- La reunión -


El mundial 2018 había sido de espanto. Comenzando con esa increíble forma de Alemania ser eliminado por Corea. Causó revuelo cuando México, el país de la CONCACAF, venció a la campeona del mundo. Pero Alemania, se fue eliminado en fase de grupos, siguiendo así con la maldición del campeón al siguiente mundial.

Scheißen... — Maldijo el rubio, al lado de Prusia que no se contentaba con tener el autógrafo de Draxler y Müller en su camiseta.

— Dicen que el campeón del mundo, al mundial siguiente le va pésimo... Y cómo vamos... — El rubio platino suspiró.

Scheißen... — Maldijeron ahora ambos al mismo tiempo.

Otra de las cosas que causó revuelo, fue lo mal que jugaron los equipos americanos, en especial los clasificados por la CONMEBOL. Un Perú soñador que no concretó. Un Fuerte Brasil distraído y disperso. Una Argentina criticada que no rindió lo suficiente, ah, pero que tuvo mucha suerte, eso sí. Un Uruguay calmado y tranquilo, que no arriesgó lo suficiente, aunque pedirle esto último, es algo demasiado asfixiante. Una Colombia invisible hasta octavos, donde la eliminaron de golpe.

La sorpresa de la final: el fuerte Francia versus Croacia, hijo del dolor. Fue una final que todo el mundo sabía cómo iba a terminar, pero que muchos aún se negaban a perder la Fe.

El extremo cono sur de América apoyó a Croacia, cierto país extremadamente largo se puso la camiseta a cuadros y le alentó hasta el final, cuando Les Bleus se impusieron 4 a 2.

Adivinen quien fue la persona que más disfrutó del mundial y que no clasificó.

Si. Chile.

Al verlos llegar enojados y completamente apesadumbrados, la campeona América no se burló de ellos en sus caras, pero bien que disfrutó viendo los partidos por la televisión, hasta compró el canal de fútbol en HD para ver el mundial... En fin, no se burló de ellos (tanto); porque sabía la cultura futbolística que tenían Brasil, Uruguay y Argentina. En vez de eso les retó a quitarle el título en la próxima Copa América del año 2019.

— Mi negrita... ¿Qué sería yo sin vos? — El argentino canchero salió a flote y la abrazó — ...Pero aguántate Viole, que esa copa va a ser mía.

— "MÍA", querrás decir — Uruguay lo separó de la isla en tierra con un empujón.

— No, no, no... Voce No fala de eso — Y ahora Brasil tomó la mano de la chica y la hizo girar sobre su eje — La copa es para Brasil...

— Cerrá la boca brazuca, conoce tu lugar hijo mío.

— Você já quer! Vou fazer você minha prostituta...

— Callate bo', que los dos van a conocer a papá — Se tocó el pecho, indicando que él mandaba.

— ¡Cerrá el orto, provinciano de mierda! — Se calientan los ánimos...

— ¡Cállate porteño puto! — Y los hermanos responden.

— Eu sou o melhor do mundo!

— ¡No sos nada a mi lado, guri de mierda! ¿Y qué te metés vos tobogán de piojos?

Brasil casi se muere de risa, así que dejó que se mataran entre ellos.

— ¡Tu fútbol no es más que una copia barata, cheto pelotudo! — Le dio un empujón en el hombro.

— Andá a llorar a otro lado, yorugua dinosaurio.

— Llorá vos, hijo de puta.

— ¡Vas a volver con tu padre, así que vení y cerrá la boca tranquilito Uruguay!

— Vení a cerrármela tu, que te crees europeo y eres un negro de mierda.

Ahí vamos otra vez... Podría ser la copa de barro de Ayacucho, pero si ponías a los países más futboleros de la región unos en contra de otros, seguro terminaban peleando a muerte, no por una copa, sino por el simple echo de jugar, de ganar.

— ¡Paren los weones! — Chile se levantó de la lucha, porque si, ella también se había metido — Tenemos que ver a quienes invitamos para la Copa América.

— A Australia no boluda, eso métetelo en la cabeza — ¿Argentina le leía la mente? El argentino le miró con mala cara y le sacó la lengua.

— Eh... — Paraguay, Bolivia y Perú entraron en escena — Sabía que no podía dejarlos solos...

Paraguay sintiendo que la reunión le traería un dolor de cabeza, entró rápido y limpio a sus primos con un pañuelo, Argentina y Uruguay se sentaron en sus butacas como si no estuvieran todo revolcados, sucios y golpeados.

— ¿Dónde esta Colombia? — Preguntó Argentina haciendo muecas.

— Intentando convencer a Venezuela que venga — Ecuador apareció sonriendo.

— Bien... — Paraguay suspiró — Brasil, Argentina, Uruguay, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador... Colombia que debe venir arrastrando a Venezuela y quien les habla — Al decir eso, aparecieron las hermanas y se sentaron calladas — Bien, ya terminó el mundial, por lo que hay que organizar...

— ¡La copa América! — Vanagloriaron todos, sonriendo y entusiastas.

— Un momento — Les cortó la inspiración Argentina — ¿A quien vamos a invitar?

— ¿En cuáles de todos mis estadios serán los partidos? — Brasil sonrió relajado.

— ¿Cuánto presupuesto invertiremos? — Chile ya se había puesto los lentes y sacado su calculadora.

— ¿De verdad tengo que ir...? Pero si a mí me gusta el béisbol... — Venezuela miraba con ojos atigrados los sándwiches y los aperitivos.

Y se armó el desastre... Paraguay no escuchaba siquiera a alguien, todos hablaban al mismo tiempo, y aunque él los llamó a recato, ninguno escuchó, las voces se intensificaron, Venezuela hacía mucho ruido al comer, Él no sabía cómo callarla, y entonces...

— ¡Cállense chuchas de su madre! — Golpeó la mesa una enojada Chile.

— ...Solo dije que Chile está gorda — Argentina no se contuvo al hablar, obvio.

— Ah, Martín ¡Que hijo de puta! — Uruguay susurró para sí.

— ¿Que estái diciendo weón? — El aura negra se comió al rioplatense.

— Calma, calma Bo', no estás gorda — Uruguay la tranquilizó con sus brillos resplandecientes — De hecho, estás perfecta... Perfecta para ganarte un partido de fútbol...

— ¡Seba culiao, bájale al reflector, me quedo ciega weón! — Ella ponía la palma frente a sus ojos pero era ineficiente, Uruguay brillos locos iluminaba más que vampiro de Crepúsculo.

— ¡Rajá de acá, provinciano! — Argentina empujó a su hermano.

— ¡Mové el orto tu! — Uruguay devolvió el empujón.

— ¡YA CÁLLENSE! — Paraguay explotó.

México que estaba escondido fuera de la habitación, bajo la ventana levemente abierta a propósito para filtrar el sonido, sintió que sus tímpanos reventaban con los gritos del país más ignorado de Sudamérica.

La razón de tanto secretismo, y el interés sobrevalorado de México, era la próxima copa América, no por el torneo en sí, sino porque cada vez había más interesados en el fútbol Sudamericano, la CONMEBOL siempre era muy popular, y México sabía que la CONCACAF no tenía esa sorpresa, en la final de la copa de oro, siempre llegaba él con USA ¡Y esa no era actitud futbolera después de haberle ganado a Alemania! Así que, si los sudamericanos decían algo importante, él, como invitado histórico de la CONMEBOL, debía saberlo antes que todos.

— JEJEJE sudamericanos bobos, con la fuerza azteca los venceré a todos — Susurró para sí mismo.


- Cumpleaños -


— Siempre terminamos peleando, es por eso que no podemos llegar a soluciones concretas... — Levantó la mano Bolivia.

Brasil le ponía una bandita en la cara a Argentina, mientras Chile le limpiaba con suero unos ramillones en la mejilla a Uruguay.

— El 2017 celebramos en USA el centenario de nuestra unión — Dijo Paraguay soñador — Lo dimos todo en la cancha y pudimos demostrar nuestra valía.

Argentina frunció el ceño.

— ... La próxima Copa América es el inicio de un nuevo ciclo — Ahora todos pusieron atención a quien hablaba una lengua única: Paraguay — ¡Vamos a demostrar que somos los mejores!

— Es verdad ¡Es verdad! Que esos colonialistas y separatistas pechos fríos nunca van a estar a nuestro nivel Jajajaja — Argentina recuperó rápido su buen ánimo.

— ¡Es un ciclo, para nosotros los pequeños! — Ecuador sonrió y fue apoyado por Bolivia.

— Es un ciclo para demostrar cuanto siempre hemos válido — Chile fue apoyada por Venezuela y Colombia.

— Es un ciclo para probar nuestra gloria.

— ¡...Nuestro talento!

— Il Jogo bonito! El nuestro, el mío.

— Nuestro juego — Finalizaron diciendo los tres eternos rivales de la América del Este.

Con ese ánimo, hasta México que yacía escondido tuvo ganas de estar ahí y dar una palabra de aliento a todos, pero no podía, se supone que tenía que averiguar lo más posible los planes de los sudamericanos. México era importante, es decir, últimamente estaba más cerca de los "sudacas" (como le gustaba llamarlos), no entendía por qué, pese a que hacía tantos esfuerzos por acercarse de buena manera, ellos lo rechazaban. Osea, era Bardero, se burlaba de las desgracias, inventaba cánticos... Hasta aprovechaba cualquier cosa para reírse y pasar un buen rato.

— De todos modos, esta no es una buena sala donde discutir los detalles del torneo, no es que desconfíe de ustedes, pero ya saben que se tratará todo con absoluto secreto y cuidado — Paraguay sonrió.

Todos asintieron, y entonces Chile que había desaparecido junto con Uruguay, le hizo una señal a Brasil.

— Feliz cumpleaños! — Gritó el brasileño, esa fue la señal para que entraran Chile con una torta en las manos y Uruguay con unos regalos y globos.

— ¡Cumpleaños feliz, te deseamos a ti! — Comenzaron a cantar todos.

Argentina sonrió, alguien apagó la luz y todos le cantaron y desearon un muy feliz cumpleaños, atrasado, pero no habían tenido oportunidad de celebrarlo antes. Entonces la chilena acercó el pastel, que tenía unas velitas pequeñas que iluminaban toda la habitación.

— Pide un deseo, Argentina — Le susurró Chile en un tono cariñoso.

— Yo deseo... — Miró a todos ahí y sonrió, después de todo los deseos no se dicen en voz alta.

Luego ya apagó las velitas y todos le aplaudieron mientras le abrazaban y felicitaban. El primero fue su hermano, Uruguay le dio un fuerte apretón de manos y un abrazo formidable en conjunto con un elegante envoltorio rodeando un regalo, un smart-watch, para que no llegara tarde. El siguiente fue Brasil que lo abrazó hasta asfixiarlo y le puso en la cabeza una corbata nueva, que regalo más original, un segundo... Se la quitó de la cabeza y la corbata tenía el estampado de una chica en bikini.

— ¡Pero que maravilloso regalo! — Argentina se la arregló en el cuello.

— El mío es mejor — Bolivia le abrazó y luego le dio un cupón — Un cupón de verduras con un 50% válido en toda verdulería boliviana, por 10 años! No es asombroso?

— Eh... — Todos quedaron en shock.

— okey, sigo yo — Colombia abrazó al argentino con fuerza y le hizo enterrar la cara en medio de sus... Sandías — ¡Estoy tan feliz! Mi regalo es un cupón con 75% de descuento en manicura y pedicura de por vida, y corte y teñido del cabello gratis por 5 años.

— Eh... Ufff creo que me diste suficiente con el abrazo — Argentina la miraba con lasciva. Pero se tomó la cabeza cuando sintió un golpe... Chile le miraba con el ceño fruncido, le dijo todo con la mirada.

Así, uno a uno le fue dando un abrazo y alguno que otro regalo pequeño, lo importante era la intención, entonces, sólo quedó Chile, que era quien aún sostenía la torta.

— Felicidades argentino — Le dio un beso en la mejilla y luego se abrazaron — Sé que no es tu mejor año, pero ten fe, todo va a mejorar, ya lo verás.

El rubio suspiró y se sintió apoyado, querido, como nunca. La verdad es que no era un año bueno para ninguno de los países en esa habitación, pero en momentos así, no les quedaba más que disfrutar al máximo los pocos momentos de felicidad.

— ¿De qué hablás boluda? Si estoy fabuloso como siempre. Mirá que corte de pelo tengo, mirá que fachas — Comenzó a presumir su corte nuevo de cabello.

— ¡Cierto, mi regalo! — Le ignoró, en esos casos era lo mejor — Weón, guárdalo con cariño, mira que me costó más que la cresta conseguir.

Pesaba un poco ¿Sería un libro? ¡Una versión con poemas inéditos de Neruda para conquistar mujeres! Argentina suspiró -Como si ella fuera a darle algo así-.

— Boluda... — El rubio lagrimeaba al ver la cajita en sus manos — Pero... ¿Cómo?

— No preguntís oh... Agradece nomás — Ella sonrió — ¿No te gustó?

— Me encanta... — Se quitó el exceso de humedad de los ojos y sonrió — Gracias.

— Todos me ayudaron para hacerlo — Ella sonrió avergonzada.

— ¿Marico, pero que coño es eso? — Susurró. Venezuela levantó una ceja sin entender la maravilla.

— Bueno chama, anda tu a saber — Colombia estaba igual que la muchacha.

— ¡Comamos pastel! — Brasil repartió tenedores llamando la atención.

Tres países en esa sala lo sabían bien. Lo entendían perfectamente de ese modo y se reían internamente por haber hecho un buen trabajo, sabían que lo habían hecho, porque Argentina estaba como un niño pequeño y curioso jugando con sus regalos mientras Paraguay repartía la torta, pero no dejaba de ver el interior de la cajita y sonreír mucho más que antes.

El regalo, no era costoso en cuanto a su precio, una baratija, una artesanía común. Un marco completamente echo de cobre con una plancha lisa y delgada del mismo material en la que estaba finamente tallada y en medio: una imagen, una fotografía antiquísima. Eran Argentina, Brasil, Uruguay y Chile, pero provenientes de otra Época. Argentina sabía lo valioso de aquello, sobre todo, porque no recordaba que esa imagen hubiera permanecido con el tiempo.

— Mirá — Mostró la imagen a todos — ¿No soy fantástico? Chile supo plasmar mi carisma, viste... Yh... Puede que no del todo, pero sabés que original solo hay uno.

— Ese tallado... — Ecuador achinó sus ojos.

— ¡Ahora entiendo! — Bolivia miró a los 4 países — Esa foto es de hace 100 años ¿No? Para el centenario de Argentina.

— ¡Exacto, Bolivia tiene razón! — A todos, inclusive al mismo país le extrañó la excitación con la que respondió la chilena — Es, de cuando decidimos finalmente que debíamos formar una confederación de fútbol de países sudamericanos.

— Y al año siguiente formamos la CONMEBOL y se disputó la primera copa América — Uruguay repartió vino para todos.

— Como me gusta esta historia — Se acomodó Perú en su silla.

— ¡Acomodáte, acomodáte! Que Yo voy a contarla esta vez — Todos se sentaron a escucharle, con sus vasos de vino y sus rebanadas de pastel — Bueno ¡Todo empezó con mi cumpleaños!

¿Qué historia? ¿Qué historias era esa? México estaba bastante interesado... Aunque no entendía por qué celebraban un cumpleaños ahí, él también quería pastel y vino, pero primero era lo primero: tenía que sacar información, luego podría irse por unos tamales llenos de chile, y tacos... oh si... México amaba los tacos...