Capitulo XVII

Athena al otro día fue a la casa de Kushinada, sabía que estaba en compañía de Kyo. Tocó la puerta, fue el mismo quien le abrió sus ojos se iluminaron.

— Hola. Vine a ver como esta Yuki, me quede preocupada después de que salió de la productora.

El asintió y la hizo pasar, llevaba puesto un vestido turquesa y su figura se complementó con la refinada sonrisa en su rostro. Su apariencia excepcional también estuvo acompañada de un comportamiento elegante.

Al mirar a Estrella, los pensamientos acerca de Athena inundaron la mente de él. Se veían exactamente iguales, lo que significaba que Athena se veía igual de hermosa la última vez. Era solo que él nunca le había prestado atención en ese entonces y nunca realmente apreció su belleza. En ese momento apareció Yuki.

—Señorita Tsukino, ¿Por qué vino a mi casa tan de repente? - sonrió mientras fingía tener curiosidad.

— Solo vine a ver como se encuentra. Como ayer salio llorando de la productora. - explicó con calma Athena.

— No se preocupe estoy bastante bien como puede ver. - tomo del brazo de Kyo.

— Ya veo. - sonrió Athena.

—¿Cómo supo mi dirección? -sospecho la pelo corto

— Eso no fue problema, usted es una persona muy reconocida en Tokio- respondió con naturalidad — ¿Podría pasar al baño?

— Claro, pase. - le indico Kyo.

Athena comenzó a caminar por el pasillo viendo la decoración de la casa, hasta vio un cuadro de la Kushinada abrazando a Kyo.

"No te permitiré tener tanta felicidad'.

Athena apretó los puños y se escondió rápidamente cuando escuchó el sonido de pasos aproximándose.

Cuando él la vio, frunció el ceño. Caminó hacia ella mientras le preguntaba:

— ¿Que haces?

Athena le lanzó una mirada inocente cuando dijo:

—Estuve buscando el baño, pero no pude encontrarlo

Miró a su alrededor mientras decía eso, y notó que Yuki estaba llegando. Al recordar lo fuerte que Kyo la había abrazado el otro día, Athena no dudó y actuó como si se tropezara, dejándose caer a un lado.

Athena no podía negar que era una apuesta, pero la ganó. Kyo se apresuró como aquel día, y la abrazó con fuerza. La cara psíquica tenía una expresión de asombro en su rostro cuando miró a los ojos a Kyo, pero notó que la estaba mirando a la cara con una mirada perdida. Esa mirada fue muy complicada y difícil de distinguir.

Ella se rio fríamente en su corazón.

'Ah, Kyo, ¿recordaste de nuevo a tu difunta esposa?'.

— ¡Kyo! -Se escuchó el chillido de Yuki, lo que hizo que Athena sintiera como si sus tímpanos estuvieran a punto de romperse. Al instante, el brazo de ella fue empujado a un lado con fuerza. — ¡Estrella, eres una p*ta! ¡Así es como estás seduciendo a mi prometido! -Yuki levantó la voz. Probablemente era la primera vez que estaba tan histérica frente a Kyo. Gritando, ella tiró salvajemente de Athena, quien se encontraba en el abrazo de él. — Sabía que no tenías buenas intenciones. No viniste a ver como estaba, sino que claramente estás aquí para seducir a Kyo!

Athena estaba bastante molesta con la voz aguda de Kushinada. Si no fuera por el hecho de que tenía un plan, probablemente habría abofeteado a Yuki. Sin embargo, Athena no lo hizo y, a cambio,frunció el ceño fingiendo estar mareada.

— Señorita Kushinada, está equivocada.

— ¡No estoy equivocada! ¡Lo vi con mis propios ojos! ¡Mujer despreciable! -Mientras Yuki gritaba, decidió darle una cachetada directamente al rostro de Athena.

¡Paff!

La palma de Yuki no aterrizó en su objetivo. En cambio, Kyo la agarró con firmeza. Los ojos de él miraron fríamente a la histérica de Kushinada.

— Yo solo la estaba ayudando a levantarse. ¿Tienes que gritarle de esa forma?

Su voz era tan fría que Yuki casi llora al escucharla.

— nunca me habías hablado así antes...- Yuki comenzó a llorar mientras decía soltó su mano, su expresión aún era seria.

— He hablado así antes. No tienes que buscar otra explicación, pero tus acciones en este momento realmente cruzaron la línea. Discúlpate con la señorita Tsukino.

Athena abrió los ojos sin poder creerlo. Yuki dijo:

— ¿Qué? ¿Quieres que me disculpe? -Apretó los dientes mientras miraba a Athena. — ¡No me disculparé con ella!

— Está bien, no hay necesidad de disculparse. Es mi culpa por no mantener el equilibrio. -dijo Athena en voz baja antes de mirar hacia la enojada Yuki. — Señorita Kushinada, lamento haberle causado molestias.

— ¡Deja de actuar! ¿Crees que no sé qué intenciones tienes para con Kyo? ¿Quién eres tú para disculparte conmigo?

— ¡Todavía sigues! - la interrumpió fríamente Kyo, mirando a Yuki con hielo en sus ojos. — Discúlpate de inmediato.

Yuki actuó como la víctima mientras sus ojos se enrojecían.

— ¡No me disculparé con ella! ¡Claramente lo hizo a propósito! ¡A propósito!

Athena sonrió sutilmente. Ella realmente lo hizo a propósito.

'¡No lo olvides, Yuki, esto es justo lo que me enseñaste!'.

'Ese día que fingiste que te había empujado para engañar a Kyo. Hiciste que él me obligara a disculparme contigo, ¿lo has olvidado?

'¡Puede que lo hayas olvidado, pero yo nunca lo olvidaré en lo que me resta de vida!'.

Las llamas de la venganza ardían intensamente en el corazón de Athena mientras, con extrema satisfacción, miraba la expresión que Yuki tenía en ese momento.

— Bien, si no te disculpas, me iré ahora mismo. - Kyo se dio la vuelta y miró hacia el rostro de Athena. —Señorita Tsukino, ¿estaría dispuesta a acompañarme?

Athena frunció el ceño con torpeza.

— Bueno…

—¡No te vayas, Kyo! - Yuki agarró a Kyo preocupada. , — No te vayas. ¡ solo me comporté así porque te amo demasiado!. -Yuki se negó a soltar el brazo de Kyo y dijo de mala gana: — Puedo hacer cualquier cosa siempre que estés feliz. ¡Me disculparé ahora mismo! -Se dio la vuelta hacia Athena mientras decía eso. A pesar de que sus ojos estaban llenos de odio, Yuki se las arregló para ponerse su máscara característica mientras sonreía gentilmente.— Lo siento, señorita Tsukino. Amo demasiado a mi prometido y perdí la compostura por un momento. Espero que no le moleste.

Athena le devolvió la sonrisa.

— Puedo ver cuánto te preocupas por el Sr. Kusanagi. Puedo entender cómo te sientes. Siempre me pongo celosa cuando mi novio también se acerca demasiado a otras mujeres.

Al escuchar eso, Athena pudo sentir un cambio sutil en las miradas de Kyo y Yuki.

— ¿Es cierto que es la prometida de Iori Yagami? - Yuki logró recuperar un poco de su sonrisa. Athena se rio con gracia, y dijo:

— Sí -. Ella asintió suavemente, fingiendo encontrarse accidentalmente con la mirada de Kyo que estaba sobre ella.

Yuki rápidamente cambió de tema.

— Seguramente iran a la reunión KOF en la mansión Nikaido.

— Claro, acompañaré a Iori - sonrió alegremente.

Yuki se secó las lágrimas mientras una vez más ponía una cálida sonrisa.

— Kyo y yo nos casaremos pronto ¿verdad amor? -Kyo no pronunció una palabra. Todo lo que hizo fue retirar el brazo y caminar hacia afuera. La sonrisa de Yuki se desvaneció un poco, pero no le importó, ya que lo estaba siguiendo.— ¡Me prometiste que me propondrías matrimonio!

Athena escuchó a Yuki suplicarle a Kyo. Tenía mucha curiosidad, preguntándose si algo había sucedido en estos cinco años que hizo que Kyo dejara de adorar tanto a Yuki. Sin embargo, todavía le agradaba Yuki. De lo contrario, no podría permanecer a su lado durante tanto tiempo.

Aun así, Kyo había comenzado a interesarse por ella, incluso si ella no sabía lo que él estaba pensando en realidad. Athena estaba bastante segura de que su rostro había atraído con éxito la atención de fue el primer paso hacia su venganza.

Athena sintió que ya era hora. Miró a Kyo, que estaba hablando con Yuki mientras que casualmente, sacaba su teléfono y lo colocaba contra su oído, diciendo:

"¿Cariño? Si no te preocupes iré de inmediato. También te amo".

Cuando ella terminó de hablar, ella pudo sentir la mirada de él. Athena dejó escapar una sonrisa mientras se dirigía hacia la salida. Ni siquiera había dado unos pasos cuando escuchó los gritos desesperados de Yuki:

— ¡Kyo! ¿Qué ocurre? Adónde vas… -La voz de Kushinada tembló cuando dijo: — Kyo, no te vayas. Nuestro matrimonio...

—Ahora no. -, respondió Kyo con frialdad, alejando su mano del agarre de Yuki.

— ¡Kyo! - siguió gritando, pero él ya se había lo persiguió y vio que Athena caminaba delante y que Kyo había conducido su coche junto a ella, luego le abrió la puerta a Athena como un caballero y la invitó a entrar antes de partir. Yuki apreto sus manos al ver la escena, y en sus ojos había una rabia asesina.— Estrella -pronunció el nombre con los dientes apretados, estaba tan enojada que incluso sus labios estaban temblando.

Athena en realidad no estaba segura de que Kyo la hubiera seguido, pero no solo dejó atrás a Yuki, sino que incluso la subió a su coche. Condujo el coche y finalmente se detuvo en la preparatoria. Athena estaba sorprendida era la misma escuela donde fue con Kyo.

Se vio obligada a salir del coche cuando Kyo le abrió la puerta, el ambiente le recordó su juventud. De repente escuchó el sonido de un encendedor y se dio la vuelta para ver a Kyo sosteniendo un cigarrillo. Él casualmente se inclinó sobre su coche mientras sus seductores labios dejaban escapar una nube. El humo blanco oscurecía su impecable apariencia.

Su expresión parecía melancólica.

Ella no sabía cuando él había empezado a fumar. En sus recuerdos, no era un hábito que solía tener.

— Señor. Kusanagi, ¿por qué dejó a su prometida atrás y me trajo aquí? - lo miró con expresión perpleja —Tengo una cita con alguien, así que no puedo quedarme aquí mucho tiempo.

El la miró con una amplia sonrisa.

— ¿Con Yagami ?

Athena asintió.

— ¿Cómo lo sabe?

— No solo las mujeres tienen un sexto sentido. Los hombres también tenemos nuestra intuición - Él sonrió. Se podía escuchar un fuerte tono coqueto en su voz mientras continuaba hablando: — Mi intuición también me dice que estás interesada en mí

A ella no le sorprendió lo que dijo, pero sí que le sorprendió bastante que lo dijera con tanta franqueza en ese momento. Ella no tuvo ni una pizca de pánico mientras sonreía serenamente.

— Un hombre perfecto y exitoso como el Sr. Kusanagi llamaría la atención sin duda alguna. Es una lástima que nos conociéramos en el momento equivocado. - dijo Athena con una mirada de pena en su rostro, pero Kyo de repente caminó frente a ella. Su aliento se acercó a ella con un ligero olor a cigarrillos. Su mirada era profundamente seductora mientras recorría el rostro de Athena. Lentamente, su expresión cambió de la habitual mirada aguda y fría a una extraña ternura.— Kyo ves mi rostro y la ves a ella ¿No es así? ¿La odia?-dijo Athena dijo con calma.

Kyo volvió a la realidad cuando escuchó eso, y una sonrisa falsa apareció en su rostro cuando se dio la vuelta para mirar la preparatoria.

— En efecto la odio. - dijo Kyo en voz baja.

Odio que se fuera así dejándolo a él con incontables noches sin dormir pensando en ella. Después de escuchar a Kyo decir eso, Athena no pudo evitar sentirse extraña ,sonrió con frialdad.

— Si ese es el caso, entonces ¿por qué te hiciste amigo de una mujer que se ve exactamente igual a ella? ¿No te molesta verme?

El la miró con una mirada seductora.

— Señorita Estrella, su rostro es hermoso.

Sí, ese rostro era hermoso.

Tan hermosa como ella.

No, ella era un poco más hermosa.

Su rostro tenía una cualidad simple y genuina, perfecta en su serenidad. Kyo miró el rostro que tenía frente a él como si pudiera llenar su corazón vacío solamente de esa manera.

— Sr. Kusanagi, me ha quitado mucho tiempo. ¿Podría regresarme de inmediato? También debería volver y consolar a su prometida.

Kyo la miró y vio que su expresión era fría e impaciente. Él le dijo:

— Siento mucho haber tomado el tiempo que le dedicaría a su novio.

— Exacto

Continuará...