Nada de Katekyo Himan Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.


Sky's Mayhem

Capítulo 15: El Enigma De La Niebla Y Espejismo

Contrario a las creencias humanas, niebla casi nunca estaba solo, espejismo era su otra mitad. A veces uno se presentaba y el otro no, pero no eran solo uno como los humanos creían. No era solo niebla.

Ambos eran muy juguetones, muy bromistas. No había mucho que hacer y ver las reacciones de los humanos era entretenido. Niebla se encargaba de hacer la visibilidad casi nula, lo cual siempre frustraba a muchos y eso era divertido. Las caras que la gente solía dar eran entretenidas.

Espejismo no era tan abierta como él, era mucho más reservada y educada. Eso no quería decir que fuera menos juguetona, bromista, o sanguinaria cuando la situación lo ameritaba. Las bromas de espejismo eran más elaboradas, hacia ver cosas que no estaban. Niebla hacia el simulacro, hacia ver cosas que no estaba, hacía que la imaginación de los seres terrestres volara, pero no siempre.

Espejismo les hacía creer que había algo que en verdad no estaba, como agua, por ejemplo. Era divertido, a veces un tanto cruel. Pero niebla era igual. Eran tal para cual, eran gemelos, sabían lo que pensaba el otro, sabía lo que sentía el otro, y no necesitaban decir nada.

De los elementos del cielo, ellos eran unos de los más viejos. Nadie en verdad los entendía, y a ellos no les importaba. No hacía falta nadie más, se tenían el uno al otro y nadie más compartía su sentido del humor.

Luego llego cielo y todo cambio, y al mismo tiempo no lo hizo.

Cuando se declaró que hacía falta cielo, ninguno fue sorprendido en verdad le dio importancia. Sabían que tarde o temprano pondrían a alguien como su líder, porque fuera como fuera, eran un grupo y estaban descoordinados. Nunca salieron de sus funciones, incluso si se acercaban a romper las reglas, así que por ellos no era el problema.

Así que, como los demás, en verdad no le pararon metra a cielo. Cielo tampoco se impuso, no como tal. En la opinión de niebla, no habían elegido a un buen cielo y pronto lo reemplazarían. Ni siquiera sabían en que se habían basado para elegir a cielo de todas formas, ni hubo una presentación como tal.

Así que, cuando ocurrió el primer gran desastre, porque tormenta siempre fue fácil de molestar y lluvia casi siempre era el culpable y una vez que esos dos iniciaban trueno y rayo era despertado y lo hacía con el pie izquierdo, luego sol intentaba ayudar y solo hacia todo peor, y finalmente venia nube, quien solo agravaba la situación y la extendía, fue una completa sorpresa para niebla y espejismo oír la voz de un niño suplicar porque se detuvieran.

Más que suplicar, era casi seguro que cielo lo hizo inconscientemente, cielo uso su poder sobre ellos. Cielo tenía una habilidad especial, una que espejismo descifro mucho después. Cielo podía hacer que se llevaran bien, así los afectados no se dieran cuenta. Cielo también tenía un dulce carisma, era muy amable, y muy comprensivo también.

En cualquier caso, niebla y espejismo no tomaron bien saber que habían puesto a alguien tan joven comandando a otros entes mucho mayores que él. Niebla, porque no creía que un niño debería tener tales responsabilidades y porque no aceptaba que alguien tan joven fuera su jefe. Espejismo, porque cielo era demasiado joven para entender su puesto, sus poderes, sus responsabilidades y menos haciéndose cargo de alguien más. Niebla y espejismo concordaban que alguien debería de hacerse cargo de cielo y no al revés.

Ninguno de los dos fue sorprendido por el cambio que el nuevo conocimiento trajo al grupo. Al menos, poco después, tormenta tuvo un cambio de corazón.

Eso no evito que cielo vagara, probablemente aburrido e inseguro, y se encontrara con las bromas que niebla y espejismo hacían. Esa fue la primera vez que ambos oyeron a cielo reír, esa fue la primera vez que ambos conocieron a otro ente que disfrutaba de las bromas.

Así que sus bromas se convirtieron en más que una diversión para dos. A veces había casualidades, y cielo se ponía triste, pero no decía nada porque sabía que ese no era el objetivo de niebla y espejismo. A pesar de no decirle nada, de casi no hablar, cielo los conocía muy bien.

Ellos, en cambio, no conocían bien a cielo. Lo único de lo que estaban seguros era que disfrutaba de las bromas, de un buen espectáculo, como habían aprendido cuando cielo era solo un niño, y por ello aquí estaban.

- Que increíble… - Giotto tenía estrellitas en los ojos, y no estaba solo.

Cuando había oído que se presentarían dos magos esta semana de tierras lejanas jamás hubiera imaginado algo así. Hasta G había tenido que cerrar la boca y estaba más allá de impresionado. Ellos dos, juntos con Demon, quien estaba celoso mas no iba a decir nada. Para Demon, no había nada increíble en lo que estaban viendo, él podía hacer cosas mejores.

-… y ahora, mi querida Chrome les enseñara un truco sin igual. – El presentador, un tipo con cabeza de piña y pelo largo y un trajo muy elegante, anuncio con gran orgullo.

Extrañamente, el hombre tenía un ojo azul y otro rojo. El rojo tenia símbolos extraños. Además, el hombre hablaba y actuaba como si fuera dueño del lugar, como si el mundo estuviera en sus manos. Tomando en cuenta que tenía al público comiendo de la palma de su mano, el mago no estaba errado.

- ¿Listos? – La aparición de la mujer, en verdad apareció justo al lado del hombre, dejo a más de uno con la boca abierta. – Sería una lástima que no lo estuvieran. – Caminando lentamente, la mujer comenzó a destapar lo que antes se creían que eran muros, y eran solo espejos.

La mujer era una cabeza, más o menos, más baja que el hombre, pero de resto era muy similares. Los ojos, para empezar, eran de dos colores, eran casi los mismos ojos. Estos magos eran familia, tenían que ser hermanos. El pelo tenía la misma forma incluso, por no hablar del color. Era una mujer hermosa, eso no se le podía negar, era muy hermosa.

- Puedo hacer cosas mejores que esa… - Murmuro Demon con irritación ante la gente, ante sus amigos, encantados con los trucos de estos magos de segunda.

La mujer solo estaba jugando con su reflejo en los espejos. Hacía que algunos reflejos aparecieran, otros no, y todos con poses y expresiones distintas, que se movieran incluso. Nada más. Con sus llamas Demon podía imitar tal cosa sin problemas, no tenía ciencia. Estos magos eran ilusionistas como él, tenían llamas de niebla. Lo que ellos pudieran-

- ¿Acaso acabo de escuchar que puedes hacerlo mejor que nosotros amigo? – Demon dio un paso atrás ante el hombre que había aparecido justo en frente, muy divertido. Su sonrisa era muy burlona, y sus ojos destellaban con solo diversión.

- Si. – Estallo, al borde con todo.

- ¿Oh? – Su respuesta solo pareció hacer todo más divertido para este hombre. – Chrome, un competidor~

Demon sintió la mirada extrañada de sus dos amigos. No se dignó a mirarlos, o a explicarse. Podía hacer cosas mejor que estos dos. Si querían un espectáculo, podría darles uno mucho mejor que esto.

- Que bueno Mukuro. – La mujer sonrió de una forma muy complacida, y por alguna razón esto le dio mala espina a Demon. - ¿Qué les parece una competición entre nosotros y el novato?

¿Acababa de llamarlo novato?, ¿a él?, ¿a Demon Spade?

Giotto y G sudaron frio y se preguntaron qué mosca le había picado a Demon. Ambos hombres agradecieron que al menos los magos estaban tomando esto como un juego y no como una competencia de verdad. Los magos amaban molestar a Demon, eso era seguro. Si, incluso la dama, con su forma formal y educada de hablar.

Se turnaban, la mujer y el hombre, en hacer un truco y luego cederle el turno a Demon a ver si en verdad podía hacer algo mejor. Superación entre ellos. El par por diversión, se dio cuenta Giotto con una mueca. No era por el dinero, los magos no estaban haciendo nada de esto por el dinero, sino solo por la diversión. ¿Por qué lo decía?, porque ambos magos se habían vuelto más animados y más bien querían ponerse de uno a uno con Demon.

No iba a decirle a Demon que esos magos solo estaban jugando con él, no lo consideraban un reto. Le daría en el orgullo a su amigo y luego nadie lo aguantaría y quizás entrara en depresión porque Demon se creía uno de los mejores ilusionistas que podía haber.

Giotto, G, ni Demon notaron cuando ambos magos comenzaron a sonreír con mas que solo diversión. Ambos magos estaban tanto alegres como molestos. Frustrados.

Niebla y Espejismo habían notado que Demon tenía las mismas llamas que ellos, incluso si no sabía usarlas y no eran tan potentes o puras como las suyas propias.

Los gemelos nunca se esperaron que cielo fuera a bendecir a alguien con sus llamas, menos a alguien como Demon. Era frustrante no saberlo, y lo era más obtener esta pista, y no detectar a cielo en un acto que habían preparado especialmente para él.

Era un golpe en el orgullo, aunque ninguno lo admitiría en voz alta.