Nada de Katekyo Himan Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Sky's Mayhem
Capítulo 24: Sun
- No se cansa ni duerme, ¿cierto? – Ryohei no se molestó en fingir que no estaba oyendo. No era con él, pero tampoco fue dicho sutilmente. No era nada malo tampoco.
- No puede. – Mukuro tampoco estaba ayudando. – El sol siempre brilla, así no puedas verlo. – En resumidas cuentas, así era. – Esto no es nada para todo lo que tiene que hacer. – En eso, por desgracia, tenía razón.
Para toda su energía, no importa lo que hiciera como un ser terrenal, no gastaba casi nada. Era incomodo, como usar ropa muy ajustada o estar en un espacio demasiado angosto. No sabía cómo los demás le estaban haciendo, no sabía cómo Sky le estaba haciendo.
Sky, quien era el más grande de todos ellos. Quien abarcaba todo, completamente libre. ¿Cómo podía estar contento encerrado bajo una forma tan pequeña y limitante?, muchos de sus sentidos debían estar sellados, y si no mal recordaba Sky era un ente sensible. Estar bajo una forma terrenal, tan pequeñita y limitada…
- No es sano. – El cura suspiro y procedió a hacer una pregunta que en verdad nadie querría responder: - Si todo el tiempo estaba trabajando, ¿no es peligroso que está aquí?, quiero decir, ¿el sol no va a desaparecer del cielo o sí?
Moon, su hermana, era la que estaba sirviendo como sol y luna justo ahora. Pronto no podría con ambos, tendría que volver antes de que Moon no pudiera más. Ya habían pasado unos cuantos días, su hermana debía de estar preocupada y pensando en que algo debió de haber pasado y no cualquier cosa. Moon no iba a creer que todo era porque Sky estaba siendo terco.
¿Podría ser considerado esto como una pataleta?, ¿o parte de su fase rebelde?, aunque no era como si ellos pasaran por los procesos de desarrollo de los seres terrenales, así que esto era confuso. Muy confuso, tendría que preguntar a Hayato como podría considerarse todo esto más tarde. Ahora, si-
- Tsunayoshi… - A pesar de ser una queja, fue dicho con diversión y no realmente irritación como se esperaría.
- Te ha estado buscando desde hace rato. – La voz malhumorada de Storm le dijo que era más que solo un "rato".
También podía ser el hecho de que Sky le había saltado encima al cura y había enrollado sus brazos en un abrazo lo más alto que pudo: los hombros. Que hubiera ido hacia abajo gracias a la gravedad era otro tema y no cambiaba que Sky estaba siendo muy cariñoso con alguien que era solo un ser terrenal.
- ¿Ya es mi turno? - ¿Turno de qué? – Perdón, se me paso otra vez. – Si dijeran que rayos se perdió…
- Tienes al idiota ese de allí. – Storm era un…
- ¿A quién llamas idiota viejo prematuro? – Había muchas cosas que toleraba, pero no iba-
- Chicos… - Fue la advertencia, una con un falso tono dulce.
- Como decía, tienes a Ryohei, su fuerte es el combate mano a mano y creo que no tienes armas... – Una mirada no muy disimulada de arriba abajo al cura, como para asegurarse de que en verdad no tuviera un arma escondida que no conociera. – Creo que te conviene preguntarle.
Knuckles, por su parte, solo podía mirar a ambos hombres y luego al chico, Tsunayoshi en una apariencia mucho más joven que cualquiera de ellos, ante el cambio radical que había ocurrido solo por la advertencia del chico en sus brazos. Había creído que iban a comenzar a pelear como G y Asari o Demon en segundos.
Y había creído que Giotto era terrorífico cuando perdía la paciencia y mandaba a comportarse a todos con solo una frase. Mejor no mencionar cuando se enojaba. Su padre, Tsunayoshi, era peor. Nadie iba a creerlo esto, ni siquiera Giotto.
- No creo que se pueda. – Knuckles tampoco quería otro maestro. No le gustaba pelear, pero algunas cosas… - Es un tipo muy ocupado, ¿más bien no es peligroso que este aquí?, ¿cualquiera de ustedes?
- Pues-
- Es relativo. – Sky corto antes de que Sun o Storm pudiera desviar ese tema de conversación otra vez. – Depende de a quién te refieras.
Sky ya no sonreía y se había apartando un tanto, sus ojos adquiriendo destellos anaranjados. Nadie pudo detenerlo de explicar:
- Por ejemplo, tienes Ryohei, Sun, quien solo puede dejar su lugar por ratos a lo mucho. El sol siempre brilla, así que… - Ryohei no pudo evitar estremecerse ante la mirada furtiva que Sky le dio, diciéndole todo y nada al mismo tiempo. – Bueno, también tienes a otros como Lambo, Lighting, cuyo trabajo no es constante y no hay problema hasta tiempo después si deja de hacer su trabajo.
El cura había adquirido un tono pálido no muy saludable ante tales informaciones.
- Tú has tenido años aquí Tsunayoshi. - ¿Había caído en eso tan rápido?, pensó para si Ryohei con algo de preocupación.
- Nada ha explotado. – Sky tuvo el descaro de encogerse de hombros e ignorar la exclamación de Storm ante tal anuncio. – Mi trabajo, básicamente, consiste en asegurarme que ellos no se maten entre si y hagan su trabajo. – Lo que siguió bien podría haber sido una puñalada: - Pero como has podido ver, nada paso hasta que se dieron cuenta de que no estaba.
Esta era una afirmación difícil de contrarrestar. De hecho, Ryohei no creía que pudieran hacerlo, no con palabras. Al menos no él, nunca fue exactamente bueno con ellas. Aun así, había algo en lo que era bueno y en lo que Sky debería ser capaz de entender.
Dejo el muñeco de prácticas, asustando a varios gracias al cese de ruido. Sky ladeo la cabeza, sin entender, y no estaba solo, ante las palmas que se le estaban siendo ofrecidas para golpear.
No debió de sorprenderle que Sky solo juntara una de sus palmas en lugar de hacer lo que en verdad estaba ofreciendo que podía hacer.
- Estas enojado. – Suponía que tenía todas las razones para estarlo. – Sabes que entiendo más con golpes que con palabras. – Era mucho más simple, a su parecer al menos. - ¿Dímelo de una forma simple Tsunayoshi?, ¿sin tantas palabras de por medio? – Sky era muy blando como para decirles en verdad lo que quería, siempre preocupándose por otros primero.
Por unos segundos Sky solo lo miro sin entender, sin decir nada. Frunciendo el ceño, esos ojos se volvieron de ese hermoso color naranja que solo había visto dos veces si contaba esta ocasión, y lo próximo que sabía era que estaba atajando un puño.
- Más fuerte. – Pidió, reto, a pesar de que Sky no estaba siendo suave como pensó que seria.
Cumplió, Tsunayoshi le cumplió. No fue difícil adaptarse a la fuerza, ni a la agilidad. Golpe tras golpe, entendió el estilo de lucha más versátil para Sky gracias a su forma terrenal humana. Golpe tras golpe, entendió que quizás habían cometido un error, uno que inicio Hayato y los demás lo habían seguido, haciendo el error de todos.
- Más fuerte. – Volvió a repetir, seguro de que Sky podía hacer más de lo que estaba haciendo. – Más fuerte. – Sin apartar nunca la mirada de Tsunayoshi, sin apartar nunca la mirada del oponente. – Mas rápido, vamos. – Con razón había destrozado a Kyoya, pensó para si con una mueca interna. - ¿Esto es todo lo que puedes hacer?
La pregunta era para ver si eso podía provocar alguna respuesta física de parte de Sky. Con esto, por sí solo, era suficiente para saber que Sky se beneficiaria de estilos de combate mano a mano. No era, al menos en esta forma, físicamente fuerte o resistente para armas pesadas. No era lo suficiente alto o diestro para hacerse un maestro en el uso de armas de largo alcance.
- Eso es. – Felicito sin poderlo evitar, casi recibiendo la patada en la cara a pesar de que Sky solo estaba apuntando a sus palmas. – Mas rápido. – Porque sabía que ese era el fuerte de Sky. – Mas, más rápido.
Tenía la vista, en ningún momento había removido sus ojos de él, atento a los cambios de su oponente. Eso lo beneficiaba para cualquier forma de combate que fuera a emplear. Sin embargo, en esta forma terrenal, Tsunayoshi era delgado, ágil, rápido y flexible.
Pelear contra alguien así frente a frente, en combate cercano, era peligroso si los perdías de vista por un momento. El peligro no estaba en su fuerza, sino en su velocidad y en su adaptabilidad. Por tanto, si se quería sacarles provecho a esas cualidades…
- Debimos hacer esto hace mucho. – Sky no estaba feliz con ellos, estaba molesto, nada más. Eso pasaría, como todo lo demás. No había que preocuparse mucho por esto. – Con razón aplastaste a Kyoya, eres muy ágil y Kyoya está más que acostumbrado a nosotros que somos más lentos. – No pudo evitar reírse con ganas, sin notar la mirada calculadora de Storm y la preocupada del cura.
Por los momentos Sun solo podía estar feliz de poder compartir un rato con Sky, incluso si solo era para que Sky se desahogara un rato con él.
