Capítulo 2: Prioridades
Casa de los Díaz, 5:10 pm
Ya ha pasado una semana desde los acontecimientos en el cementerio, y las cosas han estado en un leve color gris, ni mal… ni bien. Para empezar, ya son vacaciones, no tienen por qué preocuparse por cosas tan banales como un examen de matemáticas, y no hay ataques de monstruos por ahora, lo cual para colmo de Star, se ha vuelto bastante calmado pero muy aburrido. Sin embargo no puede evitar pensar en lo que Ludo podría estar planeando, si al día siguiente atacaría al castillo de Mewni o tomaría represalias contra ella, como una venganza personal por lo que ha pasado en todo este tiempo. Sin embargo, evito cualquier contacto con su madre y pidió a Marco que hiciera lo mismo con sus padres, qué a pesar de sus quejas accedió. Ella quería resolver esto por su cuenta y solo confiaba en el para ayudarla.
Ahora, sabe de sobra que Marco estaría con ella y le patearía el trasero a cualquier monstruo que se le acercara , pero no ha sido el mismo desde la noche que perdió el control de su magia, no solo se ha comportado de una forma rara con ella, sino con todo el mundo a su alrededor. Se ha vuelto muy conservador a la hora de hablar con las personas, como sí intentara evitar decir algo que moleste a los demás, en especial cuando hablamos de lo que paso esa noche. Incluso con Jackie, su amor imposible, que por algún giro raro del destino, terminaron siendo pareja. Ellos salen de vez en cuando, pero Marco aun hace tiempo para pasar con ella, y le reconforta saber que no la está haciendo a un lado.
Sin embargo, cada que se menciona el nombre de Jackie o se imagina alguna ''situación'' que la involucre, su varita al igual que sus ojos tienden a cambiar al color peligroso, como Marco lo llamo, incluso se volvió el nombre clave para esa situación y él le hiso prometer que cada vez que sintiera esa magia, se comunicara inmediatamente con él y así, pudiera acudir lo más pronto posible, como si de un antídoto se tratara.
A pesar de lo conmovida que estaba con la oferta, Star se negó a interrumpir la nueva vida de Marco, no quería que su falta de control lo afectara también, así que invento un nuevo método para calmarse ella misma, el cual poco a poco desvanecía la magia oscura, simplemente imaginaba una estampida de Guerricornios que lanzan rayos de arcoíris por la boca atacando a una banda de monstruos mientras vuelan por el espacio, era algo muy normal y simple para Star, típico de ella, pero funcionaba. Al parecer la magia oscura se podía tratar como algo que los humanos llaman ''estrés'', ella nunca supo que significaba exactamente, pero es algo que afecta a Marco casi siempre… por alguna razón. Aunque era efectivo el remedio temporal sobre su magia, eso solo la distraía un poco, a la menor provocación esta volvía más fuerte y tenía que imaginarse una cantidad mayor de Guerricornios y monstruos.
Después de todo, nada se comparaba al abrazo que Marco le dio en la noche que casi perdió el control, la sensación fue cálida y reconfortante, incluso fue tan duradera que le sirvió por varios días. Y así, no pudo evitar pensar en el…
-Marco…-
Susurro para ella misma, mientras se recostaba en el techo de los Díaz, conservando sus pensamientos para ella misma. Ya atardecía, y sabía de antemano que Marco tenía una cita con Jackie esa tarde, y que estaba a punto de irse. Observo a Marco salir por el portón de su casa, por algún motivo, el ya no se preparaba tanto como antes, ahora solo salía con su vestimenta habitual.
El instintivamente giro su cabeza hacia donde estaba Star, y le mostro una leve sonrisa mientras que con sus manos, formaba un megáfono improvisado.
-¡STAR! ¡Quede con Jackie de vernos en el parque para patinar, volveré en unas horas!-
-¡Bien Marco, diviértete, te veo más tarde!- Grito ella imitando la misma sonrisa que él, mientras que enérgicamente lo saludaba.
Marco estaba por irse, pero hiso un gesto un su mano derecha, indicando que casi olvidaba algo y volvió a dirigirse a Star.
-¡Escucha, tengo una idea para encontrar a Ludo, la pondremos en marcha cuando regrese!-
Star se sorprendió, a pesar de que salía con su novia, el aún tenía en mente recuperar su libro y a Glossaryck junto con él, ahora se sentía avergonzada por no pensar en eso también.
-¡Además, si vuelves a sentir la magia oscura, por favor, no dudes en llamarme, volveré tan rápido como pueda! ¿De acuerdo?-
Ella no pudo evitar sonreír por lo que escucho, a pesar comportamiento de Marco, aun se preocupaba por ella y no perdía oportunidades para demostrárselo.
-¡De acuerdo, no te preocupes, cuídate!-
Marco volvió a hacer un gesto con su mano indicando que no se preocupara también, mientras el caminaba por la acera en camino al parque.
Star se acomodó abrazando sus rodillas, mientras veía al chico alejarse poco a poco, pensando en lo mucho que le importaba Marco y de sus sentimientos hacia él, ya era algo tonto negarlo a este punto, así que llego a la conclusión de que no dejaría que nada le quitara la felicidad, incluso si tenía que soportar la carga de la magia oscura por ella misma. Sin embargo, un fugaz pensamiento pasó por su mente, y la hiso dudar un poco de su decisión.
-¿Y si Marco hace todo esto por mi… porque también siente lo mismo?-
La idea en si provoco que la luz rosada de su varita volviera a expandirse por un momento, después de regresar a la normalidad unos segundos después, Star, mucho más consiente que antes de que la varita es un reflejo de sus emociones, no pudo esconder una tierna sonrisa después de ver que su varita respondiera de esa forma.
-Solo queda preguntarle directamente… pero… ¿y qué hay de Jackie?-
Mientras debatía la decisión consigo misma, unas silenciosas tijeras dimensionales abrieron un portal detrás de ella sin que se percatara, mostrando unos enormes ojos monstruosos…
Calles de Echo Creek, 5:40 pm
Marco se apresuró, al punto de estar corriendo, él nunca llega tarde a nada y ahora está a punto de hacerlo solo porque confundió los autobuses camino al parque, ahora se encontraba en medio de la ciudad a medio kilómetro del lugar, decidió que era mejor correr que esperar otro autobús.
Mientras corría, y esquivaba peatones a toda velocidad, en su mente reflexionaba sobre que lo estaba perturbando, ahora mismo tenía una cita con la chica de sus sueños, y de verdad parecía no importarle, incluso no le molestaba presentarse apestando a sudor con tal de llegar a tiempo y serle más fiel a sus principios de caballerosidad que a la de su propia higiene. Eso no tenía sentido, considerando que su naturaleza obsesivo-compulsiva no le permitiría algo así. Ahora se comportaba un poco más liberal, donde tu palabra vale más que cualquier otra cosa, incluso parece que Star influyo en él, con sus costumbres Mewnianas…
-Star…- Dijo Marco perdiéndose en un abismo dentro de su cabeza.
En ese súbito momento, en su mente, aparecieron todas las veces que Star le había dado afecto y mostrado esa sonrisa que tanto le gustaba… sin mencionar, sus ojos…
-¡Muchacho muévete!- Grito un hombre en una motocicleta – ¡Por dios, muévete!-
Marco despertó del trance, solo para darse cuenta de que ya no corría, sino que estaba en medio de la calle y que estaban a punto de atropellarlo.
Dos segundos antes de que lo arrollaran, un extrañamente familiar reflejo se apodero de su cuerpo, el cual lo obligo a lanzarse de una forma casi imposible hacia un lado y rodar evadiendo a la moto, solo para que el reflejo volviera y lo hiciera saltar con un mortal hacia atrás esquivando por un segundo, un auto que apenas tuvo tiempo de frenar. Del vehículo, se asomó un muy molesto, pero sorprendido anciano.
-¡Ten más cuidado mocoso! Casi te fulmino, pero maldición, ¡tienes mejores reflejos que el mismo diablo!-
Marco aún estaba confundido por la escena, sin saber que decir. La gente a su alrededor estaba más fascinada que confusa.
-Bueno, yo…- Miro su reloj desde el celular - Oh no, aun voy tarde.-
Sin despedirse, Marco corrió a toda velocidad por la acera, teniendo cuidado de no repetir ese error una vez más, ahora volvió a pensar pero sin dejar de concentrarse en el camino.
-Esa sensación…- Pensó para sí mismo –Fue idéntica a la que sentí con Star…-
Parque de patinaje deportivo, 6:05 pm
Marco llego casi exhausto, tomando aire cada vez que podía para poder reincorporarse, mientras se acercaba a el cierta chica de cabello corto.
-Hey Marco, ¿estás bien?- Pregunto Jackie con un semblante preocupado.
-Ahhh… si…. ¡SI!, Jackie estoy bien… solo dame un… minuto…- Respondió el, notablemente le faltaba el aire.
-Ok, galán- Dijo ella en una adorable tono burlón - toma el tiempo que necesites, ¿seguro que puedes con la práctica de hoy?-
-¿Te prometí que… ahh… lo haría verdad?-
-Bien, chico rudo.- rio un poco- Veamos lo que sabes hacer-
Una vez recuperado el aliento, Marco pudo mantenerse de pie en el skateboard y seguir el paso de Jackie. La mayor parte de sus citas eran en realidad una clase para que Marco aprendiera a patinar, ya que en un arrebato insensato que tuvo, quiso presumir que el podía aprender cualquier cosa en menos de una semana, lo cual Jackie se lo tomo personal.
No es que no tuvieran sus momentos románticos, pero Marco hubiera preferido que fueran en un entorno distinto.
-Vamos Marco, mantente firme.- Dijo Jackie, animando al chico
-Creo que ya enten… uohhhh- Marco no pudo terminar la frase, mordiendo el polvo por cuarta vez consecutiva.
-Empiezo a creer que mentías con lo de aprender rápido…- Dijo ella mientras se sostenía la barbilla, en forma de pensante.
-Solo… eh… yo…- El nerviosismo de Marco se notaba a leguas.
Ahora Jackie no pudo contener la risa.
-Tranquilo, ya lo sabía, hago esto porque me gusta pasar tiempo contigo y te ves adorable cuando intentas algo nuevo.-
-Gracias… supongo…- Dijo el con una risa nerviosa.
-Pero basta de eso.- Su semblante cambio a uno más preocupado - En serio, ¿estás bien? Te noto más distraído que de costumbre…-
- Yo… no lo sé…-
-¿Es?… ¿Star verdad?-
Marco se sorprendió y dio un sobresalto que casi lo vuelve a tirar del skateboard que utilizaba de apoyo para sus pies, con eso fue más que suficiente para confirmar las sospechas que tenía la chica.
-¿C… como lo sabes?- Los nervios de Marco casi llegan a niveles sobrehumanos.
-Estuve ahí también, ¿recuerdas?, pude ver la tristeza de Star cuando perdió su libro y… lo mucho que ella depende de ti.-
Marco guardo silencio unos momentos
-¿Ustedes son muy cercanos?- Volvió a preguntar Jackie
-Si… lo somos, desde que la conozco, hemos sido ella y yo contra el mundo.- Dijo Marco sin ninguna duda en su voz y volviendo a ver a Jackie a los ojos.
-¿Porque no me cuentas como paso? Sé que han ido a distintas dimensiones y peleado con monstruos, pero intuyo que hay mucho más que eso ¿verdad?- Dijo con un tono de voz más bajo, como si una parte de ella no quisiera escuchar la respuesta.
-De hecho… pero es una historia muy larga.-
-Aun no anochece, creo que tenemos suficiente tiempo, puedes confiar en mí, después de todo soy tu novia.- Dijo esto tomando una de las manos de Marco, mientras la sostenía con ambas manos.
-Bien… de acuerdo.- Dijo el con el rostro completamente rojo.
Y así, Marco conto todas y cada una de sus aventuras con Star, en unas rieron, en otras lloraron, pero siempre se tuvieron el uno al otro, sin importar las consecuencias.
-Es… increíble.- Dijo, Jackie sorprendida de todo lo que escucho, en especial en una parte especifica.
-Entonces… ¿ella sacrifico el legado de su familia, para salvarte la vida?- Pregunto ella, con un semblante sorprendido, pero a la vez, triste.
-Sí, y espero devolverle el favor a ella algún día.-
Jackie se quedó callada unos momentos, como si analizará lo que estaba a punto de decir.
-Es algo asombroso, que hasta estas alturas, ustedes dos no fueran pareja aun- Dijo ella con tristeza en sus ojos – Pero es más sorprendente aun que me eligieras a mí –
A Marco le costaba creer lo que escuchaba, Jackie Lynn Thomas, la chica de sus sueños, realmente eta diciendo que debería haber elegido a Star en lugar de ella. Así que él se levantó de donde estaba mientras tomaba de las manos a Jackie.
-Escúchame Jackie, te elegí a ti porque eres la chica de mis sueños, ¡siempre lo fuiste, desde que tengo memoria!
A Marco le tomo casi medio minuto darse cuenta de lo que estaba diciendo y volvió a sentarse, rojo de la vergüenza, pero esta vez, Jackie también se sonrojo, pero ella intento ocultarlo con su cabello.
-Yo…- Dijo Jackie ahora tan roja como Marco - No… sabía eso.-
Marco intento esconderse en su propia capucha, esperando lo peor.
-Me siento realmente alagada, de verdad, pero necesito saber algo, antes de seguir…- Trago saliva – Dime con completa honestidad, ¿que sientes cuando estas con Star, cuando la acompañas a sus aventuras o cuando pelean juntos?-
Marco por un momento, pensó que era una trampa por algún motivo, pero se dijo a si mismo que era algo ridículo, después de lo que han pasado hasta ahora, Jackie se ganó esa confianza y más, así que fue completamente honesto con ella.
-Cuando estoy con Star, siento que es mi deber protegerla de cualquier daño y que haría cualquier cosa por verla sonreír- Dijo Marco sin ningún titubeo mientras veía a las primeras estrellas aparecer en el cielo.
Jackie cerró sus ojos, la respuesta fue corta pero certera, era lo que necesitaba oír pero quería convencerse de lo contrario, de cualquier forma, estaba satisfecha, para bien o para mal. Ella se levantó mientras tomaba la cabeza de marco entre sus manos y acariciaba unos cuantos cabellos del chico.
-Eso…- Dijo mientras suspiraba hondo – Eso, es amor Marco-
Una parte del chico se sintió aliviada por esas palabras, mientras que otra estaba completamente asustada y fuera de sí, le costaba creer nuevamente lo que escuchaba, pero poco a poco, la parte tranquila se apodero de él. Jackie siguió hablando.
-De verdad te quiero Marco… y mucho, pero no puedo estar en paz después de todo, en especial porque ahora ella debe de ser tu prioridad ahora.-
Marco guardo silencio y la dejo seguir.
-Prométeme una cosa…- Ahora sostenía la cabeza del chico mirándolo fijamente a los ojos. – Protégela, y asegúrate de hacerla sonreír, eres un chico increíble, y si después de cumplir eso aun quieres estar conmigo, yo voy a esperarte… siempre voy a estar para ti, Marco Díaz.- Dicho esto, se acercó y le dio un pequeño beso en los labios
Marco aún se quedó en silencio, pero ahora se encontraba mucho más tranquilo.
-Bueno… ahora tendrás muchas cosas en que pensar, no necesitas decir nada, podría decirse que nos tomaremos un tiempo, en lo que descubres tu respuesta.- Pauso por un momento – Eso no quiere decir que nos dejemos de ver, puedo darte algún consejo si lo necesitas- Dijo mientras volvía a equipar sus protecciones de skate, mientras montaba su patineta – Nos vemos luego galán, asegúrate de cumplir la promesa, es tarde y… debo volver a casa.-
Entonces ella se fue, Marco podría jurar que vio una lagrima en la mejilla de Jackie mientras se alejaba con velocidad. Ahora mismo pensó que sería la peor basura del mundo por no decir nada y tampoco intentar detenerla, pero aun así se sintió tranquilo y… calmado. Pero en medio de su pensamiento una voz broto de su mente de una forma tan violenta que casi dolía.
-Ella no es digna…-
Marco confundido, observo a su alrededor para averiguar si le gastaban alguna broma, pero no… ahora todo era silencio y estaba, para su sorpresa, completamente solo. Reflexiono un poco solo para decir para sí mismo en voz baja.
-Este día se está volviendo cada vez más extraño… Necesito hablar con Star…-
Casa de los Díaz, 8:40pm
Marco regreso a casa, pero ahora noto algo extraño, parecía estar completamente vacía, lo cual era bastante raro, ya en vacaciones Star casi siempre dormía hasta tarde, ya sea comiendo nachos o viendo películas.
-¡Star¡ ¿Dónde estás?- Dijo el chico revisando su cuarto, notando que estaba completamente solo, a excepción de los cachorros laser.
Ahora estaba preocupado, ¿qué tal si Ludo volvió para llevársela también? Eso no tiene sentido, Star sabe cuidarse sola, pero aun así…
De repente Star salió de la nada y cayó encima de un muy desprevenido Marco.
-¡Sorpresa! ¿Qué tal te fue en tu cita?-
-¡Maldición! Star, pensé que te había ocurrido algo…-
En un acto rápido Marco atrapo a la rubia con un fuerte pero mucho más gentil abrazo, esto la tomó por sorpresa, pero devolvió el abrazo casi de inmediato.
-Tranquilo, tranquilo, Marco… no voy a ningún lado.- Dijo Star mientras abrazaba al chico.
-Muchas cosas… pasaron, necesito hablar contigo...-
-Ahora no Marco…- Dijo ella mientras se zafaba del abrazo- Tengo un amigo que nos puede decir donde esta Ludoo- Termino la frase con su tono melodioso, Marco tenia tiempo que no la escuchaba de esa forma, de verdad extrañaba escucharla así.
Casi bailando se acercó a un enorme bulto tapado con una sábana, al levantarla, dejo al descubierto a Sapotoro, el cual bebía una gaseosa, demasiado pequeña para sus manos.
-Él sabe dónde está Ludo y Glossaryck…- Dijo Star susurrando, mientras el monstruo saludaba a Marco con su mano libre.
-Ok, entiendo, suena a un buen plan, pero déjame pedir el reembolso por los disfraces de monstruos que compre…-
Fin del Capitulo
Antes que nada quiero agradecerles por leer mi primer fanfic, la verdad no esperaba tanta respuesta positiva al mismo, lo cual me impulsa a hacerlo lo más interesante posible, el próximo capítulo será mucho más crudo, así que prepárense porque en una semana más, aproximadamente estará listo.
Agradecimiento
Etherias dragneel, kronos93rlt, ianavila12, Byakko Yugure, Johana y Aclipse, gracias por su apoyo.
(Reeditado por errores menores de ortografía y gramática, ahora que lo pienso, escribir el capítulo a las 3 am solo porque me sentí inspirado no fue una de mis mejores ideas.)
