(Sobre)viviendo
Disclaimer: Todo pertenece a Suzanne Collins.
Esta historia participa en el multifandom del foro Alas negras, palabras negras con las tablas de tiempo y de lugar. Me tocó tormenta y un lugar donde quedarse.
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Fuera ruge la tormenta, pero los tributos del distrito doce han encontrado un lugar donde quedarse hasta que termine. Se trata de una cueva en un rincón apartado de la Arena. Es allí donde Katniss Everdeen y Peeta Mellarck se darán sus primeros besos.
Un beso puede significar muchas cosas. En este caso, nuestros dos protagonistas tenían motivos muy distintos para besarse. Peeta estaba enamorado, aunque el vencedor panadero nunca ha sido ajeno al espectáculo y estamos seguros de que sabía bien lo que ambos ganarían al besarse. A Katniss Everdeen no la guiaba el amor, sino la supervivencia, el saber que esos besos que la ayudaban a ganarse el favor del público podían ser la clave para que saliera con vida de los juegos. No obstante, quizá ya por entonces habría comenzado a sentir algo por su compañero de distrito. Quizá nunca lo sabremos.
El caso es que hubo una confusión por parte de Peeta, que pensaba que los dos estaban enamorados, y de Katniss, que creía que los dos fingían para el Capitolio. Y esa confusión, esa mezcla entre el amor y el instinto de supervivencia, fue la semilla que hizo que en Panem brotara la rebelión.
Katniss cerró el libro con un suspiro. Se lo había enviado Joanna. Le había dicho por teléfono que era tronchante lo cursi que podía llegar a ser en algunas partes y desde luego el inicio prometía serlo. Volvió a suspirar. Pensaba que después de haber vivido la guerra la gente no tendría ganas de hablar de ella, pero nada más lejos de la realidad. Siempre había algún reportaje en el periódico o en la televisión que hablaba de los juegos o de la rebelión y ahora estaban comenzando a salir libros como aquellos. Incluso Cresida se estaba planteando escribir uno, aunque seguro que el suyo sería mucho mejor que la cursilada que Joanna le había enviado.
Se levantó del sofá donde había estado leyendo y echó a andar hacia la cocina. El gato la siguió. Últimamente le había dado por seguirla a todas partes. No era algo que le molestara, de todas formas. Butercup y ella habían desarrollado una relación de tolerancia y respeto mutuos ahora que eran los únicos de la familia que quedaban en el distrito. Pensándolo bien, su relación era como se describía en el libro: habían empezado tolerándose por supervivencia, ya que ninguno tenía a nadie más, y habían acabado cogiéndose cariño.
Si lo pensaba, esa era la historia de su vida. Había comenzado a hablar con Gale porque ambos tenían algo que enseñarle al otro para sobrevivir en el bosque. Había empezado a tener relación con Joanna y Annie durante la guerra y se había hecho su amiga casi sin darse cuenta. A Haimich había empezado a tratarlo porque era su mentor y podía ayudarla a salir de la arena y con Peeta, bueno, todo había sido muy complicado con Peeta, pero tal y como decía ese estúpido libro, la supervivencia había tenido mucho que ver al principio.
El doctor Aurelius decía que Katniss era una superviviente, que estaba más acostumbrada a sobrevivir que a vivir. A veces ella también lo pensaba, que se le daba mejor mantenerse con vida que vivirla, que le era más fácil disparar una flecha que descifrar sus sentimientos.
Se sirvió un vaso de agua y bebió despacio. El maldito libro la había dejado pensando. ¿Cuántas cosas había hecho por sobrevivir? ¿Cuántas había hecho motivada por un deseo que no tuviera que ver con la supervivencia? La respuesta era más confusa de lo que parecía ser a simple vista.
El teléfono sonó. Era su madre. A veces la llamaba. Algunas veces Katniss le cogía el teléfono y otras no. Suspiró de nuevo y descolgó. No le apetecía demasiado hablar con ella, pero necesitaba distraerse de sus pensamientos, así que saludó a su madre y la escuchó hablar sobre su vida mientras intentaba quitarse de la cabeza los recuerdos que el libro le había despertado. Eso ya era pasado. Ahora estaba en el presente y tenía que seguir viviendo, sobreviviendo o lo que fuera.
