Nada de Katekyo Himan Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Sky's Mayhem
Capítulo 18: Un Cielo Molesto
-… lamento tío. – Asari bajo la cabeza, apenado, sin saber que más decir. Dijera lo que dijera, nada cambiaria lo que había pasado.
Su tío no dijo nada, en sus manos yacía Tulipán, o lo que quedaba de Tulipán. Había venido directo, muy asustado y también muy culpable. La felicidad de su tío al verlo se perdió por completo al ver lo que llevaba en manos. Su tío había tomado a Tulipán con manos temblantes, con horror en su mirar, y un incómodo silencio que Asari no sabía cómo romper.
- No, está bien Asari, está bien. – Asari levanto la vista, solo para conseguirse con un hombre que en verdad nunca había visto llorar antes, y que lo miraba de una forma inexplicable.
- Pero Tulipán-
- Asari, estás vivo. – Hubo gran énfasis en estas palabras, lagrimas cayendo con más rapidez.
Tulipán fue dejada cuidadosamente en la mesa y antes de verlo venir Asari estaba siendo abrazado con fuerza, como si la persona que hacia el abrazo temiera que ese fuera el ultimo. Por largo rato, nadie dijo nada. Nadie interrumpió. G, quien había llegado justo en ese momento, iba a devolverse como si no hubiera visto nada, pero no le dio el tiempo:
- Entra. - ¿Cómo desobedecer? – Me gustaría que estuvieran todos para oír lo que voy a decirles, pero confió en que les advertirán. – Asari trago pesadamente al entender la mirada ahora. Había un gran dolor no dicho en esos ojos, un gran pesar. – Asari, tienes suerte de estar vivo.
- Fue gracias a Tulipán, ella me salvo… - Y había recibido-
- Te salvo un hecho más que Tulipán, Asari. – Fue empujado a una silla, y G siguió el ejemplo antes de que su padre lo empujara a una a él también. – Te encontraste con Rain.
Recordaba el nombre. Recordaban el nombre. Su tío les había hablado de su familia, a petición de ellos. Pequeñas cosas nada serio. Rain era uno de los personajes que creían un tanto exagerados y tétricos. Con lo que vivió hace rato dejaba lo que su tío les había dicho como algo suave.
- Su nombre es Takeshi. – Su tío no los miraba al decir esto, estaba caminando en círculos. Estaba preocupado. – Él no es de molestarse y estallar como G, él te atacara e ira directo a tu cuello. Rain es un asesino natural, no siente culpa, remordimiento o satisfacción. Para él, ver a alguien muerto es como ver una muñeca. – Oírlo así…
- ¿Pero eso no significa que han venido a buscarte tío? – Lo decía porque: - ¿No estas feliz por ello? – No es que el estuviera feliz. No quería volver a ver a Rain en su vida.
- Por lo visto… - Asintió, pero no estaba feliz por ello. - ¿Qué hiciste?, Rain no va en busca de nadie sin razón.
Ante esto, Asari no tuvo más remedio que contarle todo a su tío y esperar no molestarlo o decepcionarlo por ello. En todo ese tiempo, su tío no dijo nada, tratando de controlar sus lágrimas. Lo dijera o no, la muerte de Tulipán y el casi perder a Asari no era algo fácil de digerir.
- No deberías de haberlo enfrentado, especialmente solo. – Fue un regaño, uno que había sonado antes y era uno para todos ellos. No estaba molesto. – Rain estuvo jugando contigo, así que… - Callo, cayendo en cuenta de lo que paso: - Es mi culpa, me reconoció.
- ¿Tío? - ¿En que podría…?
- Tus llamas, tus espadas, recuerda que los bañe en mis llamas. No son los mismos. – Sin dejar de caminar en círculos, agrego innecesariamente: - Lo reconoció, sabe que vino de mí. No iba a matarte, pero hubiera hecho cualquier cosa para que le dijeras todo lo quería saber. – Se detuvo, su vista cayendo a Tulipán. – Creo que de otra forma si te hubiera matado, Rain no siente nada por gente que no conoce, solo serias otro cuerpo más, pero Rain no se atrevería a maltratarte mucho porque sabe que me importas. A menos claro, que quisiera hacerme daño… - Su vista estaba fija en los restos de Tulipán al decir esto.
- No creo que supiera que Tulipán era tuyo padre. – G intento calmar la situación, pero Asari sabía que no funcionaria, mas no sabía por qué.
- Rain sabe perfectamente que amo a los animales, especialmente a los que vuelan. Esto no fue un error. – No había nada que pudieran decir ante esto, e incluso si lo hubieran hecho, había otras prioridades en la mente de su tío: - Alerta a los demás, Rain es peligroso. Si lo encuentran, aléjense. Si tienen un enfrentamiento con él díganle mi nombre, tráiganlo ante mi si es necesario. Podría matarlos de otra forma.
No se lo dirían, pero no podían creer que una persona como Rain en verdad fuera familia de este hombre que los había cuidado por tantos años. Alguien tan… frio con la vida con alguien tan amable y cariñoso… No pegaba. No tenía mucho sentido como tal.
El asesinato de Tulipán no fue bien recibido por nadie. Menos lo fue las órdenes del padre de Giotto y de G. Aun menos lo fue lo que casi le pasa a Asari, quien había sido curando y sobreprotegido por su familia. Nadie quiso comentar en el nivel de fuerza y destreza de Rain. Después de todo, Asari era un gran espadachín, el mejor de Vongola. Y Rain solo jugo con él.
Si ese era uno de los familiares del padre Giotto, ¿cómo serían los demás?
Por desgracia no demoro la respuesta. Lo único seguro es que nadie quiso comentarle nada al hombre sobre su familia, no quería verlos. Luego de lo de Tulipán, el hombre se había encerrado en su habitación y solo salía a la oficina a ayudar a Giotto con el papeleo y a la cocina a cocinar como un método anti-estrés.
Hasta el día en el que, tardíamente, el señor oyó lo del individuo con gran sed de sangre recorriendo las calles del pueblo, buscando cualquier desafortunado para masacrar. Y aquí estaban, viendo el inicio de otra posible masacre.
Ese debía de ser Cloud. Nadie más entraba con lo que veían. Desde las armas al peinado, por no hablar de la sed de sangre y la mirada de pocos amigos, y las llamas extremadamente densas que poseía. Eran como las Alaude, y hablando de Alaude…
- Creo que aquí estamos bien. – No querían dejar al señor solo. Familia o no, esto no se veía bien.
Alaude, el más fuerte de ellos, casi había sido asesinado. El señor era muy, muy rápido. De otra forma, quizás…
- Tsunayoshi… - Oh si, estos dos se conocían. Cloud parecía aún más rabioso ahora.
- Kyoya. – Y Tsunayoshi estaba extremadamente molesto.
No sabían cómo iría esto, Tsunayoshi no peleaba, no le gustaba. Había barrido el piso con todos ellos más de una vez, pero no era un monstruo como Alaude o Demon. La única razón por la que ese hombre barría el piso con ellos era porque solo se limitaban al uso de las llamas y Tsunayoshi las usaba en su contra efectivamente sin usar las suyas propias. Un combate como tal…
No creía que fuera a terminar bien para él hombre que los había cuidado por tanto tiempo, por eso y porque no querían perderlo no querían irse muy lejos. Cualquier cosa, podían tratar de entretenerlo o llegar a algún plan, así tuvieran que rogar…
No hacían nada ahora porque Tsunayoshi se enfadaría, y la ocasión no parecía querer su intervención...
Cloud se levantó y luego salió corriendo hacia Tsunayoshi, su objetivo obvio. El hombre de pelo marrón, a pesar de tener como dos décadas más que Cloud, fue ágil.
Si la situación no fuera tan seria, se hubieran reído de la sorpresa de Cloud al golpear aire. Eso no duro más que un par de segundos. Tsunayoshi esquivo cada golpe, con una gracia casi envidiable, con mimos movimientos y sin hacer ningún gesto de querer atacar. Si Tsunayoshi estaba contando con casar a Cloud, eso no iba a funcionar. Si era como Alaude, tomaría mucho tiempo en que lo hiciera.
- ¡Carajo! – Giraron la cabeza todos ellos, en espanto, al oír a alguien que ya conocían. Storm. – No pensé que fuera a venir ese idiota, y menos a… - Hayato, o Storm, frunció el ceño al ver a Alaude, quien estaba siendo curando por Knuckles en ese momento. Tardaría unos cuantos minutos en curarlo. – Siento llegar tarde, no sabía que ese idiota… - Negó con la cabeza, frunciendo el ceño. – Rhyonei debería de llegar en cualquier momento, estarás bien niño. – Esto, por supuesto, fue con Alaude, quien no lo tomo muy bien mas no dijo nada.
- Ma Ma, solo esta celoso. – Como si la situación no estuviera lo suficientemente mala… - No nos miren así, no dejaremos que nada les pase, Tsunayoshi no nos lo perdonara si les pasa algo. – Como si no hubiera intentado matar a Asari y a varios de ellos antes: - Háganle caso a G, el podrá protegerlos. Sera mejor que entre, se cómo manejar a… - Rain se detuvo, y luego de un momento, al oír un satisfactorio crack, era obvia la razón.
Eso no quería decir que fuera algo esperado. Por nadie. Ni siquiera el mismo Cloud.
- No pensé que alguna vez veríamos a Tsunayoshi hacer esto, kufufufufu… - Más de uno pestañeo ante la bandeja con aperitivos que fue ofrecido. – No creo que debamos intervenir, Takeshi. No a menos que quieras que Tsunayoshi te incluya en eso…
Con "eso", el mago se refería a lo que ahora era un giro dramático en la pelea. Tsunayoshi había tomado a Cloud de la cara en una de esas y lo próximo que Cloud sabia era que le habían dado un gran cabezazo, a lo cual le siguió lo que veían ahora: puñetazos y patadas, y Tsunayoshi las estaba acertando a pesar de que no eran frecuentes.
- Eehhh, igual creo que estará molesto de vernos. – G no fue muy sutil al señalar: - Porque cierto señor pensó que era buena idea usar sus espadas a cada provocación. – No había nada más que humor seco por esto por desgracia.
Cualquier respuesta que pudiera haber habido se esfumo ante otro sonoro crack.
- No sabía que papá pudiera pelear tan bien. – Comento Giotto tanto con horror como admiración.
Ninguno se perdió como la familia de quien los había cuidado por años giraron la cara tan rápido que debió de doler ante tal comentario.
