NA: Los eventos que suceden en este capítulo están en paralelo al anterior.
Kai miraba por la ventanilla de la Reina, Zeffo se alejaba de a pocos y de un momento a otro, solo vio líneas plateadas, eso significaba que habían entrado en el hiper espacio.
—¿Estas bien? —preguntó Ava, Kai se giró y asintió—Nos irá bien.
Kai no estaba seguro de tener a Ava a su lado en la misión al planeta, ocupado de voxyn y grysk, quería tenerla lejos del peligro, pero recordó lo que le había dicho.
—Pase lo que pase, siempre estaremos juntos ¿verdad? —susurró, Ava sonrió y apretó su mano. El joven aprendiz desvió su vista hacia el resto de los ocupantes, Shara los observa con atención, pero luego desvió su vista hacia otro lado, Han estaba conversando en voz baja con Tara, el resto solo miraban al suelo o al techo.
Tedney, Yox y Maz Kanata ingresaron a la bodega donde estaban.
—Hemos entrado al hiper espacio—exclamó la alien de piel naranja—Antes de venir aquí, hablé con un capitán grysk. Le conté que hemos capturado a unos Jedi, incluyendo a los mellizos que buscan, así que están ansiosos. Cuando lleguemos al punto, será cerca de la órbita de Myrkr. Ustedes irán a la nave de los grysk y yo me iré, no podré quedarme a verlos, y esta demás recordarles que no hay extracción.
—La salida debemos de crearla nosotros—exclamó Yox, el maestro Jedi barabel—Si seguimos la táctica de Ulaha, nos irá bien. Les recordaré que Tedney es el comandante señuelo, él recibirá el interrogatorio grysk, posiblemente sea agredido. En ese tiempo, Kai Dameron, el verdadero comandante de la misión buscará la forma de neutralizar la nave.
—Maestro Rij ¿Por qué usted no es el comandante? —preguntó Zath.
—Porque los grysk asumirán que los comandantes son los que tienen rango mayor. No pensarán que el líder sea un aprendiz joven como Kai, a quien elegí porque su cristal es de origen grysk. Nos llevará a la Cuna.
—Llegaremos pronto—exclamó Maz Kanata, sacando una pequeña bolsa de tela—Necesitaré sus sables de luz y sus blasteres aquí. Entregaré luego al capitán grysk. Confío en que usen la Fuerza para recuperarlos.
Cada uno de ellos fueron dejando sus armas en la bolsa de Maz Kanata, quien luego lo sostuvo en su mano derecha, detrás de ella aparecieron piratas con cuerdas.
—Ahora, necesitamos que se pongan de rodillas en el suelo y las manos a la espalda. Mis subordinados, los atará, pero no con mucha fuerza, para que tengan mayor libertad a la hora de desatarse.
Los jóvenes Jedi, incluyendo a Tedney y Yox, se colocaron de rodillas y con las manos a la espalda, fueron atados sin problemas.
—Que la Fuerza los acompañe.
Minutos después de haber sido atados, la Reina se detuvo, Maz entendió que habían llegado al punto, así que abandonó la bodega y fue directamente hacia la cabina de pilotos. Tedney, quien estaba delante de ellos, usó la Fuerza para serenarse. Segundos después, escucharon ruidos de anclaje y la puerta se despresurizó.
Tres grysk ingresaron a la bodega, junto con Maz Kanata, uno de ellos se acercó a Tedney, mirándolo con desprecio.
—¿Dónde están los mellizos que me dijo, pirata? —preguntó Duman Yaght, capitán de navío grysk, Maz los señaló, un poco más al fondo de la bodega.
—Ahí están, señor Yaght—exclamó la pirata.
—Supongo que no los atrapó a todos en el mismo día ¿verdad?
—Obviamente, cada uno fue atrapado en días distintos. Con un poco de interrogación, nos llevaron a capturar a los mellizos. Mis hombres son capaces, no por nada me llaman Reina Pirata.
Duman Yaght le entregó una bolsa que tintineó, Maz le entregó las armas al grysk, quien se acercó a sus dos guardias que flanqueaban.
—Llévalos a la bodega de la nave—ordenó en su idioma, los guardias los apuntaron y los Jedi se pusieron de pie, y poco a poco, la bodega de la Reina quedó vacía. Duman y Maz se miraron, pero el grysk no cambió su rostro de desprecio a la pirata, retirándose de la nave de la pequeña alien.
Maz Kanata cerró la puerta, y se acercó a la cabina de pilotos, dando la orden de darse la media vuelta e irse. No podía ocultar que temía por ellos.
.
Los Jedi estaban arrodillados al igual que en la bodega de la Reina, Duman Yaght, con la bolsa de las armas en su cintura, se paseó en las filas, observando a cada uno de los capturados, de los dos guardias grysk, se sumó uno.
—¿Todos son aprendices o hay alguien que no lo es? —preguntó.
—Yo soy Caballero Jedi—exclamó Tedney—No nos intimidas, cabeza cono.
Duman esbozó una sonrisa, se acercó rápidamente a Tara, agarrándola del cabello y la tiró hacia adelante donde estaban los guardias grysk.
—Necesitamos saber muchas cosas, caballero Jedi—exclamó Duman mirando a Tedney, quien estaba sorprendido— Soldados, iré a la cabina. Si dice algo interesante, me informan.
Duman Yaght se retiró de la bodega, muchos Jedi se miraron entre sí, un poco alarmados a excepción de los hermanos Dameron, pero Han estaba impaciente.
—Cálmate—susurró Kai a su hermano, quien apretaba los dientes.
Los dos guardias, sacaron bastones electrificados, uno de ellos pateó la cara de la chica, quien cayó al suelo. Los bastones tocaron su espalda, quien gritó de dolor, luego lo retiraron y volvieron hacerlo.
—¡Habla! —gritó el tercer guardia mirando a Tedney, quien estaba demasiado sorprendido.
—¡Ella no tiene nada que ver con esto! —gritó Tedney—¡Cambia mi lugar por ella!
—¡Cállate! ¡Tú no nos das ordenes, hereje!
—¡Piérdete, grysk!
Tedney esperaba que el guardia le pegase en la cara, pero él se giró y pateó el abdomen de Tara, quien lloraba y gritaba de dolor.
—¿Dónde está tu sucio planeta? ¿Dónde están escondidos, malolientes ratas?
Tedney se quedó pasmado, sin saber que decir, miró a Yox y luego al grysk.
—Ustedes se merecen lo que les pasó en ese planeta. Su aldea, perecida bajo el fuego imperial, como la Operación Ceniza. No tenía idea que los imperiales actuales fueran tan nostálgicos.
—¡No estás ayudando, Tedney! —gritó Han—¡Maldito seas, estúpido! ¡Están torturando a Tara, pedazo de inútil!
—¡Cállate, aberración! —exclamó el tercer guardia mirando a Han—¡Tienes suerte de no ser ofrecido como sacrificio!
Han escuchaba los gritos de Tara, apretó los dientes de la rabia, pero ya no podía quedarse quieto.
—¿Tienen algún plan, Jedi? ¿Están confabulándose en algo? ¡Dímelo!
—¡No hay ningún plan idiota! ¡Solo fuimos capturados por ser demasiados tontos! ¡Cuando me libere te hare pedazos!
Han usó la Fuerza para impulsarse, golpeando su cabeza contra la barbilla del tercer grysk, quien retrocedió. Aún adolorido por el golpe, se desató mientras los otros dos miraban pasmados, mientras el Jedi extendía la mano y el golpe de la Fuerza, destrozó el esternón del grysk.
Se giró rápidamente mientras atraía el bastón electrificado e iba directamente hacia el otro agresor, mientras el resto de los Jedi se ponían de pie, Kai y Tedney iban directamente hacia la cabina de pilotos mientras Yox inmovilizaba al grysk caído, con la barbilla rota.
Han usó la Fuerza para inmovilizar al grysk que tenía al frente, y con el bastón empezó a golpear con rabia, sus ojos estaban rojos y las venas se le sobresalían de la frente. Tara levantó la vista, entre asustada y adolorida, Shara se acercó a ella para sacarla del peligro.
Kai sacó una vibrocuchilla que tenía escondida bajo la manga, Duman se giró debido al jaleo que escuchaba, pero vio al Jedi frente suyo, quien le rajó la garganta, salpicándolo de sangre y agarrándose de las paredes mientras intentaba cortar la hemorragia.
El piloto fue sacado a rastras por Tedney, quien colocó su brazo por su garganta, asfixiándolo. Biros Meed, el nautolano, se acercó a la cabina de pilotos y tomó el volante. Kai miraba a Duman, morir lentamente en medio de un charco de sangre, tomó la bolsa de las armas y fue directamente a la bodega.
El grysk que interrogó a Tedney, estaba atado, pero sin consciencia, Tekli curaba las heridas de Tara, quien aún estaba asustada, Han se acercó, furibundo a su hermano.
—¿Por qué Kriffados no hiciste nada? ¿Eres el maldito comandante?
—Estaba pensando en un plan.
—Chicos, cálmense. Ahora eliminamos a los guardias y al capitán, enfoquémonos en el siguiente paso—exclamó Shara.
—Tiene razón, nada sirve discutir entre nosotros—exclamó Yox mirando con severidad a Han—Después de esto, joven Dameron, debo informar a tu madre. Yo no soy tu maestro para hablar de lo que hiciste.
—Informa también de lo que hice—exclamó Kai—Le corté la garganta y lo vi morir. Pero aquí están las armas, tómenlas.
Han vio a Tedney salir de la cabina, ambos se miraron, pero fue el joven aprendiz lo miró con rabia y odio. Tedney se sintió incómodo, pero desvió la mirada.
—Han, estoy bien—exclamó Tara, tocándole el brazo, y el mal humor y la rabia incontenida, desapareció, mirándola.
—De acuerdo, eso es lo que me importa.
La Tachyon Filler, la nave ocupada por los Jedi salió del hiper espacio, donde el piloto podía ver el planeta e informó al resto que se preparasen porque iban a aterrizar pronto.
.
La Tachyon Filler aterrizó en el campo abierto de Myrkr, muy cerca de los túneles donde los llevarían a la Cuna donde estaría la Reina Voxyn. Había un par de grysk en la zona, pero apenas prestaron atención, por ello, Zath y Jovan Drank, con los blasteres en mano, se colocaron en ambos lados de la puerta y la tiraron abajo.
Ellos no lo vieron venir, recibiendo los disparos y dos gruñidos salían del bosque, los Jedi se replegaron con los sables encendidos mientras un voxyn saltaba encima de Yox, arrancándole el cuello mientras el otro se acercaba peligrosamente hacia Ulaha, pero el rodiano Jovan disparó directamente a la cabeza del voxyn, matándolo.
Zath, Kai y Han abrieron fuego contra el voxyn que mató a Yox, pero este corrió hacia el trio de Jedi, recibiendo todos los disparos hasta caer muerto.
Tekli corrió hacia el maestro Jedi, quien yacía en el suelo, pero sabía que era demasiado tarde, la herida estaba muy abierta y expuesta, perdía sangre, la chandra fan sostuvo su mano mientras el resto de los Jedi se acercaban, el barabel moribundo observó el cielo antes de expirar.
—¿Quién debía mirar al bosque? —acusó Zath.
—No busquemos culpables, estas bestias son impredecibles—exclamó Kai.
—¿Tu cristal no te alertó?
—¡Cállate, Zath! —gritó Tedney—Continuemos, adelante Kai.
El grupo reanudó el paso, estando Kai y Alema a la cabeza, Ava recogió el sable de luz de Yox y lo ciño al cinto, sabía que no podían llevarse el cuerpo, pero tendría el sable para un homenaje cuando regresen de la misión.
Los túneles eran amplios, pero ellos caminaban uno detrás de otros, las paredes eran de roca mientras los techos, se podían ver raíces y tierra, Alema seguía caminando, alerta y con el sable en mano.
—Escucho ruidos—susurró Kai y miró a Ulaha—¿Estamos yendo en el camino correcto?
—Sí, solo seguir este camino. Es casi como una ciudadela.
Seguían avanzando, Kai los hizo detenerse antes de girar una esquina. Escuchaban voces, entonces se prepararon para un enfrenamiento.
Los grysk doblaron la esquina, y los Jedi abrieron fuego contra ellos, solo uno escapó, pero Biros Meed corrió a perseguirlo.
—¡Espera! —gritó Kai pero todos se adelantaron, doblaron la esquina y había un grupo de grysk, quienes apuntaron, dispararon contra Biros, quien repelió pero el fuego era intenso, recibiendo los disparos.
Los Jedi devolvieron los disparos de los grysk después de que Biros Meed cayese muerto. Después de repartir el fuego, el grupo avanzó hacia lo que parecía una sala, Ava recogió el sable del caído, luego prosiguió su camino.
—Estamos llegando a un espacio abierto—exclamó Alema ingresando a la sala—Creo que debemos cruzar esa puerta—señaló una abertura que estaba en el medio, al lado de otras aberturas.
—Ha alertado a los demás—exclamó Kai, Han se aferró a su sable de luz.
Ingresaron a una sala amplia, arriba de ellos podían ver un hoyo enorme, donde la luz solar se filtraba, el lugar estaba atiborrado de rocas y arbusto, tierra seca y algunos helechos. De la abertura, salieron Voxyns corriendo furiosamente hacia los Jedi, Kai ordenó replegarse para enfrentar a las criaturas. Tedney, Lowie y Alema decidieron usar los blasteres contra ellos mientras los otros, esquivaban los zarpazos, Tekli corrió detrás de Halden, porque sabía que no era buena con los sables de luz y él debía proteger a la única Jedi sanadora.
Jovan disparó contra un voxyn, matándolo mientras Shara destrozó a otro, deslizándose por tierra mientras los hermanos Hara esquivaban y juntos terminaron por matar a otro, Ulaha movía su sable de luz contra un voxyn, pero no vio al que venía a su derecha, tumbándola en el suelo. Aterrada, intentó zafarse, pero la bestia, hundió sus colmillos en el cuello de la bith, pero Han llegaba tarde para apuñalar la cabeza del voxyn. Kai vio que Shara cayó al suelo, se arrastró hacia atrás pero no había visto a un voxyn a su espalda.
—¡Shara! —gritó Kai cubriéndola y recibiendo un zarpazo de la bestia en el abdomen, gritando de dolor, su hermana se puso de pie, agarrando su sable de luz, aterrada al ver a su hermano, agarrándose la herida.
Tara apuñaló la cabeza del voxyn que agredió a Kai mientras Shara se lanzaba contra el otro, cortándole el hocico y con Bela Hara, apuñalando el lomo de la bestia.
—Kai…Kai…todo estará bien—exclamó Shara arrodillándose junto a su hermano, pálido, pero aún presionando la herida, Tekli llegó lo más rápido hacia su compañero.
—No hay voxyn—exclamó Alema mirando la escena, Han se acercó, Tekli colocó sus manos sobre la herida de Kai, él usaba la Fuerza para retener el veneno mientras la Jedi sanadora buscaba el antídoto y lo clavó muy cerca de la herida, rápidamente, colocó su mano sobre él, usando la Fuerza para curarlo.
—Respóndeme, Kai—exclamó Ava con los ojos húmedos.
—Estoy bien, creo.
—Esto es un desastre—exclamó Zath—Tres muertos y no hemos llegado ni siquiera a la mitad. Deberíamos irnos.
—No, seguiremos—exclamó Kai, poniéndose de pie y tambaleándose, aún con dolor.
—¿La herida no cerró? —preguntó Shara mirando a Tekli.
—Sí, pero necesita descanso. Has perdido sangre, Kai, eso no lo puedo reponer.
Kai miró su uniforme ensangrentado.
—Debemos continuar.
Kai no recuperó el color, tambaleándose, fue directamente a la abertura que señaló Alema, el resto lo siguieron, Han masculló en desacuerdo mientras Shara se sentía culpable.
Pasaron por la abertura, Ava se quedó muy cerca de Kai, era un pasillo casi oscuro, Tedney usaba el datapad que una vez usó Ulaha antes de ser devorada por los voxyn. Nuevamente llegaron a una sala, pero esta vez era pequeña, pero había varias celdas.
—Hay prisioneros—exclamó Zath acercándose a una celda, Han lo siguió y vio a dos humanos, un hombre y una mujer, vestían túnicas Jedi como el de ellos.
—Qué bueno ver algunas caras humanas y de otras especies—exclamó el hombre con una sonrisa jovial pero los Jedi no estaban seguros en confiar en ellos. Tedney se acercó.
—Siento que ocultan algo.
—¡Que Jedi tan perspicaz! —exclamó la mujer de cabello castaño, bastante desordenado.
—¿Quiénes son ustedes?
—Soy Rosha y mi compañero es Emek.
Dejaron de ocultarse en la Fuerza, Han y el resto de los Jedi podían sentir el Lado Oscuro en ellos, el joven Jedi notó una sustancia verdosa en la cerradura de la celda.
—Eso es veneno—exclamó Emek, un hombre de cabello negro y barba poblada—Tenemos un tiempo aquí.
—Jedi Oscuros—exclamó Shara—No lo necesitamos.
—¿Van donde la Cuna? ¡La hembra pájaro nos llevó allá! Podemos ayudarlos—exclamó Rosha, pegando su cara en los barrotes.
—¿Hembra pájaro?
—Una mística, que hace días que no pasa por aquí—exclamó Emek—Tiene ideas fascinantes sobre la Fuerza—exclamó mirando a Han—Buenos puntos, conocimientos…para una especie que nunca he visto en mi vida. Quedé fascinado por sus palabras e incluso, me enseñó habilidades, pero no me sirven aquí.
—No lo escuches, Han—exclamó Tedney—Te endulza los oídos para caer en sus mentiras.
—No lo necesitamos—exclamó Zath, pero Han negó.
—Debemos reanudar, chicos—exclamó Kai, pero Han sacó su sable de luz y reventó la cerradura, abriendo de par en par la celda, los Jedi Oscuros sonrieron.
—Los llevaré a la Cuna—exclamó Rosha mirando a Han y luego al frente, empezando a moverse, Zath miró al joven Dameron con furia.
—Ustedes adelante, para vigilarles—exclamó Tedney, los Jedi Oscuros obedecieron con sonrisas burlonas, y nuevamente, la caminata se reanudó, Kai se acercó a su hermano, quien estaba muy silencioso.
—No debiste liberarlo.
—Déjame en paz, Kai—exclamó—Yo sé lo que hago.
—Son Jedi Oscuros.
—Lo sé, lo dijeron. No me importa, nos llevarán al nido. —exclamó de malos modos luego de ello, se apartó del camino de Kai.
Kai sintió que el cristal empezó a vibrar, y eso significaba que los grysk estaban cerca, y ellos doblaron la esquina donde estaban los enemigos.
Abrieron fuego contra ellos, Jovan recibió un disparo y cayó muerto, Rosha agarró su sable de luz y lo encendió, usando la Fuerza, despedazó a los grysk, en medio de relámpagos de la Fuerza, dejando a los Jedi en silencio. Una vez que el jaleo terminó, Tedney se acercó, con su arma encendida, Emek levantó los brazos.
— ¡Rosha! Devuelve el sable de luz
La mencionada, apagó el arma y lo tiró en el suelo, rodando a los pies de Tedney, quien lo agarró y lo guardó en el cinto.
—No habrá próxima vez. Por algo no están armados, ahora, llévanos.
Kai sentía que perdían el tiempo, a cada esquina se enfrentaba a los grysk. Era evidente que ellos sabían de su presencia, necesitaba una distracción para ellos, y se vio a sí mismo, herido y apenas podía ponerse en pie. El abdomen le dolía un poco, no era más que un estorbo para el equipo y necesitaban un señuelo para que los grysk se dispersen.
Se detuvieron ante una sala con tres puertas, Alema observó con atención, pero los Jedi Oscuros fueron directamente al lado derecho, pero se quedaron en el umbral.
—Deténganse un rato—exclamó Kai—Los grysk saben que estamos aquí. Debe haber una distracción, algo que ellos se concentren y el resto pueda continuar hacia el nido. Yo tomaré ese rol, seré el señuelo.
—No, Kai—exclamó Shara—Vendrás con nosotros, podemos superarlo.
—No, los estoy atrasando. La herida aún me duele a pesar de la curación de Tekli. Lo siento, chicos, pero debo hacerlo—sonrió, pero al ver Ava acercarse.
—Juntos ¿verdad? Asi tú lo dijiste, siempre estaremos juntos.
—Sí, Ava, pero no esta vez. Tú ve con ellos, ellos conocen donde está el nido. Les prometo que los alcanzaré después. Tomaré un atajo y daré una vuelta completa hacia la entrada nuevamente.
— ¿Lo dices en serio, Kai? —preguntó Tedney, Kai asintió y entregó la bolsa de los explosivos a Han.
—Destrúyelos, Han—exclamó Kai y luego fue hacia la puerta derecha, pero Shara lo abrazó por la espalda, seguida de Ava.
—Encuéntranos pronto, Kai.
—Kai, te amo.
—Lo sé, Ava—exclamó con una sonrisa, pálido pero decidido, avanzó por la puerta izquierda, perdiéndose de vista, Ava aguantó las lágrimas mientras Shara tiró suavemente de su brazo para reanudar el camino. Kai se había ofrecido como señuelo ante los grysk, esperando captar la atención de la mayoría de ellos.
—Genial ¿terminamos con las escenas conmovedoras? —preguntó con burla Emek—Por aquí es.
—Eso es cierto—exclamó Alema con amargura—Vamos.
El grupo avanzaron rápidamente por el pasillo donde llegaron a otra habitación, luego por la puerta que les mostró Alema y siguieron caminando hasta cruzar una sala amplia como la anterior donde estuvieron, donde hirieron a Kai.
—No siento la presencia de ningún grysk—exclamó Han, pero los Jedi Oscuros señalaron una puerta donde los llevaría al piso inferior.
—Ya casi estamos—exclamó Emek—El nido se encuentra bajando la escalera, Tedney se acercó, pero luego sintió una fuerte presencia de los grysk, se giró hacia sus compañeros y ellos asintieron, sacando sus sables de luz.
Kai llegó a otro pasadizo después de cruzar dos salas chicas, el plan había funcionado, puesto que se había enfrentado a numerosos grysk, pero le hubiera gustado haberlo hecho desde el principio, se hubiera ahorrado la muerte de tantos compañeros. Dio un paso adelante y cuando giró, vio a un par de grysk, apuntándolo.
El joven Jedi repelió con mucho esfuerzo los disparos, pero notó luego que había puertas en los pasadizos, así que avanzó acelerado por la Fuerza para luego, apuñalar a su rival. Una de las puertas se abrió violentamente, donde un grysk de gran tamaño se mostró, empujándolo en el aire. Cayó al suelo, rodando, pero aún tenía su sable de luz.
—Déjalo, yo me ocupo de él—exclamó Vanuuri Nar, el Ejecutor, mirando a Kai, quien se ponía de pie con dificultad.
— ¿Dónde están los demás Jedi? —preguntó con voz glacial—Sé que se han infiltrado.
—Te lo diré cuando mueras—exclamó Kai colocando su arma adelante, el cristal lambent vibraba en su empuñadura, Vanuuri sonrió desagradablemente. Sacó su couffe y empezó a luchar contra el joven Jedi, detrás del Ejecutor, seguían apareciendo más grysk, pero Kai retrocedía cada embate del grysk, no estaba seguro de cuanto resistir, pero deseaba con todas sus fuerzas que sus hermanos y compañeros hayan destruido el nido.
Kai esquivó con dificultad, pero Vanuuri era rápido para el Jedi, entonces Kai usó la Fuerza para hacerlo retroceder, ahora era el Ejecutor que retrocedía mientras sus guerreros eran mudos testigos. Kai giró el sable, golpeando el acero y luego, con gran agilidad, corrió por las paredes antes de propinarle una patada a la cara de Vanuuri. Escupió sangre, Kai respiraba agitadamente, dándose cuenta de que se excedía, pero necesitaba vencerlo así que cerró la mano como un puño y lo lanzó. La onda expansiva tiró al Ejecutor al suelo y Kai dio un salto impulsado por la Fuerza, pero Vanuuri rodó para evitar la hoja verde. Kai cayó de rodillas, no vio como Vanuuri agarraba la tierra del suelo. Kai se puso de pie y los segundos que pasaron fueron suficientes para Vanuuri, lanzándole tierra, cegándolo.
Kai retrocedió, chocando con la pared del pasadizo, entonces el grysk, triunfante, sujetó su couffe y lo apuñaló, hundiendo toda la hoja en el vientre del joven Jedi.
Gimió del dolor, sintiendo el acero, y algo pesado caía dentro suyo, escupió sangre y cayó de lado. Aún con los ojos abiertos, miró al Ejecutor, quien lo miraba burlonamente.
—Que Jedi tan débil, decepcionante.
Se dio la vuelta, y Kai miró a la pared, se sentía cansado, los ojos se le cerraban, sentía el sabor salado de las lágrimas mientras su mente iba hacia Ava.
"Lo siento, Ava, no volveré a verte" pensó Kai "Estoy tan cansado, todo es tan…pacifico. Adiós Han, Shara, papá, mamá"
Todo se volvía oscuro para Kai, ya no escuchaba, y la vida se iba diluyendo en su mirada.
Cuando el equipo de ataque bajó las escaleras, había un grupo de grysk y Voxyns, esperándolos, así que los Jedi Oscuros los atacó con relámpagos de la Fuerza mientras los Jedi enarbolaban sus sables de luz contra los enemigos. Han se escabulló hacia la entrada a la Reina Voxyn, escapando de los grysk de manera furtiva, aprovechando de los grandes matorrales.
Shara se detuvo bruscamente al sentir a Kai, algo dentro de ella se rompió. Y con lágrimas saliendo de su rostro, gritó de rabia, de dolor y de odio hacia los grysk, extendió su mano, donde salieron rayos de la Fuerza, matando a los voxyn y tomando por sorpresa a los grysk, ya que no entendían porque no anulaban por completo a los ataques de relámpagos.
Ava sentía que algo dentro de ella se rompía, los voxyn estaban muertos pero los grysk seguían bajando por las escaleras.
Shara no quería abandonar el cuerpo de su hermano en algún lugar del planeta así que subió raudamente por las escaleras, seguida de Ava. Tedney no podía detenerlas debido a que estaba ocupado con luchar con los grysk mientras Bela Hara caía apuñalado por un grysk de gran tamaño.
Con la velocidad aumentada por la Fuerza, Shara llegó al pasillo y fue por donde había entrado Kai, sentía a Ava detrás suya pero no dijo nada. Corrió con gran velocidad mientras el odio y la rabia la invadía, solo pensaba causar daño y dolor a los grysk, solo eso tenía en mente, vengar la muerte de Kai.
Cuando llegó al pasillo, vio el cuerpo inerte de su hermano, varios grysk alrededor suyo y al Ejecutor. Los grysk se pusieron en posición, apuntando a las Jedi y abrieron fuego.
Shara esquivaba los disparos con gran rapidez mientras avanzaba por el pasillo, dos grysk se pegaron a la pared y la Jedi los rajó sin problemas, uno cayó agarrándose el cuello mientras otros recibían los disparos, los grysk retrocedían aterrorizados. Dos de ellos se pegaron al techo y Ava los cortó la cabeza con un movimiento de su arma, mientras Shara extendía la mano para provocar rayos de la Fuerza mientras apuñalaba a uno, Vanuuri sintió miedo y se escapó por una puerta, Ava corrió hacia allí, pero estaba bloqueada.
Las dos mujeres observaron que el pasillo estaba vacío, lleno de cadáveres de grysk, pero no les importaron, Shara se arrodilló y colocó en su regazo el cuerpo de Kai, Ava cayó sobre el pecho del Jedi, donde empezó a sollozar. La hermana mayor agarró el sable de luz de su hermano menor y lo guardó, aún dolida y sintiendo los ojos arder.
No dijo ninguna palabra, cargó el cuerpo de su hermano, usando la Fuerza para aligerar el peso del Jedi, y con Ava, usaron la Fuerza para llegar hacia la sala donde luchaba sus compañeros.
.
Han llegó a una sala amplia, circular, y las incubadoras estaban ordenadas de acuerdo con la circunferencia de la sala, pero en el centro estaba una especie de tanque, donde un voxyn reposaba en un líquido verdoso.
—Entonces, esta es la Reina Voxyn—exclamó Han, agarrándose el pecho—Kai…no.
Cayó de rodillas, sintiendo un inmenso dolor por la muerte de su hermano, pero debía seguir adelante, debía destruir a la Reina cuando escuchó gruñidos. Se giró, y vio con horror como las incubadoras se abrían, y los voxyn salían de ellas, y ahora no podía usar la Fuerza para escapar.
Una se lanzó y Han rodó, sacó su sable de luz, agitándola para alejarla, pero no debía apartarse de la Reina Voxyn, quien tenía la desagradable sensación que lo miraba. Miró la bolsa de explosivos, la bolsa que le dejó Kai. Su hermano se ofreció como señuelo para alejar a los grysk y él ahora estaba delante del objetivo, rodeado de voxyn. Respiró hondamente, pensó en sus padres, Tara, y Shara.
—Al menos te veré, Kai—sonrió con amargura, esquivó con gran agilidad el salto del voxyn y llegó al tanque donde colocó las bombas, pero del techo de permacreto, cayó una cuerda.
Confundido alzó la vista, donde un alien de aspecto de un pájaro le hacía señas para que suba, luego recordó lo que dijo aquel Jedi Oscuro "una hembra pájaro". Activó la bomba y saltó hacia la cuerda, subiendo con gran rapidez mientras sentía los zarpazos de las bestias bajo sus talones.
Llegó a lo que parecía una buhardilla, pero había un largo trecho donde podía arrastrarse, la hembra pájaro colocó la trampilla y cubrió con su cuerpo al de Han.
Todo se remeció, caía polvo del techo de piedra y Han sentía que el piso estaba caliente.
—Vamos—exclamó la hembra pájaro—Debemos salir de aquí.
Han asintió, pero ella, colocó un pulgar en la frente del Jedi y sintió como la Fuerza se apagaba bruscamente. Se sintió débil por un segundo y notó que no podía sentir a nadie más que a la misma hembra pájaro, quien empezó a moverse.
Cuando llegó a otra trampilla, Han empezó a sentirse mareado pero la hembra pájaro se aseguró que bajase sin problemas a otro ambiente, donde podía sentir la brisa del exterior.
El joven Jedi tocó el suelo, y al dar un paso, cayó de bruces.
Dos grysk ingresaron a la pequeña sala, donde la hembra pájaro notó que ellos tenían la mirada perdida.
—Llévalo a mi nave.
Ellos no objetaron nada, cargaron el cuerpo de Han y ella los siguió.
Mientras tanto en la sala, la explosión creó una abertura al exterior, Krasov Hara se puso de pie con dificultad para escapar, pero un grysk, enterrado en el suelo, saltó con el couffe en alto, apuñalándolo, pero luego murió decapitado por Zath, quien miró a Tara, pálida y con temblores.
—Despierta, Tara.! ¡Vamos!
Tara notó que sus compañeros estaban desmayados por la onda expansiva pero los Jedi Oscuros se las arreglaron para escapar por el hoyo enorme, así que junto con Zath y Halden, los siguió al exterior.
Lowie se despertó y vio a Shara, con los ojos rojos y a Ava, lanzó un gemido lastimero, lamentando la muerte de sus hermanos y luego explicó que los Jedi Oscuros escaparon por el hoyo, entonces Ava empezó a despertar a Tedney, Tekli y Alema.
Tara, Zath y Halden perseguían a los Jedi Oscuros por la explanada, notaron que se dirigían a la Tachyon, ya que estaban dando la vuelta del complejo, aumentando aún más la velocidad de la Fuerza.
Los Jedi Oscuros llegaron a la Tachyon después de dar una vuelta completa, Emek lanzó un rayo de la Fuerza hacia Tara, quien cayó de espaldas al suelo mientras Zath se lanzó hacia el Jedi Oscuro, empezando a golpearse en el suelo, Rosha subía al trasporte al igual que Halden.
Emek usó los rayos de la Fuerza contra Zath, dejándolo en el suelo, alzó la vista y vio a Lowie acercándose con gran velocidad, así que usó la Fuerza para empujarlo unos metros atrás.
Se subió a la Tachyon donde Halden Alessie forcejeaba con Rosha en la cabina de piloto, entonces empezó a golpearlo en la espalda.
La nave grysk se elevó, se tambaleó mientras Halden encendía su sable de luz y cortó la mano de Emek, quien cayó de rodillas, chillando de dolor y la nave ya se había elevado lo suficiente así que, el Jedi decapitó a Rosha, pero Emek, con su mano sana, usó los rayos de la Fuerza contra Halden, y las chispas saltaron al tablero, provocando explosiones.
Cuando Shara, Ava, Tedney y Alema llegaron a donde estaba Tara, quien se ponía de pie con dificultad, Lowie se acercaba cojeando.
—¿Dónde está la nave?
—Oh no—exclamó Tara mirando al cielo, entonces los Jedi alzaron la vista y vieron la Tachyon Filler haciendo movimientos erráticos y caer hacia las montañas. La explosión agitó la copa de los árboles.
—Genial—exclamó con amargura, Tara notó que las lágrimas corrían por sus mejillas, unas llamas esmeraldas ocuparon sus ojos, y su cuerpo se rodeó de esas llamas, movió las manos hacia el suelo, donde cadáveres grysk se levantaron.
—¡Busquen una nave, los ordeno! —exclamó Tara a los cadáveres vivientes de los grysk, quienes se dieron la vuelta y corrieron con gran velocidad, los Jedi los siguieron.
Aparentemente, otro espacio puerto quedaba cruzando el bosque, así apuraron el paso hasta cruzarlo por completo, donde vieron otras naves y un grupo de grysk con Vanuuri.
—¡Asesino! —gritó Shara mirando al grysk alto y lo reconoció, era el Ejecutor Nar, quien lo conoció en Rommamol hace solo un año—¡Te mataré, Nar!
El Ejecutor quien estaba sorprendido, retrocedió al sentirse paralizado y una corriente de terror recorrerle el cuerpo con tan solo mirar esos ojos rojos de la rabia, de la Jedi con el cuerpo del chico bajo su hombro, Tara estaba segura de que la urgencia era huir cuanto antes, así que nuevamente, usando la magia de las brujas de Dathomir, convocó nuevamente a más muertos grysk vivientes, quienes emergieron de la tierra. Más rápidos y sangrientos, fueron directamente hacia los grysk y al Ejecutor, quien se alejó rápidamente, dejando la nave despejada para ocuparla.
Los Jedi se subieron al transporte, Lowie se sentó en el asiento de piloto mientras Shara se iba a la bodega, dejando el cuerpo de su hermano mientras Tara cerraba la compuerta.
La Mentirosa, la nave personal de Vanuuri Nar, se elevó por los cielos de Myrkr, cruzó las nubes y desapareció de la vista del Ejecutor, quien estaba siendo protegido por los grysk.
Terminar con los grysk muertos tardó varios minutos, lo cual enfureció al Ejecutor al ver al cielo, maldiciendo a los Jedi.
