.
Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)
.
¡QUEREMOS VER A NII-SAN!
/Camerino/
El momento en que se llevó a cabo la obra parecía tan lejano a pesar de haber pasado solo unas pocas horas. Hiro ya se encontraba seguro y confiado con su ropa holgada, con las vendas bien atadas, pantalón de mezclilla, sus convers; sin maquillaje ni peluca. Frente al espejo se contemplaba con una mirada perdida que poco a poco se tornaba indiferente y fría pues iba desprendiéndose de los recuerdo que le dejaron la actuación. Pensó en lo mucho que había crecido, pues el maquillaje y cabello largo la hacía lucir como cualquiera de las otras muchachas de su salón, pero también estaba agradecida y pensó en lo tranquilo que pudo haberse sentido Neji si supiera que su disfraz de hombre la había mantenido a salvo de ciertas cosas por tanto tiempo.
El salón quedó silencioso cuando el último de los chicos salió rumbo a la celebración por el éxito.
En el vacío, Hiro comprendió lo rápido que debió ser para cenicienta su baile, pues lo había vivido en vida propia y después de tan hermoso cuento regresaba a ser una sirvienta una vez más y para siempre. Abrió la puerta para ir a casa y se topó con Sasuke en el exterior.
— Oe, ven. —dijo sereno, ya no caballeroso, pero sí con el mismo dejo de calidez con que interpretó a Romeo. Hiro ni lo miró, no debía de interactuar con él, pues con solo haber podido participar en la obra sin inconvenientes había vuelto su sueño realidad... y nadie puede vivir en los sueños. Dio un par de pasos, pero Sasuke lo detuvo del brazo. — Aún no son las doce.
Hiro, sin apartar la mirada del suelo, abrió los párpados al darse cuenta que él estaba pensando en el mismo cuento. Esa sensación tan dulce y cálida del beso fue apaciguada por su indiferente personalidad y al mirar a Sasuke, este lo soltó con un dejo de desgano.
— La obra terminó, Uchiha-san y fallecí junto con Julieta. —expresó tan calmado y vacío que en Sasuke se creó un dolor tan grande como el amor que formó ese beso en la obra. Para ocultar esa emoción decidió arrugar la frente, pero Hiro no dio espacio a respuesta y se alejó al rumbo opuesto de donde los muchachos realizarán la celebración.
/Residencia Haruno/Noche/
Subiendo las escaleras para ir a su habitación, llegó a sus oídos la música clásica que sólo Hiro era capaz de apreciar; ella sabía muy bien que él gustaba de encender el reproductor para oírla y relajarse. Sin tocar la puerta, abrió cautelosa e ingresó sólo para encontrarse con él recostado en la cama con un aire desmotivador y tan simple que le generaba tristeza.
— ¿Sakura-san, necesita algo? —preguntó tomando lugar a la orilla de su cama eliminando la depresión; ella se sentó a su lado con una sonrisa.
— Acompáñame mañana al orfanato. —su tono era sincero y amigable— Nagato y Yahiko te extrañan y no paran de preguntar por ti siempre que los visitamos. —Hiro apartó la mirada.
— Lamento negarme, Sakura-san.
— ¡Pero, Hiro...!
— Si no necesita nada más —interrumpió con tranquilidad—, por favor déjeme descansar. —algo ofendida por la intempestiva respuesta se levantó de la cama.
— No deberías evitar a Sasuke-kun de esa forma. —expresó algo tosca, Hiro no respondió— Mientras no estuviste, Hiro, Sasuke estuvo pendiente de mí, e incluso lo vi sonreír de forma natural. —no sabía porqué quería decírselo, pero sentía una extraña mezcla de culpa y agrado en hacerlo. Hiro permaneció callado, sin mirarla, a pesar de que esas palabras lastimaban su interior de una forma incomprensible.
El aura de indiferencia cambió sutilmente y ella supo que su actitud antipática lo lastimaba de una manera que aún no lograba comprender.
— Él sonreía cuando mencionaba tu nombre... —agregó con una sonrisa para ocultar su tristeza; Hiro levantó la mirada de golpe— También me enteré que mi carácter era similar a una chica de nombre Ino. —Hiro divagó en las conversaciones que tuvo con Sasuke y recordó que ese nombre hacía referencia no sólo a la hermana fallecida de Ine, sino del primer amor de Sasuke. Sakura tomó las manos de Hiro tan a la rápida que su mente quedó en blanco— ¡Ayúdame, Hiro-kun! ¡Quiero ser más cercana a Sasuke-kun! —ambos ojos se contemplaban con un dejo de amistad y tristeza oculta— Él y yo somos amigos, pero quiero ser más especial y estoy segura que tú podrías ayudarme en eso.
Hiro soltó sus manos y respiró sereno.
— Como usted diga, Sakura-san. La ayudaré. —ella sonrió agradecida y abandonó la alcoba.
/Orfanato/Patio/Mañana/
Jugando a la pelota: Sasuke tiró el balón a Tenten, ella a Toneri, Yahiko se lo quitó y se lo pasó a Nagato, él a uno de sus compañeros... Sakura arrebató el balón al equipo opuesto, pero no se dio cuenta de una entrometida piedra saliente en el jardín. — ¡Kya! — Por mero reflejo, Sasuke la atrapó al estar más cerca.
Sakura sonrojó levemente, Tenten sonrió con agrado por la escena, pero antes de que Toneri pudiera apreciarla, Sasuke la aparta sin hacerla caer y da por finalizada la partida. Tanto la pelirrosa como la castaña se dieron una mirada de tristeza.
/Orfanato/Baños/Tarde/
Después del almuerzo...
— ¿Por qué Hiro-niisan no nos quiere ver? —preguntó Nagato cabizbajo mientras se bañaba junto a su hermano, ayudado por Sasuke y Sakura a un costado con las toallas y ropa limpia; ella abrió los párpados por el comentario y se acuclilló junto a los tres.
— No es que no quiera verlos, Nagato-chan, es sólo que Hiro está ocupado siendo... guardaespaldas. —agregó algo culpable, pues ella era su protegida.
— ¿Y eso qué es? —preguntó un curioso Yahiko.
— Un guardaespaldas trabaja cuidando a una persona buena de las malas. —ella sonrió, ambos abrieron los ojos de golpe y se acercaron Sasuke con esa mirada infantil intensa que buscaba una afirmación a las palabras de Sakura.
— Sí. —limitó a responder con firmeza y ambos niños se miraron con un aura de orgullo que causó en Sakura un alivio en la carga de su espalda.
— ¡Pero igual queremos verlo! —agregó Yahiko en dirección a Sasuke después de retomar el tema principal: La visita de Hiro. —Tanto Sakura como Sasuke suspiraron por la necedad e insistencia de los niños.
/Orfanato/Atardecer/Entrada principal/
Mientras Toneri y Tenten platicaban sobre temas al azar a espera del taxi que iría por ellos, Sakura notó a Sasuke sentado bajo la sombra de un árbol; ella tomó lugar a su lado. Tomó aire para poder tocar el tema, esperando tener la suerte de que Sasuke no la dejara con la palabra en la boca.
— Deja de creer que soy Ino, Sasuke-kun. —dijo serena en su dirección— Tenten me contó sobre ella y si me vas a mirar, hazlo pensando en mí y no en alguien más.
— Cállate. —expresó desganado sin mirarla.
— Por eso... ¿Por eso pasaste todo este tiempo a mi lado? —preguntó esperanzada en no encontrar una respuesta dolorosa. Sasuke volteó.
— Fue por Hiro. —dijo sincero y tosco— Eres importante para él y por eso te estaba cuidando.
Tenía la impresión de que la respuesta no sería alentadora, pero escuchar la mención de Hiro en la contestación no solamente le dolió, sino que le creó un vacío de rabia y disgusto.
— ¡Eres un desconsiderado, Sasuke-kun! —reclamó con el ceño fruncido— ¡Lo único que quiero es que aceptes los sentimientos que tengo por ti! —él chasqueó la lengua.
— Eres una verdadera molestia. —expresó mientras se ponía de pie al ver el auto llegar a la entrada.
El dolor por las palabras creó en Sakura un aura de depresión que le negó la despedida a los niños que, después de tanto tiempo, le habían tomado un leve aprecio a la muchacha. — ¡Adiós, Nii-san! —gritaban levantando las manos mientras el auto se alejaba y la mano de Sasuke ya no era visible en el exterior del vehículo.
Unos ojos ocultos observaron la escena a la distancia.
/Orfanato/Noche/Patio trasero/
Ya con la pijama puesta para dormir, pues el día con los voluntarios les causaba regocijo y cansancio, Yahiko tomó lugar en su litera para cubrirse con las cobijas. — ¿Eh? —la vocecilla de su compañero en la cama de abajo no le atrajo la atención... al inicio. — Hey, hey, hay un extraño alá afuera. —dijo inquieto, provocando que los cuatro habitantes del cuarto se acercaran a la ventana.
Yahiko abrió los ojos de golpe, así como una sonrisa en su labios. — ¡NAGATO, DESPIERTAAAA! —gritó mientras iba por su hermano a la habitación continua— ¡Es nii-san! ¡NII-SAN! —dijo emocionado y el adormilado pelirrojo se levantó como una ráfaga. Ambos niños salieron por la puerta trasera y corrieron hacia la entrada principal (única entrada y salida para la vía principal)— ¡HIRO-NIISAAAAAA! —volvió a gritar Yahiko mientras corría con su hermano tomado de la mano.
Entre la oscuridad de los árboles que decoraban la subida, Hiro volteó y de un segundo a otro empezó a correr. Nagato entristeció y por la reacción de Hiro no observó a una piedra perdida y entrometida en su camino.
El golpe en el suelo atrajo la atención de Hiro, quien al girar la cabeza vio llorar a Nagato mientras era consolado por su hermano en susurros contenidos abrazando su rodilla. Arrepentido por su acción regresa culpable y se acuclilla junto a él.
— Tranquilo, sólo es un golpe, no te sale sangre.
— Ni-san... —murmuró Nagato con una sonrisa oculta mientras limpiaba sus lágrimas.
— ¡Por qué corriste si somos nosotros! —reclamó Yahiko cuando vio la oportunidad— ¡Acaso ya no te importamos!
— Por supuesto que no, Yahiko-chan. —dijo triste mientras ayudaba a Nagato aponerse de pie— Los extrañaba... —el pequeño de cabello anaranjado se cruzó de brazos no muy convencido— Prometo que no lo volveré a hacer. —dijo mientras sacaba de su chaqueta una funda de caramelos que le extendió con una sonrisa incómoda— Quería darles esto.
— ¡Dulces! —exclamó sin un dejo de molestia y lo abrazó de la pierna, Nagato igual— ¡Estamos felices de verte, nii-san! —Hiro acaricia sus espaldas y luego de varios minutos aferrados, los tres caminan tomados de la mano hacia el orfanato colina arriba.
— Niños, quiero que entiendan algo. —dijo serio frente a la entrada donde dos cuidadoras los esperaban con una sonrisa de alivio— Que no pueda venir tan seguido, no significa que no los quiera. Ustedes son muy importantes para mí, pero mis deberes me impiden ciertas cosas.
— Está bien, Nii-san. —responde Yahiko— Sasuke-niisan nos dijo que eres guardaespaldas y que ese trabajo, aunque genial, no te deja visitarnos.
— Sasuke-kun tiene razón. —dijo con una sonrisa lejana— Portense bien, si. Cuando pueda los volveré a visitar.
— ¡Y nos traes otra funda de estas! —dijo Yahiko camino a la puerta. Nagato sonrió con dulzura y los tres se despidieron en la penumbra de una solitaria calle silenciosa y reconfortante para el corazón.
/Avenida Principal/Minutos más tarde/
— ¿Aló?
— ¡Hiro-niisan estuvo aquí! —expresaron los pequeños al mismo tiempo después de pedir permiso a las cuidadoras de usar el teléfono como emergencia. Sasuke abrió los ojos mientras observaba el tráfico por la ventana— ¡Nos dijo que nos extrañaba y como disculpa nos compró muchísimos dulces! —agregó Yahiko.
— ¿Hace cuanto? —indicó inquieto, llamando la atención de todos en el auto.
— Hace poco, nii-san. —respondió la dulce voz de Nagato.
— ¡Solo llamamos para avisar, Sasuke-niisan! ¡Adiós! —y la llamada se cortó.
Una incontenible ráfaga lo hizo abrir la puerta del auto estando en movimiento suave por el tráfico— ¡Sasuke-kun! —con la billetera y el celular en la mano, el resto le importaba en lo más mínimo. Su prioridad, lo único en mente, era llegar a la parada del bus pues estaba seguro de que encontraría a Hiro allí. ¡Ya estaba harto! No dejaría que siguiera con esa maldita actitud indiferente que no solo lo transformaba en una especie de robot, sino que lo alejaba y le obligaba a mostrar su verdadera personalidad entre las sombras. Él conocía muy bien cómo era y no permitía que regresara a ser el de antes porque con la visita que hizo a los niños le dejaba en claro que ni él era capaz de olvidar el pasado tan ameno que crearon juntos.
« Espera por mí, Hiro. »
Besos y abrazos en papel... :3
¿Reviews?
