Capítulo V
Paso el tiempo y Athena fue sentenciada a cinco años de prisión, por más que decía que era inocente los cargos fueron, plagio, violación de derecho y un ataque que terminó un aborto involuntario.
No podía creer que pasaría cinco años en la cárcel, tendría a su hijo en este lugar, además que tenía que convivir con las reclusas que la odiaban ya que muchas de ellas estaban ahí por su culpa, ya que ella al ser una heroína ayudo a los Ikari a atraparlas, ladronas, mafiosas y asesinas que le harían la vida imposible y ella sentía que su energía se estaba llendo de ella. Además que Kyo vino a reclamarle por la muerte de su preciado hijo juro que se arrepentiría y así lo hizo cuando una noche Mignon y unas cuantas presas más la tomaron desprevenida. Mignon usaba su magia para bloquearla para que no usará sus poderes. Vio que la bruja sostenía un cuchillo caminó hacia ella y luego se agachó viéndola tendida en su cama. La jalo del cabello y se lo corto sin piedad.
—Lo siento Athena. Pero son órdenes de Kyo Kusanagi.
—¡No, por favor! - pronto sintió un dolor punzante en el lado izquierdo de su rostro.
Athena grito esa noche temblando de miedo por primera vez, no solo por el dolor en su piel, las mujeres salieron de la celda rápidamente, se se tocó la mejilla que había sido cortada con su palma temblorosa, la sangre filtraba en sus manos, se derrumbó en su cama. Su vida ahora no podía ser peor.
Despues de cinco años, Athena fue puesta en libertad, era un día gris, Malin y Kensou se lanzaron a sus brazos, ya no era la misma Athena que conocían, era una mujer triste y derrotada. Pero al ver a su pequeña niña caminando feliz hacia ella era lo único que le daba fuerzas para seguir.
— Azula. - susurró ella tomando en brazos a la niña quien la miraba con ternura.
—Hola mamá.
Athena miro a Kenosu que parecía muy arrepentido, aún más cuando vio la horrible cicatriz en su rostro
— Perdóname, no estuve en ese momento que te encerraron yo lo siento...
— Sie, tu no tienes la culpa de nada ¿Está bien? Los culpables son Kyo y Yuki.
—Vamos a la mansión Asamiya. - hablo Malin y todos fueron hacia el vehículo que los esperaba.
Una vez en la mansión Athena miraba a su hija jugar con las muñeca, agradeció a su amiga Mailin haberla cuidado mientras estaba en prisión, se había perdido de tantas cosas. Kensou se acerco a ella tomándola de los hombros.
— Tienes una niña preciosa, Athena. - el la miro intensamente, de modo gentil. — Es idéntica a ti.
La psíquica pudo detectar el tipo de amor íntimo en su mirada, ella desvió su mirada rápidamente, el tomo su mano.
— Athena, quédate conmigo. Vayamos juntos a otro lugar y empecemos de cero.
El corazón de Athena comenzó a latir de prisa comenzando a ponerse nerviosa.
—No quiero presionarte, pero quiero que sepas que te esperaré. - sonrió y acto seguido salio de la mansión.
En la semana Athena se puso a buscar trabajo, tenía que ocupar su mente mientras Azula estaba en la guardería, mando algunos currículum por Internet pero nadie la llamo o contesto, al menos uno en los estudios Yag, su mejor sueño era triunfar, cuando llegó vio a un hombre afuera del edificio, este se acercó a su lado, era alto y rasgos muy atractivos. Tenía el aire de un malvado noble y accesible, ella abrió su boca sorprendida, era Iori Yagami.
— Te estaba esperando.
— ¿A mí?
— Sígueme.
Ella sin comprender obedeció caminando a su lado, el lugar era todo un espectáculo, fotógrafos, maquilladores, actores, modelos, Iori la invitó a entrar a su oficina sentadose enfrente de ella.
— Iori, lo lamento pero no puedo trabajar contigo. - le dijo de inmediato.
— ¿Porque soy el rival de tu esposo Kyo? - se burló el como si eso no le importará.
— Fui acusada de plagio, soy una ex convicta. - le dijo con un poco de pena.
— Athena, quiero representarte y formes parte de los estudios Yagami, pero primero debes prepararte bien. Tienes talento y confío en ti.
"Confío en ti" era algo que deseó escuchar de la boca de Kyo pero le gustaba que alguien más confiara en ella. También necesitaba trabajar.
— Acepto.
Iori sonrió satisfecho, al salir Athena llamo a Malin para ir a celebrar que tenía un trabajo en los estudios Yagami e ir a comer unas pizzas con Azula a la noche.
Cuando estaba por salir del edificio, un auto negro se detuvo junto a ella. Iori bajo la ventanilla.
— Ven. Tengo algo que preguntarte
Athena asintió, el la ayudo a pesar de su pasado. Apenas estaba por entrar una motocicleta se estacionó cerca de ella, el ruido como rechino las ruedas hizo que sintiera dolor de cabeza.
La psíquica se sorprendió, era Kyo la miro con cara de pocos amigos para luego ver a Iori con una falsa sonrisa.
— Yagami, olvidas que es mi esposa. - luego miró a Athena — ¡Y tú! - le gritó. — ¿No tienes vergüenza? Al parecer estos años que estuviste presa no fueron suficientes.
Athena sintió el frío en su corazón, al recordar las atrocidades que vivió y miro a Kyo para que viera la cicatriz que tenía en su rostro a lo cual sorprendió al Kusanagi.
— Hubieras preferido verme muerta ¿No es así?
El pelirrojo salió lentamente del coche, mirando a la psíquica.
— Me parece que no deberías seguir casada con un idiota.
— Tienes razón señor Yagami.
La cara de Kyo cayó cuando escuchó la respuesta de Athena. Esa contestación llamo la atención a Iori, quien miro a Kyo con una sonrisa de lado para luego volver a subir a su vehículo.
— Te espero mañana Athena. Es tu primer día de trabajo- luego arranco el coche para luego perderse en la avenida.
— Sube Athena. - le ordenó el Kusanagi lanzándose un casco. Ella se lo devolvió de la misma manera.
— Kyo Kusanagi, ya déjame en paz.
Este arrojó el casco al suelo y se bajó de la moto.
— Vaya ¿En verdad piensas que te divorciaras de mi para correr con el perdedor de Yagami?
— ¡Eso a ti no te importa! - Athena perdió el control de sus emociones. — Por culpa de la maldita de Yuki estube encerrada todo este tiempo, yo era inocente de lo que me culparon.
— ¡Ella perdió a mi hijo! Tu solo perdiste tu reputación. - lo dijo como si fuera nada, Athena empezó a tener una crisis emocional y le comenzó a gritar al castaño.
— ¡Te odio! ¡Te odio! - le dió una bofetada a lo cual el tomo de los brazos.
— ¿Te haz vuelto loca? - él arqueó las cejas y la acercó hacia él. Su lindos ojos chocolates estaba lleno de indiferencia. Ella lo miró fijamente con sus ojos enrojecidos.
— Sí, estoy loca. ¡Estoy loca desde el día que me enamore de ti! - ella apretó sus dientes — Tu ni siquiera fuiste un amigo solo mi verdugo junto con Yuki, ni siquiera aceptaste mi embarazo. - ella no pensó en tenerlo en frente y decirle todo eso, hasta había planeado irse de Japón y empezar otra vida pero aún así se lo dijo.
Kyo miró la cara con lágrimas de Athena, y por un momento, él estaba aturdido. Después de un tiempo, él volvió a sus sentidos. Sus ojos estaban fijados en la cara de ella.
— Tu.. ¿En verdad estabas embarazada?
—¡Hola! - le gritó una pequeña niña de unos cuatro años. Una mini Athena que llamo la atención de Kyo, Malin quien habia traído a la niña se quedó perpleja al ver a Kyo, la pequeña se pegó a la falda de su mamá mirando al hombre con curiosidad. — ¿Quien es usted?
Kyo se agachó hasta quedar en la estatura de la niña.
— Soy Kyo y tú ¿Cómo te llamas? - le dijo con calma y una sonrisa.
— Azula.
— Pero que hermoso nombre tienes. - por alguna razón Kyo sintió conección con ella.
— Gracias. - dijo la niña cortésmente para luego dirigirse a Athena. — No quiero ir a comer pizzas sabes que me gusta el pescado.
— Si está bien, ya vamos. - le contesto Athena con una sonrisa. — Lo siento señor Kusanagi pero debo irme. - sin más Athena se alejó con la niña a su lado y su amiga la siguió. Kyo solo la observó, esa niña era muy parecida a la psíquica.
Athena temia que Kyo se diera cuenta que Azula era su hija y se quede con ella, había ido centro comercial a comprar una muñeca para Azula antes de ir al trabajo, cuando se topo con Yuki cara a cara y su expresión cambió inmediatamente.
— Maldita fresa, ¿Cuando saliste de la cárcel?
— ¡Eres Inhumana, Yuki! - Furiosa, Athena levantó una mano para golpear a la Kushinada en su mejilla. — ¡¿Cómo te atreviste a sacrificar a tu hijo con tal de encerrarme?! ¿Cómo podría una mujer tan malvada como tú existir en este mundo?
Una mirada oscura y desdichada pasó por alto las características de Yuki.
— ¿Cómo te atreves a golpearme?
Levantando sus garras para atacar a Athena, la pelo corto fue repentinamente retenida porque vio a alguien conocido cerca, Yuki rompió en una siniestra y aterradora sonrisa.
— No debiste golpearme. Voy a convertir tu vida en un infierno.
Athena tenía la idea de que la Kushinada iba a intentar algo, y tenía razón. Ella vio como Yuki se deshizo de su peinado y desordenó su cabello, y luego cayó de nuevo en el pasillo exterior.
— ¡Axulio! ¡Kyo, sálvame! -De repente lloró, alejándose avergonzada. La gente comenzó a acercarse, pero lo más importante, Kyo llegó a tiempo también. Al ver a Yuki en el suelo, su ropa desordenada y su cabello hecho un desastre como una cierva asustada, Kyo rápidamente corrió a llevarla en sus brazos.— No entiendo que es lo que quiere de mi, ya perdí a mi hijo por su causa. - se lamento Yuki lanzándose a los brazos de Kyo aterrorizada, creando la vívida imagen de la ví había usado el mismo viejo truco, pero igual él le creyó sin sospecha le habían lanzado sus miradas con desdén y duda a Athena se había acostumbrado a esas miradas hace mucho, pero ella no se podía acostumbrar a las miradas frías y asesinas que Kyo le estaba dando. En su mente, era un rostro que ella amaba profundamente. Aun así, no tenía la misma gentileza que una vez tuvo.
En ese momento, mientras Kyo sostenía a Yuki sus ojos rojos como el fuego perforaron a Athena.
— apretó sus dientes que Athena sintió un escalofrío que viajó desde la planta de sus pies hasta todo su cuerpo. Era terrorifico, Yuki quien en ese momento estaba recostada en los brazos de Kyo estaba llorando sin parar.
— Ella me dijo que nunca te dará el divorcio, que nunca seré feliz contigo.
Athena estaba tan furiosa que de su cuerpo salían chispas psíquicas tomó a Yuki por la solapa de su ropa y le abofeteó con locura.
— ¡ Eres una maldita manipuladora Kushinada! ¿Como puedes mentir de ese modo?
— ¡Ah! Kyo, ¡mi cara me duele! - gritaba Yuki una y otra situación pasó tan de rápida que Kyo no esperaba que Athena perdiera la cordura aprovechando sus años de luchadora para alcanzarla. Le costó separar a Athena de Yuki protegiéndola con sus brazos pero al final empujó a la psíquica contra la pared, su espalda golpeó la pared detrás de ella. El dolor inmediato fue tan fuerte que ella no pudo abrazó a Yuki quien seguía llorando. Antes de irse, él miró a Athena. Su mirada era igual que un punzón envenenado mientras se hundía en los ojos de seguía mental y físicamente herida. Ella tampoco tenía energía para explicarse, por lo que, se alejó en medio de los insultos de la multitud. Así paso la tarde en su trabajo, era su primer día y al parecer Iori estaba conforme. Se hizo la hora de volver a casa, una llamada entrante justo cuando Iori se acerco a ella, al ver de quién se trataba colgó de inmediato.
— ¿Algún problema? - preguntó Iori con curiosidad. Athena sonrió ligeramente.
— Es sólo un ciego egoísta.
Lugo ambos bajaron tomaron el ascensor hasta el último piso donde se dirigieron a la salida cuando vio a Kyo parado al lado de su motocicleta con un aire de indiferencia a su alrededor. Cuando Kyo vio a Iori acompañando a Athena, él inmediatamente asomó una mirada de indiferencia.Él levantó la cabeza para mirar y Athena pudo sentir cómo su corazón se sobresaltaba. A pesar de que él no era el hombre que le importaba, su cuerpo le seguía insinuando que aún no podía alejarse de la sombra de él. Sus ojos se posaron en la cara de Athena.
— ¿Por qué me colgaste?
— ¿Así que tú eres el que acaba de llamar a Athena? dijo Iori. — Creí que era un ciego egoísta.
Al parecer el pelirrojo disfrutaba de la situación, además que le gustaba hacer enojar a su rival, se despidió de Athena antes de irse, Kyo la miró fijamente.
— Mi madre hizo una cena en la mansión quiere verte. - Kyo dijo y agarró la mano de Athena. Ya era invierno, por lo que hacía mucho frío. Sin embargo, Athena podía sentir que la mano de Kyo la quemaba. Ella fantaseaba con él sosteniendo su mano para cruzar el camino con consideración tantas veces antes. Sin embargo, este calor abrasador no era lo que ella anhelaba.
— Pero.. no entiendo ¿Que tiene que ver conmigo?
— Eres aún mi esposa Athena, mis padres quieren verte y arreglemos nuestra situación.
Athena asintió y tomo el casco que le entregó, era más que seguro que hablarían del divorcio, una vez que llegaron a la mansión caminaron juntos, Kyo pasó su brazo por su cintura, el corazón de Athena empezó a latir frenéticamente.
— ¿Que haces?
— ¿Qué crees que estoy haciendo? -, preguntó Kyo Sus ojos profundos miraban directamente a Athena. — Mis padres quieren vernos juntos.
Athena quedó sin palabras, con tal de hacer feliz a sus padres como todo hijo obediente.
Cuando Yuki vio a Kyo y a Athena caminando juntos, estaba tan enojada que sus puños estaban apretados. Había algo siniestro en sus ojos, pero no podía hacer nada al respecto. La señora Kusanagi le dió la bienvenida.
Athena fue arrastrada por Kyo para sentarse a su lado. En cambio, Yuki se sentó en el lado opuesto de Kyo. En el momento en que ella se sentó, le sirvió vino y comida para Kyo como una esposa sentía que estaba siendo una monstruosidad. Había todo tipo de comida en la mesa, pero no tenía mucho apetito.
— Este plato lo hice especialmente para ti. Kyo de repente puso un poco de saltamontes cocidos en el tazón de ella. Athena sabía que él lo había hecho a propósito.
— Sabes que odio los saltamontes.
— Pero si es bueno para tu salud querida - dijo Kyo inocentemente.
— Kyo no le insistas . - le suplico su madre.
— No gracias.
— Pero si te gustan mucho Athena ¿Porque mientes? - hablo Yuki sonriendo de un lado en secreto.
—Crei que era una cena familiar ¿Que hace Kushinada aquí? - hablo Athena la sonrisa de Yuki desapareció.
— Athena, Yuki es casi de la familia. - le explicó la señora Kusanagi como tratando de apaciguar las cosas.
— Y pronto Kyo y yo nos casaremos. - le aseguro Yuki enojada.
— ¿Aún sigues soñando con eso? - se burló Athena.
— ¿Que dijiste? - le cuestionó Yuki levantándose de la mesa. Su cara estaba totalmente irritada.
En ese momento, la voz del señor Kusanagi resonó desde arriba.
— ¿ Porque hay tanto ruido? Los ojos del señor Kusanagi estaban entrecerrados. Parecía que acababa de despertar de su siesta.
— Yuki te dije que no aparecieran hoy si venía Athena.. - le dijo Saisyu.
— Pero señor...
—¡ Pero nada! No eres la esposa de Kyo ten compostura mujer. Y a ti hijo mío quiero que me des un nieto, toma el auto que te obsequie y ve a casa con tu esposa y tengan un hijo . Kyo reprimió su enojo y tomo la mano de Athena, ambos salieron de la mansión, Yuki quedó petrificada, Kyo le abrió la puerta a Athena y ambos partieron en un vehículo color azul marino, Athena no podía soportar más esta farsa. Su teléfono comenzó a sonar era Iori, contesto de inmediato y comenzó hablar con el.
" No sé preocupe por la hora señor Yagami no me molesta, mañana iré a ver al profesional no se preocupe, buenas noches"
— Sabes que puedes trabajar en mi empresa.
—No gracias, no deseo cruzarme a tu amor Kushinada.
—¿Porque tenías que trabajar con mi rival?
— No veo nada de malo trabajar con el.
— Yagami ¿Te gusta? -preguntó Kyo con una mirada inquietante.
— ¿Te interesa?
— ¡Respónde!
— Iori Yagami, no lo conozco lo suficiente pero me trata mejor que tú, de eso no tengo dudas, además que es atractivo.
— ¡Athena! -Kyo estaba completamente no tomo conciencia de lo dicho, pero cuando lo oyó decir su nombre a través de sus dientes apretados, estaba completamente despierta. Sin embargo, la rabia de Kyo ya no podía disminuir.
— Kyo yo ya no siento amor por ti. -miró los ojos enojados del castaño. Entonces, ella reunió su coraje. — Kyo voy a darte el divorcio.
Después de que ella dijo eso, se sintió como si el aire alrededor de ellos se hubiera congelado.
— ¿Que?
— Nosotros. Divorcio. - Athena repitió sin dudarlo. Esas dos palabras fueron firmes y aire volvió a callar. Después de unos segundos, Athena escuchó a Kyo inhalar.
— ¿Divorcio? ¡Ni siquiera lo pienses!
Esas palabras heladas y penetrantes escaparon de sus seductores labios.
— ¿No estabas tan desesperada por convertirte en mi mujer? Cumpliré tu deseo.
— ¡No necesito que cumplas mi deseo! ¡Quiero divorciarme de ti!
— He dicho que no ¿Vas a ir corriendo en brazos de Yagami? ¡Desvergonzada!
— Dijiste que estabas embarazada hace años. ¿Era mío? ¿Que paso con el supuesto bebé?Athena estaba tratando de suprimir sus emociones, pero ahora, empezaron a desmoronarse. Sus manos temblaban violentamente. Se sentía como su corazón que acababa de ser apuñalado. Estaba en un dolor insoportable. Habían llegado a la casa de Athena.
— Hmph -Kyo se burló antes de mirarla con desdén. Luego, se alejó. — Mentirosa, no voy a tener lastima de ti, deberías estar en la cárcel es lo que mereces.
Athena bajo del vehículo y entro a la casa, lo bueno que ella tenia un buen capital gracias a la herencia que le dejaron sus padres al morir, no tenía familia y con Kyo nunca firmaron ningún acuerdo de bienes sino estaría sin nada.
Continuará
