Capítulo VII

Llegó a la mansión luego de un largo trabajo, la ama de llaves recibió con una sonrisa tomando su bolso.

- Bienvenida Señora Athena.

- Gracias Mina, ¿Y Azula?

- En la sala, es una niña muy obediente y brillante.

- Lo es

Vio a la niña sentada en el sillón mientras veía dibujos animados.

- Hola cariño.

- Hola mamá- corrió a abrazarla. Habían tocado el timbre de la mansión nuevamente. - ¡Yo voy! -exclamo la niña mientras iba a abrir la puerta con sus cortas piernas.

La expresión de Azula cambio cuando abrió la puerta y vio la cara que había afuera. Kyo tampoco espero que fuera ella quien le abriera, era la viva imagen de Athena, seguramente su hija, se había imaginado que tal vez ella fuera su hija también. El corazón de Azula se estremeció en el momento que vio la cara de Kyo ya sabía de quien se trataba y un segundo después ella ¡Se espabilo y cerró la puerta de golpe!

¡Rayos! Era la primera vez que a Kyo le cerraban la puerta en la cara al presentarse a una casa y nada menos que una niñita.

En el fondo sabía que esa niña era su hija, y había heredado sus modales y se sintió extrañamente complacido, sonrió para si como un idiota antes de volverá a tocar la puerta.

Justo antes había escuchado la voz de la niña.

"Mamá no hay nadie, debe ser una broma de mal gusto"

Kyo estalló ¿Dónde había aprendido esa niña a mentir tan descaradamente?

Sin más de una patada mando a volar la puerta exaltando a Azula. Los empleados de la casa llegaron asustado junto con Athena quien se sorprendió al ver a Kyo adentro de la casa.

- Mamá no te preocupes es Kyo Kusanagi. - le dijo Azula viendo al sujeto quien la miraba enojado.

— Si es mi esposo no se preocupen. - hablo Athena a los empleados quienes se alejaron luego al ver que estaba todo en orden.

La niña lo miro el ceño fruncido y sus ojos en alerta.

— ¿Que quieres? Ya haz hecho demaciado daño.

— Te he visto en dos ocasiones con Athena ¿Eres su hija?

— si y tú eres mi "padre". - le confirmo la niña asombrando al castaño. — Pero descuida no te necesito, solo quiero estar con mi madre.

Pero que niña tan obediente y lista era Azula. Los ojos de Athena se pusieron rojos al escucharla. Kyo la miró fijamente a la niña.

— Tengo una hija de cinco años. Entonces si estabas embarazada..

— Señor Kusanagi por favor váyase, nuestras vidas ahora están pacíficas y ninguna cometio un crimen. ¿Que es lo que quiere?

El castaño sostenía una maleta en su mano, y miro a la psíquica que estaba asustada a su reacción. La niña la tomo de la mano y sintió como la mano de su madre temblaban.

— ¿Que es esto, Athena? ¿Cuando ibas a decirme que..?

— ¡Te lo dije muchas veces, Kyo! ¡Tu no quisiste escuchar! - Athena lo miro y su voz temblaba. — Solo decidiste no creerme y me abandonaste en esa prisión durante cinco años.

Los ojos de Kyo se entre cerraron, insatisfecho a esa reacción.

— Deja de hacerte la inocente Athena, debiste buscarme y decirme que tenías una hija mía apenas saliste de prisión.

Athena se dió vuelta con los ojos llorosos.

— Porque se que vas a quitarmela.

— Por supuesto que voy a quitartela. - Kyo se acerco y tomo las manos de Azula. — ¡Ella es mi hija!

Athena trato de contener las lágrimas pero Azula estaba totalmente tranquila, se limito a mirar a Kyo y murmuró.

— Señor Kusanagi, por favor suelteme.

Las palabras " por favor" se sintieron como un puñal en su corazón.

— llámame padre.

— No. - Azula levanto su vista y sonrió — Solo tengo una madre que estuvo en prisión por cinco años

En ese momento Kyo tuvo que admitir que había perdido contra la niña, Athena no tubo que decir nada, una sola frase de la pequeña hizo que mil flechas atravezaran su corazón.

De repente recordo las palabras que Athena le repito cuando se la llevaron a prisión. "No empuje a nadie, no lo hice, no lo hice"

El corazón de Kyo se encogió y miro de repente a la niña.

— Tuviste a mi hija en prisión.

— ¿Y en dónde más? -Athena se reía tanto que se le saltaron las lágrimas. — Solo tienes ojos para Yuki así que ¿porque va a importarte que estaba embarazada? Si es que Azula lo es porque para ti soy una desvergonzada.

— Mejor cállate Athena antes que pierda la paciencia. - dijo Kyo entre dientes dejando a la niña. — Te aviso que viviré aquí ya que seguimos casados.

— ¿Que? - hablo con asombro Athena viendo cómo el subía las escaleras con su maleta.

La niña la miro confusa a su madre. Pero en el fondo estaba feliz de conocer a su papá a pesar que fue muy cruel con su madre.

Esa misma noche Athena se acostó en la cama mientras veía a Kyo sacándose la ropa y ponerse la ropa para dormir, una playera y un pantalón largo, el se dió cuenta que era obsevado y sonrió para si.

— ¿Acaso ves algo que te gusta?

El muy orgulloso Kusanagi, Athena apretó sus dientes, odiaba tener que sentir algo por ese ser.

— Ya quisieras Kusanagi. - con esa respuesta se acostó de un lado de la cama mientras sentía como la calidez del castaño la envolvía en sus brazos, sintiendo su olor, así fue hasta quedarse dormida.

" Aún me amas Athena, lo sé" escucho que le susurró o eso es lo que quiso su mente escuchar.

Era el año '97 en ese tiempo, Kyo era el típico chico arrogante y adorable, pero de un corazón tan puro que no podía soportar ver sufrir a gente inocente. Un héroe. Suspiro al verlo, el líder del Hero Team. El título le caía perfecto.

Había visto cómo el se enfurecía cuando personas inocentes eran asesinadas por alguien que sufría un Riot. Lo primero que hacía, como todo buen chico que se da aires de héroe salvador, era intervenir, arriesgando su propia vida por desconocidos. Esa entrega, y ese sacrificio le parecían TAN heroico que sólo le ayudaban a adorarlo más.

En la época que Orochi apareció, y Kagura Chizuru le rogó a Kyo que luchara a su lado para sellar al dios nuevamente, por fin el joven se negó. Aquello la sorprendió. Kyo no quería pelear, no quería verse envuelto en una batalla sólo porque su destino se lo decía. No le importaba el mundo. Había mucha gente en ese planeta, ¿por qué debía ser él entre todos el que peleara? En ese momento Chizuru habló de Yuki De su prometida. Estaba en manos de Orochi, e iba a ser sacrificada. La octava doncella...

La forma en que Kyo se alteró sorprendió nuevamente a Athena. Lo vio dudar, y finalmente aceptar. Por esa mujer y las responsabilidades que tenía hacia ella. Esa situación sólo hizo que Athena sintiera celos hacia Yuki. ¿Por qué aceptaba a la Kushinada sabiendo que una persona amada sólo puede traer sufrimientos? Ahora se veía obligado a luchar, y todo por ella. Era injusto. ¿Acaso esa mujer valía el sacrificio?

Kyo peleare también contra ese dios. - dijo Athena dispuesta empuñando una de sus manos.

No lo harás. - Kyo la observó, levantando sus ojos lentamente. Estaba serio, y parecía que su presencia lo importunaba, pero eso no era lo que importaba.

No te estoy pidiendo permiso.

¡Dije que no! - exclamó él a lo que Athena sintió un nudo en la garganta, había hecho enojar a Kyo. — Ya no vuelvas a decir eso.

¿Porque? Soy una luchadora al igual que tú - grito de la nada dando un paso adelante.

No sabes lo que dices. - gruñó Kyo, mirando hacia un lado como dándole a entender que el asunto se había terminado.

Ella estaba a punto de desobedecerlo cuando sintió la mano de Kyo en su mejilla. Athena había quedado perpleja era la primera vez que Kyo la acariciaba desde que eran amigos, sólo vio los ojos castaños frente a ella, antes del roce en su rostro y luego en su cabello, acercando su rostro al de su amigo. Kyo lo miraba serio, aun furioso, pero sus ojos brillaban dolidos, con una extraña expresión.

La acercó más y más, podía sentir su respiración, y Athena no pudo evitar sonrojarse al percibir la calidez de la respiración de Kyo en sus labios. Pero cuando parecía que se rozarían, el joven Kusanagi se apartó, acercando sus labios al oído

No dejaré que te lastimen. - dijo simplemente, mientras él estaba allí de pie, totalmente paralizada, notando que la otra mano de Kyo se deslizaba por su cintura y luego detrás de su espalda... y de pronto se encontraba atrapado en un abrazo.

El comportamiento de Kyo la confundia, como si fuera una despedida y todos sus miedos se volvían una realidad.

Kyo... por favor vuelve.

Lo haré. -Kyo se apartó lentamente, y con una sonrisa le puso un dedo sobre los labios, mientras su otra mano sujetaba la de Athena y depositaba algo allí . — Mientras tanto esto es tuyo.

Kyo se fue rápidamente, dejándola confundida. Pasó un largo rato hasta que un fuerte ruido lo hizo reaccionar. Una explosión, sobre el local donde se realizaba el torneo. Inconscientemente miró su mano, y vio la cinta negra que llevaba a veces puesta en la frente de Kyo. Sin poder evitarlo sus ojos se llenaron de lágrimas y ella cayó al suelo de rodillas, mientras gritos de terror y más explosiones destruían el estadio y miles de vidas de inocentes espectadores.

A la mañana siguiente, el reloj biológico de Athena la despertó a tiempo. Récordo ese recuerdo que había tenido en sus sueños y no pudo evitar sentir un dolor en su corazón. Sin embargo, después de eso, se sintió irónica y patética. El culpable que la había torturado y magullado había sido alguna vez su amigo, se levantó de la cama y se limpió. Se puso un poco de maquillaje ligero para ocultar su debilidad. Luego, agarró piezas de ropa al azar y se las puso antes de bajó, vio a Kyo en la sala, ambos desayunando junto con Azula. — Mamá ven a desayunar. - dijo la niña muy animada.

Después de dudar, Athena se acercó. Echo un vistazo a la mesa del comedor. Había tazones de cereales y platos de tostadas junto con pan casero, a Athena le gustaba esta comida típica de desayuno.

— Ven siéntate aquí. - Kyo saco la silla junto a el, Athena se sentó a su lado a lo que Azula sonrió al verlos juntos como una familia, luego de desayunar Athena se levantó.

— Debo ir al trabajo. Azula haz caso a Mina mientras no estoy ¿De acuerdo?

— Si mamá. - dijo con fastidio la niña

— Yo te llevo. - hablo Kyo a lo que Athena lo miro en desacuerdo.

— No es necesario Kyo. Mi chófer lo hará.

El timbre sonó en ese instante, la ama de llaves Mina abrió la puerta y Yuki entro sin ser invitada.

— Quiero ver a Kyo.

Athena se acercó junto con Kyo con una sonrisa.

— Vaya, pero si es la descarada de Kushinada.

— Kyo ¿Que haces aquí?

— Pero si es obvio Yuki. Acaba de desayunar con su familia. - le respondió Athena sintiendo una enorme satisfacción al decirlo. ¿No lo ves?

— ¿Familia?

La mirada en los ojos de Yuki cambió cuando vio a la pequeña niña de cinco años acercandose a Kyo, era igual a Athena, apretó más su bolso y las venas en la parte posterior de sus manos sobresalían. Era obvio lo enojada que estaba. Sin embargo, todavía era buena actuando. Se acercó a Kyo con una mirada agraviada en su cara.

—Kyo ¿Que significa esto?

— Oh vamos Yuki, tú sabías muy bien lo de mi embarazo, te presento a nuestra hija Azula.

—Eso no la hace una Kusanagi. ¿Estás seguro que es tu hija, Kyo? ¿No será una más de las mentiras de Athena?

— Mi madre no es una mentirosa señora. - dijo la niña con enojo. — Y si quieres pruebas pues... - Azula hizo aparecer una flama carmeci en su mano. Kyo quedó impresionado, era su poder en las manos de la niña, sin duda era una Kusanagi.

— Azula ¿Cómo aprendiste a utilizar el fuego?

— Malin me enseñó a controlarlo mamá, ella ha estado enseñandome artes marciales... Me dijo que si sigo así algún día seré una luchadora como tu. - le respondió la niña muy animada.

— Eso no prueba que eres hija de Kyo. - hablo Yuki tratando de serenarse y miro a Kyo. — Tal vez convenció a tu padre y..

— ¡Silencio Yuki! - le gritó Kyo, ella se exaltó nunca lo había visto tan enojado.

— Mírate Yuki, ¿Que te pasa? Tienes miedo. - río Athena, la esquina de los labios de Yuki tembló de ira. —Bien debo irme, así que dile a tu amante que se vaya de mi casa.

— Yo te llevaré al trabajo. Yuki vete a tu casa.

— ¿Que? - la pelo corto se sorprendió y al ver la cara de Kyo que la miraba con enojo asintió y salió de la mansión.

Athena no entendía por qué Kyo quería llevarla pero al ver la cara furiosa de Yuki, sonrió y cooperó. Se metió en el coche de evitar cualquier argumento innecesario, Athena no dijo nada en todo el camino. Kyo tampoco dijo le robó una mirada a Kyo y vio su hermoso perfil lateral que era anormalmente soberbio. Ella recordó las veces que le robaba las miradas a él cuando estaban en la universidad.

Ella no sabía cuántas veces lo había hecho. A pesar de que el sentimiento cuando ella estaba enamorada de él no era el mejor, era hermoso y puro. Sin embargo, ya no podía volver a esos tiempos. Su corazón ya no saltaba por ningún tipo de dulzura. Sólo quedaba un ritmo és de que Athena se distrajera por un tiempo, se dio cuenta de que el coche ya se había detenido. Estaban en la productora Eclipse. Ella miró a Kyo confundida. Sin embargo, él se bajó del coche delante de ella y caminó hacia el asiento del pasajero. Luego, abrió la puerta para ella. Ella pensó que este hombre se había ofrecido a traerla allí por amabilidad, pero resultó que era por conveniencia. Sin embargo, estaba bien. La productora Yagami estaba a una cuadra. Solo necesitaba caminar un poco. Athena salió con su bolso.

— Gracias.

— Athena, ahora, trabajarás aquí.

Athena pensó que sus oídos la estaban engañando otra vez. Miró a ese rígido hombre.

— Kyo, no necesito trabajo.

— Athena. - frunció el ceño, su rostro estaba lleno de indiferencia. — Aquí puedes seguir con tu carrera de solista, la productora de mi familia está dispuesta a producirte.

Sonaba extremadamente atractivo, pero también sonaba como una fantasía.

— Vaya, con que tienes conciencia después de todo. - se rio y lo miró con sarcasmo en sus ojos. — Si es cierto que me gusta cantar pero ya tengo un contrato con Yagami y el si confía en mí. -Después de que Kyo escuchó eso, quedó desconcertado. Athena sonrió aún más. — Lo siento Kyo pero no confiaste en mi cuando me acusaron de plagio. -Luego, se rio burlándose de sí misma. — Lo mejor para tu producción es que no se involucre con una plagiadora de canciones.

Después de terminar de decir eso, vio la cara de Kyo volverse extremadamente irritada. Parecía como si se acercara una corazón de Athena se sobresaltó mientras se daba vuelta rápidamente. Tenía miedo de que su sonrisa falsa fuera expuesta si era un segundo demasiado lenta. Cuando la luz se puso roja, ella no pudo evitar dar la vuelta para ver dónde estaba Kyo en el rabillo de sus ojos.

Por alguna razón, parecía un poco melancólico en ese momento. Athena apartó los ojos y caminó a través del paso de peatones. Sin embargo, era como si pudiera sentir a Kyo mirándola fijamente.

¿Encontró finalmente su conciencia y sentía remordimiento por haberla encerrado cinco años?

Jeje

Athena se sintió agraviada ahora. ¿Cómo iba a sentirse arrepentido?

Aunque lo hiciera, ya era demasiado tarde.

Athena se acostumbro a su trabajo, entro a la oficina de su productor Iori Yagami y Athena estaba lista para cantar su nueva canción junto con dos famosos cantantes quienes pidieron hacer dueto. Esa canción hablaba mucho de su experiencia, Athena muy animada los saludo y todos fueron al estudio de grabación y ahí saludó a sus compañeros que captaban los sonidos y manipulaba los mismos y fue hacia la cabina colocándose los audífonos, los cantantes se colocaron uno de cada lado y los tres se colocaron los audífonos mientras comenzaba a sonar la pista de la canción.

No puedes querer

suerte se esconde

Si duerme en tu piel

Entre corazones te pierdes y duele

No tiene piedad

El viento en tu contra

No puedes volar

Con tus alas rotas

Qué triste es ser buena

Y que no valga la pena

Las escenas pasaban por su menteEsa misma noche el llegó a su cuarto y la tomo fuertemente del brazo y la arrojó a la cama.

¿Tanto te gustó, Athena? Fuiste capas de entrar a mi cama con métodos tan despreciable. - la voz de Kyo era seductora con una pizca de burla y odio en su voz.

Athena quedó perpleja ante lo que dijo Kyo. Le dolía en el alma que él fuera así con ella después de todo lo que vivieron juntos.

Kyo yo no..

¡Cállate! ¿No tienes vergüenza al prestarte para hacer lo que hiciste?

Soledad te seguira sin descansar

Tienes la maldicion

De no encontrar a quien amar

Y llevas escondidas

Abiertas tus heridas

Y sentiras que el dolor no sanara

Sobre tu espalda ira el peso por querer soñar

Y pagas con tu vida

Por ser la malquerida

Al otro día ella bajo las escaleras cuando vio sobre el sofá unas bolsas con ropa de bebé, ella abrió sus ojos con sorpresa. ¿Acaso Kyo había aceptado su embarazo?

Es para Yuki. - murmuró Kyo a sus espaldas. — Athena sabes que ella va a darme un hijo y debo darle el lugar que le corresponde.

Que le corresponde. - repitió Athena sintiendo como si le dieran un balde de agua fría. Giro al verlo a los ojos y rio. — ¿Es broma? ¡Yo también estoy embarazada!

Kyo frunció el seño, su mirada era sombría y aterradora.

Deja de decir estupideces Athena.

Athena apretó sus manos y se mordió los labios, unas chispas recorrieron su ser.

¡Nunca te daré el divorcio Kusanagi! Solo muerta dejaré que la sinvergüenza de Kushinada se quede en mi lugar. - acto seguido Athena salió de la casa.

No tiene piedad

El viento en tu contra

No puedes volar

Con tus alas rotas

Qué triste es ser buena

Y que no valga la pena

Vaya, porque tengo la desgracia de verte. - le dijo la pelo corto enojada.

Cierra la boca Kushinada, juro que voy hacer lo imposible para que Kyo vea lo que realmente eres una maldita sin corazón alguno. - Athena le dejo en claro.

Idiota. - le respondió y al tiempo la psíquica le dió una bofetada.

pero ¡Que atrevida eres Athena! - los rasgos de Yuki se torcieron y señaló a la psíquica — Te arrepentirás. Luego se dió vuelta y volvió había Athena y se tiró al suelo.— ¡ Por favor, Athena! Ya no me golpees - parecía desesperada. — Estoy embarazada voy a tener un hijo de Kyo.

Athena abrió los ojos con asombro para luego ver a Kyo acercase a Yuki y levantarla con cuidado. Pero lo más sorprendente fue la actuación de Yuki, sufrida se tomaba del rostro. ¿Yuki también estaba embarazada de Kyo?

Oh Kyo, no es culpa de Athena, ya no soy tu novia y ella es tu esposa ahora tiene razón en querer lastimarme. - lloro lentamente Yuki en brazos del castaño.

Kyo miro a Athena intensamente con odio y rabia.

¡Athena! ¿La golpeaste?

Si pero ella no es lo que tú piensas, es una descarada manipuladora...

¡No digas más! - él interrumpió fríamente. Y la abofeteo, los ojos de Kyo estaban llenos de fuego y enojo. Athena sintió el sabor a sangre en la comisura de sus labios, las lágrimas brotaban libremente, Kyo nunca la había golpeado de esa manera, en los combates KOF, eran artes marciales pero nunca una bofetada. Yuki sonrió complacida.

Discúlpate con ella. - le ordenó.

Nunca.

Kyo no es necesario, Athena y yo fuimos muy amigas pero es mejor que la dejemos. - hablo en su "defensa" la pelo corto.

Ya deja el teatro Yuki, eres una maldita mujer que no merece el amor de Kyo. Lo planeaste todo muy bien - Athena la exhibió sin dudarlo.

¡Oh Athena! ¿Que dices? Solo quieres difamarme y lastimar a mi bebé.

Kyo la tomo del brazo a Athena forzandola y la llevo adelante de Yuki.

Discúlpate, ahora.

Kyo, juro que lo que te digo es cierto. - Athena sintió como si su corazón hubiera Sido apuñalado.

Conozco a Yuki más de diez años, deja de decir estupideces. Es ella la mujer que quiero en mi vida.

Eso fue lo más triste que Athena pudo haber escuchado salir de la boca de Kyo. Athena sonrió y dijo:

Ok, lo lamento Yuki - se inclino Athena, vio como Kushinada sonriendo en secreto victoriosa, fue increíble para ella.

Soledad te seguira sin descansar

Tienes la maldición

De no encontrar a quien amar

Y llevas escondidas

Abiertas tus heridas

Y sentiras que el dolor no sanara

Sobre tu espalda ira el peso por querer soñar

Y pagas con tu vida

Por ser la malquerida

¡ Te juro que no empuje a nadie! Kyo debes creerme.

Al escuchar sus palabras, Kyo estiró sus manos. Su fría mano agarró la parte trasera de su cuello fuertemente, y tiró de ella hacia él.

Sus profundos ojos negros era como frías dagas mientras lanzaba una mirada y dijo,

Todo apunta hacia ti y tienes el descaro de jurar que no lo hiciste.

¡No lo hice! ¡Yuki me engañó! ¡No la empujé! ¡No lo hice! - Athena estaba teniendo una crisis emocional. Continuó enfatizando la verdad con la esperanza de que ese hombre le creyera.

Sin embargo, los ojos de Kyo se volvían cada vez más y más terrorícos. La mano detrás de su cuello apretó su agarre.

¿Acaso Yuki se tiró del balcón para incriminarte? ¿ No te parece ilógico?

Athena soportó el dolor y miró a los ojos de Kyo. Él la miró como si ella le diera asco.

Kyo por favor estoy embarazada.

¡Cállate! - la empujó al piso.

Athena estaba esposada y no podía apoyarse ella misma. Así que, ella cayó al suelo y un dolor se propagó en su vientre. Su cara se tornó pálida, pero ella apretó los dientes y forcejeó para levantar su cabeza.

Kyo, ¡No lo hice! !No lo hice!

Pudrete en prisión. Si Yuki pierde a mi hijo, la pagarás.

Las gotas de sudor caían por la frente de Athena y se arrodilló frente a el.

Kyo por la amistad que algún día tuvimos no me dejes acá. ¡Te lo ruego!

Kyo se alejó sin ninguna consideración, mientras Athena lo llamaba desesperadamente.

Y sentiras que el dolor no sanara

Sobre tu espalda ira el peso por querer soñar

Y pagas con tu vida

Por ser la malquerida

Nunca antes había cantado con tanto corazon y sonrió con alivio mientras todos los presentes la aplaudían. Iori Yagami sonrió y era algo asombroso ya que no es muy sociable.

Continuará ...

El tema "La Malquerida" pertenece a Reik y Cristian castro