Un ángel no le iba a fastidiar la existencia, menos ahora que tenía un premio al que lucir en el infierno. Él era el heredero al trono de Lucifer, tan pronto se decidiera a tomar su lugar haría que todo el cielo entrará en caos como era su destino, un ángel y sus ridículos trucos no lo harían desperdiciar el momento.
Aún cuando la Leona lo veía confundida por su reacción, volvió a poseer sus labios. No importaba lo que le quemará, ni siquiera estaba tocando parte de su energía vital, esto simplemente era para demostrarse a sí mismo que ningún ser divino estaría sobre él, un ángel estaba muy por debajo de un demonio como él. Apresuró sus manos a colocarlas sobre los pechos de la humana, presionando sin ningún tipo de consideración para que la Leona gimiera y le diera acceso a su boca de mejor manera.
Mierda, hasta jugar con su lengua quemaba ¿Qué tipo de truco había usado ese puñetero ser divino? No, ahora tenía que concentrarse en su tarea de tomar a su pertenencia.
—Abre las piernas .-gruñó sobre los labios de la rubia sin dejar de presionar sus pechos por sobre la ropa, no traía sostén y le era fácil localizar el pezón.
Como había dicho Kohaku, fue cooperativa y hizo caso. Senku se posó rápidamente en medio de ella, de esa forma podía frotar sus partes íntimas.
—¿Sabes? Si siempre fueras así, te ahorrarías muchos sueños .-sonrió algo juguetón, podría provocar un poco a esa Leona enojada.
—¡Bastardo! .-Kohaku volvió a gemir cuando el demonio dió con su pezón, mordiendolo aún por sobre la ropa, era un maldito depravado.
Si no llegaba a tocarla con su boca directamente a la piel no quemaba, pero cuando subió a lamer el cuello de la humana sintió el ardor en toda su lengua. No importaba, esa humana iba a ser suya esa noche a como dé lugar. Volvió a su tarea de morder los pezones por sobre la ropa, si pudiera leer la mente de la Leona, estaba casi seguro de que ella estaba rogando porque le sacará la ropa y los lamiera a piel viva, podía saber eso solo con todos los gemidos que ella estaba soltando.
Bajo las manos hacia las piernas descubiertas y las tomó para abrirlas aún más, así tendría más espacio para frotar sus intimidades. Se sentía duro de solo jugar con su pezón y masajear su pecho, un pensamiento volvió a pasar por su mente ¿Por qué iba tan lento? En su forma de Incubo, la hubiera tomado simplemente... ¿Verdad?
—No me gusta mucho el jugueteo previo .-bufó mientras rasgaba la camiseta para dormir de Kohaku, ahora sí tenía una mejor vista.
Tan pronto como vio la cara de enojo por parte de Kohaku, se acercó a lamer el pezón ya erecto por todas las mordidas que le había dado y comprobó, una vez más, que ardía pasar su boca por sobre la piel humana. Gruñó mandando vibraciones al pezón y escucho otro excitante gemido por parte de su pertenencia.
—Se-Senku .-Kohaku no sabía qué hacer, temía a lo que fuera llegar eso, pero no podía retractarse en su palabra.
—Te dije que sabía como te gustaba que use mi lengua .-sonrió burlón, alzando la vista solo para encontrarse con los ojos de ella.
Y otra vez, sintió la sensación de hace unas noches. ¿Qué mierda tenían esos ojos ahora que lo hacían sentir… algo?
¡Concéntrate! Pensó mientras volvía a morder el pezón de la rubia mientras que con sus manos trataba de bajar el malito pantaloncillo de dormir, acariciando de forma lenta las caderas de ella.
—¡Va-vas muy rápido! .-Kohaku gimió tratando de alejar al demonio, provocando que este comenzará a chupar con fuerzas su pezón-. ¡O-oye!
Iba rápido porque le quemaba la boca sentirla, ella quemaba, ella lo quemaría, pero otra vez, eso no importaba si podía demostrar que era mucho mejor que cualquier ser divino. Ignorando la queja, acercó las manos hasta la intimidad de la rubia, el calor que irradiaba allí le hizo sentir la boca seca… A la mierda, usaría la lengua.
—Vamos a terminar de buena manera lo de la noche anterior .-se carcajeo un poco, alzando la mira hacia Kohaku que tenía el rostro rojo.
Y en un impulso que no supo de donde salió, se acercó a besarla de forma desesperada. Ella a diferencia de lo que había reclamado hace un par de segundos, correspondió el beso de igual manera, desesperada por sentir las caricias del demonio.
¡¿Qué mierda le pasaba hoy?! Su cuerpo estaba reaccionando de forma diferente a lo que había pensado, incluso ahora había acercado los dedos hasta el clítoris de su pertenencia para jugar un poco con ese botón, disfrutando de la sensación húmeda que quedaba entre sus dedos, y sorpresa para él, ella alzaba las caderas de forma errática.
—¿No qué muy rápido, Leona? .-se alejó de ella dejando un pequeño hilo de saliva entre ambos.
Esta vez, los ojos de ella estaban cargados de deseo. Así qué… ¿Por qué no aprovechar de darse gusto?
—Vamos a cambiar un poco la posición, Leona .-Senku tomó la mano de Kohaku y la bajó hasta su intimidad-. Vas a tener que masturbarte tú mientras yo me doy un festín.
—¡¿Disculpa?! .-quiso cerrar las piernas, pero el desgraciado demonio ya las tenía sujetas.
—Dijiste que serías cooperativa .-su sonrisa se agrandó mientras se relamía los labios. Iba a darse el gusto sí o sí.
Kohaku vio como Senku enterraba la cabeza entre sus piernas, adentrando la lengua en la entrada de su intimidad; provocando que ella arqueara la espalda en un largo gemido. No conforme con eso, el demonio tomó su mano y la guío para que así masajeara su clítoris.
Si, había veces en las que ya se había masturbado, pero esto era diferente, se estaba dejando guiar por un demonio y además de eso sentía la lengua de él dentro de ella, lamiendo una y otra vez. En un intento de callar sus propios gemidos trato de llevar su otra mano a la boca, pero el maldito demonio la sujeto llevándola hacia su cabeza.
—Si te callas los gemidos, te irá peor .-mierda, ella sabía condenadamente bien, pero le quemaba, sentía la lengua arder. Aunque eso no era motivo para detenerse.
Senku apartó su mano para acercar la boca a chupar el hinchado botón de placer, bajando la mano para meter dos dedos, abriéndolos y cerrándolos como si fueran tijeras.
Ella ya no podía, sentía que en cualquier momento iba a terminar por derretirse en las manos de él, su mente ahora solo estaba pensando en lo que se sentiría tenerlo dentro de ella. Y ahora que lo pensaba un poco, ella era la única desnuda en toda esa situación.
—Se-Senku .-esperaba que sonará como un llamado de advertencia, pero más que nada fue un gemido que provocó al maldito incubo chupar su clítoris de una forma ansiosa.
Su mente hizo corto, y terminó por entregarse a las garras de aquel ser, dejando que los gemidos y jadeos salieran sin ningún tipo de traba, y también de no ser porque él sujetaba una de sus piernas, quizás ya las habría cerrado.
Tanto fue lo que se dejó llevar, que el orgasmo la golpeó de sorpresa.
—¡Se-Senku! .-nuevamente arqueó la espalda, jalando con ambas manos el cabello del demonio, quien recibía gustoso sus fluidos.
Con su cuerpo tiritando y sintiendo su respiración errática, Kohaku bajó un poco la mirada para encontrarse con la sonrisa llena de burla de aquel bastardo, así como también eso malditos ojos carmesí que la hicieron sentir… algo.
—Mierda Leona, sabes demasiado bien .-relamió sus labios sonriente, ahora sentía todo la boca arder, pero ¿Qué importaba? Había logrado tomar el primer orgasmo de ella. Porque, sabía que ese era el primero.
—Bas-bastardo .-tapo sus ojos con ambas manos, la vergüenza ahora la invadía. ¡Un maldito demonio había logrado que ella tuviera un orgasmo!
—¿Otra vez con los insultos? .-se carcajeo un poco mientras volvía a colocarse entre sus piernas y al tiempo acercaba su rostro hasta sentir la respiración de la rubia-. No dejabas de gemir hace un momento, y sinceramente, prefiero cuando haces eso.
—Te odio .-y quitando sus manos sobre sus ojos, nuevamente se encontró con los del demonio.
Carmesí y aguamarina se vieron. El demonio queriendo mantener la sonrisa burlona de superioridad y la humana queriendo mantener la mirada de odio por aquél ser.
—Lo sé, me lo dicen a diario, pero aún así ¿Sabes qué? .-se acercó a la oreja de su pertenencia lamiendo el lóbulo lentamente, quemaba, pero ahora se desquitaría-. Me perteneces, humana. Y tomaré tu cuerpo.
Lo odiaba, odiaba que la hiciera sentir así, pero por más que quisiera pelear, Senku tenía razón, ella le pertenecía.
Su cuerpo y alma estaban condenados a ser propiedad de él.
¿Qué mierda tenía esa humana? Parecía querer retarlo con la mirada, y él odiaba cuando alguien creía poder pasar por sobre él.
—Voy a borrar esa arrogante mirada tuya, Leona .-bufó mientras tomaba su mentón con fuerzas, acercándose a la humana para poder besarla.
Y si antes ella quemaba, ahora parecía hacerlo más ¿Sus emociones eran parte del jueguito del ángel? Bien, él tomaría a esa humana ahora que estaba distraída con tratar de tomar el control en ese beso.
Bajo su otra mano para así desabrochar el maldito pantalón y bajarlo junto a su bóxer, lo suficiente como para liberar su erección. Y ahora que se le ocurría, quería de verdad borrar la mirada de enojo que ella le daba, entendía que lo que le molestaba de ella, era que parecía no entender que era su pertenencia.
Y sin ningún tipo de consideración, la penetró de forma rápida, arrancándole un gemido a ella, quien quiso alejarse de él, pero no lo permitiría. Acercó la mano a la nuca de ella, sosteniéndola romper el beso, moviendo la lengua de forma de desesperada, pero quieto. No movió las caderas, solo se quedó allí, esperando a que ella logrará acostumbrarse a la intromisión de él en su intimidad.
Y mierda, tener su miembro dentro de ella dolía, pero ahí estaba él siendo considerado como nunca con una humana, esperando a que se acostumbre para lograr moverse.
—¡Duele! .-al fin logró alejarse de él, esta vez sí había sido un total bastardo. Dolía demasiado sentirlo dentro.
—Relájate .-lamió el labio inferior de su pertenencia, mientras bajaba su otra mano para acariciar su clítoris una vez más-. Anda Leona, si no te relajas esto será demasiado doloroso para ti .-y para mí.
Siguió tratando de estimularla un poco más, tanto que al fin logró escuchar otro de los excitantes gemidos de ella, eso era clara señal de que ya podía empezar a moverse, incluso su interior mojado le decía que podía hacerlo. Pero aún así se esperó a que ella alzara las caderas hacia él, en un movimiento torpe que más que nada lo hizo gruñir.
Pero, él quería borrar la maldita arrogancia de esa humana que lo desafiaba, así que tomó una de sus piernas para alzarla, comenzando a mover las caderas, penetrando a la rubia de manera lenta al principio solo para observar su reacción.
Los ojos de ella por fin comenzaron a verse de alguien deseosa, de alguien que al fin él tenía para jugar, para controlar.
—Anda Leona .-la lentitud quedó a un lado, mientras comenzaba a ser más más rápido, rudo y profundo en sus estocadas hacia ella-. Se ve que deseabas que te cogiera.
Como no podía leer la mente de ella, ni siquiera se dio cuento cuenta cuando fue su pertenencia quien lo tenía contra la cama.
Y admitía, que la vista desde abajo era mucho mejor.
—Má-más .-gimió y rogó, mientras comenzaba a mover las caderas en círculos sobre el miembro del demonio.
¿Desde cuando era alguien que hacía lo que pidieran?
Kohaku soltó un grito cuando Senku alcanzó uno de sus pezones, lamiéndolo y chupándolo, mientras que su mano reposaba sobre su trasero, indicándole cómo debía moverse.
Antes dolía, pero ahora… Ahora solo quería más de él, y ver como chupaba su pezón o sentirlo nalguearla la incitaba a moverse de manera más rápida. Disfrutando de lo que era bajar de golpe hasta casi sentir sus testículos golpear sus nalgas ¡Demonios! En verdad, ahora no sabía cómo es que trataría de negarse a él.
No esperó, que nuevamente la mano del Incubo bajará hasta su botón de placer, dando pequeños golpes a este cuando ella introducía nuevamente el miembro de él. La estaba volviendo loca, se sentía húmeda, se sentía jodidamente bien.
—Se-Senku .-gritó, nuevamente sintió como el orgasmo estaba por llegar a ella y tuve que sujetarse de los hombros del aquel bastardo.
—Mierda, tu coño presiona ¿De verdad no querías esto? .-mordió el pezón de la humana sintiendo al sentir como el interior de ella presionaba su miembro. Él estaba haciendo todo lo posible por no gemir, por no correrse.
—Ca-cállate.
Al parecer, al demonio no le gustaba que le den órdenes, porque de un momento a otro sintió la cola de él en sus caderas y está hacía que sus movimientos fuera mucho más rápidos.
Mientras la cola presionaba sus caderas, él seguía jugueteando con sus clítoris haciendo que se moje todavía más de ser posible, ella ya no podía más con eso, tanto que el orgasmo logro golpearla nuevamente, abrazándose al Incubo para tener algún tipo de soporte y él, alzó la mirada solo para disfrutar de la cara de ella mientras se corría sobre él, y mientras él cometía el error de correrse dentro de ella, aunque a esas alturas parecía no importarle.
Al fin, había tomado la virginidad de la humana, y aunque le ardía el cuerpo y que no logró comer de su energía vital, se sentía satisfecho de saber dos cosas.
La humana le pertenecía a él, la humana bendita era solo de él y qué, estaba muy por sobre cualquier divinidad.
La muerte no era opción para Gen, más que nada porque era un ser inmortal y su única opción era pasar mil años en el purgatorio, lo cual era mucho peor que la muerte.
—¿Qué Senku te pidió qué?
—Lo que escuchaste, Ryusui-chan~ .-suspiró mientras se recostaba sobre él sillón que había allí-. Quiere que le saqué los votos a Tsukasa, y aunque no tengo problema con eso, Ibara es tema aparte.
—¿En serio pidió encontrar a Ibara? ¿Qué es lo que está tramando ese bribón?
—¿Crees que yo lo sé? Desde que Tsukasa lo traicionó, el principito se volvió reservado con sus planes, ni siquiera comparte su nueva pertenencia .-esta vez suspiró de forma dramática, había visto de lejos a la nueva pertenencia de Senku y la verdad quería probar algo de su energía vital.
—Esto es malo .-Ryusui sonrió nervioso mientras se sentaba en el mismo sillón que el mentalista-. Si Byakuya-sama se llega a enterar que tuvo contacto con ese demonio asqueroso, seguramente lo mandarán al purgatorio por unos cuantos milenios.
—Y sin Senku-chan, nosotros quedamos a merced de Homura o Lillian-sama .-no era tan malo, pero para él que estaba involucrado en todo eso, seguramente se iría al río junto a al príncipe-. Byakuya-sama solo está esperando a que Senku se le ocurra tomar su lugar en el infierno, pero esto no es algo que él contempló para las andanzas de su hijo.
—¿Ya encontraste a Ibara?
—Sí .-gruñó al recordar la sonrisa asquerosa de su torturador-. Sigue siendo un demonio asqueroso con sed de poder, y lo logró.
Ryusui que era regente en el cuarto círculo y había llegado allí mucho antes que Gen, fue testigo de las torturas que le impuso el demonio Ibara a su amigo, todo eso después de que él terminará su tortura en el infierno.
—¿Estás bien?
Y si había algo que estaba mal aquí, eran los sentimientos del regente en el círculo de la avaricia, Ryusui conservó todos sus sentimientos humanos, podía sentir todavía amor, tristeza o cualquiera de esas cosas. Sentimientos que destino hacía el demonio de la mente frente a él, así como también estaba destinándolos a la humana francesa que quería en su colección de pertenencias.
Pero, aunque conservará eso, él no llegaba a sentirse devoto a alguien más que no fuera Senku, le debía todo al príncipe y nunca sería capaz de traicionarlo.
—Si, solo necesito que me ayudes a conseguir los votos de Tsukasa, necesito encontrarme con él de forma casual .-conocía las intenciones de Ryusui detrás de esa pregunta, pero él era un experto mentiroso-. Organiza alguna de tus fiestas entre los humanos o qué sé yo.
—Responde bien a mi pregunta, Gen.
Y el demonio que siempre era sonriente y burlón, ahora tenía una mirada seria ante otro de los suyos. Gen era un experto mentiroso, pero al parecer eso no funcionaba con Ryusui.
—Hace miles de años, que ya me siento bien. Pero esto .-Gen se movió de manera que su cabeza quedó recostada en las piernas de Ryusui-. Esto me sobrepasa ¿Por qué mierda me manda a mí? Senku ha cambiado demasiado en estos años. Sabe la mierda que siento hacia Ibara, pero aún así me envió a mí.
—Somos sus hombres de confianza mentalista .-chasqueo los dedos e inmediatamente entró una mucama a traer una botella de vino junto a unas copas.
Tan pronto como dejó las cosas acomodadas se retiró al siguiente chasquido de Ryusui.
—Somos sus generales, somos quienes lo seguirán cuando tomé el lugar de Byakuya-sama. Confía en ti, y estoy seguro de que ese bribón te recompensará de alguna manera.
—Ryusui-chan Hay veces que vuelves a hablar como humano .-ambos se carcajearon ante esas palabras, el ánimo que tenía subió considerablemente después de escuchar las palabras de su amigo-. Espero que me recompensé ya haciéndome regente, quiero mi círculo.
—¡Já! Acabas de sonar como un demonio de la avaricia.
—¡Iagh! No gracias, prefiero comer desesperando mentes, aunque .-sonrió mientras volvía a sentarse, esta vez sobre Ryusui-. Tengo ganas de otra comida, Ryusui-chan~
Ryusui se carcajeo antes las palabras de aquel demonio, que él tuviera sentimiento por Gen no significaba que el mentalista los tuviera por él, eso lo sabía, pero también disfruta del sexo cuando estaban juntos.
Las órdenes de Senku podrían esperar un poco más, tenían que recuperar un poco del tiempo perdido.
Después de lograr tomar la virginidad de esa humana, su plan era desaparecer de allí, pero ella terminó por quedarse dormida sobre él.
—Oye, Leona.
Nada, ya había tratado de picar sus mejillas o incluso un pequeño pellizco en su brazo, pero nada. Ella había quedado agotada y eso que él creyó no haber comido nada de su energía vital ¿En qué momento lo hizo? Se sentía lleno, además de que sentía dos grandes razones que lo provocaba a querer seguir, pero sería en los sueños de ella.
Ahora que veía su cola enrollada en las caderas de ella, también se preguntó en qué momento tomó su forma de Incubo, había llegado allí con su forma original de hecho. Seguramente cuando la cola apareció él había comenzado a comer.
Con cuidado, el cual nunca tenía, levantó a la humana para poder recostarla a su lado, moviendo la cola hacia las cobijas y así terminar por taparla.
¿Por qué había perdido el control de un momento a otro? A la mierda, averiguaría eso después.
Desapareció de allí solo para aparecerse en su departamento, había sido una buena noche para él, había demostrado que sus poderes estaban por sobre un ángel… O eso creyó.
Nunca, en todos sus años de existencia había sentido como su cuerpo quemaba tanto, ardía todo su maldito ser ¿Qué mierda truco barato usó el ángel?
—¿Hermano?
Al menos Homura estaba allí cuando el terminó por caer arrodillado en el suelo, y una mierda esto no podía estarle pasando.
—Usa tus malditos poderes conmigo, ahora Homura .-gruñó al notar como él mismo no se podía curar solo, el cuerpo le quemaba demasiado.
Homura obediente a la orden de su hermano, acercó las manos hasta la cara de Senku y noto la esencia divina en él.
—¿Un ángel? .-frunció el ceño tratando de concentrar sus poderes en eliminar la presencia de la divinidad del cuerpo de Senku-. ¿Cómo es que-…
—¡TERMINA TU TAREA MALDITA SEA! .-gritó haciendo que sus marcas demoníacas aparecieran en su rostro.
Homura frunció el ceño, pero aún así terminó por eliminar el rastro divino ¿Desde cuando un ángel era más fuerte que su hermano? Es más ¿Qué ángel se había atrevido a desafiar al heredero de Lucifer? Los únicos seres divinos que lograban estar por sobre ellos eran los Serafines, y él único que ellos conocían vivía condenado a en el purgatorio, esto iba en contra de todo lo que ella creía.
Cuando Senku al fin noto como el ardor desaparecía, dio un suspiró de alivio. Esta mierda lo acaba de hacer sentir como un idiota, él sabía que sus poderes estaban por sobre cualquier ser divino, lo sabía, incluso sabía que estaba por sobre Xeno; o eso quería creer, porque la verdad era que su antiguo mentor solo lo dejaba ganar. Un ángel estaba muy por debajo de un serafín y, sobre todo, estaba mucho más alejado de todo lo que él era.
—¿Dónde, en el nombre de Lucifer, te topaste con un ángel?
—No menciones al viejo en esto .-gruñó mientras volvía a pararse para ver a su hermana-. Esto es ridículo, ningún ángel puede hacerme daño.
Y ahora que lo pensaba, un ángel no, pero nunca se había topado con un ángel y además una humana bendita ¿Acaso esto era obra de la Leona?
—Homura .-gruñó mientras chasqueaba los dedos, haciendo aparecer la famosa pluma-. Iré a buscar respuestas con Xeno.
Y sin dejar que Homura le contestara, incendio la pluma para desaparecer del mundo mortal, la única persona que le tenía respuestas era el maldito Serafín traidor.
Continuará...
Ay ¿Hola? ¿Qué tal? -mueve un banderín blanco- ¿Hay alguien aquí? xD
BUENO, estoy segura de que esto no fue lo que esperaban algunos/algunas, digo, hubo delicioso, pero quiero que entiendan que esto condenó a Senku de alguna manera xD
También el RyuGen, son mi otro ship y aquí trataré de hacerlos amante 7u7
Me quemé las pestañas aquí, disculpen la demora en el cap, pero no logré arreglar mi laptop u.u.
En fin, gracias por leer y perdón por las faltas de ortografía
¡XOXO!
