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Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

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TOMAR UNA MALA DECISIÓN POR EVASIÓN


/Instituto/Receso/

La sonrisa en el rostro de Sakura era lo opuesto a la expresión del rostro de Sasuke. Cualquiera que viera al Uchiha pensaría que tiene un horrible malestar estomacal. Pero no tenía de otra. Si Hiro así le había pedido, él debía aceptar las estúpidas peticiones de Sakura como almorzar juntos por primera vez en el jardín. Sasuke tomó asiento junto a ella con desgano. Imaginar que Hiro ocupaba su lugar no le provocó una sonrisa porque sabía que la imaginación no cambiaría nada en la vida real.

— ¡Este lo hice para ti, Sasuke-kun! ¡Espero que te guste! —Ella se lo pasó con ánimo y él abrió la delicada cajita en cuyo interior había un almuerzo tan bien decorado que, estaba seguro, tuvo que haber recibido ayuda. "Puede que no lo haya hecho yo, pero el decorado de los alimentos me ha quedado fabuloso" Pensó para guardar el secreto de su mala mano en la cocina.

Tomó una albóndiga entre los palillos. Dudo de meterlo en su boca unos segundos, pero el aroma lo atrapó. Sin duda estaba delicioso. Alguien tan sobreprotegida como Sakura seguramente sólo ayudó a adornar el envase así que no iba a desperdiciar la comida de alguien que sí puso su esfuerzo en ello, pero el sabor no cambió su gesto apático en ningún momento. Además, tener la boca llena y los ojos en la comida servía de barrera para no dirigirse a Sakura más de lo que ya estaba haciendo en ese momento.

Ella comenzó a degustar el suyo con lentitud. Él no le hablaba porque estaba ocupado comiendo. Lo miró de perfil esperando que un almuerzo así de delicioso cambiase un poco esa actitud rígida, pero no. De hecho estaba preparada para admitir que no lo había preparado si él le preguntaba, pero ni una palabra salió de los labios de Sasuke desde que tomó asiento a su lado.

Qué decepción.

Qué frustración.

Su perfil, su rostro... Él era un sueño. Pero ni con todo aquello encendía ese brillo en los ojos de cualquier enamorado.

No quería hacerlo. No debía hacerlo porque sabía que iban a brillar con intensidad si decía ese nombre en voz alta, pero ella quería ver esa luz en los ojos de Sasuke aunque le causara acidez después.

—Hiro-kun... —Sasuke volteó enseguida— no quiso aceptar almorzar con nosotros.

Sí, allí estaba. Ese brillo en la mirada que lo convertía en un ángel ante ella, pero luego de un simple "Mmm..." regresó la mirada a la cajita y volvió a esa simplona y desdichada aura que quería envolverla a ella por igual.

Sakura apretó la mandíbula y empezó a hablar de un tema en particular para mermar la sensación de soledad que le provocaba la presencia de Sasuke a su lado.

—Sabes la diferencia entre amor y lujuria, Sasuke-kun. —Ella lo miró de perfil, pero él continuó masticando con los ojos puestos en algunos muchachos que jugaban basketball en la cancha frente a ellos. —El amor, para mí, es algo que emerge como una llama en el corazón. Es una sensación que se dispersa por cada parte de tu cuerpo. ¡Como fuego incontrolable! Pero no te quema ni te duele. Mientras que la lujuria es como una enorme roca que te oprime el corazón. Es una roca tan grande que ocupa toda tu cabeza y por eso siempre se le presta atención primero, pero dura poco.

Ella voltea en su dirección y lo encuentra perdido en pensamientos.

Dejó de prestar atención después de que ella dijo "El amor, para mí, es..." La palabra amor evocó rápidamente la nítida imagen de Hiro en su conciencia. Cuando piensa en él siente una ardiente llama en el corazón que lo oprime hasta hacerle temblar y sólo se calma cuando Hiro está cerca. Si Hiro lo mira, si le habla, si ve su sonrisa entonces desaparece la presión que le corta la respiración y sólo permanece la llama en su interior. Esa llama que lo mantiene cálido incluso si una helada ocurre en el exterior...

El brillo en los ojos de Sasuke reapareció. Sakura apretó la mandíbula, tomó aire y decidió que la franqueza escape de sus pensamientos para ganar el corazón de Sasuke.

— ¡Te amo, Sasuke-kun! —Exclamó con ánimo, atrajo la atención de Sasuke y el brillo en esas pupilas negras la llenó de valor para sujetarlo del cuello de la camisa. Por fin había conseguido que esa luz en Sasuke se refleje por ella y lo iba a sellar con un beso.

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La puñalada que llevó su corazón le hizo sentir una marejada de culpa. Quería que ambos fueran felices juntos, pero al verlos darse un beso...

—Vaya, vaya. —Dijo Tobi tomando lugar junto a él en la ventana del salón— Primero ella te abandona para que te vayas por tu cuenta en el bus y ahora hace una escenita de película romántica. ¡Agh! Demasiada miel para mi gus... ¡Hey! —Le agarró del brazo cuando intentó alejarse de sus comentarios. — ¿Qué parte no entendiste de que cuando me hables o te hable, debes mirarme? —Hiro lo miró a los ojos con indiferencia y Tobi lanzó una carcajada. —Con esa cara crees que puedes ocultar de mí lo que piensas y sientes, no. —Hiro se suelta y toma asiento en su puesto para terminar su almuerzo.

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Quedó en shock un instante cuando las facciones de Hiro, el cabello azulado y la piel nívea cambiaron drásticamente por la silueta de Sakura. La calidez de los labios le revolvió el estómago y la apartó de un empujón; votando la cajita de almuerzo a medio terminar. Dejarse llevar por los recuerdos imaginario de Hiro en su subconsciente bajaron su guardia y permitió que le robase un beso.

Se puso de pie indignado y humillado.

—No vuelvas a prepararme nada, nunca más. —Chasqueó la lengua y desapareció rumbo al edificio.

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Hiro terminó su almuerzo con lentitud. Tobi se levantó de la pared, cerca de la ventana, rumbo a la puerta trasera del salón y con cada paso contó en su mente: "Cuatro... Tres... Dos... Uno..." Abrió la puerta para salir, mientras una segunda persona entraba por la puerta delantera. Los pocos estudiantes dentro del curso observaron a Sasuke acercarse a Hiro en silencio, se acuclilló a su lado y reposó la cabeza en su hombro como había hecho antes otras veces. Hiro permaneció indiferente, pero en su interior la tristeza y el anhelo invadieron su corazón.

Sólo será un momento.

Los murmullos de los presentes comenzaron a taladrar la psique de Hiro. ¿Estaba seguro dentro del colegio o había informantes de Kakashi allí también? No quería alejar a Sasuke porque sabía que se sentía mal, pero si no hacía podría no volverlo a ver el resto de su vida.

Antes de alejarlo, él se apartó con la misma quietud con la apareció y la soledad envolvió su mente de nuevo.

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Fue menos de un minuto a su lado, pero fue suficiente para calmar su cuerpo y mente por lo sucedido en el jardín. —Oye, qué beso, eh. —dijo Tobi recostado en la pared de afuera. —Pero seguro que yo soy mejor que tú. —Sasuke lo miró de perfil.

—Soy mejor que tú en todo.

Ambos contemplaron al otro directo a los ojos con tal cantidad de odio que el aire se volvió denso para los pocos valientes que se atrevieron a cruzar por aquella parte del pasillo. Sasuke dio media vuelta para regresar a su salón.

—Vete de Japón. Tu presencia está demás aquí.

Tobi sonrió con simpatía por el comentario, pero sus ojos sólo reflejaron ira y desprecio.


/Instituto/Hora de salida/

El timbre sonó con fuerza. Los alumnos poco a poco salieron del curso inmersos en sus propios asuntos. Hiro levantó la mirada cuando un uniforme femenino se posó delante de su puesto mientras recogía sus libros. —Hoy vienes conmigo. —Ordenó Sakura con la mirada fría.

Hiro sólo asintió.

Caminar uno al lado del otro convirtió el ambiente en algo difícil de llevar tanto para Sakura como para Hiro. — ¡Hey! —Gritó un viejo conocido— Sakura-senpai, Hiro-senpai. ¿Es cierto que Naruto se fue a China para siempre? ¡En todas partes están hablando de eso! Le pregunté a un par de maestros y me dijeron que no saben si sea para siempre. Yo espero que sí. Es más tranquilo si no está él. Me preguntó si...

Las palabras imparables de Toneri mermaron un poco la tensa sensación entre Sakura y Hiro, pero la pelirrosa no podía quitar de su cabeza la idea de que Hiro haya empezado a odiarla por cómo lo estaba tratando.

—... y fue cuando yo...

— ¡Sasuke-kun! —Exclamó Sakura con efusividad al ver a su amado azabache recostado en el muro externo del colegio. — ¡Qué lindo que me estés esperando! —Agregó corriendo hacia el muchacho para envolverlo con sus brazos. El gesto no fue rechazado, pero tampoco se devolvió; aunque eso a Sakura no le importó.

Hiro apartó la mirada en dirección a la limosina donde los estaba esperando el chofer para llevarlos a casa, Sasuke lo vio pasar a unos pasos de él, pero decidió ignorarlo tal cual hizo Hiro. Sakura sujetó la mano de Sasuke y lo arrastró hasta la puerta trasera del auto con emoción. Ella esperó unos segundos para que Sasuke le abra la puerta, la acción sucedió luego de varios minutos en donde la quietud de Sasuke atrajo, esta vez, la mirada de Hiro por un breve instante y deseó no haber aceptado ir en el auto ese día.

— ¡HIRO~CHAAAN~! —gritó con un tono cantarino— ¡Parece que necesitas un aventón! —La sonrisa no le provocó nada grato en el estómago, pero en su mar de contradicciones decidió aceptar la oferta a tener que ir con ellos en el auto.

Quería que Sakura y Sasuke fueran felices, pero al verlos juntos el estómago se le revolvía.

—La veré en casa, Sakura-san. —comentó al alejarse sin mirar atrás porque si lo hacía se encontraría con los ojos de Sasuke. Tobi cerró la puerta del auto, se despidió efusivamente del grupo con la mano al aire que y tomó lugar del lado del conductor. — ¿Dónde vamos? —Preguntó Hiro con indiferencia.

— ¡A divertirnos un rato, obvio! —Tobi levantó una ceja en su dirección, pero aquello sólo le causó un calosfrío.

Sasuke subió a la limosina sin dejar de pensar en la actitud de Hiro y en lo ingenuo o estúpido que fue al aceptar la oferta de ese imbécil. Ambos autos partieron en rumbos opuestos y la figura solitaria de Toneri se quedó abandonada en la entrada vacía del instituto.

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Besos y abrazos en papel... :3