Capítulo XXXI
Tú
Y yo
Cerramos los ojos
Para volver a sanar
Había pasado dos años desde entonces, durante ese tiempo Athena se había divorciado de Kyo cada tres meses llevaba a azula de viaje y ambas recuperaron el tiempo perdido, llego el momento de volver nuevamente a Japón. En el aeropuerto Kyo esperaba con una sonrisa, sus ojos brillaban al ver a su preciada hija ya una jovencita de casi trece años con ropa de diseñador quien corrió a sus brazos apenas lo vio.
— ¡Papa! El viaje fue increíble conocí las playas de Europa. - le contó la niña con emoción — La torre Eiffel, el Coliseo de Roma. Awww y compré tanta ropa de mi diseñador favorito
— Es bueno saber que te haz divertido Princesa- le dio un beso en la frente mientras le ayudaba con sus valijas, sus ojos se encontró con los de Athena.
— Hola Kyo- lo saludo ella inclinando un poco su cabeza con una sonrisa, después de todo el se había portado tan bien con ella, luego del divorcio el le entregó la casa para que viviera con Azula, además que era un excelente padre. Ambos con el tiempo tenian una buenas relacion.
— Athena... te ves bien. - le dijo dejando ver aún sus sentimientos vivo dentro de él.
— Gracias. Veo que te dejaste la barba por un momento creí que eras el señor Saisyu. - bromeó ella caminando hacia el auto a lo que Kyo sonrió abriendo la puerta del copiloto mientras que Azula se subía en la parte de atrás.
— Tú siempre tan graciosa. - murmuró el.
Las heridas que nos tienen locos
Van comiéndonos de poco a poco
Y es que no nos dejan respirar
Y cada noche que no te tengo
Siento por dentro, dentro, muy dentro
Este deseo de ver tu cuerpo
Juntito al mío, lo digo en serio
Azula hablaba con su amiga Sakura por teléfono mientras iban en la carretera hacia la casa matrimonial.
— ¿Cómo va tu carrera?
— Muy bien estoy componiendo nuevas canciones, de hecho Nikaido hace un buen trabajo como productor. - dijo despacio a lo último sintiendo una gran tristeza al recordar al pelirrojo.
— Oigan, Sakura Nikaido dijo que participará este año en los torneos King of Fighters ¡Yo también quiero!
— Princesa, ya te dije que aun no estas lista. - le recordó Kyo.
— Pero ya diseñe mi propio traje y ya se controlar mi fuego. No volveré a quemar el jardín lo prometo- suplicó la niña.
— Azula no insistas. Tu padre dice que aún no estás lista- volvió a decir Athena con autoridad a lo que Azula bufo cruzada de brazos.
— ¡No es justo!
"Esa pequeña me recuerda mucho a ti. "
Pensó Kyo mirando por un momento a la acompañante de al lado y la niña nuevamente habló.
— ¡Mamá! El abuelo Saisyu nos invito a cenar a la mansión ¿Podemos ir? Quiero llevarle mis obsequios- le rogó la niña a lo que Athena no se pudo negar.
— Está bien mi vida. Dile que iremos
— Siii
— Pasaré por ustedes . - respondió el a lo que Athena negó con la cabeza.
— Kyo ya te haz tomado demasiadas molestias iremos nosotras, me llevará mi chófer.
— Esta bien,como digas.
Los ojos de Kyo se iluminaron con un destello de luz, sus cejas estaban profundamente fruncidas. Sólo era cuestión de tiempo.
Estamos perdiendo el tiempo
Ven, que quiero tus besos
De madrugada
Ven, no te vayas
Estamos perdiendo el tiempo
Ven, que te siento lejos
Ya me haces falta
Ven, no te vayas
Se hizo de noche y en la mansión, Kyo era el más ansioso por la llegada de Athena y su hija, la señora Shizuka veía a su hijo, sorprendida que después de años el siga enamorado de la psiquica y lo que más deseaba era ver a su hijo feliz.
Cuando llegaron los abuelos recibieron a Azula con alegría mientras que ella les contaba sus aventuras en el salón del otro lado Kyo y Athena quedaron a solas, para ambos era algo incomodo después de todo en pocas ocasiones estaban a solas.
— Azula ama mucho a sus abuelos. - dijo Athena rompiendo el hielo a lo que Kyo entre lazo sus manos con la suya. — Kyo...
— Sabes.. no te he olvidado
— ¿En serio? - Los ojos sorprendidos de Athena se iluminaron. Su corazón no dejaba de latir. ¿Qué estaba pasando? — En serio - Kyo asintió con firmeza. — Me equivoqué antes y nunca volveré a cometer un error. -Athena, que escuchó estas palabras, obviamente se sorprendió más. Miró el rostro de Kyo con cuidado, como aún la amaba después de años, después de tantos rechazos, ella creyó que ya no quedaba restos de ese amor pero al ver esos ojos no pudo evitar sonreír. A lo que le dio esperanzas al Kusanagi — Solo déjame compensarlo. Te prometo que te cuidaré a ti y a Azula yo.. - los dedos de Athena se posaron en sus labios, como el rose del pétalo de una rosa, temía que ella lo rechazara nuevamente.
— Solo hablemos de esto después de cenar. ¿De acuerdo?- ella terminó acariciando su mejilla y nuevamente la esperanza renació en su corazón. Luego de cenar, Azula le insistió a su madre quedarse a dormir en casa de sus abuelos porque deseaba mirar películas con ellos a lo que fue muy conveniente para Kyo, el como todo un caballero llevó a Athena a su casa pero antes hizo una parada en las costas de Tokio a lo que la psiquica lo miró con confusión.
Estamos perdiendo el tiempo, baby
Sabes bien lo que siento por ti
Dame un besito, que quiero jugar
Ven, que mi boca te quiere tocar
Estamos perdiendo el tiempo, baby
Sabes bien lo que siento por ti
Ven, que te quiero, lo nuestro es real
Nos merecemos la oportunidad
— ¿Porque me trajiste aquí?
El sonrió y le indico que bajara del vehículo.
La noche solo iluminados por la luna, la psiquica al ver la luna creciente recordó las palabras que le dijo al pelirrojo antes de morir. "Te recordaré siempre cuando vea la luna" no pudo evitar sentir ese dolor en su pecho, la ausencia de Iori se había convertido en un calvario pero solo el amor de sí hija la ayudo a salir adelante.
— El hubiera querido que fueras feliz. - le dijo el sobre su oído como consuelo.
— El te odiaba Kyo. Temo sentir que lo estoy traicionado
— No es así, nuestra rivalidad venía desde antes de que te conociera no debes sentirte culpable- le recordó el a lo que ella asintió. — ¿Recuerdas cuando nos escapamos de la preparatoria porque no quería asistir al examen? - La brisa soplaba lentamente, las olas golpeaban la arena blanca y la escena frente a él era la misma que antes. La única diferencia es que han crecido.— No querías porque no habías estudiado y si no asisitias tendrías otra oportunidad para aprobar la materia- recordó ella. La brisa era suave y soñadora, con un olor a agua de mar salada, que traía recuerdos del pasado.— No quería otro sermón de mi padre. -Kyo rió divertido. A lo que Athena le regaño.
— Estuvimos horas estudiando matemáticas hasta que al fin lograste comprender y el día siguiente aprobaste sin problemas
Kyo contempló la leve sonrisa en el rostro de Athena, no pudo evitar sonreír.
— No lo hubiera logrado sin ti. Como tampoco logro estar sin ti.
Al escuchar la última frase, ella no pudo evitar que una lagrima resbalase por sus mejillas.
— Siempre dije que eras mi mejor amigo, nunca olvidaré esos momentos de mi niñez a tu lado.
Kyo sonrió suavemente.
— Y yo siempre admire tu inteligencia y la paciencia que tenias conmigo en aprender, solo lo que tu me decías podía recordar.
Su apariencia tímida se parece mucho a una joven psíquica que estaba enamorada al principio.
— Athena puedes dejar ir el pasado? En los días venideros, te protegeré, te cuidaré y estaremos bien.
Athena abrió sus hermosos ojos con sorpresa, y su mente estaba llena del tratamiento frío y el desdén de Kyo por ella, completamente consistente con este momento.
— Kyo... hemos pasado por tanto dolor no podría prometer que funcione. - suspiro. — He estado enamorada, obsesionada, he sufrido y todo comenzó desde que te conocí.
Kyo escuchó estas palabras estúpidamente, y una intensa humedad apareció en el fondo de sus ojos.
— Athena.. - Su voz tembló, y de repente estrechó la mano de Athena y se arrodilló frente a ella en una rodilla, rodeó a Athena con ojos llenos de profundo pesar y amor. — Hermosa, lo siento, realmente lo siento ... -Se disculpó solemnemente, sus ojos estaban escarlata y húmedos. — Dame la oportunidad de enmendar mi error y amarte como te lo mereces. Te juro que serás feliz por el resto de tu vida, sin dolor ni lágrimas, unamos a esta familia ¿De acuerdo?- y preguntó, la niebla en sus ojos casi se desbordó. La piedad en sus ojos es real y el amor también es muy profundo y conmovida sonrió y asintió.
— Si, comencemos de nuevo. Estemos juntos para siempre
— Dime que no estoy soñando Athena levantó lentamente sus ojos brumosos y miró los cariñosos ojos de fénix de Kyo
— Tonto, no es un sueño, es real -Los ojos de Athena eran más suaves y la posición de su corazón se volvió más levemente dolorosa. Evidentemente, la felicidad simple es tan rara para él como un sueño.— Athena - la abrazó con cariño. Luego aún más fuerte, la alzó en sus brazos haciéndola girar por el aire la felicidad no cabía dentro.
Y cada noche que no te tengo
Siento por dentro, dentro, muy dentro
Este deseo de ver tu cuerpo
Oh-uoh
Estamos perdiendo el tiempo
Ven, que quiero tus besos
De madrugada
Ven, no te vayas
Luego la besa apasionadamente, recorriendo su espalda con sus manos, beso su cuello sintiendo su aroma, su piel, Kyo estaba al borde del colapso.
— Te deseo, ya no lo soporto más- confesó pegando su frente a la de ella. —Athena. -susurra su nombre poniéndola totalmente enloquecida por su voz llena de deseo.
— ¿Qué estamos esperando?-Dice dejándose llevar por la mano de Kyo hacia el vehículo y arranco el vehículo enseguida.
Llegaron a la casa, la alzó en sus brazos y ella rodeó con los suyos por el cuello y se besaban mientras camina a pasos torpes por el pasillo, y empujó la puerta de la habitación y la tiro a la cama y se despegaron para tomar aire
— Tu me vuelves loco - Susurra estimulando la parte más sensible del cuerpo femenino, haciendo que los espasmos de ella se intensifica en su parte baja.
Luego beso sus labios son tan dulces. Athena sonrió, Kyo era la clase de hombre jodidamente atractivo que te hacia perder la cabeza. Sus ropas ya no estaban eran ellos solos en la cama rodeado por las sábanas blancas
— Mi dulce Athena -Susurró en sus labios y le dio un beso suave, sus lenguas juguetearon con desespero, ella gimió al sentir que entró en su totalidad, se aferro a su espalda clavando con fuerzas las uñas en ella, se quedó totalmente quieto dentro de ella, cerró los ojos y su expresión era total de satisfacción. Luego comenzó a moverse.
— Kyo.. - dijo agitada y su espalda se arqueo cuando embistió con fuerza, sus movimientos eran suaves pero profundos.
—Asamiya- la beso el cuello mientras aumentó la velocidad, se aferró a sus caderas y solo sentía puro placer con cada estocada que daba le hacia ver las estrellas, Kyo no podía parar, era algo que tanto había deseado y no iba a dejarla jamás. Ella ardía de placer, la noche iba ser muy larga.
Su mente se nubla, era como si el supiera como encenderla como hacerle perder la razón
Estamos perdiendo el tiempo
Ven, que te siento lejos
Ya me haces falta
Ven, no te vayas
Epílogo
Kyo y Athena volvieron a vivir juntos a la casa matrimonial, el después de despertarse vio a la mujer de sus sueños durmiendo pacíficamente en sus brazos, sonrió suavemente y besó los labios de la psiquica. Eran como las once de la noche cuando se levantó para ir a la cocina, vio una sombra pasar.
—¿ A dónde vas?—encendió las luces del pasillo, pudiendo ver a su hija con sus tacones en la mano para no hacer ruido a esas horas de la noche.
—Papá —suspiró, mirando a su padre con pena. —Eh iba a una fiesta con mi amigo Ken Nikaido es hijo de tu amigo Benimaru
— ¿Con Ken? Dile que no ¡Tienes trece años! Debes estar durmiendo
Nuevamente la niña se enojo haciendo rabieta. Volvió a su habitación
— ¡No dejas que me divierta!
— y lávate la cara. - terminó diciendo Kyo mientras suspiraba, ser padre de una pre adolescente era difícil.
Al siguiente día..
—Buenos días, cariño —besó su mejilla — ¿Qué tal el desayuno?
— Mamá amo tus Hot cake - sonrió Azula comiendo con ganas viendo a su padre con pena, aun recordaba lo sucedido anoche. — Mamá debo decirte algo..
— Invitamos a Ken a cenar esta noche. - hablo Kyo sorprendió a su hija a lo que ella lo miró feliz
— Claro el vendrá. —miró a su madre con una bella sonrisa.
Athena tenía otro semblante en el rostro, se veía mucho más brillante y refrescante como nunca la había visto antes.
— Bien, ya quiero conocer al joven que robo el corazón de mi niña.
Escenas así pasaron entre familia, como Athena siempre lo había deseado. En la casa todo era alegría y movimiento, tiempo después fueron a la mansión Kusanagi se preparaban para el cumpleaños de Kyo. La mansión parecía una locura de tanto movimiento, acomodando todo para la fiesta. Shizuka y Saisyu felices de tener a la familia reunida mientras que la pareja se arreglaban para poder empezar la fiesta.
— ¿Me ayudas con el cierre cariño?-comentó Athena mientras intentaba subir del vestido negro que le dio su esposo. Si así es Athena y Kyo volvieron a casarse.
— Claro- murmuró Kyo a su oído mientras le comenzaba a desabrochar los botones, y Athena no se dio cuenta porque él le besaba el cuello y los hombros lo que la tenia totalmente concentrada en sus caricias. Hasta que se dio cuenta.
— Kusanagi- sama tienes que abrocharlos no desabrocharlos-él soltó una sensual sonrisa y la miró con devoción.
— Señora Kusanagi, es su culpa por ser tan bella y ese vestido te queda perfecto- le dijo divertido a lo que ella sonrió.
— Te tengo una noticia que te apuesto no esperas-él la observó por un momento buscando en su rostro algún indicio de lo que le decía.
— Mmmm por favor no me digas que Azula comenzó a salir con el hijo de Benimaru aun son jóvenes.-Ella sonrió divertida
— No es eso amor. -él la miró intrigado.
— ¿Entonces?
Ella lo miró emocionada.
— Estoy embarazada - Se tocó el vientre y le puso la mano sobre éste, mientras Kyo la miraba dichoso y sonriente.
— ¿Estas segura que voy a ser papá nuevamente?-ella le afirmó con la cabeza mientras él la estrechaba entre sus brazos y la besaba. — Es la mejor noticia que pude haber recibido. Otro Kusanagi en camino, otro hijo.. mi madre se pondrá feliz
— Y estoy segura que va hacer niño - dijo ella a lo que él la miró sorprendido y luego sonriente y orgulloso.
— Sea niño o niña lo voy amar -Le dijo al amor de su vida, que día a día se convencida mas de que le agradecía a dios por la fortuna que tuvo de que el plan de Yuki haya salido mal.
Final.
Bueno gracias a todos por seguirme en esta historia. Voy ahora por terminar bellas calamidades que la dejé hace años y no pude terminarla.
La canción "Estamos perdiendo el tiempo" pertenece a la telenovela la reina del flow
