Devil: Muy buenas a todos, mi querido público.
Ha sido un tiempo desde la última vez que actualice, esto se debe a que he estado sobrecargado con el trabajo y con los temas de la universidad, la entrega de proyectos no es divertida, espero poder hacerlo bien.
Además de que he trabajado extra para darme unos gustos.
Dejando eso de lado es hora de ir a la historia.
La escena que presenciaron los miembros del Amanecer Dorado era casi sacada de un cuento, uno no muy bueno y con varios de agujeros de guion, pero probablemente más consistente que Rápidos y Furiosos.
En la sima de los escombros Asta estaba sosteniendo a su compañera por la cintura para evitar que caiga, pero el espadachín no lo estaba haciendo mucho mejor ya que pese a que estaba en una pose genial su centro de gravedad estaba sobre dos ladrillos que se iban a deslizar con la más mínima vibración.
-A-asta?- Preguntó la chica ya que nuevamente fue protegida durante la caída por su compañero ya que este logró atraparla cuando deshizo la Mega Espada.
El joven sonrió cuando ella lo llamó.
Más abajo en la pila de escombros, Luck salió de debajo de un muro aparentemente ileso junto con su Grimorio.
-Eso fue divertido.
Pero al momento de lanzar un ladrillo un poco más arriba causó una reacción en cadena que desestabilizó toda la base superior de la montaña, causando que la base donde se encontraba el espadachín colapsara.
-Noe-AHHHHHH!
-Ahh!
Noelle se sujetó a Asta cuando sintió que este perdía el equilibrio, el joven también se aferró a la chica en un estilo nupcial mientras bajaban por la colina de restos, y con cada pieza el trasero del joven era azotado por el impacto.
Cuando llegó al final de la colina su retaguardia estaba entumecida.
Noelle salió rápido de los brazos del joven ya que la protegió y también tocó sus muslos por accidente.
Mientras que los jóvenes actuaban como solo ellos podrían saber, Penta estaba realizando otra actividad muy cerca de ellos.
El libro estaba flotando por la parte trasera del montón de ladrillos caídos y una sección de estas se movió para revelar a un soldado del Reino Diamante que se veía bastante golpeado por todo lo ocurrido, el arrastrarse debajo de piedras no estaba en sus planes el día de hoy.
-Ahhh, mi cabeza.- Se quejó este.
-Luces muy mal, compañero.- Comentó Penta a acercándose.
-Siento que una carreta me pasó encima.
-Técnicamente fue todo un piso.- Respondió el libro.- Si quieres te lo puedo recordar.
-Que-
BONK
-Un buen ladrillazo pone a dormir a cualquiera.- Dijo en broma el Grimorio sosteniendo un ladrillo con su cinta.- Ahh~ me recuerda cuando mi madre me enseñó a multiplicar, decía que por los golpes me iba a dejar pendejo... pero aquí me tienen, sin problemas mentales graves... al menos diagnosticados.
En eso Penta recordó algo.
-Espera, yo no tengo madre.- Dijo con gracia.
Con eso volvió con el grupo de sus amigos, dejando al soldado inconsciente y tieso a su suerte. La escena era que Luck estaba feliz por todo lo ocurrido, más precisamente con todo lo ocurrido por la caída.
-Eso fue divertido.- Comentó el rubio.
-Demonios, sigo vivo.- Acotó su Grimorio.
-Fue bueno que pudimos sobrevivir a la caída.- Dijo Noelle antes de mirar al espadachín.- La próxima vez piensa un poco, Bakasta.
El mencionado miró a la chica.
-¿Estas bromeando?- Pregunto retóricamente.- Tuve que calcular el tamaño exacto de la espada, la cantidad de fuerza, la aceleración y el área de impacto para que todo saliera de esta forma.
-Wow.- Dijo la chica impresionada de todas las cosas que pasaron por la mente de su compañero al momento de realizar ese ataque que en un primer momento le pareció descuidado e inoportuno.
Quizás tendría que tenerlo un poco más alta la estima de ellos.
En eso, Penta se le acercó sigilosamente al peligris sin que la chica de cabellos plateados lo notase y le habló en voz baja al joven mago.
-No tienes idea de lo que dijiste, verdad?
-Ni puta idea.
-¿Te lo inventaste todo?
-Cada maldita palabra.
-Te enseñé bien.
Asta sonrió.
-Gracias.
Esta interacción que estaba resultando cada vez más normal para los Toros Negros estaba provocando una reacción adversa en el Amanecer Dorado.
Klaus estaba a punto de sufrir un colapso, tanto por la cantidad de magia que usó recientemente como por el susto de que todo el techo se les caiga en sima y morir aplastados de una forma terrible, eso o por asfixia.
Al tiempo que se recuperaba notó al tercer integrante desaparecido del equipo de caballeros aliados y casi le da un paro.
-(¿Ese es el rumoreado Luck?)- Pensó algo temeroso por el chico que era famoso por linchar más de la cuenta a su rival en los exámenes de caballería.
Pero levantó su mano y se abofeteó fuertemente, el sonido llamó la atención de todos provocando las miradas de curiosidad en cuestión al mago de pelo celeste.
Este se ajustó las gafas antes de hablar.
-No podemos retenerlo.- Fueron las primeras palabras que salieron de su boca tras unos segundos de silencio.
Este se acercó a la pila de desperdicios notando las zonas irregulares donde probablemente haya soldados del Reino Diamante, al igual que ese extraño mago con los poderes cristalinos que logró arrinconarlos.
Tampoco tenían suficiente tiempo para poder asegurarlos a todos, no con el objetivo tan cerca.
Klaus soltó un suspiro, ¿deberían ayudarlos pese a ser sus enemigos? ¿Siguen siquiera vivos luego de caer de esa altura?
Sabe perfectamente que nadie es igual a aquellos quienes provocaron el desastre en un primer lugar.
Mimosa fue la última en salir de la protección del escudo de hierro del mago de pelo celeste, justo detrás de Yuno el cual se acercó a su hermano de crianza.
-No sabes contenerte, verdad?- Le preguntó con una pequeña sonrisa.
Si bien el joven se sentía un poco mal ya que ahora le debía nuevamente a Asta por salvarlo, tenía que admitir que fue sumamente fortuito.
Asta río esperando que sea una broma.
-Me excedí.
-Me alegro de que todos estemos bien.- Fue el comentario de la prima de Noelle llegando con todos los demás quitándose unos últimos pétalos de su hechizo de curación.
-No deberías descansar?- Preguntó está preocupada.
-Estaré bien.- Fue su simple respuesta.
-(Y Pensar que nos tuvieron que salvar los toros negros.)-Pensó Kalus ajustándose los lentes nuevamente.
Este caminó frente a todos antes de hacer un dramático movimiento con su capa.
-¡Fuimos nosotros quienes llegamos primero y vencimos!
-¡Fuimos nosotros quienes les salvamos el trasero!- Dijo Asta
-¡Y los otros agujeros importantes!- Dijo Penta enfrentándose el mago de lentes al punto de chocar frentes.- ¡La competencia no acaba hasta que reventemos la última cereza!
Asier tapó los oídos de su hija y recriminó al Grimorio.
-¡Deja de convertir todo en una broma o referencia sexual!
-¡Señora, a estas alturas ya puedo ser considerado un depredador sexual literario!- Defendió el libro, aunque eso sonaba más como una agravante.
Asta miró a Luck
-¿Que tiene que ver una fruta aquí?- Preguntó ya que no entendió la referencia de la cereza.
Luck se encogió de hombros sin entender tampoco.
-¿ESO QUE TIENE QUE VER?!- Pregunto Klaus ante tal objeción absurda del libro.
Este otro, no tardó ni un segundo en arremeter verbalmente.
-¡LOS JUECES DICEN QUE NOSOTROS GANAMOS POR PUNTAJE!
Acto seguido el Grimorio apuntó a Luck y a su Grimorio haciendo que ambos levantaran los pulgares en señal de aprobación, posiblemente sin entender el contexto de su actuar.
Al caballero del Amanecer Dorado se le inflamó una vena en la sien derecha.
-OBVIAMENTE LOS JUECES ESTÁN COMPRADOS.- Refutó indignado.
-POR SUPUESTO QUE SI.- Aceptó el Grimorio.
-DIME ALGO QUE NO SEPA!- Desafío el caballero.
-LAS MUJERES TIENEN 4 BOCAS Y LOS HOMBRES 25 DEDOS.- Soltó el libro.
En eso Klaus se quedó callado, pensando en lo que le dijo Penta.
-A ver... 5 en cada mano, 5 en cada pie, pero si contamos...
A lo lejos, Yuno veía esta escena y le comentaba a su propio Grimorio.
-Estoy feliz de que todos se lleven bien... pero me está consternando un poco que Klaus-sempai esté discutiendo contra un libro... y que el Grimorio esté ganando.
Luck avanzó junto con Asta dejando que Asier regañase a Klaus y a Penta, el dúo de los Toros Negros se acercó a la puerta que contenía los secretos por los que habían vendido a este lugar.
El mago de la electricidad colocó su mano sobre la superficie donde su propia magia hizo resonancia con una leve señal de estática que recorrió todo el armazón de la estructura.
-¿Que tenemos en frente?- Preguntó Asta.
-Es una puerta hecha con varias capas de magia, diseñada para resistir.- Comentó sacando su mano.- Pero deberías ser capaz de cortarla con tu espada.
-Entendido.- Respondió antes de llamar a su libro.- ¡Penta!
-Marcha espada grandota para el patrón.- Luego de decir eso se abrió por la mitad donde una energía maligna de colores rojo y negro se generó. Este metió una de sus cintas en el interior de esta para sacar la espada del Anti-Mago y lanzársela.
Este la atrapó sin problemas.
-Bien.
Con un leve sonido de esfuerzo y 3 cortes precisos un agujero geométrico fue hecho en la supuesta pared impenetrable, esto dando la vista de su contenido.
El grupo de magos del Reino Trébol se encontró frente a una cámara del tesoro rebosante de colores dorados y muchos otros objetos de un valor exorbitante. Desde monedas de oro sólido con unos grabados de un reino ya olvidado hasta gemas preciosas del tamaño de una naranja.
-¡El último es un huevo podrido!- Dijo Penta antes de lanzarse de lleno en el mar de dinero.
Los demás lo siguieron a su ritmo curioseando en todos los objetos.
-¡Dejen de jugar!- Dijo Klaus.- ¡Muchas de estas cosas podrían ser tesoros nacionales!
Penta no le hizo caso mientras metía todas las monedas y gemas en su espacio dimensional interior, actualmente estaba intentando comerse un cofre repleto de oro y gemas, estirándose todo lo que podía era comparable a cuando una anaconda se comía a un ciervo adulto.
Asta estaba por unirse a investigar en la gran pila dorada hasta que sintió un cosquilleo en la parte trasera de su nuca, era como un leve tirón que guiaba a lo profundo de la recámara del tesoro.
Mientras Klaus estaba distraído, Penta terminó de guardar el cofre en su interior y comenzó a seguir a su dueño hasta alcanzarlo.
Estaban extrañamente callados, incluso Nero que estaba en el hombro del peligris miraba al frente sin emitir sonido alguno.
Caminaron hasta que llegaron a una pared donde el joven espadachín colocó su mano tocando la estructura y viendo su reflejo en una placa decorativa.
-¿Puedes sentirlo, no?- Preguntó Penta extrañamente serio.
-Sí, no puedo explicarlo, pero hay algo detrás de esta pared.
La mano del joven fue cubierta por su Anti-Magia haciendo que sea 3 veces más grande que la original y ganando mucho más peso. Retrajo su brazo hasta que sus nudillos salieron de su línea de visión.
-Algo que me llama.
PAM
El puño izquierdo del joven chocó contra el muro y provocó una pequeña grieta en esta, apenas calentando vertió su poder de negación en su brazo derecho y comenzó a golpear con ambos.
Constante, con fuerza y poderoso, los puños revestidos con el poder de la negación mágica azotaban la pared generando cada vez más grietas cuyo sonido resonaban contra los oídos del joven que continuaba su labor cada vez más rápido.
Finalmente luego de lo que le parecieron minutos donde su cerebro solo registraba el golpeteo la pared finalmente cayó.
PAM
De un último puñetazo se reveló lo que parecía ser una recámara mucho más pequeña que la del tesoro anterior, pero las dimensiones de la estructura carecían de importancia al ver lo que había en el centro de ella.
Nero salió volando del hombro del espadachín y se posó en el pomo de la espada que estaba clavada en el piso.
Asta tragó saliva al ver dicha arma, había algo raro en ella, le recordaba a la suya propia. Penta tampoco había mencionado palabra alguna y quizás por eso estaba con ese extraño sentimiento.
Se acercó lo suficiente para que esté a menos de un metro de dicho objeto, miró a Nero por un instante que realizó un movimiento de asentimiento antes de que finalmente decidiera extender su brazo y con su mano tomar el mango de la espada.
-!
La mente del joven fue inundada repentinamente con imágenes de lugares que nunca antes había visto, paisajes retorcidos, caras demoníacas y profanos rituales.
Un gran grupo de personas con orejas largas alabando a un ser gigantesco de color negro como la noche.
Pero esta no era una alabanza, era el rito para su caída.
Ese mismo ser luego fue mutilado y sus partes lanzadas a la lava.
Un ojo gigante.
El peligris abrió nuevamente sus ojos para percatarse de que ya no estaba en la recámara pero aún así estaba sosteniendo la nueva espada que consiguió. Al mirar nuevamente al frente se percató de que había un reflejo suyo pero sosteniendo su espada original.
De pronto su reflejo comenzó a ser tragado por la Anti-Magia haciendo que su silueta se corrompa con gran rapidez hasta que sus facciones sean modificadas, su piel gris y los cuernos en el pelo ahora blanco.
Una sonrisa de dientes afilados apareció en toda la cara del demonio alado y este sonrió.
-Bienvenido, hermano.- Dijo el reflejo.
Asta parpadeo.
-¿Eh?- Preguntó sin entender.
-No tienes idea de lo feliz que estoy de hablar con alguien cuerdo.- Dijo este sonando molesto más allá de lo esperado.- Ese tipo es un caso único.
-Espera, espera.- Lo detuvo Asta.- ¿Como que hermano?
El demonio sonrió.
-Hemos estado juntos desde que naciste.- Dijo este enigmático.- Cada vez que intentaste lanzar un hechizo y no salió absolutamente nada.
Al humano se le cortó la respiración.
-Entonces... tú.
-Si.- Dijo a secas antes de sonreír nuevamente.- ¿Quién hubiera pensado que la pequeña chispa de Anti-Magia que te compartí, resultaría en esta pequeña hoguera fuera de control?
Asta tragó saliva por un momento.
-Puedes llamarme Liebe.- Dijo el demonio luego de unos segundos como si dudase en decir su propio nombre.- Y por favor no me llames con apodos tontos como el otro sujeto.
-¿El otro sujeto?- Preguntó Asta.- ¿Te refieres a Penta?
-Al que tu conoces como tal.- Dijo Liebe.- Ese tipo es más de lo que aparenta.
El joven estaba a punto de preguntar a lo que se refería cuando toda la habitación comenzó a temblar, pudieron experimentar una sensación parecida a cuando son impulsados hacia arriba.
Las paredes de la habitación oscura cayeron y se extendieron revelando que no eran estructuras si no dedos gigantescos conectados a una palma, donde se encontraban que habían usado como un piso.
Una mano enorme seguida de unos antebrazos y bices casi kilométricos unidos a hombros y un esbelto cuello, junto a todo esto una cara formada por sombras que solo remarcaban una sonrisa enigmática.
-Bienvenidos, mis niños.- Dijo Penta.
En el mundo real habían pasado ya algún tiempo donde todo estaba más silencioso de lo usual, Noelle fue la primera en notar la falta de cierto enano ruidoso.
-¿Alguien ha visto a Asta?- Preguntó la chica.
Yuno, quien volvía luego de haber tocado un extraño pergamino brillante llegó junto a la princesa notando que su hermano no estaba por ningún lado.
-No debería andar lejos.- Contestó.
-Quizás esté un poco más al fondo.- contestó Acier.
Klaus por su parte estaba pensativo ante todo lo que había visto en esta misión, pese a todo su tiempo como miembro del Amanecer Dorado, esta simple tarea ha sacudido los cimientos de muchas cosas en las que creía casi ciegamente.
Desde el novato que ha demostrado un talento innato y abrumador como Yuno, hasta las extrañeza y versatilidad del plebeyo de Asta.
Aunque le duela admitirlo, este último ha superado las bajas expectativas que tenía sobre el.
Ahora comprendía porqué el joven de pelos negros les dijo que la misión era especial. Apaciguar a los nobles era la prioridad y que dejasen de molestar, pero también era importante vigilar al espadachín.
Una abrumadora fuerza, capaz de negar hechizos y por si fuera poco, cuando está con su Grimorio la lógica se tuerce a su gusto.
Y hablando de Grimorios...
-(Parece que fue parchado)- Pensó mirando el libro perteneciente al mago del Reino Diamante que los había atacado, era un libro de un color blanco que recordaba al hielo con varios otros trozos de un color más cálido, unidos con costuras algo toscas.
De pronto este comenzó a agitarse y brillar, sacudiéndose violentamente en la palma de su mano, algo que no fue ignorado por los otros miembros del Reino Trébol.
Luck fue el primero en notarlo, una extraña sensación emergió desde la base de su columna indicando que algo en el mana de los alrededores, no dudó en advertirle a sus compañeros sobre la repentina explosión de magia.
-¡Cuidado!
BOOOOOM
La puerta de la bóveda explotó en miles de pedazos generando una inmensa cantidad de polvo que llenó la totalidad de la habitación, cristales comenzaron a aparecer en un ritmo acelerado cubriendo la entrada como si fuera una alfombra de bienvenida.
Las pesadas pisadas y el rechinar de los cristales entre sí eran los anunciantes del enorme golem que tenía a su creador reemplazado su núcleo y cabeza.
Mars, es el nombre de un soldado del Reino Diamante, conocido por su eficiencia y gran poder, su rostro inexpresivo en cada misión cumplida perfectamente.
Todo eso se había esfumado.
La sangre seca cubría parte de su rostro que estaba distorsionado en una expresión de rabia y locura, entre las lenguas de fuego se podía ver el vapor saliendo de su boca con cada respiración.
-Todos ustedes...
Las venas en su sien estaban inflamadas, su mente estaba desbordada por un montón de emociones reprimidas, toda su cabeza palpitaba por el dolor de haber sufrido del colapso de un techo entero.
-¡LOS VOY A MATAR!
Una explosión de cristales emergió de los pies del golem y avanzaron a una gran velocidad por el piso haciendo que desde los pies hasta las caderas, e incluso las manos sean atrapadas en este material.
El uso de su grimorio estaba imposibilitado, el objetivo del ataque era inmovilizar a los más peligrosos, incluso en ese estado, era capaz de diferenciar a los enemigos más fuertes.
Yuno, Luck y Klaus quedaron atrapados, dejando únicamente a Noelle y Mimosa para enfrentarse al enemigo.
-(¡Imposible!)- Pensó Klaus al ver al soldado enemigo usando dos tipos de magias diferentes.
Por su parte, las chicas sabían que debían enfrentarse a este nuevo obstáculo, identificando las llamas como el mayor de sus problemas pues este estaba curando las heridas físicas de su cuerpo.
Las llamas de Recuperación del Fenix.
Noelle fue la primera en intentar hacer algo contra estas.
-¡Yo apagaré las llamas!- Dijo intentando reunir el suficiente mana en su varita para lanzar un hechizo.
Tenía la esperanza de que si al menos fallaba en controlarla, podría lanzar una lo suficientemente grande para acercar aunque sea un poco.
Lo siguiente que los caballeros del Reino Trébol les hundió su estómago y cerró sus gargantas por unos instantes ante la imposibilidad de actuar ante la escena frente a ellos.
Sin dudar y con una sonrisa, Mars balanceo el gigantesco puño del golem sin ninguna clase de contención, los picos de cristal no escatimaron en el daño causado en la princesa. Desgarrando su vestido y causándole una herida de la cual se desprendió una gran cantidad de carmesí que tiñó sus blancas vestimentas.
-¡Noelle!- Su prima, Mimosa, fue la primera y única en reaccionar cuando procesó lo que pasó a su familiar.
No tardó más de unos instantes al llegar a su lado, resistió el impulso de cubrirse la boca por la impresión, la herida era peor de lo que había pensado en un principio, no podía asegurar que los órganos internos estaban intactos.
Se desgarró un pedazo de su blusa y lo usó para contener la hemorragia de su prima mientras su Grimorio flotaba a su lado, pasando las páginas en busca de su hechizo de mayor potencia y curación.
-Nggg.
-¡Quédate conmigo, Noelle!- Dijo ella concentrándose al máximo, peleando por la vida de su familia, un error y la perdería. Su vendaje improvisado le brindaría apenas unos segundos de ventaja.
Pero esos instantes no aplicaban a una pelea real como en la que se encontraban.
-¡Ahhh!
Mimosa tembló por reflejo cuando una hilera de cristales creció demasiado cerca de ella producto de la magia de su enemigo, lo había hecho a propósito con la idea de que se asuste y pierda concentración. Una leve tortura psicológica de un desequilibrado mental, o al menos que se encontraba en ese estado.
Mars se acercó lo suficiente a ambas jóvenes de la familia real y levantó la maza que llamaba mano como si fuera la espada de Damocles en un presagio funesto para ambas.
El mismo sentimiento que tienes al ver dos insectos en el piso, uno puede que se pregunte... ¿Cómo será la mancha que dejen al morir?
Supongo que solo tendrá que averiguarlo.
Antes de que bajase su brazo cual sombría guillotina, su cabeza retrocedió por una milésima de segundo por un golpe seco. Su mejilla ahora estaba adornada con una marca de contundencia que pronto adquirió un color azulado y luego morado.
Una roca, del tamaño de una manzana voló de la nada e impactó directamente en su mejilla, unos milímetros más arriba y habría perdido por completo el ojo izquierdo.
-Tch, fallé.
Mars bajó su brazo pero esta vez no fue para asestar el final de las princesas, si no que dirigió su atención a una persona en concreto mientras las lenguas de fuego sanaban su herida.
Al final de la recámara del tesoro, en de lo que parecía ser las sombras de una sección oculta de la habitación dos ojos rojos emergieron arrastrando un par de trozos de metal ennegrecido contra el piso de piedra.
Sus extremidades recubiertas por su Anti-Magia en partes iguales, lenguas y zarcillos de esta que casi rozaban el torso del joven espadachín moviéndose sutilmente como si estuvieran vivos.
Dos cuernos coronando cada lado de su cabeza mientras que dos marcas de su poder descendían de sus ojos sobre sus mejillas.
-¿Asta?- Preguntó Yuno viendo a su hermano en tan extraña forma.
Este con una expresión seria balanceo ambas espadas en cada mano probando su peso unos instantes para asegurarse de tener en control su nuevo centro de gravedad.
Una cola puntiaguda emergió desde la espalda baja donde ambas manchas de Anti-Magia que recibían sus piernas se unían en una sola, balanceándose peligrosamente como si fuera una serpiente.
La vista de Asta viajó hasta ver a Noelle herida en el regazo de su prima, está haciendo todo lo posible por salvarla.
El joven apretó sus dientes y sus labios se tensaron mostrando sus nuevos colmillos en una expresión amenazante.
-Tú.- Dijo apuntando su espada contra Mars.- Realmente me hiciste enojar.
El caballero dio un paso al frente provocando una sonrisa en su enemigo. Desquiciado era como se podría describir al soldado Diamante.
-Vaya, te estás acercando.- Dijo en éxtasis.- !En vez de huir te estás acercando a mí!
Dos picos brotaron de los omóplatos del Anti-Mago.
-No puedo sacarte la mierda sin acercarme.
Mars sonrió invocando un montón de espadas de cristal que giraban cerca de él.
-¡Entonces acércate si puedes!
Los dos picos en su espalda se alargaron hasta convertirse en alas roídas, las cuales le permitieron en conjunto con sus poderosas piernas cerrar la distancia contra su enemigo en pocos segundos.
Este tuvo que cambiar repentinamente la dirección en la que apuntaba sus cuchillas hacía abajo, por lo que apenas algunas pudieron hacerlo correctamente. El espadachín usó su espada más ancha como escudo mientras que con la otra repelió las demás hojas.
Una de ellas voló directamente hacía la cara expuesta del creador, de no ser por ser interceptada por el repentino crecimiento de un pequeño pilar de cristal que desvió el proyectil.
Asta no se permitió desaprovechar la cercanía y con sus espadas que negaban la propia fuerza de los magos atacó salvajemente las piernas del golem. Más concretamente la izquierda, soltando muchas astillas de cristal por todos lados haciendo tambalear.
Debido a la repentina pérdida de masa en una de sus extremidades inferiores tuvo que arrodillarse mientras intentaba regerar las piezas perdidas, pero aun así balanceo su puño derecho para aplastar a quien lo hirió.
Asta se refugió debajo del brazo izquierdo y atacó la parte de abajo de este.
Tuvo que rodar nuevamente para evitar un segundo ataque contundente de la otra extremidad, pero así le permitió extender nuevamente sus alas e impulsarse unos metros en el aire.
En un ataque descendente incrustó la espada Danma cerca de lo que sería el bíceps del golem, esto sumado con el daño en la sección inferior provocó que toda la extremidad caiga al piso.
Impulsándose nuevamente cerró distancia con el mago y cabeza del golem, incrustando su nueva arma, la Espada Shukuma como si fuera una estaca muy cerca del usuario de cristal.
-¡AHHHH!- Rugió este de dolor cuando el filo de la hoja le realizó un corte antes de quedar sujeta en la estructura cristalina.
Mars levantó la mirada solamente para encontrarse con un puñetazo del caballero mágico del Reino del Trébol que nunca soltó su espada usada de soporte.
Seguido de otro y luego de varios más.
No permitió que otro llegase ya que saco su propio brazo y le devolvió el ataque al Anti-Mago, llegando incluso a tomarlo por la camisa y hacer que sus cabezas choquen entre sí.
Una explosión de sangre surgió de la nariz de Asta, aturdiéndolo por unos instantes en los cuales su rival lo arrojó de su posición hasta el suelo. El tiempo había sido perfecto para que la reconstrucción de sus piernas sea completada, con esto pateó al espadachín con todas sus fuerzas.
-BUAH.
Una bocanada de sangre y saliva escapó de la boca del joven al recibir el impacto y siendo mandado a volar nuevamente cerca de ambas princesas.
Tardó un poco más de lo esperado pero se volvía a poner en su lugar usando su nueva arma como soporte, divisado a lo lejos su otra espada en el suelo cerca del brazo caído del golem.
En el reflejo de su espada apareció el rostro Liebe como si se tratara de una ventana al mundo interior.
-Es más duro de lo que pensamos.- Comento.- Quizás ese golpe en la cabeza fue lo que terminó de enloquecerlo.
Asta se limitó a escupir una mezcla de sangre, saliva y bilis.
-Tu Anti-Magia retrasa en gran medida su recuperación y la reconstrucción de su golem, pero aún no es suficiente.- Comentó su hermano.
Asta estaba por decir algo pero alguien se le adelantó.
-¿Que estás haciendo, Bakasta?
-Noelle.- Dijo este sorprendido al ver como esta luchaba por levantarse aunque sea un poco para poder cruzar miradas con él.
-¡No hables, estás muy débil!- Dijo Mimosa preocupada por ella.
Noelle ignoró la recomendación de su familia y sonrió al espadachín.
-Termina de una vez con él, Asta.
El joven apretó el mango de su espada.
-Voy a necesitar un poco de ayuda aquí.- Comentó sonriendo mientras que el espejismo de Liebe se desvanecía y la espada comenzaba a adquirir un brillo azul intenso llegando a turquesa y casi blanco.
El caballero se erigió nuevamente sostenido su costado donde un gran moretón estaba presente y palpitante, pero su determinación era mayor como para permitirse sentir algo más que la necesidad de salvar a sus compañeros.
Nuevamente ambos enemigos se miraron, antes de cerrar la distancia entre ellos.
Con el único brazo disponible, Mars lo balanceo como un garrote casi aplastado al espadachín el cual logró deslizarse por debajo y usar la carga de su espada para desvanecer las flamas de su enemigo.
Usando el mismo swing que usó para extinguir el fuego arrancó el brazo faltante del golem dejándolo expuesto por unos instantes, cosa que iban a aprovechar.
Pero a tan solo unos milímetros de que la espada impactase contra el ser de cristal, este se deshizo liberando a su usuario el cual usó la nueva cercanía para un ataque a traición.
Asta no sintió la cuchilla entrar en su estómago, solo identificó lo ocurrido cuando esta salió de su cuerpo. Llevó su mano libre a su herida viendo como carmesí se escapaba de esta en un intento de controlar la hemorragia.
Levantó la mirada para encontrase con la ahora mirada muerta de su enemigo, en un último esfuerzo inhumano del joven apretó el mango de su espada y atacó a su enemigo con la parte plana de la espada provocando que lo mande a volar hasta el final de la habitación.
El joven se tambaleó por la repentina pérdida de sangre, sentía mucho frío. Miró a sus compañeros que luchaban ahora desesperadamente por escapar de su prisión de cristal para ir en su auxilio.
Giró una última vez para ver a ambas princesas.
-Yo... creo que metí la pata.
Con eso el joven se desplomó en el suelo.
-¡ASTAAAA!- Giraron todos pero entre ellos fue el grito de Noelle quien más se escuchó.
Esta vez incluso Mimosa la ayudó para levantarse y acercarse a su amigo. Al llegar la chica de cabellos plateados se quitó el manto de sus hombros y lo usó para intentar frenar la hemorragia mientras su prima nuevamente usaba su hechizo para salvarlo.
Pero con el pasar de los segundos no ocurría nada, sus dedos estaban cada vez más fríos.
-¡Mimosa, no está funcionando!- Grito Noelle.
-¡No tengo idea de por qué no lo estoy curando!
Noelle miró detenidamente al espadachín notando que incluso en ese estado se negaba a soltar su espada de la cual surgían nuevamente esos zarcillos y recibirán su brazo. Ahora la respuesta era obvia su Anti-Magia aún estaba actuando sobre su cuerpo.
-¿Que le está pasando?- Preguntó Klaus llegando luego de liberarse.
-Es su espada.- Dijo Noelle, tenemos que quitársela.
El mago de lentes notó esto y sin dudar puso sus manos alrededor de las del espadachín e hizo lo posible por alejarla del arma, llegando incluso a tener que tocar de primera mano la espada.
Solo fue un instante, pero logró su cometido.
Así mismo, con solo esa fracción de segundo toda su magia fue drenada de su cuerpo siendo reemplazada únicamente por una poderosa sensación de vértigo que lo derribó al suelo.
Klaus no tardó en devolver el desayuno que aún quedaba en su estómago.
-¡Klaus-sempai!- Dijo Yuno llegando a auxiliarlo.
De pronto todo el lugar comenzó a temblar.
-La batalla debido ser la gota que derramó el vaso- Dijo Luck.- Todo este lugar se va a derrumbar.
-Tenemos... que salir de aquí.- Comentó Klaus tratando de volver en sí, pero se sentía tan débil y escaso de mana, pero aun así usó lo último que le quedaba para formar una plataforma de metal lo suficientemente grande para todos.
Miró a Yuno y le habló antes de caer desmayado.
-Sácanos de aquí, novato.
El joven asintió.
-Todos súbanse.
Luck ayudó a mover a los heridos, teniendo especial cuidado con sus compañeros de la unidad.
-¡Cuidado!- Dijo Noelle al ver un pedazo de escombro cayendo del techo.
Este fue rápidamente cortado por Penta el cual sostenía la espada Danma con una de sus cintas antes de tragársela, y fue a hacer lo mismo con la Shukuma, guardándolas en su interior.
-¡¿QUE ESTÁN ESPERANDO?!- Preguntó retóricamente.- SALGAMOS DE AQUÍ.
Con eso Yuno encendió un vórtice de aire debajo de la plataforma de acero lo que la elevo varios metros del suelo como una especie de balsa aérea.
Noelle se aferraba al herido cuerpo de Asta casi susurrando en súplica.
-Por favor, resiste.
Devil: Y CORTEN
Bueno, eso ha sido todo por ahora y nos vemos en la próxima actualización.
BYE
