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Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

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UNA FELICIDAD QUE AGOBIA CORAZONES


/Distrito Tamana/Avenida principal/

Después de esquivar todo el día la presencia constante de Naruto por los golpes en su rostro, consiguió subir a un taxi... acompañado de Sasuke. Llevaban más de una hora en el auto por culpa del tránsito, pero el ambiente de los asientos traseros era tan frío que el chofér necesitaba un abrigo. Hiro sentía el estómago revuelto y sin contener su curiosidad miraba de perfil, y de forma fugaz, al chico de junto cada cierto número de minutos sin conseguir que Sasuke le devolviese el gesto.

Estaba enfadado, no había duda en ello. Y todo por su culpa, pues lo estaba forzando a hacer algo que no quería.


/Hospital/

Cuando el vehículo llegó a su destino, Sasuke abrió la puerta y descendió del taxi sin decir una sola palabra, dejando que Hiro cancelara la carrera. Corrió hasta la puerta lo mejor que pudo con el dolor que recorría su cuerpo y en el elevador encontró a Sasuke sujetando la puerta para que subiera.

— E... ¿Estás molesto? —preguntó indeciso de si hablarle era buena idea. Sasuke lo miró de perfil con dureza.

"¿En serio me lo pregunta?" Pensó indignado.

— No veo porqué estarlo. —respondió con un tono inocente tratando de ignorar el revoltijo en su estómago. El chasquido de la lengua de Sasuke le hizo saltar.

— Estoy agobiado por tener que ser novio de Sakura. —respondió de mala gana.

Llegaron al piso de observación, pero antes de que Hiro pudiera salir, Sasuke interpuso su brazo y cerró la puerta con el botón de seguridad. La inquietud de Hiro emergió de golpe al estar atrapado con él pues en su condición le era imposible defenderse como debía. Respiró profundo porque no podía mostrar debilidad, y menos delante de él; sin embargo, el temor de que él le hiciera algo no sucedió... pero hubiera referido que sí a escuchar sus palabras.

— ¿Estás seguro de esto? —dijo mirándolo directo a los ojos.

En su pecho, algo le dolía a cada palpitar, pero antes de que cualquier gesto real apareciera, se colocó la máscara de la paz. La máscara de guardaespaldas.

— Claro que no, Sasuke-kun. —dijo con una sonrisa— Las dos personas más importantes para mí serán felices.

Sasuke arrugó la frente y golpeó con el puño el botón para abrir la puerta del elevador; el gesto desapareció la sonrisa del rostro de Hiro y continuó con aquella indiferente expresión que Kakashi tanto le reprochaba. — Ve tú. Regresó en un rato. —comentó sin mirarle camino a las escaleras. Hiro bajó la mirada, disculpándose en su cabeza lo que le provocaba, pero debía ser así; no había otra manera.

Caminó hasta la habitación de Sakura e ingresó sin realizar mucho ruido.

— ¡Hiro! —exclamó la muchacha con sorpresa y enojo. — ¿Qué haces aquí? ¡¿Por qué estás vestido así?! No me digas que... —él caminó hasta su lado y tomó asiento en una silla cercana.

— ¿Cómo te encuentras, Sakura-san?

— ¡No trates de cambiar el tema, caray! —reclamó cruzando los brazos— Después de todo lo que te pasó allá... ¡No salgas con que estás bien porque yo estuve allí y vi, Hiro! ¡Lo vi todo!

— Agradezco que te preocupes por mí, Sakura-san, pero me encuentro bien.

— ¡No me mientas!

— Fui entrenado para situaciones como esas. En serio, estoy bien. —respondió con un tono suave y algo monótono. Ella lo miró a los ojos y suspiró fuerte.

— Eres muy necio, Hiro. ¿Lo sabes, no? ¡Igual que mi tío! Está tan alterado que me dejó hospitalizada y le pidió al doctor que me realice una resonancia por lo que tengo aquí. —ella señaló su pecho de manera fugaz y sin darle mucha importancia; sin embargo, Hiro no pudo pasar por alto el gesto y comprendía porqué Iruka la trataba con tanto detalle y cuidado. Hiro sonrió con melancolía.

— Está bien que estés en cama. —acotó con un tono delicado y atento que Sakura no percibió al estar molesta de estar encerrada. La puerta sonó antes de que Sakura le respondiera un "No le des importancias a eso."

— ¡¿Sasuke-kun?! —los ojos de Sakura resaltaron con un brillo peculiar cuando vio en la puerta al muchacho, que aceleraba su corazón, con un ramo de flores; Hiro también llevó sus ojos al muchacho de cabello negro, pero Sasuke lo ignoró por completo. — ¿Vienes... a visitarme? Las flores... ¿Las flores son para mí? —preguntó con una suave sonrisa en sus labios y con las mejillas pintadas de rosa.

— Es lo común cuando uno se confiesa. —respondió mirando a Sakura a los ojos. El tono con el que se expresó le daba a las palabras un sentido frío y áspero acompañado de esos ojos distantes, pero para Sakura todo se volvió rosa. — Ahora eres mi novia. —expresó dándole a Hiro una notoria mirada de reprobación a lo que estaba haciendo. En sus ojos se podía leer el rechazo a esa situación y pedía en su interior que HIro se levantara de la silla para irse juntos, pero en lugar de ello, Hiro apartó la mirada de él ya que el dolor en su pecho empezaba a quitarle el aire.

— ¿Qué dijiste? —contestó Sakura una vez salió del bello sueño.

— ¿Estás sorda o qué? Te dije que somos novios. —respondió ligeramente molesto en su dirección, y en ese momento todo el brillo y lo rosa y la alegría se diseminaron en el ambiente. — ¿No es así, Hiro? —preguntó en su dirección entrecerrando un poco la mirada. El joven en la silla asintió y volvió a mirarle de aquella forma distante y seca que oprimía el corazón de Sasuke.

— Pienso que la declaración debió ser más romántica, y debiste pedir que saliera ya que es un tema privado. —acotó serio, ignorando el dolor en su corazón. Sasuke chasqueó la lengua y el brazo con el ramo quedó colgando boca a abajo como si no le importara en lo absoluto; gesto que no pasó desapercibido a la mirada de la muchacha.

— Me permites pensarlo por unos minutos. — indicó en aquel apabullante silencio.

— Sólo diez, luego me largo. —respondió camino a la puerta dejando las flores sobre la mesa. Hiro bajó la mirada por unos segundos. "Está muy molesto... y todo por mi culpa."

— Creo que será mejor retirarme, Sakura-san. —comunicó al verla pensativa en dirección a la puerta.

— Eh... Sí. Sí... está bien, Hiro. Descansa. —contestó con la mente algo difusa y meditabunda.

Al abrir la puerta, encontró a Sasuke recostado junto ella. Trató de ignorarlo camino al ascensor, pero él lo tomó de la muñeca y lo arrastró hasta las escaleras, donde las enfermeras y médicos no podía escuchar.

— ¿Satisfecho? —demandó molesto, pero sin demostrarlo en su rostro, solo en su profunda voz. Hiro se soltó y lo miró decepcionado.

— ¿Por qué lo dijiste así, Sasuke-kun? No trates mal a Sakura-san, por favor. No seas desconsiderado con ella.

— Lo dice quien nunca piensa en lo que siento. —contestó Sasuke con tristeza en su mirar lo que no sólo sorprendió a Hiro sino que dejó escapar un latido. "Lo que siente Sasuke-kun..." Meditó. Sasuke tenía razón. ¿Alguna vez le había preguntado lo que pensaba sobre el tema? No... Simplemente le pedía que lo hiciera sabiendo lo que sentía por él, pero simplemente lo ignoraba porque en su cabeza primero contaba la felicidad de Sakura. Sasuke suspiró al observar esa mirada perdida en pensamientos que de alguna forma le parecía dulce, y tanto femenina como infantil. — Sé que tengo que hacerlo porque para ti debe ser raro que yo, un chico, sienta lo que siento. —Rodó los ojos— Si tú eres feliz con que lo haga, lo haré, pero para mí Sakura es una herramienta, y como es una herramienta jamás sentiré nada. Entiende. —Hiro sobresaltó al escucharlo.

— Eso... Eso es cruel.

— Pide que me detenga entonces.

Hiro bajó la mirada. ¿Debía hacerlo? Sasuke lo había dejado muy claro: Sakura era solo una herramienta para él porque así Hiro no actuaría distante en su presencia; lo había prometido, pero qué sucedía entonces con lo que dijo Kakashi. ¿Qué pasaba con lo que Sakura sentía por él? Si le decía a Sasuke que parase para que Sakura no saliera lastimada, Kakashi no razonaría su decisión porque Sakura estaba enamorada de él... Además de lo beneficioso que resultaba la unión a la familia Haruno.

Pero... ¿y lo que sentía él?

— Sasuke-kun —respondió mirándolo a los ojos con una sonrisa amplia y sincera— Por favor, ama a Sakura con tu corazón.

— Imposible. —contestó absorto por lo que le estaba pidiendo.

— Pero... Dijiste que pidiera cualquier cosa y lo harías. —Sasuke lo contempló, pero no sabía si estar molesto o confundido— Si ustedes son felices... yo también lo seré. —agregó sonriendo e ignorando la punzada en su corazón. No comprendía como era capaz de mostrar una sonrisa así. Sin duda era real y hermosa, tanto que le daba un aire femenino y delicado, pero no entendía porqué ponía a los demás antes que a él. O más bien, no comprendía porqué siempre la estúpida de Sakura valía más que su propia vida. Si él estuviera en su posición mandaría todo al diablo, lo sujetaría de la mano y saldría corriendo sin importar donde terminase o cómo vivir, siempre que Hiro estuviera a su lado lo demás podría valer la misma mierda.

Sasuke cerró los ojos y dio media vuelta. — Lo haré. —expresó cansado y Hiro experimentó una extraña mezcla de alegría y tristeza en su estómago— Pero jamás quiero volverte a ver sonreír de aquella forma tan lastimera. —No volteó, pero con el pequeño sobresalto en su respiración supo que Hiro había comprendido lo que había dicho y con el corazón oprimido por no poder tomar su mano y darle las flores a Hiro, Sasuke caminó de regreso a la alcoba para ver a una indeseable muchacha con la que debía convivir el resto de su vida.

Abrió la puerta y sus ojos se toparon una Sakura de actitud madura sobre la cama; caminó hasta los pies de la camilla sin apartar la fría mirada de ella.

— Sasuke-kun, ¿Me amas? —preguntó rogando que la respuesta no fuese negativa, pero él simplemente permaneció callado. — ¿Algún día... llegarás a amarme? —indicó tranquila pensando que cualquiera que fuera la respuesta estaría bien siempre que le respondiera, pero Sasuke decidió callar de nuevo y entonces su alegría decayó ligeramente en su mirada jade. — Entonces... Entonces por qué te confesaste.

— Porque es necesario. —contestó casi de inmediato con un tono seco.

Ella emitió una corta risa— No... No tenías que ser tan franco. —acotó con un punzada en el corazón.

— No me importa. —dijo de golpe— Si no te agrada, rechazame.

— ¡No! —respondió ella de inmediato mirándolo a los ojos— Por qué lo haría si yo te amo. —Sasuke chasqueó la lengua, o más bien se la mordía porque si le decía que quería su rechazo para poder estar con Hiro no habría forma de que el delicado muchacho de ojos perla se negasi si él había intentado cumplir con aquella tonta petición; sin embargo allí estaba, triste por su actitud distante y se negaba a dejarlo ir... Vaya chiquilla egoísta.

Sakura bajó la mirada para que su cabello ocultase sus ojos.

— Yo... Yo no espero nada de ti, Sasuke-kun. Está bien. —comentó bajo, su voz parecía querer romper, pero lo contenía. Sasuke agachó un poco los párpados al notar que ella no lo rechazaría y en ese momento supo que, a pesar del trato inicial en la propuesta, se había metido en un problema. Ella levantó la cabeza y respondió con una amplia sonrisa— ¡Te acepto como mi novio! Pero debes prometerme que no me dejarás hasta que yo lo haga primero; una de las reglas que si queremos que funcione para ambos.

Sasuke se limitó a observarla aburrido, teniendo en mente que todo eso lo hacía por Hiro.

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Una vez fuera de la habitación de Sakura, Sasuke suspiró cansado de haberla escuchado. "Ahora, frente a tus ojos, seré el novio de ella" Pensó en la falsa sonrisa de Hiro en las escaleras y se marchó del edificio sin más. Pero mientras Sasuke maldecía, Sakura estaba en la habitación, mirando por la ventana, segura de que lo que había dicho era lo correcto y no permitiría que Sasuke se fuera de su lado. "No importa que no sientas nada por mí, Sasuke-kun. Me encargaré de que sientas lo mismo que siento por ti."


Besos y abrazos en papel... :3
¿Reviews?

PD: Sorry por las demoras, pero estaba releyendo un poquitín el manhwa para saber qué demonios había escrito y así continuar :P (Eso pasa cuando demoras en continuar la serie, Da-chan! Te olvidas de lo que llevas!)