Advertencias: OoC. Lo típico. Yaoi. Ortografía. Errores de cohesión.
IMPORTANTE
Aún con las fechas aclaradas, me parece importante remarcas que las escenas se alternan entre dos fechas:
7 de Agosto
14 de Agosto.
También se alternan escenas el mismo día, pero a distintas horas. Podía prestarse a confusiones, así que me parece importante remarcarlo.
Disfruten:
Rumores. Parte I.
Residencia Uchiha. 14 de agosto. 2:03 p. m.
La finalización del verano para dar paso a sus actividades escolar y laboral se dieron de una forma un tanto extraña. Considerando las materias de este año, aunado al regreso de sus padres y su nuevo hogar era todo bastante confuso.
Gracias al apoyo de la familia Uchiha, Naruto puedo ingresar sin problemas a un colegio con excelentes referencias académicas. Su relación con Sasuke era cada vez más cercana y en ocasiones no sabía si eso eran buenas noticias. Esos dos niños eran profundamente opuestos. Tan opuesto como el artista con Itachi.
—¡Sensei! Hoy es lunes. — Dijo el pequeño en cuanto el ojiazul terminó de instalarse en su hogar.
—Lo sé, tú hermano y Shisui llegarán más tarde. — Respondió, al mismo tiempo que tomaba las llaves del auto. Era un pequeño auto austero que Itachi usó por poco tiempo, debido a que su ingreso a la Universidad suponía lo que Fugaku describió como "Debes verte más presentable, ya casi eres abogado", para después comprarle un auto de lujo que el ojiazul veía como innecesario.
—Sensei, ¿por qué Naruto no vino hoy? — Preguntó el pequeño, ajustando el cinturón de seguridad.
—Lo siento Sasuke, hoy mi madre lo tuvo que llevar al dentista, mañana podrá venir a jugar. — El rubio aun sentía bastante temor con el auto, pero las intensivas clases del verano le dieron la suficiente confianza para sentirse capaz de estar solo con el niño y llevarse el auto, a fin de cuentas, no era una distancia tan significativa.
Y de hecho, poco a poco le encontraba el gusto por estar frente al volante, podía ser algo bastante reflexivo. Y si algo necesitaba Deidara era tiempo, entre el nuevo ciclo escolar y el trabajo, no podía darse un momento para sí mismo, lo pudo haber tenido en el verano, pero justo a días de concluir; una serie de extrañas circunstancias y eventos dieron paso a su vida.
No podía asegurar cuando se empezó a trazar el camino para llegar a ese momento, viendo en retrospectiva, tal vez fue la primera vez que sintió incomodidad al ver a Itachi con alguien más, no estaba seguro.
Trataba de encontrar entre esas fechas de tiempo, el motivo porque Itachi comenzó a dejar de cortejar al rubio, ya no hacia mas halagos a su persona ni mucho menos comentarios en doble sentido, había dejado de intentar acercarse a él y todo aquello era… muy raro.
No tardó en darse cuenta de que extrañaba esa dinámica entre ellos, de verdad le hacía falta.
Con bastante desánimo, siempre llegaba a la misma conclusión: todo eso había terminado porque Itachi finalmente estaba con quien debía estar.
Y eso lo dejó muy devastado.
[…]
Residencia Uchiha. 7 de agosto. 3:46 a. m.
—Gracias. — Dijo el ojiazul en cuanto Shisui ofreció uno de sus cigarrillos.
Se encontraba recostado en la cama, completamente derrotado sólo pudiendo contemplar el techo ajeno. Su mano colgaba con gracia del extremo de la cama para que la ceniza del tabaco cayese al suelo. Shisui tomó asiento en la silla ergonómica que formaba parte del escritorio, preguntándose porque el joven artista no estaba con su excéntrica personalidad a flote. Él estaba molesto y no sabía por qué. Llegó a pensar que había sido mala idea todo esto, pero Deidara habló para romper el cuasi silencio de la habitación.
—A veces siento que me equivoque al escoger este trabajo. — Resurgió aquella ambivalencia por odiar que Itachi lo vulnerara tanto. Además, ni era para tanto. El beso ni siquiera había sido algo apasionado. ¡¿Por qué se molestaba por aquella tontería?! Era cierto que se parecía haberse calmado y ya no buscaba más compañía sexual, pero no tardó en regresar a todo eso. De hecho, recordaba haber insinuado una apuesta con Obito al respecto de cuanto tardaría en buscar a alguien más. Se odiaba ahora por permitir que aquello le afectara.
El maldito niño prodigio podía acostarse con quien fuera y no había porque sentirse mal por eso.
Dio un profundo suspiro al mismo tiempo que sacaba el humo del cigarrillo. En un intento de dejar de lamentarse por eso, preguntó al Uchiha.
— ¿Qué te aflige desde hace tiempo? —
La pregunta le sorprendió. Vaya, quizá había sido menos discreto de lo que había pensado. Creía que hizo un increíble trabajo tratando de ocultar su propio malestar pero al parecer no había funcionado.
—Pensé que no era tan obvio. — Respondió.
—No lo eres. Tengo un vago recuerdo de ti, contándome tantas cosas… Y siendo sincero, no tengo idea de que decías. —
Shisui río con complicidad, él también tenía vagos recuerdos de aquella fiesta.
Se tomó la libertad de encender otro cigarrillo y recostarse al lado del ojiazul, prestando la misma atención al techo. Dio una calada profunda y soltando el aire, sentía que también quería dejar ir todo aquello que lo consumía.
—Desde hace meses me siento miserable con las decisiones que he tomado. Toma mi vida fui criado y moldeado para acatar las reglas y siempre apoyar a la familia cuando esté mal, pero ¿alguien de mi familia se ha preocupado por cómo me siento yo? Odio lo que hago, odio profundamente no poder decidir sobre mi vida, odio cada maldito día que pasa y con eso se acorta mi tiempo libre. Siempre odié entrar a la Facultad de Leyes y más aún odio que pronto saldré y tendré que malgastar toda mi maldita vida siendo miserable. —
Poco a poco la reciente molestia que tuvo Deidara iba disipándose, incluso se sentía avergonzado por permitir que algo así lo hiciera sentir tan mal. Y en parte ahora entendía porque el extraño aprecio de Shisui hacia su persona. Siempre le decía cosas como admirar su decisión de formarse como artista, sabiendo la incertidumbre que implicaba vivir del arte.
Vaya.
Shisui lo envidiaba. Y al parecer bastante.
Y todo porque Deidara tuvo la valentía de hacer lo que siempre quiso, aún contra todos en su contra.
Algo que Shisui jamás podría hacer.
—Pero estas no han sido tus decisiones. — Respondió el ojiazul.
El Uchiha se sentía doblegado, siempre había sido un joven apegado a su apellido y el simple hecho de pensar en no seguir la sagrada familia era inconcebible. Tenía un puesto escrito con su nombre desde el momento en que nació, su futuro era al lado de Itachi.
Pero era un futuro que nunca pidió. Como tampoco sus decisiones.
—Me habías dicho cuál era tu verdadera vocación, pero sinceramente tampoco la escuché. Lo siento. — Continuó Deidara. — Pero no tengo que conocerla para saber que serías muy bueno.
—Yo siempre quise estudiar psicología. Estudiar la mente humana. Eso siempre es lo que he deseado. — Confesó Shisui, aunque parecía que más bien lo decía para sí mismo.
— ¿Y qué te detiene? — Preguntó Deidara, en un amago silencioso para pedir otro cigarrillo, que el pelinegro comprendió de inmediato.
Shisui quiso por un momento dar la respuesta a aquella pregunta, pero sería volver a repasar en la enorme represión que su familia solía dar, así que no se atrevió en lo absoluto volver a pensar en eso. Le frustraba demasiado recordar como solía ser su toma de decisiones, la enorme carga que implicaba su apellido y la gran cantidad de responsabilidades que ya tenía en su haber.
Y todo por ser demasiado brillante.
El ojiazul, en cambio, lo visualizó por completo como todo un experto en la materia. Su simple presencia llamaba a quietud, paz, reconciliación y mucha esperanza. Vaya, en verdad sería un increíble psicólogo. Sentía incluso lástima que el gremio se perdiera de semejante talento.
Pero también podía palpar su desesperación. Muy seguramente en otras circunstancias, si escuchaba salir esa confesión de sus labios se hubiera burlado abiertamente de él, considerándolo cobarde y hasta merecedor de todo ese sufrimiento.
Pero tanto tiempo con la familia Uchiha no pasa en vano.
No era ningún secreto que todo Uchiha pertenencia a la clase alta. Ataviados de lujos que para ellos eran simplezas. Sus problemas de primer mundo eran una burla a las necesidades ajenas. Incluyendo que sería una pesadilla terrible saber que uno de los prodigios más prometedores de la familia decidiera no continuar con el legado de la familia.
Sería atroz.
Por un momento, dejó de pensar tanto de él e hizo un fuerte ejercicio de empatía con Shisui.
Se imagino lejos de lo que siempre fue su vocación, se imaginó nunca haber ingreso a la Facultad de Arte, nunca haber practicado para desarrollar su increíble habilidad para el arte y fue abrumador.
Resintió claramente la enorme pena que cargaba Shisui y era una sensación terrible.
Ver a un joven con tanto potencial cumpliendo caprichos ajenos.
Pero también comprendía que todo Uchiha estaba inmerso en un profundo sistema conservador y bastante arraigado. Lo sabía muy bien, llevaba demasiado tiempo en casa de Itachi para darse cuenta.
Al menos ya no sentía esa profunda molestia por ver a Itachi besando a aquella extraña. Solo malestar. Eso tampoco lo hacía sentir mejor, más cuando se supone que no debía sentir el más mínimo desagrado.
— ¿Le has dicho a Itachi de esto? — Cuestionó Deidara.
—No. Y no porque no confié en él. Tú sabes que él casi mi hermano. Pero siento que no me entendería en lo absoluto. No lo sé, nunca lo había hablado con alguien, nunca se lo había dicho a alguien. Pensé que algún día tomaría el gusto por esta carrera, pero resultó todo lo contrario. Ahora la odio más que nunca. — Se sinceró el Uchiha.
—Nunca es demasiado tarde. — Dijo Deidara.
Shisui encendió nuevamente otro cigarrillo. Sentía un leve consuelo por permitirse a sí mismo este espacio, como también agradecimiento. No sabía por qué, pero realmente sentía un apoyo silencioso pero sobre todo sincero por parte del artista.
Al menos no estaba solo.
Sin ninguno notarlo, las horas pasaron.
Shisui quedó profundamente dormido y el ojiazul sólo observaba por la ventana los vestigios acostumbrados de estos encuentros.
Le dio la última calada al último cigarrillo que le quedaba.
Ahora sentía mucha más empatía con el joven Uchiha que al parecer ahora dormía mucho más tranquilo después de sincerarse tanto aquella noche. Bueno, al menos uno estaba tranquilo.
Con desánimo recordó al Uchiha besando a alguien. Y fue cuando surgió la duda, ¿A quién fue?
Tampoco es como que le importara.
Con molestia arrojó la colilla aún encendida por la ventana y volvió a la habitación.
Para ese instante ya el cansancio era demasiado y se recostó en la cama, procurando no molestar al Uchiha.
Cerró sus ojos y para aquel momento podía sentirse el alivio de tomar el sueño del que se estaba privando, sólo se sobresaltó ligeramente cuando escuchó la puerta de la habitación cerrarse. Recordaba que estaba abierta de par en par, al menos agradeció mentalmente a aquella persona anónima que tuvo la gentileza de hacerlo. Fue su último pensamiento antes de caer dormido.
[…]
Dylan's Candy Bar. 14 de agosto. 3:20 p. m.
—¡Nii-san! — Exclamó el pequeño al ver a su hermano entrando por la puerta. Emocionado, bajo de la silla corriendo a su encuentro, como era usual, Itachi se hinco para estar a la misma altura de su hermano.
—Sasuke, ¿acaso no has ordenado? —
—No, estaba esperándote. — Dijo el pequeño con suma inocencia, Itachi lo tomó de la mano y se dirigieron a la barra a ordenar.
Como cada lunes, era costumbre de Itachi, Shisui, Sasuke, Naruto y Deidara ir por helado a la dulcería favorita de Itachi. Porque tampoco sabía que al Uchiha le fascinaban las cosas dulces.
Y así como también se sabía de la ausencia de Naruto, aquella tarde a Shisui tampoco le fue posible asistir.
El ojiazul simplemente se dedicó a esperarlos, preguntándose por décima vez en esos días, si Itachi continuaría comportándose de esa forma tan reservada.
[…]
Residencia Uchiha. 7 de agosto. 8:17 a. m.
Sólo le fue posible dormir una hora, hasta que Yahiko acudió en su búsqueda.
Ya era hora de volver a casa y no podían irse sin el nuevo huésped.
En el auto sólo contaba los minutos para llegar a su cama. Agradecía el silencio que reinaba hasta que Yahiko habló.
—¡Deidara! Maldita sea, debió ser terrible encontrarse a esa vieja bruja. — El rubio pensó en sus palabras con detenimiento. ¿De qué hablaba? Yahiko continuó. — Yo también me sorprendí bastante. Konan, ¿Cuánto tiempo ha pasado?
—Tal ve años. — Respondió la joven de cabello azul.
—Chicos, tal vez deberíamos preguntar eso más tarde. — Aconsejó Nagato, al ver al ojiazul bastante cansando, intentando procesar lo que discutían.
Finalmente llegó el momento que más esperaba y tiró todo su peso a la cama que extraño tanto.
[…]
Residencia Uchiha. 7 de agosto. 2:25 p. m.
— ¡Itachi! Maldita sea, ¿acaso esa chica de anoche…? — Empezó a indagar Hidan con sus acostumbrados gritos, y conociéndolo, todos los presentes en la mesa podían intuir a que se refería.
—No. —
— ¿Quieres decir que está libre? —
A veces no se acostumbraban a los comentarios inapropiados del peliblanco, aunque tampoco entendían porque preguntaba si eventualmente él haría lo que quisiera.
—Hermano, ¿entonces, esa chica era…? — Ahora preguntó Shisui, en voz baja, mientras el resto de los sobrevivientes de anoche habían ordenado comida a domicilio para intentar no sucumbir a los efectos del alcohol. Claro, todo acompañado de los gritos de Hidan.
Ignorando por completo ese hecho, Itachi se percató que desde que Shisui había despertado, no le había hablado exceptuando por los buenos días. Para su propio asombro, no se sintió cómodo de que por primera vez en el día, su casi hermano se refería a él. Contestó a secas.
—Sí, era ella. —
Shisui mostró un gesto de asombro para de inmediato cambiarlo a uno más relajado.
—¡No puede ser! No pensé que este día llegaría. Y Deidara jamás se dio cuenta de eso, ¿te imaginas? —
Para asombro de todos, Itachi dejó la rebanada de pizza a medio terminar en la mesa, se levantó con brusquedad y se retiró del comedor.
Todos dieron por sentado que la presencia de anoche en la fiesta era la causante del mal humor de Itachi.
Vamos, todos llevaban años sin saber el paradero de la ex y ahora simplemente hizo aparición en una fiesta que no había sido previamente invitada.
O al menos eso concluyeron todos.
El Uchiha nunca lo dijo en voz alta, pero se sintió profundamente ofendido cuando Shisui mencionó el nombre del artista.
[…]
Barrio Cherry. 7 de agosto. 4:47 p. m.
En aquellos últimos días del verano evitaban pensar en el tedioso regreso a clases.
Konan, Nagato, Yahiko y Deidara se recuperaban en la sala común. Las risas de Yahiko sonaban más alto que la televisión, había tomado bastantes fotos de la fiesta y era momento de revelarlas. Konan no tardó en hacerle compañía para verlas.
Llegaron a una en particular.
—Deidara, ¿viste a la invitada estelar? — Preguntó Yahiko con sarcasmo.
—¿Cuándo? — Preguntó a modo de respuesta, sin dejar de ver la televisión ahora tomaba un té helado, tantos cigarrillos le irritaron la garganta.
Oh vaya. No, no la había visto.
Todos en ese momento se sintieron exaltados. ¡¿Cómo que no se enteró?!
—Deidara, ¿dónde estabas anoche? — Preguntaba ahora Konan.
El ojiazul se percató que algo ocurría.
—Primero estaba con Sasori no Danna en el estudio, después con Shisui en la habitación de huéspedes. —
—¡Oh! — Gritó Yahiko sin pensarlo.
—¿Están bien todos ustedes? — Ahora Deidara hacia las preguntas.
El joven de cabello naranja quería reír y no sabía como darle la noticia. Nagato tomó el celular con la fotografía en la pantalla y se la tendió al rubio.
El té casi cae al suelo.
No era verdad esto.
Retrocedió y adelanto varias fotografías para confirmar con espanto que realmente eran de la noche anterior.
Regresó a la foto que no deseaba ver.
Era ella.
Por supuesto que era ella, no había cambiado para nada.
Por supuesto que desde el ángulo en que se encontraba, no era apreciable ver con quien se estaba besando Itachi, el motivo porque se arruinó la velada y terminó prácticamente huyendo con Shisui.
En las fotografías era más que apreciable la ya extraviada figura de Julia.
[…]
Residencia Uchiha. 7 de agosto. 5:12 p. m.
Para aquella hora todos se habían retirado y Shisui trataba de ver televisión con su hermano, pero este se encontraba bastante exhortó en sus pensamientos.
Vaya, de verdad la visita de Julia lo había afectado.
A todos, en realidad.
Intentaron esconder a Deidara de aquella mujer teniendo éxito, pero no fue así con Itachi. Fue aún más complicado tomando en cuenta que la fiesta era en su casa.
—¿Cómo supo Julia lo de anoche? — Lanzó directamente la pregunta, Itachi de nuevo se sintió molesto, pero debía controlarse.
—Según me dijo anoche, Rin la invitó. No fue su culpa, Rin no tiene conocimiento alguno de lo que pasó hace años y Obito no sabía que era su amiga, así que la invitó y ella a su vez, a Julia. —
—Entiendo, pero ¿te dijo algo al respecto? ¿Sabe ahora que Deidara trabaja con tu familia? —
De nuevo Itachi se molestó en sobremanera por el nombre del artista.
—No y es mejor que así sea. Ella intentó acostarse conmigo anoche, está interesada en volver conmigo. —
Bueno, eso explicaba porque se lanzó a besarlo frente a toda la Universidad presente.
—Lamento que esto te afecte tanto, hermano. — Intento animar Shisui. Estuvo a punto de continuar, cuando su teléfono estaba recibiendo una llamada. Itachi hizo un amago invitándolo a responder la llamada, cosa que lamento profundamente cuando escuchó la voz del ojiazul del otro lado de la línea.
¡NO ERA POSIBLE ESTO!
Shisui tomó una distancia más prudente de Itachi para atender la llamada. El Uchiha menor aprovecho eso para ir a la cocina y encender un cigarrillo intentando calmarse.
No, Shisui estaba muy equivocado.
Su terrible estado de ánimo no fue provocado por Julia.
Shisui no tenía conocimiento alguno del acercamiento que estaba intentando tener con Deidara desde hace semanas. Y nunca vio necesario informarlo, no solía hacerlo cuando se suscitaba un nuevo interés a otra persona.
Pero quizá debió hacerlo ahora.
De inmediato lo descartó. ¡Por supuesto que no!
Sólo quería acostarse con Deidara, claro que sí. Algo de una noche, nada más. Nada extraordinario. Y no necesitaba el permiso de Shisui para eso.
Pero, algo dentro de él se había enfurecido demasiado. No tenía por qué. Pero le hizo hervir la sangre en cuanto de percato de eso.
Justo en el momento antes del amanecer, comenzó a buscar a Shisui. Después de su ex se había retirado, tuvieron la cortesía de informarle que habían llevado a Deidara a otro punto de la casa para que nunca se diera cuenta de la presencia de Julia, algo que agradeció bastante, conocía lo suficiente a ambas personas para saber la terrible batalla campal que se hubiera hecho.
Pero no esperaba la forma de distracción que había escogido Shisui.
No le agradaba para nada saber que ellos se habían acostado y dormido juntos, en su propia casa.
Con toda la ira contenida, sólo los vio compartir el mismo lecho. Y con sumo silencio, cerró la puerta de la habitación donde Shisui y Deidara dormían.
Quizá, si no le hubiera prestado tanta atención a Julia, esto nunca hubiera ocurrido.
Empezó a remembrar las últimas interacciones que estaban teniendo Shisui y Deidara, sabiendo que tarde o temprano, esto habría ocurrido de todas formas.
¿Cómo es que nunca se dio cuenta?
¡Eso jamás!
Ja. Como si tuviera problema con ello, como si le importaba algo como eso, como si realmente le interesara con quien se acostase su mejor amigo.
¿Entonces porque sentía tanta rabia destilar de él?
[…]
Barrio Cherry. 7 de agosto. 5:23 p. m.
—¡¿Cómo pudiste ocultarme algo así?! — Comenzó a gritar el ojiazul, agradeciendo que no tenía a Obito enfrente, de lo contrario, lo asesinaría con sus propias manos.
—Sempai, entiende que todos sabíamos que esto pasaría. —
—¡Tú me pediste que saliera del estudio! —
—¡Eso fue antes de saber que ella estaba ahí! —
Meditó sus palabras un poco y empezó a hacer conjeturas. Oh por Dios.
—¿Por eso Shisui me llevó a la habitación? —
Un gritó ahogado se escuchó por el teléfono, maldición.
Deidara colgó con molestia para ahora llamar a otro número. A Shisui.
—¡Tú! — Comenzó, para continuar con una sarta de insultos y reclamos.
Del otro lado de la puerta, Yahiko y Nagato estaban intentando captar algo de la llamada, ahora era más sencillo por lo gritos del rubio. Si alguien hubiera avisado que cuidaron bastante que Deidara no se encontrara con Julia, tal vez esto no estaría sucediendo.
No era secreto para ninguno la terrible relación que tenia esos dos y el terrible temperamento que podía cargar, las cosas se hicieron aún mas complejas cuando Itachi personalmente pidió a Deidara entrar a la fraternidad de la Universidad, olvidando por completo la forma tan extraña en que se conocieron y como una señal de paz.
Julia pegó al grito al cielo por aquello y su drama con Deidara se hizo más caótico. Por más que Itachi le explicó como funcionaba el asunto en la fraternidad, ella nunca comprendió y dio por terminada la relación. Julia se hizo todavía más agresiva contra el artista y ni hablar del Uchiha.
Julia empezó a regar terribles rumores sobre Deidara, incluyendo que se acostó con el rector, quien había facilitado su entrada a la fraternidad. Sí, la misma persona anónima con gran poder que se enteró de su performance y le pareció un artista brillante.
Aun así, el ojiazul no se sentía nada contento por esos rumores.
Eventualmente, Julia había desaparecido de la vida de todos. Un cambio de universidad, o algo así.
Y así como se fue.
Regresó.
Esto tenía que ser una maldita pesadilla.
[…]
Residencia Uchiha. 14 de agosto. 4:47 p. m.
El maldito niño prodigio debió hacer estudiado teatro.
Era demasiado bueno para aparentar que no ocurría nada cuando Sasuke estaba con él. Una vez que regresaron a la casa, Sasuke se encontraba reanudando las clases con su sensei. Era algo bastante básico para regresar a la práctica.
Mientras tanto, Itachi se había retirado a su habitación dejándolos solos.
Bien, así menos podía preguntarle porque el Uchiha empezó a distanciarse de él.
Bah.
Tonterías.
No le interesaba para nada.
Las horas pasaron y el rubio se percató como Sasuke no podía mantener sus ojos abiertos.
Se acercó a él, extrañado.
—Sasuke, ¿te encuentras bien? —
—Lo siento sensei, anoche me dormí muy tarde sin que mamá se diera cuenta. ¿Puedo tomar una siesta? —
Bueno, al menos estaba aliviado que el niño no se enfermara bajo su cuidado, le respondió un tranquilo "Por supuesto que sí, duerme lo que necesites." Por su parte, el ojiazul iba a la cocina a comer una pequeña merienda, pero antes de salir del estudio, sintió como el pequeño lo miraba de forma bastante extraña. Oh no. ¿Ahora qué? Se dio medio vuelta.
—¿Qué ocurre? —
—¿Me puedes arropar? —
El joven artista sintió como una cubeta de agua fría y un sentimiento de repelús le acompaño. "Tranquilo Dei, no tiene nada de malo."
Se acercó al pequeño y tomados de la mano subieron hacia su habitación para cumplir sus malditos caprichos. Al parecer su cercanía con Naruto estaba abriendo una nueva confianza que a Sasuke le encantaba.
Agradeció que el niño no le pidió un cuento antes de dormir o darle un beso en la frente.
Olvidaba lo impredecibles que eran los infantes.
Con silencio, cerró la puerta y se alejó de ella para darle el silencio que necesitaba, antes de llegar a las escaleras, Itachi lo esperaba.
Estuvo a punto de pasarlo de largo.
—Él es mi hermano. — Dijo Itachi, con una semblante tan serio que puso nervioso al ojiazul, quien sólo pudo responder.
—Sí, lo sé. —
Podía pensar que hablaba de Sasuke, pero Itachi no se refería a él.
—Conoces mi relación con Shisui. —
Ah, de ese hermano hablaba. Al menos ahora se sentía más… ¿tranquilo? Su primera idea, fue que Shisui finalmente pudo decirle a Itachi sobre aquello de su verdadera vocación, en ese caso. ¿Qué tenía que ver con el artista?
Itachi continuó
—¿Desde cuándo te atrae? —
¿Qué?
La incredulidad en su rostro se dibujó, Itachi no sabía cómo interpretar aquel gesto.
—¿De qué estás hablando? —
El Uchiha sentía que estaba en un punto que pensaba podía salir completamente ileso, pero desde el momento en que cuestionó la situación, sintió en él una vulnerabilidad que creyó por mucho tiempo la había enterrado muy profundamente dentro de sí. Pero ahí estaba, emergiendo. Quizá esos nervios fueron el empuje que necesitaba para sacar esa pregunta que por tanto tiempo le estuvo atosigando.
—¿Por qué te acostaste con Shisui? —
Los enormes zafiros azules estaban a punto de salir de sus órbitas, su corazón se desembocó y se formó un nudo en su garganta.
¿QUÉ QUIÉN SE ACOSTÓ CON QUIÉN?
Esto no podía ser verdad.
Estaba a punto de responder a esa pregunta tan directa, pero Itachi la formuló con una seguridad tan fuerte que ahora empezaba a dudar. ¿De verdad se acostó con Shisui? No, claro que no. ¿Verdad? Vaya, ahora se sentía muy idiota por dudar de su propia memoria. Pero sinceramente el Uchiha estaba TAN completamente seguro de lo que preguntaba, que ya lo daba por hecho, sólo quería conocer el motivo.
Pero no existía motivo, porque tampoco existía tal hecho. ¡¿Cómo pudo creer algo así?!
La situación comenzaba a traicionarlo.
—Itachi, ¿de qué…? Quiero decir… ¿Qué? — No podía armar una oración coherente.
—¿Acaso era un secreto? — ¡De nuevo esa maldita seguridad! Definitivamente Itachi estaba convencido de que algo había pasado.
Muy bien, ahora se sentía contrariado. Vale, no había pasado nada de eso y aún si hubiera ocurrido. ¿Porqué Itachi se lo recriminaba?
—Yo no te debo nada. — Sólo pudo responder, esa respuesta no ayudaba en nada a esclarecer la confusión.
Nuevamente esa terrible sensación dentro de Itachi. ¡MALDITA SEA! Sabía que esto nunca fue una buena idea. El ojiazul tenía razón.
Él no le debía absolutamente nada, podía hacer lo que quisiera, cuando quisiera. Pero, entre toda la maldita humanidad… ¿Con Shisui? ¿Su casi hermano?
No podía decirle nada a Deidara, mucho menos a Shisui.
No podía hacer absolutamente nada más que tragarse todo el maldito dolor que esto le provocaba.
Con el rostro severamente afligido, se dio media vuelta y para irse escaleras abajo hacia el piso inferior.
Una vez solo, Deidara pudo coordinar más correctamente.
Oh no.
Con inmediatez tapó su boca con sus manos, en un intento de quizá arreglar su respuesta.
Imposible.
Podía vivir con el rumor de que se acostó con Shisui, pero ver a Itachi tan posesivo fue… ¿Qué fue? No sabía por qué, pero no le agradaba que específicamente el pelinegro viviera con esa idea tan equivocada.
No, nada había pasado nada.
De repente sintió un abismo inmenso entre ellos y eso lo afectó bastante. No, no, no, no podía permitirlo.
Salió de la habitación ahora tras él, Itachi prácticamente ya tocaba el último escalón de la planta baja cuando fue llamado por el ojiazul, se dio media vuelta en espera de una explicación. Deidara no encontraba más palabras aparte del nombre del ya mencionado, pero quizá con acciones podía darse a entender mejor. Aprovechando que las escaleras le compensaban altura para estar a la par de Itachi, no llegó al último peldaño con intención de rodear su cuello y plantar un beso en los labios del Uchiha.
Si fue un episodio demasiado confuso, díganmelo con toda confianza.
Suele ser de mi gusto alternar entre escenas, pero como me gusta complicarme la vida, tal vez no sea de su agrado.
¿Emocionados? omg, también yo.
No tengo que hablar del terrible bloqueo que me fue desde el episodio anterior.
Hemos tenidos días y circunstancias extrañas.
Así como muchas personas cercanas a mí, también yo soy un manojo de ansiedad en ocasiones.
La incertidumbre que estamos viviendo puede ser abrumadora.
Escribo esto en un intento de poder distraernos un momento y continuar enfrentando esto.
Mando muchos ánimos y un gran abrazo a quien tiene su escuela en linea, sé que puede ser devastador.
Espero hayan disfrutado el episodio de hoy.
He visto con bastante emoción un shippeo entre Shisui y Deidara, vaya, si quería que estos dos personajes se llevaran muy bien, pero quizá me emocioné demasiado jaja Nunca pensé en shippearlos ni que tuvieran una interacción romántica, consideraré seriamente sus comentarios!
Luna Negra: Hola! Gracias por tu review, me encantaria agregar mas al catalogo de Fanfiction otro ItaDei, he pensando otro oneshot pero seria muy desvergonzado subir uno sin actualizar la historia haha, ya que estoy subiendo esto, tenlo por seguro! Muchas gracias.
Cesaar Mendoza: Siii! Que sufra, por maldito :D Haha, agradezco mucho tu paciencia! Lamento tardar tanto, intento en medida de lo posible actualizar, pero estos días no han sido los mejores, bueno para nadie. Muchas gracias por continuar con la historia, espero hayas disfrutado este capitulo, te mando un gran abrazo y cuidate mucho! Nos leemos pronto.
savechara1819: Hola! bienvenidx a este humilde historia, muchas gracias por tu review, me alegra que te guste! Espero tambien el episodio del día de hoy, gracias por tu visita, cuidate !
Hatake-Seikatsu: Linda, todos estamos igual de abrumados. Agradezco mucho que entre tanta ocupación hayas encontrado un pequeño escape, yo encantada de contribuir un poco a desestresarnos como podamos de todo esto. Espero ya andes un poco mas libre, ignoro por completo si tambien estas terminando tu ciclo escolar, en caso de que si, ojala hayas terminado todo muy bien! Muchas gracias por tu review, espero hayas disfrutado este episodio y nos podamos leer muy pronto. Cuidate! Te mando un gran abrazo.
Agradezco muchho su tiempo para leerme y sobre todo, paciencia!
Les mando muchisima fuerza y amor donde sea que estén y que todo este bien en sus humildes corazones. Muchas gracias! Espero leerlos muy pronto, junto con la parte 2 de este capitulos.
Un gran abrazo! Nos leemos!
