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Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

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UNA PESADILLA HECHA REALIDAD


/Instituto Konoha/Azotea/

—Me rindo. —Dijo Sasuke sin titubear. No valía continuar con esa lucha si Hiro iba a mostrarle preocupación. Su vida de por sí ya era dura como para que él se la estuviera arruinando todavía más haciendo que se preocupe por él y su estúpido orgullo.

Cuando Hiro escuchó esas palabras, su mundo volvió a recibir oxígeno. Sentía una momentánea paz que se reflejó en sus sonrisa. Quizá hubiera detenido el gesto, pero su parte inconsciente no se lo permitió y le regaló a Sasuke una pequeña parte de esa alegría que le provocaba brincos en el corazón. Tenía ganas de abrazarlo y de agradecerle que se detuviera, aún cuando estaba claro que quería continuar luchando; pero no podía permitir otro desliz como en el baile.

— ¡Quien dijo que te lo voy a permitir! —Gritó Tobi arrugando la frente.

—Ya no sigas, ganaste. Eso es lo que querías. —Expresó Hiro después de dar media vuelta para mirar a Tobi.

—Esto se volvió entretenido. ¿Por qué me detendría ahora? —Tobi corrió unos pasos y lanzó una patada en dirección a Hiro, pero se detuvo a centímetros de la oreja del pequeño muchacho cuando esos ojos blancos le provocaron algo extraño en el interior. Tobi bajó la pierna y miró al muchacho unos segundos. Si no le hubiera arruinado la pelea con Sasuke, Tobi hubiera admitido que el pequeño chico fue más que valiente en no mostrar duda con sus ojos, pero también podía pensar que era un imbécil por no mover un solo músculo para atacar o protegerse.

Sasuke entrecerró los ojos por la analítica mirada de Tobi sobre Hiro.

Tal y como cuando atacó a Naruto, Tobi se movió con una velocidad increíble y para cuando todos terminaron de parpadear, Hiro había sido tomado prisionero. "¿Eh?" Creyó estar en guardia cuando enfrentó la patada de Tobi con la mirada, pero no supo en qué momento ese joven lo tomó por los hombros para girar su cuerpo y atraparlo con el brazo; que reposaba peligrosamente sobre su clavícula. Levantó la mirada y contempló la mandíbula y una molesta sonrisa en su boca.

—Ahora él es mi presa. —Dijo Tobi a Sasuke lo que provocó un cambio drástico en el aura del Uchiha.

—Libéralo. —Demandó entre dientes, pero Tobi sólo echó a reír, levantó la ceja, dibujó una malévola mirada y acercó su boca al oído de Hiro sin dejar de contemplar a Sasuke.

Quiero hablar contigo de forma pacífica, sí. Dejaré que todos se vayan... pero tú te quedas conmigo.

Hiro abrió los ojos de par en par y esa pequeña reacción fue suficiente para hervir la sangre de Sasuke.

— ¡Suéltalo! —Bramó Sasuke con los puños cerrados —uno de ellos en dirección al rostro de Tobi—, pero éste empujó el cuerpo de Hiro en dirección a Sasuke y se apartó un par de pasos con una sonrisa infantil. El puño del Uchiha desapareció, abrió la mano para atrapar la muñeca de Hiro y así evitar que golpee el suelo.

Los espectadores en la puerta quedaron atónitos por la extraña actitud que adoptó Sasuke cuando Tobi tomó como prisionero a Hiro.

—Será mejor que llevemos a Sakura-san y a Naruto-kun a la enfermería. —Dijo Hiro al soltarse rápido del agarre que hizo Sasuke para evitar que se golpee contra el piso. Ambos se acercaron a Sakura mientras los demás se encargaban del cuerpo lánguido del rubio. —Será mejor que la lleves tú o sino ella se sentirá mal al ver que no estás cerca de ella si despierta durante el camino a la enfermería. —Sasuke lo miró con sobriedad, dispuesto a decir que se marche con el resto, pero Hiro lo detuvo. —Si lastimas los sentimientos de Sakura-san... entonces me lastimas a mí también.

Sasuke chasqueó la lengua disgustado por esa farsa del noviazgo, pero si Hiro lo pedía no había manera de negarse. Tomó entre sus brazos a la chica de pelo rosa y volteó para contemplar el maldito rostro de Tobi con una sonrisa infantil en su dirección.

—Toneri-kun, cómo está Naru...

— ¡Este idiota se quedó dormido! —Gritó Toneri al escuchar los ronquidos de un agotado Naruto del otro lado de la azotea. Hiro tocó el hombro de Sasuke para que deje de mirar a Tobi y salgan todos dejen el sitio... menos él.

— ¿Pero qué...? —Exclamó Sasuke al escuchar como Hiro trancaba la puerta con un madero por la parte de afuera.

— ¡Hiro-senpai!

—Estaré bien. —Dijo para calmarlos. —Llévenlos a la enfermería, pronto me reuniré con ustedes allá. —Sasuke miró a Hiro alejarse dela puerta y Toneri lo tomó del hombro para que se preocupara por Sakura en ese momento.

—Si Hiro-senpai dice que vendrá con nosotros pronto, yo le creo. —Le dijo a Sasuke quien seguía con el ceño fruncido. —Además, Hiro-senpai es el mejor. —Sasuke chasqueó la lengua y al mirar por la ventanilla de la puerta, Hiro ya estaba fuera de su espectro de visión, apretó la mandíbula y siguió a los demás estudiantes para que atendieran a la chica en sus brazos.

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Hiro dio media vuelta y caminó hasta Tobi, quien reposaba relajado en el bordillo de la terraza a un costado de las escaleras. Lo observó por varios minutos que le parecieron varias vidas. — ¿Qué quieres? —Preguntó al ver que Tobi no realizaba movimiento alguno ante su presencia a un par de metros.

—Relájate~ —dijo— Tomate las cosas con calma, sí. —Tobi dejó de contemplar el horizonte y lo miró con alegría. —Sólo quiero enseñarte un par de cosas y ya. —Expresó con movimientos suaves de puños, Hiro entrecerró los ojos levemente, Tobi se levantó de hombros como un niño y Hiro se acercó al borde también.

La brisa pareció irse por un momento del lugar.

—Lo único que quiero es traer paz a este mundo. —Las palabras fueron hermosas, pero el tinte siniestro en su mirada le provocó una punzada en la cabeza. Abrió la boca para preguntarle cómo planeaba hacer aquello, pero se él cerró los ojos y suspiró. Tobi se apoyó en el borde de la terraza, miró el horizonte y luego le regresó la mirada más dulce y simpática que jamás pensó que alguien como él podría mostrar.

— ¿Sabes? Eso que hizo la chica de pelo rosa... ¡Uf! Sí que fue loco. —El cambio drástico de tema lo puso alerta. —Me pregunto si todas las chicas harían algo como eso por sus novios. —El tinte en su mirada infantil cambió sutilmente, pero Tobi seguía completamente relajado. Hiro adoptó su máscara de indiferencia porque algo no le daba buena espina. — ¿Tú haces cosas como esas también?

La brisa, que antes se había esfumado, revolvió sus cabelleras de forma tosca y el corazón se le detuvo por un breve momento al igual que la respiración.

Hiro trató bajo todo medio posible de mantener la compostura que Kakashi le había enseñado durante todos esos años, para que nadie sospechase de su verdadero género, pero algo en la actitud intermitente de Tobi le hacia temblar en su mente. Respiró con normalidad y lo miró con indiferencia; tal y como hacía con todos, todo el tiempo.

—Si no quieres responder, bien, pero no tienes que decir esas cosas de mí. —Hiro se apartó del bordillo y dio media vuelta para alejarse porque su sentido de supervivencia estaba al máximo; la carcajada de Tobi lo detuvo.

— ¡Por favor! ¡Es imposible no darse cuenta! —Hiro no volteó, pero cuando Tobi paró la risa de golpe sintió un escalofrío recorrer cada centímetro de su cuerpo. —Te tengo una sola regla. —murmuró a su oído causándole un sobresalto que Tobi aceptó con media sonrisa. Hiro volteó rápidamente tratando de no ceder a esa acuosa senación que crea el temor. —Jamás, repito, ¡jamás! me des la espalda. —Hiro tragó despacio y la voz de Tobi continuó atormentándolo.— Todo va a ser más fácil, es solo es una después de todo.

Hiro volvió a respirar con normalidad; no podía permitir que alguien como él lo controle de esa manera tan baja. —Por qué obedecería algo como eso.

—Debería ser muy obvio para alguien como tú. —dijo rascando su oído. Hiro lo observó confundido para que Tobi no creyera que lo tenía bajo el pavor absoluto.

—No comprendo tu... tu estilo de pensamiento. —La risa de Tobi no lo alarmó, pero cuando él se apartó del bordillo todo su sistema entró en alerta por sorpresa; afortunadamente Tobi se había alejado de él para ir por su camisa y Hiro aprovechó para dar unos cuantos pasos en dirección a la puerta.

—Sabes qué. Desde el momento que te vi la primera vez supe que eras de mi tipo. —Tobi miró la espalda de Hiro quien parecía ignorarlo mientras caminaba a las escaleras. —Voy a admitir que actúas de maravilla... o puede que todos en ese sitio sean unos completos imbéciles por no darse cuenta de que en realidad no eres un chico.

Los pasos de Hiro se congelaron, la mano en su hombro le causó un estremecimiento atroz y se apartó de Tobi en un salto protegiendo su pecho con los brazos.

—Son muy, pero muy breves los momentos en los que dejas salir tu lado femenino... como ahora. ¡Es que es tan obvio! —Hiro tragó con dificultad y sin darse cuenta miró los alrededores para evitar la penetrante mirada de Tobi en ella; aunque, eventualmente, regresó a una postura un poco más relajada para tomar el valor necesario para hacer la única pregunta en su mente ahora que Tobi había dejado en claro que sabía si secreto.

—Qué... ¿Qué quieres de mí? —Dijo con un tono suave que le daba a su aspecto la suavidad de una flor.

—A ti. —Contestó sin titubear.

No había cabida para un sonrojo por las palabras que le había dicho porque su mirada no mostró interés romántico o sexual hacia ella; lo que complicó todo aún más. Esas negras pupilas estaban sobre las de ella con el significado de muerte emanando de su ser como si fuera un demonio; provocándole a su piel que blanqueara por la situación. En tal estado de shock, no fue capaz de evitar que una de las manos de Tobi se sitúe sobre su mejilla. La imponente sombra de Tobi delante de ella le revolvió el estómago. Su mirada asesina era difusa a esa distancia y parecía meditar en la lejanía de su propia conciencia.

—Aunque... Ahora que estás en mis manos no estoy muy seguro de qué hacer contigo realmente.

Tobi acarició su mejilla con suavidad, pero en ella sólo aumentó las náuseas y un escalofrío la recorrió por completo. Él bajó la mirada hacia su busto y ella cubrió su torso con los brazos mientras el ardor traicionero de su mejillas la delataba todavía más. Tobi dejó escapar una corta risilla y alejó su mano de ella.

—Cálmate. —Se puso la camisa y la volvió a mirar con esa extraña mezcla de muerte y niñería. —Lo pensaré primero y luego te diré mi decisión. —Tobi caminó rumbo a las escaleras, sacó el madero de la puerta y la abrió. —Por cierto. —Volteó hacia ella una vez más y realizó una marcada reverencia. —Espero que cuides muy bien de mí.*

Y con eso último, la presencia de Tobi la dejó sola de una vez por todas en la inmensidad de la terraza del colegio... La primera imagen en su cabeza fue el rostro de Sasuke, pero luego recordó a Kakashi y lo que le hizo a la rana en el estanque. Las ganas de llorar invadieron sus ojos, pero los apretó con fuerza. "No puedo... No puedo permitir que mi identidad se revele." Se dijo a sí misma pensando en todo el entrenamiento que había recibido para cuando ese día llegue.

Debo... Debo ser paciente y esperar el momento adecuado para hacer algo con respeto a Tobi-san. —Murmuró para sí mismo cuando su actitud distante volvía a tomar control de todo su ser... y alma.

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*Es la forma en la que los estudiantes nuevos se presentan con la clase. Yo creo que es algo que tiene que ver con el respeto y el compañerismo. En el manga debe significar que Tobi confía en Hiro en pequeña medida, pero esa conclusión la saca cada uno cuando lo lea... Por el momento yo le daré ese sentido aquí en el fic, porque deben recordar que escribo a medida que leo (porque hay demasiados personajes a tener en cuenta). ;)


Besos y abrazos en papel... :3
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