Capítulo XI
¿Ella podía perdonarlo? ¿Volver a empezar junto con Azula? Y tener la familia que tanto soño. Después de bañarse, Athena bajo al comedor donde Mina le tenía preparado el almuerzo y Azula estaba sentada esperando que la ama de llaves le sirviera su plato. Pero lo más sorprendente fue ver a Kyo también sentado en la mesa en la cabecera como lo hacen el padre de la familia. Ella se sentó a su lado, enfrente a Azula quien no pudo evitar sonreír al ver la cara de su madre y su padre juntos, comieron en total silencio.
— Mamá quiero ir al acuario al ver el bagre que dijo el señor Yagami. - dijo la niña de la nada.
— Yo seré quién te lleve al acuario Azula. - le contesto Kyo con algo de molestia que haya mencionado al pelirrojo.
— pues, sería divertido. - respondió la niña con ánimo a lo que Athena sonrió, sabía que Azula deseaba tener un padre.
Los días pasaban y la relación de los tres iban mejorando, Azula pasaba más tiempo con Kyo y Athena estaba cada vez mejor en su carrera como solista, hasta había compuesto otra canción, una tarde Athena salía de la productora pero en el momento en que salió por la puerta, un hombre de aspecto corpulento la agarró con fuerza por la muñeca. Athena lo reconoció era intentó escapar, pero no pudo resistirse contra ese hombre enorme. La obligaron a subir a un coche.
— ¡¿Que quieres de mi ahora?! ¡¿A dónde me llevas?! -Athena gritó, pero nadie respondió. Después de poco más de diez minutos, el coche se detuvo en algún lugar abandonado en las afueras de la ciudad.
— ¡Sal! - El hombre la sacó violentamente del auto y la tiró al Athena cayó al suelo, sus manos cayeron sobre las afiladas rocas del suelo, cuando empezó a sangrar. Ignoró el dolor mientras levantaba la cabeza.
— ¡¿Quién te envió, fue Yuki?! -Ella preguntó. En el momento en que dijo eso, Yuki apareció frente a ella, tenía la cara totalmente maquillada y un caro abrigo de piel, de marca mientras miraba con arrogancia a Athena.— Así que fuiste tú! - Athena estaba furiosa mientras se enfrentaba a la vil mujer. — ¿Para qué me has traído aquí? ¡¿Qué planeas hacer?!Athena intentó ponerse de pie después de decir eso, pero en el momento en que se movió, alguien le dio una patada en el estómago y otra en la cabeza. El dolor hizo que todo su cuerpo temblara mientras rodaba sobre la hierba, con la cara pálida. El aire frío del invierno la atravesó como un cuchillo frío en su piel. Hacía mucho frío, pero la frente de Athena estaba llena de sudor. Mirando el abatido estado de Athena, Yuki habló.
— Amiga, ¿cómo pudiste hacer una pregunta tan tonta? Solo estoy pagando una deuda, ojo por ojo, después de todo. ¿Por qué tenías que acosarme todo el tiempo? Ahora Kyo me dice que está confundido y que necesita tiempo.- En el momento en que se mencionó a Kyo, el corazón de Athena se congeló.— Acaben con ella. - Yuki dio la orden, sus hermosos ojos estaban llenos de alegría, pero su voz estaba llena de veneno. Esos matones escucharon la orden e inmediatamente Yamazaki y dos hombre más comenzaron a golpearla.
Al final, los matones tomaron su dinero y se fueron. Yuki se quedó atrás, mirando a Athena quien estaba gravemente herida y temblorosa. El cielo se oscureció de repente y no pasó mucho tiempo cuando la nieve comenzó a nieve helada cayó sobre las heridas abiertas de Athena cuando el frío le penetraba hasta los huesos y la heló hasta la médula. Yuki estaba completamente intacta, manteniendo su comportamiento habitual como una princesa malcriada y arrogante, mirando con sarcasmo a la torturada e impotente Athena.
— Y sabes el no piensa divorciarse de ti, quiere pasar tiempo con Azula. - dijo Yuki.
— El me ama Yuki, ya no me odia. - los ojos de Yuki se abrieron cuando Athena la miró con determinación. Su corazón latía con fuerza. Apretó los puños llenándose de barro y sangre mientras obligaba a su cuerpo golpeado a ponerse de pie.— El me hizo el amor como nunca, sentí sus besos, su calor, su amor
Yuki soltó una risa astuta mientras se apartaba, levantando la pierna para darle una patada en el estómago de Athena. Sus tacones afilados perforaron el abdomen de Athena, que solo tenía una camisa delgada sobre él. Athena tenía tanto dolor que sintió que todos los nervios de su cuerpo se contraí de que pudiera estabilizarse, Yuki la agarró por su pelo, dejando escapar una cruel advertencia.
— Athena, recuerda esto. Soy la prometida de Kyo Kusanagi.
— ¡Y yo su esposa! Soy la señora Athena Kusanagi.
Yuki se rio sin la menor preocupación del mundo y volvió a agarrar la barbilla.
— Te dije que no te metieras en mi relación con Kyo ¡El es mío y de nadie más! -Se reservó sus últimas palabras, absolutamente segura de que podría hacer que la vida de Athena fuera como el infierno en la tierra de ahora en adelante. Y eso era porque, detrás de ella, no solo estaba Kyo.. Justo cuando la Kushinada estaba feliz ideando el siguiente paso de su tortura. Athena se abalanzó repentinamente y le dió un fuerte golpe en la cara a la pelo corto.— ¡Maldita! - grito Yuki tomándose del rostro.
Sin embargo, Athena comenzó a reirse con los dientes blancos manchados de sangre por los golpes que recibió, sangre fresca que también tiñó de rojo sus pálidos labios.
— Yuki por más que tengas a Kyo en tus brazos, mi hija Azula siempre nos va a unir. - ella dijo esas palabras en voz baja, pero a Yuki se enfureció cuando la escuchó.
— ¡Athena, será mejor que cuides tu m*ldita boca!
— Pero es cierto, tu no tienes sentimiento, fuiste capaz de acabar con la vida de tu propio hijo solo para perjudicarme.
Ella la agarro de la barbilla de Athena mientras miraba hacia abajo con crueldad.
— No hay nada que no haga.
Yuki recobró la compostura. Al mirar a Athena, quien se estaba cada momento más débil. Se dió vuelta para irse, ni siquiera había dado dos pasos cuando una figura apareció frente a ella. Ella se sorprendió y preguntó:
— ¿Qué haces aquí?
Yuki miró a la persona que acababa de aparecer asombrada, ya había comenzado a idear un plan cuando se dio cuenta de que lo que le dijo a Athena podría haber sido escuchado.
— Yuki Kushinada, ¡fuiste capaz de eso por Kyo! - Souji le gritó a Yuki enfadado con desilución — ¡Era mi hijo! Dijiste que lo tendrías y luego le dirías la verdad a Kyo.
Cuando ella escuchó eso, Yuki supo que esto sería problemático. Sin embargo, era buena actuando y rápidamente fingió una expresión de dolor.
— No Souji, no lo malinterpretes. Yo no lo hice...
— ¡Deja de mentir! Te acabo de escuchar. Voy a decirle toda la verdad a Kyo ¡También que fuiste tú quien mandó a golpear a Athena! - miro con lastima a la psíquica. — Lo siento, pero voy arreglarlo todo. Nunca debí enamorarme de ti Yuki - Souji dijo con melancolía, se giró hacia la pelo corto. ¡Fue en ese momento en que vio la expresión venenosa de Yuki por primera vez en su vida!Souji estaba perplejo, pero no tuvo tiempo de protegerse del cuchillo que Yuki sacó de repente, apuñalandolo directamente el corazón dejó de respirar cuando abrió los ojos. — Yuki, tú ...
— Nunca fuiste suficiente para mí ¡ Al que amo y deseo se llama Kyo Kusanagi! - Yuki mantuvo su sonrisa siniestra mientras sacaba el cuchillo antes de apuñalarlo en el corazón de Souji un par de veces má sangre de Souji salpicó el rostro y el cuerpo de Yuki, pero ella permaneció inmóvil mientras miraba al primo de Kyo colapsar frente a ella, perdiendo lentamente la vida.— Idiota, nunca debí darte una oportunidad.
Yuki sonrió mientras miraba el cuerpo de Souji poniendo su mirada hacia el cuchillo que tenía en la mano, finalmente vio como Athena perdía el conocimiento y se desmayo.
Continuará...
