AN: Estoy de vuelta. Lamento la tardanza, el mundo conspira contra mi y no me deja continuar con mi escritura. Aun así, aquí estoy, con otro nuevo capítulo. Espero que disfrutéis este tanto como habéis disfrutado de los otros. Por cierto ¡muchas gracias por los comentarios! En serio, son el combustible que necesito para continuar.^^
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Capitulo 4- Naturaleza humana
Regulus no estaba muy seguro de cómo consiguió llegar al viernes sin perder la cabeza, pero lo hizo. Fingiendo que no tenía cicatrices en sus brazos donde supuestamente no deberían estar allí, actuó como si acabara de volver de un picnic con alguna idiota elitista y se presentó a todas y cada una de sus malditas lecciones, acumulando puntos como loco para su casa y ganándose la aprobación de todo el cuerpo de profesores.
Probablemente el único aspecto positivo de su tiempo como mortifago era su increíble talento para ponerse una máscara encima y aparentar que nada malo ocurría. Después de todo, uno no podía simplemente ponerse al extremo receptivo de la varita del señor oscuro y temblar como un cachorro asustadizo. El autocontrol había sido la primera lección que Regulus había aprendido de buena gana y solo eso lo salvó de muchas torturas indeseadas..
El único que no se tragaba su actuación era Hyacinthus. Quizás, porque había estado allí la noche en la que Regulus casi había roto la puerta de cristal del baño cuando había huido a su habitación. Y quizás, también, porque había visto la fea herida que tenía en la mano y lo había arrastrado hasta la enfermería para que lo curaran.
Madame Pomfrey lo había mirado con el ceño fruncido en desaprobación cuando le dijo con todo el descaro del mundo que había estado manejando sin cuidado el cuchillo de cortar ingredientes para su clase de pociones. La medimaga le había dado una pomada con base de Dittany y le había vendado la mano, apremiándole a no intentar nada parecido de nuevo. Regulus había evitado adrede los ojos suspicaces de su compañero mientras le aseguraba a la amable mujer que no estaba en sus planes hacer nada parecido de nuevo.
Hyainthus, gracias a Merlín el milagroso, no ahondó en lo que había ocurrido ese día ni hizo preguntas incomodas. En cambio, se limitó a observarlo como un halcón en plena caza, esperando el momento en el que Regulus resbalase para poder confrontarlo con todas las pruebas sobre la mesa. Hubiera sido divertido verlo tratar de resolver el puzzle que eran su actitud y acciones, y si su secreto no fuera tan privado incluso podría haberse planteado compartirlo con el chico, pero por desgracia los esqueletos que Regulus guardaba en su armario no eran sino terroríficos, y solo pensar en su exposición lo arrojaban a una crisis nerviosa que requería una buena dosis de poción tranquilizante para sacarlo de ella.
Sin embargo, incluso cuando él había decidido ignorar sus problemas, estos no desaparecieron. El viernes por la tarde, mientras leía en uno de los sillones de la sala común, Narcissa se acercó a él.
"Regulus, Tía Walburga me ha hablado, parece preocupada por tu falta de cartas" le dijo ocupando el sitio a su lado.
Un pequeño estremecimiento lo sacudió. Narcissa no se dio cuenta de ella y Regulus se removió en su sitio, tratando de camuflar su reciente incomodidad.
"le escribiré pronto, Cissy. Lamento que te haya molestado por eso." le dijo con un toque de arrepentimiento en su voz.
Narcissa negó con la cabeza y su cabello rubio se sacudió sobre sus hombros.
"cualquier cosa que involucre a mi primo favorito no es ninguna molestia, sin embargo el tema ha despertado un poco de curiosidad en mi. Pensé que estarías impaciente por contarle a tu madre tus logros durante esta semana"
Regulus la miró sin comprender.
Ella rio.
"oh, querido, sabes a que me refiero. Todos han estado hablando de tu magnifica exhibición de talento durante estos días. Incluso Lucius se ha mostrado satisfecho con tu comportamiento."le dijo con un toque de complicidad en la mirada.
Regulus fingió sentirse halagado y se tragó todas las contestaciones que se le ocurrieron para esa ultima afirmación.
"me he sentido inspirado, eso es todo" repuso con modestia.
"las nueve musas deben de estar sonriéndote" comentó ella mientras alisaba la tela de su túnica de primera calidad y se ponía en pie.
"puede ser" o quizás, se dijo con un toque de humor, riéndose a sus espaldas.
"en todo caso, escríbele a tu madre. Estoy segura de que le alegrara saber de ti" dijo y se marchó para unirse al grupo de chicas que la esperaban en la puerta.
'Escribele a tu madre', como si fuera tan fácil.
Dejó escapar un suspiró derrotado y cerró su libro con un poco más de fuerza de la que pretendía, atrayendo la atención de un grupo de segundo. Les envió una mirada fría y estos voltearon la cabeza con rapidez.
Supuso que podría. No era tan complicado. Solo tenía que escribirle una maldita carta. Lo había hecho antes; no había nada nuevo en ello. Simplemente tendría que elegir cuidadosamente lo que le contaba. En el pasado había cometido el error de transmitirle todo lo que ocurría en su vida dentro de los muros de la escuela y eso le había acarreado muchos problemas a la larga. Y no solo a él. Se avergonzaba de ello, pero muchas de las discusiones que Sirius había tenido con sus padres habían sido porque Regulus no había mantenido su boca cerrada sobre el comportamiento indecoroso de su hermano en la escuela.
Eso es se dijo con resolución. Mientras no hablara de Sirius y mencionara una o dos veces algún insulto hacia los nacidos muggles todo estaría bien. Su madre estaría satisfecha con él y no metería en ningún apuro a su hermano. Todos ganaban.
Sintiéndose más resuelto abrió de nuevo el libro y prosiguió su lectura.
A la mañana siguiente, lo primero que hizo fue levantarse y escribir la carta. Después de varios borradores dio con uno que le pareció bastante aceptable.
Querida madre:
Me disculpo por mi tardanza, el colegio me ha absorbido por completo y he perdido la noción del tiempo.
Te alegrara saber que me he acomodado con facilidad a las clases y a nuestra casa. Estoy orgulloso de poder estar aquí, donde todos nuestros antepasados han dejado su huella. Espero poder hacer lo mismo.
De todas mis asignaturas creo que pociones es mi favorita. El profesor Slughorn ha comentado que tengo talento en su rama y muchas veces me ha hablado de las habilidades tuyas y de padre en su clase. Estoy deseando avanzar más en el temario y tener la oportunidad de probarme a mí mismo.
También te interesara saber que he hecho amistad con un chico de mi curso, Hyacinthus Gamp. Es inteligente y aplicado, y tenemos ideas afines. Creo que será una buena influencia.
Espero que tu y padre os encontréis bien.
Atte. Regulus
Releyó la carta varias y tras no encontrarle ninguna falla la dobló con cuidado y la metió dentro de un sobre. Cuando llegó a la lechuceria se preocupó se escoger una bien pomposa y educada. Su madre era capaz de hechizarla en el sitio si le enviaba un pajarraco desordenado. Encontró una arisca y con aires de grandeza que le pareció perfecta. Le entregó la carta y la lechuza emprendió vuelo con una ultima mirad altiva.
Sintiendo como si un peso se hubiera liberado de sus hombros bajó a desayunar, encontrándose a mitad de camino con Hyacinthus, quien parecía estar buscándolo.
"ah, aquí estas" dijo cuando lo vio bajar por las escaleras uniéndose a él hacia el comedor "no he podido encontrarte por ningún lado"
"lo siento, tenía que enviar una carta, ¿querías algo?"
"estaba pensando en el trabajo de flitwick, es para el lunes y preferiría hacerlo hoy que mañana"
"me has leído el pensamiento. Podemos ponernos después de desayunar, no creo que nos tome mucho tiempo"
Hyacinthus asintió. Tomaron sus sitios de siempre, cerca de las puertas y enseguida cayeron en un cómodo silencio. A Regulus eso era lo que más le gustaba de su amistad con el niño rubio. No había ningún tipo de necesidad de hablar o de comentar nada; los dos eran bastante parecidos en ese aspecto. Si algo tenía que decirse lo decían, pero no rellenaban el silencio por que si. Regulus había odiado en el pasado la obligación forzosa de tener que participar en conversaciones que no le interesaban.
Desafortunadamente, no todos parecían obtener el memo.
"Black, Gamp, ¿que hacéis aquí?" Badley Barlow apareció por entre las estanterías, mirando por los lados con aspecto fugitivo.
"Trabajo de Flitwick. ¿tu?" le contestó Regulus, ya que había visto por la mirada de desdén de Hyacinthus que este no se iba a tomar la molestia de reconocer la presencia del recién llegado.
Barlow arrugó la nariz al ver los pergaminos en la mesa, pero rápidamente miró por encima del hombro y se sentó en una de las sillas disponibles delante de ellos.
Con aspecto misterioso se inclinó hacia delante.
"es una apuesta que tenemos con los tejones. A ver quien puede escabullirse de Madame Pince por más tiempo"
Hyacinthus puso sutilmente los ojos en blanco , pero Barlow que los estaba observando para ver sus reacciones lo captó.
"¿algo que comentar, Gamp?" inquirió con un gruñido. Sus ojos que hasta hacía un momento habían brillado con diversión se estrechaban en rendijas, como una especie de animal salvaje preparado para saltar sobre su presa.
Hyacinthus terminó de escribir y levantó la mirada brevemente. Parecía casi aburrido.
"No mucho, solo que has perdido la apuesta"
Regulus carraspeó ante la mirada desconcertada del muchacho y le señaló discretamente su espalda.
Madame Pince, se brazos cruzados, lo miraba con expresión severa.
"Venga conmigo señor Barlow, ya que tiene tantas ganas de estar en la biblioteca creo que podemos encontrarle alguna utilidad a su tiempo. Y vosotros dos, menos charla y mas movimientos de pluma."
Lo vieron marchar con la mirada furibunda y prosiguieron su trabajo como si nada hubiera ocurrido.
Ni un minuto después, Integra Selwyn y su grupo de amigas entraron en la biblioteca hablando excesivamente alto para el gusto de Regulus y de Madam Pince.
"¡Bajad el tono, esto no es un salón social, por el amor de Merlín!" las regañó, apareciendo por una esquina de las estanterías. Barlow asomó la cabeza también, en los brazos tenía unos libros que parecían estar echando humo, moviéndose agitadamente como si quisieran escapar.
Las muchachas se miraron entre ellas y se hicieron callar las unas a las otras, soltando risotadas tontas en el proceso. Regulus intentó ignorar esto y volver a su redacción sobre los usos del encantamiento incendio.
Unos pasos rápidos se escucharon desde el pasillo y Fawley y Lancaster entraron corriendo, persiguiendo una rana de tamaño anormalmente grande que croaba fuertemente. Las niñas soltaron chillidos y risas al verla y Barlow, cansado finalmente de los libros los dejó caer al suelo y estos comenzaron a dar saltos por el piso, mientras dejaban escapar nubes de humo espesas.
Eso fue el colmo para la bibliotecaria.
"¡FUERA TODO SLYTHERIN, SI NO SABÉIS COMPORTAROS NO ENTRAREIS A MI BIBLIOTECA DE NUEVO, FUERA!"
Hyacinthus estaba listo para hechizarlos en su sitio.
"cerebros de doxy, eso es lo que tienen allí arriba" se quejó mientras caminaban por los pasillos.
"oh vamos, eso no es justo para las doxy" le respondió él con diversión. Si bien a él también le molestaba el comportamiento irrespetuoso de sus compañeros, había tenido siete años para acostumbrarse a ello.
El rubio soltó un resoplido divertido. "muy cierto"
Doblaron uno de los pasillos solo para toparse de bruces con alguien. Quien fuera que fuese contra quien chocó Regulus, estaba sosteniendo más libros de los que podía, porque todos ellos cayeron al suelo junto a la persona, quien dejó escapar un gruñido molesto.
"¡sev! ¿estas bien?"
Regulus, quien también había caído hacia atrás, y que se encontraba levantándose con la ayuda de Hyacinthus, levantó la cabeza ante el sonido. Reconocía esa voz.
Sacudiendo su túnica miró a la pareja. Lily evans, sintiendo su mirada, levantó la vista desde donde estaba ayudando a su amigo a ponerse en pie y una mirada de reconocimiento y alegría pasó por sus ojos.
"¡Regulus! No te he visto desde la clasificación, ¿cómo estas? ¿quien es tu amigo?" dijo con una sonrisa amigable.
Regulus sonrió cortésmente, sintiéndose inexplicablemente cálido con el hecho de que ella lo hubiese saludado con tanta normalidad y felicidad. No creía recordar la ultima vez que alguien se había alegrado tanto de verlo.
"He estado bien, gracias por preguntar. Este es Hyacinthus Gamp, Hyacinthus, esta es Lily Evans, de segundo año"
Hyacinthus no mostró reacción alguna ante el apellido muggle y estrechó la mano que la niña le ofrecía con total naturalidad. Si era fingido o no, Regulus no pudo decirlo.
"Encantada de conocerte. Supongo que ya conoces a Sev ¿no?"
Snape, quien se había mantenido al margen recogiendo sus libros con expresión de piedra, levantó brevemente la mirada y les dio un asentimiento.
"Dejame que te ayude con eso" se ofreció Regulus, agachándose para recoger unos tomos de pociones.
"No hace falta" dijo el chico, con un tono bajo y cortante.
"Insisto. Ha sido también culpa mía"
Snape lo miró de reojo pero volvió la vista abajo y se encogió de hombros. Viendo esto como un visto bueno Regulus fue amontonando los libros en una pequeña pila. Eran muchos.
"No quiero entrometerme, pero ¿en segundo necesitáis tanto material de investigación? Parece un poco excesivo" le preguntó inocentemente. Obvio que sabía que todo esa lectura no era ni por asomo lo que les exigían en segundo curso, probablemente era para el propio interés de Severus; El hombre siempre había sido un interés inhumano por las pociones. Eso lo había llevado a ser reconocido como un ilustrado en la materia, incluso por el señor oscuro. Esa había sido una de las principales razones por las que dentro de las filas había sido tan bien considerado, incluso con su origen de nacimiento en cuenta.
El chico se lo pensó uno segundos antes de responder.
"Los leo porque quiero" le dijo y lo hizo sonar un poco desafiante, como si estuviera convencido de que Regulus iba a burlarse por ello.
"¿y los entiendes todos? Eso es asombroso, debes de ser muy bueno en pociones"
Severus lo miró un poco desconcertado. No parecía que supiera como reaccionar ante un halago.
"creo que son muchos libros para que los lleves solo" dijo, cambiando de tema al notar la incomodidad en el rostro del niño.
Lily, que hasta ese momento había mantenido una conversación cordial con Hyacinthus, se interrumpió para mirar a su amigo con molestia.
"le ofrecí llevar algunos, pero se negó. Niños y sus egos masculinos" dijo con exasperación.
"¿a donde vais, de todos modos?" les preguntó el rubio.
"a la biblioteca, Sev tiene quiere devolver estos libros"
Regulus hizo una mueca.
"¿que? ¿que pasa?"
"bueno, tu puedes ir, pero Madame pince a vetado la entrada de todo los Slytherin por hoy"
"¿Que? ¿por qué?" preguntó Severus, poniéndose en pie de un salto. Parecía casi alarmado por la noticia.
"uno bobos de primero haciendo más ruido del que deberían. Madame pince se hartó y nos echó a todos"
Severus dejó escapar una maldición muy decorativa y Hyacinthus levantó las cejas impresionado. Evans envió una mirada recriminadora y exasperada a su amigo.
"¿y ahora qué? Has venido cargando con estos libros desde la sala común, y hemos quedado con Slughorn en diez minutos. Tendremos que volver deprisa o si no nos perderemos las lecciones extras." dijo, sonando nada complacida.
Snape miró la pira de libros con molestia. Él tampoco parecía muy emocionado con la idea.
Hyacinthus intercambió una mirada con él y asintieron.
"nosotros vamos para allá ahora. Si te parece bien podemos llevarlos nosotros" se ofreció.
Lily los miró con agradecimiento, pero Severus se mostró reticente. Sin embargo, un codazo de su amiga pelirroja y terminó por aceptar.
"Gracias a los dos" le dijo Evans y volvió a codear al pelinegro al ver que este no decía nada.
"si, gracias..."les dijo un tanto incomodo, sin encontrarse con los ojos de ninguno.
Se despidieron de los dos y recogieron los libros. No pesaban tanto como parecía pero si que era un trasto caminar con ellos. Bajaron hasta las mazmorras y caminaron por el largo pasillo que conducía a las puertas de su sala común. antes de poder llegar alguien se topó con ellos y los libros cayeron una vez más al suelo.
"las bolas de Merlin" masculló Hyacinthus, perdiendo su decoro, algo que hubiera sido muy gracioso si no fuera porque los causantes de ello eran su hermano y sus amigos, saliendo de una de las habitaciones vacías con caras de haber estado tramando algo.
Regulus hizo contactó visual con su hermano por apenas unos segundos antes de agacharse y comenzar a recoger los libros. Rezó para que se fueran y siguieran con lo que fuese que estaban haciendo, pero como siempre sus plegarias no fueron escuchadas.
"Oh, mira Sirius, tu hermano" dijo Pettegrew, como quien acaba de ver pasar al perro del vecino.
Hyacinthus detuvo su tarea de recoger los libros caídos y se centró en el grupo. Su mirada viajó por todos ellos hasta dar con su hermano. Algo parecido al interés cruzo su rostro y cuando siguió con su labor sus movimientos se volvieron lentos y pasivos. Regulus quiso suspirar. De todos los momentos posibles, Hyacinthus tenía que elegir ese para intentar averiguar más sobre él.
"Si, gracias Peter, no somos ciegos"
Regulus rápidamente se puso en pie con todo los libros en sus brazos y evitó mirar al grupo mientras esperaba a que Hyacinthus apurara el ritmo. Su amigo desgraciadamente no parecía saber lo incomoda que era esa situación para él, o al menos Regulus esperaba que no lo supiera, quería creer que el chico no estaba siendo deliberadamente cruel al respecto.
"oye bebe Black, ¿que son todos esos libros?"
Por supuesto, Potter.
"solo son libros"
"eso ya lo veo, ¿pero para qué?"
Bendito Merlin, ¿por qué el muchacho tenía que saberlo todo? Sin querer parecer un imbécil al respecto, se encogió de hombros con indiferencia.
"Son de un compañero de casa, solo le estamos haciendo un favor" dijo tan casualmente como pudo.
"o sea que ahora eres el chico de los recados de alguien"
Regulus se tensó. Sabía que iba a pasar eso. Su hermano no iba a desaprovechar la oportunidad para meterse con él. Si bien era algo infantil de su parte, Regulus realmente no podía reprochárselo a Sirius. Regulus había sido un idiota con él hasta hacia solo unos días atrás, antes de llegar a Hogwarts. Su hermano tenía mucho que desquitarse con él.
Pero eso no significaba que le gustara recibir todo ese machaque emocional, ni que mucho menos quisiera que otros lo presenciaran.
Por Salazar, realmente tenía que arreglar las cosas entre ellos pronto, o iba a repetir el mismo error que su yo pasado.
Su falta de respuesta solo molestó más a su hermano. Apretó la mandíbula y con el ambiente de reina del drama que tanto lo caracterizaba pasó por su lado y se alejó. Pettegrew lo siguió enseguida y Remus le envió una pequeña sonrisa compasiva antes de marcharse también. Potter, muy a su desconcierto, se quedó.
"escucha, bebe Black, sé que no es mi lugar decirlo, pero...bueno, mira, Sirius me ha contado sobre ti y vuestra familia. Y te aseguro que antes de conocerte pese que ibas a ser un idiota del tamaño de Malfoy, pero ahora..." se interrumpió a si mismo y pareció luchar con las palabras. Al final sacudió la cabeza y suspiró "Sirius puede ser un poco...Sirius, pero no te detesta tanto como lo hace ver. Deberías intentar, no se, hablar con él, resolver lo que hay entre vosotros."
"¡James! ¿vienes ya o necesitas que te recojamos con una escoba?"
Sirius se paraba malhumorado de brazos cruzados al final del pasillo. Potter dejó escapar una risa y le dio una palmada amistosa en el hombro a Regulus antes de reunirse con su amigo.
El menor de los Black se quedó unos segundos perplejo. ¿acababa de recibir un consejo de Potter? ¿Potter? ¿el mismo idiota que tanto odiaba? ¿el traidor de sangre que le robó a su hermano? ¿ese Potter?
Un pequeño carraspeó lo trajo de vuelta.
"Black, sácale una foto o pídele su numero de flu, pero vayámonos ya, quiero deshacerme de estos libros cuanto antes"
Hyacinthus se paró dignamente a su lado. Parecía muy satisfecho consigo mismo, considerando que había tardado intencionadamente más de cinco minutos en lograrlo.
Regulus asintió lentamente, todavía confuso con lo que acababa de ocurrir. Luego, cuando ya habían llegado a la sala común, el significado de las palabras de su amigo llegó a su cerebro y solo pudo atinar a farfullar indignado y ponerse más rojo que el huevo de una ashwinder.
AN: Hasta aquí el tiempo ha corrido relativamente lento, pero a partir del capítulo que viene comienza la historia a moverse un poco más de prisa. Primero tenía que asentar el tono.
y ya sé que muchos tenéis opiniones encontradas con Sirius, pero quiero pediros un poco de comprensión con el personaje y un poco de paciencia. Puede que ahora su comportamiento con Regulus se vea como el de un simple bully, pero razones de más tiene para ser así (jujuju, spoilers). La relación entre los dos es complicada en el mejor de los casos, y es una relación que estoy deseosa de explotar.
Con esto me despido. Hasta la próxima^^
