO LO DIGAS TAN A LA LIGERA.- Comentó zarandeando a su dueño que está exponiendo sus artimañas.
-Ya llegamos!
Tanto Penta como Asta dejaron de lado su juego y se apresuraron dónde estaban Luck y Noelle. La escena que vieron los dejó sorprendidos.
Se podría decir que era una gran zanja que empujaba a los arboles lejos de la zona central que daba a una construcción de piedra de aspecto sumamente deteriorado.
Una extraña sensación apareció en el estómago de Asta al ver este lugar y no sabía la razón. Con un nuevo semblante serio se adelantó a su grupo y llegó hasta la entrada.
-Aquí vamos.- Comentó el joven sacando una lámpara del interior de Penta.
-Pareces emocionado.- Comentó Noelle llegando junto con él.
-Siento algo.- Respondió Asta.- Algo está resonando en mi interior.
Asier miró a Penta esperando una broma ingeniosa o sucia, pero esta vez el libro estaba extrañamente centrado.
-Yo también puedo sentir que hay algo en lo profundo de la mazmorra.
El grupo siguió avanzando en la oscuridad gracias a la luz de la linterna hasta que Luck los detuvo por sentir una corriente de aire proveniente de los bordes de un ladrillo en particular.
-Esta debe de ser la entrada.
Solo con empujar el pequeño objeto bastó para hacer que toda la pared de ladrillo caiga bajo su propio peso, revelando un pasaje que casi parecía tallado en piedra viva.
Al final del corto pasillo llegaron a una nueva zona.
-Wow.
El mana abundaba en este lugar, al punto que distorsionaba el espacio haciendo que pareciera una obra de arte, las escaleras subían y bajaban, del mismo modo que lo hacían las corrientes de agua y los pilares hechos de esta.
-La concentración de mana es mucho más intensa que afuera.- Comentó Luck.
-Nunca antes había sentido tanto mana reunido en un solo lugar.- Agregó Noelle antes de notar la cara extraña de Asta.- ¿No puedes sentirlo?
El joven negó con la cabeza.
-Quizás sea por mi Anti-magia, pero puedo decir que este lugar no me gusta.- Respondió antes de mirar su mano y apretar para volverla un puño.- Definitivamente me siento asqueroso.
-Mientras que uno son amados y bendecidos por el mana, tú fuiste odiado al punto que te lo quitó todo, es normal que te sientas así.- Penta susurró en el oído de su compañero.- Ya que todo este Mana podría haber sido tuyo si tan solo se hubieran apiadado de ti al nacer, es normal que quieras destruir todo aquello que sea una molestia para ti, ¿no?
Una extraña sensación apareció en el pecho del joven al escuchar sus palabras, era como una pancha palpitante que crecía poco a poco de su pecho hacia afuera.
Sus pies y la punta de sus dedos se tiñeron de negro, al mismo tiempo que pequeñas partículas de Anti-Magia comenzaban a revolotear a su alrededor.
-Si.- Respondió Asta mientras sus manos se convertían en puños y sus dientes eran visibles con una mueca.
-Después de todo, ante ti, la magia carece de significado... rechaza la magia, niega a sus creyentes, niega sus efectos, niégalo todo y que todos lo acepten esta nueva realidad que crearás.
-Yo...
-¿Asta?
El haber sido llamado por su nombre hizo que salga del estupor y el estado inducido por alguna fuerza rara. El joven negó con la cabeza y volvió a sonreír al ver a su compañera.
-¿Si?
-Estabas murmurando.
El inclinó la cabeza.
-¿Lo hice?- Preguntó.
Noelle se notaba un poco preocupada por la salud mental de su compañero, quizás debió dejarlo haber terminado su serie de ejercicios, quizás por eso estaba actuando raro.
-Ne, Asta.- Llamó Luck.
-¿Si?
-Ven un momento.
El joven se acercó a donde lo llamaron, solo para que el rubio lo lance directamente a una baldosa con un extraño símbolo en el suelo.
Pero no ocurrió nada.
-Awww, no explotó.
-¿TENÍA QUE EXPLOTAR?- Preguntó Asta asustado.
Al parecer, su Anti-Magia cuando estaba activa era capaz de quebrar los sellos de la Magia Trampa colocada en el suelo con un simple toque de sus dedos o pisandolo.
Esto desanimó mucho a Luck.
Mientras esto pasaba Asier se acercó a Penta a preguntar que ocurría.
-¿Que fue todo eso?- Pregunto ella.
-¿Quieres que sea totalmente sincero?
-Dah, si.
-No tengo idea.- Comentó sacando una cinta y golpeando su cabeza.- Tengo un montón de telarañas en mi ático, de vez en cuando algo se mueve o toma el control de las luces, sabes?
La mujer dentro del libro miró preocupada a su amigo.
-Es como si pudiera escuchar a 2 personas dentro de mi cabeza, jeje, hace cosquillas.
Mientras que los demás seguían hablando, Luck por su parte se alejó un momento para poder apreciar mejor la situación.
-(Ahg, que molestia.)- Pensó frunciendo el ceño.- ( Ya casi estoy en mi limite, quiero patear la cabeza de alguien hasta que truene)
El joven sonrió con malicia y anticipación mientras sus sentidos se agudizaban, era como si un eco localizador estuviera mapeando toda la zona.
Sus ojos se abrieron con alegría cuando la electricidad en el ambiente comenzó a cambiar y giro su cabeza para ver un ducto profundo que lo llevaría a otra zona, podía sentir un tirón de magia perteneciente a otros usuarios del mana.
Sonrió aún más, eso solo podía significar una cosa.
-Chicos, tengo que adelantarme.- Comentó Luck para sorpresa de ambos novatos.- Siento algo muy divertido al frente.
-¿Eh?- Pregunto Asta.
Luck sonrió.
-Cuídense el uno al otro, ¿ok?
El joven no esperó respuesta alguna antes de que sus piernas sean cubiertas por rayos y salir disparado del suelo hacia un pasillo a varios metros del suelo antes de perderse en las sombras.
-¿Nos enfrentaremos a enemigos fuertes?- Preguntó su Grimorio.
-Uno de ellos debe serlo.- Comentó Luck- Caso contrario, el Reino Diamante deja mucho que desear.
-Hmp.- Respondió el libro.- Si no fuera así, ¿Dónde estaría la diversión en quebrar sus espíritus?
-Realmente nos dejó.- Comentó Noelle incrédula por el comportamiento de su superior.
-Bueno, que hacemos?- Comentó Asier a Asta.
-¿Por qué me preguntas a mí?- Preguntó el joven.
-Porque básicamente es tu culpa que estemos aquí.- Respondió Penta.
-Oye.
-Te verguiaste a un noble, era normal que ocurriera.- Comentó el Grimorio.
Antes de que alguien pudiera decir otra cosa, algo dentro del bolsillo de Asta comenzó a agitarse y luego de un momento asomó su cabeza.
-¿Nero?- Preguntó Asta viendo al pájaro.- ¿Estuviste dormida todo este tiempo?
El pájaro se limitó a asentir antes de volar a una saliente cercana, luego apuntó a un pasillo cercano.
-Oh, cierto, Nero es capaz de sentir el mana, puede que incluso sienta el corazón de la Mazmorra- Recordó Noelle.
-¿Que se siente que un pollo te haya superado?- Preguntó Penta a su dueño.
La única respuesta fue que Nero defendió al espadachín picoteando al libro.
-Ow, ow, ow, ow, ya para, sorrymasen!
Con eso, el grupo comenzó a avanzar con Asta desactivando todas las trampas en su camino con ayuda de sus extremidades recubiertas en Anti-Magia, con un paso algo más lento del que le gustarían pero constante y sin detenerse.
Solo en ese momento, la joven Silva se dio cuenta de algo importante.
-(Ahora estamos los dos solos)- Pensó con un leve rojo en las mejillas, este pensamiento solo se intensificó cuando notó que su madre y Penta se alejaron unos metros para darles espacio a ambos.
Desde atrás ambos levantaron el pulgar.
-Oye, Asta.- Comenzó la chica mirando distraídamente a otra dirección mientras camina al lado del muchacho.
-¿Si?
-Quería darte las gracias.
El joven se detuvo un momento para ver a su compañera notando que esto era algo complicado para ella.
-No tienes que darme las gracias.
Ella negó con la cabeza.
-Tengo qué.- Respondió ella.- Nunca nadie me había prestado una ayuda tan útil para controlar mi magia como lo hiciste... yo solo... quería que lo supieras.
Asta se sentía algo avergonzado, esta era la primera vez que una chica le hablaba de esta manera y no estaba seguro cómo reaccionar, más allá de sonreír como idiota.
-Siempre que necesites ayuda, no dudes en preguntar, voy a estar ahí.- Fue todo lo que pudo decir el cabeza dura.
Noelle inhalo fuertemente, era su oportunidad.
-Asta.- Ella demandó su atención.- Cuando esta misión termine, ¿Te gustaría ir a desayunar conmigo?
El joven miro el rostro rojo y la intensa mirada de la joven, no estaba seguro a lo que se refería, pero no iba a negarse.
-Claro.
-¿D-de verdad?- Pregunto incrédula.
-Por supuesto.
Ella sonrió hermosamente.
El joven sintió algo en su pecho agitarse.
-(¿Que es eso?)- Pensando, era acaso sus poderes nuevamente, ¿O tenía que ver con el batido de proteínas misteriosas que le dio Penta?
Pero dejando eso de lado por un momento, entraron a una nueva sala tan espaciosa como la anterior.
-¡Ya estoy emocionado por terminar!- Comentó el joven estirando sus brazos.
-Estos niños llenos de energía.- Suspiró Asier.
-Llevamos más de 30' en la mazmorra y no hay chicas monstruo.- Se quejó Penta.- Pésimo servicio.
-¿Asta?
Los cuatro se quedaron congelados por un segundo cuando vieron que de un pasillo en la esquina aparecían 3 nuevas figuras con un manto dorado sobre sus hombros.
El joven de pelo gris sonrió al reconocer quien iba al frente del grupo.
-¡Yuno!- Sonrió el joven agitando su brazo en saludo.
Antes de que el joven de cabello negro diera otro paso su Grimorio salió volando y se estrelló contra el Grimorio de Asta, estándolo contra el suelo y sugetandolo con sus propias cintas.
-Hola, Penta.- Comentó el Grimorio de Cuatro hojas, que llamaremos Petra.
-Señora, lo nuestro fue algo de una sola vez.- Comentó el libro.- El acuerdo de separación fue mutuo.
Una vena apareció en la sien del Grimorio femenino.
-Tienes muchas agallas, hablándole así a tu Ex-esposa.
Por su parte, Yuno y Asta estaban indiferentes a esta escena mientras se ponían al día de todo lo que ha pasado hasta ahora.
-Definitivamente no está bien que vean esto como normal.- Comentó Noelle viendo a ambos hermanos acostumbrados a la violencia intrafamiliar de Grimorios.
Pero volviendo con los hermanos.
-No teníamos idea de que también iban a venir aquí.- Comentó Asta.
-Tengo entendido que te mandaron aquí como "Castigo"- Comentó con gracia.- ¿Puedes creer que uno de nuestros objetivos es evitar que escapes?... Como si lo hicieras.
-Jeje- Rió el joven- Han pasado cosas muy locas desde Las Pruebas de Caballería.
-Yuno, ¿Por qué te molestas en hablar con tanta familiaridad con los Toros Negros, en especial con el acusado?- Preguntó una persona algo más alta que el pelinegro de Hage, con el pelo celeste y lentes.
Asta puso mala cara y respondió con otra pregunta.
-¿Quién es el estirado cuatro ojos?
-¿¡Eh?!
-Klaus-sempai.- Fue la respuesta de Yuno.- Mi superior.
-¿A quién llamas Cuatro ojos?- Preguntó el mago tomando al joven de la camisa.- ¡Que maleducado!
Asta hizo lo mismo, pero como era más bajo tuvo que estirar al otro mago hasta su nivel, claro que con su fuerza no era mucho problema.
-Discuuuulpaaaaaaaaaaaa.- Dijo de un modo exagerado.- ¡La última vez que un noble me habló de esta forma lo dejé tirado en el suelo! ¡¿eh?! ¡¿Quieres que te patee el trasero?! ¡¿Eso quieres?!
-¡Que vulgar!
-(Se llevan muy bien.)- Penso Yuno sin notar que tan influenciables eran sus personajes al fin y al cabo, su existencia solo se limitaba a este fanfic y quizás como referencias en otros.
Mientras los hombres hacían eso, una chica de pelo rojizo se acercó a la dama de pelo plateado.
-Saludos, Noelle.- Dijo en un tono amistoso.
-Oh... eh, hola, Mimosa.- Sonrío la joven con una sonrisa algo forzada.- (¿Tenía que ser ella?)
-¿Cómo has estado?- Preguntó.- He oído que los Toros Negros son unos salvajes.
Noelle bufó divertida.
-Son algo ásperos, pero son buenas personas.- Comentó con una pequeña sonrisa antes de negarlo.- Excepto Asta, es un tonto.
Mimisa río suavemente.
-Lo dices con mucho cariño.
Noelle se sorprendió al ser descubierta.
-¡No es así!
-¿Qué tal una competencia?
La sugerencia de Yuno llamó la atención de todos incluso de los Grimorios que dejaron de pelear.
-Aquel que llegue primero se queda con lo que haya en la bóveda.- Comentó el joven como si esto fuera un juego.
-Me parece bien.- Dijo Asta alejándose un poco de Klaus.
-Hmp.- Dijo este con superioridad.- Esto es ridículo, en especial tomando en cuenta de que el Rey Mago nos dio una Estrella dorada por nuestro trabajo.
Esta vez fue el turno de Asta en inflar el pecho.
-Ohhh~ ¿Solo una triste estrella?- Comentó el joven con una sonrisa- No me sorprende, después de todo.
-¡¿Ah?!- Pregunto Klaus.
-Nosotros recibimos 5 estrellas por nuestro buen trabajo capturando al líder de una operación que tomó a todo un poblado de rehen.
-¡No mientas!- Diji Klaus.
-¿Que? ¿Crees que es una mentira simplemente por que somos mejores que ustedes?- Preguntó Penta.- Que vergüenza, deshonra para tu vaca!
-¡Ni siquiera tengo ganado!
-¡Tú no tienes ni perro que te ladre!- Agregó Petra a la salsa.
-¿Tu de que lado estás?- Acusó a la Grimorio.
-¡EJEM!
Todos se detuvieron para ver al Grimorio de Noelle poniendo orden a todos.
-Les recuerdo que seguimos en misión. Ahora, vayan a cada lado y salgan cuando les de la señal, ¿entendido?
-Pero...
-¡SIN PEROS!
-...si señora.
Con eso dicho, luego de unos minutos y que cada grupo prepárese su estrategia para la competencia, fueron liberados cuando se dio la señal que fue simplemente decirlo.
En estos momentos el grupo del Amanecer dorado se adelantó gracias a su magia, Yuno creó una plataforma de Aire que le permitió llevar a su equivo a una gran velocidad.
-Hump. Me siento insultado.- Dijo Klaus.- Nunca antes un plebeyo me había insultado así.
-Klaus-sempai.- Llamó Yuno- Asta no estaba mintiendo cuando estaba hablando, así que déjeme darle un consejo...
Yuno miró a su superior seriamente.
-No lo subestime, o puede ser fatal.
-Ugh.- Luego de eso, el líder del equipo se quedó callado.
Los minutos pasaron con una rapidez asombrosa, a tal punto que nuestro equipo de los Toros Negros apenas si pudieron avanzar una parte de lo que hizo el Amanecer Dorado, esto estaba resultando frustrante.
Incluso con la ayuda de Nero que les daba los pasajes más accesibles y fáciles de transitar, la ventaja en movilidad era un diferencial a tomar en cuenta.
En estos momentos el grupo llegó a una nueva sala, mucho más grande que las anteriores.
-¡Esto parece no tener fin!- Se quejó Asta.
-¡Shh!
Rápidamente Noelle lo calló.
-¿Que?
Ella no respondió por un segundo antes de hablar nuevamente.
-Estas partículas en el aire...- Comentó mirando dicho objeto.- Creo que Luck está peleando.
-¿Eso crees?- Pregunto el joven de pelo gris.
-No hay duda, creo que pueden ser los Caballeros del Reino Diamante.- Dijo con pesar.
-¡Tenemos que apurarnos!- Dijo Asta.
-¡No tan rápido!- Dijo Penta.- No tenemos idea de donde está el loquito o donde está el centro de la mazmorra.
Un sonido de aleteo llamó la atención de todos y vieron a Nero apuntando al piso.
-¿Estás diciendo que Luck está debajo de nosotros?- Preguntó Asier
Nero asintió.
-¿Y la bóveda?- Preguntó Noelle.
El pájaro volvió a apuntar abajo.
-¿Entonces ambos están justo debajo de nosotros?- Preguntó Penta.
Un asentimiento fue la respuesta.
-Entonces solo tenemos que bajar.- Dijo Penta.
-¿Cómo piensas atravesar pisos de ladrillo mágico?.
Asta sonrió.
En ese momento Noelle y Asier abrieron los ojos al haber escogido mal sus palabras ya que ahora encendieron la mecha de una bomba de tiempo.
-¡No, Asta, no!- Dijeron las Silva
-¡Si, Asta, Si!- Dijeron Penta y Asta.
Con eso el espadachín levantó su espada y esta se llenó de Anti-Magia para expandir su tamaño hasta que la punta del arma tocaba el techo.
El joven bajó con toda su fuerza el arma para que impactara contra el suelo, este no pudo resistirlo.
-Eres un chico interesante, te lo concedo, pe- Gaaaaaah
Un hombre del reino diamante en medio de una pelea con Luck, fue callado cuando una espada negra gigante atravesó el techo y los mandó a bajo.
-Odio los lunes.- Dijo el Grimorio de Luck mientras caía al vacío.
-Todos ustedes son una molestia.- Comentó un joven de cabello claro que poseía diamantes en varias partes de su cuerpo para potenciar sus poderes mágicos.
Este era tan fuerte que pudo acorralar a los miembros del Amanecer Dorado.
-Ahora voy a-
BONK
No pudo terminar cuando un ladrillo cayó del techo y lo golpeó en la cabeza haciendo que caiga inconsciente en el suelo.
¿Se murió?
Klaus fue el primero en salir de la protección del muro de hierro que creó.
-¿Qué pasó?
A penas terminó de decir eso, todo el techo del lugar cayó formando un montón de escombros y levantando un montón de polvo.
Cuando este se asentó, había una persona parada en la sima de este sosteniendo a su compañera por la cintura.
-¿Llegamos tarde a la fiesta?
Devil: Y CORTEN
Bueno, eso es todo por ahora y nos vemos en la próxima
BYE
