Oscuridad más allá del tiempo.

¨No importa lo rápido que viaje la luz, siempre se encuentra con que la oscuridad ha llegado antes… y la está esperando¨ - Terry Pratchett

Capítulo 1: Penumbra

Aferrándose al suelo, Star uso toda la fuerza de sus dedos para evitar ser arrastrada en un agujero negro… que ella misma había creado, no pudo creer que toda esa magia oscura se volvería en su contra. Cuando no pudo más y pensó que sería el final, una mano amiga la sostuvo en el último segundo. Era Marco, quien hacia su mejor esfuerzo para evitar que ella cayera en el abismo.

-¡¿Marco!? ¡Suéltame ahora!-

Volteando hacia atrás, Star se dio cuenta de aun con la ayuda del chico, el vórtice era demasiado fuerte, y terminaría por llevarlos a los dos. Ella definitivamente no quería que él se viera perjudicado por sus propias acciones.

-¡Te succionara a ti también! –

-¡No voy a dejarte ir! –

Casi inmediatamente, Jackie y Janna sostuvieron la mano de Marco al mismo tiempo que lo impulsaban hacia atrás, lentamente sacaron a Star del peligro y el vórtice colapso, haciéndolos caer a la mayoría de ellos. No tardaron mucho en reincorporarse.

-¿Star, estas bien?-

Dijo marco con preocupación en el rostro.

-Sí, si… gracias a ti.-

Pero no hubo respuesta, solo dijo que estaba bien y él ya estaba con Jackie ayudándola a levantarse, mostrándose casi asustado por el hecho de que se hiciera daño, cuando apenas hace unos segundos ella misma estaba por desaparecer en el olvido. Ni siquiera presto atención a lo que ellos dos decían cuando sintió un enorme vacío en su pecho, como cuando roban algo de tu pertenencia. No, no fue algo así… la sensación correcta seria cuando pierdes algo… y sabes que solamente fue tu culpa. Dejando la sensación de lado, Star tomo su varita y la sostuvo firmemente en su pecho, al darse cuenta que la situación era mucho más grave de lo que parecía.

-No puedo creer que Ludo se llevara mi libro… ¡Todo estaba ahí! La historia de mi familia, todos los hechizos, ¡todo se perdió! –

Star se sentía al borde de la desesperación, cuando sintió en su hombro algo que la despejo de ese caos. Era Marco nuevamente, quien por medio de ese gesto, le hiso saber que aun contaba con su apoyo incondicional.

-Lo recuperaremos.-

Al escuchar esto, Star no pudo evitar quebrar en llanto y abrazarlo, tan fuerte como pudo.

-¡Perdí a Glossaryck!-

En ese momento, Marco se dio cuenta, mientras que entre sollozos sostenía a Star, que no solo era un libro lo que se perdió, sino también un invaluable amigo, casi familia. Al pensar en esto, recordó cuando el mismo fue secuestrado por Toffee, y que Star sacrifico su propia varita para salvarlo de morir, ya que no fue lo suficientemente fuerte para poderlo evitar. Con esto y mucha determinación en mente, se prometió a si mismo que haría hasta lo imposible y lo que haga falta para recuperar el libro, de esa forma, devolverle la sonrisa a Star.

-Lo recuperaremos a el también… te lo prometo.-

Esa misma noche, en casa de los Díaz.

Al llegar a casa, aproximadamente a eso de las 11 de la noche, Star nunca antes sintió tanta pesadez en sus ojos y fatiga en su cuerpo, ni siquiera cuando su padre la entrenaba a altas horas de la noche para el arte de las armas y el combate Mewniano.

''-Un guerrero real siempre está preparado para el combate, aun sin el descanso correcto, ahora… ¡Intenta derribarme hija mía!-''

El recuerdo le brindo una pequeña risa, sin embargo, tras lo que paso hace apenas unas horas, no fue suficiente para su ánimo volviera.

Al parecer era una noche tranquila para los padres de Marco, ya que estaban acurrucados en uno al otro en el sofá, la Sra. Díaz ya estaba dormida y su esposo a punto de caer dormido también. El Sr. Díaz, somnoliento, apenas se dio cuenta de que llegaron los jóvenes.

-Hola mijo… uaaaaahh… ¿qué tal su noche?-

Marco desvió un poco su mirada hacia Star, quien con un gesto de la cabeza, le indico que no era necesario decirles nada aun, después de todo, ellos también estaban cansados.

-Fue… algo complicado, pero nada de qué preocuparse, hablaremos con ustedes mañana, por ahora… Star y yo necesitamos descansar.-

El Sr. Díaz rasco su cabeza un poco por la respuesta, pero no le dio mucha importancia, salvo por un detalle…

-Entiendo Marco, pero dime, ¿qué tal te fue con esa linda jovencita? ¿Su nombre es Jackie verdad?-

Ambos jóvenes se sobresaltaron, Star por incomodidad y Marco por vergüenza, ya que pudo sentir como sus mejillas se tornaban de un color rojo brillante, casi del mismo color de su capucha que normalmente usa.

-¡PAPA! Bueno… yo…- Penso por un segundo- No es un buen momento, pero… me fue realmente bien… Pero suficiente de eso, es mejor que lleves a mamá a su cama, no está bien que se quede mucho tiempo en el sofá.-

-Uaaaah…-El Sr.Díaz casi bostezo como un oso -¿Qué?, oh tienes razón Marco, será mejor que me lleve a tu madre, deberían comer algo antes de dormir, pero creo que nos terminamos la cena.-

Marco se alegró de que su padre no le prestara mucha atención en ese momento. Mientras, el Sr. Díaz cargo a su esposa al estilo de las bodas, y lento pero seguro, subió las escaleras, no sin antes despedirse en voz baja de los adolescentes.

-Lamento lo de la cena, pero hay mucha comida en refrigerador, buenas noches Marco, dulces sueños Star.-

-Descuida, yo me encargo papa, descansa.-

Star no dijo nada, solo saludaba con su mano en silencio mientras observaba la retirada de los padres de Marco. No tardó mucho en llegar el chico a la cocina, pero ella no se sentía con ánimos para absolutamente nada, pensó en llamar a su madre y contarle lo sucedido, pero en ese momento prefería estar sola, así que empezó a subir las escaleras en camino a su cuarto. Para su sorpresa, fue Marco quien la despertó de ese trance.

-Espera Star, ¿Adónde vas? – La observo por unos segundos - ¿No cenaras?-

Ella no esperaba la oferta, pero aun así intento excusarse.

-Marco, te lo agradesco pero estoy taaaaan cansada y no tengo hambre, preferiría dormir ahora.-

Star intento disimular lo más posible como se sentía realmente, sin embargo, un enorme gruñido se originó desde su estómago, dando por hecho que realmente tenía hambre. Ahora era ella es quien esta sonrojada. Marco no desaprovecho la oportunidad.

-¿De verdad? Me cuesta trabajo creerlo después de lo que escuche.- Dijo Marco riéndose entre dientes –Escucha, entiendo cómo te sientes ahora, pero matarte de hambre no soluciona nada, voy a preparar unos nachos especiales solo para nosotros, es lo menos que puedo hacer por ti ahora, después de lo que ocurrió hoy.-

Ahora, no tenía forma de decirle que no, además, no había notado lo hambrienta que estaba hasta que se lo mencionaron.

-No puedo decirle que no a los nachos.- Sin más remedio, acepto.

-Así me gusta, dame unos minutos y los tendré listos, toma asiento por favor.-

No fueron más de veinte minutos y Marco ya tenía listo un enorme tazón lleno de nachos. Ambos comieron en silencio los primeros minutos, hasta que el chico rompió el silencio.

-Entooonces, ¿pudiste ver al fantasma del payaso?-

Star no respondió, estaba aún pensando en lo que sucedió antes, no lo de Ludo, sino lo que vio cuando observaba la cita de Marco, en ese momento deseo no haber intervenido de esa forma, pudieron haberse lastimado.

-Star… ¿Estas bien? ¿Te sucede algo?-

La voz preocupada de Marco la regreso en sí, no se percató que pasaron 5 minutos desde la pregunta de Marco, ahora intento reincorporarse.

-Ahhh… ¿Qué? ¿Qué dijiste?-

-Pregunte por el payaso…- Dijo Marco en un tono más preocupado aun.

-Ohh si, Bon Bon, pues…- Star tomo un enorme respiro y hablo a toda velocidad – Resulta que el payaso no apareció de inmediato, esperamos mucho tiempo hasta que apareció, pero no era el, si no Ludo disfrazado, así que peleamos he intente enviarlo a un portal como antes, pero se defendió con su varita, la cual extrañamente me parece familiar, sin mencionar a la araña y águila de Mewni, pero en medio de todo el caos, tu… llegaste…- Ahora su voz sonó un poco más calmada, pero volvió a tomar velocidad – Creo recordar que en medio del desastre el fantasma apareció, peeeero fue succionado por el portal que se salió de control y el resto ya lo sabes. -

Star termino su explicación entre bocanadas de aire, ya que casi se ahoga intentando decir lo que paso en especial cuando no respiro para hacerlo, sin embargo, a pesar de lo rápido que lo explico y lo divertido que fue escucharla de esa forma, la entendió perfectamente… y no pudo evitar sentir culpa nuevamente.

-Entonces… ¿fue por eso intentaste llamarme tantas veces? ¿Necesitabas mi ayuda y no conteste? Esto ocurrió por mi culp…-

-¡NO! No no no, para nada fue tu culpa- Star lo interrumpió, mientras el la miraba perplejo – Yo decidí buscar a ese payaso, no quería que te perdieras tu cita con Jacky… Además… - Pauso por un momento su voz, no quería que Marco se sintieran culpable por algo que ella hiso, así que utilizo la cita de Jacky para intentar animarlo, aunque se arrepintió de entrar en ese tema, pero una extraña curiosidad la invadió, a pesar de que sabía que no le gustaría lo que iba a escuchar – ¡Ya se! ¿Por qué no me cuentas como fue tu cita con Jacky? ¿No habías dicho que te fue bastante bien? – Pregunto con una ligera risa nerviosa mientras se acercaba al plato de nachos y devoraba unos cuantos, su risa sonaba como cuando dices una mentira ridícula y esperas que todo el mundo la crea.

A Marco le extraño el repentino cambio de humor de Star, supuso que tal vez quería evitar hablar de lo que paso antes, así que siguió su juego.

-Okeey, ese fue un repentino cambio de tema, pero… supongo que está bien contarte, después de todo eres mi mejor amiga y me alegra contarte esto a ti primero. Veras, decidimos que era tonto quedarnos en el baile, así que salimos por nuestra cuenta, comimos helado de yogurt y… oh, ella me enseño a andar en patineta mientras subíamos juntos, además paso algo extraño, nos caímos de la patineta sin razón aparente…- Star sintió una enorme culpa en ese momento he intento apaciguarla comiendo más nachos – Despues de la caída, nos reimos un poco, nos tomamos de las manos y… - En este momento la cara de Marco estaba completamente roja – en ese momento… nos besamos…-

Ella palideció a tal punto que parecía enferma, al mismo tiempo que intento decir algo, aun con la boca llena de nachos.

-¡¿QUE USTEDES QUE!? UGGHH…-

-¡Maldición! ¿Star… estas bien?

En ese momento Star tosió violentamente los nachos que estaba comiendo mientras Marco intentaba ayudarla a respirar correctamente, ahora se estaba ahogando por segunda vez en la noche, pero algo más estaba por empeorar en ese momento.

Sus azules pupilas se tornaron de color verde claro y brillante, su varita cambio del mismo color pero más brillante aun, mientras hacía temblar todo a su alrededor, cada vez con más fuerza. Ahora parecía un que un terremoto azotaba la ciudad, pero solo afectaba la zona donde viven los Díaz.

Lentamente Star, con su varita en mano, comenzó a levitar mientras veía a su alrededor que todo comenzaba a caerse. Horrorizada volteo hacia Marco, ya que en su cara no podía diferenciarse el miedo de la preocupación. Entonces con una voz distorsionada y con mucho pánico, ella se dirigió a Marco.

-A…Ayúdame… Por… favor.-

En ese momento, cualquier duda o miedo desapareció de la mente de Marco, algo más hablo dentro de su cabeza, algo casi oscuro, aunque no pudo entender lo que dijo, de algún modo supo lo que tenía que hacer.

Ahora, con un ágil movimiento, salto hacia donde Star estaba flotando y la atrapo en un fuerte pero gentil abrazo. Mientras estaban tan cerca, ella devolvió el abrazo y lentamente comenzaron a bajar, pero el desastre seguía a su alrededor. Entonces Marco susurro en el oído de Star, pero su voz sonaba igual de distorsionada que la de ella, como si alguien más hablara por el:

-Estoy aquí, contigo… y pase lo que pase, nunca te dejare sola…-

Al tocar el suelo, la luz verde se tornó de un color rosa aún más brillante y se expandió… poco a poco todo a su alrededor regreso a su lugar gracias a esta nueva luz, incluso aquello que se rompió. Por increíble que parezca, todo esto ocurrió en menos de un minuto y cuando todo termino, tanto Star como Marco se abrazaban en medio de la cocina, ambos de rodillas. El primero en hablar fue Marco.

-¿Que… fue eso?-

-No lo sé… de verdad, pero no quiero que se repita, casi destruyo tu casa… otra vez.-

Respondió Star, intentando mantener la calma, incluso miro hacia arriba, en caso de que los padres de Marco se despertaran con el caos, pero todo era silencio. Apenas se dio cuenta que aun abrazaba a Marco, por un momento pensó en soltarlo, pero al sentir que él no la había soltado aun, prefirió dejarlo de esa forma. Ahora fueron ambos los que se soltaron, casi al mismo tiempo, aunque aún tenían una sonrisa dibujada en sus rostros, no pudieron evitar pensar en lo que acababa de pasar.

-Esto está fuera de control…- Dijo Star – Y ahora Glossarick no está para ayudarme, creo que lo mejor sería que yo volviera a Mew…-

-No…- Marco la interrumpió ahora - No lo digas, sea lo que sea que está pasando, nos involucra a ambos, y por algún motivo, yo puedo detener esta magia, separarnos no sería una buena idea-.

-Pero que pasa si no puedes la próxima vez, que pasa si…te hago daño…-

-No será así, te lo prometo, por ahora creo que es mejor ir a descansar, no se mucho de la magia de Mewni, pero hasta ahora mientras tu varita mantenga su luz rosa, supongo que está bien, es cuestión de sentido común.-

-Está bien, no puedo discutir eso- Dijo Star, mucho más tranquila por las palabras de Marco – Pero tenemos que recuperar mi libro y a Glossarick para que nos ayude con esto.-

-Claro que si, a primera hora de la mañana comenzamos a buscar a Ludo.-

-¿Mejor después de medio día? De verdad estoy cansada.- Dijo ella con su usual ánimo y con una enorme sonrisa.

Marco no pudo evitar reír mientras subían las escaleras y llegaron al punto donde se separaran para ir a sus respectivos cuartos, realmente le gustaba ver a Star de esa forma.

-Por supuesto, descansa lo que necesites y buscaremos a Ludo cuando estés lista.-

Star volvió a sonreír y se dirigió a su cuarto, pero antes de entrar, se dio media vuelta y llamo la atención del muchacho nuevamente.

-¿Marco?-

-¿Si, Star?- Respondió el, a punto de entrar a su cuarto.

-Gracias… de verdad.-

-Cuando quieras.- El movió su mano para restarle importancia.

Star le brindo la última sonrisa de la noche, después de cerrar su puerta. Ahora Marco se encontraba solo en su cuarto, mientras apoyaba su espalda a la puerta, comenzó a reflexionar sobre lo que ocurrió hace apenas unos momentos y su semblante cambio a uno más serio. Primero, ¿que fue esa voz que escucho y como sabía que hacer exactamente en esa situación? Era algo sumamente extraño, él es un humano normal, sin ninguna conexión con la magia, salvo por lo que ha experimentado en sus aventuras con Star, sin embargo lo siguiente que llego a su mente, después de analizar todo, fue lo que realmente lo sorprendió.

-Ahora… Tiene más sentido en este momento…-

Tomo una pausa para terminar de convencerse.

-Yo realmente… cause esto…-

Tomo otra pausa, ahora ya bastante somnoliento, encaminándose directamente a su cama.

-¿Sera posible… yo a Star… le…?-

Y entonces cayo dormido, exhausto por las situaciones que tuvo que tratar a lo largo del día, fueron demasiadas para un simple chico de 14 años, sin embargo, nada lo preparara para lo que viene en el futuro y de las decisiones que tendrá que tomar, todo por el bien de Star.

FIN DEL EPISODIO

El siguiente capítulo será en unos días, dependiendo si les gusta la historia. Diganme lo que piensan por los review.

Hasta la próxima.