Capítulo IX
Pasaron días y Athena no sabía si ir a trabajar, estaba mentalmente y físicamente herida, desde entonces Kyo no volvió a la mansión, cuando decidió ir, escucho rumores en la oficina, una de las chicas se acercaron para curiociar con ella.
Un video que mostraba a Athena dándole una paliza a Yuki en el hospital comenzó a circular gradualmente en internet. Eso no era bueno para su carrera, susurros y cometarios se escuchaban, dedujeron que las heridas en su rostro fue una advertencia de alguien que quería a la Kushinada, solo una le dijo lo que pensaba con resentimiento.
— Esos videos en internet son falsos. Ella no sería incapaz de usar su fuerza contra alguien que está hospitalizado. ¿Verdad, Athena?
Afrontando el par de ojos curiosos que la cuestionaban, Athena sonrió generosamente.
— Así es, golpeé a Yuki porque ella se lo merecía. Si pudiera, de verdad que la mataría.
Cuando Athena dijo eso, la expresión de sus colegas cambió. Ellos miraron a Athena como si estuvieran mirando algo poco común.
" ¿Tan cruel eres? "dijeron muchos colegas despectivamente. "Y así fuiste idiolatrada en KOF pero que vergüenza" "Exacto. No solo le has robado el novio a alguien más, sino que, incluso, causo problemas fuiste a causarle problemas a Yuki, incluso dijiste que la matarías. ¡Estas realmente desquiciada!".
Ella no contesto a los insultos solo comenzó a caminar y al verla moverse, las colegas que había estado diciendo verdades y mentiras acerca de ella huyeron rápidamente, por temor a que ella les hiciera algo. Athena halló la situación graciosa. Luego, ella salió.Ella fue donde Iori y vio que Athena había venido, el la saludó y le pidió que tomara asiento de forma cortés. Athena se tapó un poco el rostro con su cabello
— ¿Estás bien? - preguntó él genuinamente sonrió y sacudió la cabeza.
— Estoy bien Iori. Vine a decir que quiero renunciar.
— ¿Renunciar? - Iori miró a Athena confundido. — ¿Por qué?
— No quiero afectar a la productora entera con mi presencia. Ya seguramente viste el vídeo y los comentarios negativos, no ayudan en nada en mi carrera - Iori al escuchar lo que Athena había dicho parecía haber entendido algo. — Gracias por todo lo que hiciste por mi Iori, en verdad tomaré mis pertenencias y me iré.
— Athena -Iori la detuvo, quien se había dado la vuelta para irse. — Te creo, no necesitas renunciar. Los pasos de la psíquica fueron interrumpidos, y sus ojos tenían una ligera calidez.
Te creo.
Ella había estado tan ansiosa de escuchar esa oración en el pasado, hace unos años. Ella finalmente la había oído, pero no fue de la boca de Kyo, despues de salir del trabajo, Athena bajo su cabeza y no se atrevió a mirar a nadie.
Estaba en la naturaleza de una mujer amar la belleza. Aunque a ella ya no le importaba su apariencia desde el inicio, aun así, ninguna chica podía aceptar que su rostro estuviera desfigurado por cubrió sus mejillas y regresó a su casa, tan pronto como ella estaba a punto de entrar, ella vio un coche familiar estacionado en la puerta. Sus pies parecían haber sido llenados con plomo en ese instante, y ella no se pudo mover más. Sus latidos perdieron inmediatamente su frecuencia normal, latiendo sin coche bajó sus ventanas, revelando el atractivo perfil de Kyo. Athena se escondió aterrorizada detrás de la columna, su rostro estaba pá en la nieve blanca revoloteante de aquel día, los golpes que le dieron sus ninjas y su primo mandados por el.
Athena se mordió los labios y sus manos temblaron violentamente, esperó a que Kyo se fuera, pero él nunca se fue. Mientras el cielo se oscurecía, Athena finalmente se fue, luego de ver que Kyo había recibido una llamada.
Ella regresó a su residencia, Azula había quedado dormida en su cama viendo los videos viejos de KOF, dónde aprecia ella altiva y hermosa. Mirándose en el espejo, Athena se tocó ligeramente los golpes y la cicatriz que hormigueaba, y cerró sus , cómo amar pudo traer tal resultado…
Continuará...
