I am the bone of my sword.

Una voz mecánica se dio a conocer en distintos campos de batalla, resonando como un boom enorme. La voz tenía un eco poco distinguible y un tono distante, como si quien fuera que estuviera diciendo esas palabras solo pudiera pensar en ellas de manera tosca. Muchos guerreros se sorprendieron ante el inesperado sonido, sin embargo no pararon de pelear contra sus enemigos.

Steel is my body…

Las palabras se hicieron notar nuevamente, de nueva cuenta distantes y casi indistinguibles de todo el desorden siendo provocado por la batalla. De nuevo la mayoría de guerreros no le prestaron atención y continuaron luchando contra sus enemigos. Sin embargo, algunos se detuvieron, aquellos que ya llevaban años, décadas e incluso siglos peleando y combatiendo sintieron algo, casi imperceptible, que los obligó a detenerse un segundo y evaluar la situación por un momento, antes de ser forzados a entrar de nuevo en combate.

And fire is my blood

En un centro de comando de la luna, un sensor detectó un aumento ligero de una energía desconocida, un operador se dio cuenta de ello e inmediatamente lo contó a sus compañeros. El flujo de la energía se estaba haciendo lenta pero firmemente más grande. Los operadores sin poder hacer sentido de la energía o la información, se lo contaron al general de operaciones, quien de inmediato ordenó encontrar el lugar de origen de la energía.

I have no regrets.

En los diversos campos de batalla, muchos combatientes paraban repentinamente, un escalofrío recorriendo sus cuerpos y enchinando la piel, ahora incluso los más novatos empezaban a sentir un cambio extraño en el aire, muchos comenzaron a mirar a todos lados confundidos, tratando de encontrar el origen de el sentimiento extraño. En el centro de comando lunar, las cosas no iban mejor, los operadores desesperadamente intentando encontrar el origen de la energía misteriosa mientras su comandante los apresuraba, su voz empezó a sonar nerviosa e impaciente.

I am the bone of my sword.

En zonas civiles y relativamente fuera del alcance de las batallas, muchas personas empezaron a sucumbir al pánico, familias enteras se encerraron en sus casas con sus seres queridos, los locales trataban de cerrar sus puertas a cal y canto, esperando que eso fuera suficiente para lo que sea que estuviera apunto de venir. Algunos tomaron armas u otros objetos punzantes con manos temblorosas, sin saber que hacer pero aun tratando de defenderse, incluso si no servía de nada. Otros tomaron todas sus pertenencias y trataban de salir de la ciudad, metrópolis o pueblo en el que se encontraran, carros camiones, tren, naves, barcos o incluso a pie. Muchos más se pusieron de rodillas y rezaron, a quien fuera, de la religión que fuera con las creencias que fueran, distintos credos y nombres fueron murmurados, dichos en voz alta o hasta gritados. Pocos mantuvieron la compostura, pero asumieron, al igual que los demás, que el fin les había llegado, con resignación lloraron, sonrieron, se arrepintieron, maldijeron, odiaron, gritaron, reflexionaron y comprendieron, entre muchas otras cosas. Como si fueran los últimos minutos de la existencia conocida.

Steel is my body...

En el centro de comando lunar, el general sudo cubetas, su centro entero en caos total debido a las conclusiones a las que inevitablemente llegaron los operadores. La energía misteriosa estaba siendo expulsada por cada aparato electrónico de la base lunar y no solo eso. en la tierra estaba sucediendo lo mismo, incluso los satélites no estaban exentos. El general en su desesperación ordenó que se apagaran todos los aparatos electrónicos de la base de manera inmediata, sin embargo antes de que alguien siquiera pudiera mover un dedo, una llamada entrante se hizo notar, pidiendo hablar con el general de operaciones o alguien del mismo rango o superior. Sin decir ni una palabra, el general tomó el teléfono y escuchó atentamente todo lo que se tenía que decir. Sin decir una palabra escuchó atentamente y después colgó. El general dio un suspiro y avisó sin motivación a sus compatriotas de la información dada en la llamada telefónica.

And fire is my blood.

La llamada provenía de la base militar de júpiter, informando de manera rápida y perturbadoramente calmada, como una energía de origen desconocido comenzó a aparecer en los sensores de los operadores de júpiter, como la energía se hace cada vez más grande y como esta provenía de los electrónicos de la base. Lo que sea que pasara con la energía misteriosa estaba pasando también en júpiter, y seguramente en todos los lugares de la galaxia, Sus sospechas fueron confirmadas cuando recibió una llamada, esta vez proveniente de una luna de Neptuno, con la misma información que la de la llamada anterior. Lentamente otras llamadas entrantes llegaron, todas con la misma información, pero provenientes de distintos puntos de la galaxia. El general solo pudo cerrar sus ojos y suspirar con exasperación.

I have created over a thousand blades

En diversos campos de batalla de la galaxia entera, el caos empezaba a transformarse en temor, hace ya un rato las batallas disminuyeron, en su lugar solo quedaban intentos desganados de lucha, ningún combatiente realmente sabía qué esperar, jamás se había sentido una sensación tan particular, incluso entre los más veteranos. Muchos trataban de ignorar el sentimiento tan aplastante que gradualmente se estaba asentando en todos los campos de batalla y zonas civiles.

Unaware of loss

Desde las más altas montañas hasta los más profundos océanos, incluso los animales podían sentir la energía, y todos y cada uno de ellos entró en un pánico masivo, nadando, corriendo o volando a todas direcciones con tal de evitar lo que fuera a pasar.

Nor aware of gain

Los combatientes de diversos mundos se resignaron a escuchar las palabras, confundidos y enajenados del significado de estas. Muchos pensaron en sus familias, amigos y amantes, otros en sus vidas y decisiones, y algunos otros, en lo que les esperaba más allá. Esta situación pasó en cada campo de batalla de la galaxia.

Withstood pain to create weapons, waiting for one's arrival.

Las palabras sonaron verdaderas, el poder y la energía cada vez más cerca de su zenith. Unos pocos tragaron saliva, otros lo intentaron y fracasaron, sus gargantas secas por el temor y la presión ejercida, la mayoría resignados al final, lo que sea que fuere.

I have no regrets, this is the only path.

A través de la galaxia solo 5 personas habían escuchado las primeras palabras del encantamiento y ninguna lo había escuchado completo, solo podían mirar con asombro a sus pantallas, que reflejaban la imagen de una espada, esperando para ver, cual seria el final del discurso, teniendo poca o ninguna idea de lo que pasaría, solo estaban seguros de una cosa, cambiaría a la galaxia por completo.

My whole life was unlimited blade works.

Y en toda la galaxia, una luz cegadora se manifestó durante unos segundos, dejando aturdidos a todos.

Frente a ellos, un mundo interminable de espadas se alzó y en medio de este una colina, un chico parado en su cima con la espalda erguida, heridas por todos lados, cortes, agujeros de bala, quemaduras y otras cosas más.

El chico tomó una bocanada de aire y habló, su voz retumbando a través de el mundo surreal de espadas, llegando incluso a los más lejanos.

"Se acabó."

Al final de todo, Emiya Shirou no pudo cambiar quien era.