Pasaron los días necesarios para que llegaran ambos líderes, siendo recibidos de una manera tranquila, dando su reporte, aunque ellos necesitaban primero ver aunque fuera de lejos a quienes amaban en un profundo secreto.

Siendo aún un joven corderito, sus instintos, su cariño a veces podría hacer que se dejara llevar y más por los concejos bien intencionados de Afrodita.

Cuando logro ver al rubio, hizo la reverencia que todos debían por respeto, pero su sonrisa estaba presenté, obviamente quería darle un abrazo, pero aún estaba el miedo en su ser.

Mas sabemos que Shaka no lo dejaría pasar y actuó, después de todo lo que había pasado y tener su celo ya bajo control, se logró acercar a él y darle un abrazo, tal vez no fuera tanto, pero significaba todo para el rubio.

Y esta vez Mu, logro sentirse tranquilo, no quedándose estático, el miedo desaparecía en esos brazos que había pensaba que era una zona segura de todo mal.

Shura quisiera tener la valentía de hacer lo mismo que ese niño, pero no lo haría. Pues jamás quisiera que algo malo le pasara a Aioria y este a su vez pensaba lo mismo.

A la distancia, separados, podrían ver que aun siendo jóvenes, el pelilila y el de ojos azules, tenían un poco más de valentía de demostrarse de alguna forma algo de ese dulce amor que pensaran no existía en el otro, se podía observar.

Tenían que ayudarlos entre las sombras, para que nadie pudiera verlos.

Pararon los días, ya hacía casi tres meses que Mu había llegado, y se acostumbraba muy bien al entorno, no dejaba n un día en pensar de su progenitor, pero sentía que a poco su corazón lo estaba asimilando, la muerte de él.

Aunque Shaka le quería mantener la ilusión, compendia que es más doloroso tenerla, mas quería mantenerse ocupado.

Así que se interesó en una de las labores bastante importantes, pero solo tenía a un ser que las hiciera y era cansado para ella.

-¿Estás seguro que Shura te dejara hace esto?- La mujer de cabellos rubios cenizos atados en una coleta alta, ojos color celeste, y unas alas de grulla en su espalda.

-Mmmh- El pequeño lo pensó, sabia más o menos como era la reparación de las armas en este gremio, y sobre todo lo que se debía hacer para que lograran extra perfectas, tener que dar un poco de su sangre, por cada reparación.

-Con eso me has dicho todo- Ella volvió a su labor, bastante seria como era cuando estaba ocupada –Sera mejor que realices otra tarea pequeño, no deseo enfrentarme a la ira de Shura, que de por sí está enojado por llevarte a la ciudad la otra vez- Suspiro cansada, se daba cuenta de cómo el peliverde oscuro sobreprotegía al corderito, pero no podía hacer más.

-Pero… Yo… Quiero ser más útil… Por favor…- Suplicaba, en verdad quería ser de mayor ayuda al gremio que lo acogió, cuando estaba asolo pero sobre todo, deseaba ayudar más que nada al rubio, pues había que las armas de este se encontraban en reparación desde hace unos días, por el trabajo acumulado.

-Sera más útil en la cocina o ayuda a Afrodita a sus pantas, porque aquí… Tendrás que hacer trabajo más pesado y aun estas muy pequeño para eso- Podría parecer una fauno bastante amable y lo era, pero también sincera, reparar esas armas no era cosa de cualquiera.

-Por favor señorita Yuzuriha… Quiero… Reparara las armas del señor Shaka, para que este a salvo- Dijo su verdadero motivo, cerró sus ojos, y sus manos en puño, estando nervioso por decir aquello.

A ella le tomo de raro ese interés en ese Alfa humano, sabía que el corderito temía a estos, pero no con el rubio, al contrarió tenía una hermosa sonrisa a su lado.

Pronto se dio cuenta a lo que esto significaba, le dio una ternura inmensa, que este pequeño estuviera enamorado del segundo líder.

Sabia de esas leyes, pero para ella eran lo más absurdo, si tenía que ayudarlos a estar juntos, apoyaría sin importar que, incluso guardarle secreto que aún no se le confiaba.

Esperaba una respuesta, pues la fauno no dijo nada más, escucho como dio unos pasos, creyendo que lo estaba ignorando, estaba a punto de salir del lugar, sintiéndose de verdad miserable e inútil.

Más no espero lo que ocurriera.

Un mandil de herrero se le fue arrojado encima, quedando sobre los cuernos, dejando ver su rostro asombrado.

Ella acercándose a él, con un cincel y un martillo en cada mano.

-Si quieres reparara las armas, debes aprender a martillar y pulir de manera perfecta, afilar las que se necesitan, pero sobre todo…- Mostro el dorso de su muñeca, de donde estaba quitando una venda, dejando ver las múltiples cicatrices que exista en su piel –Debes estar seguro, de hacer esto, si tienes miedo, estas nervioso o te asusta, será mejor que lo pienses dos veces-

Se impresionó era obvio, esas cicatrices le traían recuerdos, aunque fueran en otra persona, era algo que le perturbaría por muchos años en su inocente mente.

Pero a veces cuando deseas hacer algo por alguien, para ayudarlo, demostrarle que significa algo para ese ser… Te infunde valor, confianza, el amor logra hacer tanto.

Lo sabía bien, conocía ese sentido de sacrificio.

Asintió, mirando a la joven fauno –Si, está bien…- Estaba asustado, pero se obligaba a si mismo hacerlo, solo quería ser útil para Shaka, que supiera que de verdad le agradecía lo que había hecho.

-Entonces, lo primero en hacer, tenemos que verificar que si tu sangre es apta para este proceso- Decía esto con tranquilidad, mientras iba por un cuchillo pequeño, pero algo afilado.

-¿Apto? Si no lo es… ¿No podré hacerlo?-

-Es un proceso en donde este líquido vital se tiene que acoplar a las armas, no cualquiera puede hacer esto- Lo miro atento, compartían una similitud aparte de ser faunos y era esos dos puntos en su frente, en el corderito de un color morado, en los de ella anaranjado –Puede que esto- Señala aquellas tikas –Sea una clave para saber si eres compartible o no- Sonrió, sosteniendo la mano del pequeño, aun siendo ella una hembra de su especie, se notaba ser más grande que él.

-Note que tenemos los mismos puntos, mi papá también los tenía y me conto que mi abuelo igual- Le contaba, sabiendo que aquel instrumento debería cortar un poco de su piel, para extraer la sangre.

Estando aun nervioso, sonrió, porque sentía que de esa forma demostraría lo que sentía, tal vez no tanto como quisiera, pero no sabía mucho en el tema, solo fue una idea de un joven inexperto y temeroso, peor con deseos de ser útil en lo que pudiera.

Sintió el cuchillo cortarle la piel, fue bastante suave, pero el dolor llego, la sangre escurrió un poco, dejando caer unas gotas, la joven ya tenía un pequeño recipiente debajo de aquella zona, para que no se desperdiciara.

Esto asusto obviamente al corderito, pero se hacia el fuerte en todo momento, empezó a temblar un poco. Pero ya había terminado, ella sabía cómo aliviar esas heridas, tenía siempre listo un poco de medicamento natural para que la función de cicatrización fuera bastante rápida, y la venda en dicha muñeca no faltaría.

-No tardaremos mucho en saber si eres apto- Sostenía aquel recipiente con cuidado, con la sangre del corderito, haría aquel proceso.

-¿Esto lo hace sola siempre?- Esta bastante intrigado.

-Sí, tengo desde que era una niña dentro del gremio, y cuando descubrí que era muy hábil para esto, ayude…- Suspiro con melancolía –Antes la sangre utilizada no era la que en verdad se necesitaba, pero no había de otra, cuando se descubrió que yo podía hacer esto por todos los medios, me convertir en la reparadora de las armas- Sonrió de lado –Es un trabajo importante, pero si es bastante cansador, lo bueno es que tengo siempre fruta fresca, para que no me desmayé-

-Espero poder ayudarte- Sonrió como ella lo hacía, los betas ya no le daban tanto pavor como antes, estaba tranquilo en el gremio, aun así evitaba a los Alfas cuanto fura posible.

Salvo que Milo a veces le gustaba estar cerca para hacer bromas a todos, y quería hacerse amigo del corderito para animarlo, más este solo se alejaba.

No paso mucho tiempo hasta que alguien llego a aquella herrería.

-Yuzuriha, sé que estas ocupada, pero necesito que repares mis armas- Noto la presencia del pelilila en aquel lugar, obviamente su corazón no pudo detener su latir con fuerza, la sonrisa que solo ese corderito podía sacar.

Izo aquella reverencia que Shura le enseño, demostrando que él también estaba feliz de verlo en a su manera discreta –Buenas tardes… Señor Shaka- Aun estaba nervioso, pero a poco se le pasaba.

-Hola Mu- Ese tono distintivo, que no cualquier Alfa hacia a la ligera, podría el Omega no notarlo, pero aquella Beta sí.

Se podría decir, que aunque fuera algo por respeto y las reglas, no quería que el corderito se inclinara ante él, al contrario sentía ese rubio que él debía estar a su disposición, para cuidarlo y protegerlo, ese instinto nato de quienes lleven esos genes dominantes.

Pero pronto noto aquella venda que llevaba en su muñeca derecha, esto no lo esperaba, abrió aquellos ojo lo más que pudo, frunciendo su ceño, sujeto el brazo del Omega, para ver más de cerca -¡¿QUÉ FUE LO QUE PASO?! ¡¿QUIÉN TE HIZO DAÑO?!- Elevar la voz de esta forma, no sería algo recomendable, para alguien que había sufrido de ese miedo desde pequeño, pero… No lo pensó.

-¿Eh?- Mu, no comprendía que le pasaba, verlo enojado era lo que menos quería, se estremeció por ese contacto brusco, que incluso quería retroceder, pero ya no quería temer, aun con todo ese miedo logro hablar –Yo… Yo… Quiero ayudar a la… reparación de armas… Y… Sé que la sangre es necesaria… Yo…- Su voz temblaba, como su cuerpo, pero quería mantenerse firme, con sus ojos verdes directo a los zafiros, eso sí que era una falta de respeto.

Shaka, no comprendía, ¿Cómo era que el corderito quería hacer ese trabajo? –Mu, pero… Tienes que dar tu sangre para eso, además que… Puede que no seas compatible y… Solo te lastimaras…- Sujeto con más fuerza aquel delgado brazo, con ganas de nunca soltarlo, pero… Estaba procesando lo que él menor quería.

-Se lo que tengo que hacer… Pero no tengo miedo, si eso me hace útil en este gremio- Su seguridad podría ir y venir, mas con el rubio lo mantenía más seguro.

Pensó en esto rápidamente, que su destinado tuviera que dar parte de su sangre en las armas, le parecía algo que obviamente no aprobaría, y lo dejaría en claro, su autoridad era primero después de todo.

Dirigió su mirada a la Beat, que se encontraba algo expectante a la situación –Yuzuriha, prohíbo determinadamente que Mu haga esto- Su ceño fruncido, aquellos ojos azules que denotaban enojo, aun custodiando la frágil mano con la suya.

Ella solo asintió tranquilo –Como ordene señor Shaka-

-¿Qué? Pero… ¿porque?- El corderito no entendía, por qué él no podía ser algo por el gremio y más por el rubio.

-Ya lo dijo, no quiero que estés trabajando en la reparación de armas, puedes hacer otras cosas, pero aquí nunca lo harás- Al decir esto, notar la angustia en su corderito, le comenzaba a remover su corazón, pero sería firme, le soltó la mano, para retirarse, sin darle más importancia a las protestas del menor.

-Espere… Por favor… Señor Shaka…- Él quería una explicación, de por qué no podía, así que valiéndole las reglas, dejo a la mujer de cabellos cenizos en la herrería y fue detrás del segundo líder, a la velocidad que sus piernas le daban.

Llamar de forma sonora sería mala idea, pero no comprendía por que se había enojado el otro, quería una explicación de por que actuaba así.

No tenía la condición de un Omega salvaje, por eso batallo para alcanzarlo cuando este se retiraba a paso acelerado.

Mas al lograrlo, le sostuvo parte de la ropa por la espalda, para detenerlo, estaba rompiendo varias reglas en una sola vez, pero debía siempre tener la serte de que no lo viera nadie que pudiera ser un conflicto.

-Por favor…- Trataba de recuperar la respiración –Señor… Shaka… Por favor…- Sus ojo suplicantes, querían encontrarse de los zafios.

-Mu, sabes que no debes corre por el gremio, tampoco alzar la voz en público- Le hizo falta la tercer aquel rompió, no tirar de la ropa de un líder.

-Por favor… Dígame… ¿Por qué no puedo ayudar en el gremio?- Pensaba como era posible que se le prohibiera algo, que quisiera hacer, podría ser solo un Omega que habrá sufrido, pero tenía un carácter que no se dejaría doblegar jamás, aun en contra de las situaciones.

-Si quieres ayudar en el gremio, será mejor en la cocina, limpieza o cuidar a los caballos, lo que sea menos estar dando tu sangre como si nada importara- Le hablaba de manera fría, pero no porque estuviera enojado con él, sino con el simple hecho de que este recibiera algún dañado le causaba mucha impotencia.

-¡YO QUIERO REPARARA SUS ARMAS!- Le grito esto, en verdad su voz suave no alcanzaría un tono tan fuerte como el de un Alfa, pero quería demostrar que él también debía ser tomado en cuenta, si quería hacer algo.

Esta sería la primera vez que alguien se le enfrentará y no era nadie más que ese corderito que estaba siempre tratando de cuidar, pero ahora le estaba demostrando que es más fuerte de lo que pensaba.

-¿Mis armas? ¿Por qué querrías hacer eso?- Le tomaba de raro y la sorpresa incrementaba al grado de que su mirada estaba fija en el menor, con tanta atención.

-Por qué quiero serle útil señor Shaka, usted me salvo…- Esta vez no lloraría, seria fuerte para que el otro viera que no necesitaba ser cuidado todo el tiempo, que podría hacer cualquier cosa –Así que… Quiero… Ayudarlo más- Bajo sus esmeraldas un poco –Sé que se tarda mucho la reparación, Yuzuriha tiene que hacerlo sola y si yo pudiera ayudarla, podría hacer que sus armas fueran las primeras en reparar y mi sangre seria solo para ellas- Estaba rojo por decir esto, ya que estaba declarando sus verdaderas intenciones inocentes.

Verlo así, aquellas suaves palabras que habían salido de esos delicados labios, le estremecieron, pensando en cómo el corderito en verdad quería ayudar, serle de mayor ayuda, incluso dando una parte de él.

La sangre era el líquido vital con el cual cualquier ser vivo necesitaba, pero Mu estaría dispuesto a dar parte de ello, con el único beneficio de que esas armas estuvieran bien.

No quería permitirlo, pero sería imposible ahora, pues negarle algo al menor le era sumamente difícil, pues nunca pedía nada que no fuera extraño.

El rescate de su padre, que podía ver que Mu había perdido esperanzas, pero él quería mantenérselas, aunque sea un pequeño destello haría lo que fuera.

Incluso si esto podía hacer que corriera algún peligro, conocía que este corderito no se daría por vencido, y buscaría la forma de hacerlo, después de todo siendo un Omega, más joven, con una apariencia angelical, le demostraba que se quería volverse fuerte y tenía ese valor en su sangre.

Se odiaría si algo malo le pasara, Shaka deseaba mantenerlo siempre a salvo, pero al final si eso pasaba, lo tendría encerrado por toda su vida, y no podía permitirse córtale las alas antes de que alguna vez volara lejos del encierro y soledad.

Lo amaba siendo su destinado, pero debía darle su espacio, podría ser un amor que deseaba brincar esa libertad que se le negó desde el nacimiento, pero quería protegerlo, era una constante lucha por sus sentimientos.

Amara a alguien a grado de que tendrías que sepárate de él, pero a la vez la necesidad y el deseo de solo que sea tuyo.

Suspiro, se cansaba de tener que guardar siempre las apariencias, de no poder simple y sencillamente abrazarlo, darle un beso y proclamar que era su destinado, y que nadie pensara en si quería en Mu como una posible presa de conquista.

No era el momento, las reglas, las consecuencias, ese corderito tendría la peor parte. Podría el soportar los castigos físicos, cualquiera si con ello no le pasaba nada a su amado, pero el gremio no se iría con juegos, en ese punto siempre se consideraba muy estricto.

Tuvo suerte que su padre no hiciera los votos, poder conocer al Omega que lo engendro a él y a su hermano mayor, pero al final estaba solo también, perdió a todos en solo un momento.

-Mu…- Un abrazo no significaría nada, pero en este momento quería hacerlo, siendo unos centímetros más alto, le dio aquella demostración de afecto puro, este correspondió, no se estremecía tanto, al contrario, con una sonrisa tímida y sus ojos cerrados, estaba en una seguridad tan grande.

Podrían quedarse así por todo el tiempo posible, no era malo, y estaban en un sitio bastante aislado, que muy pocos van al menos que necesitaran sus armas.

Sentir el pequeño cuerpo entre sus brazos, ese cabello lila que desprendía una fragancia muy suave, todo en Mu era simple y sencillamente perfecto.

Incluso se sentía culpable, por haberlo pensando en esos momentos de celo, en situaciones indecorosas, pero no lo pudo evitar y tampoco deseaba dejar esas imágenes en el fondo de su mente.

Si viera como esas tiernas mejillas se teñían de un color carmesí, lo más seguro que le valdrán las reglas y lo hubiera besado en ese instante.

Gracias a su sensatez no paso, pues… Un par de ojos antiguos los observaba, suspirando bastante pesado.

-Señor… Shaka… Por favor… ¿Me dejaría ayudar a Yuzuriha?- El no abandonaría su idea de ayudar más.

Suspiro, no quería soltarlo, pero debía verlo a los ojos, esas esmeraldas que estaban mando tanto y le hicieron falta en aquella visita al gremio Hades.

-Usa la mínima cantidad de sangre posible… Y solo tienes permitido usarla con mis armas- Se diría que sus celos se manifestaban en muchas circunstancias, no sería un loco por ello, pero incluso imaginar que ese líquido valioso cayera en otros armamento no lo permitiría.

Sonrió mostrando sus dientes, que brillante era su rostro con esa alegría genuina que se hacía cada vez más en sí, todos habían ayudado para que Mu fuera feliz.

-Sí, así lo hare, solo mi sangre será de ustedes- Tal vez se refería a las armas, pero aquello fue lo que salió de sus labios, una declaración algo dulce y torpe –Pero, si no uso mi sangre ¿Puedo reparar las otras? Como martillar, pulirlas, reparara, para que estén más rápido todas-

¿Porque era así de adorable? ¿Por qué aun después de todo el dolor, era feliz?

Quería pensar que él podría ser el motivo, pero su mente le decía que posiblemente no.

-Solo ten mucho cuidado- Esos ojos azules, fijos en ese pelilila, se atrevió de nuevo a tocar las suaves mejillas, quería contemplarlo toda la vida así, pero un presentimiento inundo sus sentidos, poniéndose alerta.

-Gracias señor Shaka, le juro que no lo decepcionare- Tomo la mano del rubio, para sostenerla con ambas suyas, quería más contacto con el segundo líder, pero era imposible aun para él, a darle un abrazo iniciado y los besos no sabía cuándo darlos, más aun no era necesario, hizo de inmediato la reverencia, rabia volver con la joven Beta –Con permiso, Yuzuriha ahora sabrá que si puede enseñarme, gracias- Sonrió de nuevo y separándose de Shaka, se dirigió de nuevo a la herrería.

Que dulce ser, un inocente Omega, en un mundo donde aquella luz que desprendía siempre alguien la quiera tomar, incluso el mismo lo quería hacer.

-Sabes lo que estas siendo es algo que pondrá a ambos en peligro- Esa voz ronca, antigua, pero incluso con preocupación en ella.

-Él no ha hecho nada, lo que has visto es solo mi responsabilidad- Dijo esto tan sereno y tranquilo, mas su seño estaba fruncido, que pensaran en hacerle daño al pelilila, no será la opción, él estaba dispuesto a pelear si era necesario, incluso constándole todo.


Buenos días, tardes, noches ¿Que hora es? ¿Quien me ha robado el reloj? ¿Como están mis terrones de azúcar? Yo ando bien terrones de azúcar, jajajajaja Dios este capitulo tan lindo, tierno, adorable y espero que les guste, por que la verdad me encanto, ya que esperaba mucho este momento, ya estaba pensado este momento desde el principio, de hecho ya estamos llegando a la mitad de la historia, pronto habrá mas salseo.

Saben que este fic es mas lento, pues por toda la situación que Mu paso, debe irse así, nunca forzar nada, trato de que sea bastante natural y fluya como un rió por rocas.

Estoy emocionada por que el avance en nuestro corderito esta siendo bastante fuerte, quiere ser útil de alguna forma, pero sobre todo por el segundo líder, Shaka tienes el corazón de un Fauno tan lindo y puro, no te atrevas a tocarlo aun, es chiquito e inocente.

Ahora les informo que este fic, pasara a los lunes de ahora en adelante, para que estén al pendiente.

Pregunta para conocernos mejor ¿Terror o comedia? ¿Que prefieren? Yo adoro reírme como foca con Epoc, pero soy mas inclinada hacia el terror, jajajajaja así que ese es mi voto.

Espero sus respuestas, comentarios y reclamos.

Pasemos a contestar los hermosos reviews que mis terrones de azúcar me han dejado:

Anonimus1000days: Si, Mucito bebe sabe leer a las personas, tiene ese sentido y sensibilidad que logra hacerlo, obviamente su personalidad verdadera esta saliendo a flote, pues el miedo esta desapareciendo gradualmente. De hecho si, escuchar esas historias, cuando sus padres estuvieron juntos, por que Shion sonreía, y Mu siempre fue su mayor tesoro, los momentos que podía abrazar a su padre, eran los mejores de su vida y Saga maldito aun tendremos cuidado de el, pues aun seguirá con sus horribles plantes.

Si, de hecho esa es la razón, Atena permaneció Virgen, así que los que tengan el titulo de lideres, deben permanecer así siempre. Pero recuerda, que aun que no se sepa Shaka tiene otra razón especial por la cual hizo sus votos.

Te desyemaste terrón de azúcar? esa cirugía es bastante dolora, pero era una mejor vida para su pequeño, ahora pues el dolor paso horribles momentos. Esta bien te doy el tenedor corta venas solo por este momento, por que Shura me dolió muchisisismo tanto. Lo siento mucho, el sufrimiento de Shura fue largo y tortuoso, la perdida de sus crías no nacidas, todo fue horrible, Aioros lo salvo y con Mu esta llenado el vació de sus crías, aunque sabe que no puede ser así, pero se ayudan mutuamente.

Se impuso desde la primera guerra, mas adelante sabrán existen los escritos que aun no se han revelado del todo. La historia de Aioros, pronto saldrá, pero tienes que esperar, sera bastante conectar con alguien.

Tamales que ricos ¿De que relleno?

Terron de azúcar, es que... Existe un anime, que no lo veas por anda del mundo, te insisto que no lo veas jamas por nada del mundo al menos que quieras sucumbir a la peversion, Boku No Piko, alli existe la referencia del cubito de hielo, demasiado yaoi, y demás, que tu ni debes ver estas chiquita. jajajajajaj

Los se aventarle un balde de agua al rubio, por andar de cochinote, pero el celo fue demasiado fuerte, por que esta ya conocido su destinado y pues desea marcarlo, esos instintos locos.

De hecho si, las miradas eran de deseo puro, Alone quería a Tenma de toda la extencion de la palabra, solo para el, si la muerte tenia que ser una opción, lo haría, por que de verdad lo quería, voy a tener que hacer un fic d ellos, me estoy inspirando tanto. kiaaaaaaaaaa va a la lista.

Shion: Preocupado* Dohko, no podemos hacer eso... Tenemos que salvar a Tenma.

Dohko: Asinete* Claro que si, pues de todo es mi alumno, y esa petición insana de Hades.

Alone/Hades: Mira con esos ojos de deseo al pegaso* Vamos Tenma, olvida todo esto y se mi consorte, te haré feliz y la tierra estará a salvo.

Tenma: Confundido* No, Alone... Despierta, esto no puede ser... Anda confundido*

Alone/Hades: Siempre estuviste dispuesta hacer un sacrificio por todos, si haces esto todos ganaremos, no tendrás que lucha mas, estarás a mi lado como lo prometimos, te haré feliz y Atena protegerá la tierra de todo mal.

Tenma: Se sonrojo nuestro niño* Alone, esto... No... ¿Como se que cumplirás tu promesa?

Alone/Hades: Con esto Lo besa en la boca*.

Shion/Dohko/Yato: Con cara de sorpresa*

Dohko: Enojado pues es su alumno al que están por profanar* Ahora si yo mato a este Dios maldito.

JAJAJJAJAJ Respetamos al rubio oxigenado, pero es que de repente nos burlamos.

Hasta hoy y hasta mañana terrón de azúcar.

Zukilove: Terrón de azúcar, me tenias preocupada, pensando donde estarías, pues hace bastante que no te leía. Imagino que era la escuela, que bueno que te reportaste, kiaaaaaa te extrañe.

Fueron varios lo que hicieron sufrir al buen Shura. La venganza pues... Te concedo permiso para darles una golpiza.

Mucito sera difícil que no sea tan apetecible, esta desarrollándose mas y su lindura no tiene limites, es un corderito precioso bebe.

Jjajajajaja morí con lo de aléjate satanás, Mu es inocente aun, así que no te acerques Shaka que esta chiquito, y no sabe todo lo del romance completamente le da miedo.

Asadito y milanesas napolitas. Que rico se escuchan.

Bueno mis terrones de azúcar, estos son los hermoso reviews, que me han dejado. Mil gracias por estar siempre al pendiente de mis fic's se los agradezco tanto.

En fin me debo despedir que ocupan la lap. Nos vemos mañana con un nuevo capitulo de Munzel. Ya mero llegaremos a ver a sus padres, jajajajajaja

Los quiero mis terrones de azúcar.

Ammu se va.