Capítulo 3: Línea cruzada
Casa de los Díaz: 8:59 am, 8 días desde el incidente Bon Bon.
Marco aún estaba recostado en su habitación cuando sus ojos se abrieron de sorpresa, pensó que algo andaba mal así que primero, usando su visión periférica, observo a su alrededor buscando alguna clase de peligro, ya que no le parecía muy normal despertar sin ninguna razón, sin embargo, no pudo encontrar nada.
-Genial… más paranoia para juntarla con el resto de mis manías.- Se dijo a si mismo sosteniendo su frente - ¿Por qué mi despertador no…?-
No termino la frase cuando su despertador sonó violentamente, dándole un pequeño infarto y tirándolo fuera de su cama, hacia al suelo.
-No vi venir eso…- Dijo, mientras volvía a levantarse y se sentaba a la orilla de su cama.
En ese momento, Marco recordó lo que había pasado los últimos días, sobre el cementerio, sobre la promesa hacia Jackie y… su situación con Star. Todo paso tan rápido que aun dudaba si de verdad estaba despierto o si solo era un mal sueño, cortesía de su muy perturbado subconsciente.
Al pensar en ello, también recordó la voz que sonaba en su cabeza últimamente, aunque solo lo había escuchado dos veces y una de esas ni siquiera entendió lo que decía, estaba seguro que no era algo normal. Para empezar, si él estuviera loco, ya la habría oído antes, así que tuvo que ser algo reciente. Cuando pudo entender lo que decía, fue con Jackie, una vez que ella se despidió.
-''Ella no es digna…''- Repitió para sí mismo, solo para hacer una mueca segundos después.
Ni fuera juicio su mente diría algo así y más aún después de salir como novios una semana, ella es una chica grandiosa, además, eso no se escuchó como algo que el pensara, sino que la voz en sí, sonaba más como la de un adulto, sin mencionar la distorsión de la misma.
Recordando también la primera vez que la escucho, fue cuando Star se envolvió en la magia oscura. Por un momento imagino que ella accidentalmente había lanzado un hechizo… o maldición, tal vez como cuando reparo su brazo convirtiéndolo en un tentáculo diabólico, pero sería algo sin sentido, primero, esto es distinto, ya que la corrupción de su brazo lo impulsaba a hacer cosas que él no haría y la nueva voz, prácticamente lo había ayudado, salvo por lo que dijo de Jackie, segundo, con lo que ha vivido con Star, cualquier tipo de magia siempre tiene un encantamiento o palabras mágicas, y lo único que ella dijo fue… ''ayúdame''.
Negó con la cabeza, se sintió ridículo por el solo hecho de pensar que ella, era la culpable de su extraña ''condición'', se levantó de su cama para poder vestirse como lo hace cada mañana.
-Tengo que dejar de darle vueltas a esto, ahora lo único importante es recuperar el libro de Star y a Glossaryck.- Dijo en voz baja, mientras terminaba de vestirse.- Veré si Star ya está despierta. -
Cuarto de Star, 9:10 am
Marco se acercó al cuarto de su amiga, intentando no hacer mucho ruido, mientras tocaba su puerta.
-Star, despierta, es hora de levantarse, hoy yo preparare el desayuno.-
No escucho respuesta, volvió a tocar, dos veces más. Nada, ni un alma respondía.
-Star, voy a pasar…- Giro la manilla de la puerta, moviéndola un poco para solo abrirla parcialmente, esperando alguna reacción desde el cuarto, no escucho nada, comenzó a preocuparse, así que entro.
-Star, ¿porque no contestas?- Dijo en un tono de voz bajo pero firme, cuando observo a Star profundamente dormida.
Sería algo normal… si no fuera porque ella dormía con el cuello acomodado a la orilla de su cama, mientras estaba boca arriba, y respiraba por la boca provocando pequeños ronquidos. Incluso un poco de saliva se asomaba de su boca.
Marco no pudo evitar reírse un poco, en voz baja, no quería interrumpir la adorable escena.
-Debo acomodarla correctamente, podría lastimarse el cuello si sigue durmiendo así.- Dijo mientras se acercaba a Star.
El gentilmente se acercó, tomando sus piernas con un brazo y su cabeza con el brazo libre, por algún motivo, a él le parecía que la chica era mucho más ligera que antes, pero no le prestó atención a ese detalle, tampoco hizo mucho realmente, solo la giro de posición para que la cabeza de Star se alineara con su almohada. Apenas la soltó, y ella tenso el cuerpo de una manera abrupta, como cuando te preparas para una pelea, mientras que con una de sus manos, se acercó a la cara de Marco, sintiéndola y estudiándola. Marco se congelo en esa situación, esperando algún golpe o encantamiento, pero cuando la mano lo soltó, solo pudo ver como ella se relajaba mucho, como si reconociera su rostro con solo tocarlo.
-Marco…- Dijo ella en voz baja, mientras aun dormía.
Mientras veía esto, Marco no pudo evitar acariciar los cabellos de la chica, mientras que ella al tacto, sonreía.
-Star… voy a preparar el desayuno, ¿vas a levantarte?- Dijo Marco con tono bajo y suave.
-Lo hare… e horas tal vez…- Hablo ella, aun dormida por completo.
Marco rio un poco por la respuesta. -De acuerdo… sigue descansando, mientras, preparare todo lo necesario para ir a buscar a Ludo, hoy nos espera un día complicado.-
-Okeeey…- Dijo Star mientras que con su mano buscaba su cobertor para envolverse en él.
Marco se retiró del cuarto de la chica, con una extraña sonrisa en su rostro, la cual esa sensación no le parecía en lo absoluto mala. Mientras bajaba las escaleras, se arrepintió de no poder contarle nada a Star de lo que paso el día anterior, estaban tan ocupados planeando la recuperación del libro y de Glossaryck, que no hubo tiempo. No importaba mucho realmente, lo mejor era dejarlo así por ahora. Al fin y al cabo, parece que Jackie no se equivocó…
Casa de los Díaz, 11:06 am
Como si de una profecía se tratara, Star despertó las 2 horas después que había prometido, rascando su cabeza en confusión, ella no recordaba haber dormido de esa forma. Entonces recordó que Marco había entrado a su habitación para despertarla, y fue cuando una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro, pero después sacudió su cabeza en negación.
-No, basta… No debo seguir comportándome así, no hasta que recuperemos a Glossaryck.-
Nadie habría imaginado que la impulsiva e impredecible Star Butterfly, mostrara sentido común, en lugar de lanzarse al peligro por una mínima provocación. Se podría decir que fue gracias a la influencia de Marco y su constante descontrol con su magia, que ahora ella pensaba un poco antes de actuar e imaginaba las consecuencias de sus actos. Sin embargo, no era su naturaleza ser de esa forma y en algunos momentos, se sentía asfixiada por la situación, ella ya sabía de antemano que la relación de Marco y Jackie era una de las principales causas de este problema, así que por el bien de ambos, intentaba evitar conversaciones incomodas que llevaran al caos, al menos hasta que se pudiera deshacer de esta magia oscura y así poder hablar con Marco sobre cómo se sentía realmente.
Ojala fuera tan sencillo…
Star se vistió rápidamente, después bajo las escaleras deslizándose por el barandal y en cuanto aterrizo, sintió un delicioso olor a huevos fritos, se sentía muy bien ahora, aun después de como pensaba hace unos momentos. Marco la saludo con una sonrisa, mientras terminaba de preparar sus mochilas.
-Mmm, ¡huele delicioso Marco!- Dijo Star al acercarse a la cocina-
-Los prepare hace unos 10 minutos, es posible que estén algo fríos, pero puedes usar el microondas.- Dijo Marco mientras aún se concentraba en las mochilas, revisándolas en el sofá.-
Ella al notarlo un poco despistado, se acercó a él para observar lo que hacía.
-¿Qué haces?- Pregunto con una cara inocente.
-Preparo nuestro equipo, Sapotoro dijo que la guarida de Ludo ahora está bajo tierra, en unas cavernas, así que preparo cuerdas y ganchos de alpinismo, linternas y kits de primeros auxilios, pero como es muy posible que tengamos que pelear, intento que las mochilas sean lo más ligeras posibles.-
Star se sorprendió por la preparación del chico, ya que en su mente su plan solamente era, entrar, patearle el trasero a Ludo, recuperar a Glossarick y usar sus tijeras dimensionales. La influencia de Marco no era suficiente para que elaborara planes más complejos.
-Vaya, haces honor a tu apodo, chico seguridad.- Dijo Star alegremente mientras devoraba su desayuno.
-Star, no me llames…- Marco guardo silencio un momento, mientras sonreía un poco -¿Sabes qué? No importa, tú puedes llamarme cómo quieras.-
Ella se sorprendió por el repentino cambio de actitud, sin embargo, sintió curiosidad del porque le está dando esa libertad.
-¿Y a qué se debe ese honor?- Pregunto Star un poco incrédula.
-Veras… - Marco pensó unos segundos lo que está a punto de decir… es ahora o nunca. –Los últimos días han sido muy extraños para mí, y más ahora, porque me han pasado cosas que necesito contarte, pero lo más importante, es que me he dado cuenta de lo mucho que me importas…- Al decir esto último noto como las pupilas de Star crecían como platos, mientras lo observaba con sus ahora más brillantes ojos azules, le sorprendió que reaccionara de esta forma, pero disfruto de esa vista.
-¿Lo dices… en serio Marco?- Pregunto Star, quien casi instintivamente se acercaba poco a poco al chico.
-Sabes que no jugaría con algo así…- Respondió Marco mientras tragaba saliva -Star… yo…-
En ese preciso instante sonó el celular de Star, quien para su sorpresa, despertó de su trance y se apresuró a contestar, de fondo, se escuchó a un molesto Sapotoro.
-Princesa, chico Karate, ¿no piensan venir? He estado horas observando la entrada a la guarida de Ludo y tener que alimentar a mis pequeños, ¿Lo dejamos para otro día?-
-No, no, no, disculpa, me quede dormida y Marco tardo mucho en preparar nuestro equipo, vamos en camino.- Dijo Star con un hilo de voz bastante nervioso e hizo señas con sus manos para que Marco se apresurara a tener listas las mochilas -Vamos en camino.-
-Tan imprudente como siempre- Dijo Sapotoro un poco impaciente. -Escuchen, si no estoy aquí cuando lleguen es porque mis pequeños tener hambre, ¿de acuerdo? Suerte peleando contra Ludo, se ha vuelto más loco, así que tener cuidado.- Se despidió colgando primero.
-Bien es hora de irnos- Dijo Marco mientras tomaba su mochila - ¿Tienes listas tus tijeras?
-Sí, aquí están… Pero Marco… ¿no ibas a decirme algo… importante?- Ella tenía un semblante un poco triste y algo decepcionado cuando dijo eso.
Marco se acercó a ella sosteniéndola de los hombros lo cual le provoco un leve sonrojo.
-Lo hare, te lo prometo, pero primero, hay que acabar esto Star.- Dijo Marco en un tono desafiante.
-Está bien.- Dijo ella sacando las tijeras de su bolsillo y abriendo un portal, aun un poco decepcionada, pero alegre con la actitud de Marco.- Es hora de recuperar a Glossarick.-
Ambos entraron al portal de un salto, sin embargo, no tenían idea de lo que estaba a punto de pasarles y de cómo eso sellaría sus destinos para siempre.
Granja de Maíz saqueada, cerca del castillo de Mewni, 12:07 pm, hora de la Tierra.
Al llegar al lugar que les indico Sapotoro, Star lo reconoció de inmediato, era uno de los huertos del reino de Mewni, solo que ahora estaba casi vacío, y en el centro había varios agujeros por los cuales ella podría entrar. Marco preparo su equipo de alpinismo para poder descender de forma segura.
Al bajar en la caverna, ambos notaron que el lugar era enorme, pero parecía abandonado desde hace tiempo.
Marco encendió una linterna pequeña pero de alta potencia, y observo una estructura enorme de metal.
-¿Eso es… un molino?- Dijo sorprendido el chico.
-¡Vamos, Marco! No te distraigas, hay que seguir buscando a Ludo.- Respondió ella sin prestarle mucha atención al molino.
-Voy detrás de ti Star, mantente cerca, este lugar me da mala espina, y recuerda, venimos por tu libro y por Glossaryck, si podemos salir de aquí sin pelear, será mejor para nosotros.-
-De acuerdo, Marco.- Dijo ella de mala gana.
Cavernas de Mewni, 12:21 pm, hora de la tierra.
Ambos se adentraron en la cueva, mientras Star utilizaba su varita para detectar la magia cercana, pudieron seguir un débil rastro mágico, posiblemente Glossarick. Llegaron a un punto, en el que docenas de ratas huían despavoridas de algo a través de las cavernas.
-Me sorprende que Sapotoro nos haya enviado aquí, el lugar solo está lleno de ratas.- Dijo Marco con duda en su rostro.
-Tranquilo Marco, confió en él, además, nosotros cuidamos a sus bebes, los monstruos siempre cumplen con sus deudas.-
Y ella tuvo razón, al final de la cueva, una luz verde brillaba y se podía escuchar al pequeño villano, hablando con su varita. Cuando se acercaron más, pudieron ver que había un espacio enorme, lleno del maíz de Mewni a su alrededor y que casi en el centro, Ludo estaba sentado en un trono improvisado, hecho con madera y metal viejo, mientras que debajo de él estaba su araña guardiana y la águila lo cubría con sus alas. Ambos lo observaban detrás de una roca mientras murmuraba frases sin sentido a su varita de hueso.
-Okey, Star, debemos aprovechar que no nos ha visto, utiliza tu varita para localizar a Glossarick… y … luego…- A Marco le tomo un par de segundos darse cuenta de que Star había dejado su mochila en el suelo y ya no estaba con él, sino que fue directamente a enfrentar a Ludo. - ¿¡Star, que haces!?-
-¿¡Donde esta Glossarick, responde!?- Grito ella en un tono casi furioso, ignorando al preocupado chico.
Ludo volteo para distinguir de quien era la voz que escuchaba, y se sorprendió al ver a Star, solo para que segundos después se riera como maniático.
-¿Pero que tenemos aquí? Ven chicas, ¡se los dije!, esta cosa tenía la razón todo el tiempo…- Dijo el ave después de sonreír maliciosamente, refiriéndose a su varita.- Solo teníamos que esperar, ¡la mocosa vendría a nosotros!-
Marco junto ambas manos a su rostro, en forma de exasperación. - ¿Por qué esto no me sorprende?- Dijo mientras dejaba su mochila de lado y sacaba de ella su nueva cinta roja. – De todas formas tenía ganas de luchar.- Afirmo Marco amarrándose la cinta a su cintura bajo su sudadera roja, y se acercaba para situarse junto a Star.
Ludo observo de reojo al chico, con una mueca de disgusto.
-Oh… el chico karate, bueno, será alimento para mis chicas, ¡a él!, Yo me encargo de la mocosa.- Mientras que ambos animales se abalanzaban hacia el chico.
Marco retrocedió un poco de un salto. – Yo me encargo de las bestias, ¡acaba rápido con Ludo!-
Star no lo pensó dos veces antes de atacar, -¡Golpe narval!-
Ludo torpemente esquivo el hechizo de narvales voladores saltando hacia un lado. -¡Eres predecible mocosa, pero yo tengo trucos nuevos!- Dijo Ludo mientras apuntaba su varita hacia Star -¡Ballesta!-
Entonces una enorme flecha del tamaño de un auto se disparó hacia ella mientras lanzaba al pequeño villano hacia atrás por la fuerza del hechizo. Para suerte de Star, la poca estabilidad de Ludo hizo que el disparo se desviara a pocos centímetros de su cabeza, aun así pudo rozarla lo suficiente como para ella perdiera su tiara de cuernos y sintiera algo frio en su cabeza. Ella llevo una de sus manos a su frente para darse cuenta de algo que nunca antes le había sucedido.
-¡Star!- Grito el chico mientras esquivaba los picotazos de la águila de Ludo y sintió ira surgir de su cabeza, mientras se daba cuenta de lo cerca que estuvo ella de ser herida de gravedad. Sin embargo, se calmó rápidamente al ver que ella estaba bien… o eso creía.
-¿Estoy... sangrando?- Ahora Star sintió una furia que hizo que su sangre hirviera, mientras que al mismo tiempo, sus ojos y su varita cambiaron al color peligroso. -¡Pagaras por esto Ludo!- Mientras que Star se lanzaba al ataque. El hecho de que un villano como Ludo la haya herido, sería casi un insulto para su familia.
Había un intercambio de hechizos poco usual, de parte de Ludo, le lanzaron cuchillos, flechas, incluso algunos hechizos elementales básicos, como fuego y hielo, de parte de Star, estaba su repertorio normal, narvales, rayos laser, y el resto de sus hechizos, un poco infantiles hasta este punto, sin embargo efectivos, ya que poco a poco estos también cambiaron a un color verde mientras Star enfurecía. Ludo se vio acorralado, y se ponía a cubierto de los ataques de Star detrás de una roca enorme.
Mientras esto ocurría, Marco no pudo evitar sentir que algo dentro de el respondía al cambio de Star, a medida que atacaba a Ludo, aun así, el no tuvo ningún problema en mantenerse sereno y derribar a las bestias con facilidad, el problema es que volvían a levantarse, más fuertes que antes, al observarlas, pudo intuir que estaban hechizados.
-¡Star!, ¡Apresúrate con Ludo, estas cosas parece que no se cansan! ¡Y ten cuidado, por favor!-
-¡No te preocupes! Lo tengo controlado.- Dijo Star mientras disparaba sus hechizos contra Ludo.
Ludo odiaba admitirlo, pero se estaba viendo superado… otra vez. Desesperado, hablo directamente con su varita, buscando alguna respuesta.
-¡Maldita sea!, aun con los hechizos que me enseño ese irritante enano azul, sigo sin ser rival, necesito algo para tener la ventaja, ¡y rápido!- Dijo Ludo observando su varita.
Esta a su vez, emitió un leve susurro que solo el ave podía escuchar, quien a su vez hacia una mueca de confusión.
-¿A qué te refieres con usar al chico karate?- Mientras él se asomaba un poco por la orilla de la roca para observar, pero un hechizo explosivo lo obligo a tomar cobertura otra vez. -¡Eso no tiene sentido, el humano es solo un simple vasallo!-
Otro susurro se emitió de la varita de hueso, pero esta vez, tomo un poco más de tiempo hasta que Ludo entendió el mensaje.
-Ohh…- Dijo el ave mientras volvía a sonreír maliciosamente y solto una leve carcajada. –El humano es más que eso.-
Ludo camino fuera de su escondite, mientras que Star al notar esto, dejo de disparar sus hechizos.
-¿Listo para rendirte Ludo?- Dijo ella con una sonrisa, casi cantando victoria.
-Para nada mocosa, solo tenía una duda, ¿Qué está haciendo ese humano aquí? ¿No se suponía que él estaba con una pareja mejor?- Hablo el ave esperando una reacción de la princesa de Mewni.
-Oh no… Eso…- Se escuchó a Marco hablar a la distancia pero fue interrumpido por los ataques de las bestias de Ludo.
Star no respondió, pero su ojo derecho se movió como si tuviera un tic nervioso, sabía lo que Ludo intentaba hacer, intento no tomarle importancia, pero sin darse cuenta sus ojos y su varita ya habían cambiado de color.
-Cierra el pico.- Dijo ella intentando calmarse.
-¿Por qué debería? No has respondido mi pregunta.- Dijo el ave con una sonrisa maquiavélica en su rostro - A mi parecer, la otra chica es mucho más agradable que tú, sin mencionar atractiva.-
Star comenzó a levitar mientras una fuerte energía verde la rodeaba, mientras grito de forma amenazante.
-¡Cállate Ludo, o hare que te arrepientas!-
Mientras esto ocurría, Marco aun luchaba con las bestias, pero escucho la conversación y se dio cuenta que no tenía sentido, Ludo nunca presto atención a algo que no fuera la varita de Star, ¿cómo es que sabía algo tan… personal? Ahora necesitaba detenerla, pero no podía mientras las bestias siguieran levantándose, así que se limitó a hablarle de lejos.
-¡Star! ¡No dejes que te controlen así! ¡Yo te dije que estaría contigo! ¡Pasara lo que pasara!-
Ella reacciono a la voz de Marco, por un momento pareció que la magia se desvanecería, pero Ludo volvió a hablar.
-Eso fue asquerosamente tierno, pero yo pienso que lo hace por lastima.- Dijo el ave haciendo una fuerte referencia en la última palabra, mientras que al mismo tiempo sonreía.
Y eso fue la gota que derramo el vaso, la energía de Star volvió a ella violentamente mientras que todo a su alrededor comenzó a temblar.
-¡CALLATE!- Grito ella envolviéndose en una magia sumamente intensa.
Desde su varita, decenas de rayos se dispararon hacia todos lados, haciendo que la caverna comenzara a derrumbarse. Mientras los escombros caían, las bestias de Ludo huyeron para buscar refugio, sin embargo, parecía que el pequeño villano había desaparecido.
Cada vez caían escombros más grandes, mientras que los rayos de Star aumentaban. Marco al ver todo ese desastre, intento hacerla entrar en razón.
-¡Star! ¡Tranquilízate!- Grito el chico mientras esquivo una piedra tan grande como el.- ¡Si esto sigue así no podremos… ugggh!-
Una roca cayó en el hombro izquierdo de Marco, haciéndolo caer de rodillas. Al ver esto Star, reacciono de inmediato.
-Oh no…- Dijo ella mirando a su alrededor, con decepción en sus ojos. -Lo hice otra vez…-
Rápidamente, la luz verde retorno a la varita de Star, mientras ella dejaba de levitar. Una vez en el suelo, se apresuró a revisar a Marco.
-¿Estas bien, Marco?- Ella se acercó, asegurándose de que no tuviera una herida grave.
-Sí, tranquila, es solo un rasguño, ¿adónde se fue… Ludo?-
Apenas termino de mencionar al ave, cuando este apareció detrás de Star, apuntándole con su varita.
-Bajaste tu guardia, princesa.- Dijo Ludo mientras sonreía. -¡Relámpago!-
En un rápido reflejo, Star tomo a Marco de los hombros y lo lanzo a un costado para ponerlo a salvo, mientras giraba lista para contraatacar, pero fue muy tarde, el hechizo golpeo de lleno en su estómago.
-¡Aaaaagggghhh!- Grito ella de dolor mientras la electricidad recorría su cuerpo.
-¡STAR! ¡NOOO!- Marco grito tan fuerte, que casi se quedó sin aire.
Cuando la electricidad se disipo, Star soltó su varita y cayó de espaldas. Ella estaba paralizada y apenas se daba cuenta de lo que pasaba a su alrededor, ahora solo sentía mucho dolor. Ludo no desaprovecho la oportunidad, y tomó la varita de Star, que al contacto con él, inmediatamente la media estrella del centro cambio de color a un verde profundo, al ver esto comenzó a reírse de forma histérica.
-¡No puedo creer que funcionara!- Ahora es Ludo quien levitaba envuelto en poder y de sus ojos parecía salir humo verde. - ¡Esta maldita cosa tuvo razón otra vez, y ahora…!-
Marco inmediatamente salto para atacar a Ludo. -¿¡Cómo te atreves…!?- pero él lo vio venir.
-Grilletes…- De ambas varitas, salieron un par de grilletes que se engancharon a las muñecas de Marco en medio del aire, atrapándolo en los muros de las cavernas, forcejeo para liberarse pero fue inútil.
-Humano ingenuo, ahora con ambas varitas en mis garras, ¡soy invencible!- Cuando el centro su vista en la ahora indefensa Star. – Y ahora, ¡es tiempo de vengarme! ¡Cadenas!-
De su varita de hueso, una larga cadena apreso a Star de sus muñecas y el resto se clavó en el techo de la caverna, dejándola colgada, ella aún estaba paralizada.
-¡Con este poder, podre conquistar toda Mewni sin sudar!- Dijo mientras apuntaba su varita hacia Star. - Pero primero, voy a hacerte pagar por lo que me has hecho todo este tiempo, ¡mientras me divierto como nunca!-
Ella apenas pudo abrir uno de sus ojos, mientras se daba cuenta de lo peligroso que era la situación ahora.
-Relámpago, ¡Relámpago!, ¡RELAMPAGO!- Grito Ludo mientras lanzaba un sinfín de relámpagos hacia ella, riéndose desquiciadamente-
Star al recibir semejante castigo, no tuvo más remedio que soportarlo, mientras que cada hechizo que la golpeaba, se volvía más doloroso.
Marco desesperado, pudo observar lágrimas de dolor en los ojos de Star, y seguía forcejeando, intentando liberarse sin éxito-
-¡PARA YA, LUNATICO! ¡DEJALA EN PAZ!- Dijo Marco intentando buscar una salida rápida, si esto sigue así, ella podría…
-Ahh, el humano, casi olvido que estabas ahí, ahora mismo te atiendo, ¡una vez que termine con la molesta princesa!-
-¡No pienso dejar que la lastimes más!- Dijo Marco al borde de la furia. Mientras Ludo reía.
-¿Y que piensas hacer al respecto…?- Se burló el ave mientras que su voz se interrumpía.
En ese instante, la caverna alrededor de Marco pareció congelarse en el tiempo, ahora todo adquiría un tono de color grisáceo. Justo frente a él, una sombra enorme se materializo, mientras que escucho una voz sumamente familiar.
-¿De verdad vas a dejar… que la lastimen de esa forma?- Dijo la sombra, con una voz de decepción.
Marco se sorprendió al escuchar eso, sin embargo, aún seguía concentrado en escapar de sus grilletes y ayudar a Star.
-Seas quien seas, si no vas a ayudarme, ¡mejor aléjate!- Dijo Marco aun intentando forcejear.
-Tu insolencia es admirable, pero no evadas la pregunta humano, ¿vas a dejar que lastimen así a tu Butterfly?-
-¡Por supuesto que no!- Dijo el chico aun molesto.
-¿Entonces que te detiene, humano?- La sombra respondió en un tono desafiante.
-Estos malditos grilletes…- Ahora Marco estaba más calmado, se dio cuenta de que mientras hablaba con la sombra, el tiempo se había detenido, así que Star estaba a salvo… por ahora.
La sombra ahora soltó una carcajada muy fuerte, casi burlándose del chico.
-¡Que excusa tan patética!, ambos sabemos que en realidad no puedes… porque eres débil.- Dijo haciendo énfasis en la palabra débil.
Marco solo guardo silencio.
-Escucha, humano, no vine aquí a burlarme de ti, vine para darte el poder que necesitas, y así proteger a tu Butterfly, como lo hice yo hace mucho tiempo atrás.- La sombra ahora se acercaba al brazo izquierdo del chico. –Pero este poder tiene grandes consecuencias, te lo advierto de una vez, pero ahora, ella te necesita, ¿aceptas el poder o no?-
Marco dudo un momento por la oferta, ¿porque esta sombra aparecía justo en este momento para ofrecerle algo? ¿Y qué gana con eso? Además, le parecía muy extraño que eso se refiriera a Star de esa forma. Después de pensarlo un momento, decidió contener su propia naturaleza cuidadosa, ahora no había tiempo de analizar nada, y más aún cuando recordó la promesa que se hizo a sí mismo, hacer lo necesario por el bien de Star.
-Bien… acepto, ahora has lo que tengas que hacer.- Marco se resignó, tampoco es que tuviera muchas opciones.
Ahora la sombra mostro cuatro ojos enormes desde lo que parecía ser su cabeza, riéndose mientras tocaba el brazo izquierdo de Marco.
-Que así sea entonces, ahora relájate, la transfusión es sumamente dolorosa.- Marco solo trago saliva y espero lo peor.
Ahora el tiempo seguía su curso y ludo continuo con su frase.
-¿…humano inútil?- Ludo observo a su alrededor mientras notaba algo extraño. – Espera, ¿Ahora que diantres ocurre?-
A lo largo de la caverna, se pudieron ver pequeñas partículas de color purpura oscura, que poco a poco, iban aumentando. Lentamente, estas se juntaron a tal punto que parecía humo, mientras esto ocurría, Ludo se quedó estupefacto observando todo, incluso olvido que estaba torturando a Star. De manera rápida y violenta, todas estas partículas se abalanzaron sobre el cuerpo de Marco, quien al contacto con las mismas, solo pudo gruñir de dolor. Ahora Marco se liberó sin mucho esfuerzo de sus grilletes, mientras que al caer, se sostuvo con sus brazos en el suelo, de rodillas. Las partículas desaparecían en el cuerpo de Marco, como si las absorbiera y cuando ya no había ninguna, él se puso de pie.
Star, aun con la vista borrosa por el aturdimiento y el dolor, solo pudo observar a Marco mientras este se levantaba.
-Marco… Por favor… Huye…- Al decir estas palabras, no resistió y cayo inconsciente.
Cerca de ahí, Glossarick estaba encerrado en una cámara de piedra, donde sorprendido, salió de su libro al sentir algo fuera de lo común. – Mmm, ¿Por qué hay tres fuentes de magia oscura? Se supone que solo es Ludo y posiblemente Star…- Dijo mientras rascaba la joya de su cabeza. –Da igual, alguno de los dos debió invocar algo por error. – Menciono esto último volviéndose a meter en su libro.
-Ughh, eso no dolió… tanto.- Dijo Marco mientras aún tenía los ojos cerrados, sosteniendo su frente.
-¿Crees que porque te liberaste ahora tienes oportunidad contra mí?- Dijo Ludo mientras se envolvía de nuevo en la magia oscura. - Acabare contigo rápido, ¡Ballesta!-
En cuanto Ludo lanzo la flecha, Marco abrió sus ojos, revelando que sus pupilas ahora son de color purpura, al igual que las partículas de antes. Su cabello seguía estando igual, a diferencia de que ahora tenía una tonalidad grisácea y su piel es más pálida. Ahora pudo ver la trayectoria de la flecha acercándose, la cual esquivo sin problemas moviendo su cabeza hacia un lado.
-Eso fue… lento.- Dijo Marco, sorprendiéndose de lo fácil que esquivo la flecha.
-Solo fue suerte, ¡ahora desaparece! ¡Relámpago!- Grito Ludo mientras lanzaba un rayo enorme.
Nuevamente, Marco lo vio venir y lo esquivo saltando una gran altura, mientras usaba el techo de la cueva para volverse a impulsar, regresando hasta Ludo para patearlo. Este apenas reacciono invocando un escudo para protegerse, sin embargo, la patada tenía tanta potencia que lo arrojo hasta el otro lado de la cueva, aun así no fue suficiente para destruir la defensa de Ludo.
Al liberarse de su burbuja, Ludo respiro de forma violenta mientras le gritaba a Marco.
-¡¿Qué clase de monstruo eres?!-
-El que está a punto de hacerte pedazos.- respondió Marco en un tono muy serio y desafiante.
Ludo se puso nervioso, apenas pudo conseguir ambas varitas y ahora un humano lo estaba poniendo en aprietos. Intento calmarse, mientras pueda crear su escudo estaba a salvo, no importa que tan fuerte se haya vuelto de forma tan ilógica.
Nuevamente, la voz de la sombra hablo dentro de la cabeza de Marco.
-Se más inteligente, no puedes vencer a la magia solo usando fuerza bruta.-
-Oh, ¿sigues aquí? No te preocupes, me di cuenta de eso cuando lo ataque. Ahora mismo creo que tengo una idea.-
-¿Así que piensas antes de tiempo?, entiendo, te dejare esto en tus manos entonces.-
Ahora necesitaba algo que pudiera usar en contra de Ludo, así que planeo provocarlo.
-Oye pajarito, ¿Es lo mejor que sabes hacer? - Dijo en tono desafiante y espero a que Ludo mordiera el anzuelo.
A Ludo claramente le molesto el comentario, haciéndolo flotar en la magia oscura una vez más, mientras apuntaba ambas varitas hacia Marco.
-Voy a quitarte esa altanería de la cara, sucio humano, ¡te reduciré a cenizas! ¡Calavera llameante!-
Desde la punta de ambas varitas, se formó una enorme bola de fuego, al mismo tiempo que se formaba una calavera desde la misma, y la lanzo directamente hacia Marco.
-¡Espero que sea solida!- Grito Marco mientras salto y en el aire dio media vuelta, pateando a la calavera de fuego.
La fuerza del impacto se sintió en la toda la cueva, y la pierna de Marco comenzó a dañarse, aun así, el dolor solo lo impulso a hacerlo con más fuerza, mientras más se esforzaba, sus ojos brillaron con un purpura más brillante aun, hasta que por fin, pudo devolver la calavera en llamas hacia Ludo. Después de patear el hechizo, Marco cayó violentamente al suelo, mientras observaba su pierna, todo el derecho de su pantalón se había quemado hasta la rodilla junto con su zapato deportivo. Sin mencionar las quemaduras en su pierna.
-Oh oh…- Dijo mientras se sorprendía por lo que vio, era imposible que un humano le pudiera devolver su hechizo más poderoso.
- ¡Escudo…! GAHHH- Pero fue inútil, la fuerza del hechizo era tan grande que hizo añicos su escudo y termino por estrellarlo en una roca, tirando las varitas al suelo.
Marco se levantó rápidamente, a pesar del dolor de su pierna y se dirigió hacia donde estaba Ludo noqueado, y tomo ambas varitas para guardarlas en su pantalón.
Ludo se despertó, desesperado por encontrar ambas varitas, hasta que se topó con los pies de Marco, y él lo observaba hacia abajo con sus ojos purpuras, notablemente enojado. Ludo retrocedió, aceptando su derrota.
-Ah como sea, quédate con esas sucias varitas, la próxima vez que…-
-No habrá próxima vez, Ludo.- Afirmo Marco con un tono serio, mientras sostenía al cabeza del ave con una de sus manos.
-¿A…a… a que te refieres?- Dijo Ludo cada vez más nervioso. - No puedes liquidarme, ¡eres de los buenos! Ellos no liquidan, ¡ellos perdonan!-
Esta última frase irrito a Marco, con lo que sostuvo la cabeza de Ludo con más fuerza. Haciéndolo gritar de dolor.
-Lo que hiciste, es imposible de perdonar, lastimaste a la persona más importante para mí… Ludo.- Respondió Marco con un tono de voz sumamente molesto. -No voy a matarte, pero me voy a asegurar de que no aparezcas en un largo tiempo…-
Marco tomo una de las manos de Ludo, y la torció con tanta fuerza que la rompió como un mondadientes.
-¡Gaaahhhh!- Grito el ave lleno de dolor. -¡Para… por favor!
Pero él lo ignoro, y siguió con su otra mano, también con sus piernas. Cuando termino de destrozar a Ludo, este no podía ni hablar por el dolor que sentía.
-Ahora… esto te dará en que pensar si vuelves a buscar a Star, porque voy a protegerla de aquí en adelante, y si te veo otra vez, no dudare en repetir esto…- Dijo Marco en tono amenazante. Ludo apenas pudo escucharlo.
–Buenas noches, Ludo.-
Termino golpeándolo en el rostro para dejarlo inconsciente y lo dejo caer al suelo. Marco pateo la cara de Ludo, al ver que respondía, se aseguró que aún estaba con vida.
Ahora se acercó cojeando hacia donde Star estaba encadenada, aun inconsciente. Con un último esfuerzo salto hacia la cadena y la corto con su mano mientras la sostenía a ella, al caer de vuelta al suelo tuvo que soportar nuevamente el dolor de su pierna, pero no le dio importancia. Dejo suavemente a Star en el suelo, mientras el cubrió sus ojos un momento con una de sus manos, como cuando uno piensa en algo que acaba de hacer, con esto, unas chispas y partículas de color purpura alrededor de su cuerpo se dispersaron, mientras que el observaba su mano izquierda, noto que volvía a su color normal.
-Qué alivio, pensé que tenía que lidiar con la piel pálida toda mi vida.-
Star al escuchar una voz, se despertó de repente y en acto reflejo, golpeo a Marco en la nariz, derribándolo y ella se levantó de un salto.
-¡Bien Ludo!, ¡¿crees que necesito mi varita para derrotarte?! ¡Vamos, acércate mago de pacotilla y…! oh, Marco… ¿qué haces en el suelo? ¡No seas holgazán! ¿No sabes que Ludo podría seguir por aquí?- Dijo ella bastante confusa.
-Star… yo derrote a Ludo…- Dijo Marco sosteniendo su nariz, ¿Cómo es posible que después de lo que paso ella pueda golpear tan fuerte?
-Vamos Marco no hay tiempo para bromas, ahora donde se metió ese…-
Marco tomo ambas varitas y se las mostro a Star. -¿Me crees ahora?-
Ella tomo su varita mientras observaba a Marco con asombro. –Woooooooow, ¿Cómo lo hiciste?-
-Digamos, que yo… también tengo trucos nuevos…- Menciono el, intentando no entrar en detalles. -Además, ahora que Ludo ya no es una amenaza, hay que encontrar a Glossaryck.-
-Oh eso, no te preocupes, yo lo encontré desde el principio, ¡Mira! ¡Explosión de arcoíris!- Dijo Star mientras apuntaba a un muro de piedra cercano, al quedar destruido, el libro de hechizos con Glossarick encima de él, salieron de la pequeña cámara de piedra.
-Saber eso antes pudo ser de ayuda…- Susurro Marco.
-Ustedes, sí que se tomaron su tiempo…- Dijo algo irritado el pequeño hombre azul. –Y mírense, están hechos un desastre, pero al menos princesa, pudo derrotar exitosamente a Ludo.-
Star se puso un poco nerviosa por el comentario. -De hecho, no fui yo… fue Marco, yo estaba… inconsciente.-
-Interesante…- Arqueo una ceja Glossaryck, dudando si le decían la verdad. -¿Y eso cómo ocurrió?-
-Pues…- Star se notaba nerviosa. - Yo…- Entonces ella comenzó a tambalearse y Marco la sostuvo antes de que cayera. - Creo…que estoy un poco cansada, deberíamos ir a casa.-
-Por mi está bien.- Dijo Glossarick -Pueden contarme todo cuando regresemos.-
-Puedo llevarte en mi espalda, si lo necesitas…- Se ofreció Marco.
Star se alegró con la oferta. -¿Cómo podría negarme, señor Díaz?- Mientras se lanzaba enérgicamente a la espalda de Marco.
El olvido por completo su pierna lesionada, así que no soporto el dolor fuera de su forma donde adquiría el poder de la sombra, haciendo que ambos cayeran al suelo.
-Marco, ¿estás bien?, normalmente tú me cargas sin problemas pero… -Pauso mientras observaba la herida del chico. -Oh no… tu pierna… ¿Cómo se te ocurre ofrecerte a cargarme cuando estas herido?- Ella puso el brazo de Marco sobre sus hombros, mientras lo ayudaba a levantarse.
-Gracias… Star…- Dijo Marco mientras le sonreía.
-Cuando quieras Marco…- ella se puso un poco nerviosa por tenerlo tan cerca, pero prefirió concentrarse en llevarlo a casa, aun así, ella apoyo su cabeza en el hombro de Marco mientras abría un portal a la Tierra.
-Bah… jóvenes- Pensó para sí mismo Glossaryck mientras entraban en el portal.
FIN DEL CAPITULO
Me tomo algo más de tiempo de lo esperado, pero después de varias revisiones, me asegure de dejarlo en su mejor calidad posible, sin mencionar que es mi capítulo más ambicioso hasta ahora. Espero sea de su agrado.
En el capítulo que sigue, será casi por completo una explicación de los nuevos poderes de Marco y la identidad de la voz dentro de el, que se ha visto en mis capítulos anteriores.
Como ya se volvió costumbre mía, agradezco el seguimiento de mi historia a: Byakko Yagure, Moly RQ, Rizel Iwaki, , etherias dragneel, ianavila12, kronos93rlt,Railgun6, entre otros, Muchas Gracias.
