Capítulo X II
Athena estaba desconcertada mientras el aire frío se hacía más denso a su alrededor. Abrió sus ojos cansados, y cuando pensó en lo que sucedió antes de desmayarse, un dolor de cabeza desgarrador recorrió su cabeza. Algo tenía en su mano, se quedó mirando el cuchillo por un rato antes de mirar hacia atrás confundida. Se sorprendió al encontrar a alguien acostada a su no era cualquier persona, era el primo de Kyo ¡Souji!
El rostro de Souji estaba terriblemente pálido, y ropa estaba manchado de sangre, lo que la convertía en una vista abrió los ojos, le temblaban las manos mientras comprobaba el aliento y el pulso de Souji, pero no sentía nada. El cuerpo de Souji no tenía calor enabsoluto e incluso se había endurecido un estaba en blanco cuando comenzó a tener una crisis nerviosa. Ella recordó lo que sucedió después de desmayarse, por lo que era imposible saber qué hacía un cuchillo en su cuando estaba a punto de ponerse de pie, escuchó las sirenas de la policía desde lejos.
Al mirar a la policía que se bajó del coche, se puso muy nerviosa. .No esperaba volver a visitar un centro de detención. Era una escena familiar, con pruebas innegables frente a ella para usarse contra cualquier cosa que dijera. Las huellas en el cuchillo eran solo de Athena y lograron encontrar rastros de la piel de Souji en el dorso de su mano, lo que demostró que el luchó contra ella antes de no sabía cómo había tenido contacto físico con Souji todo lo que sabía era que ella no mató a Souji sino Yuki que ella era inocente.
— Athena Asamiya todas las pruebas apuntan a ti, debes declararte culpable.
— ¡Yo no maté a Souji, fui incriminada! - insistió Athena, sus ojos decididos se llenaron de injusticia y frustración.
La policía no le creyó y tenían demasiada pereza para continuar, por lo que enviaron a la psíquica de nuevo a la sala de detención no podía creer lo que estaba pasando. Cuando cerró sus ojos, ella se había rendido, pero la policía regresó por ella, alegando que alguien quería no sabía quién quería verla, pero se sentía inquieta al respecto. Cuando se abrió la puerta, vio a Aoi. Frente a su mirada y sus deseos de despellejarla viva, los ojos de Athena comenzaron a llorar. Sin embargo, no se atrevió a llorar.
— Asesina. - Aoi, furiosa, le dio una bofetada directamente en la cara a Athena.—¡ Eres una mujer despreciable, no eres humana! ¡Cómo pudiste ser tan cruel y matar a mi hermano, devuélvemelo!
— Yo no lo hice. ¡ Fue Yuki!
— ¿De que hablas?
— El se enteró que ella perdió su bebé a propósito y le diría todo a Kyo, fue ahí cuando ella lo asesino.
— Pero todo apunta a ti, si sabía lo de Yuki con mi hermano.. pero hay pruebas en tu contra ¡No trates de confundirme! -Apretó los puños con fuerza, sintiendo que sus uñas casi se clavaban en su palma. — La justicia se encargará de ti.
Athena quiso decir algo, pero las palabras no salían de su boca. Ya había dicho todo lo que tenía que decir, luego Aoi se fue
En la corte, Athena vestía uniforme de prisión. Su cara estaba pálida y su cabello despeinado, luciendo como un a Yuki acompañando a Kyo quien la veía algo preocupado o eso era lo que quería ver ella, Athena rio con amargura, estaba segura que la declararían culpable y la sentencia seis perpetua, lo que no sabía era que un abogado la defendería.
Este abogado era extremadamente profesional y también era bastante conocido en el campo. Proporcionó una prueba muy importante. En el cuerpo de la víctima estaban las huellas dactilares de una tercera persona. Sin embargo, estas huellas dactilares no estaban presentes en ningún registro de antecedentes penales, ni habían logrado averiguar a quién pertenecían. Athena sabía que ese ADN era de Yuki.
Athena, no expresó nada en la corte, pero los planes comenzaron a idearse en su mente. Gracias a ese hecho sospechoso, Athena no pudo ser condenada y el tribunal la dejó en libertad.
La psíquica salió de la corte vestida con ropa sencilla. El sol brillaba intensamente, pero su corazón estaba lleno de odio por dentro, iba a destruir a Yuki como sea, esa mujer fue la causante de todas sus desgracia e iba a pagar por ello.
—¡Athena! - exclamó Kensou, lo volvió a ver después de tanto tiempo, estaba extremadamente preocupado. Cuando vio las feas cicatrices en la cara de Athena a causa de los severos golpes el corazón de Sie estaba hecho pedazos. — ¿Que te hicieron? - ella le sonrió y lo abrazó con fuerza descargando algunas lágrimas.
— Necesito ver a mi hija.
Sie la llevo a la mansión Asamiya y quedaron en verse más tarde con Malin y la pequeña niña, Athena entro y llamo a Azula, ella no respondía, la busco en su habitación, no estaba ella tampoco sus pertenencias, los sirvientes tampoco estaban, de repente apareció Kyo vestido de negro por el luto a Souji.
— ¿Dónde está Azula? -Kyo miró los grandes ojos de ella que estaban llenos de anticipación, frunciendo las cejas mientras decía. — ¿Dónde está ella?
— ¿Sabes por qué puedes andar por aquí libremente ahora mismo? -Athena estaba desconcertada, sin comprender lo que Kyo quiso decir. — El abogado fue contratado por mí. -él respondió, para la sorpresa de la psíquica.
— ¿Por qué? ¿Por qué me ayudaste? - Athena estaba extremadamente asombrada. Su corazón se aceleró mientras esperaba la respuesta de Kyo.
— Lo hice por Azula, ella está viviendo en la mansión Kusanagi ahora hasta que se resuelva el caso.
Su voz magnética resonó en los oídos de la psíquica como una pesadilla.
— ¿Que? - Athena estaba devastada sintiendo una ira en su corazón. — Fuiste capas de alejarme de ella.
— Necesitas ayuda no estás bien, puede ser que en tu locura mataste a mi primo Souji. -El tono de Kyo se volvió mucho más frío. Athena sacudió frenéticamente la cabeza y apretó el puño con fuerza.
— No asesine a tu primo fue Yuki
— ¿Porque lo haría?
—Porque el hijo que estaba esperando hace cinco años era de Souji.
Kyo estaba muy molesto. Frunció las cejas, tratando de pensar qué hacer con Athena, odiaba demaciado a Yuki.
—¿Como puedes mentir de esa manera? ¡Mi sangre no me traicionaria!
— Aoi sabe la verdad ¡Pregúntale! Y ¡Devuelve a mi hija a su hogar!
— No lo haré, Azula vivirá con su padre.
Kyo apenas la miró antes de caminar hacia la puerta de la habitación de Azula, Athena lo persiguió hacia la salida.
— ¿Qué estás tratando de hacer? ¡No puedes quitarmela! No podré vivir sin ella - gritó Athena, pero él la ignoró. Se fue de la mansión.
Athena estaba aturdida, cuando giro, vio a Yuki sentada en el sofá como una princesa alta y poderosa. También había dos mujeres conocidas a su lado. Habían aparecido de repente.
—¿Que esto? ¿Porque están en mi casa?
— Porque ya estoy cansada de ti. - respondió Yuki. — Estaré feliz cuando estés muerta de una vez por todas.
— Tu no puedes acabar conmigo sola Kushinada sino no contratarlas a estás asesinas. -Se burló y se echó a reír sarcásticamente — ¡Cobarde!
—Tu…- Yuki estaba enfurecida. — Está vez no te salvarás Athena.
Yuki quería ver a la psíquica sufriendo, Vice levantó su pierna y pateó a Athena en el estómago. Finalmente, escuchó un gemido bajo. Athena apretó su puño le ensesto un golpe fuerte a Vice que la hizo tambalear, eso la enojo aún más, Mature apareció y quizo golpearla pero Athena esquivó todos sus ataques rápidamente, no iba a dejar que esas malditas se salieran con la suya, de su cuerpo comenzó a salir sus esferas psíquicas.
– ¡Estúpida! No puedes contra nosotras. -dijo Vice.
– ¡Tu cállate maldita! – grita la psiquica bastante alterada lanzando unas esferas psiquicas.
– Soy Vice… tonta -le recordó la pelo corto esquivando su ataque.
La rubia la tomo por detrás a Athena empiezandole a dar un golpe tras otro, reiteradamente sin descanzo, Athena intenta esquivarlos pero son demasiados y sólo bastó con uno para que de pronto se viese golpeada por Mature.
Estaba totalmente lastimada, una patada en el estómago la estrello contra la pared callendo de llena al piso, la risa siniestra de Mature se escucho como ecos en todo el lugar.
– Pobre idiota ¿Cree que puede derrotarnos?. - de nuevo la voz de Vice se acerca a Athena satisfecha por lo que acaba de presenciar y la voltea con su pie para verla. – Eres solo una mujer débil.
Yuki se acerco y le dió otro golpe justo en la boca del estómago la hace gritar de dolor y una patada en el rostro.
–Matenla y quemen este lugar. Una vez hecho tendrán su dinero - ordenó satisfecha Yuki saliendo de la mansión.
Las mujeres rodearon a la psíquica no lucian cansadas, la que estaba al borde del desmayo era ella, su respiracion agitada y su corazon pareciera que queria salirse del pecho, pensaba como podia derrotar a esas asesinas, que no le daba tregua a pesar de ser muy ágil.
Vice comenzó a esparcir gasolina por todo el lugar y abrió las parrillas de las hornallas de la cocina. Mature tomo del cuello a la psiquica.
– ¡Muereee! - aprieta su mano con mas fuerza haciendo a la psíquica retorcerse del dolor, el tenia la intencion de asesinarla y Athena estaba resignada a morir.
De a poco dejo de luchar, queria desvanecerse para ya no sentir dolor, pero mas le dolia era su corazón era que no iba a volver a ver a su hija. Luego perdió el conocimiento. Mature al notar como su cuerpo se relajo la soltó de inmediato. Se levantó y vio a Vice como tiro un fósforo sobre el suelo y de una el fuego se propagó por toda la casa.
–Apuesto que no lo viste venir jajaja. - se rió Mature de Athena, luego se fueron del lugar.
De pronto se escucho una explosión en la cocina y el Fuego fue extendiendose comenzando a quemar los muebles, las paredes,había fuego y cenizas por todas partes, Athena comenzó a despertar, sintió un dolor en todo su cuerpo, abrió sus ojos para encontrarse con el peligro, ya no estaban las asesinas pero las llamas la estaban rodeando, el calor.
Inmediatamente el humo se hizo presente, nublando la vista y provocando que se le haga más difícil respirar, intento utilizar la tele transportación pero era inútil, su cuerpo estaba molido, no tenía fuerzas, pero aun así siguió caminando, a pesar de que el calor se estaba empezando a sentir insoportable, mientras gritaba por ayuda, cada vez más acompañado de una tos por inhalar tanto dióxido de carbono, el cual penetraba su cuerpo como el humo en sus pulmones.
Camino por las escaleras ya que la salida estaba en llamas, quería ir a un cuarto y así salir por la ventana, apenas subió los escombros del techo calleron sobre ella, su cabeza le dolía a rayos mientras sentía como la sangre caía por su frente, las llamas quemaron parte de su cuerpo, ahora sí era su fin.
Kyo había llevaba a la niña Azula a la mansión Kusanagi, sus padres estaban anciosos de conocer a la nueva integrante de la familia.
–Hola Azula, soy tu abuela Shizuka. - le dijo la señora con ternura. La niña la miro con tristeza.
– No me interesa, solo quiero ir con mi mamá.
–Azula, ya hablamos.. te quedarás un tiempo conmigo. - le respondió Kyo con autoridad.
–¿Porque haces esto? Ni siquiera quieres a mi madre porque me querrías a mi.
–Porque eres mi hija y se acabó.
– Hijo, lleva a la niña a ver a Athena. - le aconsejo Saisyu.
–¿Cómo estará ella? - pregunto Shizuka.
–pues el gobierno paga su comida mientras esté encerrada, así que estará cómoda. - le contesto la niña. Shizuka notó el resentimiento en los ojos de la pequeña.
– Ella salió de la cárcel está mañana. - le respondió Kyo viendo cómo la niña sonrió por primera vez desde que llegó en ese momento sonó su celular.
Era uno de sus hombres informando que la mansión Asamiya está en llamas. El salió de inmediato sin dar explicaciones. Tenía un mal presentimiento, cuando llegó vio con sopresa la mansión en llamas y los bomberos tratando de apagar el fuego pero nadie trataba de entrar.
— ¡Athena! - corrió hacia la mansión en llamas pero la policía se lo impidieron, no sabía cuánto miedo y terror había en su corazón cuando gritó el nombre de Athena.
Ya era demaciado tarde los escombros caían, la mansión se estaba derrumbando. Cerró los ojos, su mente estaba ocupada con lo que dijo Athena antes de irse.
— ¿Qué estás tratando de hacer? ¡No puedes quitarmela! No podré vivir sin ella - gritó Athena, pero él la ignoró. Se fue de la mansión.
En ese momento apareció Malin, miró a Kyo con lágrimas en los ojos mientras sollozaba. Pensaba lo peor, sabía que su amiga estaba ahí ya que Sie le había llevado a la mansión.
— ¿Que hiciste Kyo? Mataste a Athena ¡Ella era inocente! No mato a nadie, ni siquiera tubo que ver con la del bebé de Yuki. ¡La torturaste, hasta matarla!
Malin le gritó sin miedo, pero Kyo se limitó a mirarla sin decir nada. Sin embargo, su mirada se volvía cada vez más siniestra con cada frase que decía Malin. Se puso de pie sin ninguna expresión en su rostro y miró a Malin. Cuando ella pensó que Kyo iba a decirle algo, apareció Yuki.
— oh por dios ¿Que paso? ¿Athena está bien?
—¡Vete al diablo Kushinada! No finjas. Tu eres la culpable de todas sus desgracias.
— Athena me hizo cosas horribles por estoy dispuesta a olvidar..
— Porque no te largas, juro que voy a darte una lección, una que Athena debió darte hace mucho tiempo.
—Tú ...- Yuki estaba furiosa. Levantó la mano para abofetear a Malin pero la misma rubia la tomo y la golpeó en el rostro justo en el lugar donde Athena le había golpeado momentos atrás, la policía se interpuso separando a Malin que quería darle su merecido.
Kyo veía como la mansión se incendiaba, rogaba que Athena no estuviera ahí. Los bomberos con las mangueras hacían lo posible para apagar las llamas.
Continuará...
