Capítulo 7: Invasión

Habitación de Marco, 12:10 pm, 10 días después del incidente Bon Bon

Marco se movió un poco en su cama, usualmente no dormía tanto.

Él estaba por abrir sus ojos pero decidió no hacerlo, no quería interrumpir una nueva pero bienvenida sensación. Se sentía… excelente, como si una enorme calma y serenidad lo invadiera. Nunca se había sentido tan bien antes de despertar.

Sentía que no solo había descansado lo suficiente, si no que tenía energía de sobra para poder correr un maratón entero de 100 kilómetros, incluso más.

Estiro un poco sus brazos a la cabecera de su cama, mientras que a medida que habría sus ojos, se dio cuenta que algo estaba fuera de lugar.

Normalmente, siempre despierta en el centro de su cama, pero ahora, noto que estaba más hacia la derecha que de costumbre. Antes de que pudiera analizar más a fondo la situación, Lynx hablo con él interrumpiéndolo, aprovechando que recién se despertaba.

-Pero miren quien decidió despertar, ¿fue una noche difícil humano?- El monstruo no solo sonaba sarcástico, sino que también parecía que algo le hacía mucha gracia, ya que mientras hablaba dejaba salir leves carcajadas.

-¿Qué es tan gracioso?- Menciono el murmurando.

Marco parecía confundido, usualmente Lynx tiene cierta manera de burlarse, pero al menos de una forma seria.

-Es increíble… ¿no te has percatado aun, verdad?- Lynx volvió a soltar una risa leve.

-Deberías observar tu entorno, y puedo asegurarte que te sorprenderá la respuesta.-

Marco le pareció extraño, ya que no sentía nada fuera de lo normal, incluso podría decir que todo se sentía natural, como si todo siguiera su curso exacto tal y como debe de ser.

Pero una vez más, el monstruo tenía razón.

Al observar a su izquierda, pudo notar una figura sumamente familiar por debajo de sus sabanas, y que de esta salían varios mechones de cabello rubio. Sin previo aviso, la figura se movió un poco y un brazo femenino con una hermosa piel blanca se alzó unos momentos, mientras que la figura murmuro algo que solo Marco pudo escuchar.

-Golpe… Narval… mngh…-

La mano cayó lentamente hacia un costado mientras se podían apreciar unos pequeños ronquidos de parte de la figura.

Marco se quedó paralizado unos momentos por lo que miro, después, inconscientemente reviso su cuerpo para asegurarse que aun tuviera ropa.

Casi de manera inmediata, él se golpeó mentalmente por siquiera pensar en algo así. Tímidamente levanto la sabana para observar quien estaba a su lado, como si lo que ya presencio no fuera suficiente prueba.

Era Star…

El estuvo a punto de gritar por la sorpresa, de verdad muy cerca, pero quedo embelesado por la chica que dormía a su lado… observándola de cerca casi hasta parecía un ángel.

Marco se dio cuenta de lo que estaba haciendo y rápidamente volvió a su lugar en la cama.

Él se preguntó en que momento ella pudo haber entrado a su habitación sin que se diera cuenta, o porque Lynx no le advirtió antes, supuso que tal vez que los monstruos también necesitan dormir de vez en cuando.

En verdad, eso daba igual, al parecer el origen de toda esa calma que sentía fue porque ella estaba a su lado, no debía cuestionar sus motivos o dejarse llevar por la lógica.

Mientras pensaba en esto, Star movió su brazo para pasarlo por encima de él, mientras que inconscientemente lo abrazaba. De antemano se sabe, que Marco hubiera reaccionado sonrojándose enormemente mientras que sus nervios aumentaban de la misma forma, pero no… no fue así.

En su lugar, sintió que una enorme calma y tranquilidad lo invadían nuevamente.

¿De verdad era ella quien lo hacía sentir de esa forma?

Puede que necesite preguntarle directamente.

En ese momento Star abrió sus ojos observando detenidamente al chico, mientras que dejaba salir un enorme bostezo.

-Buenos días, Marco…- Menciono ella mientras sonreía.

Marco solo se limitó a sonreírle también en silencio, ligeramente nervioso.

A ella le tomo unos segundos analizar y comprender la situación en la que estaba, y cuando lo hizo su cara so volvió roja al igual que los corazones en sus mejillas. De inmediato intento levantarse pero Marco la detuvo.

-Oye… tranquila Star…- Menciono Marco con una voz calmada, menos mal que apenas recupero la compostura momentos atrás.

-¡Lo siento! ¡Lo siento! Yo no… ¡no fue mi intención!- Star se disculpó pensando que él estaba molesto por la situación.

-Está bien, no pasa nada…- Menciono el chico sonriendo un poco.

-Debiste tener un motivo para venir conmigo, ¿puedo preguntar cuál fue?-

Star bajo la mirada, si había que algo que no quería hacer, era recordar lo que soñó la noche anterior, fue con Marco precisamente para olvidar que algo asi pasó. Sin embargo, sintió que debía contarle, después de todo, no había nadie en quien confiara más.

-Fue… una pesadilla.- Mientras decía estas palabras, ella abrazaba a Marco con fuerza.

El como respuesta, paso su brazo por debajo de su cuello mientras que devolvía el abrazo y ella acepto el reconfortante gesto.

-Bien eso explica mucho, ¿soñaste que te seguían osos otra vez?- Marco intento bromear un poco para animarla. Sin embargo, a ella no le dio gracia en absoluto y pudo observar que de sus ojos emanaba un terror indescriptible.

-No… fue algo mucho peor…- Respondió Star mientras que su voz se quebraba y sus ojos se cristalizaban, parecía estar al borde del llanto.

-Toda mi dimensión… en ruinas… parecía que una estrella roja traía la destrucción que llovía desde cielo… los bosques estaban en llamas… y todo lo que pude ver, estaba podrido… se sintió tan real… como si estuviera ahí…-

Marco estaba sorprendido por lo que escucho, así que guardo silencio para que ella terminara de hablar.

-Incluso… la gente de Mewni y los monstruos, todos estaban muertos… y mis padres… hasta tu… Marco…-

Y ahí llego su tolerancia, ella rompió en llanto, mientras que abrazaba con más fuerza al chico.

El por medio de su empatía, pudo imaginar cómo se sentía, incluso sintió miedo; sin mencionar que ella siempre ha sido sensible en varios aspectos, en especial los relacionados con sus seres queridos.

Tenía que hacer algo para evitar que siguiera llorando.

Él se acercó un poco mientras que sostenía el rostro de Star con sus manos y limpiaba sus lágrimas.

-Star… te prometo que no moriré, ni dejare que nadie cercano a ti lo haga… ¿de acuerdo?- Marco intento sonar lo más calmado que pudo, no quería que ella se percatara de que él se había asustado un poco por el sueño también.

-¿Lo prometes… de verdad? - Pregunto ella alzando la vista.

-Lo prometo…-

Al terminar la frase, se abrazaron tan fuerte como pudieron.

En ese momento, Marco escucho a Lynx, pero esta vez hablo de una forma muy seria, el chico aún no se acostumbraba a esa actitud.

-¿De verdad te sientes capaz de algo así humano?- Pregunto de forma muy seria el monstruo.

-No ayudas Lynx...- Marco respondió murmurando, para evitar que Star lo escuchara.

-No prometas nada, si no estás seguro de que vas cumplir…- Menciono Lynx, cuestionando al chico.

Pero Marco lo ignoro, ahora necesitaba concentrarse en que Star esté mejor, no cualquiera puede soportar ver morir a sus seres queridos, aunque haya sido solo un sueño.

Ambos se quedaron juntos unos momentos más antes de separarse, ella ya había calmado su tristeza y le sonrió al chico en forma de agradecimiento.

El devolvió el gesto, pero recordó lo que sucedió el día de ayer, el inminente peligro que llego y se desvaneció, poco tiempo después, Star tiene una horrible pesadilla. El no pudo evitar pensar que eso estaba relacionado, así que se propuso llegar al fondo de este asunto.

-Star, ¿puedo pedirte un favor?- Pregunto Marco, haciendo notar su voz.

-¿Qué necesitas Marco?- Pregunto ella de forma rápida, mientras se sentaba en sus propias rodillas y observaba al chico con curiosidad.

-Veras, ayer después de que Janna me ayudara a probar mis poderes, sentí que había peligro en casa, así que volvimos tan rápido como pudimos y sea lo que fuera, se originó en tu cuarto.-

Star presto mucha atención a lo que decía Marco, incluso se inclinó un poco para escucharlo mejor.

-Y cuando lo revise, tu cuarto era un desastre pero no había nadie. Así que necesito que revises si te falta alguna de tus cosas.-

Ella parpadeo un poco, analizando lo que el chico había dicho antes de responder.

-Estoy casi segura de que mi cuarto ya estaba así cuando desperté ayer…- Menciono ella sosteniendo su barbilla.

-Pero… ¿qué clase de pruebas te hizo Janna?- Star parecía tener más interés en ese tema.

-Oh… nada fuera de lo normal, ella dejo caer un auto oxidado sobre mí y casi me aplasta en el proceso...- Respondió Marco de mala gana, no era precisamente una buena idea, al menos la cara de Star parecía estar de acuerdo con él.

-¡¿QUE ELLA HIZO QUE..?!- Exclamo Star sorprendida. No le gustaba la idea de que Marco corriera peligro, y menos por algo como una simple prueba.

-Calma Star, nos estamos saliendo del tema… solo… revisa si algo no está bien, ¿de acuerdo? Y respecto a Janna, ella solo quería ayudar… o al menos eso creo…- Marco no parecía muy convencido de lo que decía.

-Bien... revisare ahora mismo.-

Antes de que ella pudiera levantarse, su estómago gruño de tal forma que parecía tener vida propia. A Marco le pereció gracioso… hasta que el también comenzó a tener hambre.

-¿Desayunamos primero?- Pregunto Marco con una sonrisa.

-Si por favor…- Respondió la chica, ligeramente avergonzada por el sonido que su estómago acababa de hacer.

Después de un abundante desayuno, Star se dirigió a su cuarto para revisar si alguna de sus cosas faltaba. Le parecía extraño que Marco estuviera preocupado por una pequeñez así, al menos, ella lo veía de esa forma.

Cuando entro a su habitación, observo el desorden a su alrededor para ver por donde comenzaría.

-¿Qué se supone que tengo que buscar?- Murmuro la chica un poco exasperada.

Entonces ella observo el espejo que utilizaba para comunicarse con su familia, tenía varios mensajes guardados, al escucharlos no pudo evitar sentirse afligida.

-Esto no puede ser bueno…-

Patio de los Díaz, 1:13 pm.

Por su parte, Marco salió al patio trasero de su casa, necesitaba hacerle unas cuantas preguntas a Lynx sobre la situación que se encontraban ahora. Por experiencias anteriores, el chico reviso primero a lo largo y ancho del patio, asegurándose de que no hubiera nadie presente, como por ejemplo Janna.

No es que le molestara la presencia de la chica, simplemente no quería verse envuelto en más pruebas que solo satisfacían su curiosidad.

Hasta este punto, ese lugar ya lo consideraba su santuario personal.

Marco tomo asiento cerca del portón antes de que comenzara a hablar.

-Lynx… necesito preguntarte algo…- Murmuro el chico, tomando seriedad en su tono.

-¿Cuál es tu duda humano?- Respondió el monstruo de inmediato.

Marco pauso un momento para poder responder.

-Ese peligro que sentí antes… ¿qué crees que haya sido?- Pregunto Marco sin perder la seriedad.

-No estoy del todo seguro, pero a juzgar por lo poco que duro, puede que solo apareciera por accidente o se transportara de una forma excesivamente rápida. Pero de lo único que estoy seguro es que era sumamente familiar… la esencia se parecía mucho a la que tenía ese ignorante de Ludo…- Lynx continuo con el mismo tono de voz serio, como el de Marco.

-¿Ludo? ¿Crees que el volvió?- Respondió el chico ligeramente molesto, interrumpiendo a Lynx.

-¿Después de lo que le hiciste? Lo dudo mucho, ese enano no volverá a ponerse de pie o usar apropiadamente sus manos en al menos 3 meses. Sin embargo, no miento cuando digo que la magia que manejaba Ludo se parecía mucho a lo que estaba en el cuarto de tu Butterfly.- Lynx parecía estar un poco desconcertado por el tono de voz que tenía.

-Además, ese tipo de magia es la razón por la cual en todas las dimensiones la magia ancestral es temida, o como ellos la llaman a falta de imaginación, magia oscura. Alguien que tenga la capacidad de utilizar magia entra en contacto con ella, y no se tiene la suficiente preparación tanto física como mental, fácilmente se verá corrompido por la sed de poder, hasta el punto de que su propio cuerpo se desfigure y su mente se pierda en el abismo.-

-Si dices que eso ocurre, ¿entonces porque no me ha ocurrido nada a mí?- Pregunto el chico con curiosidad.

-Buena pregunta humano, la razón por la que no te ha ocurrido nada y puedas utilizar el poder libremente, es gracias a mí. Yo funciono como un contrapeso o un ancla en tu mente para que no pierdas el control; años de estudiar y estar en contacto con esta magia me han vuelto inmune a sus efectos… aunque mi relación con Eclipsa ayudo bastante.- Lynx respondió de forma honesta, casi como si supiera que alguien más lo estaba escuchando.

-Oh ella… comprendo… ¿y qué relación tenían ustedes?- A medida que Lynx hablaba, la curiosidad de Marco aumento y al ver que a él no le molesto hablar de eso, planeaba seguir preguntando, casi ignorando el motivo por el cual hablaba con él en primer lugar.

-Ella y yo fuimos buenos amigos en un principio, amantes por un tiempo y después nos casamos, a pesar de que ella abandono a su reino para poder concretar esto último. -Lynx mostro orgulloso el anillo dorado de su mano izquierda.

-Incluso me atrevo a decir, que la relación que tienen tu Butterfly y tú, se parece un poco a la que tuve con ella.- Respondió el monstruo con una sinceridad autentica, pero Marco parecía mas sorprendido por la comparación que hizo.

-Ella y yo… solo somos amigos…- Murmuro el chico con algo de pesar en sus ojos. -Además no creo que…-

-¿Qué pasa? ¿Te molesta que sea una princesa interdimensional y tú solo un simple humano? ¿O es algo tan malo la idea unir tu vida a la de ella?- Afirmo Lynx interrumpiendo a Marco, se notaba un poco molesto pero mantuvo la calma como era costumbre.

-Eso no fue lo que quise decir…- Respondió el chico mientras agachaba un poco la cabeza.

-Entonces que lo mundano no te detenga humano…- Lynx cambio a un tono de voz más comprensivo, algo que Marco no había escuchado desde que lo conocía, considerando el poco tiempo que han convivido.

-Escúchame bien, ambos tenemos algunas cosas en común, por eso corres peligro de estar en la misma situación que yo hace muchos años… veras… lo malo de los hombres como nosotros, es que solo amamos en retrospectiva, cuando la distancia ya es demasiado grande como para actuar…- Lynx se escuchaba un poco fuera de sí, casi ni sonaba como el mismo, ese tema en particular parecía afectarle mucho.

Marco guardo silencio, intentado no interrumpirlo.

-Solo diré que mi Butterfly… Eclipsa, un día simplemente desapareció… y por más que intente localizarla, no pude encontrar rastros de ella. He dedicado mi vida en su búsqueda, tratando de averiguar qué fue lo que ocurrió… así mismo, lo último que le prometí fue que cuidaría de su legado, cuando llegara el momento… entrenaría al próximo guardián de la heredera Butterfly… por asares muy caprichosos del destino y muy a pesar mío… fuiste tú quien recibió esa herencia.- Lynx recupero un poco su habitual y sarcástica forma de hablar.

-Entonces esa es tu historia… es muy interesante, ¿entonces significa que soy el único heredero hasta ahora?- Pregunto el chico ligeramente emocionado.

-En efecto si… porque has sido el único lo suficientemente estúpido como para leer los capítulos de Eclipsa sin considerar las consecuencias, agradece al ritual de la Luna Roja de que aun puedes respirar.- Al terminar la frase, Lynx dejo salir una leve carcajada.

-Oh…bueno…- Murmuro el chico algo decepcionado, pensar que el origen de sus nuevas habilidades fueron una serie de acontecimientos afortunados.

-Tranquilo, da igual el origen si sabes utilizarlo correctamente, ¿me pregunto si deberíamos…?-

Entonces Lynx pauso su voz, como si acabara de tener una buena idea pero no supiera como expresarla.

-Transportarnos…- Murmuro el monstruo terminando la frase.

-¿Sucede algo Lynx?- Pregunto Marco confundido.

-Ya sé porque el peligro desapareció, estoy seguro de que utilizo unas tijeras dimensionales… ¡Rápido humano! Ve con tu Butterfly y pregunta si sabe dónde están sus tijeras… ¿cómo rayos no me di cuenta antes?- Lynx hablo en un tono más fuerte de lo normal.

-Bien… de acuerdo, solo no me grites Lynx.- Menciono Marco mientras avanzaba con rapidez de vuelta a su casa.

-¿Gritarte? Si tú eres siempre el que habla en voz alta, eso ya nos ha causado problemas antes…-

-¿A qué te refieres?- Marco parecía confundido por la respuesta.

-Para empezar, siempre gritas, así todo el mundo te escucha, nuevamente, estoy en tu cabeza, ¿sabes que puedes hablar conmigo por medio del pensamiento? No necesitas usar tu voz…- Lynx sonaba algo fastidiado.

Marco se detuvo, mientras que llevo una de sus manos a su cara.

-Tienes que estar bromeando…-

-Suena bastante lógico si lo piensas bien…- Murmuro el monstruo riéndose.

-Da igual…-

El chico prefirió ignorar ese detalle y apresuro el paso para llegar rápido.

Habitación de Star, 1:40 pm

Marco entro al cuarto de Star, solo para encontrarla buscando algo desesperadamente, pero por un motivo distinto al parecer.

-Star, ¿tienes tus tijeras?- Pregunto el chico.

-¡Es lo que estoy tratando de encontrar!- Respondió ella tirando cajones al azar

Nuevamente el ingenio del monstruo sorprendió al chico, no solo acertó en lo que se había perdido, sino que lo hizo simplemente con las palabras que llegaron a su mente.

Sin embargo, el hecho de que acertara le dio un mal sabor de boca, como si deseara que no tuviera razón.

Al mismo tiempo, Star termino por agotar su paciencia, mientras se lanzaba a su cama.

-¡Agghh! ¡Es inútil! No están.- Murmuro la chica mientras hundía su cara en una almohada.

-Tranquila Star, conseguiremos otras.- El intento consolarla.

-No lo entiendes Marco…-Star tomo un respiro antes de continuar -Hay problemas en casa y necesito averiguar qué fue lo que ocurrió.-

-¿Hablas de Mewni?- Pregunto Marco, casi intuyendo lo que sucedería en unos minutos.

Star solo asintió con su cabeza.

-Mis padres me dijeron que no volviera en al menos 3 semanas… 1 semana significa insurgencia de monstruos, 2 un golpe de estado y eso usualmente lo resuelven ellos, pero 3…-

-¿Qué sucede cuando dicen 3 semanas?- Pregunto Marco.

-NUNCA han llegado a las 3 semanas.- Star hizo mucho énfasis en la palabra nunca. -Por eso quería volver, pero creo que algo se llevó mis tijeras y ahora estamos varados.-

-Entiendo… ¿qué hay de Glossaryck? ¿Él puede ayudarnos?- Menciono el chico aportando su idea.

En menos de un segundo, la cara de Star se ilumino como si le hubieran dicho la mejor noticia de su vida.

-¡Tienes razón Marco! Lo llamare ahora mismo, ¡Glossaryck, te necesito!-

Al finalizar la frase, el libro de hechizos se abrió de forma repentina, hasta que el pequeño genio azul hizo acto de presencia una vez más.

-A sus órdenes princesa.- El genio realizo su acostumbrada reverencia frente a Star, pero al notar que Marco estaba con ella, él se reincorporo con los brazos cruzados. -Veo que no te separaras de él, ¿verdad?…-

-Eso de igual ahora Glossaryck, ¿tú tienes tijeras dimensionales?- Pregunto la chica enérgicamente.

En ese momento, el genio chasqueo sus dedos, y unas tijeras azules con adornos dorados aparecieron frente a él, prácticamente eran de su mismo tamaño.

-Por supuesto, cada miembro mágico del reino de Mewni tiene las suyas propias, ¿por qué la pregunta?-

Sin embargo, Star no respondió, sino que rápidamente tomo las tijeras he intento abrir un portal, pero Glossaryck atrajo las tijeras devuelta con él.

-No tan rápido princesa, ¿no se supone que tienes unas propias?- Pregunto el genio arqueando una de sus cejas.

-Si pero… creo que las robaron.- Respondió Star con una risita nerviosa pero sonó seria momentos después.

-Eso no importa ahora, ocurre algo en Mewni y necesito saber qué fue lo que pasó.-

-Tienes la horrible tendencia de que roben tus cosas princesa, déjame adivinar, ¿te prohibieron regresar en 2 semanas?- Glossaryck rasco la gema de su cabeza, en señal de fastidio

-3 semanas…- Susurro la chica usando 3 dedos de su mano.

-De acuerdo… tienes razón, eso es algo grave, pero no voy a desobedecer las órdenes de su majestad, sin embargo, necesito consultar con ella tu reciente relación con Marco.- El genio acariciaba su barba mientras terminaba de hablar.

Marco parecía quedarse paralizado en su lugar, pero aun así guardo silencio.

-¿A… a que te refieres?- Respondió ella sumamente nerviosa.

-Me refiero al monstruo que está en la cabeza del chico, intuyo que ya lo conociste, pero aun así no puedo dejar las cosas como están, como dije antes puede ser muy peligroso.- El genio se explicó al notar la reacción de la chica. -Cualquier otro tipo de relación no es de mi incumbencia…-

-Ah…eso… entiendo.- Star respiro aliviada.

Glossaryck volvió a acariciar su barba, como si pensara en lo que estaba por decir.

-Escucha Star, puedo prestarte las tijeras, pero hay una condición, voy a ir con ustedes.- Menciono el genio arqueando una ceja. -Alguien tiene que cuidarte si Marco pierde el control.-

-Sigo aquí Glossaryck...- Marco estaba molesto por la forma en la que el genio se refería a él.

-Suena justo.- Respondió la chica, ignorando el comentario.

-Partimos en 20 minutos, arreglen lo que necesiten.- Al decir esto el genio volvió a entrar en el libro.

-Vuelvo en un momento, voy a avisarle a mis padres, no me tardo.-

Star ya estaba lista, no necesitaba nada más que su varita para poder defenderse así que solo espero a Marco.

El bajo por las escaleras, y pudo ver a sus padres leyendo libros en el sofá.

-Mama, papa, voy a ayudar a Star con unos problemas en su dimensión, volveré más tarde.-

Él pensó por un momento sus padres dirían algo, pero mantuvieron su actitud serena y tranquila, la cual los distinguía.

-De acuerdo hijo, vuelve antes de la cena.- Murmuro Angie.

-Cuídate mucho mijo, ¡también cuida a Star de nuestra parte!- Menciono Rafael en un tono alegre.

-Bien... gracias.- Respondió el chico mientras volvía a subir las escaleras.

A pesar que era costumbre de avisarles a sus padres, sintió algo extraño cuando se despidió de ellos. Tuvo una sensación extraña y que no le gusto en lo absoluto.

Sintió que ya no vería a sus padres ni a nadie más en un largo tiempo…

Él se detuvo unos momentos, solo para ignorar esa sensación y seguir hacia la habitación de Star.

Hizo una promesa y pensaba cumplirá sin importar las consecuencias.

Al regresar con Star y Glossaryck, ellos ya habían abierto un portal, solo esperaron a que Marco volviera.

-Bien, todo listo… vámonos.- Menciono Marco, aunque había dejado de lado esa sensación, aun se notaba en su rostro que estaba preocupado.

-¿Estas bien Marco?- Pregunto Star al notar el ánimo del chico.

-No es nada…- Marco intento sonar calmado.

-Ok… vámonos entonces.- Ella no parecía muy convencida pero decidió dejarlo pasar.

Entonces los tres entraron en el portal, sin ninguna idea de lo que les esperaba al llegar a Mewni.

Praderas de Mewni, 2 km de distancia del Castillo, 2:11 pm hora de la Tierra

Cuando salieron del portal, notaron que no fueron directamente al castillo, en su lugar aparecieron directamente en una amplia pradera, desde ahí se podía observar el enorme castillo Mewniano.

-Qué raro, estoy seguro que abrí el portal hacia el castillo, me pregunto que habrá salido mal…-

Antes de que pudieran hacer algo, una lanza salió de la nada y se dirigió directamente hacia Star.

-¡Cuidado!-

Marco fue el primero en darse cuenta y tuvo abalanzarse sobre la chica para evitar que fuera herida por el arma.

-Gracias Marco pero… ¿de dónde salió eso?- Pregunto ella confundida.

-No hay tiempo Star… tenemos compañía…-

Al mirar a su alrededor, notaron un escuadrón de más de 50 monstruos armados hasta los dientes, mientras que se acercaban a ellos no con precisamente buenas intenciones.

-Esto explica muchas cosas, pero necesito ir con la reina ahora.- Al decir esto, Glossaryck se envolvió en un escudo del mismo color de su piel y se fue volando encima del libro de hechizos.

-¡Glossaryck! ¿¡Nos estas abandonando!?- Pregunto Star muy molesta.

-Ustedes pueden cuidarse solos, los veo después.- Fue lo último que dijo el genio antes de irse volando.

Bien, había que admitirlo, la situación no lucia bien, Glossaryck se fue y se llevó las tijeras con él. Ahora no había más opción que pelear.

Antes de que entraran en combate, unas trompetas se escucharon detrás de ellos, mientras que rápidamente avanzaron una legión de al menos 20 guerreros Mewnianos, todos lideraros por un caballero con una armadura plateada montado en un guerricornio, mientras que los demás lo seguían enérgicamente a pie. El choque de ambas fuerzas fue abrumador, pero los Mewnianos atacaron con fuerza y determinación. Star tenía razón, los de su pueblo son excelentes guerreros.

El que los lideraba bajo de su guerricornio directamente con ellos.

-¿Por qué diantres están aquí? ¡No hay lugar para niños en una guerra!- Exclamo el soldado, mientras que los empujaba de la espalda para sacarlos de ahí. -Soy el capitán Darío, voy a ponerlos a salvo.-

El capitán era bastante alto, incluso más que cualquier otra persona que hayan visto, se distinguía mucho el brillo de su armadura y el tamaño de su mandoble, el cual era casi del tamaño de Marco, a pesar de hablar como un adulto maduro, el capitán parecía apenas tener más de 20 años. Usaba un corte militar, y su cabello era tan rubio como el de Star.

-Gracias por la asistencia capitán, pero podemos cuidarnos nosotros mismos, ¿cuáles son tus ordenes?- Menciono Star con un tono de voz que se asemeja al de su madre.

-¿Quién eres tú?- Pregunto el guerrero, reconociendo un poco a la chica frente a él.

-Soy Star Butterfly, heredera del Reino de Mewni y el… es…-Ella perdió un poco el tono de voz autoritario con el que hablo, pero lo recupero rápidamente. -Mi guardián personal, Marco Díaz de la Tierra.-

-¿Dijiste Butterfly?- Cuestiono el capitán sorprendido por la respuesta. -¿Que estás haciendo en medio de la nada?-

En ese momento, dos monstruos enormes los atacaron por sorpresa, y tan rápido como aparecieron, el capitán desenvaino su mandoble. Star y Marco tomaron posiciones de combate pero el guerrero se les adelanto. Primero corto la pierna de uno de los monstruos con un tajo limpio y preciso, haciendo que perdiera el equilibrio y cayera. Otro monstruo alzo su hacha para atacar por la espalda del capitán, pero este con un giro rápido corto su cabeza sin que se diera cuenta de lo que había ocurrido. El que estaba en el suelo intento levantarse pero Darío clavo su espada en el pecho del monstruo antes de que pudiera hacer algo. Mientras la vida del monstruo se desvanecía, sus ojos brillaban de un color verde al igual que su sangre, pero cuando la muerte lo alcanzo, el brillo de sus ojos se desvanecio y la sangre volvio a ser de color roja. Marco había visto esos colores antes como cuando enfrento a Ludo, pero nunca en un monstruo.

Star se sintió indignada, por más que peleara con monstruos antes, siempre se aseguraba de no matar a nadie, eso simplemente le parecía incorrecto.

-Fue impresionante…- Murmuro Marco.

-Eso no era necesario…- Menciono Star algo molesta.

-Disculpadme por eso princesa, pero no voy a mostrar ninguna piedad hacia ellos…- Menciono el capitán con un semblante serio.

-Desde esta mañana, estos invasores atacaron aldeas indefensas como Arni y Guldobe, entre otras, ahora están reducidas a cenizas… incluyendo a su gente.-

-Es imposible…-Murmuro Star con mucha aflicción en su rostro.

-Lamento darle estas noticias, sé que es duro pero nos dieron la orden de defender a quien lo necesitara, escuchamos que un escuadrón de exploración fue emboscado en esta dirección, y entonces los encontré a ustedes…- El caballero parecía disculparse de forma honesta, pero aun así seguía con su semblante serio.

Los demás caballeros habían terminado de vencer a los monstruos, aunque pelearon de una forma magnifica, tuvieron dos bajas de su parte. Pero a lo lejos se escuchó un cuerno de batalla y otra guerrilla de 50 monstruos se acercó hacia ellos, los cuales tenían los mismos ojos que los que habían enfrentado antes.

-Esto no puede ser… ¡Estaciones de batalla! ¡Ahora!- Ordeno el capitán.

En ese momento, parte de los sentidos de Marco se activaron sin necesidad de activar el ¨Pallium¨, y pudo detectar donde estaban la gente que Darío buscaba.

-Star… ya sé dónde está el escuadrón perdido, voy por ellos, tu quédate a ayudar al capitán.- Marco no perdió el tiempo con explicaciones y salió corriendo en dirección hacia el bosque más cercano.

-¡Marco! ¡Espera! No hay que separarnos…- Pero fue inútil, el chico ya había avanzado mucho como para que pudiera escucharla.

-Él dijo que sabía dónde estaban los soldados perdidos, ¿cómo es eso posible?- Pregunto el capitán, poniendo en duda lo que dijo Marco.

-Tranquilo, él tiene… digamos un sexto sentido, da igual, ¡vamos a ayudar a los caballeros!- Ella corrió hacia donde los soldados Mewnianos estaban peleando.

-Como ordene… princesa.- Menciono el capitán, aun dudando de ella.

Bosque occidental de Mewni, 2:21 pm, hora de la Tierra.

Marco se apresuró a entrar en el bosque, mientras esquivaba arboles al abrirse paso.

-Me sorprende que vinieras tu solo, es totalmente contrario a tu naturaleza.- Menciono Lynx, quien hace unos momentos estaba inusualmente cayado.

-A mí me sorprende que no dijeras nada por los monstruos que murieron…- Respondió el chico extrañado.

-¿No quedó claro antes humano? No tengo ningún interés por los de mi especie, han sido una vergüenza por generaciones., por mi pueden morir todos por igual.-Lynx menciono este despego con mucha naturalidad, como si tuviera esa forma de pensar desde hace ya mucho tiempo.

-Como digas Lynx, por cierto, ¿puedes ayudarme a localizar a los soldados?- Pregunto el chico ya que había perdido el rastro

-¿Por qué motivo? En poco tiempo serán liquidados, no hay por qué molestarse.- Menciono el monstruo con mucha calma.

-Lynx…- Marco sonaba exasperado.

-Bien… avanza unos 30 metros más y podrás encontrarlos, son 9 Mewhumanos y 3 de ellos ya murieron, pero procede con cuidado, hay un sinfín de monstruos rodeándolos.-

-No hay problema, yo me encargo.- Menciono Marco desde su mente, ahora ya aprendió a mantenerse callado y hablar con Lynx sin que nadie lo escuche.

Cuando llego al lugar indicado, se dio cuenta de que debió acercarse con más cuidado, ya que Lynx no estaba exagerando, realmente había muchísimos monstruos, todos ellos tenían los ojos brillando de color verde y los soldados se habían atrincherado cerca de un enorme tronco podrido.

-Maldición…- Fue lo último que dijo el chico antes de que los monstruos se abalanzaran sobre él.

El primero que llego intento empalarlo con una lanza, Marco la pateó hacia un lado desviándola y con su brazo izquierdo, soltó un fuerte puñetazo que derribo al monstruo. Un segundo monstruo apareció detrás de él e intento atacar con un mazo de picos, el cual a pesar de que el chico se agacho y rodo hacia un lado para esquivarlo, fue alcanzado superficialmente por los picos en uno de sus brazos, estropeando un poco su suéter favorito.

-¡Oye eso va a dejar marca!- Exclamo el chico enojado.

Como respuesta, el monstruo solo soltó un gruñido e intento atacar otra vez. Al mismo tiempo, dos monstruos más se acercaron con espadas. Con una patada giratoria, Marco desarmo a dos de los monstruos, el del mazo y uno con espada, cuando se reincorporo, derribo a uno golpeándolo en la cara y al otro lo pateó directamente en una rodilla, haciendo que el monstruo bajara la guardia y así pudiera golpearlo en el estómago para derribarlo igual. Sin embargo aún faltaba un monstruo. Este último estuvo a punto de atravesarlo con la espada, pero uso parte de su manga izquierda para desviar el ataque, pero esta quedo dañada, finalmente se agacho para tomar impulso y con un puñetazo hacia arriba derroto al último monstruo.

Marco jadeaba por el esfuerzo, estos monstruos eran mucho más fuertes y duros que los que acostumbraba pelear cuando Ludo aun trataba de robar la varita de Star, sin mencionar que estos genuinamente intentaban matarlo.

Mientras esto ocurría, los soldados que estaban atrincherados en un enorme tronco del tamaño de una cabaña, observaron con asombro la habilidad del chico.

-¿Y ese muchacho de dónde salió? – Pregunto uno de los soldados.

-No lo sé, pero por sus ropas, parece ser un humano de la Tierra, además les dio una paliza a esos monstruos ¡y sin usar armas!- Respondió otro de ellos.

-¡Eso es imposible! Si es verdad deberíamos sentirnos avergonzados… que un humano nos deje en ridículo de esa forma…- Murmuro otro soldado completamente desanimado.

-Silencio… sea quien sea, parece que vino ayudarnos.- Menciono la única chica del grupo, al parecer, estaba herida en su brazo derecho. Usaba una armadura ligera de cuero, casi como un corset, la cual parecía extenderse hacia sus piernas como una gabardina hasta las rodillas, guardaba una espada en su espalda, sin embargo, usaba su brazo sano para hacer precion en su herida y evitar que se desangrara. Ella era solo un poco más alta que Star, su cabello corto y negro, tendría un ligero parecido al de Janna.

-No tienes derecho a hablarnos de ese modo, solo eres una recluta, ¿recuerdas Steena?- Respondió nuevamente uno de los soldados.

-Ahora todos estamos igual de mal, y si no proponen algo útil, sugiero que mejor intentemos ayudar al humano, lo haría yo misma si mi brazo no estuviera inutilizado.- Murmuro Steena en un tono muy serio.

Los demás soldados solo guardaron silencio y se negaron a seguir hablando.

-Eso pensé, ya saben lo que dicen los capitanes, si no van a ayudar mejor no estorben.- Murmuro nuevamente la chica al ver que ningún soldado parecía tener intención de moverse. En realidad, todos eran nuevos reclutas, pero solo la trataban de esa manera porque era la última que había entrado en el escuadrón recientemente.

-Solo espero que ese chico traiga refuerzos…- Pensó para sí misma la joven recluta.

Marco no tuvo mucho tiempo para ganar un respiro, cuando noto que los monstruos que derroto volvían a levantarse.

-No otra vez…- Marco llevo su mano a su frente en señal de fastidio. -Tengo que acabar con esto ahora…¨!Pallium!¨-

Las chispas y partículas purpuras se juntaron de una forma tan rápida como nunca antes había visto, dándole su habitual apariencia del ¨manto¨, e incluso se sintió mucho más fuerte. Marco imagino que fue porque estaba en Mewni y estaba en un bosque donde hay un sin número de formas de vida, literalmente hasta el césped podía ser una fuente de magia.

Cuando los monstruos se levantaron, llegaron más por donde ellos salieron. Uno de ellos trato de atacarlo de frente. Grave error.

Sin pestañear, Marco golpeo al monstruo tan fuerte que salió despedido a una velocidad increíble, incluso se llevó de paso a los demás monstruos en su camino y uno que otro árbol. Los monstruos no parecían impresionados, es más, ni siquiera se inmutaron por esa muestra de fuerza. Parecía como si no estuvieran conscientes de lo que hacían, eso le pareció sospechoso a Marco.

Pero los soldados atrincherados, en caso contrario parecían sumamente impresionados.

Los monstruos atacaron nuevamente, sin embargo uno por uno, fueron derrotados de un solo golpe. Aun así parecían salir desde el suelo ya que entre más derrotaba, mas aparecían. Esto comenzaba a ser molesto para Marco.

-¿Acaso vieron lo mismo que yo?- Pregunto uno de los soldados.

-Creo que estamos muertos y comenzamos a alucinar…- Respondió otro de ellos.

-Compórtense muchachos… hay que alegrarnos de que al menos no está en nuestra contra.- Murmuro Steena intentando que todos recuperaran la calma.

-De hecho…- Murmuro uno de ellos en lo que guardaban silencio.

Marco continuo derrotando a los monstruos, pero estos insistían en regresar, ya al borde del fastidio, el recurrió a Lynx por medio de su mente.

-¿Conoces alguna forma de…?- Un monstruo lo interrumpió atacándolo por la espalda, pero el uso la misma inercia para arrogarlo lejos. -… ¿acabar con ellos de una vez?-

-Mmm, creo hay algo útil para tu situación en mi repertorio, pero requiere mucho esfuerzo y energía… ¿te sientes listo para usarlo?- Murmuro Lynx, probando la voluntad del chico.

-Absolutamente.- Respondió Marco lleno de confianza.

-Excelente, ahora, recuerda lo que has aprendido hasta ahora, pero en lugar de distribuir la energía por tu cuerpo, concéntrala en tu brazo izquierdo.- Murmuro el monstruo explicando el hechizo.

-Cuando sientas que has llegado al límite, repite las siguientes palabras y choca tu mano contra el suelo.-

En ese momento Lynx murmuro en nombre de hechizo para que solo Marco lo pudiera escuchar.

-Ok… lo intentare.- Al terminar la frase, Marco salto hacia el árbol más alto que pudo observar, mientras que cerraba sus ojos y concentraba su energía, los monstruos aun lo seguían y subieron por el árbol también. En su mano izquierda, un pequeño orbe de color negro comenzó a formarse, y poco a poco creció más. Rápidamente cubrió su mano en totalidad, el orbe ahora tenía el centro de color blanco y su circunferencia paso a ser del color purpura de sus ojos.

-¿Qué está haciendo ese chico?- Se preguntó a si misma Steena, mientras lo observaba desde el tronco podrido.

Cuando sintió que no pudo reunir más energía, Marco se lanzó desde el árbol hacia el suelo y choco su mano contra el suelo mientras recitaba las palabras que Lynx le acababa de enseñar.

-¨¡Tenebris Sentinam!¨-

Al decir estas palabras en voz alta Steena reconoció el idioma en el que hablaba y sin perder tiempo advirtió a sus compañeros.

-¡TODOS CUBRANSE, AHORA!- Grito la chica tirándose al suelo, mientras que sus compañeros la imitaban con miedo en sus rostros.

En cuanto Marco termino de decir esas palabras, una enorme cúpula energía comenzó a expandirse, golpeando todo a su paso. Todos los monstruos que fueron tocados por esa fuerza salieron despedidos por los aires, y que los que estaban en el suelo, fueron electrocutados por relámpagos de color purpura, mientras quedaban fuera de combate definitivamente. El hechizo tenía tanta fuerza destructiva que algunos árboles fueron arrancados desde la raíz y los que pudieron resistir, se quedaron quemados por completo y perdieron todas sus hojas. Incluso, el tronco donde los soldados estaban a cubierto fue hecho añicos, lastimando de manera superficial a la mayoría de los soldados. Si Steena no le hubiera dicho que se cubrieran, tal vez alguno de ellos no hubiera sobrevivido a la explosión.

Marco miro a su alrededor, asustándose de lo que veían sus ojos mientras que el ¨manto¨ se desvanecía y al observar el suelo donde aterrizo dejo un cráter enorme.

-¿Q…que es lo que he hecho?- Marco noto toda la destrucción a su alrededor, y al acercarse a uno de los cuerpos de los monstruos, se dio cuenta de que aún vivía, apenas… pero respiraba.

-Esto no es lo que quería Lynx…-Pensó el chico sumamente preocupado, dirigiéndose al monstruo. -¿Crees que alguien… murió?-

-No lo sé, ¿tú los querías muertos?- Pregunto el monstruo incrédulo.

-No exactamente…- Respondió Marco, aún sorprendido por la destrucción que causo.

-Entonces has respondido a tu propia pregunta, no están ¨exactamente¨ muertos, así que no hay de qué preocuparse.- Afirmo Lynx con su habitual tono sarcástico.

-No volveré a hacer ese hechizo… solo si es necesario.- Reflexiono el chico mientras aun observaba lo que había hecho.

-Bravo, ya entendiste su propósito sin que te lo explicara...- Respondió Lynx, dando a entender que comprendía el malestar del chico, pero sin mostrar mucho interés.

-Supongo...- Murmuro Marco para sí mismo.

En ese momento, los jóvenes soldados se levantaron y comenzaron a correr despavoridos.

-Huyan… ¡ese niño es un monstruo también!-

Fue lo único que pudo escuchar de los soldados que acababa de salvar, aunque pensándolo un poco, casi los liquida también.

-Y esto humano, es lo que se gana por intentar ayudar a los demás…- Menciono Lynx una vez mas de forma sarcástica.

Entonces Steena se levantó, moviendo los restos de leña a su alrededor, aun sosteniendo su brazo herido.

-¡Oye tu…!- La chica grito hacia Marco. -¿Cuál es tu propósito aquí?-

Marco se sorprendió al escuchar la voz, y al parecer ella no tenía intenciones de huir.

-Vine a ayudar, aunque no salió como esperaba…- Respondió Marco un poco avergonzado por lo acababa de hacer.

-Funciono para mi… ¿quién te envía?...- Pregunto la joven recluta.

-La princesa Star Butterfly y el capitán Darío.- Respondió pensando que al menos podía confiar en ella, fue la única que no huyo después de todo.

-Impresionante… eso explica tus tendencias ¨destructivas¨.- Steena dejo salir una leve carcajada.

-Fue… un accidente.- Respondió el chico observando a su alrededor.

-Uno que nos salvó la vida, no te quites tanto crédito, si los demás no lo aprecian, yo si… ¿cuál es tu nombre?- Pregunto ella con curiosidad.

-Marco- Murmuro el chico mientras caminaba hacia ella.

-Bien, Marco, ayúdame a salir de aquí…- Respondió ella, aunque lo soportaba, la herida de su brazo parecía empeorar.

-Si… enseguida.- Marco tomo el brazo sano de la chica y lo cruzo por sus hombros para ayudarla a caminar.

Momentos antes del hechizo de Marco y Lynx, desde la perspectiva de Star.

La pelea contra los refuerzos fue breve, la magia de Star fue de muchísima ayuda. Los que se volvían a levantar, simplemente los congelaba en su sitio.

Además, habían levantado un campamento para poder curar a los heridos.

-¿Todos están bien?- Pregunto Star cuando la pelea termino.

Todos los soldados alzaron sus manos para que ella pudiera ver que todos estaban bien.

Lamentablemente ahora estaban enterrando a los dos caballeros que perdieron la vida, Star se acercó a Darío.

-Disculpa por no llegar antes, tal vez podríamos haber salvado a tus hombres…- Menciono Star dando su más sincero pésame.

-No te disculpes, si no hubieras ayudado ahora quien sabe a cuantos habríamos perdido.- Respondió Darío desde donde estaba sentado. -Se lo agradezco su majestad, pero son las consecuencias de la guerra.-

Ese comentario hizo que Star se sintiera un poco mejor, pero aun así sintió culpa.

-Cuando terminemos aquí, iremos directamente al castillo de la capital, llevan asediándolo desde esta mañana, y no les vendrá mal los refuerzos.- Darío menciono esto último un poco preocupado.

Star se asustó al escuchar eso.

-Mama… Papa… ¿por qué está ocurriendo esto?- Ella pensó eso para si misma.

Unos segundos después, se escuchó una explosión enorme en dirección al bosque por donde entro Marco hace unos minutos, parecía formar un enorme domo de color negro mientras despedía vientos sumamente fuertes..

-Oh no… ¡Marco!- Star comenzó a preocuparse.

-¿Y eso que es?- Pregunto Darío con una mueca de sorpresa.

-No lo sé, pero Marco fue en esa dirección… ¡hay que asegurarnos que él y los soldados estén bien!-

-De acuerdo…- Mientras montaba a su guerriconrio se acercó a Star. -¡Sube! Así llegaremos más rápido.

-¡Gracias Darío!- De un salto Star monto también y ambos se dirigieron a la explosión.

A medida que avanzaban por el bosque notaron que los soldados huían despavoridos, mientras que se alejaban de la explosión.

-¡Soldados!- Darío intento calmar a los jóvenes reclutas. -¿Qué fue lo que les ocurrió?-

Uno de ellos comenzó a balbucear y apenas pudieron entenderlo.

-Estábamos r…rodeados por los invasores, nos a…atrincheramos a esperar refuerzos, pero solo un c…chico llego, derroto a los monstruos, p…pensábamos que estaba bien, ¡hasta que voló todo en pedazos!-

-Entiendo soldado, sique el sendero y encontraras mi campamento.- Ordeno Darío al joven recluta.

-¡Gracias capitán!- El soldado no perdió el tiempo y les dijo a sus compañeros que lo siguieran.

-Imagino que el causante de esto fue tu guardián, ¿correcto princesa?- Pregunto Darío un poco desconcertado por la situación,

-Eso creo…- Star no estaba segura de que Marco fuera capaz de hacer algo así.

Mientras avanzaban por el bosque notaron dos figuras que avanzaban lentamente

Cuando Star reconoció la figura, salto del guerricornio en movimiento, y al caer al suelo rodo un poco para amortiguar la caída. Al levantarse, se dirigió rápidamente hacia Marco, derribándolo al suelo con un abrazo.

Steena recupero la compostura pero estuvo a punto de caerse, también se sorprendió un poco por la reacción de la princesa.

-¡Marco! Cuando vi la explosión me asusté mucho… pensé que te había ocurrido algo…- Murmuro Star mientras abrazaba con fuerza al chico.

-Estoy bien, son solo fueron unos rasguños… y la explosión la cause yo…- El también murmuro, intentando que solo ella lo escuchara

Ella por un momento dudo de lo que dijo, pero al recordar lo que ocurrió con Ludo hace un tiempo, decidió creerle, después de todo, ahora tenía nuevas habilidades.

-Créelo princesa, este chico nos salvó la vida a mí y a mis compañeros… aunque destruyo todo lo demás.- Menciono Steena dirigiéndose a Star.

Star giro su cabeza al escuchar una voz nueva, y rápidamente se reincorporo.

-Oh disculpa pero… ¿quién eres tú?- Pregunto Star confundida.

-Mi nombre es Steena, soy solo una recluta, pero este chico es impresionante.- Ella se dirigió a Marco.

-El prácticamente derroto el solo a más de 100 monstruos y a los que sobraron los mando a volar con esa explosión, ¿es pariente tuyo?-

-Él es… mi guardián…- Mientras que inocentemente giro su cabeza sonriendo hacia donde estaba Marco, mientras que el devolvía el gesto.

-No pudiste elegir a alguien mejor princesa…- Afirmo la joven recluta.

-Lo se…- Murmuro Star para sí misma.

-Bien, ¿y ahora que hacemos? Glossaryck nos abandonó y necesitamos llegar al castillo.- Menciono Marco recapitulando su situación actual.

-Mis hombres y yo nos dirigimos hacia allá, pueden acompañarnos si gustan.- Sugirió el capitán.

-Me parece una idea excelente, ¡entre más seamos mejor!- Star respondió enérgicamente.

-Entonces está decidido, mi escuadrón parece que acaba de desertar, así que me quedare con ustedes.- Menciono Steena mientras que caminaba con dificultad.

-Escuchen, si no es mucho pedir, ¿podríamos conseguir algo de ropa? La mía se estropeo hace unos momentos.- Murmuro Marco intentando sonar igual de animado que sus compañeros.

-Yo te puedo ayudar con eso.- Respondió Darío. - Volvamos al campamento.-

Mientras caminaba, Star no pudo evitar recordar sobre el sueño que tuvo antes, aunque muchas cosas no coincidían, su dimensión se encontraba en crisis y ya se habían perdido muchas vidas, así que no iba a detenerse hasta asegurarse de que sus padres estén bien y descubra quien está detrás de todo esto.

FIN DEL CAPITULO.

Ahora este es mi capítulo más ambicioso, sin embargo, en el capítulo anterior no estoy muy conforme por la forma en la que quedo, siento que me hizo falta hacer más énfasis en ciertos aspectos, pero ustedes juzguen, si lo dejo como esta o lo modifico.

En la parte, ¨Ya entendiste tu proposito¨ en realidad, debia decir, ¨Ya entendiste su proposito¨.

Con la primera frase, parece dar a entender que Marco es un arma, pero en la segunda, que fue mi idea, es que el hechizo que utilizo era realmente peligroso y tenia que usarse sabiamente.

Un pequeño error con una letra puede dar una perspectiva completamente distinta. Tambien arregle otros errores de edicion que no me habia dado cuenta hasta ahora, de antemano gracias a Byakko Yugure por el comentario y la sugerencia.

Además, imagino por defecto que ya todos vieron los últimos capítulos hasta ahora así que dudo mucho que le haga spoiler a alguien y si es así pido una disculpa de antemano. En general fueron realmente buenos, pero solo hubo una cosa que no me agrado del todo

Eclipsa atrapada en el cristal de Rockhead.

¿En serio? Eso arruina casi por completo el misticismo que Eclipsa genero a lo largo de la serie, Rockhead es un completo idiota, al menos por la forma que lo mostraron en el capítulo, ni siquiera sus propias manos están de acuerdo con él, literalmente. Sin mencionar que no hacen ninguna referencia al monstruo que aparece en el cuadro junto con ella, en el caso del fic, a Lynx, siguiendo el nombre con cual he usado hasta ahora.

Fuera de eso todo fue excelente. Sin embargo me gustaría leer sus opiniones al respecto y ver si coincidimos. Con respecto a fic, imagine muchas cosas que ahora están sucediendo con la serie, solo que aquí las pondré de una forma ¨distinta¨ para que tengan una mejor continuidad.

Sin más que añadir agradezco el seguimiento como es costumbre a Byakko Yugure, Homura Li, Aquiles Vaesa, jmdrg, GEMITHA0208, Huachi-sama, rociobeluibarra, Ivonne365, Lucky Ted, Meepy Writer, Moly RQ, Noobsterblock, Rizel Iwaki, Xenon666, . etherias dragneel, harunalin8767, ianavilla12, jocuda, kronos93lrt y poriqui158.

Muchas gracias y espero que hayan disfrutado de la lectura.