Advertencias: OoC. Errores de ortografía y cohesión. Errores de dedo. Muchisimos.
Hogar, dulce hogar.
El mundo se volvió un campo de batalla. Hace mucho que no vio a Kushina a tal nivel de enojo, despertó a Naruto en el proceso y Minato, deseando escapar de la casa sólo trato de calmar a su esposa.
Deidara estaba más que sorprendido, sus padres suelen avisar cuando van de visita a la ciudad de Tokio, además de hospedarse en un hotel cercano y no en el departamento de su hijo, aun cuando es bastante cómodo es más bien austero. Pero ahora parecía increíblemente pequeño e incómodo por la situación.
—Cielo, cálmate. A fin de cuentas, él ya vive solo. —
—¡Silencio Minato! ¡Lo último que quiero es ver a mi hijo convertido en un alcohólico irresponsable! —
—Mamá, por favor, ni siquiera tome tanto. —
—¿O sea que sí tomaste? ¡Deidara! Yo no te eduque de esta manera. ¿Cómo pude cometer tantos errores? ¿Debería rendirme como madre? ¡Naruto! ¿Dónde estás? Te llevaré a un mejor lugar bebé, un minuto más en esta casa y te convertirás en un rebelde sin remedio y yo no puedo perderte así, bebé. Todo estará bien. — La pelirroja jamás dejo su histriónico tono de voz, corriendo a la habitación del ojiazul que se apropiaron como suyo y ahí descansaba su pequeño hermano.
Por lo menos Minato se sintió más aliviado al ver a su esposa yendo a llorar al lado de su pequeño hijo. Eso era más aceptable que sus gritos. Suspiró cansado, faltaba poco para el amanecer. Sonrió encantado en torno a su hijo mayor y abrazó sin previo aviso.
—Es un placer verte, hijo. —
Finalmente, Deidara pudo despejarse un poco, correspondiendo.
—Supongo que… gracias por venir. ¿Qué hacen aquí? —
—Es bastante tarde y no has dormido nada, mañana hablamos. Lamento tomar tu habitación sin avisarte. Kushina consideró un buen castigo tomar tu tan apreciada privacidad. Descansa. —
—Está bien padre. —
Todas las luces de su hogar fueron apagadas, ante sus inesperadas visitas tomó una abrigadora frazada y la colocó en su regazo mientras tomaba el sofá a modo de cama. De verdad lo había escondido bien, pero el tremendo disgusto que sintió por los gritos de su madre bajó bastante el mareo que ya traía encima. En un intento de entrar en calor metió las manos a los bolsillos de su chaqueta, encontrándose con un delicado trozo de papel. Haciendo caso omiso a aquel descubrimiento, dejó el papel perfectamente doblado en el suelo, disfrutando de las pocas horas que podía conciliar de sueño. Agradeció que este fin de semana no tendría que ir a su trabajo.
[…]
—Hermano, ¿por qué siempre tiene que pasar esto después de pequeñas reuniones en tu casa? — Preguntó Shisui, ante la ironía de aquel encuentro. Apenas salieron los primeros rayos del sol comenzó a tirar en una gran bolsa de basura las incontables botellas, latas, cigarrillos, ceniceros y…. condones y ropa interior femenina que estaban en el baño.
La verdad es que han tenido mañanas peores. Quizá lo peor fue encontrar a Hidan desnudo en la cama. O la prueba de embarazo usada. Ni hablar del lavabo roto.
No lo sabía. Ya todo era posible. Cada fiesta asistía cada vez más humanidad y quizá ahora no sería la excepción. El DJ apenas se retiraba y algunas personas aún dormían en improvisados espacios que ellos mismos se hicieron en la casa.
El Uchiha mayor encontró ahora una prenda femenina sobre la lámpara de la sala. Shisui lo tomó sin saber exactamente que hacer con ella.
—Itachi… ¿Quién era la chica de anoche? — Preguntó el mayor.
—No lo sé. No me dijo su nombre. — Respondió tranquilamente, saliendo de su hogar con dos bolsas de basura.
Shisui río para sus adentros, acostumbrado a ese tipo de respuestas.
[…]
—¡Deidara! — El pequeño Naruto ya estaba consciente del sorpresivo viaje que tuvieron casi a media noche, a diferencia de su hermano que seguía durmiendo en el sofá, deseando que sus gritos se callaran, pero empeoro cuando el pequeño ojiazul comenzó a saltar en repetidas ocasiones sobre su cuerpo. Maldita sea, ¿era demasiado difícil pedir un poco de descanso? Molesto y sin contemplaciones, asomo sus manos entre las sábanas para tirar su pequeño cuerpo al suelo, que cayó con brusquedad.
Naruto, en silencio y triste por esa respuesta, observó a su hermano en espera de alguna respuesta. Dos pequeñas lágrimas amenazaban con salir de sus ojos. Deidara, resintió un poco en su conciencia por aquel acto y temiendo encontrar a su hermano inconsciente asomó un poco la vista en dirección a él. Agh, sólo tenía su intensa mirada, esa que usaba antes de hacer un berrinche. Naruto captó eso y comenzó a llorar.
—Hermano… ¿porqué me tiraste? ¿no querías verme? — Sus palabras apenas y eran comprensibles por la agitada respiración de su drama.
Esto era una maldita pesadilla. Desde hace horas lloraba para sus adentros para volver a su hogar y resulta estar peor. Al menos en la fiesta tenía una amena conversación.
Hastiado, se levantó y Naruto bajó la voz.
—¿Quieres desayunar? — Preguntó bastante irritado, su hermanito ignoro aquello y su propia escena dramática.
—¡Sí! — Encaminándose a la pequeña cocina, Naruto fue corriendo tras él y de inmediato abrazó a su hermano por la espalda. —Te extrañé, hermano. —
El enojo del rubio mayor se calmó de inmediato, dando medio vuelta se agachó a su altura y correspondió el abrazo.
—Yo también te extrañe, Naruto. —
La sonrisa en el pequeño fue un maravilloso regalo. Sus ánimos iban mejorando y de verdad agradecía aquella visita a su hogar.
Adentrándose en la cocina, preparó un simple cereal con leche para él y su hermano. Un par de horas conversando con él fueron bastantes agradables. Naruto se adaptaba muy bien a la ausencia de su hermano, aunque claro lo extrañaba demasiado y sinceramente él también resentia la falta de su hermano.
Más tarde sería acompañado por su padre y su madre, quién finalmente pudo calmarse después de aquel drama de madrugada bajo la excusa de "Quizá exagere un poco".
—Lamento haber llegado sin avisarte, bebé. — Mencionó Kushina, olvidando ese pequeño detalle.
El rubio por un momento se sintió vulnerable en su propia casa.
—Sí… respecto a eso, madre. ¿Cómo entraron? —
La pelirroja se sonrojó por un momento, nerviosa, tratando de responder a su pregunta. Sin embargo, Minato se le adelantó.
—La última vez que venimos, tu madre sacó una copia a tus llaves sin que te dieras cuenta. —
—¡Minato! —
—¡Mamá! ¿Acaso no merezco mi privacidad? —
—¡Hijo! Te conozco y no me lo hubieras permitido, de haberte dicho volverías directo a Akita sólo para quitarme las llaves. Eran para emergencia, cielo. Como esta. —
—Mamá, ¿cuál emergencia? —
El rostro de Kushina se iluminó de la emoción.
—Cielo, ¡es increíble! Tu padre ha sido asignado a un proyecto nuevo de la compañía. Estará en Tokio algunas semanas y decidimos venir todos este fin de semana. ¿No te encanta la idea? —
El sentimiento de vulnerabilidad que resintió en su supuestamente espacio seguro desapareció, recordando como su padre buscaba tanto aquel ascenso desde hace tiempo.
—Padre ¡eso es genial! — Compartiendo la emoción de su familia se levantó de su asiento para abrazar a su progenitor. Sin embargo, Kushina interrumpió.
—Y tendrá que vivir aquí contigo. —
—¿Qué? —
[…]
Su tan anhelada siesta finalmente llegó. Naruto quiso dar un paseo por la capital y Deidara declinó la invitación de acompañar a su familia. Por el momento su devastado estado de ánimo necesitaba un respiro. Ya pronto comenzarían los exámenes finales y necesitaba el mayor descanso posible, sólo para recargar fuerzas en el último momento del semestre. A veces extrañaba sus empleos de medio tiempo, pero el dinero y su plan de estudios le requería cada vez más inversión. Y su empleo en la residencia Uchiha le dejaba más dinero del que podía aspirar considerando su breve trayectoria laboral.
Sinceramente se sentía afortunado.
Horas más tarde, despertó bastante confundido. El cielo ya comenzaba a oscurecer. Había dormido cerca de 3 horas.
Sacando una parte de su último salario, llamó a sus padres citándolos en una zona bastante cosmopolita de la ciudad. Apenas y había tenido tiempo de hablar con ellos, incluyendo la intensidad de la madrugada. No los veía con frecuencia y en verdad tenía mucho que contar.
Un par de horas después de haberse tomado un baño y ropa casual se dirigió a esa zona.
Una vez ubicado el restaurante, entró a donde su familia ya lo esperaba, bastante sorprendido desde el momento de la llamada.
—Hijo, ¿estás seguro de esta invitación? — Preguntó Kushina una vez saludó a su pequeño bebé.
—Mamá, no hemos podido hablar tranquilamente. Te explicaré: Renuncié a mi último empleo. —
—¡Deidara! Llevas cerca de cinco empleos, darás muy mala imagen, ¿qué ocurre contigo? — Interrumpió Kushina, nada contenta. Siempre terminaba enterándose del desastroso récord laboral de su hijo y aún cuando era empleos informales en cafeterías o siendo mesero no podía ser tan irresponsable.
—¡Mamá! No he terminado. Sí, yo sé que deje mis anteriores trabajos. En mi defensa, debo decir que mis anteriores jefes eran unos idiotas. Sólo por ser estudiante pretendían explotarme y yo no iba a permitirlo. Cuando estaba buscando un nuevo empleo hace algunas semanas pasó algo muy extraño. ¿Recuerdas a Itachi? ¿Itachi Uchiha? Resulta que su mamá quería que su hermanito aprendiera de artes plásticas, así que ahora le doy clases en la tarde, pero me ofrecieron un pequeño pago extra por cuidarlo la tarde completa. Aunque a veces me consume demasiado tiempo, no tienes idea de cuanto me pagan, no podía dejar una oportunidad así. Aún si encontraba un trabajo de tiempo completo, el salario está muy alejado del que recibo ahora. Y madre, necesitaba un suspiro. También tú, sé que han tenido problemas económicos y por eso estuve a punto de no entrar a este año a la Universidad. Cada vez me piden más materiales de artista y no son nada baratos. Han gastado mucho dinero en mi educación, quisiera que ambos dejaran de preocuparse tanto por mí, Naruto también tiene gastos. Créeme madre, por ahora estoy bastante desahogado y será así por bastantes meses. — Terminó de explicar el ojiazul, ante la atenta mirada de sus padres y la curiosidad del rubio menor. Minato sintió completa admiración por su hijo y aquel gesto tan significativo de su parte. Kushina se sintió bastante emocionada por aquella respuesta y después repasó sus palabras. ¿Uchiha?
—Hijo… ¿trabajas con Mikoto? —
Ahora la sorpresa fue por parte del ojiazul.
—Sí… Mikoto Uchiha. ¿La conoces? —
La emoción jamás dejó de percibirla.
—¡Ella fue mi mejor amiga de la infancia! —
Eso era…. ¿bueno?
Oh Dios, no.
El mundo a veces podía ser un pañuelo. De repente, dejó de sentir hambre y su madre estaba feliz por ordenar en aquel lugar tan encantador que su hijo muy amablemente se ofreció en pagar la cuenta completa.
Minutos después de terminar de cenar, Kushina bombardeo a su hijo respecto a su nuevo trabajo. Detalles de su salario, el trato que recibía de la familia Uchiha, el pequeño Sasuke e incluso de su hijo mayor Itachi.
La pelirroja, siendo una mujer tan maternal y apasionada por sus hijos estuvo a punto de colapsar cuando supo que entre sus deberes estaba el de cuidar a otro niño pequeño.
—Bebé, mañana mismo te enseñaré a cocinar para que no intoxiques al pequeño Sasuke. Además, vives solo desde hace meses, ya debiste haberte enseñado a cocinar, es necesario saber eso en la vida. — Reprimió su madre, dando por terminada la cena y regresando a casa.
Otra noche durmiendo en el sofá. Con una madre emocionada por la nueva perspectiva que había tomado su hijo desde la última vez que lo vio. Se sentía emocionada de como poco a poco la situación por primera vez en mucho tiempo se veía más optimista. Esa noche se fue a dormir bastante tranquila.
Todas las luces de su pequeño refugio personal estaban apagadas a excepción de una discreta lámpara de la sala. Sirviéndose un vaso con agua, se dirigió a su improvisada cama y justo antes de tomar asiento fue cuando se percató de aquel trozo de papel que había encontrado en sus bolsillos, tirándolo a sus pies sin darle importancia. Curioso, lo tomó despreocupado, abriéndolo en el proceso.
"Espero verte el viernes en la noche…"
Aquel mensaje le provocó una regresión inmediata a aquellos días de bachillerato, en incontables y diarias situaciones inverosímiles de adolescentes románticos mandando cartas, llorando por los pasillos por el rechazo o como el simple hecho de declararte a alguien era una odisea inmensa donde la complicidad de otros tanto jóvenes no podía faltar.
Como artista, puso atención detalladamente en la pulcra caligrafía y la fineza de sus trazos. De repente, dejó de notar los detalles individuales de las líneas, las letras como un conjunto y la forma en que estaba constituida aquella frase.
Oh no.
Esto debía ser una broma.
Esa era la letra de Itachi Uchiha.
Me quede sin beta, maldita vida injusta. Mis últimos capítulos se inundan de errores y no tengo el tiempo que merecen estos capítulos para ser corregidos.
Oh, mis quejas diarias en and now a thousand years between terminaron, abandone esa historia para ahora quejarme aquí. Nocierto. Terminé y estoy inmensamente feliz por eso. Ahora mi corazón se moverá al ItaDei, un terreno completamente inexplorado para mí y estoy nerviosa y feliz por entrar a este fandom que es nuevo para mí(?)
Es un compromiso importante el que he decidido retomar, haré lo posible por no volver a desaparecer. Lo merece a quién estuvo aquí desde el inicio y es algo muy significativo para mí que aún así volvieron a leerme después de años. Gracias!
¿Dónde está el yaoi?! En el siguiente empieza, ya, fue mucha emoción. Quería hacer una introducción importante de la familia Uzumaki porque será relevante más adelante, personalmente, me gusta introducir a DeiDei como Uzumaki uvu
Oh, sus reviews! Que considerados, muchísimas gracias.
Hatake-Seikatsu: Es el club más devastador que tengo. Tengo el club del desempleo, de los dramáticos, de las feministas, de los ñoños, (nocierto). Gracias por tu tiempo de dejarme un encantador review, espero te haya gustado el capítulo de hoy, prometo que poco a poco su extensión será aún más grande. Gracias!
Roms: Gracias por darle una oportunidad a esta pareja! Haha, tiene su encanto, lo prometo! Espero que continues por estos lares, ver que te parece esta historia. Gracias! n_n Y felicidades por los avances que has tenido estos días, sólo me queda echarte porras para lo que sigue!
Queen Of Yaoiland: Estoy muy encantada por tu nickname. Maldita mala fama que me adjudique, te prometo que poco a poco la espera sera cada vez menooooos! Ya no tardaré en el siguiente capítulo. Muchas gracias por tu review. Espero hayas disfrutado este n_n Muchas gracias!
Amixes, gracias por aún creer en mis cochinas mentiras y quedarse aún cuando ya me fui antes. Me parece algo muy lindo y sería un descaro de mi parte irme de nuevo sin motivo. Gracias por seguir! Les mando muchisimo amor.
Hasta el siguiente capítulo!
