Las lanzaderas grysk aterrizaron una tras otra, el capitán grysk avanzó unos pasos mientras las tropas salían de las naves. Alzó la vista y observó como los dovin basals caían en diferentes puntos en Mandalore, como meteoros.
—Este es el primer golpe—exclamó Keeta Dagura, el capitán grysk, girándose hacia sus soldados.
Cinco de ellos jalaban cinco bestias atadas con una cuerda, ellas rugían y tenían el hocico entreabierto, bufaban mientras daban pequeños zarpazos en el suelo.
—Están ansiosas—exclamó Keeta y volvió su vista al frente— ¡El palacio no está muy lejos de aquí!
Los domadores de las cinco bestias tomaron una ruta diferente a de las tropas, quienes marcharon rápidamente con las armas en manos y en el horizonte, un gran grupo de mandalorianos se acercaban volando, con sus propulsores a la espalda.
Cuando el yate estelar descendió en el campamento mandaloriano, y una vez que los tres Jedi empezaban a descender, notaron que aun lado, había veinte cazas de combate que despegaban uno detrás de otros y una nave carguero.
Jacen fue rápidamente hacia aquella nave, la que tantos recuerdos de su infancia llegaban en su mente. En la rampa, estaba un hombre mayor, sentado junto a una mandaloriana de armadura magenta, pero con pintura en aerosol, ella se puso de pie al ver a Jacen acercarse rápidamente, seguido por su hijo y Finn; la mandaloriana se acercó a Jacen y los dos se abrazaron.
—Me alegra verte, Jacen—exclamó Sabine, sonriendo.
—Lo mismo, tía Sabine—exclamó el maestro Jedi y se hizo a un lado—Él es mi hijo Luke y él es mi compañero, el maestro Jedi Finn Carlissian, ella saludó con un asentimiento con la cabeza, pero se acercó a Luke.
—Qué bueno, verte Luke.
—Sí, lo mismo digo, tía Sabine—exclamó Luke sonriendo tímidamente, el hombre viejo se acercó lentamente hacia el pequeño grupo.
—Ezra, él es el hijo de Hera—exclamó Sabine, el mencionado se acercó a Jacen, quien le saludó con un apretón de manos.
—Escuche historias sobre usted, señor Ezra—exclamó Jacen asintiendo—Sobre todo, cuando mi padre te entrenó en el camino de la Fuerza.
—Llámame Ezra, Jacen—exclamó el viejo estudiante Jedi—Y sí, Kanan fue un buen maestro y amigo; me alegra conocerte. Sabine me habló de ti.
Sobre sus cabezas se escuchaban los sonidos de los cazas y explosiones lejanas, Hera apareció detrás de ellos y el maestro Jedi fue tras ella, abrazándola.
—Me alegra tenerte aquí, Jacen—exclamó Hera—¿Te unirás a mi tripulación?
—Sí, te ayudaré…los ayudaré—exclamó Jacen y Hera se acercó a Luke.
—Ayera—exclamó Luke, la única palabra en rylothiano que conocía y que significaba "abuela".
Ambos se abrazaron por unos segundos, y cuando se separaron, Hera se acercó a Sabine.
—No hay tiempo que perder—exclamó la anciana mandaloriana—Debemos ayudar a nuestros hermanos que están luchando arriba.
Jacen se giró hacia Finn y Luke.
—Estaremos en el Sol Dorado, Jacen. Que la Fuerza te acompañe—exclamó Finn.
—Lo mismo digo, papá—exclamó Luke.
Jacen asintió y los observó irse por unos segundos antes de subir a la vieja nave, Ezra lo siguió subiendo por la rampa y una vez que estuvieron todos en la nave, habló.
—Siento que todo esto es mi culpa—exclamó Ezra mirando el suelo—Estuve secuestrado por los grysk.
—¿Estuviste con ellos?—preguntó Jacen, Ezra se agarró la cabeza y tembló, Sabine lo abrazó.
—Ezra, no había opción.
Sentían que la nave alzaba el vuelo, pero Jacen se acercó al hombre.
—¿Conviviste con ellos?
—Fue cuando luché con Thrawn. El destructor estelar estuvo rodeado de esos purrgil y caímos en un planeta extraño, ocupados por los grysk. Había esclavos y no sé porque fui uno de ellos, mi memoria se vuelve oscura cuando intento recordar algo más, pero es imposible; siento que no estuve solo, había alguien más pero no logro verlo. El tiempo pasó mientras me ocupaba en cultivar lambents y construir dovin basals, hasta que uno de ellos me ofreció como moneda de cambio para una alianza.
—Sé que los mandalorianos y los grysk se aliaron, tengo conocimiento de eso—exclamó mirando a Sabine.
—No me culpes, me he pasado la vida buscando a Ezra; era una oportunidad que no debía pasarla.
—De acuerdo, te entiendo—exclamó Jacen, apretando los dientes.
—Fue una alianza falsa, necesitábamos observarlos y ver a este enemigo.
—Entonces ¿tienen más pruebas de lo que tenemos nosotros?
—Sí, si salimos de esta, te llevaré a la Mand'alor.
Jacen asintió y su vista fue hacia Ezra, quien respiraba hondamente.
—¿Sabes de que están hechos los dovin basals? Esas cosas nos están poniendo en aprietos.
—No lo sé—exclamó Ezra— No recuerdo el proceso.
—Estamos por salir del planeta, necesito que tomen sus posiciones—exclamó Hera desde la cabina de pilotos.
—¿Estás bien, Ezra?—preguntó Sabine—Te necesitaré en las torretas.
—Estoy bien, necesito reivindicarme, siento que todo esto es mi culpa.
—Ayudaré a mamá en el copiloto—exclamó Jacen—Vayan a las torretas y derrotemos a estos grysk. Que la Fuerza los acompañe.
Ezra y Sabine fueron hacia unas habitaciones donde estarían las torretas de turbo láser mientras Jacen se sentaba en el asiento de copiloto.
—¿Todo bien?
—Sí, solo concentrémonos en el ahora.
—Bien dicho, porque estos grysk están soltando esas esferas rocosas.
—Son dovin basal, mamá. Modifican la trayectoria gravitoria de los disparos y también de las naves.
Jacen observó la inmensidad del espacio, a las tres naves enemigas y los coralitas luchando contra las naves Mandalorianas, había muy pocos dovin basal, pero eso no impidió para que saliesen disparados hacia las naves Mandalorianas.
El viejo carguero esquivó y abrió fuego contra los coralitas enemigos, Jacen cerró los ojos y se abrió a la Fuerza, y su mente se encontró con la de Finn y Luke, formando un enlace mental, y esto significaba que sus sentidos se agudizarían y podían sentir los pensamientos de uno.
Hera sentía que sus sentidos se agudizaban y que algo extraño la envolvía, pero también sentía calma y serenidad, miró a su hijo, quien tenia los ojos cerrados, concentrado y movía los botones, entendía lo que hacía, y a pesar de que no era sensible a la Fuerza, se dejó llevar por su intuición.
El carguero giró a estribor y disparó contra los coralitas, seguido por el yate estelar de Finn.
.
Keeta Dagura levantó su lanza y apuñaló en la espalda del mandaloriano caído, a su alrededor se escuchaban los disparos y gritos de dolor, el suelo estaba tintando de rojo y el polvo y la tierra, crecía cada vez más.
Se giró y esquivó el ataque de un mandaloriano de armadura magenta, y el capitán grysk agitó su lanza contra su rival, quien se elevó con su propulsor e hizo una voltereta y el grysk esquivó una patada de él, quien se levantó del suelo.
Una explosión cerca no impidió que Keeta se distrajera, fue tras el mandaloriano quien sacó su espada de cortosis, ambas armas saltaban chispas cuando se tocaban con fuerza, el grysk se encomendó a su dios de la guerra, buscando el valor y el arrojo mientras el mandaloriano, usaba su propulsor para dar fuerza a sus embates.
Dio una voltereta, y lanzó una sustancia llamada blorash, de aspecto gelatinoso hacia el casco del mandaloriano, quien retrocedió y se lo quitó.
Abrió los ojos al ver la lanza ir directamente hacia la cabeza y se tiró al suelo, justo a tiempo mientras el grysk avanzaba a trompicones, el mandaloriano retrocedió y vio a otro grysk, quien le propinó un codazo en la nariz, quien cayó al suelo.
El grysk avanzó para apuñalar al mandaloriano, quien se cubría la cara, pero una mandaloriana de armadura amarilla, cayó encima de él y con el cañón de su blaster, apuntó la parte de atrás de su cabeza y disparó.
Keeta observó a la nueva mandaloriana, quien se acercaba lentamente, pero otra mandaloriana de armadura negra aterrizó cerca de ella, tomando de sorpresa a la guerrera de armadura amarilla.
—Llévate a nuestro "hermano". Yo me encargo de él.
—La Mand'alor ¿Te dignaste en salir de tu cueva?
—El que se sienta a ver es tu superior, grysk. Yo salgo a luchar con mis hermanos.
La Mand'alor sacó su sable oscuro, y fue tras Keeta, quien levantó su lanza para evitar el golpe mortal de la Mand'alor, mientras tanto la mandaloriana de armadura amarilla, ayudó a ponerse de pie a su compañero caído.
—¿Puedes moverte?
—Sí, puedo luchar.
—No lo pongo en duda, pero estás herido.
—Solo pásame un papel y cazaré a mas grysk.
—De acuerdo, pero te llevaré a que limpien esa cara.
El mandaloriano escupió sangre mientras alzaba vuelo, ayudado por su compañera, mientras la Mand'alor esquivó un ataque frontal de Keeta, quien maniobró su lanza y volvió a sacar chispas con la hoja negra de su rival.
—Si te mato y tomo ese sable ¿Todos ellos se arrodillarán ante mí? ¿Asi es cómo funciona la cosa?
La Mand'alor no contestó y siguió atacando, a su alrededor, caían más los cuerpos de los grysk que de los mandalorianos, la batalla parecía inclinarse hacia su lado, pero aún seguían estrellándose naves mandalorianas, la Mand'alor se elevó con su propulsor y lanzó pequeñas esferas explosivas, quien hizo retroceder a Keeta y este lanzó la sustancia gelatinosa hacia la líder de los mandalorianos, quien se alejó, aún en el aire.
Aterrizó y extendió su antebrazo, donde salió una llamarada hacia Keeta, quien rodó en la tierra y la mujer corrió velozmente hacia el capitán grysk, quien se puso de pie, se aferró a su lanza, y el pico se incrustó en el muslo de la Mand'alor, quien apretó los dientes del dolor y agitó su sable oscuro, decapitando a su rival.
Cayó al suelo, y sintió a dos guerreros a su espalda.
—La Mand'alor…
—No digas nada que estoy herida—exclamó la mujer—Solo ayúdame a salir de aquí.
—Sí, Mand'alor.
—¿Cómo va la batalla?
—Están retrocediendo.
—Entonces ¡a cazarlos!
Detrás de una colina, los cinco guerreros grysk observaron el campamento mandaloriano, y cuando uno dio un paso adelante, los otros cuatro se cubrieron tirándose al suelo debido a una mina explosiva, su compañero y la bestia quedaron en el suelo, totalmente despedazados.
El ruido alertó a los mandalorianos cercanos y estos se acercaron con gran rapidez, con la ayuda de sus propulsores, pero dos de ellos no pudieron aterrizar debido a que las bestias dieron un gran salto.
La mandaloriana de armadura de beskar aterrizó y rodó en la arena, los mandalorianos empezaron a disparar contra las bestias, pero estas eran rápidas y saltaban, pero sus números eran superiores, así que fue rápidamente hacia un soldado grysk y lo apuñaló con su vara de cortosis.
—¡Retrocedan! —gritó un mandaloriano mientras lanzaba una granada térmica, y el tercer soldado grysk caía fulminado por los disparos mientras los otros dos, estaban en el suelo, sin tener una oportunidad de ponerse de pie, una de las bestias se detuvo y empezó a olfatear, luego empezó a correr hacia el campamento, la mandaloriana fue tras él.
La bestia corrió a gran velocidad hacia una carpa, ansiosa y con la mandíbula abierta, Grogu se giró cuando la bestia se abalanzaba hacia él, el Jedi rodó, esquivando por poco de las garras del animal furioso.
Aún sorprendido del ataque, se mantuvo sereno mientras encendía su sable de luz, los otros dos mandalorianos que estaban en la tienda de campaña corrieron hacia la bestia, quien lanzó un zarpazo al pecho de uno mientras el otro se detenía bruscamente y luego el animal dio un salto rápido hacia el mandaloriano, tumbándolo al suelo con gran fuerza.
Grogu se dio cuenta que la Fuerza no tenia efecto sobre aquel monstruo de cuatro patas, quien parecía ignorar al mandaloriano que tenia bajo sus gruesas patas, abrió las fauces y un hilillo de ácido corrosivo iba directamente hacia el pecho del mandaloriano.
—¿Me quieres a mí? —preguntó mientras colocaba su sable de luz por encima de su cabeza, y la bestia se lanzó con la boca abierta y Grogu, se deslizó hacia adelante, girando su sable de luz hacia la derecha, con su muñeca, dio un giro rápido, cortándole las patas delanteras.
El animal se deslizó hacia la entrada, gimiendo de dolor mientras el caballero Jedi se puso de pie y avanzó lentamente, hasta que la mandaloriana aterrizó muy cerca del animal y sin esperar a que Grogu diga algo, le disparó directamente a la cabeza, matando al animal, Grogu parpadeó y apagó su arma.
—¿Estas bien, Grogu?
—Sí, Taryn—exclamó el alienígena verde de grandes orejas.
—Bueno, ellos parecen estar heridos—exclamó Taryn acercándose a los mandalorianos caídos y Grogu la siguió—¿Qué Kriffados son estas bestias?
—¿Hay más de uno?
—Bueno, eran cinco pero los otros están muertos.
El mandaloriano se sentó en el suelo y se quitó el peto, luego el casco, sus ojos con grandes ojeras, revelaba que estaba muy conmocionado.
—No lo logró—exclamó Grogu observando al otro mandaloriano, entristecido pero el otro mandaloriano respiró hondamente, agitado.
—¿La Mand'alor?
—Aún está en combate—explicó Taryn, examinando la herida en el hombro de su compañero—Cálmate, Ante; hemos terminado.
—Estas bestias…las he visto en Myrkr, pero se ven distintas—exclamó respirando con dificultad—Kriff, parece que me reventaron el esternón.
—Recuerdo que estuviste en Myrkr hace unos meses—exclamó Grogu acercándose—¿No viste más?
—No, no ví más, pero escuché rumores que no tomé importancia porque son rumores. Debo hablar con la Mand'alor.
Kom Kresh observaba en silencio en el puente de mando, observaba como las naves mandalorianas tomaban el control de la batalla.
—Señor, hemos agotado los dovin basals.
La mayoría los había usado para hacerlos estallar en el planeta y los otros, los estrellaba contra las naves enemigas, Kresh se dio cuenta que fue un error quedarse en el campo de batalla con solo dos destructores, apretó los dientes y miró al oficial que tenía al lado, pero un oficial de mando anunció en los controles, la aparición de otras naves mandalorianas.
—Hemos perdido el enlace con el Guerrero.
Kom Kresh se masajeó la barbilla, era una batalla perdida, los mandalorianos habían ganado esta vez.
—Prepara la retirada estratégica—sorprendió a todos al decir esas palabras, prohibidas para los grysk—Necesitamos repensar una nueva estrategia, nos hemos quedado sin opciones. Reunámonos en Rommamol.
—A la orden, señor—exclamaron desganados.
Hera destruyó un coralita tras un gran giro con el carguero, la veterana piloto notó la llegada de tres cruceros mandalorianos y luego, la retirada de los destructores grysk. Jacen abrió los ojos y cortó el enlace con Finn y su hijo.
—Se han ido, pero han llegado las naves mandalorianas de Nevarro, supongo.
—Vayamos a Mandalore—exclamó Jacen presionando algunos botones, Hera miró a su hijo y volvió su vista hacia el transpiacero.
—Jess me contó que te recluiste en Ahch-To.
—Sí, lo hice—exclamó Jacen—Necesitaba meditar…después de matar con ira al grysk. Necesitaba acomodar mis ideas y pensamientos— y miró a su madre—Sentí a papá.
—¿Kanan?—abrió los ojos Hera y su hijo asintió.
—No como fantasma de la Fuerza…escuché su voz y hablamos—sonrió Jacen—Está en paz y me trajo paz que necesitaba. También me habló de ti, mamá.
—¿Qué dijo?
—Te ama y aún vive en ti, siempre velándote.
Hera no apartó su mirada sobre Mandalore, con su mano derecha, se limpió los ojos y sonrió con los labios.
Una vez que todos aterrizaron en Mandalore y los heridos estaban siendo tratados, Ezra, Sabine y Hera decidieron quedarse en el carguero, Jacen fue directamente a buscar a la Mand'alor, cruzándose en el camino con Finn y Luke.
El sol estaba por ponerse en el horizonte, y el lugar estaba rodeado con antorchas y fogatas, donde los mandalorianos recogían los cuerpos de sus hermanos caídos, los Jedi fueron notificados que la Mand'alor estaba en su tienda de campaña.
Una vez que los mandalorianos de armadura negra se hicieron a un lado para hacerlos ingresar, los Jedi observaron que en el lugar estaba la Mand'alor con una pierna entablillada, Grogu y su hermana Taryn, así como también mandalorianos como Beviin, Din Djarin y Ante Wren.
—Maestro Jedi—exclamó la Mand'alor, sin ponerse de pie, la vista de Finn y Grogu se cruzaron, pero el alien verde no mostró ninguna emoción—Debo agradecerles por su ayuda.
—No hay problema, y sé que los grysk regresaran.
—Sí, lo sé, pero esta vez nos podemos encargar.
—Me he enterado de que ustedes fueron aliados de los grysk—exclamó Jacen—Si me disculpa, no es una acusación.
—Una alianza para espiarlos, sabíamos que los grysk nos traicionarían después, pero nos adelantamos.
—¿Los estaba espiando? —preguntó Finn
—Sí, envié agentes con los grysk— y miró a Ante—Pero parece que ellos fueron más recelosos y no pudimos sacarles más información. Sabemos de sus armas, su ubicación actual, su gran plan y la creación de una criatura terrible.
—¿Criatura? —exclamó Jacen confundido y Beviin se acercó con una holo memoria.
—Aquí está todo—exclamó el mandaloriano.
—¿De qué criatura están hablando?—preguntó Finn mientras Jacen recibía el holo.
—Vi algunas bestias en Nevarro y Grogu se enfrentó uno en la tienda sur, además que otros guerreros abatieron a cuatro. Estas son increíblemente grandes, fieras y difíciles de matar.
—Se parecen a los vornskr si están familiarizados con la fauna de Myrkr. Se parecen, pero no son ellos y estoy seguro de que son de ese planeta—respiró hondamente—Estuve ahí hace tres meses, construían túneles y hablaban de un laboratorio, pero no sé nada más. Los tomé como rumores.
—Bueno, esto es más que rumores—exclamó Jacen—Gracias por la información, Mand'alor.
—Tengan cuidado, maestros Jedi—exclamó la Mand'alor—Ret'urcye mhi, Jetiise.
—Que la Fuerza los acompañe. Ret'—se despidió Jacen, inclinándose un poco, Finn y Luke lo imitaron.
Una vez que estuvieron fuera de la tienda de campaña, Grogu se acercó al trio de manera rápida que los tres se detuvieron.
—Grogu—exclamó Finn—Sabia que estarías aquí.
—Iré con ustedes—exclamó Grogu avanzando un poco—Lamento que haya estado tan lejos de la Orden Jedi este último año.
—Sí, Rey estuvo preguntándose donde estabas. Ella sabe que estuviste con Kubariet.
—¿Danni Quee contó sobre ello?
—Sí.
—¿Esta bien?
—Está con nosotros en nuestra nueva base—exclamó Finn, Grogu asintió.
—De acuerdo Grogu, ven con nosotros.
Los Jedi reanudaron su camino, Grogu sonrió y se dio la vuelta, donde vio a al mandaloriano en la entrada, asintió y siguió a los Jedi hacia el yate estelar.
NA: Traducción de dos palabras en mando'a
Ret-Nos vemos
Ret'urcye mhi- Adiós, lit. "Tal vez nos volvamos a ver"
