Nada de Katekyo Himan Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Behind Golden Eyes
Capítulo 11
-… decía, sería beneficioso para-¡Dios Santísimo!, ¡una pantera!
Patas tocando el suelo, se detuvo a medio camino de bajar de la ventana. El solo tono era un insulto. El temblor, el aroma a miedo… ¿qué diantres era esa cosa metálica que se estaba sacando del bolsillo?
- Deje que me encargue de eliminar a esa alimaña por usted, Decimo. - ¿Acababa de decirle alimaña?, ¿a ella?
- Si quiere una guerra, adelante. – Su cachorro declaro con una voz sedosa, seductora incluso.
Estaría molesta de que su hijo hiciera estas cosas, que no interviniera en su defensa, si no fuera por lo raro que era verlo exponer sus colmillos. Era tan, tan inusual, que las charlas pausaron y muchos ojos fueron a él. Su hijo no soltó su copa de vino ni dio ninguna muestra de que acababa de amenazar a alguien con destrucción absoluta. Su pequeño estaba hirviendo por dentro.
No sabía cómo diantres le hacía para esconder lo que realmente estaba sintiendo tan maravillosamente bien. Aun así, con todo y todo…
- "Feliz cumpleaños cachorrito." – Felicito, frotándose en su pierna y dejando su regalo a sus pies.
- Me alegra saber que tuviste una buena cacería hoy. – Resoplo ante esto, disfrutando de los dedos rascando detrás de sus orejas cariñosamente. - ¿A qué pobre diablo le robaste esto?, no debí de haber bromeado contigo sobre querer jugar el ultimo Zelda… - Alzo la cabeza, consiguiéndose con que alguien encontraba la situación divertida. – Si sabes que estaba bromeando, ¿cierto?
- "Tal vez así aprendas a no bromear." – Asintió de todas formas, para luego morder su pantalón por dejar de acariciarla.
- Demandante. – Su hijo tuvo la osadía de reírse un poco, pero la complació de todas formas. Menos mal, porque lo hubiera mordido de nuevo si no lo hacía. – Ah sí, ¿de que estábamos hablando Don Charlie?
- "Se va a orinar encima si sigues hijo." – Y sonreírle así, como si nada hubiera pasado, no estaba ayudando.
Perfectamente consciente de esto, y de que había asustado a todos los que estaban cerca, y de que aún lo miraban como si esperaran que corriera sangre en cualquier segundo. Era muy divertido, no podía evitar reírse ante esto.
- Muy bien, ¿quién fue el idiota en…? – Un ilusionista hizo una mueca socarrona, sus ojos dando de inmediato con la bolsa de juegos en el suelo, una pantera y un hombre sonriendo como si nada pasara. – Veo que has entrenado de maravilla a tus mascotas Tsunayoshi~
- Nah, Reborn es única. – Las caricias se hicieron más fuertes para su satisfacción. – ¿Sucede algo Mukuro?, los chicos no hicieron alguna tontería… ¿verdad? – Sería una buena excusa para irse de allí, eso era seguro.
- Los niños te buscan. – El ilusionista se encogió de hombros. – Tienes un imán para ellos, ¿cuándo piensas tener el tuyo propio? – Muchos estaban interesados en-
- Ya tengo un montón de niños que cuidar y la mayoría son míos, incluyéndote. – Completamente natural, sincero incluso, y con una sonrisa muy grande y alegre como para pensar en que acababa de simplemente insultar a alguien. – Sera mejor que vaya entonces, no hay que hacerlos esperar, ¿verdad mi reina?
- "Mas te vale dejarme conocer a mis nietos antes de que me muera mocoso." – Aunque no era como si su hijo hubiera tenido mucho tiempo siendo un adulto, si era honesta.
Aún no había entrado en la época de procreación. Tenía sus dudas. Muchas dudas. Era difícil no tenerlas cuando había conocido crías embarazadas y aun les faltaba mucho para ser consideradas adultas. Y mocosos que eran padres y no eran ni cerca de ser adultos tampoco. Tampoco parecían requerir de una temporada en especifica…
Y ni siquiera quería pensar en los cortejos. Los padres de Daisuke y los de Rukia funcionaban de formas distintas. Luego estaba Takeshi, que salía de una relación para entrar en otra y cada cortejo era distinto y… era un solo dolor de cabeza.
Los humanos eran raros y complicados, y por más que los conociera eso no tenía pinta de cambiar nunca.
- Gracias por rescatarme preciosa, estaba al borde con tanta palabrería… - Esto se le fue confiado en un susurro, casi llegando al grupo de niños de toda clase, quienes se iluminaron al ver a su cachorro.
- "Sería más fácil si les dieras un corte directo en lugar de esperarme." – Pero no lo haría, su hijo simplemente no lo haría.
Mantener a su víctima bajo la falsa sensación de seguridad, de confianza, parecía ser la forma estándar con la que su hijo trabajaba. En realidad, los humanos trataban mucho con palabras y no acción. Cuando pasaban a la acción, era directo a pelear entre ellos y sangre corriendo por todos lados.
- ¡Tío! – Dejo de seguir a su cachorro, justo a tiempo diría.
- ¡Dai-chan!, ¡Rukia-chan! – Esos dos siempre eran los primeros en atraparlo.
Muchos se hacían la vista gorda ante las amenazas y la intimidación creada por estos dos para ser siempre los primeros. Al menos entre los desconocidos, claro.
- ¡Es mi hermano!, ¡así que voy primero! – Era entretenido, si era sincera, ver estas peleas.
Cachorritos peleando entre sí por la atención de alguien, generalmente sus padres, era siempre divertido y lindo de ver. Esta no era la excepción para ella.
- Nadie te va a quitar el puesto y lo sabes. – Si alguien tenía la culpa de estas cosas, era su hijo. – Linda princesa~
Un alfa que adoraba a los niños. Los amaba, le encantaban las crías. Fueran suyas o no, lo cual era un tanto raro en su opinión. Generalmente eran con las crías propias, o los cuidadores de dichas crías y no el alfa como tal. Un alfa actuando de cuidador y dando tanto cuidado a las crías en lugar de dejarle la tarea a alguien más y centrarse en lo suyo…
Viendo a su hijo siendo rodeado, abrazado y recibiendo afecto y peticiones de tantas crías humanas, le hizo descartar la rareza. Su hijo no seguía del todo los lineamientos estándar de los alfas, y francamente… un alfa que atesoraba a las crías era un alfa que atesoraba el futuro, y no había nada de malo en eso. Lo contrario en todo caso.
Ahora, si tan solo alguien le dijera a su tonto cachorro que quería nietos pronto y que se buscara una hembra seria maravilloso…
