Capítulo IV
Al otro día Athena salió de una tienda de ropa de bebé, había comprado ropita para su futuro hijo o hija cuando su celular comenzó a sonar, era Eimi la madre de Yuki, decía que ella quería hablar con ella, que estaba arrepentida y quería arreglar las cosas con ella, la citó a la mansión Kusanagi. Athena lo dudo pero fue hacia el lugar. Llegó y fue atendida por la señora Shizuka.
— Athena, Yuki te espera en la antigua habitación de Kyo. - le informo algo incomoda, sabía que Yuki era la mujer que Kyo amaba y Athena solo era su esposa legal.
Athena asintió y entro a la habitación, vio a Yuki en el balcón, usaba un hermoso vestido azul, hacia juego con sus ojos. Sus manos apolladas sobre la baranda y su mirada sobre el jardín y a la vista de todos la servidumbre.
— Yuki..
— Athena, ven. - la llamo, ella fue hacia ella y se colocó a su lado. Yuki observó las bolsas, sonrió de una manera siniestra. — jajaja Athena estás en problemas y tú tienes la tranquilidad de ir de comprás.
— ¿De que hablas?
— Te busca la policía amiga. Dicen que plagiaste unas canciones a un representante conocido llamado Shen te está demandando por arruinar el nombre de su compañía. Además, también te demanda por violar sus derechos de propiedad intelectual. Si te condenan por este crimen, irás a la cárcel.
Athena quedó asombrada, el representante que mencionó era a quien le confió sus canciones. Son su creación ¿Porque lo plagiaria?
— Yuki ¿Estás loca? ¡Ya deja de difamarme!
Yuki comenzó a reír mirándola con lastima.
— Es a mi a quien Kyo ama. Es a mi hijo a quien quiere.
Athena apretó sus manos, no iba a dejar que se saliera con la suya.
— Yuki, eres una vil perra que no eres nada más y nada menos que la amante de Kyo.
— Tu ..
La máscara de hipocresía de Yuki estaba siendo despedazada de su rostro. Sin embargo, ella de repente soltó la risa y dijo.
— Te arrepentirás de esto Athena Asamiya. - apretó los dientes y agarró a Athena quien estaba dando la vuelta para irse. En el siguiente instante, el rostro de Yuki decayó, y empezó a su voz mientras hablaba.— Athena por favor no me lastimes.. por favor.
— ¿Qué?— Athena, me puedes golpear y gritar todo lo que quieras a mí, pero, por favor, ¡no lastimes a mi bebé!, ¡Ah!
Yuki gritó de repente, y al mismo tiempo, se soltó de la mano de Athena y calló del balcón. La servidumbre de abajo miró a Athena con sorpresa y acusación de todo tipo. Alguien incluso la señaló y gritó, "¡Fue ella quien la empujó! "—¡No fui yo! ¡Yo no lo hice!
Aún así nadie le creyó, Kyo aprecio rápidamente y tomo a Yuki y a su lado había un charco de sangre. Miro hacia arriba donde estaba Athena.
— ¡Asesina! - le gritó con coraje.
Las cámaras de seguridad de la mansión mostraba que ella había estado hablando con Yuki del balcón. Athena se veía fría, luego empezaron a forcejear y de eso, Athena 'empujó' por el balcón a testigos que eran empleados de los Kusanagi dijeron que Yuki le había rogado a Athena que no hiriera al bebé. Luego, cuando ellas se dieron la vuelta, vieron a Yuki siendo empujada por la psíquica quien no creía lo que estaba había sido incriminada por Yuki. Las acciones de esta última habían logrado engañar a todos. En consecuencia, Athena fue puesta tras las sintió ansiedad cuando vio los barrotes de hierro y sus alrededores tenues. Si ella fuera acusada de agresión, definitivamente iría a prisión. Sin embargo, ella estaba embarazada en ese momento. Ella no podía permitir que su bebé sufriera tal dolor con pensar en ello, Athena corrió hacia los barrotes de hierro desesperadamente.
— ¡Yo no fui! ¡No empujé a Yuki! ¡Quiero ver a mi esposo Kyo! Por favor, ¡Déjenme
Luego de unas horas, Kyo llegó. La luz de la sala de reuniones era tenue. No obstante, era suficiente para Athena ver la malicia y aspecto siniestro en el rostro de aquel hombre.— ¡ Te juro que no empuje a nadie! Kyo debes creerme.
Al escuchar sus palabras, Kyo estiró sus manos. Su fría mano agarró la parte trasera de su cuello fuertemente, y tiró de ella hacia é profundos ojos negros era como frías dagas mientras lanzaba una mirada y dijo,— Todo apunta hacia ti y tienes el descaro de jurar que no lo hiciste.
— ¡No lo hice! ¡Yuki me engañó! ¡No la empujé! ¡No lo hice! - Athena estaba teniendo una crisis emocional. Continuó enfatizando la verdad con la esperanza de que ese hombre le embargo, los ojos de Kyo se volvían cada vez más y más terroríficos. La mano detrás de su cuello apretó su agarre.
— ¿Acaso Yuki se tiró del balcón para incriminarte? ¿ No te parece ilógico?
Athena soportó el dolor y miró a los ojos de Kyo. Él la miró como si ella le diera asco.
— Kyo por favor estoy embarazada.
— ¡Cállate! - la empujó al estaba esposada y no podía apoyarse ella misma. Así que, ella cayó al suelo y un dolor se propagó en su vientre. Su cara se tornó pálida, pero ella apretó los dientes y forcejeó para levantar su cabeza.— Kyo, ¡No lo hice! !No lo hice!
— Pudrete en prisión. Si Yuki pierde a mi hijo, la pagarás.
Las gotas de sudor caían por la frente de Athena y se arrodilló frente a el.
— Kyo por la amistad que algún día tuvimos no me dejes acá. ¡Te lo ruego!
Kyo se alejó sin ninguna consideración, mientras Athena lo llamaba desesperadamente.
El carcelero cerró la puerta metálica y se llevó a Athena a la celda.
La psíquica no podía creer todo lo que había pasado. ¿Cómo es que Kyo Kusanagi, el héroe de Japón se hubiera convertido en una persona tan despiadada.
— Pero miren a quien está aquí. - le dijo una de sus compañeras de celda a lo que estaba ignorando por completo. — Athena Asamiya, la heroína favorita de todo el mundo encarcelada.
La voz irónica que uso era bastante conocida, giro su cabeza para verse con Mignon Beart, su enemiga aparte de Yuki, la bruja se burló de ella.
— Déjame en paz. - le aclaro la psíquica con enojo apretando sus manos.
— pero ¿Que hiciste para que merecieras estar aquí? Cuéntanos a tus compañeras ya que estaremos juntas mucho tiempo.
Athena no respondió solo se tocó su vientre pensando en su bebé respondiendo esa pregunta en su corazón frío mientras observaba la celda oscura, mi pecado fue amar a Kyo.
Continuará
