Desde que se vieron en esa deliciosa cena, Bobby y Lori se habían vuelto a ver con frecuencia, tal cómo lo hacían en Royale Woods. Lincoln recordaba como Lori no atendía a nadie que no fuera su novio, pero ahora que solo eran dos en la casa además de ella, se sentía mucho más esa ausencia. Luan quería pedirle que fuera a verla en uno de sus ensayos para la obra que iban a hacer. Aunque esa obra tuviera momentos graciosos, también tenía momentos dramáticos, románticos e interesantes, por lo que Luan estaba segura de que a Lori le encantaría.
Luan estaba bastante satisfecha y orgullosa de haber sido incluida en tal obra. Cierta tarde quiso que Lori la acompañara, pero Lori estaba bastante ocupada con sus propios asuntos. Justo cuando Luan bajó para pedirle que la viera, Lori recogía sus cosas para irse. La comediante decidió intentarlo de todos modos.
- Lori, ¿puedes verme en mi práctica?
- Luan, lo siento pero ahora voy a salir con Bobby.
- Pero Lori, casi siempre lo haces -se quejó Luan.
- En serio, Luan, iré otro día. Te prometo que iré el día del estreno.
- Pero...
La puerta se cerró en sus narices. La siempre optimista Luan se puso a llorar. En algún lugar alguien muy sabio mencionó que la atención para esta familia era muy importante. En una familia tan amplia, que te feliciten por algún logro era bastante difícil, para todos.
Y ahora que ya no había ningún padre para hacerles caso, Lori era lo más parecido a ellos, aunque no era la mejor opción para obtener un poco de atención. Luan se sentía algo sola, sin tener siquiera a una hermana que la escuchara, y en estos momentos fue la peor reacción que Lori pudo haber tenido. Luan estaba considerando la idea de quedarse en casa, ya que realmente estaba triste. Sin embargo, como en muchas otras ocasiones, Lincoln llegaba a alegrar el día.
- No te preocupes, Luan, Lori no te quería lastimar. Es solo que está muy emocionada de volver a estar con su novio.
- Pero eso fue hace semanas, ¿no me puede escuchar un momento ahora? -dijo Luan, aún con lágrimas en los ojos.
Lincoln la abrazó de frente.
- Hermanita, sabes que todos te queremos. Lori te quiere. Yo te quiero. Conociendo a Lori, cumplirá su promesa. Tanto ella como yo estaremos presentes en ese maravilloso día en el que debutarás como una actriz.
Luan sonrió un poco, secándose el llanto.
- Además -continuó- no creo que sea tan buena idea adelantarle la historia, ¿no? Sería mejor que nos enteremos de todo en el mismo día.
Hubo unos minutos de pausa, en los que Luan digería sus palabras. Lincoln la miraba expectante.
- Tienes razón, Lincoln -dijo Luan al fin- Creo que será mejor guardarlo. Y trataré de no tomarme tan personalmente las actitudes de Lori. Nunca pone atención con Bobby de por medio. Ay, dios, siempre nos haces sentir mejor, hermanito, jaja. Me aseguraré de que ese día yo haga una gran actuación.
- Eso, así me gusta. Y ahora, ¿una sonrisa?
- Lincoln...
- ¿Por favoooooor?
- Pero...
- Ándaleeeeeee.
Lincoln puso cara de cachorrito, con lo que Luan no se pudo resistir. Sacó su mejor sonrisa.
- Así está mucho mejor. Entonces, suerte en tu práctica.
- Gracias, Link.
Luan se dispuso a irse, pero un último pensamiento le cruzó la mente.
- Oye, Lincoln... Este... No sé cómo decirlo...
- Tú suéltalo. No importa lo que sea, yo las escucharé.
- Ok... Es que... Hay un chico en mi club de teatro...
Lincoln se quedó callado, consciente de lo serio y emocionante del momento.
- Y... Creo que me gusta.
- Wow, ¿lo dices en serio?
- Sí. Desde el principio hablamos mucho, él me saluda, me hace reír, yo lo hago reír a él, salimos a comer, y en una ocasión me dio unos chocolates. Siento que me está gustando cada vez más, pero... ¿Crees que yo me volvería como otra Lori?
El albino entendió su preocupación.
- Luan, aunque pases tiempo con alguien más, sé que podrás pasar el tiempo con las otras personas que te importan. Es claro que vas a querer pasar tiempo con un novio, pero seguro que encontrarás tiempo para los demás.
- Es que Lincoln, no quiero que estés solo tanto tiempo...
- Por mí no te preocupes, Luan. No quiero que solo por mí te resguardes un sentimiento tan inmenso, hermoso e incontrolable como lo es el amor. Yo seré el que más feliz se sienta porque tengas novio, excepto por ese chico tan afortunado por supuesto. ¿Cómo se llama?
- Su nombre es Benny -contestó Luan, radiante- Y muchas gracias, Lincoln. No sabes la alegría que me da escuchar esas palabras. ¿Algún comentario final?
- Ve con todo, hermanita.
Luan sonrió otra vez, y salió mucho más entusiasmada que unos minutos antes. Lincoln vio cómo su hermana comediante salía con sus cosas, seguramente pensando en la forma de decirle a ese Benny lo que sentía. Si ese chico actuaba como decía Luan, era muy probable que a él le gustara ella, así que Lincoln tenía altas sus esperanzas.
Sin embargo, a pesar de haber defendido a Lori, el peliblanco pensaba decirle unas palabras acerca de lo ocurrido esa tarde, ya que sí había sido algo rudo por parte de su hermana mayor.
Unas horas después, en las que aprovechó para comer algo y ver la televisión, Lori por fin llegó. Llegaba cansada, pero feliz.
- Si supieras lo romántico que es Bobby, Lincoln -le dijo Lori- Ya no hay tantos hombres como él. O como tú, hermanito, no hay tantos hombres como tú.
Lincoln se ruborizó un poco al oír a su hermana hablarle de esa forma, algo muy vergonzoso para él. Pero decidió pasarlo por alto, pues tenía otras cosas de que hablar.
- Muchas gracias, Lori, pero, ¿podrías decirle a Luan que sí irás a su obra estelar? Realmente está emocionada por esa obra, y no le pusiste mucha atención.
- ¿Qué...? Ay, no, ¿lo hice otra vez? -se preocupó Lori.
- ¿En serio no te das cuenta? -preguntó a su vez Lincoln.
- No, lo siento. Y claro que iré a su presentación, no soy tan mala. Tranquilo, Lincoln, estaré lista para ese día. ¿Cuándo es?
- Es para cuando acaben las clases, antes de las vacaciones.
- Ok. Por ahora, voy a descansar, que vengo muerta. Y créeme... Cumpliré esta promesa.
Y mientras Lori se acostaba, Lincoln pensaba en lo que le había dicho: que si él mismo tenía tanta amabilidad cómo la tenía Bobby, tal vez le iría bien con otra chica. Se sintió un poco sobrecogido.
Suspirando, él también se fue a acostar.
