La calidez que me haces sentir
Sakura se encontraba murmurando a ratos mientras trataba la pierna de Sasuke, quien seguía pidiéndole que le hablara.
—Sakura... por favor.
—Necesito concentrarme.
La ira de Sakura se podía sentir a kilómetros de distancia y Sasuke no sabía qué más hacer para calmar el enojo de su compañera, después de todo, había sido su culpa.
—Sabes por qué lo hice —intentó dialogar, pero los ojos jade dejaron en claro que no quería seguir escuchando sus excusas— Sakura —con cuidado, Sasuke posó su mano en el vientre de ella, ya estaba más grande— Ahora ya no eres sólo tú.
El azabache la miró con ternura, intentando apaciguar las emociones de su mujer. Sin embargo, algo llamado hormonas... atacó.
—¿Y por eso arriesgaste tu vida? ¿Crees que no puedo seguirte el ritmo y por eso haces las misiones tú solo? No soy una carga ni nada parecido. Y ahora tú estás herido porque decidiste por mí.
La ninja se puso de pie, no quería seguir tocando el tema, menos con él herido.
—Por ti y por el bebé —Sasuke se puso en pie como pudo, tomando la mano de la pelirrosa en el acto— Sakura... —volvió a llamarla mientras apretaba con gentileza la mano ajena.
Su intención nunca había sido que ella se sintiera de esa forma. Pero el miedo que sentía de perderla a ella y al bebé era más fuerte, y lo hacía actuar sin pensar.
—Somos un equipo, Sasuke-kun —sollozó la pelirrosa entre dientes. Sakura se sentía frustrada. De nuevo no era capaz de hacer algo útil por él. Nuevamente se quedaba atrás, como cuando era genin. El no poder hacer nada, más que esperar, la desesperaba—. Pero me estás tratando como si no lo fuéramos.
No había momento alguno en que no odiara a sus hormonas de sobremanera porque ya se encontraba llorando amargamente. Su parte racional lo entendía a la perfección, pero su corazón no, y por eso latía dolorosamente.
Sasuke mordió su lengua antes de girar a Sakura y abrazarla con fuerza, no iba a dejar que siguiera sintiéndose así.
—Lo somos... —murmuró cerca de su oído— Siempre has sido mi compañera, Sakura.
Se separó un poco sólo para besarle la frente mientras le limpiaba las lágrimas. Sakura miraba con tristeza al azabache mientras éste le seguía acariciando el rostro con gentileza.
—Eres lo más importante que tengo. Tú y nuestro bebé son lo más importante para mí, Sakura.
Los ojos de Sasuke se tiñeron un poco más oscuros al recordar fragmentos de su pasado. La matanza de su clan, el conflicto con su hermano, todo lo que Itachi hizo por él, siempre era algo que oscurecía su corazón. Eran memorias dolorosas, de las cuales rara vez hablaba, pero que Sakura ya conocía a la perfección. La soledad que sufrió por la indiferencia de otros era algo que siempre oprimía el corazón de la pelirrosa.
—Y no voy a perder a mi familia de nuevo. No lo permitiré —la voz de Sasuke tembló por la simple idea de que eso sucediera.
El miedo que sentía era tanto que ya ni podía ocultárselo a Sakura.
—Sasuke-kun... —Sakura acarició el rostro ajeno, quería que la viera a los ojos. No quería que se pasara escenarios imaginarios por su cabeza. El ninja suspiró antes de volver a conectar sus miradas. Sakura ya estaba más calmada, no lloraba y el enojo se había esfumado—. No nos vas a perder, cariño —susurró con ternura, uniendo su frente a la ajena mientras el brazo de Sasuke la volvía a envolver en un abrazo desesperado.
Tenerla cerca, poder sentir su piel, oler su fragancia, escuchar su voz siempre le habían ayudado a centrarse.
—Te amo —murmuró Sasuke sobre el hombro de ella mientras hacía su agarre más fuerte.
Sakura no pudo evitar sonrojarse ante las palabras ajenas; rara vez su pareja expresaba sus emociones, como ahora.
Con gentileza, tomó el rostro de éste para limpiar ahora sus lágrimas. No eran tantas como las que ella había derramado, pero seguían ahí, bajando por la blanca piel del hombre del cual se había enamorado desde hace tanto.
—No me perderás —repitió con una sonrisa en su rostro— Sasuke-kun —murmuró sólo antes de unir sus labios con los de él.
Si alguien le hubiese dicho a Sasuke que los besos de Sakura eran una especie de droga, no se extrañaría. Eran adictivos. Ella era adictiva. Cálida, suave, llena de vida y amor.
Una pequeña sonrisa afloró en el rostro de él al momento de romper el contacto. Sakura acarició su rostro nuevamente para luego tomar la mano del azabache y llevarla hasta su vientre; el bebé estaba pateando.
—El bebé dice que también te ama, Sasuke-kun —explicó divertida la ninja mientras el otro acariciaba con cuidado la panza de su mujer—. Y yo también —susurró cerca del rostro ajeno, dejando un beso en la mejilla de éste—. Ahora vamos, que aún no termino de curar tu pierna.
Sakura ya se estaba yendo cuando la mano de Sasuke volvió a tomar la de ella y detenerla.
—Sakura... gracias.
—Un placer —respondió entre risas— Sólo no vuelvas a dejarme atrás cuando haya una misión.
Con eso dicho, se alejó a toda velocidad para evitar escuchar las quejas de su esposo, las cuales no tardaron en hacerse presente.
Mientras Sasuke intentaba alcanzar a Sakura, y ella seguía insistiendo en que debía ir a las misiones, el ambiente volvió a ser ameno entre ellos. Sasuke se quedó mirando un segundo a la mujer que tenía frente a él. No importaba cuántos años pasaran, desde que eran niños, Sakura era la única que le brindaba aquella calidez, que lo abrazaba sin temor, que le daba la confianza para ser él mismo. La única que lo calmaba cuando sentía que su mundo se derrumbaba y los fantasmas del pasado venían por él. Sakura siempre sería su persona, su familia, su compañera de vida. Y ahora ella le estaba dando el regalo de la paternidad. Y aunque aún sentía miedo por lo incierta que podía ser la vida, sabía que lo único que necesitaba para calmarse...
—Sasuke-kun.
Eran las dulces palabras de la mujer que ama.
Hello, he vuelto con esta pequeña historia que escribí en Twitter hace un tiempo ya. Espero que les haya gustado. Y sí, suelo hacer llorar a Sasuke. Ya he dicho antes que me gusta mucho explorar esta parte de él, así como su conflicto interno. Y, por su puesto, el apoyo y amor incondicional de Sakura, así como la gran comprensión que tiene hacia la persona de Sasuke, como de su historia.
Se viene actualización de Venus de Milo! Estoy terminando el capítulo 7 c:
Eso queso, que se cuiden
Kenru out~
