Nada de Katekyo Himan Reborn me pertenece, solo la historia y uno que otro agregado que aparecerán más adelante en la historia.
Sky's Mayhem
Capítulo 29: Siglos Más Tarde
- ¿Tiene mucho que cayo? – Storm no podía evitar preguntar, haciendo una mueca para tratar de no reírse.
Cloud, claro, lo miro feo mas no dijo nada. Esto, por sí solo, decía que Sky no tenía mucho tiempo de haberse quedado dormido en la espalda de Cloud, acurrucando en la esencia de Cloud, una que le encantaba porque, según Sky, Cloud era el ser más suave y esponjoso de todos. Para Cloud esto era tanto un golpe para su orgullo como lo contrario, dependiendo de la situación. Justo ahora era lo primero, pero cuando Sky solo quería estar con él, pues… la situación cambiaba.
- ¿Lo noqueaste otra vez? – Storm no podía evitar preguntar, revisando a Sky por heridas y cortes de flujo en su esencia. Esas eran las formas más fáciles de discernir si tenía daño o no sin despertarlo. – Al menos ya te sigue el ritmo… - Y no tenían que buscarle la vuelta, sobornarlo como quien dice, para que aprendiera a pelear.
- No. – Cloud negó de todas formas, a pesar de haber hablado. – Logro sobrepasar el tiempo usual, lo deje descansar cuando comenzó a presentar fluctuaciones de energía. – Lo cual, todos sabían, no era buen síntoma con Sky.
- Ya veo. – Sky no reacciono ante los toques, profundamente dormido. Estaría así por varios días si lo que dijo Cloud era verdad. – La tomaremos suave por unas semanas. – Lo había hecho muy bien, Cloud podía pelear por días tranquilamente. – Rain encontró un lindo sitio a donde ir, lleno de guacamayos y gatos gigantes. – Cloud probablemente no iría, pero no decirle lo molestaría de sobremanera. – Arreglare las cosas para la otra semana, ¿crees que puedas mantenerlo contigo hasta entonces? – Era una pregunta tonta, juguetona.
Por supuesto que Cloud podría lograrlo, Sun se presentaría tan pronto Sky despertara, solo para asegurarse de que en verdad estuviera bien y si necesitaba otros cuidados para que sanara por completo.
Lo malo de pelear con Sky, de enseñarle a pelear, era que sufría diferente a ellos. Los signos de debilitación variaban entre ellos, pero iban con el nivel de potencia de sus habilidades y ataques, y cansancio general. Con Sky iba más en las líneas de cortes o irregularidades en el flujo de su esencia. Era, en un ejemplo tonto, como si Sun estuviera brillando como cualquier día y por unos segundos no lo hiciera o Moon le cambiara el puesto sin aviso alguno.
No entendían, y los otros grandes no sabían nada tampoco. Aparentemente eligieron a Sky demasiado joven como para siquiera saber su repertorio completo de habilidades y composición. Esto, por desgracia, tenía que ver con composición.
Tomando en cuenta que una de las habilidades de Sky le permitía prácticamente predecir o sentir cosas que no debería de saber, tanto en combate como en cualquier ámbito, debía de esperarse que muchas otras cosas fueran así de extrañas. Sky fácilmente podía dar con los puntos débiles de alguien o saber en dónde iban a darle en medio de un combate, y actuar acorde a este conocimiento. Era una habilidad aterradora así Sky dijera que era molesto la mayoría del tiempo y no era algo que pudiera controlar fácilmente.
Se le era molesto porque no sabía usarlo, y en gran parte de su existencia no lo uso apropiadamente. No era lo único, por desgracia.
- Storm, conseguí lo que me pediste. – Lighting no estaba muy feliz de haber sido despertado, pero ya que era para Sky se guardaba las quejas. - ¿Y Sky? – No lo veía en ningún lado. ¿Cómo se supone que iban a jugar si Sky no estaba por ningún lado?
- Durmiendo con Cloud. – Storm tomo los dulces. No eran más que energía cristalizada de parte de Star. Ella le daba a Sky casi todas noches estos dulces, especialmente después de un día difícil. – Mostro signos de interrupción de flujo.
- ¿Otra vez? – Si hubiera sabido que Sky podía sufrir de tales cosas bajo los entrenamientos de combate, jamás hubiera aprobado tal cosa.
- Duro más de lo usual, Cloud lo dejo descansar. - ¿Había superado su marca de 5 horas?, vaya. - ¿Has visto a los gemelos?
- Están abajo, molestando a un grupo de viajeros. – Era una lástima que Sky no estuviera para ver tal cosa, se reiría bastante. – Voy a dormir, despiértenme cuando Sky lo haga. – No tenía nada que hacer por los momentos.
- No hay problema. – Al menos casi nadie le pasaba por encima sin querer. O queriendo.
Rain no tardó en aparecer, algo apresurado porque se le hizo tarde. No obstante, al encontrar a Storm por su cuenta en lugar de estar con Sky, molestándolo y mimándolo como era usual, sabía que las prisas fueron por nada.
Storm nunca iba a aceptar que mimaba a Sky más de lo que debería. No estaba solo, pero era quien más se la pasaba con Sky, y Sky disfrutaba de la atención. Era visible, y rara vez bajaba. Si lo hacía, al menos decía a donde iría y si iba a visitar a alguien. Casi siempre era a Earth.
Si Sky solo quería explorar o pasar un rato con los animales, alguno de ellos lo seguiría. Sky no se molestaba por ello, incluso si les decía que no se lo iban a robar. Fuera posible o no, no lo iban a arriesgar. Una sola vez se les había escapado por más de una década, no querían una repetición.
- ¿Cloud? – Storm le asintió. Rain sonrió, aunque no era una sonrisa feliz. – Dime que no lo noqueo otra vez. – Cloud no era tan brutal con Sky como se creería, pero eso no quería decir que se le fuera la mano.
- Lo dejo descansar, supero su marca y mostro signos de ya sabes qué. – Rain sonrió mas, de una forma que nunca significaba algo bueno.
- Estoy comenzando a pensar que hay algo más allí que solo daño, Storm. – Rain no se molestó en suavizar nada: - No comenzó a mostrar esos signos los primeros siglos, ¿sabes? – Storm se contuvo a duras penas de rodar los ojos.
- El primer siglo será. – Eso y un poco más. – Tampoco duraba más que un par de horas y no era frecuente. – Aun no sabían con qué sobornarlo, cosa que no enorgullecía a nadie. – Si es algo fuera de lo regular, no sabría decirlo Rain. – Storm había mantenido un buen ojo en Sky, y eso lo sabían todos.
- He estado observando a los humanos. – El cambio de tema fue repentino, y extraño. La sonrisa afilada de Rain no era buen presagio. – Los que siguieron con lo de "Vongola".
- Sky lo hace, a veces. – Le daba dolor, porque para Sky ese había sido un hogar, y más que eso: era el legado que habían dejado sus hijos, uno que había sido arruinado. - ¿Que hay con ellos?, aparte de ir en contra de todo lo que Vongola fue fundada. – A ellos también le dolía, esos humanos habían cuidado de Sky y lo habían convencido de volver.
Aun ahora recordar la incertidumbre y el malestar de Sky al volver les dolía en el corazón. No podían olvidarla, porque Sky había llegado tratando de no llorar y tratando de pasar desapercibido. No había vuelto precisamente por querer.
- Mal o bien, esa gente utiliza un sistema parecido al de nosotros Storm. – Rain dejo de sonreír ante el asentimiento serio de Storm. – No solo ellos, hay pocos con llamas del cielo allá abajo. – Eran raros, y había variantes. Ninguno como Sky, para bien o para mal. – Todos ellos atraen gente, a otros con llamas distintas.
- No me estás diciendo nada nuevo. – Aun así, Storm no era fan de observar a los de abajo. Ninguno de ellos, pero Rain se había dado la tarea de revisar de vez en cuando.
- Quizás no. – Eso no cambio nada. – En fin, como decía, todos ellos atraen gente, Storm. No siempre termina bien, claro. – Algunos de esa gente con llamas del cielo eran monstruos. Usando la atracción que esas llamas poseían para obtener lo que querían, llegando a usar a otras personas como peones o simples herramientas, solo para mencionar algo. - ¿Has visto lo que les pasa a los que quedan solos o sus llamas son selladas? – Esto, claro, ocurría generalmente por un tercero según lo que había visto Rain.
- ¿Pueden quedar…? – Storm se cortó, sintiéndose como un idiota al decir la pregunta en voz alta.
- Generalmente por obra de terceros, pero sí. – Rain no miro a Storm al decir: - Esos cielos no terminan bien, Storm. Su mentalidad sufre, y no pueden usar sus llamas bien. El efecto es peor cuando es apartado de los que se juntaron con él o ella. – Apretando la mandíbula, aclaro: - Comienzan a mostrar signos de disturbio en su flujo de llamas, no pueden controlarlo, es una especie de conflicto interno. Si se les deja por mucho tiempo así o se les perjudica… - Rain no necesito terminar la oración. No hacía falta. Aun así, agrego: - Algunas derivadas, como las llamas de la ira, pueden provenir de esto.
- ¿Estas tratando de decirme que el problema podríamos ser nosotros? – Storm casi escupe esto, aunque era más por forzar las palabras a salir que por otra cosa. El asombro era enorme para Storm.
- Cuando niño no lo tratamos muy bien, Storm. – El recordatorio era como una cachetada. Lo serio de Rain no hacía más que asentar lo que decía. – Sky paso mucho tiempo solo. Y como ya sabemos, los humanos del elemento de Sky no les va bien así. – Conectando miradas con Storm, Rain sentencio: - Le hiciste un bien cuidándolo, pero no fue a larga duración Storm. Creo, si me permite decirlo, que el que Sky escapara no fue solo porque se sentía innecesario.
"Sino que también era una auto-defensa inconsciente", fue lo no dicho, pero perfectamente entendible.
- Es posible que estas cosas que está presentando Sky viene de hace mucho… - Rain paso por unos segundos, dudando al decir: - Quizás antes haya sido peor, quizás sea permanente, no lo sabemos y solo sale ahora al utilizar sus poderes y habilidades. Lo cual, si te recuero, nunca lo hizo antes porque no tuvo necesidad de ello. Podríamos haberle preguntado a Giotto y a los otros, estoy bastante seguro de que ellos podrían tener una idea de que hacer…
- Pues… - Esto vino luego de un par de minutos, dudoso. – es posible, técnicamente.
Storm se vio con una mirada tan afilada como una espada solo por ese pensamiento en voz alta.
- Los bendijimos. – Recordó cuidadosamente Storm. – Y Sky los bendijo con su entera esencia.
Eso, por más que quisieran negarlo, seguía siendo una fuente de celos entre todos ellos. Aun ahora, lo más que Sky les había dado era el toque fugaz de una parte de su esencia. Un toque, porque parecía creer que se ofenderían. Fugaz, porque no creía que fuera apreciado y no quería que le dijeran nada, así que siempre lo hacía como una despedida.
Una sonrisa maliciosa le dijo a Storm que Rain había caído en lo que se refería. No sería muy sencillo, pero, técnicamente, era posible.
