Ese sujeto de cabellos rubios, cortos y algo desarreglados siendo parte de su encanto natural de un Alfa, su uniceja se veía bastante prominente, ese estilo de un humano dominante, se mostraba una sonrisa maquiavélica digna de los de ese gremio.

-Gracias por la bienvenida- Usualmente quien habla más en las reuniones de cualquier índole era Aioros, mientras Shaka se quedaba a su lado, más para inspeccionar cualquier cosa extraña.

-Gracias líder Radamanthys- Esto era lo que agregaba o hablaba entre las reuniones, un saludo y la despedida, si daba su opinión debía ser algo que de verdad lo molestará.

-Siempre tan corteses los privilegiados líderes del gremio Ateniense, deben pensar que nosotros somos unos descortés por vivir un estilo diferente- No se inmutaba hablar de más, pero no dejaba su porte soberbio, ni su bebida.

-Para nada, cada quien vive como guste su vida y lidera su gremio como mejor pueda- Ese Alfa castaño sí que sabía cómo manejarse ante cualquier dificultad.

-Líder Aioros, me pregunto ¿Por qué en su liderazgo no han permitido las bebidas alcohólicas? Si recuerdo que en su adolescencia, era un poco más rebelde.

-Solo una vez bebí de esa forma, la carga de conciencia y arrepentimiento moral fueron mucho prefiero seguir las reglas- Esa sonrisa mostrada, representaba que conocía un poco a ese líder.

Posiblemente, en algún punto los líderes actuales tuvieron que conocerse más jóvenes, por algún u otro motivo.

-Tsk, en verdad sus reglas son molestas, tener que aparentar ser correctos todo el tiempo, y sobre todo ¿Qué pasa con eso de la castidad?- Tenia sus razones para tenerle un desprecio a los Atenienses, y sus normas tan ridículas.

-Son leyes de hace más siglos de los que podemos contar- Aioros no sabía a donde mirar, pero se mantenía firma, pues el mismo tenía un dilema con esa regla.

-¿Para que solicitó que viniéramos?- El rubio se daba cuenta de lo difícil que era para ambos ese tema en este momento.

-Oh, el joven líder Shaka, de ti sí que nunca vi nada en nuestra juventud, pero reconozco que tu edad me sorprende algo- Lo miraba como si no representara la gran cosa –Admito que ir directo al grano es lo mejor-

Se acomodó en su asiento, para poder hablar sobre el principal asunto.

-Escuchen, como sabrán en los territorios de mi gremio, los Shadow´s, están más presentes que nunca, mis hombres han tratado de detenerlos, pero debo admitir que somos menos últimamente, por el hecho de que han nacido más Omegas que Alfas e incluso los Betas han escaseados- Su semblante de fastidio no se ocultaba.

-Sabemos que los Shadow´s se han intensificado más en su territorio y como antes le hemos informado, podemos darles asistencia en ejército, además de que nuestros guerreros alcanzan habilidades con sus armas tocadas por la divinidad de nuestra Diosa protectora- El de cinta roja hablaba, tan tranquilo, su tono podía lograr reconfortar a cualquiera.

-Sí, ya se, reconozco que en armamento y Alfas… Son excelentes, pero que no será gratis esta ayuda ¿Verdad?- Así como tal sin rodeos por el motivo del que estaban aquí, sabía que todo tenía un precio.

-Nosotros lo haríamos de buena fe, pero lamentablemente ustedes han negado un pacto de alianza, por lo tanto nosotros si podemos ayudarlos- Cerro sus ojos suspirando –Y esta no se le niega a nadie, pero necesitaríamos la seguridad que, quienes enviemos para ayudarlos, estén también seguro y no los vuelvan carne de caño- Debía actuar algo autoritario como el otro Alfa, pues eran su gente de la que hablaba.

-Como dicen seremos unos malditos, pero sabemos cómo recompensar a quienes nos ayudan- Esa sonrisa despreciable, no representaría gran peligro, si todos movían sus piezas de manera correcta, suspiro algo cansado, mientras dejaba aquel vaso de cristal en la mesa –Les daremos los antiguos escritos que desean, a cambio de Alfas que nos puedan ayudar, mientras preparamos a la siguiente línea de guerra- Esa era su propuesta definitiva.

-Eso sería muy amable de su parte, gracias por considerar la alianza con nuestro gremio y obviamente con el de Poseidón- El rostro tranquiló del primero reflejaba, que era una maravillosa noticia para todos.

-Nunca dije nada de alianza, es solo un cambio de bienes, porque se presentó una dificultad- No daría su brazo a torcer.

-¿Por qué insiste en no estar en una alianza con nosotros?, antes se tuvo que formar para detener el surgimiento de los Shadow's y de aquel mal- Su voz se notaba de confusión, no comprendía todo podría ser diferente.

-Lo que paso antes no me importa, solo el ahora, quiero que los Shadow's sean erradicados de mis territorios y lo serán, ustedes requieren esos antiguos escritos y los obtendrán a cambio de armamento bélico, sus Alfas y claro que serán devueltos, aunque si algún, se quiere unir a nosotros no habrá posición- Siempre tenía una intención oculta en todo.

-Es solo un trato por un bien común, después de todo, ustedes tendrán defensas y nosotros tendremos la parte de escritos que nos hace falta- Suspiró era un triunfo a medias, pero representaba un avance.

-¿Ya te diste cuenta Aioros? Todos ganamos en este pacto- Creía que la discusión se había acabado.

-Aun no queda todo claro- El de ojos azules, quiso agregar algo a esta conversación.

-¿Qué es lo que quieres pequeño líder?- Se lo decía de burla, al ser más bajo que estos y joven.

-No creo que el hecho de tener menos Alfas sea lo que atormente a su gremio, ustedes tiene otra intención, si me lo permite decir- Hablo tan respetuoso, pero desafiante a la vez.

-Mocoso, no te metas en asuntos de adultos- Esa fue su respuesta, para fastidiar el rubio.

-Shaka, se ganó el grado de segundo líder, por lo tanto merece también respeto- Esa sonrisa tan tranquila de Aioros siempre puede causar terror, pues no era un Alfa que pudieran llamar inofensivo si lo provocan.

-Ja, como digas… ¿Aceptan el trato o no?- Su voz se tornó algo seria.

-Radamanthys, si existe otro motivo por el que hagas este pacto entre nosotros, me gustaría conocer todos ellos, antes de darte mi decisión, que yo hablo por todo el gremio Ateniense- Su manera diplomática de hacer las cosas causaba bastante respeto.

El hermano menor del rubio, se había estado en todo momento callado, pues el mayor le exigió que no se interponga en esto, pues sabia lo comunicativo que era, pero estaba molestó porque le hablaran de esa forma al líder.

-Se supone que ustedes son corteses en su forma de hablar siempre, ¿Por qué dudan de mi hermano?- Aiacos estaba indignado por como actuaban.

-No es que dudemos, pero preferimos una respuesta sincera, a algo que claramente nos están ocultando un detalle importante- El rubio tan sereno hablo.

-Está bien Aiacos… Si quieren saber se los diré- Guardo un segundo silencio, conocía los ideales de aquellos hombres, si nos e decía la verdad, nada, ni siquiera amenazas serias, los harían cambiar de parecer –Mi destinada está esperando un hijo mío, y no deseo que anda malo les pase a ellos, por eso necesito que exista el doble de protección para todo el gremio, de lo que ya existe- Se había posicionado delante de ambos Atenienses, con sus brazos por los costados, mirándolos desafiante, y el ceño fruncido.

-¿Tendrás un hijo?- Aioros pregunto sorprendido, pero con un semblante de emoción –Felicidades líder Radamanthys-

-Sí, si, como digas… ¿Entonces si aceptan o no?- Le incomodaba que actuaran de esa forma por una criatura, y no mal interpreten al uniceja, si ama a su futuro hijo y a quien lo engendró con él, pero no es un hombre de demostrar afecto como tal.

-Por ayudar a que un pequeño este bien, lo haremos y aceptaremos los escritos de igual forma- El castaño podría ser de un buen corazón, pero debía pensar en los intereses de su gremio.

-Ja, claro que si los tendrán mañana por la mañana- Con esa sonrisa regreso a su asiento, para ver a los otros desde su altura –Se pueden quedar en las habitaciones vacías para nuestros visitantes, espero que el calor no les molesté mucho- Cada palabra que salía de su boca, sonaba tan hipócrita y molesta.

-¿No sería posible que nos la entregaran de una vez?- El rubio estaba algo nervioso e inseguro, cosa que no lo notarían los demás, pero si quien venía con él.

-Mi hermano ha dicho que mañana, y les ha ofrecido hospedaje, ¿Podrían ser menos groseros con esto? ¿Qué no se supone que son los más corteses y educados de los gremios?- Cruzo sus brazos el sujeto de cabellos oscuros.

-¿Pasa algo niño?- No desaprovecharía ninguna oportunidad para molestar al rubio.

Este no dijo nada, y negó con la cabeza.

Entendió que esta situación lo colocaría en un gran problema, dentro de poco, podría causarle algo de molestia.

-Me disculpo por Shaka, esta algo cansado por el viaje y aceptamos su invitación a quedarnos- Estaba siendo cortes, pero estaba ya preocupado por el rubio, que no lo notaba muy bien.

-Aiacos, muéstrales sus habitaciones de inmediato y a sus hombres también denles un lugar donde descansar- Podría ser el líder de un gremio hostil y bastante errante, pero si alguien les hacia un pequeño favor, pagarían con favor, para estar iguales y no deber nada.

Este acepto de mala gana mostrarles donde debían descansar y que después tendrían alimentos para cenar y así pasar la supuesta noche eterna del lugar.

Igual cuando los dejo en dicho lugar, se dirigió a los hombres que venían con ellos, para hacer lo mismo, pero en habitaciones menos ostentosas.

El castaño, entendía que algo muy malo estaba pasando con Shaka e incluso se podría atrever a pensar que ya sabe de qué se trataba, pues había pasado el tiempo exacto.

Fue de inmediato a la habitación donde descarnaría el rubio, para encontrarlo sentando, con la mirada al frente, suspirando y el ceño fruncido.

-Estarás bien, no es la primera vez que te ocurre…- Quería ayudarlo para que se estabilizara.

-Aioros, ya de por si es malo… Cuando llega el celo de un Alfa, sin que tengamos la posibilidad de supresores por nuestro Gremio, pero el calor de este lugar, no me ayudara mucho- No estaba acostumbrado a dar tantas explicaciones, pero la actitud de algunos de su condición tiende a cambiar, cuando está llegando esa señal de deseo.

Suspiro, sentándose delante de él, para darle una conversación que podría necesitar de ahora en adelante –Esto debí decírtelo desde que me di cuenta que amas al pequeño corderito, pero… El celo se vuelve peor cuando has encontrado a tu destinado- Negó con la cabeza, tocando su frente, era un tema complicado.

Sentía que el calor le haría mal en cualquier momento, incluso estaba sudando más de lo normal -¿De qué hablas? Explícate por favor…- Su voz tranquila, estaba sonando más fuerte de lo normal.

-Lo digo por experiencia- Bajo la mirada, suspirando agobiado –Caudino un Alfa encuentra a su destinado, obviamente desea marcarlo, hacerlo suyo, y obviamente procrear con ese ser que se supone es solo para ti- Explicaba lo básico de su ascendencia –El Alfa que experimenta el celo, su único pensar es estar con su Omega, por necesidad, la mente solo piensa en él, y no se detiene hasta que pase el tiempo indicado, pero te deja muy débil, incluso los instintos se disparan…- Negó con la cabeza, pero lamentaba el hecho que eso ocurriera con el rubio –Por eso… Es que deberías pensar en romper esa regla y consumir supresores-

Abrió sus ojos azules con sorpresa, no por el hecho de todo lo que le estaba explicando, desde hace unos momentos había estado demasiado sumergido en pensar en el corderito de mil formas, pero se controlaba un poco, pero que le digiera que rompiera las reglas, eso significaba, que esto lo que ocurriría con él, sin duda sería muy malo.

Si bien los Alfas su celo es que se intensifiquen sexualmente sus instintos, su personalidad se vuelve más dominante, y de carácter imponente, ellos serían capaz de tomar a cualquiera para satisfacerse, no era el estilo del gremio y de su forma de ser, pero si vieran en ese momento a quienes sus corazones pertenecían, no podrían asegurar nada.

-¡AIOROS… NO PUEDO HACER ESO!- Existían cosas que ni el mismo se podría permitir, pero ya había roto las reglas al enamorar.

-Es por tu bien… Puede que en este, tu cuerpo y mente lo recientan mucho, pero no pase de eso, pues Mu está muy lejos de tu alcance…- Estaba serio, sabia de lo que estaba hablando, él lo vivió hace dos años atrás –Pero ¿Qué pasara dentro de seis meses, que tu celo vuelva y lo tengas cerca? ¿Podrás controlarte? ¿Serias capaz de violarlo? Solo ¿para satisfacerte?- Era claro, trataba de hacerlo entrar en razón, tenían una oportunidad muy buena de que esto llegara en estas circunstancias.

-¡POR SUPUESTO QUE NO! ¡NUNCA LE HARÍA ESO! ¡SE CÓMO FUNCIONA EL CELO, LO DOMINARE!- Aquella voz que estaba usando, se notaba intimidante, incluso ante los oídos del mayor, podrían ser un detonante de una pelea, pues ambos Alfas no se dejarían amedrentar por ninguno.

-No podrás… Te lo aseguro- Trataba de estar tranquilo, pero levantarle la voz a un Alfa nunca es una buena señal, gracias a todo, que tuviera un carácter tan amable.

-¡EL HECHO QUE TU NO PUDIERAS CONTROLARTE, NO SIGNIFICA QUE YO HAGA LO MISMO!- Acababa de dar un golpe bajo.

Esto no fue algo que Aioros se lo pudiera tomar de buena forma, apretó su mandíbula, tenía un cargo de conciencia, que no se perdonaría, pero no dejaría que Shaka se lo digiera en la cara como sí.

-¡LO QUE TE ESTOY DICIENDO ES POR TU BIEN Y POR MU! ¡SABES MEJOR QUE NADIE, SI LLEGAS A POSEERLO, EL CASTIGO DE AMBOS SERÁ DEMASIADO PARA ÉL! ¡¿ESO QUIERES?!- Tal vez esto se lo decía a sí mismo, que al rubio, pero no se sabía con acierto.

Miraba desafiante al de cinta roja, apretando sus dientes, casi mostrándolos como una clara señal de amenaza, esta noche no sería nada tranquila para Shaka.

-Veo que no estás en condiciones de contestar, solo tranquilízate hasta después de comer algo y podrás sufrir un momento en silencio, si eso quieres- Se levantó del asiento, estaba molestó, pero se seguía preocupando por el bienestar de quien había aceptado como un hermano.

Respiraba con dificultad, la cabeza le daba vueltas, pero sus pensamientos solo giraban a un lugar y ese era con Mu, una y otra vez es a donde tornaban.

Pero debía tranquilizarse, nadie lo debía verlo en ese estado.

Decidió meditar, ni siquiera se daba cuenta que había logrado lastimar al castaño con sus palabras, pero después sabría qué hacer.

Por su estado, no se percató que Aioros había dejado algo sobre la única mesa del lugar. Tal vez después la necesitaría.

Paso el tiempo y la comida llego, fue una verdadera burla para el rubio, pues en este gremio la carne era el principal alimento "Vital" Como ellos llamaban, decidió comer solo los granos de arroz que la acompañaban, ni siquiera se atrevió a comer las verduras bañadas en esa salsa oscura de la carne.

Sentía su cuerpo acalorado, más de lo normal. Deseaba deshacerse de la ropa que tenía, pero solo lo hizo con la superior para tratar de conciliar el sueño.

Que sabía de antemano que no lo lograría.

El sudor, la agitación de su respiración, su miembro excitado, con sus instintos primitivos intensificándose, ese ceño fruncido denotaba que se sentía aprisionado por sí mismo.

No tardaría mucho para que su virilidad comenzara a molestarle por las ropas.

Pero no solo físicamente el celo hace estragos en los Alfas, mentalmente los consume también.

Cerraba sus ojos, pero solo podía ver imágenes sin pudor de aquel inocente corderito, que lo cautivo en todas sus formas.

Unas donde, el pequeño sin ropa en su cama, mirándolo con esos ojos verdes, la piel suave y tersa. Parecía el manjar más apetitoso del mundo, solo para él.

Podría tomarlo en su mente, sin oponerse el pelilila, recibiéndolo con alegría.

Se imaginaba el dulce aroma que podría despedir, una combinación de miel y lirios, no sabía cuál sería esa esencia propia del cordero, pero creía que tendría que ser algo exótico y delicioso.

Se incorporó de donde estaba acostado, pegando su espalda al respaldó de la cama, no podía aguantar más, necesitaba el mismo satisfacerse un poco, para liberarse.

No sería lo mismo, y pudiera ser que esa práctica que si bien estaba mal vista, era siempre la única forma en que un Alfa pudiera relajarse.

Se despojó de toda su ropa, y comenzó a masturbarse con desesperación, mientras las imágenes de Mu venían cada vez más.

Su boca la pertenecería de todas las formas, besar esos labios, morderlos un poco, cada centímetro de piel blanca la marcaria con sus dientes, tenía unas imágenes de verdad del cuerpo inocente de Mu guardadas en su memoria, pues al rescatarlo vio su anatomía.

Se odiaba en ese momento, por recordarlo en ese suelo, con la ropa rasgada, mirando esos pezones rosados.

Sentirlos, acariciarlos, chuparlos, se imaginaba los hermosos gemidos que le arrebataría.

Hacer que se encargara de su erección, no estaba dejando que su cordura mental lo detuviera, en su fantasía podría hacer todo con el pelilila. Hacerlo que chupara su pene, venirse en su boca y después en esa cama… En donde el segundo líder descansaba cada noche, sería el lugar perfecto para hacerlo suyo.

Su entrada, estaría lubricada para el pene del rubio, seria suyo.

Limpiaría sus lágrimas, lo abrazaría mientras fueran solo uno, los instintos no significaban que el lado romántico no pudiera emerger.

Le dedicara palabras de amor, le diría que es suyo y que de ahora en adelante ningún otro Alfa lo podría dañar, que él lo protegería.

Su mano, estaba manchada de líquido pre seminal, no estaba consciente de que su cuerpo reaccionaba de más a esas fantasías sexuales.

En estas estaba sintiendo la necesidad de acabar dentro del corderito, que le rogaba que fuera más despacio, pero no podía hacerlo. Sentía que el clímax llegaría en cualquier momento.

Decidió que era el momento de marcarlo, tomando su largo cabello lila, levantándolo un poco, para su cuello descubierto, no pediría permiso y le dejaría aquello que demostrara que pertenecía a un Alfa.

Y con eso sintió que llegaba a su límite, viniéndose en el interior y sabiendo que si eso pasara el Omega podría quedar preñado.

Fuera de esas ideas, que tanto estaba añorando vivir y experimentar, se dio cuenta de a poco que su cuerpo estaba mejorando, pero el calor aún seguía y sobre todo en la base del pene.

Ese nudo como se llama, cuando se ese lugar se hincha un poco para procurar que el semen dentro logre fecundar y una criatura nazca.

Su respiración estaba más agitada de lo habitual, abría sus ojos con dificultad, el sudor se podría notar recorrer su cuerpo, su larga cabellera rubia se había pegado a su espalda y pecho, diviso las manchas de su semilla en la mano y sabanas.

Llevo la otra mano a su ruborizado rostro, sintiéndose como un miserable, por haber hecho so, pero por pensar en Mu de esa forma, debía respetarlo, si lo amaba como decía, no podía dejar que sus instintos lo dominaran y que hiciera lo que gustara.

No podría, él ya había sufrido, recibiendo tanta violencia y miradas perversas, si él fuera capaz de hacerlo, estaría tan mal de su parte.

Pero, la diferencia era que Shaka, si amaba al corderito, si deseaba hacerlo feliz, poseerlo y hacerlo suyo, pero mantenerlo a su lado siempre, protegiéndolo y algún día si tuvieran crías, él se encargaría de defenderlos.

Todo sonaba tan hermoso en su mente, más aún estaba sus estúpidos votos, que ahora si estaba arrepintiéndose más.

¿Qué podría hacer? Ni el mismo sabía la respuesta.

Además la noche no le ayudaría y el calor de esas tierras tampoco.

De a poco el nudo se iba relajando, pero sabía que no duraría mucho hasta que sintiera la necesidad de nuevo liberarse.

Tenía que estar calmado, si esa noche no dormir, o las que seguían, no importaba mucho, pero solo pensaba que dentro de unos meses, tendría que estar así y cerca del corderito, temía no controlar este impulso.

Estaba tan contraído, que no podría pensar con claridad.

Pero la noche sería su peor enemiga esta vez.


Buenos días, tardes, noches, ¿Que hora es? ¿Quien me ha robado el reloj? ¿Como están terrones de azúcar? Jajajajajajaa ando super feliz, pues he logrado acabar con casi todos mis pendientes, jajajjaja me falta solo dos cositas, pero son una para el sábado y otra el lunes, así que estoy cubierta, jajajajajaa Me siento tan emocionada, jajajajjaja y es que este capitulo...

Digamos que espero guste a todos, pues en una reacción normal en cada ser humano, y saber sus opiniones, jajajajja nuestro querido segundo líder del gremio, se nota que sus celos pueden ser peligrosos si no se controla, ya esta pensando de esa forma con un dulce corderito, pero es que es su destinado no puedo evitarlo.

Solo esperemos que no este tan loquillo dentro de el próximo, por que si no... Mucito estará en problemas, aunque tal vez con el tiempo no piense así, ya saben que a ese corderito le hace falta un camino para estar mas tranquilo y cerrar ciclos doloroso.

Ya me di cuenta con quien shippean a Hades, y debo decir que me gusto, jijijijijiji tengo una pequeña obsesión con Tenma y Alone, los de TLC, es que no se... Pero se notaba algo por ahí... Jajajajaja

La pregunta de hoy sera... ¿Cual seria el ascendente de Afrodita?

Espero sus respuestas, comentarios y reclamos.

Ahora si a contestar los hermosos reviews que mis terrones de azúcar me han dejado:

Anonimus1000days: Eso lo sabrán mas adelante, saben que todos tienen una ligera historia que los ha vuelto de tal forma, jijijijijijiji Aioros tiene su sufrimiento. Exacto, Mucito compara el amor que esta empezando a experimentar con lo de sus padres, sabe que el enamorarse es lo mejor que puede pasar y si es correspondido, pero también puede que tenga algunos miedos, pero no de enamorarse, si no de no estar con esa persona especial que es su destinado. Si te has dado cuenta que Shaka es el único humano Alfa a que le esta perdiendo algo el miedo, el abrazo lo tomo de sorpresa, pero lo disfruto algo, mas no sabe como sentirse con eso. Jajajajaj Shura cuando se entere de que esta enamorado, o que siente esa atracción, le contara muchas cosas y a Mu eso le romperá el corazón, pero no por que algo malo le ocurra, si no lo que el cabrio vivió. Ya me imagino la cara de Shura al tener que explicarle lo que es hacer bebes.

Terrones razón... Aunque a Sisifo lo maldijo, Alone no quería dañar del todo a Tenma, tal vez lo quería muerto para que fuera su consorte en el inframundo kiaaaaaa, puede ser. Me encantaba cuando le tomaba del mentón, era como de "Te quiero conmigo y esas miradas, de que lo quería besar" Oye, ¿Quien seria el Uke y el seme? Es que se dejo algo implícito que si estaban interesado en Tenma, por que lo quería con el, de alguna forma u otro. siento que hubiera podido tener lago hermoso, pero todo se derrumbo al estar en bandos separados. Jjajaajaj ninguna de las pandoras son dignas, una es decente la otra loquisima.

June o Hyoga como guste el cliente, jajajaja no manches jajajajja me mataste con esto. Shion, velara siempre de su pequeño, aun que este lejos lo cuidara, como si estuviera a su lado. Saga por el momento no podrá tocarlo, pero recuerda que todo puede pasar y el rubio, tiene que cuidarlo demasiado... Protegerlo y hacer mas cosas, jajajjaa pero todo a su tiempo, Dios la imagen de ambos en el cielo, mirando a su bendición, que nunca pudieron criar juntos. De hecho espero que te guste lo que paso en este capitulo, las fantasías y el celo de Shaka, jajajajja uffff.

Anoni: No te necesito para entrenar rubio de pueblo. Modo diva.

Shaka: Como sea, el viejo maestro no te aceptara

Dohko: Claro que si, tiene tamales y con eso me compran.

Shion: Dohko, ¿Que estas haciendo?

Dohko: Nervioso* Mira amor Tamales, No quieres?

Tendrá la motivación perfecta para muchas cosas ya lo veras. Hasta hoy y hasta mañana terrón de azúcar.

Bueno mis terrones de azúcar, muchas gracias por los hermosos comentarios.

Siempre les agradezco por leer mis fic´s y darles una oportunidad, si tardo en contestar algunos comentarios de Wattpad, es que ando super atrasado con eso, pero todos los voy a responder, sin duda.

Sin mas me despido, nos vemos mañana en el capitulo de Munzel.

Ammu se va.