Capítulo XV
Kyo se quedó quieto mientras la oscuridad de la noche nublaba su visión. Tenían la misma cara, pero ella dijo que no era ella, frunció el ceño. Su corazón comenzó a latir normalmente de nuevo. De hecho, ella no no tendría esa sonrisa burlona, esa mirada aguda y madura. Ella era extrovertida, amable y lo amaba. El corazón de Kyo se hundió una vez más. Yuki había buscado a Kyo por todas partes antes de que finalmente lo encontró.
— ¿por qué estás aquí? La mujer es ¿Athena?
Kyo ignoró a Yuki y se fue directamente a casa.
En el camino, llamó a su amigo de confianza. El tenía muchos contactos.
— Nikaido, averigua quién es Estrella Tsukino. Necesito esa información para mañana.
Durante camino a la mansión Iori miró por un momento a la psiquica quien se recostó sobre el asiento con la mirada hacia la ventanilla.
¿Aún lo seguirá amando? Después de todo lo que pasó por su causa, ella ¿Estaría dispuesta a olvidar todo y volver con el?
Iori se encontró pensando en que quería que ella lo amara como a el, aunque ella le dijo que el Kusanagi ya no le importaba. Rió amargamente para sí, sin poder evitarlo. ¿Qué demonios le sucedía? ¿Acaso en verdad se había enamorado de ella?
Tomó la carretera a toda velocidad, alejándose de Tokio, su mirada fría y fija en el camino.
Ya estaba bien de perder el tiempo. Eso no iba con él. De ahora en adelante, destruiría a todo el que se interpusiera en su camino. Quería a Athena para el, quería que en verdad fuera su mujer.
Una vez que llegaron a la mansión Yagami, ella lo miro preocupada, el no había hablado nada durante el viaje, se notaba distante, vio que se dirigío a su despacho y se encerró ahí. Ella lo siguió abrió la puerta, estaba oscuro.
— ¿Que sucede?
El estaba de pie junto a la vitrina de bebidas y estaba a punto de tomar una botella cuando escuchó su voz y luego cerró la puerta tras si. Maldijo en voz baja, sacudiendo la cabeza, como explicarle sus sentimientos.
—¿Yagami? - preguntó, fue hacia el colocándose en frente. El pelirrojo sólo la observó un momento más, antes de inclinarse sobre ella inesperadamente para besar sus labios, tomando el rostro de ella entre sus manos.
Su cuerpo estaba a milímetros del de Athena, sintiendo su respiración acelerarse, y cómo súbitamente todo su cuerpo se ponía en tensión. Saboreó sus labios un poco, el la estaba besando por primera vez, acariciando con lentitud, disfrutando de la respiración de la psiquica contra su rostro.
El sintió las suaves manos de ella rozando su mejilla, para ir a apoyarse en su nuca y lo atrajo más hacia ella, obligándolo a profundizar el beso, ella lo estaba aceptando.
El beso se volvió desesperado, el primero en que realmente se entregaban. Inconscientemente ella llevó su mano libre al pecho de Iori, ni siquiera fue necesario mirarlo. Los botones de la camisa cedieron al mismo tiempo que Iori deslizaba su brazo bajo espalda la alzó y la llevo hacia el diván y la acostó ahí, exploró su cuerpo, tocó todos aquellos lugares que la penumbra no le permitía ver, mientras que ella le saca la camisa y el retiro su vestido, su ropa interior dejándola completamente desnuda debajo de el quien comenzó a besar sus pechos haciendo que ella comenzara sentir el placer.
Luego el bajo su recorrido de besos hacia su entre pierna, gemidos ahogados al sentir como el la hacia extremecer con su lengua, nunca había experimentado tan deliciosa experiencia, una vez terminado ella lo dió vuelta y le saco su pantalón y su boxer, hizo lo mismo que el momentos atrás. A pesar de que Athena no tenía mucha experiencia simplemente sabía lo que debía hacer. Acariciaba con su lengua y sus labios, estremeciéndolo con su respiración, con sus gemidos ahogados haciendo endurecer aún más su parte íntima, luego de un minuto, el se sentó y volvió a besarla la guio arriba de el, Athena tomo su miembro y lo introdujo adentro suyo.
Iori cerró los ojos lentamente, disfrutando de lo que ella hacía, lo hacía con suavidad tomandose todo el tiempo, sonrió lentamente ante la gentileza con la que se movía ella. La abrazo por completo y se dió vuelta quedando el sobre ella, bajo su mano hacia su entre pierna, su botón de excitación comenzó a tocarlo, ella comenzó a gemir y a mojarse aún más, el sabía realmente lo que hacía mientras la besaba, continuó unos segundos, para obligarla a llegar a lo más cercano al clímax, entre aquellas largas y firmes piernas, rozando con su propia erección aquel lugar estrecho, invitante. Miro la expresión deseosa de Athena.
Entró lentamente mientras que ella lo abrazaba por completo asiendo presión mientras la penetraba aún más. Comenzó a moverse despacio, sintiendo que el más ligero movimiento suyo hacía que ella gimiera y se estremeciera. Era tan estrecha y cálida, que él mismo se sintió próximo a alcanzar el clímax.
Aceleró un poco más sus movimientos, sentía su calor contra el suyo, su aroma tan deliciosa que hacían que sus movimientos sean más rápidos enloqueciendo a la chica por completo. Athena gimió al sentir el orgasmo de Iori dentro de ella acompañado al suyo la abrazó con fuerza dejando escapar un gemido apagado.
En aquel momento nada existía, salvo el pelirrojo en ella, su cuerpo, tan fuerte, tan cerca. Su aliento en su cuello, su aroma, la calidez de su piel cuando lentamente Iori se acomodo al lado de ella.. acariciando su rostro y sus mejillas sonrojadas, antes de besarla en los labios, sintiendo su aliento agitado.
— Quédate conmigo como mi esposa. - Murmuro Iori
Ella no respondió. No lo había pensado, no había considerado que sus palabras parecían un compromiso, que lo ataba para siempre al último descendiente de los Yagami. Se imaginó conviviendo con el junto con Azula, como la familia que siempre quizo tener. Volver a creer en el amor después de lo que vivió con Kyo.
— Athena - insistió Iori al no recibir respuesta.
—Iori... - dijo Athena de pronto. Su mano estaba entrelazada con una de las de Iori, y la llevó cerca de sus labios antes de continuar. — Sabes que Azula es una Kusanagi - comenzó ella, algo titubeante — ¿Estarías dispuesto a aceptarla?
— La aceptaría.- se encontró diciendo Iori. —A pesar de ser la última descendiente de los Kusanagi y la hija de mi antiguo rival, la protegería como si fuera mía.
Athena no sabía si echarse a llorar de la emoción pero no quería arruinar esta noche con sus lágrimas, solo lo beso en los labios con una hermosa sonrisa.
A la mañana siguiente, Kyo corrió a la ofcina. Benimaru lo siguió y le entregó la información que obtuvo. Cuando Benimaru miró la foto de la mujer, su expresión era anormal.
— ¿No es Athena, tu ex esposa? Pero si ella está muerta.
— No lo sé.
Kyo hojeó los documentos rápidamente y la información que contenían era simple.
Estrella Tsukino era de Okinawa y nunca antes había venido a Tokio. Estudió psicología en la universidad y tenía muchos intereses. Había casi cero informaciones sobre su vida decía que su prometido era Iori Yagami hace unos años. Mientras miraba la foto, su mente comenzó a podría resolverlo con un estudio de ADN con "Estrella" y su hija Azula.
Athena se levantó temprano, se arreglo y bajo, sabía que Iori se había ido temprano y vio un sobre sobre la mesa que habían dejado las empleadas. Lo abrió y lo leyó.
"Quedan usted y su prometida Estrella cordialmente Invitados a la reunión KOF en la mansión Nikaido. "
¿Benimaru invitando a Iori? Esto era obra de Kyo para saber más de ella.
Luego fue a la escuela primaria de la ciudad, con precaución entró a la biblioteca, se fue hacia unos de los bancos, miraba su reloj de mano como si esperara a alguien especial. Fue ahí cuando ella ingreso, su hermosa hija ya ahora con diez años de edad la miraba con amor.
La psiquica frunció los labios mientras el fuego del resentimiento subía incontrolablemente a su corazón, había pasado dos semanas que no la veía y todos estos años que perdió por culpa de Yuki, vio la conmoción en su lindo rostro de niña.
—Mamá - le gritó a Athena corriendo a sus brazos, la psiquica la recibió con emoción abrazándola con fuerza, ella era su debilidad.
— Mi niña. Te extrañe. - dijo dándole un beso en la frente.
— yo también, mamá quiero que vivamos juntas junto con papá
— Amor, es lo que más deseo pero hay cosas que no sabes.
—Me dijiste que si descubren que estas viva te encerrar nuevamente porque piensan que asesinaste a Souji.
— Yo no lo hice..
— Lo se, no es necesario que lo digas. Sabes que creo en ti.
— Mi niña querida.. - le respondio Athena conmovida.
— Pero te necesito. Quiero que volvamos a estar juntas, como antes.
— Si. Mi Azula volveremos a estar juntas lo prometo.
Luego de una largas horas con su hija, Athena llego a la puerta de la productora Yagami.
— Estrella - En este momento, la voz de Kyo sonó no muy se detuvo en seco. Ella se dio la vuelta para mirarlo. Kyo se acercaba con un aura helada y elegante rodeá un hermoso día soleado, pero cuando miró a Kyo a los ojos, sintió que era anormalmente deslumbrante. El la miró de manera provocativa.
El ya estaba bastante acostumbrado a conocerla de esta manera. Encorvó las cejas y miró profundamente el rostro pintoresco e inmaculado de Estrella, no olvidó que solía haber dos heridas profundas en la cara de la psiquica a causa de golpes, algo que ella nunca pudo decir quien la lastimo. Esas heridas nunca sanaron realmente, hasta el día en que murió de una manera trágica. Sin embargo, el rostro frente a él tenía una sonrisa perfecta y su piel era completamente suave. En resumen, estaba deslumbrante.
— Señorita nuestros destinos parecen bastante entrelazados -dijo Kyo en un tono divertido mientras que ella dejó escapar una sonrisa vibrante.
— Parece que el señor Kusanagi está bastante sobrio hoy. Ya no me confundes con tu ex esposa muerta.
Kyo frunció el ceño, luciendo bastante insatisfecho. Sin embargo, no lo expresó en voz alta y en su lugar continuó sonriendo mientras decía:
— Me pregunto si puedo tener el honor de invitarte a cenar.
Ella frunció las cejas.
— ¿Usted recuerda que estoy comprometida?
— Solo es una cena.
— Puede que la cena no sea posible, pero hoy estoy libre para almorzar.
Kyo estaba muy contento con el acuerdo de ella, sin embargo, la felicidad duró solo dos segundos antes de que su corazón comenzara a repente pensó en Athena. Recordó los días en que estaban casados, cómo ella le preparaba la comida todos los días, esperando que él llegara a casa. Sin embargo, nunca la trató bien.
Ahora, estaba tratando de usar a esta mujer que se parecía exactamente a Athena para recuperar la felicidad y el amor que solía ser suyo, ella ingreso a la productora y a las once de la mañana salió y al momento vio llegar a Kyo en su auto.
El había cambiado de coche. Actualmente conducía un automóvil deportivo blanco de edición limitada. Cuando se detuvo frente a la productora, llamó bastante la atención. Kyo es el centró de atencion, aun era un hombre joven en su mejor momento, junto con la apariencia impecable, era el chico soñado en el corazón de toda mujer abrió la puerta a Athena de manera caballerosa antes de irse. El la llevó al restaurante en medio de la ciudad. Athena recordaba este restaurante con mucha claridad. Cuando Iori la llevó a almorzar una vez.
Incluso se sentaron en el lugar exacto al lado de la ventana. Aunque habían cambiado desde entonces, nunca olvidó la humillación que sufrió a manos de él. Kyo ordenó su plato y ella el suyo.
— ¿Yagami sabe que estamos aquí?
— Claro que lo sabe señor Kusanagi, el confía en mi. Lo que no comprendo es porque intención me invitó ¿Sigue creyendo que soy su esposa muerta?
— Señorita Estrella, solo deseo conocerla
— Bien, si es solo eso puede pedir una botella de vino, soy aficionada a las uvas.
Kyo hizo una pausa por un segundo antes de lanzarle una sonrisa seductora.
— Por supuesto.
Yuki había sentido que algo andaba mal desde anoche. Seguía sintiendo que Kyo parecía estar interesado en la mujer que se a la psiquica. Consiguió que alguien siguiera a Kyo al comienzo del día, y gracias a eso recibió una gran cantidad de fotos de este junto con otra persona.
Las fotos fueron tomadas fuera de la vista de Kyo y tuvieron que ser tomadas a escondidas, por lo que no fueron muy claras. Sin embargo, estaba la obvia silueta de una mujer. Era solo que no se podía ver el rostro de la mujer.
— ¡Seductora! - Yuki explotó de el momento en que supo que Kyo llevó a esa mujer al restaurante, Yuki inmediatamente tomó su bolso y corrió hacia allí.
Cuando Yuki llegó al lugar, inmediatamente vio a Kyo sentado junto a la ventana. Incluso si solo hubiera visto su espalda, Yuki nunca lo confundiría con nadie má embargo, Yuki no vio a otra mujer sentada frente a Kyo. Después de pensarlo, pensó que la mujer podría haber ido al baño. Yuki no se molestó en saludar a Kyo y se dirigió directamente al baño, no pudo encontrar a nadie que vistiera el mismo atuendo que la mujer en la foto que vio.
Yuki maldijo en su corazón antes de arreglar su apariencia y poner su mejor sonrisa para ir a buscar a Kyo Sin embargo, en el momento en que se dirigió, notó que el también había apresuró a bajar por el ascensor, pero solo logró ver el auto deportivo de color blanco de Kyo que se alejaba a toda velocidad frente a ella, y en el asiento del pasajero había una mujer. Yuki apretó los dientes con ira e inmediatamente llamó a Kyo. La llamada telefónica se realizó, pero nadie respondió.
Continuará...
