.

Disclaimer: Personajes de Masashi Kishimoto-sama y la trama es de Hang Yu-rang unni –sazonada a mi manera–. (-u-)

.


EL GATO Y EL RATÓN


/Distrito Tamana/Residencia Haruno/Día siguiente/

Sakura bajaba las escaleras de un humor muy particular. Hiro sabía que ella estaba así por su corta desaparición el día de ayer, esperaba explicarle que anduvo por las calles sin un rumbo en particular, pero Sakura no le había permitido explicarse y esa mirada que le estaba dando mientras descendía las escaleras sólo le podía decir que creía que él y Sasuke habían pasado toda la tarde de ayer juntos cuando fue lo contrario.

—Hiro. —dijo ella al llegar delante de él— Quiero disculparme por mi actitud de estos días, pero no con esto te estoy diciendo que seré dulce contigo porque eso me será imposible.

Hiro asintió mientras Sakura pasaba por delante de él con la barbilla en alto. Él la entendía. Sakura no podía tratarlo mejor porque él recibía la atención que ella quería de Sasuke. Si estuviera en su lugar, quizá actuaría de la misma forma.


/Instituto Konoha/Receso/

Desayunaba en silencio cuando entraron a su salón tres muchachas de aspecto dulce, pero su actitud le recordó a Ine.

—Tú eres la "famosa" Sakura, eh. —Dijo la más alta— Acompáñanos.

— ¿Quienes son ustedes? —Respondió Sakura sin mover un dedo de su puesto. El pequeño alboroto alertó a Hiro, sentado y almorzando a gusto hasta antes de ese momento. La más pequeña golpeó el pupitre, pero el dolor en la mano la delató y perdió fuerza en su fingida malvada actitud.

—Somos las Siete Reinas, niña, y debemos hablar contigo de un tema serio que involucra a Sasuke-sama. —la mirada amenazante de la más alta levantó a Hiro de su pupitre en silencio, pero ese pequeño movimiento tambaleó las piernas de las tres intrusas, dando un paso atrás casi de inmediato al verlo acercarse a Sakura.

Fue... Fue mala idea... —Susurró Chioori a la más alta.

Hiro se detuvo a un paso de Sakura y cruzó los brazos.

— ¡Solo...! Sólo queremos hablar con ella. De-De mujer a mujer. —Exclamó la más alta con valor que rodaba por su frente al igual que las otras dos.

Sakura se puso de pie. —Bien, vamos.

—Sakura-san no vaya. —sugirió Hiro con un tono suave que sólo usaba con ella, pero Sakura volteó con el rostro seco.

—No te entrometas. —espetó con molestia en su rostro— Tú ya no tienes que protegerme.

Las tres entrometidas salieron primero al ver la mirada de Hiro. Cuando la presencia de Sakura se perdió de su vista dio un paso en dirección a la puerta, pero Tobi lo detuvo del hombro; quien estuvo todo el tiempo en una esquina contemplando la situación.

—No seas tonta y sólo sé una observadora. —expresó con seriedad atrayendo su mirada de frialdad con un toque de angustia— Si ella quiere meterse en la boca del lobo, déjala. Ella la novia de Sasuke después de todo, algo se le debe de haber pegado de él en todo este tiempo, no. —Hiro suspiró he intentó soltarse, pero Tobi tiró de su brazo y lo arrimó a su cuerpo con fuerza para que se aparte de él.

— ¡Hey, tú! —Gritó a uno de los pocos muchachos que estaba en el curso durante la escena— Ve a decirle a Sasuke lo que pasó. ¡Chu! —El joven no dudó ni un segundo en dejar el salón después de escuchar los rumores del extranjero.

Hiro intentó apartarse, pero Tobi lo apretó un poco más a su lado, casi pasando el brazo alrededor del cuello.

—Hiro-chan~ Entiende. Las cosas que pasan en pareja no deben ser resueltas por otros.

Hiro dejó de luchar y bajó la mirada. No quería admitirlo, pero Tobi tenía razón. Sasuke era el novio oficial de Sakura, el colegio entero lo sabía; Sasuke era quien debía estar para Sakura en todo momento ahora... pero aún estaba su deber, su única razón para continuar viviendo tras esa máscara: Proteger a Sakura.

En un descuido de Tobi, lo empujó y salió del salón con paso presuroso sin correr. Tobi rodó los ojos y suspiró con fastidio.

.

Un muchacho llegó corriendo al salón.

— ¡Sasuke-aniki! —dijo casi sin aire— Unas... Unas chicas se lle... se llevaron a Sakura-aneki del salón.

No lo pensó dos veces y se levantó de su banca para ir a buscarla. Ya había pasado otras veces que alguien llegaba a avisarle que algo le sucedía a Sakura porque Hiro no estaba cerca para detener el ataque. No quería salvar a Sakura por le bienestar de la chica, no. Su prioridad era evitar el ataque porque él sabía a la perfección que con o sin ataque hacia Sakura, Hiro era quien tenía más que perder... Hiro tenía todo para perder.

.

La llevaron detrás de los baños que se perdían detrás del gimnasio. La presencia de una chica portentosa y rebelde resaltó entre la soledad y el verde follaje de fondo, su mirada desprendía desprecio y aunque no había escuchado más palabras que las que dijeron las lacayas en el salón, Sakura sabía que la solitaria muchacha era la líder y no tenía que ser un genio para saber lo que le diría.

— ¿Tú quieres hablar con...?

—Cierra la boca. No te he dado permiso de hablar, aún. —las palabras de la reina le causaron una fea arruga en su frente. —Escucha bien, mugrosa. Te ordeno que dejes a Sasuke-sama. Alguien como tú no merece estar a su lado: debilucha, frentona... Yo soy la reina que él merece y...

—No. —interrumpió con los brazos cruzados— No pienso dejar a Sasuke-kun sólo porque a ti te gusta. Yo lo amo y jamás permitiré que alguien lo aleje de mí.

La osadía y firmeza ruborizó el rostro de Yuri con fuerza por la rabia de su falta de respeto. — ¡Golpéenla! —gritó a las tres lacayas que tenía a un costado. — ¡No me escucharon! ¡Patéenla o yo lo haré con ustedes! ¡YA!

Las tres sudadas y angustiadas chicas se miraron entre ella con pesar y con un toque de duda dieron pasos largos hasta rodear a Sakura, quien se puso en una simplona pose de batalla que había visto en Hiro muchas veces, pero sin práctica sólo fue presa de las órdenes de una dolida reina sin rey. La más alta la sujetó del cabello y las otras dos le patearon las rodillas con fuerza provocando que perdiera el equilibrio y termine en el suelo. Las patadas no tardaron en tomar fuerza. Una de ellas agarró una rama cercana y empezó a azotarla en la cara mientras Sakura trataba de cubrirse y de resistir sin mostrar el dolor que aumentaba en un par de costillas.

— ¡Sasuke-sama! —Exclamó Yuri cuando él apareció en la esquina con la boca abierta después de revisar todos los rincones posibles. La presencia del joven apartó a las perras con espanto y él se acercó a una ensangrentada Sakura que en lugar de mostrarle dolor sólo le regaló una chueca sonrisa producto del labio roto. — ¡Espera! —Gritó Yuri anonadada al ver que recogió a Sakura en sus brazos en lugar de correr a los de ella— ¡Para irte debes golpearme o no desistiré de ti! —exclamó con ruego.

Sasuke le dio la espalda. —Sólo golpeo personas que valen la pena. —y con ello dejó el lugar rumbo a la enfermería para llamen una ambulancia.

— ¡Sabía que no era una buena idea! —Exclamó Chioori con alivio en el rostro, pero las piernas como gelatina— ¡Cómo pudiste pedirnos eso, Yuri! ¡Sasuke-sama fue benévolo en perdonar esta estupidez, pero imagina que no hubiera sido él quien daba su rostro aquí! ¡Yuri! ¡Hiro-sama seguro que no nos dejaba salir de esto en pie! ¡Me estás escuchando! —el rostro perdido de Yuri respondió su pregunta. —Ya no voy a formar parte de este grupo. Esto fue peligroso y tonto.

—Sí, también me salgo. —dijo la más alta.

—Sí, también. —expresó la tercera lacaya.

Las tres chicas miraron a Yuri sumida en la incredulidad de lo que había visto, dieron media vuelta para regresar a su salón, pero alguien les cerró el paso y el rostro se les volvió azul del temor.

—Sasuke-kun las perdonó, pero yo no dejaré pasar lo que le hicieron a Sakura-san. —comentó la serena, monótona y fría voz de Hiro en el sitio.


/Salones/Hora clase/

El sonido de las ambulancias atrajo la atención de los alumnos en el curso; hasta que la presencia del informante dio la noticia de primera mano: —Sakura-san se fue en la primera ambulancia que escuchamos, Sasuke-kun la acompañaba. —Tobi miró a Hiro, indiferente en el exterior pero claramente parecía agitado— Las ambulancias que se van ahora llevan a unas chicas que se encontraban golpeadas detrás de los baños del gimnasio. Se dice que Sasuke-san les dio una paliza porque fueron ellas las causantes de las heridas de Sakura-san, pero no hay testigos.

Muchos ojos viajaron a Hiro de manera discreta, no tan discreta, para contemplar sus manos en busca de rastros de violencia, pero al ver sus nudillos tersos creyeron la historia del muchacho; sin embargo Tobi observó la basta del pantalón del joven sucia con polvo y sonrió de medio lado con placer.


/Distrito Tamana/Hospital/

Después de los exámenes y el chequeo del médico, le permitieron a Sakura quedarse a solas con el chico que la había acompañado en la ambulancia, pero la mirada serena en Sasuke no le causó algo agradable en el interior. —Si... Si quieres puedes retirarte. —Dijo con un tono bajo esperando que rechazara la oferta.

—Volveré después de clases. —Dijo al dar media vuelta rumbo a la puerta.

La tristeza, decepción y rabia llamó a las lágrimas. Cubrió su cara bajo la sábana y liberó las palabras de su corazón para que consiguieran llegar al corazón de Sasuke y así ablandarlo lo suficiente como para que, al menos, le diera un abrazo de consolación. —Si... ¿Si Hiro hubiera sido... sido golpeado sería diferente tu reacción? —Volteó y observó la silueta del muchacho cerca de su camilla. ¿Era posible que esa solitaria idea lo haya molestado? No estaba segura de si quería encontrar una mirada indignada en Sasuke, pero necesitaba sacar esa carga que agobiaba sus pensamientos.

Aparto la sábana y descubrió a alguien que no esperaba ver allí.

— ¡Qué haces aquí! —exclamó asustada, tomó asiento rápidamente para llamar a una enfermera con el comunicador, pero él sonrió con camaradería.

—Sólo vengo a ayudar. —expresó Tobi con un tono juguetón— Estoy aquí para decirte cómo ganarte el corazón de Sasuke. —Esas palabras apartaron sus manos del control casi de inmediato.


/Hospital/Pasillo/

Era más que seguro que Sakura no quería verlo allí, pero necesitaba saber si estaba bien, si necesitaba algo. No le importaba recibir un regaño o gritos siempre que pudiera verla con sus propios ojos; de comprobar su estado de salud... Había una presencia que se acercaba a él de frente, Hiro sabía quien era, pero permaneció con la mirada en el piso intentando buscar las palabras adecuadas para decirle a Sakura que estaba aliviado de verla bien. Iba a ignorar a esa persona porque él estaba en el hospital para visitar a Sakura, nada más.

— ¿Eh?

Fue tarde para reaccionar porque Sasuke lo sujetó del brazo para llevarlo a las escaleras de emergencia. Descendió hasta el descanso, lo empujó con un poco de rudeza hacia la esquina y bloqueo su paso con los brazos a cada lado de sus hombros. La cercanía de Sasuke aceleró su corazón con mayor fuerza, porque el sólo tacto de Sasuke en su antebrazo ya había surtido efecto en su pecho.

—Déjame pa...

— ¿Por qué huyes? —interrumpió molesto— Deja de evitarme. ¿Por qué no quieres hablar conmigo?

— ¿No es obvio? —respondió mirándolo a los ojos con frialdad— Me arrinconas siempre. Soy hombre, un hombre como tú. —Hiro lo empujó del pecho y dio un par de pasos hacia las gradas para salir de allí.

—Acepto la distancia, pero no que huyas de mí. —indicó Sasuke con calma lo que detuvo sus pasos en el segundo escalón— Me pides que sea novio de Sakura, pero no aceptas si quiera que apoye mi cabeza en tu hombro. Ese estúpido gesto me permite soportar todo esto.

Hiro sintió como su corazón se estrujaba con las palabras. Sasuke tenía razón, le pedía cosas sin darle nada más que dolor e incomodidad. Hiro tragó con pesar para darse valor "Discúlpame, Sasuke-kun" y volteó. —Eres una molestia. —Los ojos de Sasuke se abrieron de para en par— Deja de usarme como una cubierta a una homosexualidad falsa. Esos sentimientos que dices tener por mí son falsos, ¿o ya no recuerdas lo que me dijiste en la cabaña aquella vez? Dijiste que jamás amarías a nadie de nuevo porque tu corazón murió con tu primer amor. —La frialdad en la mirada de Hiro continuó— Deja de ser tan molesto.

Hiro dio media vuelta para continuar, pero Sasuke lo tomó del cuello y lo llevó contra la pared.

—Anda, golpéame. Quizá y así dejas de creer en esta ilusión que creas, Sasuke-kun.

Sasuke levantó el puño, pero en lugar de empujar la mano hacia él, Hiro sintió un tirón de su camisa y después la calidad de los labios de Sasuke tomaron sus sentidos desprevenidos. Trató de apartarlo, pero Sasuke no tenía intenciones de dejar que se aleje y con ambas manos en las mejillas, Hiro abrió la boca y la lengua de Sasuke consiguió ingresar.

Cada parte de su cuerpo se tensó, sabía que estaba mal, que en cualquier momento alguien entraría por la puerta de emergencia o que alguna cámara los delataría, pero la sensación que experimentaba con Sasuke inhibió todo sentido de alerta, todo sentido de protección y su cuerpo se dejó llevar por la salvaje y prohibida belleza del beso.

No duró más de un minuto, pero el tiempo los mantuvo allí por algunas vidas.

Cuando Sasuke soltó su rostro y sus labios la magia la regresó a la realidad.

—De ahora en adelante haré lo que me dé la gana. —expresó Sasuke con un rostro serio, pero en sus ojos podía contemplar una sonrisa oculta de satisfacción por haber cedido al beso. —Esto no es una ilusión y si es o no es amor me daré cuenta mientras lo intento.

Las mejillas de Hiro ruborizaron con fuerza, quería salir decir mil y un cosas, pero en su cabeza había un torbellino y antes de empeorar más su situación se obligó a recordar a quien lastimaba con todo eso.

—Qué... ¿Qué va a pasar c-con Sakura-san?

—Eso no me importa.

—P-pero... —Hiro tomó aire para intentar recuperar aquella máscara que debía llevar siempre. —N-no lo hagas, Sasuke-kun. S-sí actúas de esa manera sólo vas a c-conseguir que todos salgan heridos.

—Eso ya pasó. —contestó de camino a las escaleras que lo llevaban al piso de abajo. Hiro lo vio bajar paso por paso sin la mínima idea de dar la vuelta. Él ya tenía la determinación de no desistir. Si de verdad él empezaba a actuar así de impulsivo desde ese momento en adelante todo iba a... Respiró profundo un par de veces para eliminar ese ardor en el rostro y corrió tras él para hacerlo entrar en razón.

— ¡Sasuke-kun, Sasuke-kun! —exclamó intentando alcanzarlo en las escaleras, pero él o ignoró. — ¡Sasuke-kun, por favor! —no fue hasta salir del hospital que Sasuke se detuvo, cruzó los brazos y le dejó hablar. —No vayas... No vayas a dejar a Sakura-san.

—No. Ya estoy harto de fingir. —contestó con orgullo— Y si vas a seguirme para decir esas estupideces entonces regresa adentro porque no vas a hacer que cambie de parecer.

—Pero... Pero... —Sasuke dio media vuelta para retirarse, pero Hiro lo agarró de la manga del uniforme— ¡Está bien! Está bien, yo... Yo ya no voy a huir, pero... pero no dejes a Sakura-san, por favor.

Sasuke sabía que aquello que Hiro había dicho le costaba una eternidad de reconocimiento, pero en lugar de aceptar apartó el brazo; ya no iba a caer de nuevo en un círculo vicioso que sólo favorecía a la molesta chica de cabello rosa. —No. Ya no vendré a visitarla. —Hiro lo observó pasmado y Sasuke se alejó rumbo al auto para ir a casa. "Encontraré la forma de mostrarte que lo que siento por ti, Hiro, es real. Lo único real que tengo en mi vida"


No me pregunten porqué se llamaban las 7 Reinas si sólo aparecieron cuatro. Sólo espero no volver a saber de ninguna de ellas más adelante (porque eso me deja sin personajes jejejeje).

Disfruté el beso, UFFF QUE SI! ¡Bien hecho, Sasuke! Pero tengo una horrible sensación de que algo malo va a pasar porque, recordemos, este fic es bien HDP con la felicidad del prota... Mejor voy preparando mi litro de helado y pañitos para las lágrimas. x'(


Besos y abrazos en papel... :3