De acuerdo, ella a estado entrenando frente al espejo durante mucho tiempo para este momento y no va a desperdiciarlo por nada del mundo.
Los gemelos ya se han ido y ella puede hacer su movimiento ahora.
Miró a Corey recostado en el escenario jugando con una pelota de goma.
Sea lo que sea que pase después de su confesión, ella lo aceptará y estará bien.
— Core — La pelirroja se acercó al escenario.
— ¿Mmm? — El chico la volteó a mirar causando que la pelota que jugaba le cayera en la cabeza — Auuuuu —.
— Hay... Algo que tengo que decirte — Laney miró hacía otro lado ignorando el sonrojo en su rostro y su corazón palpitando.
Corey la miró un segundo mientras se sobaba la cabeza y alzó una ceja.
— ¿Es algo malo? — Arrastró las últimas palabras intentando pensar bajando del escenario para quedar a la altura de su amiga.
— No... Bueno, no lo sé... Yo... — Se tomó la muñeca izquierda tratando de darse ánimos.
— ¿Estás enferma? — Abrió los ojos al pensar eso y la tomó de los hombros con pánico — ¡Rápido! ¡Vayamos al hospital! —.
— ¡Corey! — Se soltó reteniendo los brazos del chico entre los suyos — ¡No es nada de eso! Sólo escúchame —.
El de cabello azul se quedó callado asintiendo y esperando a lo que sea que pasara a continuación.
Vamos Laney, ahora o nunca. No lo pienses.
— Me gustas — Susurró levemente sin tartamudear para su suerte y sin pensarlo, luego lo miró aún más decidida — Me has gustado desde hace tiempo y... Espero entiendas que no es como amigo —.
El garaje se quedó en silencio después de eso y el rostro de Corey se quedó completamente estático al escuchar eso. Luego se empezó a teñir de rojo y hasta el final hizo un intento de risa nerviosa.
— ¿Es una broma? — Se alejó unos pasos de ella aún intentando reír — Tú... Jamás... Jamás lo hubiera pensado... Yo... —.
Laney observó toda la reacción del chico con una expresión en blanco y sólo reaccionó cuando Corey dijo lo siguiente.
— Nunca he pensado en el romance... Jamás había pensado en tí de esa forma — En sus ojos se veía la tristeza pero en su rostro una mueca parecidas a una sonrisa se mostraba.
Oh
Laney sintió sus ojos arder por las lágrimas amenazando a salir y agitó su cabeza sonriendo a su amigo, luego dió unos pasos para rodearlo y estar cerca de la puerta del garaje.
— ¿Sabes qué? No importa, será mejor que me vaya a casa, olvidemos todo esto — Habló velozmente para que no se notara su voz quebrada y caminó a la salida.
— Lanes, lo siento — A pesar de que Corey aún estaba conmocionado, trató de no hacer sentir mal a la chica.
— No, está bien, entiendo que no te guste — Agitó las manos con nerviosismo — Sólo necesito un poco de tiempo y... Mañana nos vemos, ¿Si? —.
Laney salió antes de que se dijera otra cosa y el chico se quedó solo en silencio.
Esperaba que estuviera bien.
— Hasta mañana — Se despidió de la nada con tristeza.
Y sin embargo, al otro día, Laney no fue a la práctica.
— ¿No vendrá Laney? — Kon preguntó con un puchero sentado detrás de su batería.
Corey negó con la cabeza en silencio, lo que llamó la atención de Kin.
— ¿Pasó algo para que no viniera hoy? Ella jamás se pierde las prácticas — Lo miró con una ceja levantada frente a él en el sofá.
Corey los miró a los dos un segundo antes de dejar su guitarra a un lado y suspirar.
— Ella me dijo algo ayer que... Jamás pensé y estoy seguro de que tal vez jamás lo piense de esa forma — Se rascó la nuca mirando el suelo.
— ¿Qué pudo ser tan malo como para que ella no viniera hoy? — El baterista lo miró confuso esperando una respuesta.
— Bueno... —.
Laney había estado la noche anterior llorando y esa mañana apenas tuvo ganas de comer algo, a esas alturas su madre estaba preocupada ya que tampoco fue a la práctica.
Se giró sobre su cama mirando el espejo junto a esta.
Se veía como un desastre.
¡Bam!
Un ladrillo rompió su ventana y atravesó su habitación.
Laney miró el ladrillo asustada y luego la ventana escuchando una conversación en el patio trasero de dónde venía el ladrillo.
— Creo que eso no era una piedra — La voz de Corey se escuchó.
— ¿Funcionó? — Kin se escuchó complacido.
— ¿Y si la golpeamos? — Ahora preguntó Kon obteniendo un momento de silencio.
En ese momento, Laney caso pudo olvidar su depresión por que sus amigos comenzaron a gritar en pánico.
Se sentó en la cama observando a sus tres amigos entrar por la ventana rota con dificultad.
— ¡Sigue viva! — Los brazos de Kon la apretaron levantando su cuerpo de la cama y luego los brazos de Kin también la presionado por un costado.
— ¡Sabía que ponerte una placa de metal mientras dormías serviría de algo! — Lloriqueo el de lentes y Laney procesó un segundo las palabras antes de que otros brazos se unieran al abrazo.
— ¡Gracias a las leyendas estás completa! — La voz de Corey la removió un poco pero aún así le hizo feliz su preocupación.
Cuando todos se separaron, Kon tomó los hombros de la pelirroja y levantó una bolsa con frituras.
— Corey nos dijo todo y venimos a consolarte — Fue apartado por si hermano que le enseñó dos películas a la chica.
— Escoge una, internet dijo que debemos de ver una para consolarte — En una mano tenía una de comedia romántica y en otra de fantasía — No te quiero influenciar con mis palabras pero la de fantasía se ve mejor —.
Laney giró a ver molesta a Corey pero al instante se arrepintió al verlo mirando el suelo.
— No apareciste hoy y me sentí mal por lo de ayer, necesitaba ayuda — Explicó la razón por la que le dijo a los gemelos y luego levantó la vista — No quiero que nada cambie Lanes, eres mi mejor amiga y somos una banda, por favor —.
La pelirroja miró al chico sin saber que hacer o que decir y después de meditarlo un poco, sonrió acercándose para tomar el hombro de él.
— Te prometo que nada cambiará, sólo necesito tiempo y espacio —.
Corey respondió con un abrazo efusivo y devolviendo la sonrisa.
Al poco tiempo, los gemelos también se unieron al abrazo pero Laney no protesto contra esto. En realidad, se sintió bien.
Ella sabe que en algún tiempo podrá superar esto y estar bien. Por ahora, sólo disfrutará su vida, así como está.
— De acuerdo — Separó a todos y se cruzó de brazos sin importarle los restos de lágrimas que tenía en el rostro — ¿Está buena esa película de fantasía? —.
— Eso ofende, yo la escogí — El de lentes miró hacía otro lado de forma dramática.
— Veamos la de romance — Kon se rió abriendo unas frituras y comiendo toda la bolsa.
— Buuuuuu, las películas son aburridas — Se quejó Corey abucheando.
Laney sonrió.
Si, estará bien.
Algo corto pero con amor.
Perdón compas, pero en serio siento que si en algún momento Laney se confiesa, Corey no le va a corresponder.
Aunque yo digo que su amistad y la banda es más fuerte que todo eso.
Por cierto, Zuri, amo tus comentarios c:
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